sábado, 26 de enero de 2013

Lo no obvio en el ciclo de 20 años

Una buena intención hincada en un error sin reconocer te puede llevar al infierno directamente y sin que te des cuenta.

Acerca del ciclo de 20 años y sus puntos de inflexión.

El ciclo de 20 años es uno de los más importantes a la hora de visualizar cómo le va a ir la sociedad, a la política y a la economía. El actual se inició en el 2000 y concluirá en el 2020. Dentro de cada ciclo hay cuatro puntos de inflexión destacables, más o menos cada 5 años: el momento inicial -2000-, el creciente -2005-, el lleno -2010- y el menguante -2015-. Tales puntos pueden considerarse reverberaciones o ecos de lo indicado por el significado del ciclo entero.

En otros escritos ya dejé indicado que este ciclo contiene una crisis fuerte indicada por una cuadratura entre la conjunción que acompasa el ciclo, la de Júpiter y Saturno, con Urano, el significador de cambios abruptos.

Sin embargo, quisiera referirme ahora a otros puntos de inflexión dentro de este mismo ciclo. Además de los que devienen de la división del ciclo entero en cuatro partes, podemos considerar los momentos en los que Júpiter y Saturno se ponen a 150 grados de distancia. Es decir, al quincuncio formado por ambos.
El quincuncio es el aspecto de lo no obvio. Se refiere a formas de actuación que eluden toda posibilidad de definición, que es como decir que sus consecuencias pueden quedar lejos de la intención con que se acometen. Sin embargo, estos comportamientos son muy frecuentes en política y hay que tener mucho cuidado con ellos. Me refiero a que durante este tiempo la toma de decisiones puede ser crítica, pues los motivos por los que se toman no están claros. También puede pasar que los diagnósticos que la decisión requiere sean erróneos. Así, pues, se trata de un aspecto que necesita de una buena deliberación.
Durante este años vamos a tener oportunidades para comprobarlo. Ahora mismo Jupiter y Saturno están en camino de llegar al quincuncio. En concreto, en marzo próximo... aunque ya lo estamos notando. Para ello, una prueba la tenemos en el gesto de David Cameron en el sentido de convocar un referendum sobre la permanencia de Gran Bretaña en la Unión Europea. Si se toman al pie de la letra estas palabras se podría entender que hay razones para querer marcharse. Sin embargo, pueden ser entendidas sus palabras como coacción o seducción. ¿O es que no ha ocurrido que para llamar la atención de alguien seduces amenazando con que te vas (y no te quieres ir)? A veces enseñar los dientes equivale a pedir un beso. El asunto es que todo tiene que estar medido. Un exceso emocional podría llevar a la quiebra cuando lo que se quiere es lo contrario.

Los aspectos de cuadratura y oposición son muy economicistas y los de quincuncio, muy políticos.

Así, pues, presten atención a los acontecimientos y a cómo se explican en los medios de comunicación. El asunto es que si el emisor pierde el control, los efectos pueden ser muy otros en relación a la intención puesta.

Tus zonas erróneas no obvias.

Y ya que estamos aquí, les propongo que consideren su signo solar y busquen el sexto -el error no obvio- y el octavo -las consecuencias- a partir de él, los que forman quincuncio. Esos signos dan pistas acerca de sus comportamientos erróneos. 
Para Aries, los signos de Virgo y Escorpio; para Tauro, los de Libra y Sagitario; para Géminis, los de Escorpio y Capricornio; para Cáncer, los de Sagitario y Acuario; para Leo, los de Capricornio y Piscis; para Virgo, los de Acuario y Aries; para los de Libra, los de Piscis y Tauro; para los de Escorpio, los de Aries y Géminis; para los de Sagitario, los de Tauro y Cáncer; para los de Capricornio, los de Géminis y Leo; para los de Acuario, los de Cáncer y Virgo; para los de Piscis, los de Leo y Libra.

Así, pues, las zonas erróneas no obvias de cada signo son:
- Aries: mezquindad y preocupación por insignificancias (Virgo) hasta flagelarse (Escorpio).
- Tauro: desviación del comportamiento (Libra) por excesiva acaparación (Sagitario).
- Géminis: flagelación interior (Escorpio) alejada de la mirada de los demás (Capricornio).
- Cáncer: auto-reivindicación o acaparación de la atención (Sagitario) mediante tumultuosidad grupal (Acuario).
- Leo: separación y frialdad (Capricornio) que conducen a una anulación del propio yo (Piscis).
- Virgo:  falta de habilidad social no reconocida (Acuario) que lleva a tener actitudes iracundas (Aries).
- Libra: elusión de las propias necesidades (Piscis) que lleva una glotonería descontrolada (Tauro).
- Escorpio: precipitación y extremismo (Aries) que lleva a tomarse las palabras de los demás deformadamente (Géminis).
- Sagitario: lascivia sin control (Tauro) que lleva a perjudicar las relaciones emocionales de calidad (Cáncer).
- Capricornio: engaño verbal o explotación de la palabra (Géminis) que lleva a erosionar la propia credibilidad y confianza (Leo).
- Acuario: subjetividad emocional (Cáncer) que lleva a desórdenes en el orden cotidiano y en la percepción del cuerpo (Virgo).
- Piscis: autoimportancia descontrolada (Leo) que lleva a traicionar las relaciones con los demás (Libra).

Por último, estaré encantado de recomendar una lectura sobre este aspecto astrológico tan interesante: "El Quincuncio: ese aspecto no tan menor". Lo podéis encontrar en la web de Juan De La Fuente.