viernes, 25 de enero de 2013

Europa en el 2026

Estamos en el 2026. Europa avanza decidida a ser una federación. De hecho, ya lo es. Hemos dejado atrás una crisis que ha dejado marcas. Alemania, aprovechando la crisis de la década anterior, ha impuesto su ley. 
La moneda única está a punto de hacerse mayor al incorporar a otros países no europeos. Bien, de hecho el dinero no existirá en papel pues tendremos un sistema que comportará un racionamiento del gasto de las familias. Es decir, no se podrá consumir si no hay una planificación estricta de lo que se puede consumir. 
Los ejércitos de los países han sido abolidos y ahora hay un ejército único europeo.
La sanidad y las prestaciones sociales han sido absorbidas por un organismo europeo.
El paro, en vistas de que ha ido creciendo sin parar, ha sido abolido por decreto global. En el 2026 las personas dispondrán de una subvención que se activará o desactivará en función de si trabajan en organizaciones de voluntariado.
La medicina ha abandonado los fármacos químicos y ahora la nanotecnología lo soluciona todo. Las farmacias y las tiendas de componentes electrónicos no se distinguen ya unas de otras.

Volvemos al 2013:
Asisto a una conferencia que Ulrich Beck ofrece en el CCCB. Somos casi 600 personas. Mientras Ulrich expone su visión de Europa, yo voy recomponiendo mi propia visión. Ulrich dice que debería potenciarse la conciencia europea. Es decir, la conciencia de lo importante que ha de ser la europeidad en el sentir de las personas, Mientras tanto, pienso yo en las actuales circunstancias, eso que llaman crisis, que está provocando una erosión -¿premeditada y planificada?- de los actuales estados. Es decir, que la entrega de soberanía de cada uno de ellos a la gran Europa tiene una doble vertiente: la voluntaria y la no voluntaria (obligados por dicha erosión). No hay mal que bien no venga (o viceversa). Al final, por ejemplo, las prestaciones sociales, como la renta mínima de subsistencia -condicionada a la aceptación de trabajo voluntario planificado- será administrada por la Unión Europea. Y no sólo eso sino muchas otras cosas clave para la gente de a pie. Por esa vía se implantará un sentimiento común de la necesidad de estar conectados con la gran madre Europa.
La ideología dominante será ecologista, cuyos argumentos harán pasar por el tubo muchas cosas que ni nos podemos imaginar en este momento.

Ah, y en el 2026 la Sagrada Familia estará acabándose. Todo un símbolo del final de un ciclo.
Les paso unos videos de Toni Meca en los que ofrece una creación anticipada de la Sagrada Familia ya hecha del todo.