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jueves, 2 de enero de 2020

1848-2037: El Ciclo de la Fantasmogénesis (III)

En los dos artículos precedentes les hablé del ciclo de lo macro-imaginal (o de la Fantasmogénesis), que es el sinódico formado por Eris y Neptuno. Como indiqué en esos artículos, este ciclo afecta a muchos aspectos de la vida, tanto pública como privada. La vida pública se infiltra en las vidas privadas. La sociedad del espectáculo contamina la visión que tenemos las personas de nosotros mismos.

En el cuadro de fechas de más abajo verán qué aspectos ha hecho el ciclo sinódico a través de los años. Si se fijan en el ciclo actual, el que se inicia en 1848, verán que los sucesivos aspectos coinciden con episodios relacionados con la sociedad del espectáculo en la que vivimos. Si el lector está bien documentado en cuanto a historia del arte, o de la política, o de los medios de comunicación, verán que esos aspectos coinciden con hallazgos o novedades relacionados con esos campos. Por ejemplo, dentro de poco tendremos el semisextil decreciente, el cual desembocará, años más tarde, en una nueva conjunción (en el 2037). 



Pero regresemos al 2020.

Como les comenté en un artículo anterior (2020: el Año de Eris), Eris tendrá mucha presencia en el 2020. Esto lo digo porque las sucesivas conjunciones entre Saturno, Júpiter y Plutón, que irán produciéndose en el tercer decanato de Capricornio, vienen todas acompañadas de sendas cuadraturas con Eris, situado en el tercer decanato de Aries. Para dejarlo claro, y dicho en pocas palabras, como Eris tiene que ver con la evolución de los imperios, cuando la manzana (o el limón del poder) experimenta un cambio de manos se produce un nivel de incertidumbre tal que nadie quiere tomar decisiones. Los políticos se niegan a adoptar medidas que les puedan estallar en la cara. Si a ello le unimos que el sinódico entre Eris y Neptuno está en decadencia, y que no habrá un horizonte claro hasta llegar al 2037, la conclusión a la que podemos llegar es que los problemas no encontrarán solución, y especialmente cuando se intuye que la solución puede agravar aún más el problema que pretende solucionar. O lo que es lo mismo: cuando de una situación no se sabe cómo salir, la tendencia natural humana es preferir cronificarla, a la espera de que en el futuro las personas dispongan del recurso idóneo, de tal manera que la aplicación de la solución disponga de un horizonte más confiable y holgado. Y como ahora no lo es, debido a las incertidumbres, la tendencia será preferir la cronificación antes que tomar decisiones cuyas consecuencias desemboquen en descontrol. 

El otro elemento es que el limón del poder está demasiado manoseado. Vamos, que no queda mucho jugo que exprimir. Habría que poner al limón en barbecho, para ver si se regenera sin tanto estrés al que le someten.

Otro matiz relacionado con Eris son las luchas por el poder, pero se trata de unas luchas que tienen la peculiaridad de no mostrar claramente quién gana y quién pierde. A diferencia de Marte, el hermano de Eris, en que la diferencia entre quien está ganando y quien está perdiendo es clara, la influencia de Eris hace que las personas permanezcan ciegas, en el sentido de no encontrar muestras de quién está ganando o perdiendo en los conflictos. En consecuencia, en estos tiempos que corren las personas públicas tratarán de evitar movimientos audaces, dado que ello pondría de relevancia su incompetencia para tratar los actuales problemas que la sociedad plantea. Preferirán escenificar que todo puede ocurrir, mientras no está ocurriendo nada de manera definitiva. Y como nadie quiere perder, las causas de los conflictos se irán fragmentando perversamente, para que nadie vea cumplidas sus expectativas de forma clara. De esta manera, quien pierde no sabrá que está perdiendo (o más bien, creerá que puede ganar, aún cuando no haya señales claras de ello), y quien pueda estar ganando no lo sabrá con certidumbre, debido a la fragmentación y deformación de las causas y conflictos en lucha. El resultado de tal fragmentación será la cronificación del problema. Es decir, el limón (o la manzana) irá lanzándose a futuro indefinidamente.

De todos los planetas lentos, Urano es el que mejor está relacionado con Eris. En concreto, está en fase creciente, ya que hizo una conjunción con Eris hace pocos años. Por tanto, el sinódico entre Eris y Urano empieza a crecer. En cambio, los planetas lentos (Júpiter, Saturno, Plutón y Neptuno) están todos en fase menguante (o decadente) en relación al sinódico que forman  con Eris. El que Urano esté en fase creciente, dado que tiene que ver con la tecnología, quiere decir que van a ser los avances relativos a ella los protagonistas del cambio. El resto de cosas deberá esperar.

martes, 31 de diciembre de 2019

1848-2037: El Ciclo de la Fantasmogénesis (II)


En la astrología, los ciclos son clave. Esto lo digo para que podamos entender que el tejido que conforma la realidad, según lo explica la astrología, está compuesto por muchos hilos. Cada hilo sería un ciclo. Estos ciclos actúan simultáneamente y superpuestos unos a otros. De ahí el quid de la cuestión de la interpretación.

Por ejemplo: está el ciclo de la precesión de los equinoccios, que nos llevaría de la Era de Piscis a la de Acuario. Pero no es el único mega-ciclo. Está el ciclo de conjunciones entre Neptuno y Plutón, según el cual ahora estaríamos en la Era de Géminis. Este ciclo es muy explícito. Sobre este tema dejé unos apuntes en este enlace: La Era de Géminis.

Hay otro mega-ciclo: el de las sucesivas conjunciones entre Urano y Neptuno, igual de explícito que el anterior. Según este ciclo, ahora estaríamos en la Era de Capricornio. Sobre este tema les recomiendo la lectura de un libro imprescindible: Urano-Neptuno: un reloj astro-histórico, de José Luis de Pablos.
Y también les recomendaría otro libro: 9 Ciclos. Planetas Lentos. El autor es Juan de la Fuente.

Ahora paso a comentar el otro ciclo, al cual considero igualmente importante. Me estoy refiriendo al generado por la conjunción entre Eris y Neptuno. Como indiqué en la parte (I), la última conjunción habida fue en 1848. La siguiente la tendremos en el 2037. En consecuencia, el actual ciclo entre Eris y Neptuno se inicia en el 1848 y concluirá en el 2037, año que dará lugar a un nuevo ciclo.

¿Y qué importancia tiene este ciclo? Mucha, hasta tal punto que debo pellizcarme, por el asombro que me produce.

Entonces, la pregunta es: ¿a qué se refiere este ciclo? La combinación entre Eris y Neptuno es sumamente hipnótica. Es como cuando uno está en la Catedral de Santiago de Compostela, ante el Botafumeiro, y se deja abducir por semejante movimiento. O como en una sesión de hipnosis perpetua. Lo que quiero decir con ello es que este ciclo es sumamente seductor, pero de una seducción que actúa afectando al inconsciente profundo, tanto en lo personal como en lo colectivo. ¿Y bajo qué formas puede estar actuando? Pues bajo la iconología de la época. Cada época tiene la suya. Y en la que estamos, la que va de 1848 al 2037, la cultura del espectáculo es sumamente importante, tanto por su seducción como por sus efectos sobre el psiquismo colectivo. De ello les hablé en la parte (I) del artículo. A continuación les aportaré algunos detalles.

Pocos años antes de 1848, en los años en los que la conjunción estaba formándose, se publicó la primera edición de La Esencia del Cristianismo, obra del filósofo Ludwig Feuerbach. Este filósofo es clave en Marx y en muchos otros autores, entre ellos Guy Debord, quien en tiempos más recientes publicó una obra llamada La Sociedad del Espectáculo. El nombre lo dice todo e ilustra perfectamente el significado de este ciclo. El espectáculo es la clave de la fase histórica de este mundo, cosa perfectamente comprobable a través de las abducciones y distracciones en que vivimos. El espectáculo formatea las mentes. El ciclo formado por Eris y Neptuno es el de la fantasmogénesis. O, si lo prefieren, de lo macro-imaginal.

Otra. A partir de 1848 empiezan a proliferar las especialidades académicas. Un ejemplo lo tendríamos en la psicología. Y ahí, a lo largo del ciclo, veríamos cómo nace como materia independiente, cómo se desarrolla y cómo se diversifica. En el desarrollo de este ciclo podemos comprobar este desarrollo: desde las ideas de los primeros psicólogos, el surgir del psicoanálisis, el empuje de la psicología industrial, la psicología humanista, la eclosión del coaching, el surgimiento de la inteligencia emocional, etcétera. En este sentido, los años clave del ciclo son la cuadratura creciente, en 1898; la oposición, en 1944; la cuadratura menguante, en 1992; y así hasta llegar a la próxima conjunción de 2037.

Fíjense. Alrededor de 1898, Freud publica La Interpretación de los Sueños, Sobre el Mecanismo Psíquico de la Desmemoria y Sobre los Recuerdos Encubridores. Curiosamente un satélite de Eris se llama Disnomia. Por cierto, la definición de disnomia, como término psicológico, es el olvido de los nombres de las cosas. 
En el periodo en que ocurrió la oposición, a mitad de los años 40, se fundó el Instituto Tavistock. Si no saben a qué se dedica este instituto, busquen por internet y verán que refleja la quintaesencia del asunto que estamos tratando.
Coincidiendo con la cuadratura menguante, en los primeros años 90, se publica el libro Inteligencia Emocional, de Daniel Goleman. Justo en estos años irrumpe con fuerza el Coaching, que ya había empezado a dar sus pasos a mediados de los años 70, coincidiendo precisamente con un trígono entre Eris y Neptuno. Y cuando digo Coaching, digo también los libros de autoyuda, que empezaron a eclosionar coincidiendo con estos aspectos.

Y más aún. En la historia de la cultura audio-visual, de la cual la fotografía y el cine forman parte, la cuadratura creciente, la que se produce alrededor de 1898, coincide con la puesta en marcha de muchos periódicos. Y también, para acabarlo de rematar, de la fundación de renombrados clubs de fútbol, los cuales funcionan a pleno rendimiento a día de hoy. Por cierto, el fútbol es la religión que nos mantiene abducidos a todas horas.
En cuanto a la historia del cine, iniciada coincidiendo con la cuadratura creciente, veríamos que el tiempo de la oposición, a mitad de los años 40, marca un punto de inflexión determinante. Entre otras señales, se acaba la era de Ernst Lubitsh y se inicia la era de Billy Wilder. Mientras tanto, Hitchcock hace de puente entre la etapa previa y la posterior a la oposición.

En 1898, con la cuadratura creciente, la figura determinante fue William Randolph Hearst, fundador de la prensa amarilla en esos años. Y en los tiempos de la conjunción, un año antes de 1848, nace Joseph Pulitzer, cuyo apellido sirve como nombre de referencia para periodistas. Como pueden suponer, el periodismo contribuye muy mucho a esta sociedad del espectáculo continuo.

Y otro dato para pellizcarse. El auge, esplendor y declive de Estados Unidos como potencia hegemónica discurre en paralelo con este ciclo. Lo vemos a continuación:
Los años de la conjunción, en 1848, coinciden con la anexión por parte de Estados Unidos de una parte del territorio de México.
La cuadratura creciente, en 1898, coincide con la Guerra de Cuba, que supone la progresiva entronización de Estados Unidos.
La oposición coincide con el final de la 2a. Guerra Mundial, tras la cual Estados Unidos aprovecha para dominar más de medio mundo.
Y la cuadratura menguante, en los primeros años 90, coincide con el desplome de la Unión Soviética. Esta cuadratura hubiera supuesto el monopolio de Estados Unidos, de no ser porque China estaba emergiendo, lo cual me lleva a pensar que la entronización definitiva de China vendrá a no más tardar. En cualquier caso, el año 2037 supondrá que el modelo chino, tanto en lo político como en lo económico, empezará a ser dominante a nivel mundial.

Y en esos primeros años 90, con la cuadratura menguante, se inició la proliferación de internet. Y también, la apoteosis de la tele-basura. Del 1992 data el crimen de Alcasser, que nos tuvo en un vilo a todos, con todo el show mediático amarillista con el que se acompañó.
De 1992 también data la jugada especulativa que el financiero George Soros hizo contra la libra esterlina. Ello pone de evidencia que hay fondos de inversión que tienen más poder que los mismos estados. Y en esos primeros años 90 también acaeció la quiebra de la Unión Soviética. Como ven, a través de la conjunción, la cuadratura creciente, la oposición y la cuadratura menguante, este ciclo influye mucho en cómo quien ostenta el poder trata de mantener al rebaño en el redil, a través de la política, los grandes medios de comunicación, la sociedad del espectáculo continuo, la propaganda, la medicina, etcétera. Un ejemplo de esto último: alrededor de 1848, cuando el orbe de la conjunción ya estaba activo, se empieza a utilizar la anestesia. Y si lo miramos bien, este ciclo es pro anestésico: ya sea a través de fármacos, analgésicos y anestésicos, ya sea a través de modas orquestadas e implantadas en la psique colectiva a través de la publicidad, el cine, etcétera.
Y el 2004, el año en que se descubre Eris, es el de la puesta en marcha de Facebook (y de ese fenómeno llamado "redes sociales").

En definitiva, el ciclo sinódico formado por Eris y Neptuno afecta a la manipulación del imaginario colectivo a través de la economía, la política, la medicina y la cultura del espectáculo masivo. Ello da lugar, a través de la intromisión de los grandes medios de comunicación de masas, a que los mensajes se tentaculicen y penetren en las vidas íntimas de las personas. O lo que es lo mismo: las necesidades de las personas están intervenidas y mediatizadas por lo público, a través del cine, de las modas, la televisión o, ahora, la pantalla del ordenador, etcétera. Ya ocurrió en el pasado, a través de la parafernalia dictada por las religiones, las ideologías y demás componentes de la cultura de la distracción masiva. La fe ha sido secuestrada por religiones y modas de todo tipo, más nobles o más viles. El caso es que nuestras motivaciones como individuos están siendo intervenidas continuamente. Y este ciclo nos da pistas muy interesantes. Ahora mismo estamos en el declive del ciclo iniciado en 1848. La siguiente conjunción, que abrirá un nuevo ciclo, tendrá lugar en 2037. De aquí hasta entonces asistiremos a una aberración tras otra y sin posibilidad de freno. Lo único que nos queda es contemplar el panorama, sabiendo que quedan unos pocos años. Y es posible que en 2037 se esté a punto para fundar un nuevo acuerdo social, tal y como ocurrió en 1848, teniendo en cuenta que este ciclo habla de la representación pública (la democracia, los rituales sociales, la representación ciudadana y muchos más factores que inciden en ello).

Y como todavía hay tinta en el tintero, dejaré para otro día lo que será la parte (III) de este artículo.

sábado, 28 de diciembre de 2019

1848-2037: El Ciclo de la Fantasmogénesis (I)



Antes de ponerme a describir el Ciclo de la Fantasmogénesis, unas consideraciones previas sobre los ciclos que tejen el mundo en que vivimos:

El ciclo Júpiter-Saturno.

En el 2020 tendremos la gran conjunción entre Júpiter y Saturno en Acuario. Esta conjunción tiene la peculiaridad de ser la primera de una serie en la que estas conjunciones se irán sucediendo en signos de Aire, y Acuario lo es. La serie anterior empezó con el inicio del siglo XIX, cuya primer conjunción inauguró el ciclo de signos de Tierra. Justo al poco de iniciar esta serie se produce una coincidencia: el volcán Tambora explota y la familia Rotchschild toma el lugar por el cual es conocida. ¿Recuerdan la batalla de Waterloo, tan relacionada con el creciente poder que los Rothschild? Eso fue en 1815, y el manto de humo vomitado por el volcán recorrió medio mundo y provocó un descenso de las temperaturas. ¿Quiere ello decir que hay una relación de causa-efecto? Pues no, pero la coincidencia da para relacionarla con otra. Lo telúrico y lo sociológico a menudo coinciden. En concreto, en el 2010, casi al final del ciclo de Tierra, estalla el volcán islandés Eyjafjallajokul, dando lugar a una oleada de humo que provoca una cancelación de vuelos durante unos cuantos días. Ese mismo año, en el 2010, Jeff Bezos, CEO de Amazon, pronuncia una conferencia en Princeton, que puede ser algo así como un bautizo institucional, de igual manera que la familia Rothschild se entronizó en el poder en 1815. ¿Será Jeff Bezos, o la corporación que dirige, el equivalente a Rothschild para los tiempos que vienen? Podría ser.

Un detalle a tener en cuenta: la doctrina Monroe, de la que ahora se vuelve a hablar, data del inicio del ciclo de Tierra. Y en el inicio del ciclo de Tierra, a inicios del siglo XIX, el país con el PIB más alto era China. Luego vinieron las guerras del opio... y ahora China está en lo más alto del poder mundial.

Otra cosa: en el 2010 se produjo lo que se vino a llamar la Primavera Árabe. Y en Catalunya se inicia el proceso que ahora nos tiene ocupados y preocupados.

El ciclo sinódico Eris-Neptuno.

En estos tiempos, en los que hay ciclos tan significativos que están acabando, para dar lugar a nuevos periodos históricos, hay algo que me recuerda al periodo que media entre la Revolución Francesa y la llamada Primavera de los Pueblos de 1848. Recordemos que la eclosión de la Revolución Francesa derivó hacia el periodo napoleónico, que condujo después a un retorno al absolutismo. Y como el sistema absolutista estaba tocado de muerte, volvió a producirse una oleada revolucionaria que desembocó en lo que he citado anteriormente: la Primavera de los Pueblos de 1848. ¿Y cómo entender este hecho? Pues algo así como un gran pacto social que pretende ir conduciendo al mundo a nuevas formas de relación y representación. El sistema de democracias parlamentarias, tal y como las conocemos, viene de ahí.... y ahora este sistema está en declive, tal y como presagia el ciclo en su fase menguante. 
La cuestión es si el equivalente de la Revolución Francesa fue la Revolución de Mayo de 1968. Tras su declive, resurgió una nueva oleada a partir del 2010. La cuestión a observar es si la linea marcada por el inicio del ciclo, en 1848, se asemejará al que supongo será el gran pacto social de 2037.

Sigo con el ciclo: además, en 1848 se publica el Manifiesto Comunista, de Marx y Engels, que ha generado gran importancia a lo largo de todo el ciclo. ¿Y de qué ciclo estamos hablando? Pues el formado por el sinódico entre Neptuno y Eris, el cual se está desarrollando entre 1848 y 2037.

Otra cosa: 1848 es el año de la comunidad pre-rafaelita, un movimiento artístico multidisciplinar. Duró poco tiempo, pero su influencia se extendió durante muchísimos años. En aquel momento estábamos en la casi prehistoria de la industria audio-visual. El daguerrotipo fue el antecedente inmediato de la fotografía. Y si lo fue de la fotografía, también de la radio, del cine, de la televisión, de la publicidad, de la representación de iconos, del manejo y manipulación de información a través de medios de comunicación masivos, de internet, etcétera. Los pre-rafaelitas, acaso intuyendo que los futuros fotógrafos les quitarían su lugar como pintores, se tornaron hiper-realistas. Y como la batalla contra el avance tecnológico que suposo el daguerrotipo y la fotografía estaba perdida para ellos, ello acabó dando lugar a la eclosión del impresionismo, que supuso el fin de la pintura como reflejadora literal de la realidad. El impresionismo fue una revolución que abrió el melón de todos los estilos que luego vinieron. La invención de la fotografía liberó a la pintura de la función que hasta ese momento tenía encomendada, dando lugar a sucesivas revoluciones y cambios en el mundo del arte.

¿Y qué relación puede haber entre el arte y la política? Pues mucha más de lo que nos podría parecer. Y el ciclo sinódico formado por las conjunciones entre Eris y Neptuno nos puede ayudar a entenderla.

En 1848 se produjo una conjunción entre Eris y Neptuno, dando lugar lugar a un ciclo que nos llevará hasta el 2037, año en el que tendremos una nueva conjunción entre ambos. Ahora mismo estamos en el declive del ciclo, y ya vemos que la política y las expresiones artísticas están en decadencia (o desnortadas). Y aunque son de interés masivo, a través de subproductos, todo está degradándose a pasos agigantados. De ello trataré con mayor detalle en el próximo artículo.

sábado, 30 de noviembre de 2019

2020: el Año de Eris

Como hemos venido hablando en este blog, las próximas grandes conjunciones se van a producir en el tercer decanato de Capricornio. ¿Y qué de diferente tiene el tercer decanato en relación a los otros dos? El primer decanato tiene que ver con la banca. De hecho, cuando Plutón ingresó en Capricornio, en el primer decanato, se produjo la quiebra de Lehman Brothers, y Bernie Madoff fue llevado a prisión. El primer decanato coincidió con la primera oleada de la crisis. Durante la segunda oleada, la que se corresponde con el segundo decanato, la proliferación de los recortes sociales y las reformas laborales condujeron a una disminución clara de los derechos y del poder adquisitivo de los trabajadores. Es decir, la parte media y baja de la pirámide fue tocada y herida profundamente. Pues bien, entre ahora y el 2023 corresponde la activación de la tercera oleada, la que se relaciona con el tercer decanato de Capricornio. Y el tercer decanato tiene relación con las instituciones, con el alto funcionariado, con los altos ejecutivos de las empresas. Es decir, vamos a ir viendo que los estratos sociales que no habían sido heridos serán definitivamente tocados durante este tránsito. ¿Y cuál podría ser el resultado? Pues la concentración de poder aún mayor en una minoría que espera salir triunfante. Es decir, también el cojín en el que las altas élites se sientan va a ser pateado, pues el tercer decanato va a ser el que resultará activado por esas grandes conjunciones. De ello hablé en algunos otros artículos que he ido publicando en este blog.

Alguien podría decir que el sistema de estafas piramidales se está suicidando, practicando primeramente el canibalismo, para acabar autoengulléndose. De ahí, más tarde o más temprano, un nuevo orden emergerá. Y no me refiero al Nuevo Orden Mundial, sino a un orden que surgirá desde el interior de la pirámide y en dirección ascendente.

Antes de proseguir con la argumentación astrológica, una breve nota sobre el fascismo emergente (o como se le quiera llamar). Independientemente del nombre que se le ponga, el sistema está pasando por una fase sádica, en la que no importa a quien dañe. Por ejemplo, este retorno del mensaje fascista encaja con una nostalgia furibunda, propio de una falta de visión de futuro, lo cual da lugar a actitudes infantiles, que algunos aprovechan para proponerse como salvadores. Y cuando al futuro no se le ve claro, la gente busca en un retorno a la tradición herrumbrosa la solución al problema.
La conjunción entre Saturno y Plutón en el tercer decanato de Capricornio recoge y refleja todo esto que les acabo de explicar. Se acaba el ciclo anterior, en el que esta conjunción se había producido en Libra, coincidiendo con la proliferación del neoliberalismo (el poder desmedido de eso que llaman mercado). Tras años de desregulación, la gran tentación es volver al control capricorniano.  A quienes anhelan un retorno a los poderes de los estados les preguntaría lo siguiente: ¿cómo esperan que los estados recuperen las empresas públicas que entregaron a manos privadas durante las décadas de los años 80 y 90? ¿Están dispuestos a rebajar su nivel de vida, aplaudiendo una subida masiva de impuestos que sufrague la recompra? No me puedo creer tanta candidez. 
Sin embargo, este afán por controlar, volviendo a la estatolatría, llega viciado y agotado de buen inicio. Esto lo deduzco de la cuadratura formada por la conjunción entre Saturno y Plutón con Eris, un nanoplaneta que nos dice lo siguiente: las partes en conflicto nunca sabrán si están ganando la partida, pues los ganadores potenciales creen que no están ganando y los perdedores potenciales creen que no están perdiendo. O lo que es lo mismo: nadie tiene claro si está avanzando en sus propósitos, pues el sistema se está volviendo tan esquivo y extraño que no es capaz de mostrar señales que orienten a unos y a otros. Es decir, la fragmentación creciente que el poder lleva experimentando desde 1848 hará que sus consecuencias se perciban crudamente en los próximos meses, afectando a poderosos y a humildes, a reaccionarios y a revolucionarios, etcétera. Y hay que decir que el mundo que emergió a resultas del fin de las guerras napoleónicas también está acabando su ciclo. Es decir, entre unas cosas y otras, estamos entrando en un periodo de no solución. Es decir, la pretensión de instaurar un orden capricorniano atraerá desórdenes de todo tipo. La conclusión a la que llego es que las partes en conflicto tienen miedo de sus propias acciones, pues saben que les irá en contra, como quien lanza un pastel sobre su propia cara, pensando que es la cara del adversario.
La otra conjunción, la de Júpiter y Plutón, muy relacionada con las grandes estafas, también vendrá acompañada de una cuadratura con Eris. Y para acabarlo de rematar, la próxima conjunción entre Júpiter y Saturno, que tendrá lugar en el grado 0 de Acuario, también vendrá acompañada de una cuadratura con Eris, aunque disociada y con orbe ciertamente amplio. 

Y para finalizar este artículo, les diré que la solución a los problemas planteados va a ser postergada indefinidamente. Me refiero a los problemas sociales, políticos y económicos, que se revisten de diferente manera según cada país. La solución es la disolución, lo cual me llevaría a hablar de la posición de Neptuno en Piscis, signo en el que aún transitará durante unos cuantos años.  Aún con ello, el activismo social seguirá hiperactivo, pues es la consecuencia lógica de un liderazgo corrupto, herrumbroso y errabundo. Cuando llegue a Aries, habrá una solución no disolutiva. De ello hablaremos en otro artículo. Pero para aportar una pista, les diré que los tránsitos de Neptuno por los diferentes signos aportan una información muy interesante acerca de las soluciones que el sistema ha ido aplicando en diferentes momentos históricos. En el caso presente, Neptuno en Piscis únicamente puede significar que la solución es la disolución, dado que la falta de liderazgo conlleva confusión y más confusión. Con Neptuno en Piscis, la presencia de los estados-nación, que se desesperan por parecer vivos, nos recordará a una película de zombis. En consecuencia, notaremos que existen estados por la sangre que nos van a chupar. Si no quieren llamarlos estados-zombis, llamemos al fenómeno estados-vampiro.

Nota: la carta astrológica que ilustra este artículo corresponde a un tiempo intermedio, con Eris haciendo cuadratura a Júpiter, a Saturno y a Plutón, aunque vemos en el gráfico que Marte estará haciendo conjunción con Eris en la fecha indicada.

viernes, 11 de enero de 2019

La Era de Géminis

En el mundo de los astrólogos (y de los no astrólogos) se habla mucho acerca de si ya estamos en la Era de Acuario o si aún le queda cuerda a la Era de Piscis, como si la complejidad del mundo pudiera describirse únicamente con un único megaciclo, como es el de las Eras, basado en la precesión de los equinoccios. Sin embargo, en el mundo de la astrología hay otros ciclos, tanto o más obvios que el derivado de la precesión de los equinoccios.

Si el ciclo de las Eras basado en la precesión de los equinoccios ocupa un total de casi 26.000 años, el basado en las sucesivas conjunciones entre Neptuno y Plutón ocupa 36.000. Y así como la Era de Piscis, suponiendo que aún no estemos en la Era de Acuario, arranca desde la época de Cristo, con lo cual la Era de Piscis resulta ser un periodo pro-cristiano, las Eras basadas en la serie de conjunciones entre Neptuno y Plutón nos ayudan a encontrar una explicación más plausible y tangible de la evolución humana. Vamos a ello.

Imaginen que cada uno de los 360 grados del zodiaco equivaliera a 100 años. El total sería 36.000 años, justo lo abarcado por las conjunciones sucesivas entre Neptuno y Plutón habidas desde Aries a Piscis. Por poner un ejemplo: la primera conjunción habida en el signo de Géminis acontece en el grado 3. La siguiente, en el grado 8. Y así sucesivamente hasta agotar los 3.000 años que dura la serie de conjunciones en cada signo. 3.000 multiplicado por 12 da 36.000 años. Fíjense bien que entre una conjunción y la siguiente median casi 500 años, a razón de 100 años por grado.

Si tomamos el signo de Aries como el iniciador de ciclos, veríamos que la primera conjunción entre Neptuno y Plutón coincide con la revolución del neolítico, y con la sucesiva emergencia posterior de la civilización sumeria, de la egipcia, etcétera. 36.000 años antes, con conjunciones entre Neptuno y Plutón en Aries, encontraríamos que la evolución humana deja atrás el periodo neandertal y empieza a construir su identidad como sapiens, cosa que se va evidenciando en el ciclo actual (a partir del neolítico).
Si nos vamos a buscar la primera conjunción entre Neptuno y Plutón en Tauro, nos encontraríamos con las primeras construcciones mentales orientadas a facilitar la emergencia del monoteísmo. Por lo tanto, toda la serie de conjunciones en Tauro suponen el crecimiento, desarrollo y despliegue de la idea de un Dios único.
Y si nos vamos a buscar la primera conjunción habida en el signo de Géminis, en 1.398, nos encontraríamos con el nacimiento de Gutenberg, inventor de la imprenta. Por tanto, podríamos visualizar que lo propio de la Era de Géminis es la ilustración, el aprendizaje, la comunicación, la transmisión de conocimiento, de la información, la creciente hiper-documentación. Podríamos decir que la imprenta fue el detonante de otros desarrollos posteriores, como, por ejemplo, el Renacimiento, la Ilustración, la Revolución Francesa, la Revolución Industrial, el desarrollo del capitalismo. En relación a esto último, hacia 1.398 se estaba produciendo el esplendor de la Revolución Comercial de finales de la Edad Media. Se trataba, pues, de los orígenes de lo que mucho después se llamó capitalismo. Y si mucho me apuran, también se podría relacionar con el invento de la letra de cambio y del pagaré. Por cierto, un año después, en 1.398, nació Cosimo de Médici.
En cuanto a la siguiente conjunción, la de 1.892, coincidió con la invención de lo que hoy ha venido a llamarse neurociencias (vía Ramón y Cajal, premio Nobel en 1.906 por estos hallazgos). Gracias a este hecho, ahora vemos que términos como neuromarketing, neurocomunicación, inteligencia emocional, etcétera, han proliferado hasta inundar las comunicaciones. Las siguientes serán en 2.385, en 2.878, etcétera. Cada 5 grados una nueva conjunción.

En definitiva, las conjunciones entre Neptuno y Plutón en Aries supusieron la construcción identitaria del humano como especie superior; las correspondientes a Tauro significaron la apropiación de la tierra y de la materialidad espiritual (o espiritualidad material, si lo prefieren); y las correspondientes a Géminis están trayendo la hipercomunicación que hoy podemos constatar, como, por ejemplo, a través de la proliferación de medios (prensa, televisión, internet, etc).

miércoles, 27 de junio de 2018

La manzana del 2020

Hoy, viendo que la realidad sigue sin dejarse nombrar, me dedicaré a fabular. Hace ya tiempo que vengo diciendo que el 2020 va a ser el año en el que nuestras vidas cambiarán definitivamente. Se podría decir que ese año supondrá el verdadero ingreso del mundo en el siglo XXI. Lo que ahora estamos viviendo es una secuela de los dos siglos anteriores. Y una de las cosas a través de las cuales lo vamos a notar más será en un cambio en el lenguaje. Bien, de hecho ya lo estamos notando. Por ejemplo, en el ámbito artístico -en el cine, en la literatura, etcétera- se está observando que los títulos de las obras ya no guardan relación con las obras, y que sus desenlaces finales están abiertos. Vamos, que no hay desenlace, o que el desenlace es remitido al espectador, para que se las ingenie con ello. Manda la sugerencia esquiva, por decirlo de algún modo. Esto último es algo que se puede constatar en las películas que de unos años a esta parte se han ido estrenando. Lo curioso del caso es que esta deformación de la relación entre el título de la película y el tema se está trasladando a la vida en general, y más aún cuando se trata de temas económicos, militares o políticos. Estamos en la era de la posverdad, según dicen. Es decir, el secreto sigue siendo una herramienta que el poder utiliza para no ser visto (y para que, en cambio, se vea otra cosa). Lo que sucede es que en los actuales tiempos de hiperdesinformación y hiperexhibicionismo, en que para que algo quede oculto debe ser puesto parcialmente en la escena (o fuera de ella, como si formara parte de un espectáculo de prestidigitación). O lo que es lo mismo: proliferarán los juegos consistentes en esconder parte de los objetos (y de los actos) ante la mirada desorbitada del público. El sistema convivencial humano, ante la avalancha de medios con que nos interviene y distrae, se las ingeniará para evitar que aquello que necesita no ser nombrado se mantenga sin nombre. 



El mundo se apresta a iniciar un ciclo largo a partir del año 2020, fecha a partir de la cual el nuevo orden se irá implementando. Esto puede comportar que en los años próximos asistamos a grandes cambios sin darnos cuenta. O dándonos cuenta, aunque de forma confusamente prestidigitada, de tal manera que nunca sabremos qué es lo que realmente está ocurriendo, con formas de nombrar las cosas que no tendrán relación clara con las cosas, o con procesos que nunca se desenlazan. Bien, ya les digo que estoy fabulando al respecto.


En cuanto al tema de los nombres de las cosas, les pongo un ejemplo: dos personas tienen ante sí el divorcio como alternativa, pero no aceptan este hecho, acaso por miedo al fracaso o al vacío. En esas llega alguien y dice: no lo llamen divorcio, llámenlo transformación. Ya sé que es un ejemplo muy simplificador, pero ahí se entiende lo que les quiero decir. Llamar de forma alternativa a algo ("la cosa"), que hubiera sido nombrado de cierta forma en los siglos XIX y XX, puede hacer que "la cosa" sea afrontada de una manera o de otra. Por consiguiente: hay que evitar que el nombre de "la cosa" no resulte contraproducente para el feliz desarrollo de "la cosa". Estoy pronunciando estas palabras pensando en el tema de Catalunya-España. Por ejemplo: si la palabra "independencia" no logra la complicidad necesaria (ya sea para apoyarla o para concertar un referendum pactado), será menester nombrar la esencia de la "cosa" de otro modo.

En un entorno bélico, con sangre, sacrificios humanos y ruinas económicas para los países, las declaraciones taxativas servían para aparcar o zanjar el conflicto. Esas formas generaban vencedores y vencidos, estigmatizando de por vida a toda la población. En cambio, en un entorno no bélico, los procesos -incluyendo los nombres de las cosas y sus respectivos desenlaces- serán más sutiles, graduales y escalonados. 
Atrás deben quedar los tiempos en que eran los ejércitos los artífices de las soluciones (con sangre, muertos, sacrificios y ruinas). Con ello quiero decir que el tema que enfrenta a Catalunya con el gobierno español parece ser un ejemplo de ingeniería social orientada a implementar nuevas formas de desenlazar los conflictos. Y así será que el resultado, cuando tenga lugar, no parecerá que tenga una autoría clara, o que provenga de ningún lugar en concreto (ni tan siquiera por parte de los sectores enfrentados). En el nuevo marco mental no habrá autores en exclusiva. Por tanto, se procurará que no haya vencedores ni vencidos. Cada cual sabrá si sus ideas se ven reflejadas en el nuevo marco mental. Ahora mismo, tal y como entiendo esta fabulación, veo que un referendum de independencia (aún siendo pactado con el estado) es una forma más propia de los siglos XIX y XX que del tiempo en el que iremos entrando según nos acerquemos al 2020. 

La otra fabulación gira en torno al papel que tienen los elementos que participan de un proceso. Vivimos en un tiempo, especialmente desde 1848, en los que la autoría de los hechos, de las conquistas, de los logros, ya no son protagonizados por nadie en concreto, y más cuando el ambiente está caldeado, sino que se procura que la percepción esté disgregada. Este sistema, que se puso en marcha coincidiendo con la proliferación de las democracias parlamentarias, supone que la política hace todos los posibles para capitalizar la energía popular, nominando los eventos según conveniencia corporativa. Pues bien, este sistema tiene sus años contados. Si la forma de participar no se renueva y se piensa a fondo, la consecuencia es que iremos a nuevas dictaduras. En relación a este tema, será el 2037 el año clave, momento en el que presenciaremos el final del ciclo iniciado en 1848. De aquí a entonces se ensayará con el fin de la democracia, con el fin de ir a votar cada cuatro años y con el fin de plebiscitos y referendums, especialmente si el asunto de consulta es "excesivamente" importante o si puede generar consecuencias irreversibles. A partir del 2037, la participación será sobre cuestiones sobre las cuales no se generen consecuencias poco convenientes. Posiblemente sea a través de medios telemáticos, utilizados con una frecuencia mayor que la de ir a urnas cada cuatro años. Es decir, habrá motivos para consultar al pueblo, para participar, pero los temas importantes estarán reservados para que una élite decida sobre ellos en secreto. El pueblo decidirá sobre temas poco importantes, sobre asuntos que puedan ser maleados fácilmente o que no generen consecuencias inoportunas. Eso que aún llamamos democracia se transformará en algo mucho más selectivo. En el fondo, nada nuevo bajo el Sol.

miércoles, 13 de junio de 2018

La construcción del enemigo

En un artículo anterior les comentaba que el planetoide llamado Eris representa las manifestaciones del poder. Es decir, que sus aspectos con otros planetas nos dan una pista acerca de determinadas manifestaciones, todas ellas usables por quien ejerce el poder. En el caso de aspectos de Eris con planetas lentos, el poder se manifiesta sistémicamente. O lo que es lo mismo: cuando Eris aspecta a Urano, Neptuno, Plutón, Saturno o Júpiter, el poder detentado se manifiesta de determinadas maneras. En el caso del aspecto entre Eris y Urano, el poder se manifiesta estigmatizando al otro. La otredad enemiga como forma de afirmar la amistad de los míos hacia mi. Un enemigo bien construido puede servir para perpetuarse en el poder, o para hacer que el poder se afirme aún más entre quienes se considerasen afines a él y con él.

El enemigo construido que resulte propicio para los fines que se pretenden .ya sea judío, musulmán, negro, catalán o quien sea- puede servir para realzar las bondades del estigmatizador. En ese artículo les propuse una lista de hechos históricos en los que había aspectos entre Eris y Urano. Aquí lo tienen: El Ciclo Eris-Urano en la historia de España.
Pues bien, habría que añadir un hecho aún más importante, aunque muy alejado de nosotros en el tiempo. Me estoy refiriendo a la abolición de la Orden Templaria, a través de la Bula Vox In Excelso, promulgada el 22 de marzo de 1312. En el mapa correspondiente hay una conjunción entre Eris y Plutón, los cuales también hacen cuadratura con Urano. Se trata de un hecho que podría ser de manual: fabricar al enemigo,  estigmatizándolo con datos falsos, para quedarse con sus riquezas, para reforzar el propio poder. O como se dice ahora: un autogolpe.

Los otros aspectos de Eris:

Eris y Plutón guardan relación con luchas soterradas, sucias, de cloaca. En el 2019-2020 tendremos una cuadratura entre ambos. Se trata de la cuadratura menguante, cuyo ciclo se inició con la conjunción habida en mitad del siglo XVIII, de la cual hablé en este otro artículo: El Ciclo Capital de 357 años.

Eris y Neptuno representa el poder de lo público, de la abducción colectiva, de los simulacros sociales (por ejemplo, el parlamentarismo moderno, el que surge de la llamada primavera de los pueblos (mitad del siglo XIX, desde el momento en que se produjo la última conjunción Eris-Neptuno). La próxima la tendremos en el 2037, que será el momento en que el ciclo pro democrático se acaba. Se puede deducir que la democracia tiene los años contados.

Eris y Saturno guardan relación con la capacidad legisladora del poder.

Eris y Júpiter guardan relación con las abducciones generadas por la imágen pública que el poder proyecta.

Unas palabras finales para Eris: su descubrimiento coincidió con la apertura de facebook y el consiguiente fenómeno de las redes sociales, con la conspiranoia, con la posverdad (recuerden al trío de las Azores, cuando hablaban de las armas de destrucción masiva, que luego se demostró que no existían).

Etcétera.

domingo, 20 de mayo de 2018

El Ciclo Eris-Urano en la Historia de España

Eris es un planeta plutoide, pues tiene una órbita igual de excéntrica que la de Plutón. Siendo parecidos uno al otro, la superficie de Eris es reflectante, por tanto refleja luz, al contrario de lo que ocurre con Plutón. Y, en cuanto a tamaño, es algo mayor. El ciclo de Eris es de unos 530-550 años. Su importancia afecta a procesos macrohistóricos, propios de países que son imperios (o que lo han sido). España es justo uno de estos países. 

Dos ejemplos de esto último:
Eris, en la toma de posesión del primer monarca de la dinastía Trastamara, estaba en el mismo grado de Aries que en la época franquista en que empieza a operar el Plan de Estabilización. Se podría decir que alrededor de 1959 se agota un ciclo. España abandona su autarquía y acaba asimilándose a las leyes del capitalismo imperante. 
Otro ejemplo: en la boda de los Reyes Católicos, Eris estaba en el mismo grado de Aries que cuando gobernó Rodríguez Zapatero. Ello puede indicarnos que un ciclo de poder concluyó justo durante la década pasada, especialmente si se entiende que la unión de las coronas de Castilla y Aragón supuso el fundamento de una nación, hoy en horas bajísimas.
Los ciclos que secundaban la evolución del imperio se han agotado.

En este artículo de hoy me referiré al ciclo sinódico formado por Eris y Urano. Pero antes de ponerme en ello, unas palabras sobre la psicología de Eris en el ámbito mundano. 
Eris es el poder. O mejor dicho: los aspectos con otros planetas describen cómo el poder se las ingenia para comunicarse, para dar muestras de su existencia; cómo se manifiesta, generando consecuencias sobre las personas sobres las cuales recae las consecuencias del uso de este poder; cómo se acrecienta y trata de imponer una visión; cómo trata de perpetuarse o preservarse; y cómo se sirve de la vulnerabilidad de las personas, especialmente cuando reciben maltrato o perjuicio por parte de quien lo ejerce.
Cuando hablamos de los aspectos entre Urano y Eris, descubriríamos rasgos del primero que pueden parecer chocantes. Urano, cuando se aspecta fuertemente con Eris -especialmente en conjunción, oposición, quincuncio o cuadratura- resulta estimagtizador, divorcista, demonizador, paranoico, creador de enemigos, desigualador, violador. O lo que es lo mismo: el poder, cuando es ejercido en situaciones de agitación social, hará uso de la estigmatización sobre partes de la población. O sobre países extranjeros. Culpar a otros de los propios males es muy uraniano, pero cuando se aspectan Eris y Urano el asunto adquiere consecuencias históricas.

Unos ejemplos: Eris y Urano se aspectaban fuertemente...
- ...cuando Recaredo se convirtió al cristianismo católico. Este hecho va a tener, para lo que llegará a ser el Imperio Español, una importancia tal como lo fue la conversión de Constantino para el porvenir del cristianismo.
- ... la Batalla de las Navas de Tolosa, de 1212, se corresponde con un trígono entre Eris y Urano.
- ... la bula Vox In Excelso, de 22 de marzo de 1312, que supuso la abolición de la Orden Templaria, coincide con una conjunción entre Eris y Plutón, ambos en cuadratura a Urano.
- ... el decreto de expulsión de los judíos, de 1492, coincide con una cuadratura entre Eris y Urano.
- ... el decreto de expulsión de los moriscos, de 1609, también coincide con aspecto fuerte entre Eris y Urano.
- ... cuando en 1659 se firma el Tratado de los Pirineos, que deja parte de Catalunya en manos francesas.
- ... en 1808, coincidiendo con el Motín de Aranjuez y el inicio de las guerras napoleónicas.
- ... en 1833-34, en el inicio de las Guerras Carlistas.
- ... en 1927-29 estábamos en plena dictadura de Primo de Ribera. Justo en los años de la conjunción, se derrocaron las cuatro columnas que Puig i Cadafalch hizo construir y poner en Montjuïch en 1919. En esos años, Hitler empieza a despuntar. Y también, cómo no, aconteció la gran crisis de 1929.
- ... en estos últimos años estamos teniendo una conjunción entre Eris y Urano, lo cual coincide con el deterioro político e institucional de España, con el tema de Catalunya, el cual se presta a escenificar la tendencia estigmatizadora relacionada con este aspecto.

miércoles, 7 de febrero de 2018

El fracaso de la política

El fracaso de la política o la enfermedad como forma de poder.


Observando lo que ocurre en el mundo, parece que la política sea una tortuga con artrosis. Todo avanza a gran velocidad, aunque hay países en los que la artrosis es mucho más grave e invalidante. Lo vemos, por ejemplo, en España, un viejo país que parece no poder sostenerse. El resultado es que todo se ve patético y agónico, mientras soluciones que darían agilidad a los conflictos planteados resultan amenazadoras para el enfermo, que utiliza el inmobilismo propio de su enfermedad como forma de poder.


La política según la astrología moderna.

La política, y los políticos, están asociados a Júpiter. Eso es lo que sostiene la tradición astrológica. Sin embargo, desde que se descubrió Quirón los políticos pertenecen a su ámbito. Es decir, son jupiterianos, por su exposición pública ante la gente y ante los medios de comunicación. Y son quironianos, además, porque no pueden decir la verdad, ni pensar abiertamente. Si Quirón es un lisiado, los políticos entran dentro de esta categoría. Antes del descubrimiento de Quirón, los políticos podían estar revestidos de un carisma. Recordemos a Churchill o a Eisenhower. En cambio, a partir de la década de los años 60, a resultas del asesinato de Kennedy, el perfil que se corresponde con el político contemporáneo es el de alguien cuyas decisiones están coaccionadas por elementos ajenos a lo político: el mercado, las corporaciones, lobbys, etcétera. Por tanto, pues, la figura del político es cada vez más oscura y entorpecedora. Podríamos decir que los políticos son los cortafuegos del sistema. Son personajes con gran exposición pública y sin nada que decir. El político es un valido inválido.

Sobre un aspecto astral que influye, y mucho, en la historia de España.

Siguiendo con lo dicho al iniciar este escrito, vemos que ahora mismo hay un aspecto entre Saturno y Quirón. Es un aspecto lento que viene aquejándonos desde hace unos cuantos meses. Los aspectos entre Quirón y Saturno son de lo más frecuente en cartas astrales de políticos. La unión de ambos da lugar a la procrastinación, una forma de miedo o imposibilidad para decidir, pues la persona se halla fuertemente coaccionada por cosas que no puede desvelar. Sin embargo, más allá de las cartas astrales de personas que se dedican a la política, el actual aspecto de cuadratura entre ambos es decisivo en la historia reciente de España.

La actual cuadratura entre Quirón y Saturno la percibimos, por ejemplo, en la actitud del gobierno de Madrid ante el tema planteado en Catalunya. También lo vemos en el resto del mundo, en el que la política se ve desbordada por los viejos y por los nuevos problemas que una sociedad en rápida transformación plantea a los poderes públicos.
La anterior cuadratura entre Saturno y Quirón coincidió con la muerte de Franco y la consiguiente restauración de la monarquía borbónica. Y la anterior, 1935-1936, coincidió el inicio de la guerra civil española. Y la anterior, en 1914, coincidió con el inicio de la primera guerra mundial y la puesta en marcha de la Mancomunitat de Catalunya.

Este aspecto de cuadratura entre Saturno y Quirón se manifiesta como debilidad profunda disfrazada de prepotencia inmobilista. O lo que es lo mismo: un profundo sentimiento inconfeso de torpeza, el cual es maquillado con una actitud legalista e inflexible.

Un apunte sobre el actual tránsito de Júpiter en Escorpio.

Júpiter ingresó en Escorpio en octubre de 2017. Y ahí estará hasta noviembre de 2018. Escribí de ello en un artículo que publiqué y que llevaba por nombre 10/10/2017: Júpiter, Escorpio, Catalunya.
Las dos ideas básicas que se pueden asociar a esta posición es que el proceso catalán ha entrado en fase de oscuridad. Si tenemos en cuenta que la situación es como un fotograma de una película, la oscuridad es previa a la luz. La cuestión es ir prestando atención a los ingresos de Júpiter en cada signo. Y si tenemos en cuenta que en el 2010 Júpiter ingresó en Aries, y si vamos viendo las cartas de los ingresos en cada signo, desde Aries hasta el día de hoy, vemos que el proceso y cada una de estas posiciones han ido a la par. La próxima entrada de Júpiter en Sagitario, en noviembre de este año, presenta un panorama muy diferente del que está presentando ahora, con la carta del ingreso de Júpiter en Escorpio. O lo que es lo mismo: mientras Júpiter esté en Escorpio, el débil se mostrará fuerte y el fuerte, para seguir siéndolo, deberá hacerse pasar por muerto, herido, náufrago o vulnerable. Esta situación cambiará rápidamente cuando Júpiter ingrese en Sagitario (a partir de noviembre).

En relación al ciclo de 12 años de Júpiter, que se inició con su ingreso en Aries, vemos que su tránsito en signos de Fuego, que forman un triángulo en el tiempo, están coincidiendo con puntos de inflexión muy significativos. En Aries se inició el proceso soberanista; en Leo se celebraron las consultas del 9-N, que sirvieron para aquilatar la fuerza del independentismo. Y ahora falta por saber qué nos puede traer el tránsito de Júpiter por Sagitario. De momento, la carta del ingreso (noviembre de 2018) augura un punto de inflexión muy sustancioso. Vamos, nada que ver con la carta del ingreso en Escorpio.

Este futuro tránsito de Júpiter por Sagitario me da pie para la siguiente reflexión: Si España fue rescatada debido al tema financiero (aunque haya alguien que diga que no lo fue), también podría ser rescatada por el tema político (aunque ese mismo alguien sostenga que no lo será). 

El otro ciclo relacionado con el proceso catalán, a parte del ciclo de 12 años de Júpiter, es el de 14 años formado por el ciclo sinódico entre Júpiter y Urano, cuya conjunción iniciática tuvo lugar en el 2010. Por consiguiente, tomando este ciclo para monitorizar las diferentes situaciones acontecidas desde entonces, vemos que cada aspecto que forman tiene relación con los sucesivos quiebros y requiebros que el proceso político ha ido experimentando a lo largo del ciclo. Una curiosidad relacionado con el ciclo Júpiter-Urano es que la historia del catalanismo está trufada en sus acontecimientos fundamentales por este ciclo. Si les interesa información complementaria relacionada con ello, pueden encontrarlo en este enlace: Catalunya y el ciclo de 14 años.
Del actual ciclo, el que se inicia en el 2010, el primer trígono que ambos formaron aconteció en el 2014; y el segundo y último trígono acontecerá a finales de 2019. Los trígonos son favorables para las causas auguradas por la respectiva conjunción, la del 2010. Y todo se pone a tiro para que el 2020 resulte fundamental, un año rico en eventos astrales. 

La astralidad de Saturno y Pholo.

Además de los ingresos por signo de Júpiter, y el ciclo sinódico formado por Júpiter y Urano, tenemos los ingresos respectivos de Saturno y Pholo en Capricornio. Saturno en Capricornio representa la tentación de acumular más poder por parte del poderoso. En cambio, Pholo representa una tendencia inconsciente a actuar en contra de los propios intereses. Y eso es algo que estamos viendo en muchos aspectos de nuestras vidas. La función de Pholo, compleja, es que cuanto más se propone uno conservar algo, más acaba perdiéndose. Este hecho resulta más patético cuando uno está expuesto a la mirada pública, como es el caso de los gobernantes. En relación al conflicto entre los catalanes y el gobierno de España, y viendo que la política va de parálisis en parálisis (asociando este hecho a la cuadratura entre Saturno y Quirón), los progresos se producirán desde iniciativas privadas, por estar liberadas de la exposición pública.

Macroastrología: Afectación del ciclo Eris en España.

En algunos artículos publicados en este blog, les comenté la importancia que tienen los tránsitos de Eris en la historia imperial de España. Eris es un planetoide del mismo tamaño que Plutón, pero mucho más alejado. Su ciclo se le puede asociar con uno de los que maneja Alexandre Deulofeu en su Matemática de la Historia. Por ejemplo: Eris está en el grado 19 de Aries en el mapa correspondiente con la boda de los Reyes Católicos. La siguiente vez que transitó por ese grado fue durante el gobierno de Zapatero.

En relación al ciclo sinódico formado por Eris y Plutón, podemos deducir que es especialmente importante para la relación entre la élite burguesa catalana (aspirante a influir en los gobiernos españoles) y la élite caciquil española. Esta idea la expuse especialmente en este artículo: El ciclo capital de 357 años. En él desarrollé la idea de que la conjunción y las cuadraturas son determinantes para esta relación. Y ahora tenemos ante nosotros la próxima cuadratura, que acontecerá en el 2020.
En relación a este punto, deduzco que el proceso independentista catalán está siendo utilizado por parte de esta élite para situarse en España. El síntoma más claro es el auge de Ciudadanos, apoyado por el Opus Dei, por La Caixa, por el Banc de Sabadell, etc... además de por la FAES de Aznar. 
Deduzco de ello que el ámbito privado está haciendo lo que la exposición pública de la política no permite hacer.

domingo, 28 de enero de 2018

Presencia del Gran Cabrón


" En aquellos tiempos, entre 1984 y 1998, se generó el autoengaño que nos llevó a aplaudir lo que ahora condenamos."

Los años de Plutón en Capricornio (Presencia del Gran Cabrón: 2008-2023).

En otros escritos, todos publicados en este blog, les hablé de lo importante del tránsito de Plutón por Capricornio. En concreto, y refiriéndome a los decanatos, describí cómo sería el paso por cada uno de ellos. El paso por el primer decanato, entre el año 2008 y el 2013, nos puso en alerta por temas financieros y bancarios. El paso por el segundo, entre el 2013 y el 2018, nos ha dejado una serie de reformas en el mercado de trabajo que han provocado una degradación de las condiciones laborales y una amenaza en lo relativo a la seguridad, además de un sentimiento de zozobra en cuanto al futuro de las coberturas sociales. Y el tránsito de Plutón por el tercer decanato de Capricornio, el más agresivo de los tres, a partir de febrero de 2018 y hasta el 2023, augura grandes cambios en el funcionamiento de las instituciones. O lo que es lo mismo: la etapa proteccionista que se inició con la instauración del moderno estado-nación, que es como decir de 200 años para acá, se va a ir extinguiendo y transmutando durante estos próximos 5 años. El tercer decanato es el más delicado, hermético y profundo. 

El común denominador de este tránsito de Plutón por Capricornio (2008-2013) está poniendo en evidencia el alcance de ciertas ambiciones humanas. En concreto, estamos viendo cómo el sistema funciona sin ningún tipo de vergüenza. Lo cual es como decir que se nos ha caído la venda de los ojos. O sea: no es que el sistema se haya vuelto más corrupto en estos años, sino que, más bien, estamos viendo lo que antes no estábamos preparados para ver. La consecuencia es que observamos con horror todo lo que de perverso tiene el sistema político, financiero e institucional que forma el sistema en que vivimos.

Aún con ello, me gustaría plantear la siguiente hipótesis: Plutón tiene que ver con el poder. O mejor dicho: con la percepción que se tiene de él y de quien lo detenta. El verdadero poder no es tanto de Plutón como de Neptuno. Es Neptuno el planeta cuyos principios auxilian y apoyan la pervivencia de las élites en el poder: cómo se lo reparten, cómo se blindan, cómo nos engañan, cómo nos duermen. Plutón sería el despertar de la anestesia.

Así, pues, para poder comprender este tránsito, el de Plutón por Capricornio, recordemos qué sucedió cuando Neptuno transitó por este signo, pues fue ahí cuando se crearon las condiciones bajo las cuales fuimos adormilados.

Los años de Neptuno en Capricornio (Presencia del Gran Cabrón: 1984-1998).

Como les acabo de indicar, los años de Plutón en Capricornio muestran lo que se estuvo abonando durante los años de Neptuno en Capricornio. Lo que hoy es de una agresividad que asusta y nos horroriza (Plutón transitante por Capricornio), ayer estuvo escenificado por una ambición que la manada humana anhelaba, aplaudía y envidiaba (Neptuno transitante por Capricornio).

Voy a simplificar con esta generalización: el tránsito de Neptuno por Capricornio generó el autoengaño necesario como para hacer que aplaudiéramos lo que ahora condenamos

El tránsito de Plutón por Capricornio opera como si se tratara de una lupa o un bisturí. Vemos a través de él lo que entre 1984 y 1998 no éramos capaces de intuir en sus consecuencias. Lo que Neptuno adormece, Plutón lo despierta de su letargo.

Durante los años de Neptuno en Capricornio fueron los de la cultura del pelotazo, los de la llamada beautiful people. Recordemos, por ejemplo, el ascenso social y económico de Miguel Boyer. Recordemos a Mario Conde, a Javier de la Rosa, etcétera. Recordemos que en esos años George Soros hizo salir la Libra esterlina del sistema financiero mundial, mediante una maniobra especulativa. Durante esos años (justo al iniciarse el tránsito de Neptuno por el tercer decanato) tuvimos noticia del caso de las niñas de Alcásser, que nos conmovió a fondo. Lo curioso del caso es que ahora, con Plutón transitando por los mismos grados por los que transitó Neptuno en aquel momento, el asunto ha vuelto a ocupar espacio en los medios de comunicación, junto con otros casos de violencia brutal (el caso Diana Quer, por ejemplo, o rumores de sacrificios humanos cometidos por sectas satánicas, las cuales, parece ser, actúan por encargo de personas socialmente relevantes). Por si fuera poco, Paco Lobatón, un periodista muy popular en aquellos momentos, está volviendo ahora a la televisión nacional. Y ahora sólo falta que vuelva Pepe Navarro. Ah, y fueron los años de la presidencia de José María Aznar, el gran sembrador de lo que ahora ocurre en España y en Catalunya. Otro ejemplo de esto último fue la creación del Foro Babel en 1996, movimiento que sirvió para propulsar, años más tarde, la creación de Ciudadanos. 

Los años de Neptuno en tránsito por Capricornio fueron los años en los que implantó el sistema neoliberal, consistente en des-regular y privatizar todo lo que antes estaba regulado y bajo el poder de las instituciones públicas. Recordemos que la caída del muro de Berlín y el quiebre de la Unión Soviética tienen lugar con Neptuno en tránsito por Capricornio. En España, por poner un ejemplo, se crea el Ibex-35, del cual les recomiendo que lean este artículo: Cáncer Terminal: 2010-2020pues resulta complementario de todo lo que les estoy contando. Y en Barcelona, con sus olimpiadas de 1992, que sirvieron para implantar un modelo turístico del cual ahora abominamos.

Resulta curioso observar cómo una etapa ya sucedida reverbera en tiempo presente.