jueves, 19 de mayo de 2016

El ciclo de 14 años y sus connotaciones políticas (I)

El interés por la política y el ciclo de 14 años.


Hace un tiempo dediqué un par de artículos a conjeturar sobre el significado del ciclo de 14 años. En uno de ellos -el avance de la emprendeduría social- señalé que este ciclo está muy relacionado con la acción humana cuando ésta se orienta a alimentar causas públicas y movimientos colectivos. En el otro -Catalunya y el ciclo de 14 años-, señalé lo importante que es este ciclo en cuanto al asunto de las reivindicaciones nacionales. En concreto, el momento de inicio del ciclo concuerda con momentos clave que luego se desarrollan a lo largo de 14 años.

El actual ciclo se inició en el 2010. Su fase creciente va desde el 2010 hasta el 2017. Su fase de declive progresivo, desde el 2017 hasta el 2024.

Este ciclo, tal y como comenté, guarda relación con la emprendeduría social. Bajo este concepto podemos incluir los actos encaminados a crear empresas y onegés, a participar en movimientos cívicos y, tal y como ha quedado manifestado durante la primera mitad del ciclo, un mayor interés en temas relacionados con la política. Debo decir que el mayor problema relacionado con el ciclo actual es el anhelo de cambio social unido a una forma de actuar egoísta por parte de los aspirantes a protagonizar tales actos. Paradojas estas que, por cierto, están muy relacionadas con la naturaleza propia de este ciclo, y más cuando la conjunción de origen cayó en el signo de Aries. Deseo de avance social con un estilo impaciente y egocéntrico. Ello explicaría muchas de las luchas por tomar posición.

Por tanto, vamos a ver que en la mitad del ciclo, la que cierra el semiciclo ascendente y abre el semiciclo descendente, el interés por lo público o por lo político se detendrá e irá declinando progresivamente según transcurra el ciclo. Este dato es de gran importancia para quienes estudian el devenir de los procesos. Por ejemplo, en Catalunya, que aspira a ver aumentada la base social a partir de la cual aspira a conseguir su independencia. Esta base social, puesto que el ciclo está aún ascendiendo, puede crecer aún, aunque el plazo en que ello puede ser posible se circunscribirá, como indiqué antes, al periodo que va desde diciembre de 2016 hasta bien entrado el 2017. Ello quiere decir que una vez pase esta fase, y nos situemos en el inicio del semiciclo de declive, el capital humano, tan valioso durante la primera mitad, irá perdiendo fuerza.

El semiciclo que parecía revolucionario dará paso, a partir del 2017, al semiciclo reformista. Es decir, lo que caracteriza la primera parte del ciclo es la acumulación de recursos (el capital humano); en la segunda, en cambio, no hay tal acumulación, aunque será en ésta en la que los resultados se puedan dar.

Todo lo dicho en este artículo puede valer para cualquier país y para cualquier otro proyecto de cambio.

martes, 10 de mayo de 2016

Sepia Officinalis y el grado 23 de Aries


Sepia Officinalis y el grado 23 de Aries.



Durante las tomas de Sepia Officinalis sentí verdadero horror al vacío. Y no es que no lo hubiera experimentado antes. La diferencia está en la conciencia de cómo nos las apañamos para regatear o parchear este sentimiento. A partir de este hecho, vemos que una gran parte de nuestros actos son totalmente estériles. Es decir, no sirven mas que para mantenernos entretenidos en relación a ese sentimiento.



Por todo ello, no es de extrañar que Sepia Officinalis se recomiende a mujeres que experimentan depresión post-parto, una situación que se puede percibir e identificar con facilidad. Sin embargo, qué me dicen de esta depresión cuando no surge de razones concretas, Podemos pensar que el campo de acción de Sepia Officinalis es más amplio del que nos podríamos imaginar. Por tanto, pues, contemplemos qué razones podría tener una persona para maquillar y distraerse de este sentimiento, el del horror al vacío.



Debo decir que este sentimiento no siempre deriva en depresión sino en frialdad. Durante las tomas que hice de Sepia Officinalis percibí gelidez, un nivel de frialdad que es como cuando a uno se le han caído los motivos para estar ilusionado en la vida. Es posible, pues, que Sepia Officinalis sea interesante para percibir qué queda, en relación a nuestros motivos para vivir, cuando a éstos se les retira el componente fantasioso o ilusionante. La respuesta es frialdad, una forma de hacer las cosas en la que no hay ningún componente que no sea el hecho en si de estar haciéndolas. Estamos hablando de una vida árida, fría, calculadora o distante en relación a lo emocional.



Otros elementos que pueden servir para comprender cómo es el perfil de la persona que encaja con Sepia Officinalis giran en torno a la impotencia y a la fragilidad. El asunto está en que la persona no quiere ser vista como tal y hará los posibles para esconder su vulnerabilidad. Puede llegar a un punto en que el escondite se vuelva un verdadero laberinto incluso para si misma. Por tanto, la persona Sepia Officinalis es susceptible a intromisiones, hasta el punto de estar ahuyentando a amigos sin darse cuenta. Una persona así no lleva bien que los demás conozcan lo que ella no quiere dar a conocer: una fragilidad que rehúsa ponerse a la vista. Incluso, para el individuo Sepia Officinalis que acude a terapia, es posible que mantenga sus secretos ante el terapeuta. Teme el descontrol si se abre y se confía.



A partir de estos hechos podemos comprender hasta qué punto podemos estar disfrazando nuestra vulnerabilidad a través de pensamientos-basura, discursos-basura, actividades-basura, creencias-basura, relaciones-basura. Lo peor es que la persona no sea consciente de estos montajes y quede perdida en su propio laberinto. Por tanto, pues, cuando el individuo Sepia Officinalis no es consciente de esta forma de defensa persistirá en los errores, incluso rechazando ayudas, las cuales, dicho sea de paso, son percibidas como intromisiones que hay que ahuyentar. Y aquí está el tema: la persona ahuyenta aquello que podría beneficiarla. Y no estoy hablando de ayudas o terapia sino, incluso, de oportunidades para su desarrollo. Dicho con otras palabras: el individuo Sepia Officinalis rechaza salir de su laberinto por temor a su propia impotencia. Lo curioso del caso es que esta impotencia puede estar siendo percibida como prepotencia o soberbia.



Sepia Officinalis describe a alguien que trata de avanzar por la vida sin referentes emocionales. O mejor dicho, que ve que sus referentes se desmoronan continuamente. Ello da como consecuencia que la persona no tiene clara su identidad (tropieza en sus propios pies) y tampoco se identifica con nada ni con nadie (siente que se aisla). Estamos hablando, pues, de alguien que cae debido a si mismo. Son sus defensas las que la llevan a caer.



Así, pues, el objetivo de las tomas de Sepia Officinalis es un retorno a la transparencia primigenia que permita restaurar la confianza, permitiendo que la persona supere una sensación de fracaso o inadaptación. Es muy posible que estos indidividuos hayan visto caer su fe en edades tempranas. Por la misma razón, además, los referentes del éxito y del reconocimiento. Estas personas no fueron reconocidas, y la consecuencia de ello es esconder su necesidad de ser aceptadas. Se podría decir que avanzan por la vida con el estigma de no ser nadie para los demás. Lo peor del asunto es que cuando reciben el amor o el reconocimiento que anhelan lo rechazan. Y todo se debe a una pérdida de confianza y a un rechazo de la ayuda externa. Por tanto, pues, tomas de Sepia Officinalis para desprogramar las capas de autodefensa.



Una forma de observar cómo son estas defensas es viendo a la persona hablar sin decir nada; o hacer mucho sin producir; o relacionarse con muchos tipos de persona sin nutrirse verdaderamente con ello. Puede, no obstante, ser alguien con intereses espirituales, al menos aparentemente. Sin embargo, pronto veríamos que esta espiritualidad tiene un componente defensivo o reactivo. Se podria decir que el único recurso en el que confiar son los angeles, Dios o lo que entienda que es lo superior. Sin embargo, insisto, es posible que todo ello forme parte de los mecanismos de defensa.



Otra forma de cuestionar el comportamiento de Sepia Officinalis es preguntando a qué le conduce tanto ruido interno, tantas relaciones que no le corresponden, tantos pensamientos especulativos que genera, tantas fantasias-basura, tantas pérdidas de tiempo o tanto desorden mental.



Lo que para la Sepia es su defensa, el chorro de tinta que arroja, para la persona es ruido, palabras o actividades que no llevan a ningún sitio.



En la persona Sepia Officinalis hay una vulnerabilidad innominada y sutil que guarda poca relación con sus comportamientos defensivos. Ahí veríamos, como señalé antes, a un individuo que habla y habla para no decir nada. O que se ofende fácilmente y proyecta sus palabras en forma de acusaciones, señalando a los demás o criticando la sociedad.

También podemos ver cualidades de Sepia Officinalis en individuos que son muy amigos de los animales, en la medida en que éstos no la juzgarán o pondrán en evidencia sus fragilidades; o acompañadas de personas que no la van a criticar o a advertir de algo de cual no quiere ser advertida.



En relación a esto último, la susceptibilidad del individuo Sepia Officinalis le lleva a reaccionar ante lo que quizá no sean críticas. Es posible que atribuya tales intenciones en los demás a sus propias fantasías auto-defensivas. Podríamos decir que esta persona convierte lo que podría ser fácil en difícil.



Además de lo indicado, Sepia Officinalis tiene otras formas de taparse. Por ejemplo, un trabajo en el que no se sentirá reconocida, pero que le servirá para hacer crítica a la sociedad. También, la enfermedad, ya sea imaginaria o ficticia; o compromisos abstractos; o teorías de la conspiración. Cualquier cosa que le sirva como excusa para mantenerse en su cada vez más incomprensible laberinto.



Así, pues, el drama de Sepia Officinalis es  falta de complicidad y reconocimiento que ha ido derivando en coraza defensiva. Esta coraza es diferente en cada persona. Podríamos decir que hay personas Sepia Officinalis extravertidas e introvertidas. Veríamos este detalle en el tipo de defensa utilizada. Entre estas últimas veríamos a aquellas que tienden a huir de lo social. O por el contrario, entre las extrovertidas, que se esconden de si mismas en lo social, en el bullicio de los eventos. En cualquier caso, el común denominador gira en torno a no manifestar quiénes son sin las laberínticas defensas, acaso porque manifestarse sin ellas pondría a la luz una vulnerabilidad que teme ser herida o mal comprendida.



Otra prueba de la vulnerabilidad propia de Sepia Officinalis es la identificación de lo que parece ser un no por parte de otros como una agresión de la cual hay que defenderse. Por tanto, pues, el objetivo de un trabajo relacionado con Sepia Officinalis supondría aprender a no tomarse las contrariedades como si fueran imposibilidades, sino comouna forma de entender que se trata de una invitación a modificar algo de la propia conducta. Recordemos que Sepia Officinalis tiene tal temor al fracaso que es capaz de rechazar poder tener éxito, y que todas las interpretaciones que haga van en dirección a dar de comer a ese bucle.



Otra forma de defensa podría ser falsificar o esconder la necesidad de ayuda o apoyo. Esta forma da lugar a que la realidad, tanto la interna como la externa, se perciba como deforme. Incluso, los propios intereses o motivos es posible que acaben siendo víctimas de tal deformidad.



El grado 23 de Aries.



El grado en el que reverbera Sepia Officinalis es el 23 de Aries. Este grado refleja a un individuo que está en lucha sin que los motivos estén claros. O, si lo prefieren, alguien que lucha por una causa que no vencerá, pues sus motivos no están claros y tiende a enrocarse en una defensa que le anula.



El 23 de Aries es uno de los grados más difíciles de entender. Sus motivaciones son muy abstractas y no suelen casar con las demandas de concreción que la vida impone. Así, pues, estamos hablando de alguien que pierde el interés por aquello por lo que sigue luchando. Digamos que se mantiene en lucha porque es con lo único concreto con que puede identificarse.



La persona significada por el grado 23 de Aries utiliza la mundanidad para esconderse. Es decir, lo mundano no es que sea fuente de su interés, sino, más bien, una forma de ausentarse de su propia vida interior. Esta persona utilizará los defectos de la mundanidad – lo injusto de la sociedad, por ejemplo- como excusa para evitar hacer frente a un potencial que rechaza encarnar. Este potencial gira alrededor de la intuición o de la mediumnidad. Puede tratarse de alguien que puede predecir el futuro. Sin embargo, algo hay que no le permite aprovechar plenamente este potencial. Posiblemente sea debido a una mezcla de prejuicio, responsabilidad y, muy especialmente, miedo al fracaso. Precisamente esto último, muy relacionado con el horror al vacío, constituye el factor que genera mayor sufrimiento en estas personas.



El otro elemento a tener en cuenta es que la alianza entre el rasgo fundamental que se corresponde con Sepia Officinalis y el grado 23 de Aries se refleja en una persona soñadora, en la que su mayor temor es que la realidad mundana no secunde sus visiones y anhelos. Ante el temor al fracaso, para defenderse, es posible que abomine de su propio potencial, o que se niegue a aceptar las oportunidades que se le presentan. Por lo tanto, podríamos decir que el trabajo a desarrollar consistiría en despejar la mente de prejuicios y visiones negativas. Es decir, que la interpretación que la persona hace de su potencial esté apoyada en una filosofía de vida que resulte propicia para su desarrollo y manifestación. O, si lo prefieren, indagar acerca de si esta persona da más valor a sus nobles propósitos o si, por el contrario, alimenta el bucle de un diálogo interior que le sirve para seguir negándose a sí misma.



Podremos observar manifestaciones de este grado en la actitud de personas que llegan tarde, apresuradas, que hablan mucho para decir nada, que desaprovechan el tiempo, que viven muy socializadas –dispersas en relaciones que no les aportan nada- o atareadas en actividades vacías, o insatisfechas con la vida que viven.

sábado, 7 de mayo de 2016

Anas Barbariae y el grado 6 de Acuario


Anas Barbariae y el grado 6 de Acuario.



Se trata de alguien que aspira a ser importante para los demás, y que considera necesario el desarrollo de facetas del carácter que resulten propicias para tal fin. Sin embargo, es desapegado y preferirá relacionarse con los demás a través de un medio, de una herramienta o de una idea a partir de la cual confluir con los demás. Puede ser, por ejemplo, a través de un servicio o de una habilidad a través de la cual obtener reconocimiento, el cual no supondrá un culto a las necesidades del yo sino a las de la comunidad. Es decir, el perfil relacionado con Anas Barbariae es el de una persona cuya mayor satisfacción sobreviene cuando se siente útil a los demás en los términos de las necesidades de éstos. Con ello quiero decir que a Anas Barbariae no le interesa su yo particular, sino el yo colectivo del cual siente formar parte. Se trata, pues, de alguien que aspira a participar en asuntos comunitarios de forma impecable. Por otro lado, también necesita hacerlo desde una posición relativamente distante, acaso para protegerse del desgaste social, o para percibir el curso de la acción del grupo humano desde una mayor objetividad. Debida a esta razón, como indiqué al principio, al individuo representado por Anas Barbariae le puede atraer la pertenencia a un grupo, club o logia a través del la cual identificarse con otras personas mediante una idea que les sirve de cohesión.

A Anas Barbariae le interesa desarrollarse más a través de una vinculación espiritual o intelectual que por motivos materiales. Asi, pues, estamos hablando de un idealista que idealiza todo aquello en que participa. Podríamos decir que Anas Barbariae es alguien que trata de superar o transformar el complejo de Narciso. Sin embargo, como luego veremos, el narcisismo personal se disfraza en formato colectivo, llevando a la persona a revivir dicho complejo de forma colectiva. Por tanto, Anas Barbariae va a vivir el mismo drama que la persona narcisista solo que a través de ideas, comportamientos y decepciones en el marco de la interacción de grupo. Por ejemplo, como cuando la idealización acaba desembocando en decepción. En este caso, la persona Anas Barbariae tenderá a acusar de dicha decepción al comportamiento de otros, del sistema, de la sociedad, etcétera.

Otro factor de interés relacionado con Anas Barbariae es que se trata de alguien que necesita ser querido pero que, sin embargo, puede vivir sin la presencia cotidiana de las personas a las que ama. Podría tratarse de alguien que, sin abdicar de su conciencia social, mantiene costumbres solitarias. Puede ser un hermitaño que sólo trata con otros congéneres cuando un ideal de grupo puede articular noblemente su relación. Es decir, Anas Barbariae se motiva mejor a través de causas, ideales, negocios y servicios a través de los cuales sentirse útil. Y se relaciona mejor en la lejania que en la cercanía continuada.

Anas Barbariae es disperso y poco dado a concentrarse en una sola cosa. Quienes le conozcan sabrán que se trata de una persona que se entrega sin que se le espere y se ausenta cuanto más se le insista. Anas Barbariae necesita sentirse holgado y libre para poder disponer de su tiempo y de su espacio. Por tanto, cuando este requisito se da, la persona es generosa, receptiva y sensitiva a las necesidades ajenas. Sin embargo, cuando se le insiste o la presencia de otros congéneres le resulta excesiva, la persona Anas Barbariae se mostrará ausente, insensible, despreciativa, despótica, soberbia, impúdica o soez.

El grado 6 de Acuario.

El grado en que Anas Barbariae reverbera corresponde con el 6 de Acuario. Las personas en cuyas vidas este grado es relevante idealizan la armonía. Se sienten fácilmente irritadas y ofendidas ante la grosería y la mala educación, hasta el punto de manifestar reacciones igualmente groseras. Es por ello que preferirá relacionarse en un ambiente armonioso y en el que se respeten las normas que faciliten la convivencia, la cortesía, la solidaridad y las buenas maneras.

Podríamos decir que los individuos en cuyas vidas se encarna este perfil pueden tolerar la contrariedad cuando es previsible. En cambio, cuando se la encuentra en situaciones en las que no se la esperaba, su reacción puede acabar siendo explosiva o implosiva. Se trata, pues, de una persona que tratará de mantener la compostura hasta que, llegado un cierto momento, puede verse desbordada por sus propias emociones y salir del control en el que hasta entonces se mantenía. Y esta es la razón por la cual estas personas prefieren un entorno armonioso en el que impere el respeto mutuo.

La alianza entre el grado 6 de Acuario y la psicología de Anas Barbariae señala la necesidad de un trabajo de pacificación mental orientado a tolerar mejor la falta de armonía cuando esta se presenta sin que se la espere. También, y por la misma razón, a la persona cuyo perfil encaje con este grado le interesará tomar conciencia de su vulnerabilidad, procurando ser tolerante cuando una reacción adversa salga de sí sin que se la espere. Es decir, el trabajo de fondo gira en tolerar la parte soez que albergamos todos y que puede manifestarse en multitud de situaciones, muchas de ellas inesperadas, dejando a la vista que no somos lo perfectos que pretendíamos ser.

viernes, 6 de mayo de 2016

Aluminium Metallicum y el grado 5 de Acuario

Aluminium Metallicum y el grado 5 de Acuario.

¿Es el abandono de si una señal de dejadez, rebeldía, autoexigencia... o, más bien, de una falta de amor por la vida?

Una mirada superficial nos podría llevar a pensar que la persona flaquea en autoestima, y que por eso no persevera en la realización de sus propósitos. La potencia que podría aplicar a este fin queda disipada o degradada; o bien no existe una idea clara de cuáles son sus deseos. O al menos, no los percibe con la importancia que deberían merecer. En este sentido, la persona, como única artífice posible de su propia realización, se da demasiada poca importancia; pero, claro, si no es ella, ¿quién se la va a dar? Aunque también podría ser que el asunto no tuviera que ver con la autoestima sino con la estima a la vida en general. Estamos hablando, pues, de un perfil difícil de acotar o clasificar que nos podría llevar a engaño si no agudizamos nuestra mente.



La fuerza del yo de Aluminium Metallicum es discontinua. Ello nos lleva a plantear un posible trabajo: poner la atención en el proceso interior, como si se tratara del único y mayor propósito alcanzable. Posiblemente la persona se plantee objetivos que no están respaldados por una actitud en consonancia, lo cual provoca que los resultados no lleguen. A su vez, esta falta puede generar desinterés, al no percibir recompensa, pues ésta es la que genera el estímulo necesario para mantener constante el nivel de atención. Con una atención decreciente o interrumpida, la persona puede llegar a abominar de todo propósito de realización. Lo cual lleva a un abandono de sí que a veces podrá confundirse con rebeldía o autoexigencia.



La marca de Aluminium Metallicum es la dejadez. Se percibe en muchos aspectos: en los descuidos en el atuendo; en relaciones afectivas que parecen mal concebidas; en un aparente desinterés por todo lo que requiera concentración, ya sea a la hora de pensar, obrar o querer. La persona se ausenta de sí misma, a menudo de forma súbita. Podríamos llamarlo lagunas de atención, momentos en los que la persona lo deja todo a la deriva.



Un factor que pudiera actuar como causa de estos comportamientos bien podría venir de experiencias afectivas interrumpidas durante la etapa infantil. Es posible que la relación con los padres haya sido experimentada con discontinuidad. Así, pues, en el mundo afectivo de la persona caracterizada por Alumium Metallicum ha habido poco tiempo de comunión. La des-comunión ha dejado una marca: la persona tiende a des-comunicarse súbitamente de lo que siente, de lo que hace, de lo que piensa, de lo que quiere.



Así, pues, debe prestar atención a su interior, para procurar completar desde dentro lo que la vida le presenta fragmentariamente. La satisfacción no puede venir desde fuera, ni tan siquiera proyectando los anhelos sobre formas externas. Más bien ha de venir de una percepción de sí misma en la que se llegara a ver como la gran unificadora. Ello supone entender que el don potencial de Alumium Metallicum es la magia, la potestad de llenar los huecos, de percibir interacciones insospechadas. Por tanto, el servicio que alguien así puede prestar a la humanidad es el que contempla y anuncia posibilidades que nunca antes fueron vistas. Podríamos hablar de un potencial visionario.



Otra forma de percibir la estructura de fondo de Aluminiium Metallicum está en los anacronismos existenciales. Por ejemplo, cuando una misma cosa se presenta fragmentada y diseminada a lo largo de la vida de la persona, de tal manera que se experimentaría la sensación de que las experiencias se interrumpen y de que la plenitud no es posible. Así, pues, es posible anhelar algo que no se puede dar mientras se anhela, y obtenerlo sin querer cuando se ha dejado de anhelar y uno está en otra cosa. Por tanto, el trabajo de fondo es llegar a trascender la pretensión de satisfacción, pues es ésta la que impide la realización.



Una forma de ver si la persona está alineada o desalineada es escuchando su discurso. Si es despreciativo, ya sabemos que está en inarmonía. Es decir, si lo que se persigue es objeto de desprecio por su parte.



Por lo tanto, la persona significada por Alumium Metallicum debe llegar a percibir que la anacronía es una forma de armonía expandida en el tiempo. Sin embargo, cuando ha llegado a este punto, a partir de ahí ya todo es percibido como una gran sincronía. Desde esta visión, cuando ya se ha renunciado a una satisfacción completa referida a los ideales del yo, es posible captar que las cosas vienen y van siguiendo un orden que desafía toda pretensión de satisfacción. La persona, pues, debe aprender a sumar, a ensamblar las satisfacciones fragmentadas en una experiencia integrada. Y todo de tal manera que sea posible percibir que sólo puede haber una única satisfacción, la de ver la unión de las partes del todo.



Entonces, pues, la persona cuyo perfil contenga una base importante de Aluminium Metallicum debe situarse por encima de estos vaivenes hasta actuar como un observador imparcial, desapegado o despreocupado por el rumbo de las experiencias en las que participa. De lo contrario, intentar controlar para procurar la continuidad de lo que tan frecuentemente queda interrumpido, como si así la realidad pudiera utilizarse al servicio de la satisfacción egocéntrica, puede degenerar en una fuerte fragmentación interna y mucha frustración.



En Alumium Metallicum, dicho con otras palabras, debería cancelarse todo interés personal hasta dejarlo convertido en desinterés, pues es con este estado desde el que se puede percibir la unión de las piezas y la verdadera naturaleza de los movimientos entre ellas. La actitud contraria, la de una persona que aún estuviera reivindicando para sí una satisfacción que sólo puede darse a partir de la contemplación de este hecho, acabaría paralizando el proceso hasta dejar convertida toda acción en inútil y contraproducente. Por tanto, hay en Alumium Metallicum un potencial destructivo en proporción al anhelo de satisfacción egocéntrica.



El grado 5 de Acuario.



La resonancia de Aluminium Metallicum queda encarnada en el grado 5 de Acuario. Este grado representa a alguien que se siente desaprovechado, con una inteligencia poco común, desapegado, excéntrico, extraño entre los propios, diletante, que es capaz de lanzar por la ventana su propio talento. Y aún más: alguien que busca lo que nunca llegará a ser y rechaza lo que es.



Es posible que la tipología de este grado se corresponda con alguien que no ha encontrado el nivel de comprensión y complicidad que necesita, que haya nacido en una familia poco comprensiva en relación al propio potencial. Como se ve, la sensación de estar siendo desaprovechado viene de lejos. Es posible que se trate de una herencia y que otras personas ya hayan experimentado esta sensación. Lo podríamos llamar invisibilidad o desaparición en vida. Lo peor del asunto es que no tiene solución fácil. Por ello, tal invisibilidad puede re-encarnándose indefinidamente. Por ejemplo, a través de la vida en pareja. Lo peor del asunto es que estas personas también pueden estar provocando que los demás se sientan invisibles ante ellas, igualmente insignificantes.



Con el grado 5 de Acuario nos encontramos con un perfil de difícil expresión. Puede tratarse de alguien con apariencia normal, o de alguien que desafía el orden establecido, aunque mantenga una imagen supuestamente contenida y en aparente orden. Es decir, hay en Aluminium Metallicum/grado 5 de Acuario un conflicto con las apariencias. Es como si la persona no mostrara lo que en realidad es, quizá porque resultaría inaceptable si lo hiciera. Es posible que un poso de rebeldía esté actuando a despecho de las circunstancias. O simplemente, le trae sin cuidado el reconocimiento de sus congéneres, lo cual es negar en los demás lo que le ha sido negado a uno.



Como hemos indicado antes, la persona que se corresponde con este perfil es capaz de ver un universo en un pequeño detalle, por lo general inadvertido para el resto de sus congéneres. Sin embargo, y aquí está el problema, tal percepción es difícil de explicar o compartir. 

Una explicación alternativa referida al carácter de Aluminium Metallicum/grado 5 de Acuario es que se trata de una mente muy lógica, acaso demasiado, que vive rodeado de personas que a su lado parecen supersticiosas o prejuiciosas. Como es de suponer, en un contexto así es difícil la reciprocidad y el reconocimiento.



También puede tratarse de alguien brillante que ha escogido (o se ha visto obligado) a realizar funciones modestas. El asunto es si está conforme con ello o lo vive con un trasfondo de rebeldía. Si está conforme, vivirá una doble vida: por un lado, actuando según las convenciones; por el otro, desarrollando al margen elementos inusuales relacionados con dones insospechados. Si lo vive con rebeldía, ni encajará en las normas ni desarrollará una vía alternativa para que estos dones puedan ser desarrollados.



Otro detalle que puede ser encarnado por este perfil es el relacionado con una sexualidad oculta, paralela o clandestina, para vivir fuera de norma lo que las normas no permiten. 



El perfil relacionado con Aluminium Metallicum/grado 5 de Acuario es realmente difícil de expresar y de comprender. Ellos mismos se sienten así: difíciles hasta para ellos mismos.

jueves, 28 de abril de 2016

Eupatorium Perfoliatum y el grado 0 de Géminis

Eupatorium Perfoliatum y el grado 0 de Géminis.

Palabras que inflaman.



Si la esencia de Eupatorium Perfoliatum estuviera encarnada en una persona, somatizaría en inflamaciones de garganta o a través de catarros repentinos. Se trata de alguien explosivamente susceptible; que desconfía de los demás, aunque trate de disimularlo a través de argumentos supuestamente justicieros. Por otro lado, posee una gran capacidad de observación en la que no se le escapa detalle. Este hecho está muy relacionado con los arrebatos de desconfianza. Como tiende a sospechar, a menudo infundadamente, y se cree los motivos de las sospechas, tiende a ver en los hechos una confirmación. Además, sabe argumentarse de tal modo que cree tener razón. Ello da a entender que lo que percibe puede ajustarse a la realidad o ser fruto de una interpretación paranoica que considera auténticamente veraz. En cualquier caso, su mente racionalista es fuerte y sumamente hábil.



La tendencia a sospechar perjudica sus relaciones y las oportunidades que de ellas puedan venir. La consecuencia de esta tendencia a sospechar es la desconfianza y el preferir hacer las cosas sin contar verdaderamente con los demás (por más que argumente lo contrario).

Esta desconfianza lleva a ser confrontativo y desafiante, lo cual puede hacer que la amistad acabe en enemistad o en indiferente frialdad.



Cuando la persona caracterizada por Eupatorium Perfoliatum se descentra, sus palabras pueden llegar a ser punzantes, críticas y recriminatorias. Estas palabras tanto pueden ser experimentadas por pasiva (porque le parece escuchar de los demás críticas a su persona) o por activa (fruto de su propia interpretación subjetiva en relación a lo escuchado). Por lo tanto, un factor de conflicto se hace presente a través de la palabra.



La persona siente las palabras que escucha, y si junto con ello se produce una tendencia a la sospecha infundada, la persona hará un juicio de valor en relación a las supuestas intenciones de quien las emitió. Ello generará una reactividad explosiva que acabará contagiándose en el entorno.

Puede ocurrir que está persona, una vez ha dado cuenta de que sus interpretaciones no se ajustan a la realidad, opte por mantenerse en cierta cautela, reteniendo su explosividad en su interior. Es entonces cuando las palabras que hasta entonces solía pronunciar se convierten ahora en inflamación que afecta a los órganos y glándulas que están en la zona de la garganta.



La raíz de los comportamientos de Eupatorium Perfoliatum está en la tendencia a interpretar la opinión discordante de los demás como si se tratara de una desvalorización que se le hace, con la consiguiente reacción explosiva. Sin embargo, una mirada más profunda nos llevaría a captar que la madre de esta percepción proviene del uso inicial del habla por parte de la persona. Por tanto, estamos hablando del momento en que recibió alguna burla por parte de los adultos. Es decir, el infante que fue encontró que sus primeros interlocutores no fueron respetuosos con su necesidad de comunicación.



La consecuencia de estos hechos es que Eupatorium Perfoliatum da gran importancia a la palabra, a menudo excesivamente y con gran carga emocional añadida. Por lo tanto, la palabra escuchada es un símbolo en el que reverberan las primeras experiencias tenidas cuando uno empezaba a balbucear. Es un elemento a través del cual uno revive aquella primera relación infantil. Hay algo procedente de la infancia -una fragilidad infantil- en el uso actual de la comunicación verbal.



El otro factor relacionado con Eupatorium Perfoliatum está en la deriva patológica de todo lo indicado anteriormente. En concreto, además de con la paranoia, con el acoso o mobbing y con las alergias, o las afonías repentinas y demás afectaciones de la garganta. Puesto en primera persona, podríamos describirlo así: "Me siento perseguido y me defiendo rechazando a mis perseguidores con prepotencia o agresividad verbal, o con un silencio que es igualmente agresivo."

Esto que acabo de exponer daría una explicación a la tendencia a tomarse las palabras de forma compulsiva. O, si lo prefieren, una precipitación que afecta a lo que se escucha y a lo que se dice. De esta precipitación se puede ser consciente o no. En cualquier caso, el uso de la palabra -junto con sus interpretaciones- determinan y afectan al rumbo que emprenden las relaciones. E, incluso, al estado de salud.



Parece, pues, que haya una fatalidad recurrente relacionada con las consecuencias del uso de las palabras, especialmente en lo relacionado con el rumbo de las relaciones con otras personas.



Como si se contagiaran, las palabras pueden cortar el aire o, siendo consciente de sus consecuencias, pueden ayudar a cicatrizar viejas heridas y desencuentros.



La otra pata del drama relacionado con Eupatorium Perfoliatum es el sentimiento de ser estafado, junto con la consiguiente actitud inquisitivamente defensiva. Se trata de una sensación que acompaña a la persona desde tiempo inmemorial. Es decir, desde antes de ser consciente de ello. Dicho de otro modo, en la niñez de alguien que encajara en el perfil de Eupatorium Perfoliatum hay una inteligencia pre-verbal muy aguda. Se trata de una percepción de las mentiras de los adultos cuando uno todavía no puede hacer nada al respecto. Por tanto, pues, podríamos decir que el drama de Eupatorium Perfoliatum está en su propia inteligencia.



En Eupatorium Perfoliatum las palabras pueden inflamar cuando uno las escucha; o bien, inflaman a los demás cuando uno las pronuncia.

De ahí que Eupatorium Perfoliatum pueda ser de interés para problemas con la voz, con la garganta, amígdalas y demás glándulas. También, con el sistema otorrino-laríngeo.



El grado 0 de Géminis.



La vibración de Eupatorium Perfoliatum se corresponde con el 0 de Géminis. Este grado representa a la persona que quiere pensar por su cuenta. Sin embargo, como hemos visto, la tarea comporta un esfuerzo heroico, pues la tendencia es identificar lo que se piensa con la reacción ante lo que uno cree percibir, especialmente si lo percibido alberga una resonancia que le lleva a uno a sentirse herido.



El grado 0 de Géminis representa a un pionero del pensamiento y de la percepción. Ello conlleva ser muy consciente de las trampas de la propia mente, de no entregarse al victimismo que puedan generar las interpretaciones de lo que uno cree percibir. Podemos decir que hay un elemento ilusorio de tal magnitud que la persona identifica su propio dolor con el mundo que le circunda. Por tanto, pues, tenemos una inteligencia aguda que puede quedar fácilmente coaccionada por las emociones.



El trabajo asociado al grado 0 de Géminis / Eupatorium Perfoliatum consistiría en tomarse el mundo como si hubiera de ser percibido por primera vez. O lo que es lo mismo, tomarse la molestia de vaciar la mente con cierta periodicidad. Por otro lado, además, desarrollar habilidades de percepción no verbales, de manera que la persona pueda tomarse la palabra de una forma más relativa y menos absolutista.



Otra forma de trabajo podría consistir en detectar lo honesto y lo tendencioso -lo noble y lo engañoso- en las formas de comunicarse con los demás. Empezando por uno mismo, claro está.

jueves, 21 de abril de 2016

Astrología y corrupción (y II)

Astrología y corrupción.
El poder del ciclo de 58 años y la psicología del estropicio premeditado (y II).


Quirón es un planeta poco estudiado en astro-historia y en astrología mundana. Y mucho menos, el ciclo sinódico formado por las conjunciones entre Quirón y Plutón. Las características de ambos nos ayudarán a entender hasta qué punto el humano se ve desbordado por las circunstancias que contribuyó a crear. Así, pues, tenemos una serie de conjunciones que dan paso a espacios de tiempo de 58 años actuando dentro de un ciclo mayor, que es el que corresponde al ciclo de Plutón (240 años).

Plutón está relacionado con lo más depredador de la actividad del humano. No sólo depreda la naturaleza sino que también se depreda a sí mismo. Lo vemos en las guerras y en la corrupción. En los engaños, en la astucia, en la codicia. A través de Plutón percibimos las consecuencias de nuestros propios actos cuando éstos ya han adquirido más fuerza que el poder de la voluntad para rectificarlos. O dicho de otro modo, hará falta acrecentar la voluntad de cambio para hacer frente a todas las consecuencias que el humano causa sobre la naturaleza y sobre sí mismo.

Quirón, en cambio, refleja un principio de rectificación potencial. Cuando digo potencial es porque es un ideal. Lo cierto es que Quirón refleja el aspecto más solucionista de la conducta humana. Es decir, el humano considera que todo tiene solución a voluntad. Por tanto, podríamos decir que el Quirón cotidiano funciona poniendo parches. De algún modo, refleja un aspecto de nuestra naturaleza que se niega a aceptar la falta de soluciones. Es decir, que la soluciones que se proponen, parchear los desaguisados que se cometen, traen a la corta un alivio pero a la larga comportan una mayor complicación. Estas soluciones ficticias son parches que agravan el problema que pretenden solucionar en forma de consecuencias peores, observables a medio y largo plazo.

Es por todo ello que considero que el ciclo de 58 años es sumamente interesante para entender las dinámicas del humano cuando es capaz de generar su propio malestar sin ser consciente de ello. El asunto, y lo veremos a continuación, es que gran parte de las consecuencias negativas de este tipo de dinámicas, casi siempre en forma de soluciones ficticias, recaen sobre los elementos débiles de la sociedad. Lo vemos en la economía, en la medicina. Me refiero a los efectos secundarios de los medicamentos, de las medidas para "regenerar la economía" y de tantas cosas más que causan más perjuicios que bienestar real. Un ejemplo de esto que les acabo de decir está en los efectos adversos de los medicamentos, los cuales constituyen la tercera causa de muerte en el mundo civilizado. El otro ejemplo lo podríamos encontrar en las medidas económicas. Algunas de ellas las relato a continuación.

Las conjunciones entre Quirón y Plutón.

Me referiré en concreto a las que se produjeron en 1883, 1941 y 1999. Empezaré por la última.

La razón de que este ciclo esté tan poco estudiado es porque se refiere a un aspecto de la vida de la sociedad humana muy oculto o solapado detrás de acontecimientos más vistosos y más obvios. Es decir, tales conjunciones vienen asociadas a hechos subrepticios o de aparente poca relevancia. Ahora lo vemos:

La conjunción de 1999 coincidió con la derogación de la Ley Glass-Steagall. Esta ley se puso en marcha en 1933 para evitar que un evento como el crash de 1929 pudiera volver a dañar a los pequeños ahorradores. Hasta ese momento, 1929, la banca de inversión y la banca comercial estaban sin ningún mecanismo que las aislara. La ley Glass-Steagall separó la banca especulativa de riesgo de la banca comercial de pequeños ahorradores. Entonces, pues, la derogación de dicha ley supuso un retorno a la situación que había hasta antes de 1933. Es decir, desde 1999 la banca especulativa y la banca de ahorro están sin el mecanismo protector que esa ley procuraba. La consecuencia que hemos vivido es que desde ese año hemos visto proliferar los fraudes y la corrupción en relación a los productos bancarios. Y hasta es muy posible que la crisis que emergió a partir del 2007 tenga relación con la supresión de esta ley.

No me digan que no es para sospechar de malevolencia.

La anterior conjunción es de 1941. Estamos en medio de la 2a. guerra mundial. Sin embargo, justo en ese año Estados Unidos empieza a actuar sobre otros países por "interés nacional". Es decir, por el bien del imperio, Estados Unidos puede instalar sus tentáculos sobre todos aquellos países que pudieran resultar de "interés nacional". Y todo en nombre de la seguridad futura, en medio de un conflicto sangrante como fue el de la 2a. guerra mundial. Ahí vemos cómo se utilizan determinadas situaciones para aprovechar y marcar un gol cuando la defensa está distraida.

La anterior conjunción es de 1883. Mucho de lo que se atribuye a la conjunción entre Neptuno y Plutón, de esos mismos años, pertenece en realidad al ámbito de las conjunciones entre Quirón y Plutón.
En 1883 se funda la Sociedad Fabiana, se habla de la eugenesia, muere Karl Marx y nace John Maynard Keynes, el economista que recomendó políticas intervencionistas por parte del estado. Keynes sabía mucho del poder deprador del humano cuando es llevado por la codicia.
Además, fue en 1883 cuando se promulga la Ley de Seguridad Social en Alemania, todo un precedente de la institucionalización del estado del bienestar. Sin embargo, si nos lo miramos con cierta distancia, esta ley ha generado a su rebufo el mayor de los negocios: el farmacéutico, del cual ya sabemos que han hecho bandera los solucionistas médicos. Es decir, la medicalización de la sociedad tiene un punto de origen histórico en esta conjunción.
Dicho sea de paso, la instauración de la seguridad social pone fin a la posiblidad de empoderamiento del trabajador, lo cual es como decir que mamá-estado cuidará de nosotros hasta el punto de que no sea necesaria ninguna cooperación entre humanos que no pase por la seguridad social. Esta situación, la que viene a partir de 1883, quita todo el poder de autoayuda a los gremios y a los sindicatos en la medida que anunció que todo iba a ser intervenido por los poderes fácticos relacionados con la ciencia, con la medicina, con la banca, etcétera.

Deduzco, pues, que esta serie de conjunciones constituyen sendas vueltas de tuerca en relación al progreso del negocio de los seguros, de la salud, de la prevención, etcétera. Es decir, cómo lo que había sido un hecho solidario (con las guildas, los gremios, las logias y las cofradías) se ha convertido en negocio que parece beneficiar a todos, aunque, especialmente, a las élites extractivas de cada país.
No estoy diciendo que la seguridad social haya sido un atraso. Lo que trato de decir es que la solución ha  erosionado el espíritu de grupo y ha acabado fomentando el individualismo.

Como pueden ver, este ciclo de 58 años da mucho de sí.

miércoles, 20 de abril de 2016

Astrología y corrupción (I)

Astrología y corrupción.
El poder del 58 (I).

 Se suele asociar, y con razón, al ciclo de Plutón con la fase actual del capitalismo. En concreto, con la fase del capitalismo ligada al ciclo del petróleo. En tiempo anterior, al capitalismo se le llamó de otras maneras. Por ejemplo, mercantilismo. Y es posible que en el futuro, eso que llamamos capitalismo reciba otro nombre. Por lo tanto, el capitalismo (o como se le haya ido llamando a lo largo de la historia) es consustancial a la existencia humana. Es la economía, la convivencia, la política, la sociedad, la religión, el poder. Es algo más complejo que va más allá de los nombres que se le pongan.

Vuelvo al tema de Plutón y su ciclo. La fase actual, asociada al ciclo del petroleo, empezó con el tránsito de Plutón en Aries (a partir de 1822) y finalizará cuando transite por Piscis (a partir del 2043). Por tanto, el ciclo siguiente empezará cuando ingrese de nuevo en el signo de Aries.
El funcionamiento de un ciclo es similar al ciclo de las cuatro estaciones del año. El de Plutón refleja muy bien esta estructura. La primavera del ciclo va desde que ingresó en Aries hasta que lo hizo en Cáncer; el verano, desde Cáncer hasta Libra; el otoño, desde Libra hasta Capricornio; y el invierno, desde Capricornio hasta Aries. Ahora mismo, con Plutón transitando por Capricornio, estamos viviendo el inicio del invierno del ciclo del capitalismo vinculado al petróleo.

De ello he tratado profusamente en este blog, sobre los ciclos y sus significados. También, y de muy recomendable lectura, Inma Fernández y Santiago Niño Becerra publicaron en el 2004 un artículo esencial al respecto que resultó altamente premonitorio. Se puede leer en el blog de Inma.

La astro-historia.

Antes de empezar a hablar del ciclo de 58 años, les propongo percibir los ciclos planetarios como si se tratara de un reloj en el que cada aguja está simbolizada por un planeta. En concreto, la de Plutón, la de Neptuno, la de Urano y la de Quirón. También, claro está, la de Júpiter y la de Saturno.

Percibido este hecho, el del reloj astro-histórico, podemos establecer lo siguiente:

Hay dos tipos de ciclos:

1.- Los que se derivan del paso de cada planeta por la secuencia zodiacal, de tal manera que cuando un planeta ingresa en Aries inicia un ciclo cuyo contenido está asociado a los principios que alberga. Por ejemplo, tal como he indicado antes, el de Plutón y sus cuatro estaciones.
Por tanto, podríamos decir que si cada aguja del reloj está asociada a un tema, éstos son los siguientes (me referiré únicamente a los planetas lentos):
- Plutón: el ciclo de la economía global; la explotación de los recursos; la oligocracia; la banca; las finanzas; lo corruptible.
- Neptuno: lo estatal; el liderazgo; la religión como cohesión (por ejemplo, la economía, tenida como religión del capitalismo); las grandes esperanzas colectivas; la espiritualidad innominada; la sociedad y el colectivo como sujeto psicótico.
- Urano: la libre empresa; la capacidad de los individuos para asociarse libremente para compartir propósitos comunes.
- Quirón: los políticos, especialmente cuando éstos sirven de máscara del poder en la sombra. Es decir, se refiere al político que ya no tiene el poder sino que sirve a quien lo tiene. Desde este punto de vista, el político que encaja en esta categoría actua para maquillar o enmascarar los desaguisados de quien realmente tiene el poder.
- Saturno: la ley; los acuerdos; los compromisos; los contratos; los mandatos; las estructuras que articulan la convivencia.
- Júpiter: los debates políticos; la ética; lo refrendario; los predicadores de todo tipo; lo que adquiere fama.

Del ciclo sinódico de 20 años formado por las conjunciones entre Saturno y Júpiter, les dejo este artículo: La Psicología del Dinero.

2.- Además de los ciclos ligados a la secuencia zodiacal, están los ciclos vinculados a las grandes conjunciones. Es decir, ciclos cuya duración viene definida por la frecuencia de las conjunciones del mismo par. Se les llama ciclos sinódicos. A estos ciclos también se les podría aplicar la estructura de las cuatro estaciones, solo que la primavera se correspondería con la fase que acontece a partir de la conjunción. Por tanto, el invierno vendría a ser cuando el ciclo sinódico entra en su cuarta y última fase.

De entre los ciclos sinódicos que nos afectan ahora, señalaré aquellos que tienen a Plutón como parte del par. Les recuerdo que Plutón guarda mucha relación con la corrupción. Por tanto, estos ciclos aportan e indican pistas sobre momentos en los que se han instaurado comportamientos perniciosos en la sociedad.

- Neptuno-Plutón: forman un macro-ciclo que dura cerca de 500 años. Hay astrólogos que lo relacionan con el estado del bienestar. Sin embargo, yo percibo en él la evolución de la ciencia asociada al poder del dinero. La ciencia como religión del sistema capitalista. Es decir, se considera digno de estudio lo que pueda resultar de interés para quien detenta el poder. El momento inicial del actual auge que tienen las neurociencias se remonta al momento en que se produjo la última gran conjunción (alrededor de 1891). De ello dejé escrito este artículo: La Gran Abducción de 500 años.

- Urano-Plutón: forman un ciclo largo. El actual se inicia en los años 60, coincidiendo con el inicio de la deslocalización de empresas, todo un antecedente de lo que luego será la desregulación financiera. Sobre este ciclo les recomiendo el artículo: La decapitación del lider y el ciclo de 139 años.

- Saturno-Plutón: forman un ciclo cuya conjunción más reciente aconteció en 1982. Se le relaciona con el neoliberalismo y con la desregulación financiera. Los términos ingeniería financiera y especulación están muy relacionadas con este ciclo y con el de Urano-Plutón.
Sobre este ciclo les sugiero este artículo: La Conspiración de Libra.

- Quirón-Plutón: este ciclo es tan peculiar y tan poco explorado que le dedicaré la parte II de esta serie. Su duración es de 58 años.

- Júpiter-Plutón: la última conjunción habida tuvo lugar en el 2007, coincidiendo con los primeros momentos de la crisis. Hay que decir que en ello está contribuyendo la cuadratura entre Urano y Plutón cuya conjunción de origen viene de los años 60, tal y como he indicado anteriormente.

Para finalizar esta parte, les diré que en el 2020 se produce el final de tres ciclos sinódicos: entre Júpiter y Saturno, entre Júpiter y Plutón y entre Saturno y Plutón. Como puede deducirse, un año capital el 2020.

El próximo artículo se lo dedicaré al inexplorado ciclo de 58 años.

viernes, 15 de abril de 2016

Cuprum Metallicum y el grado 26 de Leo



Cuprum Metallicum y el grado 26 de Leo.
El encaje crítico en la mundanidad: las oportunidades, los ideales, la actitud y las relaciones.




La materia médica de Cuprum Metallicum lo menciona para temas muy diversos. Entre ellos, asma, espasmos, torceduras y calambres. Siendo el cobre el conductor eléctrico por excelencia, también podría tener relación con el sistema eléctrico corporal, el que relaciona al sistema nervioso con el sistema muscular. Por las mismas razones, además, para palpitaciones cardíacas relacionadas con el sistema nervioso o con el digestivo.



Sin embargo, mi experiencia con las tomas de Cuprum Metallicum, a una dilución de 10MK, ha sido la siguiente, y todo en un mismo día:

- Experimentación placentera por cosas pequeñas, por lo sencillo, por lo elemental, por la quietud. Es decir, por detalles en los que hasta ahora no había reparado.

- Durante la misma noche soñé con una familia, con niños de unos 5-7 años, que se mudaban constantemente, llevando cajas arriba y abajo. De mudanza en mudanza, con sensación de desarraigo. Lo hacían en carros tirados por caballos. Parecía de una época en la que no había coches ni comodidades.

- Durante las horas siguientes me vinieron imágenes relacionadas con cajas, acaso influido por aquel mismo sueño. De ahí me viene una imagen de los dientes hincados en encías. Una visión en la que la raíz de cada diente está mullidamente guardada en una cajita, en la encía, en el hueco en el hueso.

Deduzco, pues, que Cuprum Metallicum pueda ir dirigido a favorecer el bienestar de los tejidos húmedos, blandos y semiblandos que rodean los dientes. Por ejemplo, las encías.  También, para evitar que los dientes se desencajen, caigan o se muevan por retracción de esos tejidos.



- Justo después, me viene otra imagen del desarrollo del bebé en el útero materno. Podría ser que las patologías relacionadas con Cuprum Metallicum puedan tener que ver con el encaje agradable (o, más bien, al menos en algún momento clave, desagradable) del bebé en el vientre de su mamá. También, por lo mismo, el niño, que luego será adolescente y adulto, reproduce en su encajar en la vida los mismos avatares que experimentó en su periodo de gestación. Estamos hablando, pues, de un mejor o peor encaje en la vida en todos los ámbitos.



En lo psicológico, Cuprum Metallicum, puede ir dirigido a redirigir y rectificar actitudes que se han desencajado, torcido o desviado de su intención original. De algún modo, Cuprum M. favorecería el alineamiento entre los valores y su realización concreta. Es decir, el encaje de la persona, con una actitud sensata, serena y constructiva, en pro de la priorización de los valores que ha decidido encarnar.



Cuprum Metallicum y el grado 26 de Leo.



El 26 de Leo, grado en el que reverbera Cuprum Metallicum, simboliza a la persona polivalente, que puede ser competente en cualquier campo, carismática y orgullosa de su intelecto. Sin embargo, el punto débil relacionado con este grado es consecuencia de su propio potencial. Lo podemos ver en las actitudes excesivamente confiadas o impositivas en relación al interlocutor, el cual puede sentirse invadido.  Ello lleva a la persona Cuprum Metallicum a cuestionarse. Sin embargo, como hay un tema de encaje que subyace emocionalmente, las autocríticas que hace pueden resultar excesivamente subjetivas y no cuadran con la realidad de lo que en verdad sucede. En realidad, la persona Cuprum Metallicum actúa para poder encajar. Ello supone que está obligando al otro a que le acepte.



Deduzco de ello que Cuprum Metallicum puede irle bien a quien no está conforme con nada, ni consigo mismo; a quien no se gusta; a quien quisiera ser otra cosa que no él mismo; quien vive en una discordia entre lo que quisiera vivir y lo que está viviendo. También, a quien experimenta una fuerte dualidad interna que no le deja vivir tranquilo con las decisiones tomadas. Por ejemplo, quien se remuerde por dentro pensando en qué hubiera pasado si en lugar de haber hecho esto hubiese hecho aquello otro. Esta discusión que se tiene internamente puede estar acompañada por elementos dramáticos cuando -por ejemplo, en temas de salud- una persona ha tomado decisiones que la han perjudicado y sobre cuyas consecuencias siente que no puede hacer nada.



Muy relacionado con lo que acabo de exponer podría estar la actitud de quien no acepta sus propios fallos y cree que son los factores externos los que son causa de su falta de fortuna. Como resulta obvio, mientras se corra en la tentación de señalar con el dedo a alguien externo, esta actitud no ayuda a generar la paz que la persona Cuprum Metallicum anhela.



A Cuprum Metallicum le exasperan ciertas conductas de las personas en grupo. A menudo se siente descolocado, desfasado o fuera de su sitio. Es decir, se siente poco desenvuelto. Es posible que un punto débil esté en la elección de compañeros o amistades, de proyectos compartidos. También podría ser que su visión de la sociedad no resulte propicia para sus intereses. Es decir, que sea muy crítico y que ello se traduzca en una falta de interés por conseguir una mejor integración.



Cuprum Metallicum puede ser leal a personas o a compromisos que no le aportan nada, dato este que debe ser escrutado a conciencia. Aquí tendríamos un factor que explicaría ciertos desajustes de la actitud en relación a lo social. Es muy posible, como antes he señalado, que este desencaje provenga de una experiencia primigenia relacionada con la experiencia prenatal y que bien supondría haber experimentado un desencaje, en este caso con el útero.



Por tanto, Cuprum Metallicum es alguien que no ha encontrado el lugar adecuado en el nido familiar, social o existencial. Una forma de comprobarlo hasta qué punto ello es así puede ser valorando si en su discurso hay quejas por falta de cooperación. Estas quejas tanto pueden ser las que el individuo Cuprum Metallicum hace a los demás como las que otros le hacen a él. Por tanto, una forma de cuestionar la actitud es indagando si hay alguna actitud inconsciente o que esté fuera de control que perjudique el trato armonioso interpersonal. Así, pues, una pregunta a hacerse podría ser esta: ¿hasta qué punto una persona significada por Cuprum Metallicum puede estar perjudicando su propio encaje en la vida?



Otro de los temores relacionados con este perfil gira alrededor de la pérdida de oportunidades. De algún modo, la persona Cuprum Metallicum teme que el tiempo pase sin poder aprovecharlo plenamente. Sin embargo, por la angustia que le genera, este temor traiciona dicho propósito llevando al individuo a actuar de manera inapropiada o desproporcionada. Todo ello se traduce en una discordia o incongruencia entre los valores que dicen defenderse y la actitud inconsciente. Por tanto, una palabra clave sería “torpeza inconsciente” que perjudica las pretensiones de bienestar, reconocimiento, cooperación y éxito. Esta torpeza actúa como un punto ciego que contradice y perjudica los intereses de esta persona.



El perfil Cuprum Metallicum refleja a la persona que quiere ser aceptada, pero que para ello, y sin darse cuenta, acaba coaccionando a los demás hasta conseguir que la situación que anhela se le vuelva en contra. Si este modo de funcionar acaba llevándolo a una conducta antisocial, desganada, solitaria, crítica o rebelde sin causa.



Segunda y tercera tanda de tomas de Cuprum Metallicum (post scriptum).



Pasados unos meses de la primera tanda de tomas, hice una segunda y una tercera. Resultó curioso ver la cantidad de coincidencias, desde acontecimientos externos hasta sensaciones corporales -picor en extremidades inferiores, vértigo, mareo, acidez, diarrea; rotura de tiestos con plantas en el patio de casa, por viento; avería irreparable en el ordenador, en el disco duro-. Deduzco de ello que Cuprum Metallicum también podrá ser válido para tratar problemas estomacales, por ejemplo. También, para problemas de circulación, en arterias y venas, los cuales serían el simil de lo que para una planta sería el tiesto que la acoge. Y hasta es posible que pueda ser un preventivo contra el ictus. E, incluso, para las pérdidas de memoria (por lo del disco duro).

De algún modo, además, Cuprum Metallicum puede actuar favorablemente en casos de mal aislamiento, tanto en lo fisiológico como en lo metafórico. Lo deduzco por el tema de los derrames, de las rupturas de vasos y tejidos. Es decir, que podría ayudar a mantener las cosas en su sitio: los fluidos corporales en sus canales y los asuntos, internos o externos, en su lugar. Así, pues, podría actuar para proteger, para contener, para encajar en las limitaciones que protegen. Por eso mismo, las tomas de Cuprum parecen ayudar a sacar del cuerpo (el gran canal) aquellos factores que erosionan o acidifican los canales (las venas, las arterias, los conductos, incluso los intestinos y el estómago) y dejan desprotegidos los tejidos por los que transita la información.



También, para personas en situaciones de expatriación, exilio, mudanza difícil, pérdidas de posición existencial, cambios de entorno cultural, cambios en el contexto laboral, ceses, dimisiones, jubilaciones, aclimataciones difíciles, divorcios, desencajes, etcétera. También, en casos en que ha habido un transplante de algún órgano, para que a éste le resulte adaptarse mejor al cuerpo que lo va a albergar.



En definitiva, para situaciones de desencaje, para una mejor armonía o coherencia. Para quien no está conforme con quien es, o con el tipo de vida que lleva, o con el entorno social en el que trata de desenvolverse. Para quien siente irritación, ya sea en lo fisiológico -en los tejidos orgánicos- o en lo psicológico -en las actitudes-.