miércoles, 7 de diciembre de 2016

Paterson. Jim Jarmusch

Paterson.

Atención: película de Jim Jarmusch, poca broma. Es Paterson un homenaje a la poesía. Y no sólo porque ocupe un lugar relevante en el relato. Lo es, también, porque Paterson está narrada poéticamente, con rima. O mejor dicho, porque la rima es la clave, tanto en los hechos narrados como en la elección del actor principal -absolutamente genial Adam Driver-.

Paterson es el nombre de una ciudad. También es el apellido de nuestro protagonista. Un hombre llamado Paterson vive en una ciudad llamada Paterson. Y el actor que lo encarna, Adam Driver, que hace de conductor de autobús. Como ven, rimando hasta en el casting.  Y además, salvando esta causalidad, su actuación es para recordar.

Paterson, además de ser conductor de autobús, está felizmente casado y es poeta. Poca broma, pues, con la poesía. Ella y él junto con su perro, protagonista de un episodio clave en el desarrollo y destino de la historia. La vida de Paterson es rutinaria, apacible y contenida, aunque muy creativa por dentro. Vive y convive, acude a su trabajo como conductor, conversa con su mujer, saca a pasear al perro. Etcétera. Y escribe poesía. Su mujer trata de animarlo a que publique lo que escribe. Sin embargo, Paterson no parece tener mucho interés en ello. La cosa podría quedarse aquí de no ser por el episodio del perro, al que un día se le ocurre devorar el cuaderno en el que Paterson escribe. Este hecho pone a la luz el profundo vínculo que liga a Paterson con sus poemas. A partir de este punto asistimos a una transformación en la expresión del personaje. Aquí es donde se demuestra que una contención tan medida y sutil sólo lo pueden hacer artistas como Adam Driver y Jim Jarmusch.

Le podria poner un pero, y es que el acto del perro me parece una solución tan desproporcionada que la hace poco plausible. Es decir, ¿podría haber optado Jim Jarmusch por otra solución más creíble? Quizá sí. Sin embargo, se puede perdonar. Y la película es tan buena como si la solución del perro hubiera sido otra.


Paterson es de lo mejor, si no lo más, de Jim Jarmusch.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Los Años de la Bestia: 2008-2023

La fuerza de la bestia en el propósito de realización personal y colectiva.

El periodo comprendido entre 2008 y 2023 dejará una huella que será recordada durante el resto del siglo XXI. Son los años de la bestia. Se podría decir que este tiempo es verdaderamente escatológico, puesto que, por un lado, el poder se ejerce con total desvergüenza: y por el otro lado, la venda de las víctimas cae de los ojos. Somos más conscientes del engaño, de la depredación, de la basura, de la negrura, de la codicia, de la piramidalidad del mundo.

Estos años son los de Plutón en Capricornio. Plutón es anti-psicótico, y es complementario de Neptuno, que es justo lo contrario. Y Capricornio es el signo de la élite que gobierna en el mundo. Todo gira en torno a lo que va a hacer la élite con nuestras vidas, pensamos ahora.
Plutón entró en Capricornio en 2008, justo cuando el terremoto financiero estaba iniciándose. Y ahí seguirá hasta el 2023. Durante los primeros 5 años (de 2008 al 2013) afectó a la banca, con todas las consecuencias sobre la población. Durante los 5 años siguientes (del 2013 al 2018) está afectando a la bajada de valor del trabajador, que es un mero objeto que se puede importar o exportar. La desigualdad se agudiza. Durante el periodo que va del 2018 al 2023 asistiremos a la solución, que puede resultar tremendamente indigesta. Es decir, que para aplicar una solución al problema creado hay que provocar otro problema cuyas víctimas van a ser las mismas. El mundo humano es piramidal. Ya nos advirtieron de ello, por ejemplo, los antiguos egipcios.

El ciclo de Plutón es de poco más de unos 245 años. Es lento y pequeño, aunque refleja algo muy poderoso. Representa el afán compulsivo de realización y materalización. El ideal humano representado por Plutón es llegar a materializar el cielo. Sin embargo, el principio plutoniano, que necesita de 245 años para pronunciar una palabra, pone al humano ante sí mismo. Es decir, le dice lo que hay sin apenas discurso, como si se tratara de un espejo mortal que reflejara todo lo que no se quiere ver. Un espejo que no se puede tocar, o una pesadilla de la cual uno no puede despertar entretanto no se haya tomado la conciencia debida. Estamos hablando, pues, de una acción que pone la historia del revés, justamente para que podamos examinar nuestros actos.

Cada tránsito de Plutón por Capricornio ha dejado huellas profundas. Por ejemplo: el primer Papa de la historia coincide con el paso de Plutón por Capricornio. La conversión de Constantino, el emperador romano, también coincide. O la independencia de Estados Unidos. O la reforma protestante. Es decir, una élite surge y desplaza a la élite que estaba ocupando el poder. Hoy en día lo vemos, por ejemplo, en el declive de muchos negocios que han sido el pilar del sistema durante los últimos 245 años. Los hijos toman el lugar de los padres, a menudo cortándoles la cabeza. La ambición es furiosa. El mundo de internet está cortando muchas cabezas.

Y ya que hablamos de ambición, ¿no notan que en este tiempo las personas nos proponemos la propia realización como lo más importante? Es decir, tomamos las actuales circunstancias de tal manera que exigimos que produzcan lo que anhelamos de un modo especialmente intenso. Es ambicioso incluso quien no quiere tener ninguna ambición. No se escapa nadie. Por ejemplo, queremos la transformación del sistema ya. No soportamos bien el paso del tiempo, que es quien pone a cada cual y a cada hecho en su lugar. Queremos y ambicionamos con gran intensidad. En tiempo pasado, las personas iniciábamos un camino que luego era seguido y completado por nuestros hijos. Sin embargo, hoy no confiamos en que el transcurrir del tiempo ayude; más bien, no confiamos o no queremos confiar. Es decir, queremos la transformación ahora mismo y en nosotros mismos; una transformación que sea de nuestra apetencia, por supuesto.

Esta ambición se percibe en los ricos, que quieren ser más ricos. En los pobres, que quieren que se les reconozca su pobreza. En los enfermos, que quieren sanar. En los sanos, que quieren vivir más sanos. En las personas que sufrieron un trauma lejano, y que por obra y gracia de un recuerdo que aparece cíclicamente viven y reviven el drama con una especial intensidad. En las personas que quieren olvidar y no pueden; o en personas que creían vivir en paz con sus recuerdos y resulta que no, que los recuerdos asaltan y violan la falsa paz en la que vivían.

Por ejemplo: justo antes de la entrada de Plutón en Capricornio se promulgó la Ley de Memoria Histórica, que llevó (y lleva) a cabo el reconocimiento de muertos, represaliados y ejecutados en la guerra civil y en la consiguiente posguerra. Podemos imaginarnos que estas personas han podido vivir con una mínima armonía su dolor, hasta que las heridas y los traumas vuelven a reverdecer. La Ley de Memoria Histórica llegó, aunque tarde, y produce que aquellas heridas vuelvan al recuerdo, generando en las personas una ambición: la de vivir en verdadera paz. Sin embargo, debo decirlo, la tarea propuesta por esta ley está incompleta. Quedan 5 años para poder sopesar si su puesta en práctica fue honesta y congruente.

Otro detalle: vemos también en estos años cómo personas que sufrieron abusos (casos de violación o pederastia, en el colegio, en la familia) vuelven a experimentar el recuerdo con una fuerza que sólo puede ser neutralizada con una ambición consistente en superar todo aquello que les hirió.

Ello me lleva a pensar que las personas poco podemos decidir en relación a nuestros traumas, pues ellos siguen una lógica que desafía a toda conveniencia de paz ficticia. Ah, y también deberíamos considerar que también es el colectivo el que influye en lo que cada individuo va a recordar. Pregunte, por ejemplo, a los afectados por la Ley de Memoria Histórica, que se vieron abrumados por recuerdos que acaso estaban callados. O a aquellas personas que experimentaron traumas en sus propias carnes hace muchos años, y que cuando otros casos similares salen a la luz ven que lo que estaba dormido vuelve a despertarse intensamente.

Esta ambición, según lo vemos en el proceso independentista catalán, también la percibimos en determinados hechos históricos que reverdecen y se ponen a la vista de todos, y que ponen de manifiesto que el olvido no es posible, que para transformar hay que volver a experimentar lo que se anhela sea superado.

¡¡ Y todavía queda trecho hasta llegar al 2023 !!

sábado, 12 de noviembre de 2016

1659: Tratado de los Pirineos

En 1659 se firmaba el Tratado de los Pirineos. Tal evento supuso el fin de la Guerra de los 30 años, un conflicto internacional que se convirtió en la primera guerra mundializada. Una de las consecuencias está recogida en la Paz de Westfalia. La otra, en el llamado Tratado de los Pirineos, el cual supuso la amputación de Catalunya: la actual más la que quedó en manos de Francia tras la amputación. Así, pues, podríamos considerar esta fecha como el de la configuración de sus actuales límites geográficos. Tema importante, pues.

Basándome en que un acontecimiento como este genera una huella profunda en la colectividad, me dispongo a observar la carta astrológica correspondiente, puesto que en ella podemos ver la evolución posterior a través de los sucesivos tránsitos planetarios. Antes de ponerme a escribir sobre ello, les recordaré que en este blog he dejado escrito anotaciones que pueden tomarse como un complemento del presente artículo. Por ejemplo, las que hacen referencia al Decreto de Nueva Planta (16 de enero de 1716). Se pueden leer en este enlace:

Vemos en este gráfico que hay un par de acumulaciones planetarias: en Escorpio y en Capricornio. Ambos signos indican que hay una disconformidad y una resistencia a aceptar los hechos (Escorpio) y que tales hechos derivarán en enfrentamientos periódicos con las élites dominantes de cada momento (Capricornio). 
En relación a lo que encontramos en Capricornio, vemos la conjunción entre Quirón y Neptuno, que auguraba una herida espiritual incurable. Como nota curiosa, también se produjo esta misma conjunción en el inicio del actual proceso independentista, justo cuando el gobierno de Madrid emite su recurso contra el Estatut. Ha habido otros momentos interesantes coincidentes con esta misma conjunción. Por ejemplo, en 1879, año en el que se publicó el Diari Catalá, y que vino a coincidir con el gobierno liberal surgido de las elecciones de ese mismo año. La siguiente conjunción acaeció en 1945, el año de finalización de la segunda Guerra Mundial. En España, por consiguiente, estábamos en la posguerra civil y en la represión franquista. La siguiente, en el 2010, que, como he indicado, coincide con el inicio del proceso soberanista.

Sin embargo, lo que me llamó la atención en primera instancia fue la posición de Urano en el mapa correspondiente al Tratado de los Pirineos. Urano está en el grado 22 de Capricornio. Observando tránsitos posteriores, vemos que este grado fue transitado por primera vez desde 1659 por Plutón (un planeta muy conspirativo) en 1773, que coincidió con la llamada "revolta de les quintes". Se trataba de la primera vez que un sector de la población se alzaba en contra de las directrices que venían del gobierno. También hubo revueltas en 1845 y en 1870.

Ya en tiempo presente, vemos que Plutón se está acercando al grado 22 de Capricornio, cosa que no había ocurrido desde el mencionado 1773. Por lo tanto, pues, nos acercamos a otro momento histórico. La fecha de tal tránsito va a ser en el 2019, lo cual viene a confirmar que tal año va a ser el más determinante. Aunque, como ya comenté en otros escritos, a partir de diciembre de 2016 empezarán a activarse las circunstancias que harán posible que el 2019 llegue a ser lo que les acabo de comentar: de órdago intenso. Es decir, lo que hemos vivido hasta ahora es poca cosa si lo comparamos con lo que se avecina.

Mientras tanto, y como las cosas no suceden de un día para otro, les invito a que lean otros textos que también son complementarios, junto con el que les he sugerido más arriba. Para poderlos leer, acérquense, si así gustan, a estos enlaces:
Catalunya y el ciclo de 14 años.

Postscriptum:
Otro detalle interesante a tener en cuenta son los tránsitos de Plutón sobre el grado opuesto, el 22 de Cáncer. Vemos que cuando transitó por primera vez sobre dicho grado fue entre 1686 y 1688, que coincidió con la "Revolta dels Gorretes" y con una plaga de langosta especialmente mortífera.
La siguiente vez que Plutón transitó por este grado fue en 1931, el mismo año en el que Francesc Maciá proclamó la República Catalana.
Por tanto, pues, podríamos relacionar todos los hechos mencionados más arriba y vislumbrar una respuesta por parte de los catalanes en el 2019 en relación al proceso independentista.

martes, 1 de noviembre de 2016

Coffea Tosta y el grado 13 de Aries


Coffea Tosta y el grado 13 de Aries.

El individuo cuyo perfil responde a Coffea Tosta es inquieto y profundamente conservador. Es decir, cree en el progreso y, sin embargo, vive prisionero de su propia inmovilidad. Puede parecer predispuesto a la aventura, pero en lo más profundo de su actitud hay una negación o aversión al riesgo. Ello da lugar a un modo de funcionar en el que los anhelos personales rara vez se cumplen, pues para que ello ocurriese la persona debería romper una tendencia que acabo de señalar. Es decir, en Coffea Tosta hay más instinto de conservación que de aventura. Sin embargo, el discurso consciente nos haría percibir que las personas que sintonizan con este perfil están dispuestas a todo, lo cual resulta no ser verdad. La cuestión es que ambas cosas –la necesidad de arriesgar y la tendencia a ahorrarse incertidumbres- funcionan en capas diferentes. Por un lado, la parte aventurera, que es más superficial y conscientemente reconocida; y por el otro, una tendencia oculta o no reconocida orientada a refugiarse en lo seguro.

La persona Coffea Tosta puede fantasear con lo que le gustaría hacer, al tiempo que no quiere abandonar el asidero de lo seguro. La mezcla de ambas cosas genera un tipo de funcionamiento interior conflictivo y frustrante, pues la persona no disfruta de lo que las cosas son. Para compensar o esconder este conflicto no hay otra vía que la de la excitación. Es decir, puesto que la vida de uno no facilita el propio desarrollo, lo único que puede mantener la ilusión por la vida es la excitación. O, si lo prefieren, la crítica, ya sea hacia fuera o hacia dentro. Esta excitación consiste en estar batallando en un contexto vital que rara vez resultará satisfactorio. Es decir, Coffea Cruda vive en un contexto que no le favorece -o inconscientemente provoca que no le favorezca-. Sin embargo, exige al contexto que sea lo que ella quiere, lo cual resulta imposible y, por ello, frustrante. Aún con todo, la persona no querrá desasirse de tal contexto. Es decir, se sufre por aquello de lo cual uno no quiere prescindir. Por tanto, la consecuencia de ello es una crítica por frustración hacia uno mismo o hacia el contexto social. Entonces, pues, puesto que no acepta su modo de vivir, la persona se construye un bucle que no lleva a ningún sitio. Como si se tratara de espejos deformes, lo que la persona interpreta de su vida lo hace en función de lo que ve en el espejo. Es decir, se percibe ética y psicológicamente deforme, en proporción al grado de desajuste entre lo que parece que pretende y lo que en realidad está dispuesta a hacer. Entonces, pues, puesto que no acepta su propio modo de vivir, Coffea Tosta vivirá en un conflicto sin salida cuya función es ir gastando el espíritu de lucha. Desde esta perspectiva, podemos ver a la persona corriendo como la haría una ratita hiperexcitada en el interior de la rueda de una jaula. Es decir, se mantiene en lucha sin conseguir llegar a nada. El resultado es puro desgaste.

La rueda de la ratita en la jaula, una metáfora existencial, pueden ser relaciones, afectos, creencias, trabajos, preocupaciones, decisiones que se toman a medias. El resultado de ello es la insatisfacción y la necesidad de acrecentar la excitación como forma de hacer más soportable la vida cotidiana.

Entonces, ¿cuál podría ser el trabajo de fondo relacionado con Coffea Tosta? Lo fundamental sería pacificar profundamente la mente y el espíritu. Si la persona se siente capturada por una forma de vivir que no le procura satisfacción es porque no aprovecha el simple hecho de estar aquí, o porque no aprovecha sus recursos internos adecuadamente. La realimentación de la excitación provocada por la insatisfacción lleva a desperdiciar el talento y la capacidad de disfrute y de cambio. Coffea Tosta, pues, no lo tiene fácil para ordenarse por dentro. Se trata de alguien muy pasivo que vive continuamente excitado. Es decir, vive disconformemente pasivo, aunque receptivo a todo lo que sean cambios excitantes. La consecuencia de ello es una tendencia a vivir en medio de promesas que no se cumplen.

Una posibilidad muy plausible en relación a Coffea Tosta es que anhela que sus sueños se conviertan en realidad de un día para otro, lo cual genera una frustración, pues los deseos van más rápidos que la capacidad para construir los puentes necesarios para materalizarlos. La consecuencia de ello es que se vive más tiempo en la frustración que en la construcción de un presente y un futuro mejores.

Otra forma de percibir el funcionamiento de Coffea Tosta es que se trata de personas demasiado inestables y reactivas. Esta inestabilidad lleva a que sus pensamientos y sus actos carezcan de la fuerza que deberían tener. En otras palabras, Coffea Tosta dilapida su energía, dedicándola a hacer girar el conflicto. De algún modo, Coffea Tosta actúa a corto plazo olvidándose de que aquello a lo que aspira requiere de una actitud a largo plazo.

El grado 13 de Aries.

El grado vibracional de Coffea Cruda se corresponde con el 13 de Aries. Este grado describe a una persona intuitiva, inteligente y visionaria. Sin embargo, es inestable e impaciente, a la par que conservadora. La mezcla entre impaciencia y conservadurismo conlleva el mal uso de la intuición y de la inteligencia, pues semejante mezcla genera frustración y agitación sin control.

Sin embargo, cuando esta persona funciona armoniosamente es capaz de prodigar su intuición y ponerla al servicio de sus congéneres. En cambio, cuando Coffea Cruda funciona desafinadamente, la agitación le impide usar constructivamente los poderes con que ha sido dotada por la naturaleza.

Un debate interesante relacionado con este grado giraría en torno al deseo; muy especialmente cuando este deseo, de tan excitante que es, perturba e impide que las necesidades subyacentes puedan ser satisfechas.

martes, 18 de octubre de 2016

Snowden

Oliver Stone es uno de los cronistas de la historia reciente de los Estados Unidos. Es como un orfebre, pues tanto cuida del guión como de cada uno de los detalles del producto final. Es decir, pone el foco en asuntos de gran importancia, al tiempo que también narra las peripecias particulares que acontecen en paralelo. En el cine de Oliver Stone subyace una fidelidad por tratar temas que acongojan y preocupan y, por otro lado, nos lanza la posibilidad de percibir en una misma película historias solapadas nada desdeñables. Incluso les diría más: por ejemplo, en Snowden resulta tanto o más interesante la forma de abordar las interioridades de la psicología del personaje que del tema del espionaje en si. En realidad, el tema central podría ser tomado como una excusa que sirviera para poner bajo la luz aspectos psicológicos del protagonista. Es decir, tenemos en Snowden una doble narración: la de los hechos y la de las zozobras interiores del personaje central. Estas zozobras ya venían con él desde antes de lo que en la película se cuenta. Y esto último lo digo porque el nivel de inmersión en la mente y en la psique del personaje es todo un master en psicología.

Por tanto, pues, lo más interesante en Snowden es el retrato interior del personaje y de sus circunstancias particulares. Y el asunto central que se explica, según lo percibí, no deja de ser una excusa para explicar algo que resultaría difícil de entender en otro contexto.

El hilo conductor de Snowden son los hechos que llevaron a Edward Snowden a adquirir notoriedad pública. Sin embargo, como les anotaba antes, lo más interesante es el retrato de la interioridad del personaje, a quien vemos discreto, de inteligencia brillante, ideológicamente ambiguo, ambivalente y difuminado, y que se va viendo empujado por las contradicciones y corruptelas de los servicios de inteligencia para los cuales trabaja. Este hecho es el que le sirve para sobreponerse a su ambigüedad.
Mi conclusión, resultado de la inmersión propiciada por Oliver Stone, es que Edward Snowden es un exiliado congénito, alguien a quien le resulta difícil vivir cómodamente en el mundo. Es decir, ya era alguien inclasificable antes de los hechos. Y éstos son los que sirvieron para que ese exilio interior se objetivara a través de acontecimientos concretos, que son los que en la película son narrados.

Por cierto,  el actor que encarna a Edward Snowden -Joseph Gordon-Levitt- no podría estar mejor escogido, no tanto por el aspecto físico sino por el mental.

domingo, 9 de octubre de 2016

Stramonium y el grado 23 de Acuario

Stramonium y las invasiones bárbaras.

Debo decir que me ha costado entrar en el terreno de Stramonium. Costó experimentar las primeras señales de sus efectos, y costó encajar las experiencias sensoriales que fueron surgiendo una vez abierta la caja de los truenos.

La materia médica avisa de que el carácter Stramonium es violento y, por lo que he experimentado, no le falta razón.
Para empezar, les diré que el primer aviso lo tuve en un sueño. Estábamos dos personas reunidas esperando la visita de dos alienígenas. La sensación era de estupor, pavor y curiosidad. La experiencia nos tenía atrapados. En otro sueño, al día siguiente, estando medio despierto percibo cómo unos seres con forma humana caminan por la pared del dormitorio. Podría tratarse de un reflejo procedente del exterior, pero no. En cualquier caso, fue una sensación de estar siendo invadido, de estupor, de pavor descontrolado.

Reflexionando sobre la experiencia, una vez pasadas las tomas del medicamento, intuyo que Stramonium, tanto o más que para tratar alucinaciones persecutorias, puede servir para gestionar las respuestas emocionales que uno experimenta ante situaciones que conllevan la sensación de ver invadido el propio territorio.
También, fruto de estas experiencias, reflexiono sobre la posibilidad de que tras el terreno mental que corresponde con Stramonium pueda haber algún tipo de paranoia espiritual. Podríamos, entonces, decir que Stramonium puede ir bien para tratar fobias, xenofobias, pánicos, agresividad, grietas o agujeros psíquicos, desprotecciones emocionales, psicológicas o espirituales, miedo a lo desconocido, sensación de estar amenazado.

Habiendo una grieta por la que parecen penetrar invasores mentales, la persona reacciona con violencia, pensando acaso que es el mundo externo que invade realmente. Por tanto, es posible experimentar aprehensión ante cosas que en sí mismas no son amenazantes. La amenaza, pues, proviene de la forma de percibir estos estímulos, de la sensitividad de la persona, que entra en alarma.

El grado 23 de Acuario.

El grado de reverberación de Stramonium es el 23 de Acuario, uno de los más delicados y abstractos del zodiaco. Representa a la persona que se ha quedado sin referentes. Por lo tanto, hablamos de una persona potencialmente desprotegida, excepto que desarrollemos una conciencia con la cual lleguemos a percibir al Cielo y a la Tierra como protectores. Es decir, en el grado 23 de Acuario tanto puede estar simbolizado el individuo desorientado y sin brújula a la que recurrir, como aquel otro que no tiene brújula pero que está perfectamente orientado. La diferencia entre uno y otro radica está en el grado de intolerancia ante lo que cree que no puede controlar o comprender, o ante la sensación de ausencia de referentes, aunque ésta sea momentánea. Por ejemplo, ante la ausencia de un ser querido, cuando la persona no es capaz de soportar el vacío.

Otro detalle más: puede haber en Stramonium una tendencia relacionada con la postergación o aplazamiento de la necesidad de reconocimiento. Se podría decir que Stramonium es intolerante a la frustración, especialmente cuando ésta viene dada a través de relaciones con otras personas. Así, pues, para evitar la frustración, la persona opta por negar que quiere el reconocimiento, el amor, la reciprocidad, acaso para evitar su propio arrebato violento cuando lo que espera no se produce. Es decir, ante la frustración que no tolera experimentar, la persona se comportan con desdén o dejadez en cuanto a sus propias necesidades. Es decir, la persona, para evitar encontrarse con lo que teme, acaba descuidando los vínculos, lo cual genera un bucle en el que se repite la misma historia

La raiz de todo ello está en la susceptibilidad ante la falta de respeto, acaso porque lo ha experimentado por activa y por pasiva, lo cual ha podido comportar la supresión de necesidades de contacto íntimo debido a la falta de respuesta de los demás.

La persona simbolizada por Stramonium y el grado 23 de Acuario puede haber sufrido abandono, escenas crispantes o frialdad emocional en el ambiente familiar de la infancia. Ello ha podido generar un impacto cuyo residuo perdura incluso en la madurez.

A la persona simbolizada por este grado le puede interesar concretar, como forma de ceñir su mente

A la persona simbolizada por este grado le interesará trabajar internamente para ceñir y centrar su mente, ya sea para compensar las grietas por las que entra información sutil de manera descontrolada. Se trata de una persona que ha podido compensar sus carencias emocionales a través del desarrollo intelectual. Sin embargo, sus emociones interfieren de tal manera sobre la mente que no es posible vivir estos privilegios confortablemente. La consecuencia de ello es una actividad mental sin control y perturbada por las propias ansiedades. Muy relacionable con todo ello son las desconexiones mentales involuntarias, perturbaciones e interrupciones en la atención. Es decir, debido a ello, la persona Stramonium puede no sacar todo el partido que podría de su mente. Sin embargo, el drama no es éste sino la razón de fondo de tales perturbaciones, lo cual nos llevaría a volver a leer la primera parte de este artículo. Es decir: la expresión inadecuada en cuanto a las propias necesidades de contacto emocional con los demás.

Para finalizar, las ausencias mentales son más o menos frecuentes en función de lo bien o de lo mal adaptada que la persona esté ante las circunstancias en las que trata de desenvolverse. Se podría decir que ausentarse es una forma de manifestar una disconformidad ante el mundo. O, si lo prefieren, la persona se ausenta, mental, emocional o físicamente, como consecuencia de su inadaptación al mundo. A partir de ello, desarrolla un sinfín de prótesis mentales que nunca acaban de tapar del todo el agujero de su inadaptación.


Una curiosidad relacionada con el grado 23 de Acuario es que también se corresponde con Sabal Serrulata. Podríamos pensar, a partir de esta coincidencia, que ambos homeopáticos cubren un espectro mental común: el impulso por vivir, ser y realizarse combinado con la tendencia a desviarse de ello o a negarse a uno mismo las propias posibilidades de satisfacción existencial.

sábado, 8 de octubre de 2016

Sabal Serrulata y el grado 23 de Acuario

Sabal Serrulata y el grado 23 de Acuario.




Sabal Serrulata responde a un perfil de baja autoestima que es disimulada con gestos de aparente autosuficiencia, afabilidad y extraversión. Sin embargo, como ahora veremos, todo ello puede ser una artimaña orientada a ocultar una profunda e insondable vulnerabilidad. Debo decir, no obstante, que Sabal Serrulata puede resultar de interés en situaciones concretas o puntuales como, por ejemplo, cuando hombres y mujeres no aceptan la pérdida de interés sexual, ya sea por edad o por enfermedad. Por tanto, Sabal Serrulata suele recomendarse más concretamente para tratar problemáticas relacionadas con los órganos sexuales, especialmente en el caso de hombres. En el caso de las mujeres, aunque también podría utilizarse Sabal Serrulata, la materia médica se decanta más por Pareira Brava (13 de Aries).

Más allá de situaciones concretas, la psicología de fondo relacionada con Sabal Serrulata se corresponde con una persona que parece tener propósitos firmes. Cuando digo parece es porque su impulso les lleva a tenerlos, aunque la tendencia siguiente es a dejarlos sin realizar. Sería equivalente a mostrar un interés sexual fuertemente sentido y luego no proseguir con la culminación del asunto. También, y por la misma razón, son personas simpáticas y extrovertidas que no dan continuidad a sus relaciones. Podría tratarse de individuos talentosos que no perseveran en desarrollar plena y concretamente su valía. También pueden ser personas que se prometen hacer algo que luego no cumplen. Podría parecer que el asunto gira en torno a la falta de disciplina, necesaria para dar continuidad a cualquier visión, afecto o proyecto. O a la falta de voluntad, que es fuerte en ciertos momentos e inexistente, en otros. Sin embargo, como veremos, el asunto es algo más complejo.

La razón de estas interrupciones no puede explicarse por un factor de dispersión. Más bien se refiere a caídas energéticas, a lapsus, a menudo profundos. Por otro lado, cuando Sabal Serrulata se relaciona con los demás pone tanta energía que no es de extrañar este tipo de desconexiones. Este vaivén, participación-desconexión, es una señal de que la persona es idealista y, por lo tanto, fácil de caer en decepción y desinterés. Como acabo de indicar, esta energía no es posible encarnarla en positivo en todo momento. Más bien, la persona funciona como un trompo que oscila entre extremos, pues pasa de la idealización y el entusiasmo a la decepción y a la frialdad. Y lo que caracteriza a Sabal Serrulata es que estos vaivenes pueden ser largos. Es decir, etapas largas en las que hay una dedicación al ideal y etapas largas en las que hay una desconexión. El problema aquí es que el curso de las acciones queda interrumpido, haciendo que la persona vea marchitar sus ilusiones y sus estados de ánimo.

El asunto de fondo está muy relacionado con el bajo nivel de autoestima, a menudo camuflado a través de comportamientos aparentemente sociales o extrovertidos. O también, a través de actitudes rígidas, dogmáticas o prepotentes. La persona Sabal Serrulata vive más en su mente que en su corazón -o que en la vivencia de su sexualidad real-, pues ahí es donde está la herida.

El estado energético de la persona discurre parejo al de sus ideales, los cuales son utilizados para camuflar la tendencia a desvalorizarse. Sus ideales, por otro lado, corren parejos al de su esperanza. Y la esperanza puede caer, especialmente cuando ésta es tomada como una huida. Lo cual es como decir es que cuando la materialidad de los resultados contradice lo idealizado es cuando sobreviene la caída en el desinterés y uno se acaba desconectando. Y ahí es cuando aparecen las consecuencias de aquel bajo nivel de autoestima. La consecuencia de todo ello es que la persona abandona el barco (su mente y su espíritu) o lo deja sin control. El perfil correspondiente a Sabal Serrulata vibra en positivo cuando está por las ideas. Se siente vital cuando vive por y para las ideas, y siente hastío cuando éstas requieren que se las cuide, pues ahí es donde amenaza el tema de la baja autoestima. Es decir, las visiones de Sabal Serrulata son muy nítidas, como si su desarrollo pleno estuviera a punto de acontecer. Sin embargo, la claridad de estas visiones puede no corresponderse con el tiempo que la cosa visualizada requiere para su materialización. Por tanto, pues, la persona puede dejar marchitar sus ideas, en la medida en que su materialización se demora -o en la medida en que lo visualizado exige unas rutinas que a Sabal Serrulata le parecen limitadoras-. Lo que quiere Sabal Serrulata es huir de la realidad a través de la especulación, ya sea hacia el futuro de la humanidad; o sobre sí mismo, dejándose caer en pensamientos flagelantes.

Otro detalle, muy relacionado con lo indicado hasta ahora, es la facilidad para vivir fuera y dentro de los límites, como si estos no existieran, o como si las fronteras mentales o emocionales pudieran traspasarse fácilmente. Podríamos decir que el sufrimiento aparece cuando los límites dejan de ser fácilmente traspasables y nos damos cuenta de que en realidad son muros.

El grado 23 de Acuario.

Como Stramonium, la resonancia de Sabal Serrulata recae sobre el 23 de Acuario. Este grado encarna a la persona de natural expansiva y simpática, pero que, por contra, es profundamente pasiva y antisocial, Es decir, se trata de individuos que cuando están creativos parecen muy activos, pero que, a la que se descuidan, pueden caer en la mencionada pasividad y dejarse marchitar. Sabal Serrulata y el grado 23 de Acuario se encarnan en personas a las que les gustan más las ideas que las rutinas que la materialidad impone. Se trata, pues, de individuos que sienten atracción por la creatividad, por el arte, por la belleza, por la intelectualidad o por la espiritualidad. De igual modo, idealizan a quienes no conocen -perciben la belleza del potencial en los demás- y desprecian a quienes conocen -pues éstos encarnan los límites que tanto agobio dan-.

Un trabajo relacionado con ello podría ser poner atención a los límites, de tal manera que no fueran percibidos como impedimentos. Es decir, la persona no tolera las obligaciones que el orden cotidiano exige, pues percibe los impedimentos como algo frustrante, injusto, agobiante o que amenazan su frágil autoestima. De este modo, vemos a Sabal Serrulata oscilando entre sensaciones gratificantes y estimulantes -como si se tratara de un pájaro volando- o viviendo las rutinas con una sensación de esclavitud -como una ratita dando vueltas en la rueda de su jaula-. Este vaivén puede aplicarse a las relaciones personales.

A la persona Sabal Serrulata-grado 23 de Acuario le interesa llevar a término sus ideas, aunque no tanto cuidar de ellas. De hecho, ve las ideas ya encarnadas antes de que lo estén. Es un visionario al que le disgusta cuidar y mantener este potencial más allá del encanto que tiene la idea cuando ésta aún no exige ni genera obligaciones. Por tanto, la persona, que aprecia el mundo de las ideas y de las visiones, cuando tales cosas entran en camino de la materialización empieza a desvalorizarlas. Por igual razón, la percepción que tiene de los demás experimenta una degradación cuando tales relaciones entran en lo cotidiano, lo cual es percibido, como ya hemos indicado, como si se tratara de un límite agobiante.

En resumen. Sabal Serrulata es alguien que puede resultar extravertido en apariencia y, a la vez, ser profundamente antisocial, como si se tratara de dos capas distintas de la personalidad. Es rígida en cuanto a ideas -recordemos que éstas son lo que da sentido a su vida-. Sin embargo, es desapegada y laxa cuando las ideas han pasado a lo concreto. En este caso, además de laxa, puede incluso llegar a despreciar la realidad de lo que amó cuando lo amado aún no era real. Esta misma forma de actuar la podemos observar en la forma con que las personas caracterizadas por este rubro se relacionan con los demás. Idealizan a otras personas, cuando éstas no forman del entorno cotidiano, y dejan de prestar atención cuando la relación es demasiado cotidiana. La razón de ello es que a estos individuos no les gusta que se les conozca a fondo, por todo lo dicho en relación a su baja autoestima.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Coca y el grado 9 de Sagitario


Coca y el grado 9 de Sagitario.

Una posible señal relacionada con este rubro: se tiene la sensación de la que la vida no tiene sentido sin un propósito. El problema con Coca es que este propósito, para que pueda ser llevado hasta el final, debe ir acompañado de excitación. La excitación es lo que anima a la persona a mantenerse en pleno rendimiento. El quid de la cuestión es cuando este propósito no es experimentado con excitación –o la excitación decae antes de culminarlo-, lo cual lleva a desentenderse de él a medio camino. O, si lo prefieren, el propósito pierde definición; o bien es uno el que pierde su propia definición como persona en relación a su propósito. La consecuencia de este desentendimiento es el abandono mental y emocional: una percepción de que la vida (y uno mismo en ella) no tiene sentido. Incluso los propios actos, cuando la excitación desaparece, son percibidos erráticos, sin norte, como si no tuvieran sentido.

Las emociones de la persona simbolizada por Coca son su verdadero campo de batalla. Vemos ahí que se alternan la excitación y el aburrimiento, la débil predisposición a construir y la fuerte tendencia a abandonarse.

Coca siente que quiere sentir, pero no siente. Tiene ilusión por sentir emociones más intensas y concisas, puesto que es a partir de ellas que encuentra el sentido a perseverar en un propósito. Sin embargo, lo que siente no es intenso, puesto que idealiza lo que quiere sentir. Lo cual lleva a que uno abomine de lo que siente (o sintió) una vez la excitación ha caído.

Coca necesita sentir que tiene ilusión, aunque esta ilusión rápidamente desaparece de escena. Podríamos decir que Coca tiende a situar lejos los deseos que le llevarían a sentir ilusión. O sea, los ubica en situaciones excepcionales y poco frecuentes.

Coca necesita sentir fuertes estímulos para salir de la rueda de las emociones adversas. Sin embargo, su conservadurismo y sus contradicciones inconscientes le sabotean. Por tanto, pues, la pregunta a hacerse podría ser esta: ¿cómo hacer que de lo cotidiano surja algo de interés que le mantenga a uno con la actitud coherente?

Otro detalle de interés es que el individuo Coca tiene algo de paranoico sensorial. Percibe que las circunstancias que conforman su vida no le apoyan. Si siente víctima de sí mismo y de su discurso. Es así que corre el riesgo de que su vida acabe convertida en una cárcel. Coca se pone a sí mismo tantas condiciones que su experiencia con lo cotidiano se vuelve invivible.

El individuo Coca no tiene suficiente con la vida material. Es ambicioso, aunque fácilmente cae en la decepción y en el desánimo. Necesita de una motivación extra, lo cual acostumbra a venir de su fantasía, dado que las condiciones que la mundanidad le impone le parecen limitadoras. Es decir, todo va bien mientras las ambiciones son soñadas. O, si lo prefieren: Coca desprecia profundamente la materialización. Muy posiblemente haya un tema de fondo relacionado con el miedo a la impotencia, a la incapacidad para manejarse en las circunstancias ordinarias de cada día. Esta impotencia le lleva alternativamente a soñar y a despreciar sus propios sueños. En la medida en que éstos piden ser materializados, el individuo Coca acaba por reírse frívolamente de sus propias ambiciones, renunciando a ellas –lo cual es una forma de esconder su propia impotencia-. Es decir, Coca no se toma a sí mismo en serio.

El grado 9 de Sagitario.

La reverberación de Coca recae sobre el 9 de Sagitario. Este grado describe a la persona que anhela una vida mejor. Puede tratarse de alguien generoso, soñador, idealista, moral y contradictorio. Aún con ello, es profundamente conservador. Se resiste a arriesgar su vida en pro de lo que sueña. Es una resistencia inconsciente y contradictoria, pues no procede de una deliberación o de una reflexión. Hay un vaivén en cuanto a las motivaciones. La persona es sacada de sus limitaciones por sus sueños, aunque con la misma facilidad se ve vuelta a encajar en la rueda de las rutinas cotidianas. Es decir, sueña que quiere ocupar otro lugar mientras sigue atrapado en lo cotidiano.

Es posible que a las personas caracterizadas por este perfil les falte un apoyo emocional sólido, lo cual les impide mantenerse con ganas de concretar y perseverar con la energía necesaria para llevar los asuntos hasta el final. Esta falta de perseverancia arranca desde la niñez. Posiblemente sintieron que los padres les ofrecieron un mundo emocionalmente incompleto. Por tanto, tratan de compensar esta carencia a través de la idealización de la excitación. Y es así como quedan asociados estos conceptos, de tal manera que la realización sin excitación decae; y el desarrollo de uno mismo no tiene sentido sin idealización.

Un trabajo relacionado con este grado -y con el perfil encarnado por Coca- es llegar a despojar la realidad de toda idealización acerca de ella (y de uno mismo dentro de ella). Para alguien que encajara en esta descripción, la realidad idealizada acaba siendo decepcionante. El reto, pues, es trabajar con los aspectos mentales que llevan a la persona a anhelar más lo ideal que lo real. Y más aún: localizar lo que es real en uno mismo, habilitándolo y honrándolo hasta convertir el Yo real como la única vía para la transformación. Los sueños, si uno se deja abatir por la persistencia de la realidad tediosa, no pueden transformar por ellos mismos la realidad. Lo único que puede transformar es un cambio de visión que ayude a trabajar desde la realidad gris, haciendo de ella una plataforma en la que los sueños ya no son una fuente de autoengaño sino un motivo de compromiso profundo en pro de una acción creativa que desafíe toda tendencia al conformismo, al abandono y a la confusión.

Una vez conseguido que los sueños cooperen con la realidad, para hacerla subir de nivel, el lado conservador y el lado aventurero pueden superar sus contradicciones hasta formar una unidad de carácter. Estamos hablando, pues, de una conquista del carácter, en el que las trampas y las tentaciones abandonistas ya han sido superadas.