martes, 28 de julio de 2015

La caída de la bolsa y la China que se avecina

¿Cómo podemos evitar un declive demasiado rápido de Estados Unidos?
Wang Yiwei, economista

La caida de la bolsa en China, junto con el posible estancamiento de su economía, puede ser un hecho sistémico o una estrategia premeditada. O bien, un hecho que puede ser aprovechado por la propia dinámica del proceso que va a conducir a China a influir sobre el mundo más de lo que ya lo hace. Es decir, China puede aprovechar estas crisis para agrandar su poder a largo plazo.

La otra cosa que puedo añadir es que, mientras tanto, China interpretará y aprovechará sus propias crisis para dar a entender que Estados Unidos va a seguir siendo el país determinante en la política mundial. Al mismo tiempo, y por la misma razón, China dará pie para que Rusia piense que puede encarnar el Tercer Imperio, pues a China le interesa que perviva el conflicto entre Rusia y Estados Unidos. Mientras estos colosos se enfrentan y producen ruido, China seguirá su camino discreto y silencioso hacia el dominio mundial.

Intuyo que China va a tomar posición en el mundo a partir del 2020 y, más aún, en el 2042. Estos son años de grandes conjunciones planetarias. Ya comenté lo importantes e influyentes que son.
A partir del 2020 y, más aún, el 2042, la influencia de China en todo tipo de aspectos de nuestras vidas va a aumentar de forma imparable. Desde la ecología, la alimentación, la economía, la ciencia, etcétera... y así hasta llegar a ámbitos que ahora tan sólo pueden ser intuidos en la literatura de ciencia-ficción.

Acabo con un pequeño comentario en relación al mapa usable para monitorizar los procesos en China. Normalmente pensamos que la fecha fundacional de un país es determinante para hacer prospectiva. Por ejemplo, podríamos tomar en cuenta la fundación de la República China de 1911-12. O el inicio del mandato de Mao, en 1949. Sin embargo, la Carta fundacional del Partido Comunista Chino describe tanto o mejor la situación.

domingo, 26 de julio de 2015

¿Por qué Franco no ha muerto?

A raiz de unos comentarios vertidos en facebook en los que puse el video de un Arias Navarro doliente, justo al poco rato de la muerte de Franco, dándonos el pésame. Digo, algunos lectores recordaron el brindis con que celebraron el evento. Cándidos somos si pensamos que con la muerte del dictador se acabó el arquetipo del gobernante español. 
En el recordatorio actual propuse que Franco no había muerto. Y no sólo no ha muerto sino que no va a morir, por más que muchos queramos. Franco no muere porque vive desde mucho antes de nacer.

Franco es, más bien, expresión de un arquetipo del gobernante hispano. Representa la versión más carca de la sagitarianidad española. Una sagitarianidad que, por cierto, está representada, además de en Franco, en Fraga Iribarne y Felipe V, iniciador de la Casa de Borbón en España. Sin embargo, en esta España sagitariana hay otras tipologías. No quiero que alguien piense que le tengo tirria al arquetipo, que es muy diverso y variado. 

Hay una versión de la sagitarianidad que no es tan carca. Parece, más bien, conciliadora y flexible. Sin embargo, más allá del talante, podríamos descubrir facetas fácilmente inmovilistas, apalancadas, empoltronadas y escapistas. Ahí les dejo, al final de este escrito, como ejemplo, una entrevista que Javier Sardá le hace a José Luis Rodríguez Zapatero, que es un vivo ejemplo de esto que les digo. Me pregunto, de paso, si Javier sigue esperando que España, el gobernante español, pueda abrir los ojos algún día.

Hay otras vertientes sagitarianas que son verdaderamente abiertas y progresistas. Sin embargo, no conozco a nadie que les represente y que tenga aspiraciones de gobierno es este país de Sagitario. Y es una lástima.

Conclusión: no hay otra salida que la de los hechos consumados, habiendo lo que hay.

El proceso en Catalunya y la posguerra futura.

Se dice que las guerras de hoy, al menos en Europa, ya no son militares sino económicas y bancarias. Es decir, las relaciones entre Catalunya y España, que otrora se zanjaba con balas y cañones, se zanjará con guerra económica, judicial y burocrática. Y si hay guerra, habrá por posguerra. Y todo ello ocurrirá tanto si la independencia se consigue como si no se consigue, porque el dolor español se va a cebar contra Catalunya.

Hace tiempo que vengo diciendo que Catalunya conseguirá la independencia en los próximos años. Sin embargo, las consecuencias en forma de posguerra se alargarán unos cuantos años más.

Insisto en que esta posguerra ocurrirá tanto si Catalunya consigue su independencia como si no. Recordemos que vivimos en un país con un inconsciente colectivo profundo que comanda el comportamiento de los gobernantes, incluso a despecho de ideologías y talantes.


miércoles, 22 de julio de 2015

La Conspiración de Libra (3)

¿Qué tienen en común Gordon Gekko, Margaret Thatcher y David Cameron?

No hace falta que recuerde que Gordon Gekko es el nombre del personaje que interpreta Michael Douglas en la película de Oliver Stone Wall Street, la cual describe una buena parte de lo que estoy tratando en esta serie de escritos relacionados con la Conspiración de Libra.
Michael Douglas, Margaret Thatcher y David Cameron, por poner unos ejemplos, tienen en común que nacieron bajo influencia del signo de Libra, el mismo en el que se produjo la conjunción entre Saturno y Plutón de 1982 que dio lugar al ciclo neoliberal que se extingue en el 2020.

Este ciclo pone de relieve el culto al dinero, al poder, a la megalomanía. El gran monstruo social que formamos todos ha hecho un culto, durante este ciclo neoliberal, al individualismo. Sin embargo, este individualismo, lejos de servir a la individualidad, ha acabado sirviendo a lo más perverso y psicótico del sistema social.

En este ciclo se ha puesto en evidencia un acierto-error de Marx. Marx pensó que el surgimiento de la burguesía acarrearía, a la larga, la toma del poder por parte del proletariado, pero se equivocó. 

O se equivocó y acertó a partes iguales.
Lo cierto es que el proletariado se ha aburguesado y la burguesía se ha proletarizado. Me explicaré.

La religión dejó de ser el opio del pueblo. En su lugar fue puesta la adicción al trabajo, a la productividad, al crecimiento, al dinero y al poder, entendiendo grados de poder en función de cada clase social. El poder de llegar a ser más individualistas.

Hoy en día, el burgués es un trabajador compulsivo. El burgués es un obseso del trabajo, pues es así como legitima su posición social y su anhelo de poder ascendente, como si ello fuera una penitencia que le da una tranquilidad de conciencia.

En el caso contrario, para el proletario, la obsesión por el trabajo le viene de la necesidad de pagar facturas e hipotecas. Es una obsesión que le llega obligada por la seducción que el sistema le hace, en el sentido de prometerle poder ser individualista a través de la vía del consumo. El burgués no necesita del trabajo para pagar facturas sino, más bien al contrario, para acallar su conciencia, para salvar su alma, para legitimar su anhelo de poder ante la mirada de los demás. El culto al trabajo y a la productividad hiperactiva se ha infiltrado por todos los estratos sociales. Incluso la apología que se hace a través del deporte, en el sentido de estar siempre compitiendo y aspirando permanentemente al triunfo, es algo bien neoliberal.

martes, 21 de julio de 2015

La Conspiración de Libra (2)

Los años finales del neoliberalismo (de aquí al 2020).


El ciclo neoliberal empieza en 1982 y acabará en el 2020. En este ciclo se ha elevado al dinero a objeto de culto puro y duro. Sin embargo, me pregunto yo aquí y ahora, cómo es que hemos consentido todo este tinglado. La respuesta tiene unas vertientes ciertamente complejas. Podríamos decir que si el abandono del patrón oro, que si la deslocalización y desregulación de empresas y capitales, etc. Podríamos añadir, por poner otro ejemplo, la extinción de la figura del líder, el político notable que era capaz de cambiar el rumbo de un país. Todo esto último empezó a caer durante la década de los 60, época de grandes magnicidios. A partir de estos años, los 60, el liderazgo de los países ya no está en manos de los gobernantes sino, más bien, de grandes corporaciones. Ya en época de la presidencia de Eisenhower él mismo dijo que la industria militar tenía más peso en las decisiones que el criterio del gobernante.

La otra respuesta posible, ante la pregunta de cómo hemos consentido entre todos la acción de este gran tinglado, puede ser una que esbocé en un artículo anterior llamado Los años de Ajoblanco, y que cito textualmente a continuación: 

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Modelo neoliberal y fuga hacia la terapia; o, más bien, rapto hacia lo terapéutico.


A partir de los 80 se ve a las claras que el paradigma del cambio ya no es el Nosotros -la solidaridad y la construcción colectiva de un mundo mejor- sino el Yo. Y el Yo compite, sin darse cuenta, contra sí mismo, en un régimen de autoexplotación que aniquila cualquier traza del Nosotros. Es decir, el culto al Yo es el antídoto de la posibilidad del cambio que sólo el Nosotros podía hacer posible. Total, que a partir de esos años, los 80, al Yo se le dice que si quieres que haya un cambio debes empezar por ti mismo, algo que resulta ser un anatema, pues el Yo es un neurótico que, a la que le das de comer, se vuelve estéril para cualquier tipo de cambio. El Yo lleva a una esclerosis del Nosotros. El caso es, como digo, que a partir de los 80 la necesidad de cambio y mejora fue raptada por el crédito bancario y por el auge de lo terapéutico. O dicho de otro modo, el activismo naciente de los 60 y 70 fue secuestrado por la banca, la burocracia política y por la terapia. Es decir, las personas, imbuidas de una idea que las hacía responsables de los desaguisados del sistema, fueron arrojadas hacia el mundo de la terapia. 



Es decir, la energía que nos llevaba al activismo colectivo fue conducida hacia lo terapéutico, hacia la enfermedad de lo individual. Luego, como hemos visto, el sistema entra en una crisis descomunal y vemos que con la terapia no es suficiente. Hay que pasar del Yo al Nosotros.
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Está claro que el ciclo neoliberal ha seducido a la individualidad hasta conseguir que viva entregada a la psicosis del individualismo. En otras palabras, la sociedad individualista ha secuestrado la individualidad y la ha obligado a trabajar para sus perversos fines. Y es ahora que nos damos cuenta de que la individualidad se desarrolla mejor en la grupalidad, cosa que es justo lo contrario que sucede con el individualismo, que deja a la individualidad agotada y exhausta. 
Más de uno ha pensado cómo es posible que no haya habido más movilizaciones, con lo que está cayendo. La respuesta, pues, bien podría ser que, hasta hace bien poco, la conciencia grupal había estado seducida y abducida por las promesas del individualismo. Es decir, las personas vivíamos pensando en términos individualistas sin darnos cuenta de las consecuencias negativas que traería en cuanto a erosión de la individualidad.
Ahora, sin embargo, hay un resurgir de la grupalidad. Sin embargo, como aún faltan unos años para el inicio del nuevo ciclo, me pregunto yo si los movimientos sociales emergentes son realmente activistas (o neoactivistas) o si, por el contrario, son formas neoliberales de culto a una marca tomadas de las prácticas del branding de las empresas y demás consultoras de lujo.
Entonces, pues, ¿qué es de esperar para el próximo ciclo, el que se inicie a partir del 2020? 
Es evidente que el activismo social va a ser clave a partir del 2020. Incluso podríamos entender que las insurgencias que acontecen hoy en día son formas con las que nos vamos entrenando ante el activismo que el futuro nos irá exigiendo poner en marcha.
A partir del 2020 el activismo será la forma habitual de acción preferente. El individualismo ha sido un brote con obsolescencia programada. Incluso habrá activismo por un mendrugo de pan, a falta de ideologías que nos cohesionen. Es decir, el activismo que iremos viendo se sostendrá en motivaciones muy concretas.
Nota:
la casualidad ha hecho que la Contra de hoy, adjunta en este escrito, trate de temas muy afines.

lunes, 20 de julio de 2015

La Conspiración de Libra (1)

La Conspiración de Libra y el ciclo neoliberal (1)

Voy a dedicar unos artículos a comentar el ciclo de lo que se ha venido a llamar neoliberalismo. Me estoy refiriendo al periodo que se inicia en 1982 y que acabará en el 2020.

El momento de arranque coincide con los gobiernos de Margaret Thatcher y Ronald Reagan. Estamos en 1982 y, además, en resonancia con ello, se forma la gran conjunción entre Saturno y Plutón acaecida en el grado 27 de Libra, que da lugar a un ciclo de 38 años. Es de esperar, pues, que en el 2020 el neoliberalismo haya dado lugar a otro marco mental colectivo. Sin embargo, durante estos años finales que quedan hasta el 2020, el paradigma neoliberal va a mostrarse con una crudeza inaudita, acaso para que nos remueva las conciencias y nos haga pensar qué sociedad y valores queremos que predominen cuando el nuevo ciclo empiece a mostrar sus efectos.

Sin embargo, y como no hay nada que empiece desde cero, habría que tomar en consideración un hecho anterior a 1982: el abandono del patrón oro anunciado por Richard Nixon en 1971. En concreto, en una alocución dada por el entonces presidente en agosto de ese año. Recordemos, además, que la década de los 70 estuvo marcada por la primera gran crisis del petróleo. 

Lo curioso del caso es que el momento de la alocución coincide con el ascenso de Libra por el horizonte, con una conjunción adosada de Urano y Lilith. Recordemos que estamos en 1971 y que la conjunción entre Saturno y Plutón, la que da origen al ciclo, es de 1982. Así, pues, el signo de Libra aparece dándonos pistas por adelantado acerca de los tiempos que iban a venir.

En relación a la aportación de Richard Nixon, y que sirvió de herencia para que Ronald Reagan y Margaret Thatcher pusieran en marcha eso que estamos conviniendo a llamar neoliberalismo, les facilito los siguientes enlaces:
También, y muy relacionado con la idea de este artículo:

domingo, 19 de julio de 2015

Hyosciamus Niger y el grado 17 de Tauro


Hyosciamus Niger y el grado 17 de Tauro: el menosprecio, la frustración sexual y las pérdidas de tiempo compulsivas.

La materia médica relativa a Hyosciamus Niger traza un retrato que gira alrededor de la sexualidad, que a menudo es la punta de un iceberg cuyo fondo es más complejo. Hay un tema con una irritación o frustración muy antigua.
Una escena: un niño de corta edad se baja los pantalones ante la presencia de visitas en casa. Se trata de algo que podría parecer leve. Sin embargo, cuando ello ocurre en niños crecidos el asunto empieza a resultar preocupante. En un adulto, bajarse los pantalones, más que a un hecho literal, es sinónimo de resistencia a la claudicación o humillación. Es posible que el niño, cuando se baja los pantalones, esté evidenciando una frustración de fondo.

Así, pues, Hyosciamus Niger describe a la persona que se ve invadida, tratada injustamente, vejada y puesta públicamente en ridículo, y que se toma su venganza con gestos obscenos y palabras igualmente soeces e hirientes. Es muy posible que la lascivia que se atribuye a Hyosciamus Niger sea una forma de aliviar una irritación de fondo muy antigua. O dicho de otro modo, la sexualidad desbocada, ya sea fantaseada o ejecutada, puede estar indicando una necesidad de obtener recompensas y alivios que ayuden a atenuar la irritación de fondo.

Ante la frustración, la persona Hyosciamus Niger puede optar por la hiperactividad sexual, o desembocando en una forma de hiperactividad pasiva que de lugar a explosiones sin control. También, y por la misma razón, alternando con hipercansancio, el cual se alía y da de comer a la irritación de fondo, pues tal dinámica no genera satisfacción alguna.
Así, pues, para atenuar el cansancio irritado de fondo, la persona se torna aún más hiperactiva –o hiperactivamente pasiva- hasta llegar a la agresividad compulsiva.

Con Hyosciamus Niger la cuestión de fondo no estriba en modificar la conducta sino detectar la frustración de fondo, que probablemente provenga de un menosprecio de fondo inculcado desde tierna infancia.

El grado 17 de Tauro.

En el grado 17 de Tauro reverbera Hyosciamus Niger. Tiene una correspondencia con la mandíbula inferior y con el cuello, con el trigémino, con la laringe, la tráquea, las amígdalas, la voz.

Por otro lado, el grado 17 de Tauro refleja a la persona que anhela la plenitud pero que ha abdicado de ella debido a una falta de claridad en relación a la visión que tiene de sí misma, acaso por el menosprecio inculcado aún latente. Así, pues, este grado propone un trabajo sobre el amor propio, procurando trascender la tentación de exhibicionismo u otras reivindicaciones agresivas e hirientes.

En este grado, el 17 de Tauro, está encarnado el potencial de la persona vidente, que tanto puede ayudar como frustrar a los demás, hiriéndoles, del mismo que ella fue herida.

Las tomas de Hyosciamus Niger pueden ayudar a conectar y superar el menosprecio de fondo, para que el trabajo con la mente superior intuitiva se desarrolle plenamente y se ponga al servicio de causas más relevantes, dejando atrás la tendencia a anularse y anular a los demás.
También, Hyosciamus Niger puede tener que ver con perder el tiempo compulsivamente, para lo cual puede ayudar siempre y cuando se sea consciente de que es algo a superar.

sábado, 18 de julio de 2015

Oxalicum Acidum y el grado 12 de Tauro


Oxalicum Acidum y el grado 12 de Tauro: ¿cautela o hipocondría?

Suele usarse para temas renales, cardíacos y circulatorios, entre otros síntomas. Sin embargo, siguiendo la línea dada por estos escritos, intentaré centrar la descripción de Oxalicum Acidum de acuerdo a las percepciones y experiencias tenidas durante los días en que lo estuve tomando.
Si fuese una persona, Oxalicum Acidum se trataría de alguien que vive gracias a los recursos de los demás, ya sea porque los recibe por subvención, herencia o favor.  Sin embargo, y esta es la cuestión, le cuesta manifestar agradecimiento por este hecho. Así, pues, y esta es la deducción que puedo hacer, Oxalicum Acidum tiende a descuidar sus relaciones, a abandonar los vínculos a su suerte. Es muy probable que a esta persona también se le hayan descuidado algunas necesidades básicas de contacto durante la infancia, de ahí que quede una herida que le impide expresar no sólo el sufrimiento sino, también, el agradecimiento. Así, pues, arrastra un silenciamiento. Es decir, a Oxalicum Acidum le faltó contacto y actúa ahora como si los vínculos no fuesen necesarios, o como si no hubiera que hacer nada para establecerlos, pues no manifiesta sus necesidades el respecto. Oxalicum Acidum abandona las formas a través de las cuales las relaciones se mantienen vivas.
Por otro lado, también tiende a abandonar el cultivo de su propio talento, al cual atiende con intermitencias. Por tanto, pues, el tema de Oxalicum Acidum son las intermitencias en cuanto a la vitalidad y el interés por las cosas, incluso por las prioritarias. Así, pues, un objetivo posible para las tomas de Oxalicum Acidum es mantener sostenida la atención sobre estos elementos: las relaciones de valor con los demás y el valor de las propias capacidades. El valor de los demás y el valor propio.
Como hay un aspecto masoquista, de soledad e indefensión y sufrimiento sórdido, el cultivo del hedonismo creativo y de la belleza resultan ser los apoyos que el homeopático Oxalicum Acidum puede nutrir y favorecer, para compensar esas tendencias mórbidas.

Es muy posible que Oxalicum Acidum pueda ayudar en temas sexuales, en la medida en que la sexualidad es una forma muy concentrada de atención. Deduzco que la persona Oxalicum Acidum experimenta una cierta discontinuidad en cuanto a manifestación de su sexualidad y de sus afectos. Por la misma razón, puede ser interesante para problemas de concentración y continuidad en cualquier otro aspecto de la vida.

Una cualidad muy relacionada con Oxalicum Acidum es la curiosidad por todo aquello que suele despreciarse o que es considerado inservible por los demás. Valora lo marginal, lo residual, la minucia, los aspectos poco tenidos en cuenta, lo minoritario, las palabras no dichas. Es capaz de leer entre líneas, de sacar partido de experiencias que parecen insignificantes. Por esta misma razón, es agudo a la hora de escuchar aquello que el hablante no valora.

Otras cualidades:
Puede experimentar irritación por la presencia de los demás, siendo sensible al ruido,  al tumulto y al griterío. Puede padecer por estrés ante situaciones como las que acabo de describir.
No admiten a los demás, especialmente si se muestran descarados o superficiales, y, por lo general, no les hacen fácilmente un lugar en su vida. Es selectivo, pragmático, conservador, rutinario… pero, también, sensual y amante de los placeres seguros y sencillos. Perfeccionista, exigente, tacaño, aunque no necesariamente adquisitivo.
Tiene un sentido musical muy pronunciado, de la armonía, de la sencillez, de lo elemental, de lo esencial.

El grado 12 de Tauro.

Además de por todo lo que acabo de describir, en el grado 12 de Tauro está descrito el individuo sensible, aprensivo, cauteloso, emocionalmente precavido. Quizá sea por su empatía que su comportamiento se ha convertido auto-protectivo y reservado, casi tacaño. No se abre si no hay seguridad, confianza y comodidad. Por otro lado, puede ser sensitivo a estados de salud y de penalidad, ya sean suyos o de otras personas, hasta volverse hipocondríaco y fácilmente compungible. Esta hipocondría le lleva a interesarse por las causas de la enfermedad, sin que ello le lleve necesariamente a reducir su sensibilidad y aprensión.
Para asuntos de salud, el trabajo mental profundo es muy importante en este grado.
 
Para acabar este escrito, les invito a que lo complementen con esta lectura:
 

domingo, 5 de julio de 2015

La Conspiración de Sagitario (4)

La descomposición del Estado español (2015-2017): ¿una oportunidad para el cambio y la transformación?

El tránsito de Saturno por el signo de Sagitario -cada 29 años- suele coincidir con cesiones de soberanía por parte del gobierno central español. Lo comenté hace poco en este mismo blog. Se cede soberanía para obtener protección. Es decir, pan para hoy y hambre para mañana. Y ahora nos viene Saturno de visita por la sagitarianidad española (2015-2017) para volvernos a recordar quienes somos. Esta puede ser una oportunidad de oro para reconocer lo que hay. Se acabó el tiempo para vivir de fantasías.

Sin embargo, como los tránsitos de Saturno van acompañados de otros movimientos planetarios de mayor peso, permitanme que vuelva a insistir con el proceso que afecta a las relaciones entre Catalunya y España. Este proceso va a actuar como detonante, junto con el descontento del pueblo generado por otras razones que están en mente de todos.

El conflicto cardinal.


Los signos cardinales viven resonantes con la cuadratura entre Urano y Plutón que nos acompaña desde el estallido de la crisis financiera. Es decir, a parte de la visita de Saturno por la españolidad sagitariana, tenemos este otro conflicto sistémico que afecta al mundo mundial.
En algunos artículos he comentado que determinados grados de signos cardinales (alrededor del grado 20) también guardan relación con el conflicto que afecta a las relaciones entre Catalunya y España. Es algo que lo podemos ver en el Decreto de Nueva Planta de 1716, que sirve para monitorizar estas relaciones. En esta Carta vemos que el conflicto se ve en los cardinales signos de Capricornio y Libra. En la Carta correspondiente a la proclamación fallida de la República Catalana, el conflicto se da en todo el cuadrado cardinal, entre los grados 18 y 23. Sin embargo, en la Carta de la proclamación de Barcelona como sede olímpica también se da el conflicto cardinal, esta vez entre Aries y Libra, entre el grado 20 y el 23. La inauguración de los Juegos Olímpicos, el 25 de julio de 1992, coincide con la conjunción en ciernes entre Urano y Neptuno, acaecida en los grados centrales del signo de Capricornio. De todos modos, la Carta más importante es la de la nominación.

La conclusión a la que se puede llegar es que la Carta correspondiente a la nominación olímpica supone un cambio sustancial en la relación entre España y Catalunya. Podría ser que el inconsciente histórico viviera ahí el choque entre la placa tectónica del pasado y la del futuro, lo cual sería un ejemplo de que si Catalunya llega a ser independiente lo será por la acción conjunta de personajes muy diversos, tal y como lo fueron Juan Antonio Samaranch y Pascual Maragall. O, incluso, Felipe González, todo y que el estado español miró de reojo que Barcelona hubiera sido escogida como sede olímpica. Es decir, la historia colectiva tiene unas razones que las acciones individuales no pueden captar. Sin embargo, es lo individual, tanto como lo colectivo, quien opera según el ritmo de los planetas.

Para leer más al respecto:

Una curiosidad:
En la Carta correspondiente a la designación de Barcelona como sede olímpica, además del conflicto cardinal descrito más arriba, Saturno estaba situado en el grado 6 de Sagitario, justo en el ascendente de la Carta correspondiente al Decreto de Nueva Planta de 1716. Y resulta que Saturno va a transitar por ese grado en noviembre de 2015. 

En conclusión:
Es la interacción de ambos conflictos, el español-catalán y el mundial, uno dentro del otro, la que nos va a determinar y definir según avancen los movimientos astrales. En concreto, ahora vemos que Urano ya está afectando a los grados clave de los signos cardinales, los que sirven para monitorizar la relación entre Catalunya y España. Plutón, en cambio, lo hará a partir del 2018.

domingo, 28 de junio de 2015

¿Quién puede querer ser Presidente del Gobierno?

¿Quién puede querer ser presidente de un gobierno, con los tiempos que corren?


En diversos escritos publicados en este blog he venido diciendo que vamos hacia una zona muy turbulenta, en la que encontraremos grandes incertidumbres y acciones y decisiones confusas. Lo vamos a notar más a partir de las últimas semanas del 2015, durante todo el 2016 y primer trimestre del 2017. A partir de ahí, una vez pasada la zona de turbulencia, lo empezaremos a ver todo más claro, acaso porque nos habremos acostumbrado a vivir en la oscuridad.

Entonces, pues, viendo lo que se avecina, ¿quién podría querer ser presidente de gobierno de un país en crisis creciente? El candidato bien podría ser un heroe, un sacrificado, un optimista, alguien a quien no le importe quemarse. O bien, podría tratarse de que fuera inmune al fuego, al caos, a la incertidumbre. O alguien que hiciera una lectura correcta del caos y supiera sacar partido de las torpezas ajenas.
También se me ocurre la pregunta opuesta: ¿a quién puede interesarle no ser presidente del gobierno, sabiendo lo que se nos avecina? Sin duda alguien igualmente ambicioso pero menos altruista, o menos resistente a la incertidumbre, o alguien que sabe de sobras que no podrá hacer nada de lo que ahora predica y que mejor que el marrón lo cargue otro.

El hombre mejor situado para ser el próximo Presidente del Gobierno de España es Pedro Sánchez, con el apoyo de Podemos. Se trata de alguien que no tiene gran cosa que perder. Y si tiene algo que ganar lo será a consecuencia de saber llegar al final de la legislatura, habiendo dejado atrás la zona de turbulencias que se nos avecina, con el traje bien limpio y planchado.

Pedro Sánchez encarna a la perfección el prototipo de político pisciano, como Felipe González, José María Aznar o Ada Colau.

Lo iremos viendo.

jueves, 18 de junio de 2015

El Yo, el valor y la vida.

El Yo, el valor y la vida.


Frecuentemente hablamos de la autoestima como sinónimo del aprecio con que uno percibe su Yo. Sin embargo, el Yo, que forma parte de la vida junto con otros Yoes, no puede conferirse valor a sí mismo –y ni tampoco le puede ser dado-, pues él mismo forma parte de un engranaje mayor que le obnubila y le interfiere hasta perturbar la percepción de ese valor, si es que realmente tiene alguno. No se puede ser juez y parte.
Así, pues, el valor no se le puede conferir al Yo desde la voluntad de uno sino que, más bien, ésta es la que puede percibir ese valor en la vida por la que transitamos, no en ese Yo que vemos en el lago de Narciso.

Es decir, el valor lo tiene la vida entera; o, aún más claramente, la porción de esa vida entera que cabe en la propia biografía: la parte que se ha vivido hasta ahora, la que está en ciernes en el momento presente y la que será percibida al final del tiempo que nos corresponde vivir.

Así, pues, el valor no lo tiene el Yo sino la voluntad de dar valor a las experiencias que dan sentido a esa porción de vida que nos corresponde encarnar.

Una pregunta muy relacionada con la asunción de limitaciones, habiendo colocado al Yo en su dimensión justa, y dado que nuestras posibilidades de vivir la totalidad está condicionada por nuestra transitoriedad o finitud:
¿Qué nos es dado a comprender y dominar según esta transitoriedad?
¿Qué nos es impedido a nuestra comprensión?

Distinguir entre lo que nos es posible y lo que nos es imposible conlleva estar en condiciones de valorar los límites de nuestra existencia.

El Yo, que trata de desafiar los límites de la transitoriedad de los personajes que pretenden ir encarnándolo, quisiera contenerlo todo, comprenderlo todo, dominarlo todo, ser eterno como Dios. Sin embargo, si queremos ser felices, a nuestra limitada vida no le deberían interesar tales cosas.

Confundir las necesidades del Yo con las necesidades de la propia vida equivale a vivir enfermo.

En el plasma cultural en el que vivimos, que tanta apología hace de la individualidad, el Yo es dotado del atributo de la autoestima. Sin embargo, no está ahí para eso. Aún así, el individuo necesita tener un Yo identificado, pues es lo que le sirve para hacerse responsable de la centralidad y de las consecuencias de sus actos. Sin embargo, y de aquí mi objeción, el individuo haría bien en percibir su Yo como un elemento más de su vida, ni más ni menos que cualquier otro evento autobiográfico, incluyendo en ello a las personas que nos han dejado marca. Así, pues, la autoestima, más que focalizarse en el Yo por encima de cualquier otra cosa, debería repartirse entre todos los elementos que continuamente conforman la autobiografía: desde los hechos ya vividos, incluyendo a las personas que participaron en ellos, hasta los sucesos que han de venir.

Así, pues, las pruebas de la autoestima no deberían estar focalizadas sobre el Yo, sino sobre la valoración y comprensión de los acontecimientos y personas que han contribuido en que seamos como somos.

Aquel que sea capaz de amar toda su biografía, incluyendo a las personas que por ella han pasado y seguirán pasando, no le resultará necesario rendir culto exclusivo al Yo.

Al dar más importancia al Yo, como protagonista de la autoestima, nos exponemos a que venga alguien y lo embadurne para tratar de vendernos lo que ya es nuestro. El Narciso interior es muy peligroso.

Siendo intangibles el Yo, el alma y el espíritu, pues nadie ha podido demostrar su existencia, resulta fácil caer en las trampas sutiles que nos tienden. Trampas intangibles para elementos intangibles. Lo único tangible son los hechos y nuestra relación con ellos. Así, pues, valorar lo que nos sucede es la clave fundamental del asunto, más allá de si nos resultó agradable o desagradable, favorable o adverso. Valorar los acontecimientos y las personas con que nuestra autobiografía se ha ido articulando equivale a mantenerse honesto y claro en la percepción de ese Yo, tan deseado por mercaderes y vampiros espirituales.

Somos lo que somos en función de lo que hacemos con lo que nos pasa.

miércoles, 10 de junio de 2015

La Conspiración de Sagitario (3)


• Introducción.
El conflicto central entre Catalunya y el Estado español. 
• Las líneas rojas pasadas y las líneas rojas futuras.
• El 2020 y el final del ciclo neoliberal.
• 2016: annus horribilis global. 
• ¿Será Ada Colau la primera presidenta de la República de la Catalunya independiente? 
 
En artículos anteriores comenté acerca de la situación en España, aprovechando que Saturno va a estar transitando por Sagitario hasta finales del 2017. En concreto, me referí a la situación en Catalunya y a sus relaciones con el gobierno central, la cual va a removerse, y muy mucho, durante estos próximos tiempos. Y esto lo digo por los efectos que traerá el mencionado tránsito, juntos con otros factores que luego comentaré. Desde hace tiempo vengo sosteniendo que Catalunya tiene la independencia a tiro de piedra, y más con la perspectiva de una triple conjunción entre Júpiter, Saturno y Plutón que ha de tener lugar en el 2020. Las grandes conjunciones auguran cambios de excepción. Por eso sostengo que cuanto más nos vayamos acercando al 2020, más claramente lo vamos a ir viendo.

Algunas personas me han preguntado por qué uso para este vaticinio la Carta correspondiente al Decreto de Nueva Planta de 1716 y no la de la Restauración de la Monarquía borbónica de 1975 o la de la Constitución de 1978. Debo decir que las uso todas, pero si alguna de ellas me aporta una mayor claridad de percepción es la de 1716, pues ese documento arrasa las diferencias legales que había hasta ese momento en los diversos pueblos de España. De forma muy obvia, el Decreto de Nueva Planta impone una horma monocolor, que es la que ha imperado hasta nuestros días. Cada comunidad fue subordinada a diversas normas, todas ellas denominadas Decretos de Nueva Planta. De cada una de esas normas se podría contemplar su correspondiente mapa astral, y se podría ver en él cómo cada comunidad se ha estado relacionando con el gobierno central.

Como es bien sabido, el proceso soberanista está en marcha desde hace algún tiempo. Aún así, no se ha llegado aún a atravesar la linea roja, la cual empezará a ser tocada en breve plazo.

A continuación me referiré a lo que concierne a la relación entre Catalunya y España de acuerdo a las indicaciones que se pueden percibir en el mapa astral correspondiente al día 16 de enero de 1716, fecha correspondiente al Decreto de Nueva Planta, que sirve para imponer una concepción absolutista del Estado Español, y a las consecuencias que ello iba a ir trayendo en cuanto a la relación entre Catalunya y gobierno central.

El conflicto central entre Catalunya y el Estado español.


Este mapa refleja el conflicto entre la élite política y el pueblo. Este conflicto lo vemos en la posición del Sol en Capricornio (la élite) y Luna en Libra (el pueblo). Son dos signos bien incompatibles. Ahí quedaría descrita la animadversión del pueblo catalán por los políticos y administradores del Estado Español que forman la llamada casta.
También vemos a Urano en el Medio Cielo, que refleja el absolutismo del monarca (y a los gobernantes en general a lo largo de la historia), que se sitúa a sí mismo por encima de la ley, contraviniendo la norma anterior que postulaba que los reyes debía actuar bajo la ley y bajo las Cortes (al menos en Catalunya, hasta antes del inicio borbónico).

Resulta curioso que el ascendente sea Sagitario, pues es el del signo solar de Felipe V y de algunos políticos, como Carlos Arias Navarro, Francisco Franco y Manuel Fraga. Como decía, en estos próximos tiempos vamos a asistir al tránsito de Saturno por este ascendente. Las últimas veces que ello ocurrió coincidió con la admisión de España en le ONU (en la época de Franco) y la entrada en la Comunidad Europea (en época de Felipe González).

Lo que es verdaderamente fuerte de esta Carta, como indiqué, es la posición de las luminarias en los cardinales signos de Libra y Capricornio, en el inicio de los terceros decanatos respectivos.

Las líneas rojas pasadas y las líneas rojas futuras.


Desde la entrada en vigor de este decreto, en el 2016 hará 300 años, ha habido un tránsito de grandes resonancias que ha dejado impacto en la historia: hacia 1931, cuando la proclamación de la 2a. República y la proclamación fallida de la República catalana por Francesc Maciá. Me estoy refieriendo a una cuadratura transitante entre Urano y Plutón, dos planetas lentos, transformadores y que causan gran impacto global. Pues bien, resulta que ahora estamos a las puertas de otro tránsito, igualmente conflictivo y sumamente estresante, entre esos mismos planetas y sobre los mismos elementos cardinales que antes les he referido. Ello va a ocurrir de forma cada vez más intensa a partir de este mismo año. La línea roja empezará a atravesarse justo a partir de este mismo año y estaremos en ello hasta el 2018, momento en que el asunto empezará a ver su final.

Además de estos tránsitos, equiparables a los de la época republicana española, se une la cruz que van a formar Saturno, Júpiter, Neptuno y Quirón en signos mutables, algo que no sucedía desde 1936, lo cual coincidió en el inicio de la guerra civil. 

El 2020 y el final del ciclo neoliberal.


En los primeros artículos que escribí sostuve que la mejor fecha para la consecución de la independencia era el 2020, con matices. Es decir, lo mejor es que fuera a partir del 2017, y mejor aún cuanto más cerca del 2020.
Mi argumento es que en el 2020 acaban dos ciclos importantes: el de 20 años, marcado por las conjunciones entre Júpiter y Saturno, y que tiene mucho que ver con la economía. Si la conjunción habida últimamente acaeció en el 2000, dando lugar a una fase ascendente, hasta el 2010, la próxima, siendo en el 2020, augura un cambio igualmente ascendente, después de un decenio de estrecheces generales (del 2010 al 2020).
El otro ciclo, aún más importante, es el formado por las conjunciones entre Saturno y Plutón. La última de ellas aconteción en 1982, dando lugar al ciclo neoliberal, el cual acaba con la próxima conjunción, en el 2020.

2016: annus horribilis global.


El periodo que va de finales de 2015 hasta primer trimestre de 2017 se presenta lleno de dificultades, retos y comprensión difícil. El caos está servido. El marco global, que afecta mucho al devenir español, estará muy alterado, lo cual afectará a los procesos políticos y sociales en marcha.

La primera parte del 2016, en cuanto a lo que acontece en Catalunya, presenta el gran reto de la cohesión política. Mientras no la haya, tampoco puede haber apoyo internacional explícito. Así, pues, pronostico que hasta agosto del 2016 no se verá a las claras una cohesión lo suficientemente sólida. Más adelante, a partir de finales del 2016 y durante la primera parte del 2017 (hasta agosto de ese año), se darán las condiciones para un apoyo internacional.

De este modo, nos vamos acercando a finales del 2018, momento en que vienen las mejores fechas. Suponiendo, eso sí, que la cohesión interna y el respaldo internacional se conviertan en realidad.

¿Será Ada Colau la primera presidenta de la República de la Catalunya independiente?

Como se puede intuir, ante el anuncio de convocatoria de las elecciones anticipadas para el 27 de septiembre, y viendo los plazos que acabo de exponer, es más que posible que sea necesaria más de una legislatura para llevar el asunto a puerto. Lo cual favorecerá la disminución progresiva de protagonismo por parte de algunos actores.

Y, si mucho me apuran, hasta es posible que la primera presidencia de la República Catalana independiente la encarne una mujer. Lo curioso del caso es que su nombre puede ser el de Ada Colau. Pero para que ello ocurra primero han de pasar muchas cosas.

Así, pues, el asunto que atañe el proceso soberanista no está entre independentistas y unionistas, sino entre otras polaridades. A saber, y a título de sugerencia:
- tempo lento o tempo rápido, según conveniencias de los actores en escena, tanto de los que están como de los que aún deben entrar (lo cual quiere decir que habrá quien tenga que salir del escenario definitivamente).
- nueva política contra vieja política: políticos de nuevo cuño que ocuparán el lugar que ahora ocupan otros.
- derecha versus izquierda, tanto entre unionistas como entre soberanistas.
- independentistas auténticos versus independentistas que se hacen pasar por unionistas, acaso para provocar una salida de las élites que hasta ahora han estado manejando el cotarro.

Y es que ante la presidencia de un nuevo país, ¿a qué político en ciernes no le gustaría pasar a la historia por ser el primero en gobernarlo?

Como se ve, hay varios asuntos que confluyen en uno. El caos será predominante. Y como suele decirse: a río revuelto ganancia de pescadores.