miércoles, 18 de julio de 2018

Los años acabados en 8 y en 9

Se habla mucho del estallido de una próxima burbuja. Ya saben: que si los intereses, que si la deuda, que si los impagos, que si la bancarrota de los estados, que si los fraudes de la banca, que si los especuladores, que si aquello o que si lo otro. Y es muy posible que estos rumores estén en lo cierto. De hecho, a nivel astrológico podemos divisar que de aquí al 2020 pueden pasar muchas cosas. Vamos, que no serán meses tranquilos.

Y ahora me gustaría argumentar este asunto desde otro paradigma: el de la filosofía de los 5 elementos de la medicina china. Le dediqué a este tema un libro que lleva por título La Empresa y los 5 elementos. En este trabajo expongo como percibir el funcionamiento de los órganos del cuerpo como si se tratara de departamentos de una empresa. O dicho de otro modo: las empresas, y las funciones relacionadas con sus departamentos, funcionan con las mismas leyes naturales que rigen el funcionamiento orgánico de la vida y del cuerpo humano. Si lo que está arriba está abajo, también lo de dentro estará afuera (y viceversa). El sistema chino de los 5 elementos, además, contempla que los organismos (las empresas y las personas) se mueven según una pauta que las hace sensitivos y mutuamente resonantes según la estación en la que estemos. Y el calendario chino, por todas estas razones, comprende cinco estaciones. Cada una de ellas es resonante con determinadas funciones corporales y con determinadas funciones sociales. 

Estábamos diciendo que el año chino está formado por cinco estaciones. Por otro lado, la ciclología china propone otro ciclo, esta vez de 10 años, compuesto por cinco etapas de dos años cada una. Para abreviar, pues todo el fundamento lo desarrollé al detalle en el mencionado libro, les diré que los años que acaban en 8 y en 9 tienen que ver con el sistema bazo-páncreas. Este sistema, según la terminología china, es el que se encarga de mantener la sangre en los vasos. Es decir, que no se produzcan ictus, derrames, etcétera. Y si el dinero es la sangre del sistema, durante las etapas en las que domina el elemento Tierra, que es el que se relaciona con bazo-páncreas, se pueden producir ictus y burbujas que estallan. Las burbujas financieras son como ictus para la economía y para la sociedad. 

En consecuencia, los años que acaban en 8 y en 9 son potencialmente provocadores de ictus (en personas, empresas y países). Recordarán que la crisis de 1929 aconteció en uno de estos años; y la que estalló en el 2008, también. Y que en 1999 fue cuando se derogó la Ley Glass-Steagall -una ley promulgada en 1933 que protegía de la especulación al ahorrador mondo y lirondo-. Las consecuencias de esta derogación dieron lugar a la proliferación de productos bancarios de tipo especulativo y usables por el ahorrador mondo y lirondo, y que fueron los que en parte provocaron el estallido de la burbuja en el 2008. El que esta crisis haya afectado a tantas personas procede en parte de la derogación de la susodicha ley.

A parte de los años que acaban en 8 o en 9, durante cada año hay una estación, la que se corresponde con el elemento Tierra, que rige el periodo comprendido entre mitad de agosto y final de octubre (en el hemisferio norte), que ofrece alguna pista acerca de en qué momento del año es posible que se produzca un ictus colectivo, social, bancario, financiero u orgánico. Las sociedades que tengan su bazo-páncreas funcionando débilmente serán las que resultarán más afectadas. Y en relación a las personas que padezcan de alguna enfermedad que implique al sistema bazo-páncreas, que se pongan a buen recaudo.

Por consiguiente: durante los años que acaban en 8 o en 9, y en concreto durante el periodo comprendido entre mitad de agosto y final de octubre, puede producirse un episodio traumático (en el sentido de lo que he expuesto en este artículo).

domingo, 15 de julio de 2018

Happy End x Michael Haneke

Para quien conozca a fondo la obra de Michael Haneke, podría parecer que Happy End no añade nada que no haya sido expuesto en sus anteriores películas. Hay una filosofía de fondo común, consistente en explicarnos cómo la realidad existencial de las personas y de las familias tiene dos aspectos: a.- el cuidado de las apariencias, del orden conveniente, de las convenciones, etcétera  y b.- la emergencia de ciertas sensibilidades que el culto a las apariencias mantiene  ocultas, ignoradas o despreciadas. Orden contra caos, por decirlo en pocas palabras: Mentiras contra verdades. Lo vemos, por ejemplo, en el papel que Isabelle Huppert desarrolla en La Pianista.
El otro factor de interés es comprobar que las influencias de Haneke, además de la de Bergman, abarcan hasta Hitchcock, especialmente en Happy End. En este sentido, percibo que en esta su última película Haneke conduce al espectador como lo haría Hitchcock, al menos, en ciertos aspectos. Y en concreto, el momento estrella de toda esta influencia nos lo encontramos en los planos finales, que condensan todo el pensamiento de Haneke. Por tanto, para quien no esté familiarizado con este director, entiendo que una iniciación al cine de Haneke podría empezar con Happy End, pues contiene todos los aspectos filosóficos y cosmovisionarios que había desarrollado y expuesto en sus anteriores películas.

Para quien no haya visto ninguna otra película de Haneke, Happy End puede ser la mejor iniciación posible. Y como hay una tendencia, muy habitual entre los cinéfilos, en comparar la obra reciente de un autor con sus trabajos anteriores, les diría que Happy End es autosuficiente. O sea: no haría falta compararla con ninguna otra de las películas de Haneke. Sin embargo, se trata de una buena iniciación.

A parte del final, que lo condensa todo, lo mejor de Happy End es la presencia de Jean Louis Trintignant y la actuación de una actriz de apenas 12 años, cuyo nombre es Fantine Hardouin. Sus actuaciones estás en su punto, y contradiría aquello que dijo Hitchcock en relación a que no se puede trabajar con niños. En cuanto a la historia, diría que no es plausible que suceda en la vida real, y poco importa, pues lo que nos interesa es la fuerza de los símbolos y de las metáforas hanekianas. 
En pocas palabras, Happy End trata de una familia burguesa, con todos sus intríngulis, y lo que hace cada cual para tratar de taparse y vivir cómodamente según convenciones al uso. Sin embargo, el abuelo y la nieta proponen una solución al margen. Y esta solución tiene que ver con el suicidio, un suicidio que es como una voz rebelde en medio de tanta convencionalidad burguesa. La complicidad entre nieta y abuelo pone encima de la mesa la escala de valores de esa familia burguesa.

Para acabar: el momento final de Happy End conduce al espectador a que proponga la solución al conflicto. Se trata de un final que lo dice todo y, al mismo tiempo, lo oculta. De ahí que, como en el cine de Hitchcock, la moralidad del espectador resultará determinante para el buen provecho de Happy End. Por tanto, el desenlace de Happy End pone al espectador como protagonista, lo cual puede no gustar a algunos. Lo que si es de impacto es la lentitud con la que la nieta trata de ayudar al abuelo, acompañándolo con él en su silla de ruedas, y el contraste con la rapidez del momento final, en el que los adultos bienpensantes tratan de sofocar (y tapar) las voluntades de abuelo y nieta. De hecho, de toda la película me quedo con este instante final.

sábado, 30 de junio de 2018

Dies Irae (II): 2018


Este escrito es la segunda parte de otro que publiqué hace unos meses. Lo tienen aquí: 2018: Dies Irae. Y como el texto al primer semestre del 2018 es igual de válido para el segundo, aquí van únicamente las fechas afectadas:


Julio:
1, 4, 7, 9, 10, 12, 13, 14, 15, 16, 24, 25, 26, 28, 29.

Agosto:
13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26.

Septiembre:
15, 16, 17, 18, 25, 26.

Octubre:
13, 14, 20, 21, 23, 24, 25, 26, 28.

Noviembre:
5, 6, 7, 8, 20, 21, 22, 23, 24, 25.

Diciembre:
1, 3, 22, 23, 25, 26, 27, 31.

miércoles, 27 de junio de 2018

La manzana del 2020

Hoy, viendo que la realidad sigue sin dejarse nombrar, me dedicaré a fabular. Hace ya tiempo que vengo diciendo que el 2020 va a ser el año en el que nuestras vidas cambiarán definitivamente. Se podría decir que ese año supondrá el verdadero ingreso del mundo en el siglo XXI. Lo que ahora estamos viviendo es una secuela de los dos siglos anteriores. Y una de las cosas a través de las cuales lo vamos a notar más será en un cambio en el lenguaje. Bien, de hecho ya lo estamos notando. Por ejemplo, en el ámbito artístico -en el cine, en la literatura, etcétera- se está observando que los títulos de las obras ya no guardan relación con las obras, y que sus desenlaces finales están abiertos. Vamos, que no hay desenlace, o que el desenlace es remitido al espectador, para que se las ingenie con ello. Manda la sugerencia esquiva, por decirlo de algún modo. Esto último es algo que se puede constatar en las películas que de unos años a esta parte se han ido estrenando. Lo curioso del caso es que esta deformación de la relación entre el título de la película y el tema se está trasladando a la vida en general, y más aún cuando se trata de temas económicos, militares o políticos. Estamos en la era de la posverdad, según dicen. Es decir, el secreto sigue siendo una herramienta que el poder utiliza para no ser visto (y para que, en cambio, se vea otra cosa). Lo que sucede es que en los actuales tiempos de hiperdesinformación y hiperexhibicionismo, en que para que algo quede oculto debe ser puesto parcialmente en la escena (o fuera de ella, como si formara parte de un espectáculo de prestidigitación). O lo que es lo mismo: proliferarán los juegos consistentes en esconder parte de los objetos (y de los actos) ante la mirada desorbitada del público. El sistema convivencial humano, ante la avalancha de medios con que nos interviene y distrae, se las ingeniará para evitar que aquello que necesita no ser nombrado se mantenga sin nombre. 



El mundo se apresta a iniciar un ciclo largo a partir del año 2020, fecha a partir de la cual el nuevo orden se irá implementando. Esto puede comportar que en los años próximos asistamos a grandes cambios sin darnos cuenta. O dándonos cuenta, aunque de forma confusamente prestidigitada, de tal manera que nunca sabremos qué es lo que realmente está ocurriendo, con formas de nombrar las cosas que no tendrán relación clara con las cosas, o con procesos que nunca se desenlazan. Bien, ya les digo que estoy fabulando al respecto.


En cuanto al tema de los nombres de las cosas, les pongo un ejemplo: dos personas tienen ante sí el divorcio como alternativa, pero no aceptan este hecho, acaso por miedo al fracaso o al vacío. En esas llega alguien y dice: no lo llamen divorcio, llámenlo transformación. Ya sé que es un ejemplo muy simplificador, pero ahí se entiende lo que les quiero decir. Llamar de forma alternativa a algo ("la cosa"), que hubiera sido nombrado de cierta forma en los siglos XIX y XX, puede hacer que "la cosa" sea afrontada de una manera o de otra. Por consiguiente: hay que evitar que el nombre de "la cosa" no resulte contraproducente para el feliz desarrollo de "la cosa". Estoy pronunciando estas palabras pensando en el tema de Catalunya-España. Por ejemplo: si la palabra "independencia" no logra la complicidad necesaria (ya sea para apoyarla o para concertar un referendum pactado), será menester nombrar la esencia de la "cosa" de otro modo.

En un entorno bélico, con sangre, sacrificios humanos y ruinas económicas para los países, las declaraciones taxativas servían para aparcar o zanjar el conflicto. Esas formas generaban vencedores y vencidos, estigmatizando de por vida a toda la población. En cambio, en un entorno no bélico, los procesos -incluyendo los nombres de las cosas y sus respectivos desenlaces- serán más sutiles, graduales y escalonados. 
Atrás deben quedar los tiempos en que eran los ejércitos los artífices de las soluciones (con sangre, muertos, sacrificios y ruinas). Con ello quiero decir que el tema que enfrenta a Catalunya con el gobierno español parece ser un ejemplo de ingeniería social orientada a implementar nuevas formas de desenlazar los conflictos. Y así será que el resultado, cuando tenga lugar, no parecerá que tenga una autoría clara, o que provenga de ningún lugar en concreto (ni tan siquiera por parte de los sectores enfrentados). En el nuevo marco mental no habrá autores en exclusiva. Por tanto, se procurará que no haya vencedores ni vencidos. Cada cual sabrá si sus ideas se ven reflejadas en el nuevo marco mental. Ahora mismo, tal y como entiendo esta fabulación, veo que un referendum de independencia (aún siendo pactado con el estado) es una forma más propia de los siglos XIX y XX que del tiempo en el que iremos entrando según nos acerquemos al 2020. 

La otra fabulación gira en torno al papel que tienen los elementos que participan de un proceso. Vivimos en un tiempo, especialmente desde 1848, en los que la autoría de los hechos, de las conquistas, de los logros, ya no son protagonizados por nadie en concreto, y más cuando el ambiente está caldeado, sino que se procura que la percepción esté disgregada. Este sistema, que se puso en marcha coincidiendo con la proliferación de las democracias parlamentarias, supone que la política hace todos los posibles para capitalizar la energía popular, nominando los eventos según conveniencia corporativa. Pues bien, este sistema tiene sus años contados. Si la forma de participar no se renueva y se piensa a fondo, la consecuencia es que iremos a nuevas dictaduras. En relación a este tema, será el 2037 el año clave, momento en el que presenciaremos el final del ciclo iniciado en 1848. De aquí a entonces se ensayará con el fin de la democracia, con el fin de ir a votar cada cuatro años y con el fin de plebiscitos y referendums, especialmente si el asunto de consulta es "excesivamente" importante o si puede generar consecuencias irreversibles. A partir del 2037, la participación será sobre cuestiones sobre las cuales no se generen consecuencias poco convenientes. Posiblemente sea a través de medios telemáticos, utilizados con una frecuencia mayor que la de ir a urnas cada cuatro años. Es decir, habrá motivos para consultar al pueblo, para participar, pero los temas importantes estarán reservados para que una élite decida sobre ellos en secreto. El pueblo decidirá sobre temas poco importantes, sobre asuntos que puedan ser maleados fácilmente o que no generen consecuencias inoportunas. Eso que aún llamamos democracia se transformará en algo mucho más selectivo. En el fondo, nada nuevo bajo el Sol.

miércoles, 13 de junio de 2018

La construcción del enemigo

En un artículo anterior les comentaba que el planetoide llamado Eris representa las manifestaciones del poder. Es decir, que sus aspectos con otros planetas nos dan una pista acerca de determinadas manifestaciones, todas ellas usables por quien ejerce el poder. En el caso de aspectos de Eris con planetas lentos, el poder se manifiesta sistémicamente. O lo que es lo mismo: cuando Eris aspecta a Urano, Neptuno, Plutón, Saturno o Júpiter, el poder detentado se manifiesta de determinadas maneras. En el caso del aspecto entre Eris y Urano, el poder se manifiesta estigmatizando al otro. La otredad enemiga como forma de afirmar la amistad de los míos hacia mi. Un enemigo bien construido puede servir para perpetuarse en el poder, o para hacer que el poder se afirme aún más entre quienes se considerasen afines a él y con él.

El enemigo construido que resulte propicio para los fines que se pretenden .ya sea judío, musulmán, negro, catalán o quien sea- puede servir para realzar las bondades del estigmatizador. En ese artículo les propuse una lista de hechos históricos en los que había aspectos entre Eris y Urano. Aquí lo tienen: El Ciclo Eris-Urano en la historia de España.
Pues bien, habría que añadir un hecho aún más importante, aunque muy alejado de nosotros en el tiempo. Me estoy refiriendo a la abolición de la Orden Templaria, a través de la Bula Vox In Excelso, promulgada el 22 de marzo de 1312. En el mapa correspondiente hay una conjunción entre Eris y Plutón, los cuales también hacen cuadratura con Urano. Se trata de un hecho que podría ser de manual: fabricar al enemigo,  estigmatizándolo con datos falsos, para quedarse con sus riquezas, para reforzar el propio poder. O como se dice ahora: un autogolpe.

Los otros aspectos de Eris:

Eris y Plutón guardan relación con luchas soterradas, sucias, de cloaca. En el 2019-2020 tendremos una cuadratura entre ambos. Se trata de la cuadratura menguante, cuyo ciclo se inició con la conjunción habida en mitad del siglo XVIII, de la cual hablé en este otro artículo: El Ciclo Capital de 357 años.

Eris y Neptuno representa el poder de lo público, de la abducción colectiva, de los simulacros sociales (por ejemplo, el parlamentarismo moderno, el que surge de la llamada primavera de los pueblos (mitad del siglo XIX, desde el momento en que se produjo la última conjunción Eris-Neptuno). La próxima la tendremos en el 2037, que será el momento en que el ciclo pro democrático se acaba. Se puede deducir que la democracia tiene los años contados.

Eris y Saturno guardan relación con la capacidad legisladora del poder.

Eris y Júpiter guardan relación con las abducciones generadas por la imágen pública que el poder proyecta.

Unas palabras finales para Eris: su descubrimiento coincidió con la apertura de facebook y el consiguiente fenómeno de las redes sociales, con la conspiranoia, con la posverdad (recuerden al trío de las Azores, cuando hablaban de las armas de destrucción masiva, que luego se demostró que no existían).

Etcétera.

domingo, 20 de mayo de 2018

El Ciclo Eris-Urano en la Historia de España

Eris es un planeta plutoide, pues tiene una órbita igual de excéntrica que la de Plutón. Siendo parecidos uno al otro, la superficie de Eris es reflectante, por tanto refleja luz, al contrario de lo que ocurre con Plutón. Y, en cuanto a tamaño, es algo mayor. El ciclo de Eris es de unos 530-550 años. Su importancia afecta a procesos macrohistóricos, propios de países que son imperios (o que lo han sido). España es justo uno de estos países. 

Dos ejemplos de esto último:
Eris, en la toma de posesión del primer monarca de la dinastía Trastamara, estaba en el mismo grado de Aries que en la época franquista en que empieza a operar el Plan de Estabilización. Se podría decir que alrededor de 1959 se agota un ciclo. España abandona su autarquía y acaba asimilándose a las leyes del capitalismo imperante. 
Otro ejemplo: en la boda de los Reyes Católicos, Eris estaba en el mismo grado de Aries que cuando gobernó Rodríguez Zapatero. Ello puede indicarnos que un ciclo de poder concluyó justo durante la década pasada, especialmente si se entiende que la unión de las coronas de Castilla y Aragón supuso el fundamento de una nación, hoy en horas bajísimas.
Los ciclos que secundaban la evolución del imperio se han agotado.

En este artículo de hoy me referiré al ciclo sinódico formado por Eris y Urano. Pero antes de ponerme en ello, unas palabras sobre la psicología de Eris en el ámbito mundano. 
Eris es el poder. O mejor dicho: los aspectos con otros planetas describen cómo el poder se las ingenia para comunicarse, para dar muestras de su existencia; cómo se manifiesta, generando consecuencias sobre las personas sobres las cuales recae las consecuencias del uso de este poder; cómo se acrecienta y trata de imponer una visión; cómo trata de perpetuarse o preservarse; y cómo se sirve de la vulnerabilidad de las personas, especialmente cuando reciben maltrato o perjuicio por parte de quien lo ejerce.
Cuando hablamos de los aspectos entre Urano y Eris, descubriríamos rasgos del primero que pueden parecer chocantes. Urano, cuando se aspecta fuertemente con Eris -especialmente en conjunción, oposición, quincuncio o cuadratura- resulta estimagtizador, divorcista, demonizador, paranoico, creador de enemigos, desigualador, violador. O lo que es lo mismo: el poder, cuando es ejercido en situaciones de agitación social, hará uso de la estigmatización sobre partes de la población. O sobre países extranjeros. Culpar a otros de los propios males es muy uraniano, pero cuando se aspectan Eris y Urano el asunto adquiere consecuencias históricas.

Unos ejemplos: Eris y Urano se aspectaban fuertemente...
- ...cuando Recaredo se convirtió al cristianismo católico. Este hecho va a tener, para lo que llegará a ser el Imperio Español, una importancia tal como lo fue la conversión de Constantino para el porvenir del cristianismo.
- ... la Batalla de las Navas de Tolosa, de 1212, se corresponde con un trígono entre Eris y Urano.
- ... la bula Vox In Excelso, de 22 de marzo de 1312, que supuso la abolición de la Orden Templaria, coincide con una conjunción entre Eris y Plutón, ambos en cuadratura a Urano.
- ... el decreto de expulsión de los judíos, de 1492, coincide con una cuadratura entre Eris y Urano.
- ... el decreto de expulsión de los moriscos, de 1609, también coincide con aspecto fuerte entre Eris y Urano.
- ... cuando en 1659 se firma el Tratado de los Pirineos, que deja parte de Catalunya en manos francesas.
- ... en 1808, coincidiendo con el Motín de Aranjuez y el inicio de las guerras napoleónicas.
- ... en 1833-34, en el inicio de las Guerras Carlistas.
- ... en 1927-29 estábamos en plena dictadura de Primo de Ribera. Justo en los años de la conjunción, se derrocaron las cuatro columnas que Puig i Cadafalch hizo construir y poner en Montjuïch en 1919. En esos años, Hitler empieza a despuntar. Y también, cómo no, aconteció la gran crisis de 1929.
- ... en estos últimos años estamos teniendo una conjunción entre Eris y Urano, lo cual coincide con el deterioro político e institucional de España, con el tema de Catalunya, el cual se presta a escenificar la tendencia estigmatizadora relacionada con este aspecto.

domingo, 29 de abril de 2018

Economía capitalista y modelos cosmológicos

De un tiempo a esta parte se está hablando, en relación al paradigma económico que nos invade, que gran parte del sistema de relaciones sociales derivadas de él se basan (o emulan descaradamente) el paradigma darwinista. De ello habla Máximo Sandín en sus alocuciones. En pocas palabras, se critica, como si Darwin tuviera la culpa, que la ley del más fuerte lo rige todo en el mundo del dinero, de las empresas, de la política, de las corporaciones, de las relaciones interpersonales, etcétera. Es decir, que lo despiadado en el mundo se basa en la teoría darwinista de la evolución de las especies, como si Darwin fuera el inspirador y el causante de dicho paradigma. Digamos que si existen mecanismos de selección de las especies, éstos ya existía desde antes de Darwin. En todo caso, lo que Darwin propuso con su teoría fue avisarnos. 
Quien quiera escuchar las opiniones de Máximo Sandín al respecto, les recomiendo esta alocución: Desmontando a Darwin.

La crítica a Darwin, como si Darwin fuese el creador del paradigma, es similar a atribuir a Descartes el paradigma racionalista. Digamos que la tendenciosidad de los racionalistas empedernidos, posteriores a Descartes, señalan a éste como legitimador de sus filias y fobias cognitivas. Lo que quiero decir es que Descartes propuso utilizar la cognición de una manera más rigurosa. Es decir, aplicar la auto-disciplina.

Siguiendo en la misma linea, podríamos pensar que el modelo cosmológico formulado por Fred Hoyle y Stephen Hawking (la teoría del Big Bang) es la madre del modelo expansionista sin fin del capitalismo. Lo curioso del caso es que Stepehen Hawking que el verdadero peligro para la humanidad no es la robótica sino el capitalismo mismo. Lo expone en este enlace: Debemos tener miedo del capitalismo, no de los robots. A mi me parece que en estas opiniones, Stephen Hawking está advirtiendo de las consecuencias del llamado big bang, en la medida en que esta teoría es un aviso en relación al modo de funcionamiento del capitalismo expansionista vigente.

martes, 24 de abril de 2018

El Poder del 38 en la historia de España

En un artículo de hace tiempo, dejé apuntado que el ciclo de 39 años ha estado siendo de suma importancia en la historia más reciente de España. Lo tienen aquí: El Poder del 39 en la historia de España. Y ahora voy a hacer lo mismo con el correspondiente al del 38, solo que poniendo al año 2020 -año terminal e inicial- como referencia futura. 

Si al 2020 le restamos 38 años, nos vamos a 1982, que es el año en que Felipe González inicia su mandato. Habría que revisar el libro de Alfredo Grimaldos al respecto de si la CIA tuvo relación con el éxito de Felipe. Recordemos también que en el año anterior hubo un intento de golpe de estado, el cual sirvió como excusa para que Narcís Serra (ministro de Felipe González) pudiera ejecutar una cierta purga o sacrificio (para que en el fondo nada cambie).
Si a 1982 le restamos 38, nos vamos a 1947, el año en que Franco promulga la Ley de Sucesión.
Y si a 1947 le quitamos 38, nos vamos a 1909 y a la Semana Trágica.

Estos años basados en el ciclo del 38 me llevan a pensar en actos en los que las instituciones españolas buscan perpetuarse sacrificando cosas, ya sean propias o de adversarios, ya sea por voluntad propia o por obligación. Es decir, el sistema-mundo ofrece criaturas en sacrificio, ya sean amigables o enemigables, para perpetuarse.

En el 2020 veremos si ese tranvía llamado España prosigue en la vía o descarrila y hay que sacrificarlo, desballestarlo y construir otro vehículo.

miércoles, 18 de abril de 2018

Los años de Quirón en Aries (2018-2026)

A Quirón lo asocio con la política. O mejor dicho, con la tipología de políticos surgidos a partir de la década de los años 60. O lo que es lo mismo: políticos que forman parte del simulacro social. Ello no quiere decir que no hubiera sucedido anteriormente, pero está claro que la política eficiente a la vista ha sido reemplazada por la política del simulacro. Los políticos que surgieron a partir de la década de los 60 tienen cada vez menos poder, menos autonomía, etcétera. Los asesinatos de Kennedy y Martin Luther King marcan el inicio. Los políticos, cada vez más, han ido asumiendo menos riesgos, pues la política ha sido despojada de su antiguo poder. ¿Y quién maneja el poder, si no es el político? Pues los poderes oscuros, a través de los medios de comunicación como punta del iceberg (lo que se deja ver). Los medios de comunicación, que hasta hace poco parecían subordinados a las directrices marcadas por los políticos, son ahora los grandes manejadores del cotarro. Ello quiere decir que los políticos están subordinados a la voz de sus amos, los cuales operan a través de estos medios de comunicación.
A Quirón también se le puede relacionar con la educación y con las políticas educativas, cosa que influirá mucho sobre el país del futuro. De ello hablé en un artículo anterior, en el que citaba que la última vez que Quirón transitó por Aries fue cuando se promulgó la gran Ley de Educación en España. De ello hablé en este artículo: ¿De qué va el 2018?

Quirón estará de tránsito por Aries entre el 2018 y el 2026. Transitar por Aries indica que se está iniciando un ciclo a partir del cual Quirón irá transitando por los diferentes signos, hasta llegar de nuevo a Aries (en el 2068).

Este tránsito de Quirón por Aries puede traer una recuperación de la política en su sentido más determinante. Las familias políticas se mostrarán más arriesgadas en sus propuestas y en sus acciones, acaso para compensar la neutralización y falta de peso que hasta ahora percibíamos. Sin embargo, esta reactivación la empezaremos a ver más claramente dentro de unos cuantos meses. El tránsito reciente de Quirón en Piscis ha puesto de manifiesto las consecuencias negativas de todo el ciclo anterior, el que se inició en 1968 (que fue la última vez que Quirón ingresó en Aries) y, por consiguiente, inició un ciclo que ha durado hasta ahora mismo. 

Las otras veces que Quirón transitó por Aries coincidió con momentos muy mordientes. A saber:

La última vez que Quirón transitó por Aries, entre 1968 y 1976, presenciamos el mayo del 68 y asistimos a la muerte de Franco (y el inicio de eso que llaman "transición"). Por cierto, Francisco Franco designó, en 1969, a Juan Carlos I como su sucesor. Otra cosa: Nixon, en 1971, nos llevó a salir del patrón oro, un hecho relevante que nos ha traído muchas cosas: desregulación financiera y sus consiguientes consecuencias para la economía de las personas. Las corporaciones son cada vez más importantes, en detrimento de la política a la vista.

Quirón transitó por Aries entre 1918 y 1926, una década en la que se produjeron diversos eventos relevantes. Por ejemplo: la 1a. Guerra mundial, la dictadura de Primo de Rivera, la fundación del Partido Nazi y del Partido Fascista. Más concretamente, en 1919 se produjo la Huelga de La Canadiense, en Barcelona. Poco después, durante los años siguientes, hubo una epidemia de pistolerismo, que desembocó en esa dictadura que acabo de nombrar.

Quirón también transitó por el signo de Aries en el periodo comprendido entre 1870 y 1876. Recordemos que el atentado contra Prim se corresponde con la posición de Quirón en el grado 1 de Aries. La Primera República también es de ese periodo. Y la Tercera Guerra Carlista.
Por cierto, la carta correspondiente al atentado contra Prim contiene una conjunción entre Lilith y Plutón.

El tránsito de Quirón por Aries también se dio en los periodos siguientes: 1723-1731; 1771-1779; 1820-1828; 1918-1926; 1969-1976.

La consigna relacionada con Quirón en astrología política es que es un astro que augura estropicios, efectos secundarios a soluciones mal aplicadas, etcétera. Es decir, la incompetencia humana se pondrá muy de manifiesto con los tránsitos de Quirón por Aries.
Para compararlo, en estos últimos años, los de Quirón por Piscis, hemos asistido a una elusión o difuminación de los políticos. La política no ha aportado nada creativo. Sin embargo, con Quirón en Aries se asumirán riesgos... y esto es lo que hará que la competencia (o incompetencia) humana se ponga en evidencia.
Los años de Quirón en Piscis han sido estropiciales, aunque por elusión de la política. A partir de ahora, con Quirón en Aries, los estropicios vendrán por el riesgo y no por la elusión.

lunes, 9 de abril de 2018

Misterios del grado 8

Misterios del grado 8 de Capricornio y su relación con el bienio 2018-2020.

Hará cosa de una semana se formó una conjunción entre Marte y Saturno en el grado 8 de Capricornio. Esta conjunción cierra y abre ciclo de dos años. La próxima conjunción la tendremos el 31 de marzo de 2020 en el explosivo grado 0 de Acuario. Por cierto, este grado tan explosivo será el que acoja la gran conjunción entre Júpiter y Saturno que tendrá lugar a finales de ese año 2020. Estamos, pues hablando de un ciclo pequeño pero muy importante para entender el tipo de trabajos que debemos acometer. Este trabajo será más o menos notorio, o duro, o significativo, según si afecta a elementos importantes de la carta astral de cada cual. En el ámbito mundano, una conjunción entre Marte y Saturno es algo así como la forja en frío, que es como decir que sin calor resultará muy difícil dar forma a los propósitos. O lo que es lo mismo: Marte y Saturno conjuntándose en Capricornio es como un pacto entre la guerra y la imposibilidad de acometerla. Es decir: el poderoso no puede utilizar su poder si no cuenta con apoyo que le legitime. Por ejemplo: cuando Xijing Ping se autoproclama mandatario sin límite de tiempo, lo hace sabiendo que va a obtener el apoyo explícito por parte de la cámara. De hecho, fue aplaudido por la inmensísima mayoría. Otra cosa sería si el mandatario que aspira a dictador no contara con dicho apoyo. Por tanto, pues, en los países democráticos, especialmente aquellos en los que no hay mayorías claras, el poderoso no puede usar su poder. Esto quiere decir que en un país como España, que se ajusta claramente al ejemplo, el mandatario no puede actuar debido a la composición actual del parlamento español, que está muy fraccionado. Esto nos llevará a asistir a espectáculos en los que veremos agonizar a las instituciones... o como mínimo, y muy especialmente, a ciertos personajes que lucen notoriedad pública y dicen hablar en nombre de las instituciones del estado.

El problema catalán en España (una fabulación).

Si me lo permiten, voy a ponerme a fabular a gusto.

El gobierno español se está tomando el procés català como un escudo humano, posiblemente porque desde Europa le incriminan que el 30 % de la deuda se debe a la corrupción. Es decir, este escudo humano es como cuando un secuestrador pone a su víctima como escudo defensivo. De este modo, los gobernantes españoles tratan de ir aplazando las medidas correctivas con que la troika europea y demás poderes fácticos mundiales amenazan.
Si esta estrategia deja de funcionar, el plan B es favorecer la creación de un partido de extrema derecha que recoja las voces descontentas que muchas personas tienen en relación a la UE. 
Sigo con la fabulación: la creación de este partido español con vocación anti-UE formaría parte del esperpento consistente en ir poniendo escudos humanos...
En este sentido, habrá que esperar al primer trimestre del 2020 para saber si esta fabulación mantiene algún elemento de factibilidad con lo que llegue a ocurrir al respecto.

¿Cómo nos afecta este ciclo?

Esta conjunción entre Marte y Saturno forma parte de una serie mayor de conjunciones entre ambos. El signo de la actual conjunción se corresponde con la décima fase de un ciclo que se inició en Aries. Y justo cuando Saturno estuvo transitando por Aries (1996-1998) fue cuando nos pusimos a trabajar en lo habríamos de cosechar y recoger y que ahora estamos evaluando. ¿Recuerda el lector en qué estaba en esos años y que tenga relación con su situación actual?
O dicho de otro modo: ¿en qué estaba yo en los años 1996-1998 y que pueda tener relación con mis valoraciones actuales y demás circunstancias presentes?

Por cierto, en relación a la política nacional, un elemento de interés, y que tiene relación con los sucesos actuales, fueron los Pactos del Majéstic de 1996 entre Aznar y Pujol, que fueron un fracaso y sentaron las bases y las consecuencias de lo que iba a ir sucediendo durante las siguientes décadas. 

Unas notas en relación al grado 9 de Capricornio.

Este grado es el más mercurial de todos los capricornianos. En concreto, afecta a los medios de comunicación, que mandan, y aún mandarán más, que los gobiernos y las instituciones. También veremos que las mentiras se cobran un alto precio por parte de quien las profiere.

lunes, 2 de abril de 2018

1947 y el enigma 2020

En el 2020, año crucial donde los haya, se producen diversas conjunciones astrales. Cada una de ellas cierra y abre ciclo. 

Un primer ejemplo: se inicia la serie de conjunciones entre Júpiter y Saturno en signos de Aire. Por consiguiente, se cierra el ciclo de conjunciones en signos de Tierra que nos ha venido afectando durante los últimos 200 años (+-). En este ciclo de Tierra ha sido predominante la construcción del estado-nación. En el anterior, con conjunciones sucesivas en signos de Fuego, asistimos al apoteósis del absolutismo. 
La primera conjunción que tendremos en signos de Aire abre un ciclo que es parejo al que afectó a los siglos finales de la Edad Media, en las que hubo un modelo de gobernanza basado en las ciudades-estado. Lo curioso del caso es que los expertos de hoy señalan un retorno al poder de las ciudades.

El otro ciclo interesante es el que se deriva de las conjunciones entre Saturno y Plutón. La próxima la vamos a vivir en el inefable 2020. Esta conjunción pondrá fin al ciclo neoliberal, cuyo inicio coincidió con la conjunción de 1982. De este ciclo expuse mis pensamientos al respecto en este artículo: El enigma 2020 y la criptosociedad. Sin embargo, lo que más nos puede interesar, especialmente a quienes prestamos atención a la política española, es que estas conjunciones entre Saturno y Plutón son particularmente importantes. Por ejemplo, la última conjunción habida hasta ahora, la de 1982, coincide con la investidura de Felipe González. Recordemos que su victoria sobrevino como consecuencia del intento de golpe de estado de Tejero y la crisis de los partidos de derecha y de centro. Para algunos, la figura de Felipe González es determinante para la conservación de ciertos valores nacionales que se solían atribuir a la derecha. En realidad, la izquierda española es tan nacionalista-estatista (o más) que la derecha. Es decir, la mentalidad terrateniente (de derechas) llevada a lo nacional (travistiéndose de izquierdas).
Otra curiosidad relacionada con las conjunciones entre Saturno y Plutón: la anterior a la de 1982, la que acontece en 1947, coincide con la promulgación de la Ley de Sucesión franquista. Sí, esa en la que Franco lo dejó todo atado y bien atado. La cuestión que nos puede interesar, de cara al 2020, es si habrá re-atado y bien re-atado o si, por el contrario, habrá un desatado final.

viernes, 23 de marzo de 2018

Palabra de Escorpio

Voy a volver a tocar el tema de Catalunya. El proceso soberanista está siendo utilizado por el gobierno central como si fuera un escudo humano. Por alguna razón inconfesa, la camarilla que gobierna España está utilizando el procés català como si fuera una herramienta con la que protegerse ante el grupo de buitres negros que sobrevuela amenazadoramente el cielo peninsular. Es decir, al gobierno español no le interesa resolver el problema sino, más bien, acrecentarlo (incluso mediáticamente). O lo que es lo mismo: quieren todo excepto que el procés decaiga. O dicho de otro modo: a los burócratas europeos, que tanto dicen estar al lado de Felipe VI y Rajoy, y que no les interesa complicarse la vida, pues en el fondo les da pánico que el grano de pus hispano se desborde y les salpique. Por eso mismo, este pánico es lanzado a futuro, a la espera de que alguien con agallas se decida a abrir el melón. Esto el gobierno lo sabe y trata de explotar la situación a su favor: ir ganando tiempo mientras así trata de retrasar la justificación de la parte de dicha deuda. Es decir, que el procés català siga fuerte, para que el escudo humano resulte eficaz. Catalunya es un rehén que tanto sirve para estigmatizar a los hermanos como para amenazar a los primos extranjeros. ¿Y a quién amenazan? He aquí la cuestión: ¿contra qué amenaza el gobierno español trata de defenderse con el escudo catalán tomado como rehén protector? Se me ocurre que se trata de un asunto de deuda. Si, pero dirán ustedes, deuda la tienen todos los países. El asunto es que el caso español, de la deuda que tiene contraída, una tercera parte se debe a la corrupción. Y como el gobierno sabe que a los altos burócratas europeos el tema de la independencia les resulta un incordio, pues si se declara una independencia ello daría lugar a un efecto de contagio sobre otras comunidades nacionales. Esto puede ser una explicación, aunque no la única. Hay factores psicológicos, algunos de ellos muy relacionados con la inercia de la psicología propia del gobernante español, que es algo así como un campo morfogenético que hace que el aspirante a gobernante acabe comportándose como un calco de sus antecesores.

Júpiter y la política manifestada.

El caso es que yo quería hablarles de Escorpio, un signo que está adquiriendo gran relevancia desde un tiempo a esta parte. Me estoy refiriendo al lapso de tiempo en el que Júpiter estará transitando por este signo. En concreto, Júpiter ingresó en el signo de Escorpio en septiembre de 2017. Y permanecerá ahí hasta noviembre del 2018.
Vengo estudiando el procés català desde hace unos años y voy viendo que la situación presente viene monitorizada por diversos ciclos, como, por ejemplo, el de Júpiter, que es de 12 años. Y como todos los inicios de ciclo se manifiestan en el signo de Aries, he aquí un botón como prueba. Júpiter ingresó en Aries justo a tocar del momento en que se produjo la sentencia del Tribunal Constitucional, allá por el 2010. En la carta correspondiente al ingreso de Júpiter en el signo de Aries, el tema se veía clarísimo. Pues bien, luego de Aries viene el ingreso en Tauro, en Géminis, etcétera. Cada uno de los 12 signos es un fotograma. La película entera, que comenzó en el 2010, llegará al 2022, para volver a empezar . Y como Júpiter tiene que ver con la política manifestada, con los políticos, con las situaciones sociales, etcétera, podemos ir viendo lo que el tiempo da de sí a partir de cada uno de estos fotogramas. Ahora estamos en el fotograma de Escorpio. Y la carta correspondiente al ingreso en el grado 0 correspondiente presagiaba un año de muerte. Ya lo expliqué al detalle en este artículo escrito en octubre: 10/10/2017: Júpiter, Escorpio, Catalunya. En cambio, la carta del ingreso de Júpiter en Sagitario, a partir de noviembre de 2018, es bien diferente. Ya hablaré de ello según nos aproximemos a dicha fecha.

Otra cosa relacionada con el ciclo de 12 años.

Si tomamos un círculo y lo dividimos en 12 partes, veríamos que si unimos con una linea los signos de fuego se forma un triángulo equilátero. Ahí veríamos que el tránsito de Júpiter por el signo de Aries, el iniciador, coincide con el 2010, el año de la sentencia adversa del TC. Cuando Leo transita por el siguiente signo de Fuego, Leo, sucede coincidiendo con la consulta del 9N. Y a partir de noviembre (y durante un año vista), Júpiter ingresará en el signo de Sagitario, que representa la otra punta del triángulo. Como digo últimamente: ñam ñam.

Hay otro ciclo, el de 14 años, formado por las conjunciones que se suceden entre Júpiter y Urano. La última conjunción producida fue en el 2010. Podríamos ver que este ciclo también puede ser fraccionado en diversos fotogramas sucesivos. Ahí veríamos la secuencia formada por la conjunción, por el semisextil, por el sextil, etcétera. Pero ya hablé de ello en diversos artículos. Sólo les recordaré que la oposición, el momento álgido sumo, sucedió a finales del pasado año y principios de este. El aspecto próximo más favorable acontecerá a finales del 2019. Y como el 2020, además, se presentará lleno de agitación astral, soy del pensar que ese año será el más decisivo, aunque empezaremos a percibir más claramente el horizonte correspondiente a partir de este próximo noviembre.