domingo, 19 de febrero de 2017

La Persecución de la Astrología en el siglo XXI


La astrología ha sido reconocida. Me refiero a sus postulados. Sin embargo, lo astrológico está sometido a invectivas y persecuciones periódicas por parte de los lobbys de escépticos. Tenemos al celebérrimo James Randi, que además carga contra la homeopatía y otros etcéteras. También tuvimos a Carl Sagan, que arremetía educadamente. O a Richard Dawkins, que también lo hace. Todas estas invectivas se ceban en el uso que se da a las cartas astrales, y en lo que los astrólogos hacen con ellas. Es decir, no arremeten contra el hecho de que lo de arriba y lo de abajo estén conectados. De hecho, están de acuerdo. En realidad cargan contra el trabajo de los astrólogos. Lo que quiero decir con ello es que nos iría bien hacer una doble lectura en relación a estas invectivas. Es decir, en realidad cargan contra los astrólogos, no contra la astrología.

De hecho, los postulados astrológicos están hoy recogidos por la neurociencia, por la física cuántica, por la teoría del Big Bang, por algunos economistas, por algunos historiadores, por algunos psicólogos, por los pensadores de lo sistémico, por la holónica, por el fractalismo, por las teorías del Todo, por la Teoría de Cuerdas, etcétera. Y por los geólogos, que ya sostienen que la Luna ejerce una influencia sobre la Tierra, y que dicha órbita es a su vez afectada por las órbitas de los demás planetas del Sistema Solar. Como ven, todo en orden cósmico.

Recientemente ha habido una noticia que abunda en el asunto y que pone de relieve que los lobos ladran. Se trata de la cancelación de un seminario de astrología que la UNED iba a poner en marcha de la mano del magistrado Gonzalo de la Huerga Fidalgo, supuestamente debido a presiones de los lobbys. Nada que objetar. Habrá quien se estire de los pelos ante este tipo de noticias. Sin embargo, desde mi humilde punto de vista, no veo la necesidad de que la astrología se enseñe en las universidades, y más habiendo como hay centros astrológicos que se dedican a la enseñanza de la astrología.

Más bien habría que denunciar a la universidad por intrusismo.
Bueno, esto último es broma (o no).

Estaría bien que la astrología pudiera entrar en la universidad, siempre y cuando la universidad dejara de ser una corporación de intereses funcionariales y recuperara la pasión por el saber total.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Final del estado autonómico español


Con la muerte de Franco, en 1975, se inicia una nueva fase en la historia de España. Ya sé que algunos diríamos que Franco no ha muerto y España no sabemos aún lo que es. El caso es que en 1978 se promulgó la actual constitución; y en 1980, la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas y la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico. 
Todo parece apuntar a que el estado autonómico tiene los días contados. En concreto, entre 2017 y 2020, aunque intuyo que puede ser en el 2019.

Así, pues, ¿será el 2019 el final del estado autonómico?

Desde esta pregunta podrían derivarse otras, como, por ejemplo:

¿Qué sucederá con los 2.500.000 de funcionarios, alrededor de la mitad pertenecientes a la administración autonómica?
¿Y qué sucederá con el 1.000.000 de personas que viven de la política, entre figuras mediáticas y otras, las más, que viven en la sombra?

Si sumamos a unos y a otros nos da 3.500.000 de personas (y sus familias) que no querrán perder sus puestos de trabajo.


Entonces, pues, ¿se recentralizará el estado español antes del 2020?

martes, 7 de febrero de 2017

Veratrum Album y el grado 23 de Leo

Veratrum Album y el grado 23 de Leo. El control del propio estado.

Veratrum Album se representa en una persona con valía y ambición cuyo drama es no poder expresarla plenamente debido a una falta de apoyo externo. Tal cosa puede provenir de una traba antigua, de una censura o de algún descuido emocional sufrido en edades tempranas. Con el tiempo, la persona crece con una sensación de no ser lo suficientemente adecuada, incluso habiendo adquirido habilidades y una buena soltura formal. Sin embargo, tal soltura puede ser una forma de impostación con que la persona camufla su sensación de minusvalía.

Podríamos decir que la persona representada por Veratrum Album vive poseída por una emoción que la hace reaccionar como si no valiera. Incluso aunque luciera un buen nivel de autoestima, sigue funcionando internamente como si no pudiera desplegar el potencial que ambiciona encarnar. También puede suceder que la persona compense esta minusvaloración de fondo con escenas en las que aparece exigente, soberbia o prepotente, lo cual indica que se trata de una defensa que ella pone ante su profundo sentido de inadecuación. Estos comportamientos compensatorios agudizan todavía más el problema de fondo.

Desde el fuero interno de Veratrum Album, la persona percibe que los demás la ignoran o no la corresponden, que la sociedad no la reconoce. Por tanto, creyendo que es por una falta de afirmación, la persona hace los posibles para hacerse notar, ser vista, escuchada y valorada. La consecuencia de ello es una reacción por parte del entorno en la que se vuelve a reproducir el drama de origen. Es decir, al tratar de llamar la atención lo que uno consigue es justo lo contrario. 

Llegados a este punto podemos empezar a destapar lo esencial de la persona representada por Veratrum Album.

Es muy posible que el afán de notoriedad sea únicamente una forma de cobijo o de maquillaje. En realidad este anhelo es más una reacción que una necesidad real. Es decir, Veratrum Album reclama desde la mudez, que es como decir que lo que reclama resulta del todo incomprensible. Puede quejarse de resultar invisible para los demás pero, por contra, tampoco es capaz de definir por qué cosas quisiera que se la reconociera. Podríamos concluir que la persona no necesita ser notoria ante los ojos de los demás. Tan solo necesita poner voz a aquello que clama en silencio.

Las necesidades de la persona Veratrum Album están pendientes de ser atendidas desde hace tanto tiempo que ya han perdido la concreción que haría que su expresión resultara fácil y comprensible. Sin embargo, en el mejor de los casos, adopta un atrevimiento casi histriónico.
También puede ocurrir que en lugar del histrionismo, un mal menor, se produzca una somatización, una forma de llamar la atención. Es decir, transfiriendo al cuerpo lo que uno no es capaz de expresar con éxito. Lo corporal expresa lo mental y lo emocional.

Por otro lado, el rasgo de carácter asociado a Veratrum Album genera una gran vivacidad interiorizada. Es decir, que si la persona puede llegar a ser histriónica, también pueden ser sus somatizaciones proporcionalmente aparatosas. Por tanto, vemos en la persona caracterizada por Veratrum Album una incapacidad para contener el dolor y las necesidades largamente no atendidas, pues inconscientemente transfiere su sed de reclamación al plano corporal.

Es decir, las somatizaciones, que son reflejos de un mundo interior no atendido, son también gritos. Sin embargo, el bucle propio de Veratrum Album lleva a que la persona no consiga el acompañamiento, la complicidad y la comprensión que le proporcione el sosiego que anhela.

El trabajo de fondo de Veratrum Album es llegar a ser capaz de contener y administrar la frustración sin dejar que ésta se convierta en histrionismo o en dolor.

Más concretamente, Veratrum Album puede experimentar represalias por parte del cuerpo -como si este fuera un torturador-, reflejo de sus necesidades emocionales no atendidas, de muy variadas maneras: en la piel, en la musculatura o en el esqueleto. Ahí veríamos como la mudez de fondo se vuelve dolor, a menudo tan agudo como agudas son las necesidades emocionales no atendidas o no expresadas.

Las causas de fondo de este modo de funcionar pueden venir de un introyecto particular. A la persona le han inculcado que no es nada, o que nadie la hará caso. También puede ocurrir que este introyecto tenga una procedencia transgeneracional. Es decir, que esté inculcado a través de prejuicios culturales -por razón de sexo, clase social, oficio u otra característica- que estén impidiendo el despliegue de potenciales, y que la consecuencia de ello sea que la persona se sienta desaprovechada, ignorada o desatendida.

La expresión inmadura relacionada con Veratrum Album nos describe a una persona que tiende a trasladar la responsabilidad y el control de su estado sobre contingencias externas sobre las cuales no es posible ejercer ningún control. Es decir, tiende a situar en el exterior las causas de su frustración. A pesar de ello, procurará mantener una imagen de dominio que es más fruto de su soberbia que control verdadero.

El grado 23 de Leo.

El grado de resonancia de Veratrum Album es el 23 de Leo. El carácter de este grado está relacionado con la sensitividad y la compasión. Puede haber en él dones proféticos, facultades paranormales o mediúmnicas como, por ejemplo, sentir lo que otros sienten o padecer enfermedades que otros padecen. O, incluso, somatizar en el propio cuerpo el desorden emocional de otras personas.

La alianza entre grado 23 de Leo y Veratrum Album nos da pistas acerca de un trabajo a realizar relacionado en esferas muy sutiles a través de las cuales la persona puede hacer entrega de su capacidad y empatía. Ella es sanadora universal, a poco que sea capaz de aquietar y contener su afán de protagonismo no satisfecho.

Puede encarnar aspectos de brujería, de mediumnidad o de posesión, lo sepa o no. Es decir, la persona debe saber cómo canalizar su complejo mundo interior de tal manera que no se haga daño ni caiga en la tentación de un protagonismo estéril. También, y esta es la cuestión, debe saber ponerse al servicio de las necesidades del alma, más que a las del yo.

miércoles, 25 de enero de 2017

Lilith y el enloquecimiento


Lilith y el enloquecimiento físico y emocional.

La Lilith astrológica alberga grandes sorpresas. Podemos percibir su influjo en la psicología de las personas y en la psicología colectiva. En Astrología Mundial se nota en determinados acontecimientos, todos ellos relacionados con lo psicopático, con los actos que parece que lleven a las personas a enloquecer transitoriamente. Por ejemplo, en los casos de asesinatos inexplicables; o en actos terroristas que causan gran conmoción en personas inocentes. También podríamos ver la influencia de Lilith en cierto tipo de comportamientos que no encajan dentro de lo habitual. Se trata de comportamientos que escapan a toda lógica.

En el plano psicológico individual, Lilith nos habla de los secretos que actúan en nuestra vida de forma poderosa. Para eso son secretos, para que actúen con pleno poder a despecho de nuestra atención consciente.

Incluso se podría tener en cuenta en temas de salud. Por ejemplo, en Astrología Médica. Ahí veríamos que, cuando es aspectada fuertemente con planetas personales, Lilith provoca enloquecimiento sobre el órgano y sobre la función mental con el que el planeta se relacione.  Incluso podríamos asociar el enloquecimiento del órgano o función con una emoción que actúa de tal manera que desestructura a la persona, que la desquicia o que la pone al borde del descontrol.

Sin embargo, el asunto más espinoso es cuando Lilith aspecta a planetas transpersonales, especialmente cuando se trata de cuadraturas, quincuncios, semicuadraturas o sesquicuadraturas. Y aún más, cuando forma figuras con aspectos rojos. También, claro está, todas las conjunciones, especialmente si éstas son aspectadas por cuadratura con otros planetas (especialmente los lentos).

Este tema lo he desarrollado pormenorizadamente en el libro Lilith. El enfado interior.

domingo, 22 de enero de 2017

Somnia

Somnia es una película encajada en el género de terror. También podría ser considerada como thriller paranormal. Si a Somnia la encajamos dentro de lo sensacionalista, propio del género de terror, nos quedaremos sólo con emociones y sustos. En cambio, el relato subyacente en Somnia me pareció bien interesante. Ahora les explico.

Un niño llega adoptado a casa de sus nuevos padres. Según vemos más adelante, el niño viene de haber pasado por otras familias. El caso es que es hijo natural de una madre que murió de cáncer. Vemos, avanzada la película, la escena -a todas luces terroríficamente exagerada- en la que la madre se despide de él. Sin embargo, esta exageración es un punto necesaria para describir lo que la película tiene de valor, que es comprender la transferencia que un niño emocionalmente herido hace de sus sueños sobre la realidad mental de la vida de los adultos. Lo vemos, por ejemplo, en el caso de la última familia a la que llega, que es justamente la que permite el desmantelamiento de estas emociones.

Según mi entender, el hecho narrado, consistente en explicar cómo es posible que los sueños de un niño insomne puedan materializarse en la vida mental de determinados adultos, es lo más interesante de Somnia. Los sueños están relacionados con el pánico, la muerte, etcétera. Así, pues, vemos a los padres adoptivos secuestrados por las sensaciones que el niño experimenta cuando buenamente puede dormir. Por lo general, el niño es insomne. Y es insomne para evitar soñar en lo que usualmente sueña cuando duerme.

Por fortuna para el niño, para los nuevos padres adoptivos, y para la historia misma, el asunto acaba a través de un gesto de la madre. Hasta ese momento, las imágenes que el niño absorbe durante la vida diurna son metabolizadas, proyectadas y materializadas hacia la mente de sus nuevos padres. El gesto de la madre deriva de la comprensión de esta proyección. Su forma de desactivar se ve al final de la película. El abrazo al terror lo desactiva. A partir de este hecho, el horizonte queda limpio para poder emprender una nueva vida.

No me gustó de la película el terror gratuito, o el susto efectista. Sin embargo, tales exageraciones pueden servir para poder comprender el fenómeno de los mecanismos de proyección en los que todos podemos estar participando, por activa o por pasiva, y con temas de fondo que no tienen por qué ser terroríficos.

¿Es posible que los contenidos de la mente inconsciente de una persona -cualquiera de nosotros- se materialicen en la vida de los demás? No es descabellado pensar que sí lo es, aunque no necesariamente con temas tan terroríficos. O si lo prefieren, viceversa: ¿es posible que lo que vemos como real sean proyecciones materializadas que otros hacen de sus sueños sobre nuestras vidas?

Creo que Somnia gustará más a quien les interese comprender cómo funciona la mente inconsciente que a quien guste de las películas adscritas al género fantástico y de terror.

jueves, 19 de enero de 2017

El populismo y los astrólogos

Esto que escribo también me lo digo a mi mismo, reconociendo, pues, que no voy a ser todo lo neutral que quisiera. El asunto gira en torno a una pregunta: ¿por qué los astrólogos hacemos predicciones en público? O mejor aún: ¿qué sentido tiene hacer predicciones en relación a temas sobre los cuales el ciudadano normal no tiene posibilidad alguna de intervenir? Pongo el caso de las recientes elecciones en Estados Unidos. Teníamos a dos candidatos, que suscitaban simpatías y antipatías muy claras. Muchos astrólogos predijeron el triunfo de Hillary. Una minoría, en cambio, acertó apostando por el triunfo de Trump. Llegados a este punto, me pregunto si el astrólogo tiene alguna ideología o prejuicio que le haga predecir según su gusto y no en base al uso científico y neutral de las técnicas que maneja. Ser neutral ante un candidato que nos resulta antipático (o lo contrario, muy simpático) es bien difícil. Sin embargo, hay quien lo hizo muy bien. A parte de este detalle, sigo preguntándome lo siguiente: Si lo importante es hacer una prospectiva sobre el futuro, que de eso va la práctica astrológica, para poder enfocarnos mejor desde el momento presente, ¿qué sentido tiene predecir el nombre del candidato ganador y nada más? Sería más interesante hacer una prospectiva sobre cómo van a ser las políticas a ciertos años vista, más allá de si el candidato vencedor es uno u otro. Si el candidato a presidente es una pieza más del engranaje, ¿qué sentido tiene predecir si va a ganar a o b?; ¿o es que la predicción forma parte del show permanente?. ¿No sería más interesante salir de la dinámica "este" o "aquel"? Como ven, el astrólogo cae en lo mismo de lo que nos quejamos en relación al sensacionalismo propio que los medios de comunicación fomentan. 

Entiendo que ser populista o sensacionalista puede ayudar a vender el producto más fácilmente -aunque tengo serias dudas acerca de este tipo de marketing-. A partir de este punto, tendríamos otra cuestión dolorosa que a continuación expongo. Me referiré a las aspiraciones que algunos astrólogos se plantean en torno al reconocimiento académico de la astrología. Llevo en el asunto desde los años 80 y es una constante que se repite. Y creo que tal reconocimiento no es posible. Ahora lo expongo:

El marco mental de nuestro mundo sostiene que el individuo crea su propia vida. Por lo tanto, nada que hablar de influencias astrales. Vivimos en un mundo especulativo concurrido por políticos, economistas, psicólogos, sociólogos, predicadores, coaches y demás practicantes de la autoayuda. De este mundo especulativo muchos profesionales viven. Si lo astrológico tuviera prestigio y reconocimiento, ello entraría en contradicción con dicho marco mental.
El coaching, por poner un ejemplo, es muy claro: el individuo es y vive así por obra y gracia suya. Es decir, la responsabilidad de cada cual es lo que determina el resultado de nuestras acciones. De tal manera que si un proceso de coaching fracasa es debido a una falta de implicación por parte del cliente. En la astrología sucede lo contrario, especialmente si hay predicciones encima de la mesa. En cambio, en la astrología psicológica el mensaje es muy parecido al del coaching: cada uno es influido por el cielo y es responsable de lo que haga con dicha influencia.

Sobre temas económicos hay economistas que tienen en cuenta los ciclos astrológicos. Con un ojo miran la marcha de la economía y con el otro, las posiciones astrales. Ninguno de ellos reconocerá que está usando la astrología. Con la de prejuicios que hay flotando en el aire no sería interesante proclamarlo abiertamente, so pena de ser excomulgado públicamente. ¿Se imaginan qué podría pasar si un economista (o un historiador, o un médico, o un sociólogo, o un politólogo, o un filósofo) dijeran a las claras que hace uso del conocimiento astrológico? Se les echaría el establishment encima.

El uso populista por parte de los astrólogos, de haber alguna esperanza de reconocimiento de la astrología, cierra todas las puertas

Por este lado lo tenemos crudo, queridos astrólogos (especialmente aquellos que aspiran al reconocimiento universitario de la astrología).
Además, al establishment universitario no le interesa reconocer la astrología, ni aunque se demostrara que puede ser una ciencia. La razón de ello es que la incertidumbre vende mucho. Y si la astrología nos ayuda a ver más allá de la incertidumbre, no conviene que sea aceptada. Las razones ya están expuestas: la incertidumbre permite especular sin fin. El mundo de las finanzas vive de la incertidumbre, y los políticos, y aquellos y los otros. A nadie le interesa el reconocimiento de la astrología. Y no les interesa porque el interés prioritario es fomentar la ignorancia, la especulación, la incertidumbre.

martes, 17 de enero de 2017

Sidney. Hard Eight

Sidney es una película estrenada en los años 90. Es de los primeros trabajos de Paul Thomas Anderson, director que luego lo fue de Magnolia, The Master o There Will Be Blood (aquí titulada Pozos de Ambición). Vistas ellas, y alguna otra más, me declaro admirador de la forma y contenidos del cine de Paul Thomas Anderson. Veo en él a un cirujano que pone al descubierto los males de la sociedad, los prejuicios y las mezquindades. También, la ambición y lo que sus personajes están dispuestos a hacer por ella. La realización del sueño a toda costa, con lo que de peligroso que tiene eso. La avaricia, la lujuria, la gula y la ira. Y no solo eso, pues no denuncia, sino que muestra de forma equilibrada el funcionamiento de los humanos. Digamos que Paul Thomas Anderson no quiere que sintamos rabia al ver los comportamientos de sus personajes. Lo que pretende es que los veamos para poder aprender de ello. Ahí está la grandeza del cine: poder aprender de lo que la historia nos cuenta.

En concreto, Sidney es una parábola. Narra la historia de un hombre cuyo pasado no nos es revelado más que al final. Su presencia primera nos muestra un encuentro entre este hombre y otro ante la puerta de un supermercado. Ahí vemos a un humano abandonado (el personaje que encarna John C. Reilly) y el hombre que puede sacarlo adelante (el tal Sydney, interpretado por Philip Baker Hall). Estas dos personas tienen un pasado común, de ahí la parábola, que necesitan cerrar (aunque sólo es una de ellas la que sabe de qué va ese cierre). La historia nos cuenta, muy medidamente, las claves que luego nos darán a entender la acción de ese destino. Sydney es un hombre hermético, que guarda un secreto, el cual es revelado ya muy avanzada la película. El ritmo es magistral. La intuición y la inteligencia de Paul Thomas Anderson son verdaderamente brillantes.
El final de la película es hitchcockiano. Aunque es posible que toda ella lo sea.

Toni Erdmann

Los brotes de surrealismo de Toni Erdmann, una película alemana que trata de la relación entre un padre y su hija. Un asunto serio tratado con un sentido del humor que a veces se desborda de lo que la historia cuenta.

Toni Erdmann es el título de una película alemana (a punto de estreno). Toni Erdmann también es el pseudónimo que el protagonista de la película utiliza para poder formar parte de la vida de su hija. Empezaremos por el principio.
Toni Erdmann trata de la relación entre un hombre mayor y su hija. La historia comienza dando a conocer que nuestro protagonista recién ha dejado atrás un episodio difícil en su vida. Pronto vemos que las mentes y los corazones de padre e hija están muy alejados unos de otros. Él es un hombre intentando aproximarse a su hija. La hija, en cambio, está muy concernida en su trabajo. Ella es ambiciosa, aunque parece vivir en falso. Sin embargo, aun siendo el asunto cosa seria, Toni Erdmann tiene mucho de surrealista. Y lo es por las características del protagonista: el padre que busca a hija es un personaje de vuelta de muchas cosas, y sin prejuicios; incluso capaz de disfrazarse para poder estar más cerca de su hija, adoptando el ficticio nombre de Toni Erdmann. La hija, en cambio, quiere mejorar y aceptar retos que su profesión le demanda. 

Podríamos entender que Toni Erdmann trata de la diferencia mental y sentimental entre una generación (la del padre) y la siguiente (la de la hija). Sin embargo, también trata de las diferencias de clase social, encarnadas en otros personajes. Por tanto, tiene la película intención de mostrar aspectos igualmente importantes en la relación entre humanos, no sólo los que conciernen directamente a padre y a hija. Ambición no falta en el equipo que ha hecho posible Toni Erdmann. Más bien, y así lo sentí, sobra excesiva proliferación de detalles, que no añaden sino que quitan a la película la agilidad que podría tener. Es decir, con media hora menos la película hubiera subido de nivel de calidad. Se enzarza con cosas sobre las cuales acaba no profundizando. 

Lo mejor es la actuación de hija y padre, especialmente él. También, el sentido del humor que rezuma la obra. Así, pues, estamos ante un asunto muy serio, que es tratado de forma surrealista y con mucho sentido del humor.

martes, 10 de enero de 2017

2008-2017: Perversiones del discurso

Yendo unos pocos años hacia atrás, en el 2008, nos encontramos con el inicio de la crisis. Veíamos la caída de Bernie Madoff, de Lehman brothers... a partir de ahí una bola empezó a rodar de arriba abajo. La corrupción del sistema se extendió ante nosotros como si hubiera caído de golpe de un agujero celeste.

Al poco de iniciarse la crisis apareció por televisión Juan Carlos I diciendo que todo era cosa de los mercados. Me pregunté yo entonces: ¿qué función ejercen las instituciones de los países cuando los mercados han adquirido tanto poder? Bien, el caso es que nadie, y hablo de los políticos, ha desmentido al monarca. Sin embargo, hay un acuerdo para seguir haciendo ver que los políticos y las instituciones públicas siguen teniendo poder. En pocas palabras: el mismo discurso que afirma que los mercados tienen el poder, también afirma que las instituciones pueden hacer algo que restituya el poder cedido a los mercados. Así, pues, ¿cómo hacerlo, si los mercados se han adueñado de la economía de los países?


El poder de los mercados y la debilidad de las instituciones: ¿cómo se puede volver a poner la pasta dental dentro del tubo, una vez apretado y sacada la pasta?

El discurso de estos hechos nos lleva a pensar que un gobierno mundial puede ser la vía a través de la cual contener y capturar lo cedido a los mercados. O al menos eso es lo que se nos cuenta. La pregunta, pues: ¿será la solución un gobierno mundial, que pueda poner la pasta, desparramada a favor de los mercados, dentro del tubo? ¿o será que la crisis es la excusa perfecta para la instauración de un único poder global?


Por cierto, el 2008 suma 1, al igual que el 2017. Y el 1999, que también sumaba 1, fue el año en el que se derogó la Ley Glass-Steagall. De aquellos polvos, estos lodos.

Hace un tiempo publiqué un artículo sobre este tema, por si lo quieren revisar: Astrología y corrupción.

Así, pues, el 2017 se nos presenta con estas credenciales.

Para finalizar, les adjunto un video relativo a una conferencia de Arcadi Oliveras en el que explica cómo los gobiernos no pueden, o no quieren, regular el poder de los especuladores. Presten atención a partir del minuto 21. Habla del episodio protagonizado por George Soros en relación a la libra esterlina. Llama la atención la respuesta de los gobiernos: no hacer nada al respecto, todo y que el principal protagonista ya había advertido de este hecho (la especulación y la falta de regulación).

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Staphysagria y el grado 6 de Leo

Staphysagria y el grado 6 de Leo.

Conlleva Staphysagria una sensación de injusticia y de falta de reconocimiento, que aún es más dolorosa cuando ocurre en el entorno más íntimo. La persona siente que no se la toma en serio. Por otro lado, hay una fuerte sensación de vacío y de ansiedad, como si a la persona le faltara algo para encontrarse completa. Esta ausencia le quita poder, energía y credibilidad. Y además, le resulta torturante. Para compensar este hecho, la sensación de injusticia y la falta de reconocimiento, la persona opta por la dispersión de intereses. Podríamos decir que la aversión al vacío la lleva a compensar esta sensación con preocupaciones nimias o mediante una multiplicidad de actividades poco o nada enriquecedoras o improductivas. Es decir, Staphysagria puede habilitar lo insignificante como tapadera ante la falta de significado existencial.

La consecuencia de la dispersión en la persona Staphysagria es que la mente está tan activada que resulta imposible vivir pacíficamente con ella. Por otro lado, en relación a los agravios de los cuales se queja, es consciente, a su vez, de ser injusta, pues sabe que su propia actitud ante los demás lo es. Es decir, cuando percibe que alguien adquiere un protagonismo que considera injusto experimenta el mismo dolor que experimentó cuando tantas veces se ha sentido ignorada. También experimenta dolor y ridículo cuando se da cuenta de su propio anhelo de protagonismo. Es decir, no soporta bien que otros alcancen notoriedad ante los demás, en la medida en que tal hecho le remite a un viejo anhelo de protagonismo no satisfecho; ni tampoco lo acepta ella de si misma cuando se ve protagonizando algo que no merece ser protagonizado. Sin embargo, siendo como es sensible a la ignominia, asocia el protagonismo que otros alcanzan con una capacidad para manipular por parte de ellos. Entonces, pues, podemos percibir un bucle en Staphysagria relacionado con la manipulación, ejercida por activa o por pasiva, o ya sea percibida en los demás, asociada al protagonismo injusto por parte de quien cree que no lo merece. Incluso, ella misma, cuando se siente protagonista sin motivo que le parezca digno, acaba tirando piedras sobre su propio tejado.

La persona Staphysagria piensa que no es nadie ni nada para los demás, y ni tan siquiera para sí misma. Y es por ello que opta por llenar su mente con juegos o distracciones mentales. Estos juegos pueden revestir formas seductoras, pues la sexualidad no es ajena al drama de fondo. Así, pues, la persona Staphysagria puede ser seductora o promiscua, para evadirse de una sensación de inadecuación sexual o como modo de transferir una sensación de abandono sobre los demás. Por ejemplo, puede seducir y luego abandonar como forma de transferir a otros el sufrimiento que lleva dentro. También puede protagonizar escenas de autodestrucción, o incluso tentativas de suicidio, como forma de reclamar y castigar a los demás.

A menudo observamos buena educación e, incluso, una resignación orientada a tapar el sentimiento de injusticia. Incluso puede haber intereses en los ámbitos de la moral, de la ética, de la religión o de la ley, siendo muy sensible cuando las personas no se comportan en la línea de lo que se espera de ellas.

Así, pues, el trabajo con Staphysagria gira en torno a tomarse en serio el enfado, el agravio, a no escudarse en consideraciones morales acerca de su necesidad de protagonismo no satisfecha, pues esta persona ha permitido que lo legal y justo se haya impuesto sobre sus necesidades más elementales. Es decir, este trabajo debe ayudar a conectar con las necesidades que se tienen, sin dejarse a atrapar por juicios acerca de si la persona merece o no ser atendida, comprendida y mimada. O lo que es lo mismo: la persona Staphysagria se exige estar a una altura moral que le permita estar legitimada para poder ser atendida por sus seres queridos. Sin embargo, como la exigencia es mucha, rara vez se encontrará con el derecho a hacerlo. La consecuencia de esta represión es que hay sufrimiento, tensión y posibilidades de expresar sus necesidades de forma exagerada, tiránica transfiriendo a los demás el propio dolor- o a destiempo.

El grado 6 de Leo.

Staphysagria reverbera en el grado 6 de Leo, que se corresponde con una persona que anhela la honorabilidad, que es gentil y franca, pero que siente por dentro las consecuencias de un rechazo muy antiguo que se ejerció sobre ella. Puede haber sido, por ejemplo, por conflictos propios del sistema familiar, en el que cada miembro ha sido encajado según expectativas injustas. En el caso de Staphysagria, la razón del sufrimiento viene dada por haber tapado las carencias de otros a través de un comportamiento ejemplar, el cual no ha sido reconocido o recompensado adecuadamente.

El grado 6 de Leo tiende a somatizar a través del corazón, mediante dolor en el pecho y en la espalda. También puede haber resonancias del sufrimiento en la garganta, por contención de palabras que se quieren decir, o en el riñón, por el miedo a que expresar emociones profundas pueda resultar injusto. Es decir, el trabajo con Staphysagria puede ayudar a trabajar la propia legitimidad, la dignidad, la expresión, procurando desprogramar la tendencia a pensar que ello sólo es posible si hace méritos. Por cierto, esto de los méritos puede llevar a la persona a disfrazar lo elemental de sus necesidades a través de algún credo religioso o código legal con los que sentirse legitimado para ser lo que su ser natural ya es.