viernes, 21 de julio de 2017

Sieranevada


Acudo a la sala en donde se proyecta esta película sin saber nada del asunto. No tengo referencias del director, el rumano Cristi Puiu, ni de sus otras películas. Y ni tampoco del tema. Sólo sé que la película es más bien larga. Así, pues, ya tienen a este cinevisionario adentrándose en la oscuridad de la sala, presto a asistir sin prejuicios, sin expectativas, sin referencias. Pues bien, me encuentro con una historia compleja acerca de la cotidianidad de una familia, que bien puede ser representativa de la sociedad de Rumanía. La acción transcurre casi toda ella en un piso de unos 70 u 80 metros cuadrados. Teniendo en cuenta que hay como unos 25 personajes (o más), ya se pueden imaginar cómo será de abigarrado el ambiente.

Cuenta la historia de una familia bastante numerosa: abuelos, hijos y nietos. Están juntos, por decir algo, para despedir al patriarca recién fallecido. Es decir, se juntan con ese pretexto, aunque rápidamente vamos observando la complejidad de sentimientos, de experiencias y de ajustes de cuentas que unos y otros se tienen entre sí. Debo decir que la sensación que experimenté mientras veía la película es que el equipo de guionistas, junto con el director y los actores, se lo han trabajado muchísimo. No han dejado al azar nada, todo y que parece que haya cierta improvisación. Y es posible que pueda haberla, aunque lo cierto es que si la hay obedece a una intención muy precisa: retratar el estado de una sociedad, la rumana, en la que hay personas que han vivido la dictadura (los más mayores), el final de ella (los medio mayores) y el mundo post-comunista (los más jóvenes). Incluso se podría trasladar al caso español. De ahí que nos venga bien una película así para poder escuchar de boca de los personajes ideas que nos resultan muy cercanas y actuales.

Sieranevada me ha parecido una película excelente. Y más que excelente, notabilísima. No solo hay una trama, la que forma la madeja de emociones y pequeñas historias, sino que todo el transcurso de la historia está trufado por comentarios muy interesantes, gestos, ambientes y climas. Y todo parece que transcurre improvisadamente, pero, atención, hay un trabajo de fondo muy exhaustivo. Y también está llena de símbolos, que el espectador podrá decodificar aplicándolos a situaciones más cercanas y particulares. Es posible que Cristi Puiu haya hecho un homenaje a la sociedad rumana (y mediterránea en general) a través de una familia que lo reúne todo para que cada cual penetre en la trama a través  del personaje con el que mejor empatice.

Sieranevada me ha hecho pensar acerca de hasta qué punto las familias están más unidas por el dolor que por el placer de estar juntos. En este caso, el dolor es el plato de todos los días. Incluso la comida que están preparando, empezada a tomar cuando la película ya enfila el tramo final, se deja comer de forma tardía y con la familia puesta patas arriba. Es decir, la preparación de la mesa, que es lo que más ocupa la película, discurre en paralelo con las cuentas pendientes que unos y otros tratan de zanjar. Y ese intento, con resultados dispares y hasta desafortunados, desemboca en la prometida comida, que más que unir muestra la evidencia de una familia que permanece apegada a sus crisis. Y en esa comida que tarda en llegar, cuando llega, pone aún más en evidencia la variedad de mundos que hay en un piso tan pequeño y tan abigarrado de criaturas que tratan de intentar vivir mejor unos con otros. Por ejemplo, presten atención al papel que hacen las puertas de las habitaciones dentro de la casa, cuando unos y otros entran y salen de cualquier estancia. O, por ejemplo, la señora mayor, que durante el primer tramo de la película aparece con un gorro blanco, y que luego se quita. Pues bien, este poner y quitar alumbra del cambio de lugar dentro del sistema de la abuelita en cuestión.

Ignoro si el director dejó que los actores improvisaran. Es de suponer que sí, pero la sensación con la que me quedé es que tanto da si improvisaban o no, el resultado es de una lógica que parece que todo esté tramado al milímetro.

La publicidad de la peli la compara con el cine de Fellini o Berlanga. Y es posible que la comparación esté bien atinada. A mi me ha parecido singular e incomparable, aunque la pista es buena.

miércoles, 12 de julio de 2017

Producto español a punto de caducar

El espíritu secesionista catalán es un producto típicamente español. Lo que quiero decir es que los catalanes son pactistas y negociadores. Sin embargo, la contraparte, los gobiernos de España, no lo es. Ello lleva a situaciones como la que estamos viviendo.
En Catalunya estamos viviendo una fase pre-determinante. Pongo lo de pre porque a partir de aquí a poco el rival de Catalunya ya no será la actitud habitual del gobierno español. El rival a habilitar es la UE (y sus contradicciones). Y hay una razón que nos viene que ni pintada, pues la UE, en horas bajas, necesita, o necesitará en breve, rehabilitarse ante la opinión pública. Ello quiere decir que la UE no puede dejar que un asunto se vaya cronificando o, lo que es peor, que la independencia se produzca unilateralmente, no sea que se convierta en un mal precedente para otros países.

La actitud del gobierno catalán, tanto los gabinetes liderados por Puigdemont, por Mas o por Maragall, ha sido ir poniendo al gobierno español cara a cara con sus propias contradicciones. Lo que está sucediendo, en cuanto a actitudes, es un calco de lo acontecido en 1898, que dio lugar a la pérdida de los restos del Imperio español de ultramar. Ahora, además, estamos en otra coyuntura. Esta coyuntura es que estamos en la UE, y que ésta no puede permitir que se llegue al extremo de una proclamación unilateral, pues ello daría lugar a ese mal precedente que habría que evitar. Más que nada, para que el corral de países que forman la UE no se ponga de patas arriba, pues ello daría un lugar a un desgobierno mayor que el que hay ahora.

Por tanto, pues, entiendo que en la próxima estación el desafío será aplicar la estrategia sobre la UE. Una vez puestos en evidencia las debilidades, miedos y contradicciones del gobierno español, el soberanismo catalán proseguirá con las contradicciones de la UE, de tal manera que se provoque, si se produce la declaración unilateral, una respuesta que dote a la UE del arbitrio y prestigio al que aspira. Ante la crisis europea, políticos y altos funcionarios que viven de la UE no querrán seguir perdiendo poder.

Así, pues, excepto que suceda el milagro de un referendum acordado, el gobierno catalán, tras el referendum del 1 de octubre, proclamará la independencia unilateralmente. Y si el referendum no se llega a celebrar, la proclamación seguirá adelante. Con o sin referendum, excepto que ocurra el milagro, vamos hacia la unilateralidad. A partir de este hecho, la dinámica habitual de los habrá sido superada. Por consiguiente, el proceso catalán se apresta a cerrar una etapa que se inició en el 2010 y a iniciar una nueva a partir de ahora (en concreto, a partir de final de agosto de 2017).

Acabaré este artículo haciendo referencia al sentimiento patrio de los españoles, el cual es muy respetable. Lo que está sucediendo en Catalunya es un conflicto entre instituciones, en sus visiones y proyectos, no entre pueblos. Esto lo digo por algunos comentarios que me llegan por parte de estimadas personas, españolas de sentimiento, que interpretan que los catalanes vamos en su contra. En realidad, el asunto es un desacuerdo con lo gubernamental e institucional.

martes, 11 de julio de 2017

La Via Lactea

¿Puede la realización de una película servir de justificación para que Emir Kusturika y Monica Bellucci puedan pasar más tiempo juntos?

Justo acabo de ver la última película de Emir Kusturika. Llego a la conclusión de que En La Via Lactea es la excusa que Emir Kusturika utiliza para estar el máximo tiempo posible con Monica Bellucci. A parte de ello, me pareció larga, pesada, inflada, vacía. O más que vacía, si es que algún valor quiere transmitir, En La Via Lactea sepulta lo bueno que podría decir en una parafernalia de trucos estéticos, en un intento por acercarse al maestro Federico Fellini por parte del bueno de Emir. Y a fe que se acerca, claro, pero sólo por fuera. Lo mejor, por supuesto, es la actuación de Monica Bellucci que, a parte de por su sola presencia, levanta el ánimo de este cinevidente aburrido.

domingo, 9 de julio de 2017

Especularidad: Noviembre 2017

La situación que se va a dar a finales de octubre y principios de noviembre de 2017 la estamos teniendo ya. Es un espejo que refleja la dinámica social y colectiva para una época dada. Digamos que lo que va a venir este otoño se está fraguando desde hace tiempo.

De momento, y mientras no llegamos a octubre, tenemos ante nosotros esta posición planetaria. A mi entender, esta combinación explica mucho de lo que está ocurriendo en todo el mundo. Vayamos por partes.

Según vemos en el gráfico, tenemos ahí una conjunción entre Saturno y Pholo. Saturno tiene que ver con la ley y Pholo, con los nuevos negocios surgidos de internet, en donde hay mucho de virtual y de especulativo. Esta conjunción entre Saturno y Pholo está en la carta natal de George Soros. Por ejemplo, una de las actividades que más han prometido riqueza son los cursos relacionados con la especulación financiera, lo cual ha sido favorecido exponencialmente con el auge de internet.

Esta conjunción entre Saturno y Pholo recibe una cuadratura de Quirón. Quirón representa a los políticos que surgen en el mundo a partir de la muerte de Kennedy. Es decir, una tipología que ya no tiene nada que ver con la jupiteriana, que es con la que la tradición designaba al personaje público. El político de hoy es especulativo, especulador, especulado, sujeto a erosión y a escarnio público, etc... Por consiguiente, nada que ver con Júpiter. Pues bien, esta cuadratura describe la política como algo que obstruye y dificulta la solución a los problemas. A menudo esta obstrucción viene revestida de conflicto legal, o comercial, o financiero, o identitario. Es decir, la burocracia política se nos muestra totalmente incapaz de comprender, de interpretar la realidad y de actuar correctamente, entre otras cosas porque esta burocracia política piensa únicamente en términos de la mano que mece las cunas respectivas del tinglado de cada partido político.

Por suerte, tenemos ahí a Urano aspectando positivamente a la conjunción entre Saturno y Pholo. Ello quiere decir que el mundo que avanza lo hace aprovechándose de las contradicciones del sistema, del caos burocrático y, por consiguiente, de forma alegal. Con alegal quiero decir que refiere a actos que no están contemplados aún por lo legal y que, por tanto, no pueden ser ilegales. 

Es alegal la acción libre, la naturaleza misma tal y como es. En el devenir humano, lo alegal es furor, innovación, progreso, audacia, evolución y hallazgo de soluciones inesperadas e incatalogables.

martes, 27 de junio de 2017

El testamento de Andrzej Wajda



Afterimage es la película testamentaria del director polaco Andrzej Wajda (1916-2016). Podría ser que fuera autobiográfica, al menos en cuanto a la idea de fondo. Es decir, que Andrzej Wajda ha podido habilitar la vida de su admirado pintor Wladislaw Strzemonsky para decirnos unas cuantas cosas en cuanto a la relación entre arte y política. El resultado no podría ser mejor.

He visto la película dos veces en poco tiempo. De la primera salí estupefacto y de la segunda, aún más. Afterimage no tiene desperdicio, la mires por donde la mires. Una historia más que interesante, un debate acerca de lo que hace un artista cuando su concepción de arte, y su vida misma, es intervenida o coaccionada por el poder político. Tengamos en cuenta que estamos hablando de la Polonia comunista, en la que los artistas debían trabajar de acuerdo a lineas ideológicas y estéticas marcadas por la élite en el poder. Poca broma. Así pues, tenemos ante nosotros las vicisitudes de Wladislaw Strzemonsky, forcejeando con las autoridades y con unas circunstancias que le serán del todo desfavorables. Afterimage muestra la vida de este artista en sus últimos años, justo cuando las contradicciones en las que vive se estaban haciendo todavía más agudas.

Wladislaw Strzemonsky (1893-1952) fue un artista que perdió el brazo y la pierna durante la 1a. Guerra Mundial. Es decir, que el actor que lo encarna, impresionante Boguslaw Linda en su soberbia interpretación, actúa sin brazo y sin pierna. Y resulta tan creíble que parece que le falten de verdad. Aún con ello, la actuación del actor es sobresaliente en muchos otros aspectos.

Afterimage, lo intuyo, dejará huella durante largo tiempo en el cinevisionario que suscribe.

lunes, 26 de junio de 2017

Maudie, el color de la vida


Cuenta Maudie la historia de una mujer maltratada, marginada, excluida, especialmente en su juventud y primera madurez. Padece una forma de artrosis prematura que la va dejando progresivamente incapacitada para llevar una vida normal. Sin embargo, esta vida suya es, y acabará siéndolo aún más, extraordinaria. Maudie se basa en hechos reales. 

Maudie es pintora y, aún más, una persona que trata de llevar una vida digna en medio de tanto inconveniente. Sin embargo, y lo digo ya, las mayores trabas no están en su artrosis sino en la respuesta mezquina de los que la rodean, empezando por su propia familia y siguiendo por el marido que le ha tocado en suerte, aunque su relación con él va transformándose según avanza la película. Sin embargo, como decía, todo va cambiando lentamente, y aunque del final nos podemos hacer una idea, lo que hace buena esta obra de arte, además de la historia que cuenta, es la prodigiosa interpretación de la actriz que encarna a Maudie, Sally Hawkins. Si van a ver la película encontrarán a la verdadera Maudie justo antes del final del visionado. Y ahí es cuando nos damos cuenta de que la recreación de Sally Hawkins es de apoteosis.

Me resultó curioso observar que mis compañeros del pase de prensa alabaran la película sin mencionar las lágrimas que derramaron mientras la veían. Estando en la sala escuché algún que otro sollozo, además del mío. Pudorosos que somos.

sábado, 24 de junio de 2017

Pilares de la sociedad



El poderoso, el discapacitado, el manso y el libertino.

Son cuatro condiciones que todos llevamos en nuestro interior. También lo están en las dinámicas sociales, de tal manera que esta cuadruple tipología es posible encontrárnosla en lo público y en lo privado, en el exterior y en el interior. Estas cuatro condiciones pueden estar más o menos despiertas (o más o menos dormidas) en una proporción que es diferente en cada persona. Hay quien tiene más pronunciado el poderío, o la discapacidad, o la mansedumbre, o el espíritu libertario.

• Poderoso es quien ha alcanzado el dominio de sí mismo y de sus circunstancias. Son personas que pueden hacer lo que quieran, puesto que su voluntad está alineada con la fuerza de la vida. El poderoso no tiene por qué hacer esfuerzos. Sin embargo, es posible un aspecto perverso en el que puede caer, y cae, deviene de la tentación de condicionar o intervenir en las conductas de los demás. En este sentido, el poderoso querrá que su poder sea reconocido y alabado por los demás. Sin embargo, este hecho puede suponer el fin del poder del poderoso, una contradicción. Ello nos lleva a pensar en que hay poderosos avaros y fraudulentos, presentando rasgos que son más propios del libertino o del discapacitado.

• Discapacitados lo somos todos. La muestra es que necesitamos unos de otros. La compañía, si es buena, apacigua las congojas del discapacitado. Discapacitado es, por ejemplo, el enfermo, puesto que necesita cuidados médicos y afectivos. El médico también puede ser un discapacitado, en la medida en que necesitará de otro médico cuando sufra de algún problema de salud. Si nos fijamos bien, la mayoría de las profesiones que prestan servicios a la comunidad ofrecen paliativos a los discapacitados. Por ejemplo, además de los médicos, los abogados, que median para que un conflicto que afecta a discapacitados (cualquier persona que tenga un conflicto con otra y que requiera de asistencia legal). La mayoría de profesiones relacionadas con el sector servicios tienen relación con la ayuda a personas que están discapacitadas para resolver un determinado problema. Únicamente un discapacitado puede ayudar a otro. Incluso los hay que tienen cualidades sanadoras para los demás (excepto para sí mismos).

• El perfil del manso se complementa con el del discapacitado, del mismo modo que el del libertino se complementa con el del poderoso. El manso lo somos todos en alguna proporción. El sistema social en el que vivimos necesita de un nivel de mansedumbre en el que sostenerse. Sin mansedumbre, la pirámide social no podría funcionar y se desmoronaría. 
El manso apoya al poderoso y espera de él que le brinde protección. Cuando los mansos reclaman sus derechos no lo hacen para dejar de ser mansos, sino para serlo con dignidad y coberturas sociales que garanticen la seguridad que el manso necesita para poder seguir siendo manso y no caer en la discapacidad.
El manso no quiere encarnar forma alguna de autoridad o notoriedad, de ahí que sea el atributo mayoritario entre los humanos. El manso prefiere que la autoridad o la notoriedad la encarnen otros. Lo prefiere porque así se evita responsabilizarse de sí mismo. Sin embargo, puede haber algún manso que aspire a dejar de serlo y se convierta en candidato a dictador o salvador de los demás.

• El libertino es vital y creativo. No soporta las restricciones y es capaz de ganar y perder mucho dinero. Es un emprendedor que necesita horizontes de libertad. La fuerza de su creatividad es su principal motivo de vida. Por otro lado, es hipersocial y promiscuo, aunque también puede ser gregario. Puede tener algo de psicópata, en el sentido de no atascarse en emociones que lo lleven a sentirse dependiente de los demás.
El libertino vive en una vorágine de creatividad, ideas y contactos sociales. Es inquieto y le interesa más la libertad que el poder. Sin embargo, para garantizar dicha libertad habrá un momento en que necesitará protegerla a través del poder. Y aquí es cuando vemos que el libertino preferirá relacionarse con personas de su propia casta o de una casta superior. En este sentido, podrá optar por pertenecer a una logia.
Hay dos tipos de libertinos: uno es más social y el otro, más ermitaño. En el primer caso, el libertino buscará al poderoso para que lo apoye y actúe como mecenas. Este tipo de libertino es muy frecuente en el mundo de los negocios. El otro tipo, por contra, prefiere la soledad y es socialmente inadaptado. En este caso la deriva de su comportamiento puede llevarlo a formas de mansedumbre hiperactivas o a formas más propias de un discapacitado.
El libertino es infiel y leal al mismo tiempo.

Estos cuatro tipos, si observamos bien entre los comportamientos sociales, constituyen los pilares de la sociedad. Si uno de los cuatro falla, los otros tres caerán en picado.

jueves, 15 de junio de 2017

Cannabis Indica y el grado 11 de Libra

Cannabis Indica y el grado 11 de Libra.

La persona cuyo perfil se corresponde con Cannabis Indica es profundamente pasiva. Con ello quiero decir que es posible que no lo parezca. Más bien puede parecer presta, atenta y considerada. Ello puede querer decir que Cannabis Indica tiende a sentirse mejor cuando está acompañada que cuando está sola. Se ordena con la compañía y se desordena sin ella. De este modo, se genera un doble comportamiento: mientras aparece equilibrado, cuando son los demás los que proponen un orden, por dentro hay en realidad una pasividad caótica que va siempre con el individuo. Cuando está solo durante demasiado tiempo, Cannabis Indica se descuida de sí, se abandona, se deprime y deja de atender necesidades cotidianas. Así, pues, el drama de Cannabis Indica se cultiva en soledad. Es decir, necesita de la soledad para conectarse con algo que las relaciones ordinarias no permiten. Podemos deducir que el drama Cannabis Indica surge desde la soledad. Por tanto, pues, es la soledad la que ayuda a amplificar los estados internos. Sin embargo, el drama tiene otra vertiente: que por miedo a la soledad se vincule uno a compañías poco edificantes. Cannabis Indica necesita de una compañía exquisita, en donde no haya fricciones, ni desacuerdos, ni exclusiones, ni violencia, ni egoísmo.

Así, pues, estamos hablando de alguien que se contagia fácilmente del ambiente. Es por eso que debe ser de calidad, pues, de lo contrario, derivaría en soledad y autodestrucción. Cannabis Indica refleja la necesidad de vivir en un entorno de paz. Sin embargo, para llegar a ello, como acabo de indicar, sea necesario estar a solas antes que vivir mal acompañado.

Cannabis Indica, por otro lado, es incapaz de plantear conflictos a los demás. Este hecho puede llevarle a vivir emociones insanas, cosa obvia cuando la compañía también lo es, creando sin querer otro conflicto. En cambio, cuando la compañía es armoniosa, la persona se siente feliz e, incluso, acrítica y moralmente amorfa. Por tanto, la soledad es auxilio, medicina y, por qué no decirlo,  espejo de la realidad emocional.

Resulta curioso observar que Cannabis Indica cuida mejor de sus intereses cuando está acompañado que cuando está solo. Sin embargo, para llegar a que este punto es necesario haber pasado por soledades y malas compañías. Entonces, pues, la soledad bien vivida es la consecuencia de un trabajo interior. Lo contrario de este trabajo sería estar pendiente de relaciones que no aportan nada y quitan mucho.

Por otro lado, Cannabis Indica responde más a un perfil de seguidor que al de líder. Sin embargo, y precisamente por eso, puede proyectar sobre otras personas la responsabilidad de dar la cara, lo cual es como decir que preferirá que las decisiones delicadas las tomen otros (incluso las que atañen al propio camino).

Cannabis Indica parece fiel, aunque lo es más por pasividad que por lealtad. Se deja atropellar, y no es porque sea pacifista. Por la misma razón, abomina de enfrentarse a sus propios derechos, pues no soporta pedir o rogar, pues la parece que eso es de víctimas. Es decir, Cannabis Indica prefiere anularse si ello le garantiza la paz. Sin embargo, ello es imposible a través de esta vía. Y es a partir de este punto que puede aparecer la crueldad expresada fríamente.

Una forma de evasión propia de Cannabis Indica es a través de la belleza, el arte, el pensamiento abstracto o las sensaciones. Por otro lado, y muy en línea de lo indicado anteriormente, suele postergar la solución ante situaciones delicadas, especialmente si afectan a la convivencia. En este caso, Cannabis Indica preferirá desaparecer, ocultarse o evitar la situación que el problema le produce.

La pasividad característica tiene, no obstante, un reverso: la hiperactividad interior. En efecto, Cannabis Indica sufre por dentro cuando a un conflicto no se le aplica una solución, y así es como vive en un bucle creado por ella misma. Sin embargo, esta actitud es inconsciente, como también lo son el despiste o falso olvido, que son formas de evasión mental.

La tendencia inconsciente a caer en estados caóticos lleva a la persona a buscar el orden en los demás. Y cuando no lo encuentra en relaciones íntimas o de amistad, lo buscará participando en causas sociales, políticas o religiosas. Cannabis Indica tiene un comportamiento ordenado cuando está en grupo; en cambio, su mundo interno se vuelve caótico cuando se aísla. Aún con ello, los aprendizajes más positivos surgen de saber vivir en soledad, cuando no hay mejor compañía, y saber escoger con quién se quiere estar.

A menudo puede ocurrir que este lado caótico, tan temido conscientemente como buscado inconscientemente, lleve a la persona a imponerse un orden rígido o estricto. Por ejemplo, obedeciendo normas. Aún con ello, sigue siendo igualmente empática y temerosa de perderse en el desorden. Este temor puede derivar en crueldad o en tiranía social, especialmente en el caso de personas Cannabis Indica que han optado por dedicarse a la defensa de altas causas. Es posible que esta defensa sirva como excusa para exigir a los demás lo que hasta entonces uno no era capaz de pedir. Cannabis Indica puede ser cruel incluso siendo mártir. Ser mártir es una forma de ser verdugo.

La moralidad de Cannabis Indica tiende al comunitarismo. Hay, pues, una gran conciencia social. Prefiere obtener legitimidad a través de acciones y sentimientos compartidos. En cambio, actuar individualmente le resulta impropio.  Lo ideal, no obstante, es aceptar la propia individualidad como fuente de autoridad.

Otro detalle interesante: los Cannabis Indica son personas que llevan dentro de sí un estigma inconsciente que les hace sentirse culpables. Esta culpabilidad inconsciente es el origen de la pasividad y de la sumisión. Por tanto, pues, Cannabis Indica viene a pagar karma a través de la lealtad al grupo.

Para el tratamiento del asma, tan relacionado con la culpa y el miedo a la exclusión, el homeopático Cannabis Indica puede resultar de gran interés.

El grado 11 de Libra.

El don más preciado relacionado con este grado es la capacidad para detectar la autenticidad en los actos, emociones y relaciones humanas. O dicho de otro modo: Cannabis Indica conoce la verdadera realidad de los afectos ajenos. Por esa misma razón tiene intuición, capacidad contemplativa, mediumnidad, e incluso videncia.

Por otro lado, Cannabis Indica puede ser muy fanático, especialmente cuando ha encontrado una causa espiritual o transpersonal. Recordemos que está adopción le sirve para superar la tendencia al caos y al desorden interno.

El ideal relacionado con este grado y con la esencia de Cannabis Indica es que el comportamiento de las personas sea bondadoso, sin hipocresía, claro y respetuoso, honesto y fiel. Sin embargo, este ideal puede estar tapando anhelos y ambiciones más egoístas que no se atreve uno a reconocer. Esta ambivalencia es justo lo que da de comer al drama relacionado con este rubro. Es por eso que, cuando esta persona descubre que sus ambiciones son más poderosas que la utopía de bondad, se vuelve fanática y tiránica con quienes no son espiritualmente ambiciosos. Es decir, Cannabis Indica responde a dos tipos de comportamiento: el bondadoso pasivo o el activista reformador mesiánico. Y hasta es posible que el lado dogmático y fundamentalista encuentre su razón en una tendencia primigenia a dejarse atropellar por los demás.

Cannabis Indica tiene miedo a la locura, al aislamiento, a la exclusión, a la violencia, al desorden existencial, a la pérdida de referentes, a naufragar en la vida. Es debido a este miedo que se deja atropellar. Y preferirá estar rodeado de personas fiables y económicamente autosuficientes, cosa que asociará a la necesidad de orden y estabilidad

domingo, 11 de junio de 2017

El deseo parásito

¿Se puede renunciar al deseo si con ello favorecemos la realización del anhelo primordial?
¿Hay deseos que parasitan la posibilidad de saber qué es lo que uno quiere hacer en la vida?


Por cierto: ¿se heredan los deseos? ¿se transfieren de una persona a otra, o de una generación a la siguiente?
¿Y qué me dicen de los propósitos personales: se heredan o se engendran?
Si los deseos se heredan, ¿se heredan también las frustraciones?


Un deseo parásito es como un vampiro que estuviera absorbiendo la sangre de la persona deseante. Digamos que las personas llevamos dentro de nosotros un anhelo. Este anhelo puede tener alguna forma, alguna directriz, alguna vocación. Por ejemplo: anhelo de realización laboral, profesional, afectivo, de profundizar en las propias capacidades, de saber, de comunicar, de vencer un obstáculo, de prosperidad, de conocimiento; o de un mero dejar pasar el tiempo, viendo que la vida pone difícil la satisfacción y la felicidad. En este sentido, vale la pena decir que junto al anhelo legítimo hay deseos vampiros que revolotean a su alrededor, dispuestos a vivir de la sangre de la persona.

Llegados a este punto, contemplemos la posibilidad de que el anhelo y los deseos revoloteantes permanezcan indistinguibles en cada persona. Ello conllevará que cada uno de nosotros debería hacer el ejercicio de comprobar si está obedeciendo más al anhelo que a los deseos (o viceversa). Puede ocurrir que una determinada persona esté alineada con un propósito y haya hecho un voto de realización, lo cual comportará que una clarificación interna ha sido hecha. Es decir, la persona (cualquiera de nosotros) deberá cuestionar si sus acciones van dirigidas a la realización (del anhelo) o a la especulación revoloteante (generada por los propios deseos).

Sin embargo, en la mayoría de nosotros el anhelo es indistinguible de los deseos. Cada cual sabrá si en su vida predomina el anhelo esencial o la especulatividad de los deseos. Hay personas en las que el deseo es como una pequeña vesícula que va supurando, lo cual deja posibilidad de que quede vacía y así pueda contemplarse el propio anhelo en su justa proporción. En cambio, hay personas en las cuales el anhelo está tan desplazado o tergiversado por sus deseos que éstos toman el mando de su psique, de sus emociones y de sus actitudes. Estas personas viven presas de la no realización del anhelo primigenio, que es como decir que viven prisioneras de la especulatividad de sus deseos.

Un caso extremo vendría cuando el deseo y la especulación capturan la atención de la persona (mucho más que su propio anhelo primordial). En estos casos cabe la posibilidad de que el deseo derive en una enfermedad. Es decir, si una persona quita sus deseos y se queda con el propósito de realización del anhelo es muy posible que su acción se quede en nada y entre en pánico. O si lo prefieren, la persona no puede vivir sin deseos -es incapaz de renunciar a ellos-, aunque ello le lleve a una vida especulativa y sin realización coherente, con todo el peligro que comporta.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Comanchería



Un western crepuscular, Comanchería. Podría ser una obra más del género, y en cierto modo lo es, pues reúne todo lo que suele haber en un western. El asunto es que está bien explicada, bien narrada, con un ritmo acogedor, etcétera. En ciertos aspectos, me recordó a Slow West, de hace pocos años, con Michael Fassbender como protagonista. O algunas de las que en los últimos años ha rodado Clint Eastwood. En Comanchería el centro de atracción lo ocupa Jeff Bridges. Sin él, sería otra cosa. 

Se agradece que las pocas escenas sanguinolentas no hayan sido aprovechadas por las técnicas de HD para ponernos la víscera en los morros del cinevisionario. También resultan de lo más interesantes los pintorescos diálogos, especialmente los que ponen a hablar al personaje de Jeff Bridges con su compañero policía. Bueno, lo de pintorescos es por ponerle una palabra a la cosa. En realidad, es un repertorio de la mentalidad carca o xenofóbica por parte del protagonista.
Una curiosidad: de la película me ha interesado un detalle que veo que se repite recientemente en otras obras. Las historias no acaban, o acaban con un final abierto. Es decir, no proponen una solución a un dilema o nudo sino que dejan la incógnita en el aire. ¿Será ello una señal del mundo en el que vivimos, un mundo líquido o volátil, en perpetuo proceso, incierto y sin soluciones definitivas?


Mientras entre nosotros hay quien se pregunta cuándo saldremos de la crisis, cuándo dejará de haber corrupción, cómo viviremos cuando la Seguridad Social haya sido desmantelada... al mismo tiempo, vemos que estos finales peliculares nos vienen a decir que no hay solución, que lo único que mantiene la lógica del funcionamiento del mundo es la continuidad de los procesos.

domingo, 28 de mayo de 2017

PP o la Procrastinación Política


En los círculos astrológicos mucho se ha hablado de la relación entre la cuadratura formada por Urano y Plutón y la crisis financiera y política surgida de unos años a esta parte. Sin embargo, se ha hablado poco de la actual cuadratura entre Saturno y Quirón, todo un hueso duro de roer, y más aún tratando de interpretarla en el ámbito de la astrología mundana.

Quirón, entre otras cosas, tiene que ver con los políticos. O más precisamente, con una tipología de políticos surgida a partir de los años 60. En un artículo publicado en este blog indiqué que el liderazgo político lleva muerto desde esa década. Lo tienen aquí: La decapitación del líder.
Saturno tiene que ver con lo crónico, con lo que deja huella, con lo que se hace notar, con los límites y los inconvenientes, con la estructura social y con todo aquello que le da forma.

El aspecto más frecuente entre políticos es el que vincula a Saturno y a Quirón. Por tanto, pues, una cuadratura como la actual está señalando directamente a los políticos (en el ámbito de la astrología mundana). Esta cuadratura está asociada a un no poder, o la impotencia, especialmente cuando al político se le acusa de ineficiente, mientras éste trata de proyectar una imagen de credibilidad, poder y de utilidad para el ciudadano. Ante situaciones en las que la falta de liderazgo se hace obvia, los políticos tratan de mostrar una imagen que no concuerda y que acaba resultando patética. 
Con una cuadratura entre Saturno y Quirón, vemos que a los políticos se les dispara una fobia que les impide actuar audazmente, y más cuando la situación social es de urgencia. O, si mucho me apuran, si intenta actuar audazmente es más que posible que le intenten cortar la cabeza, tal y como comenté en ese artículo sobre la decapitación. 
El político tiene atadas las manos. Ello pone en evidencia que cuanta más necesaria es la acción política, más menguadas son las capacidades de los políticos. De hecho, el aspecto entre Saturno y Quirón es el de los grandes procrastinadores.

Esta cuadratura forma parte del ciclo iniciado en 1966, que es cuando se produjo la conjunción entre Saturno y Quirón. La siguiente conjunción será en el año 2028.
Un acontecimiento que puede ayudarnos a poner luz sobre este aspecto es la publicación en 1966 (el año de la conjunción) del libro de Philip K. Dick "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", en el que se trataba de la robotización, que, por cierto, ahora está muy de actualidad (en coincidencia con la cuadratura). Ello nos ayuda a ver que la velocidad de los acontecimientos desafía la capacidad de los políticos para gestionarlo.

Además, durante estos días tenemos que a esa cuadratura hay que añadirle la posición de Marte, que está formando aspecto fuerte a Quirón y a Saturno. Será un momento para contemplar y aprender de las actitudes de impotencia o inmobilistas que podamos percibir en nuestro entorno. La procrastinación en acción.

jueves, 25 de mayo de 2017

No sé decir adiós

Trata de la historia de un hombre en su decrepitud. Lo vemos ahí con sus hijas. El guión podría parecer simple y previsible, y lo es en cierto modo. Sin embargo, es un texto que es la antesala del oro que luego vemos en pantalla. Ahí está Juan Diego, apoteósico. Y la no menos apoteósica Nathalie Poza.

Me recordó No sé decir adiós a Solas, la película de Benito Zambrano que ha dejado huella perdurable.
Otra joya es el trabajo del director, Lino Escalera, y más siendo su primer largometraje.

La volveré a ver. Y con esto lo digo todo.