miércoles, 23 de abril de 2014

La fabricación de la enfermedad

La fabricación de la enfermedad (según Quirón).

Durante unos cuantos años me dediqué a profundizar acerca del comportamiento de Quirón nuestras vidas. Una parte importante de ese trabajo fue poner negro sobre blanco todo cuanto fue pasando por mi cabeza. Aprovecho ahora para agradecer a mis compañeros de Ptolomeo Mailing List, aliados incondicionales, los cuales formaron parte de aquel proceso. Sin sus comentarios, preguntas e inspiraciones fulgurantes no se me habría ocurrido que pudiera llegar a escribir un libro así.

El caso es que de ahí salió el libro Quirón: Viaje alrededor de un sentimiento herido, que escribí durante el 2000-2001 y que se publicó, por fin, diez años más tarde, gracias a Ágora de Ideas.

El caso es que tras su escritura y publicación empecé a hacer interpretaciones de las cartas de mis clientes únicamente con los 7 planetas tradicionales, aquellos con los que fue construida la tradición astrológica, el armazón del sistema que utilizamos todos.
Así, pues, sólo momentáneamente, dejé fuera a Urano, a Neptuno, a Plutón, a Lilith y, por supuesto, a Quirón. De esta manera procuré acercarme a lo que la persona puede gestionar por sí misma, puesto que los planetas lentos pueden ser tomados como delirios que la sociedad proyecta sobre los individuos. Dicho de otro modo, si nos centramos en los 7 planetas básicos percibiremos más claramente las posibilidades y limitaciones de las personas.

Sin embargo, siguiendo mi interés por incorporar la homeopatía a los procesos de coaching y a la consulta astrológica, vuelvo redimensionar a Quirón, el cual da pistas muy claras acerca del sufrimiento que necesita ser aliviado y comprendido.

Quirón y la Astrología Médica.

Hasta que Quirón no fue descubierto, en 1977, los astrólogos que cultivaban el estudio de la medicina tomaban como determinador de las enfermedades crónicas a Saturno. Sin embargo, Quirón, un gran cronificador, nos ayuda a entender cómo la limitación se retroalimenta , la retroalimentamos, con todos los intentos por trascenderla. Sería bueno, pues, aspirar a una mejora dentro de lo posible. Si en lo referente a alcanzar mejor salud y bienestar nos diese por querer tratar o curar lo imposible no sólo no mejoraríamos sino que empeoraríamos.
Es decir, no exigirle demasiado al proceso, al propósito, al hecho terapéutico en sí. O dicho de otro modo: curarse es posible, siempre y cuando no se le ocurra a uno pretender curarse de lo imposible.

La construcción social de la enfermedad.

Por otro lado, Quirón, el sanador, puede ser percibido como una transferencia que la sociedad enferma hace sobre los individuos, acusándolos a todos ellos de ser los causantes de su enfermedad. Antes de esta yoificación, lo patológico era debido a un castigo divino. Ello equivaldría a decir que, una vez caído el Antiguo Régimen y las religiones e ideologías que servían de cojín mental colectivo, el desplazamiento de lo patológico derivó hacia el Yo individual como causante del fracaso de la sociedad, que es como decir que acabó haciendo resbalar la culpa ontológica cristiana a lo económico y a lo productivo. Ahora, como tantas veces se nos ha dicho, si uno no encuentra trabajo, o no es próspero y saludable, es por su culpa. Con lo cual, el Yo, ya de por si frágil, se vuelve neuróticamente más vulnerable todavía.

lunes, 21 de abril de 2014

Argentum Nitricum y el grado 29 de Piscis.

 
 
Astro-Homeopatia: Argentum Nitricum en la Carta Natal.

Sensación de prisa subjetiva, agobio, angustia, aprehensión, hipocondría, hiperactividad improductiva... Estas palabras parecen estar muy asociadas a la personalidad homeopática del Argentum Nitricum. Una sensación de que el tiempo se acaba y que todavía queda un breve momento para hacer todo aquello que necesitaría de varias vidas para poderse desarrollar. Es como si la mariposa quisiera ser mariposa antes de ser crisálida. De ahí la prisa subjetiva. Prisionero de la propia prisa, que acaba resultando inmovilizadora.

El grado zodiacal con el que resuena es el 29 de Piscis, el que supone la preparación para un nuevo nacimiento. El significado de este grado gira en torno a la abnegación y a la posibilidad de fluir sin condiciones en el proceso, como un dejarse ensimismar. Es justo en ese grado en donde termina lo que un humano podría todavía hacer y empieza lo que ya no está en su mano hacer. Se trata, pues, de una experiencia cumbre.

Mi experimentación con Argentum Nitricum es que ante la posibilidad de encuentro con una nueva luz, la única alternativa en la que se pueda mantener la calma, la paz y el aplomo es no esperar nada, siguiendo, no obstante, en ello. Quitar toda expectativa que no sea el gozo de estar donde se está.

viernes, 18 de abril de 2014

Lilith y el suicidio.

La astro-psicología del suicidio: un acercamiento a Lilith.

por Jesús Gabriel

La Lilith astrológica señala el derecho a no querer estar aquí. Todos llevamos esa posibilidad en mayor o menor medida. La ubicación de nuestra Lilith, su posición natal y sus aspectos, indica hasta qué punto podemos estar a gusto con las condiciones y circunstancias vitales. Dicho de otro modo, con nuestro modo de vida y con nuestro modo de vivir esas condiciones.

Por lo general, si Lilith no está excesivamente pronunciada, la tendencia a no querer estar podrá ser contenida y administrada con cierta facilidad. Es decir, nos resultará factible encontrar motivaciones para seguir estando en el aquí y en el ahora. En cambio, cuando la Lilith está muy acentuada, el registro que emerge es que la vida se hace insoportable, o que la gestión que uno hace de sus circunstancias convierte a éstas en insoportables. Es por ello que una Lilith fuertemente aspectada, especialmente por los planetas lentos, nos la encontramos en personas extremadamente sensibles, tanto como para que puedan degenerar en patologías mentales.

Esta sensibilidad puede llevar a que algunas personas lleguen a manifestar conductas suicidas, ya sea para poner fin a sus días o suicidando, boicoteando, sus emociones. Es decir, esta sensibilidad, de tan difícil que es manejarse con ella, lleva a la persona a alejarse de aquello que quería tener a su lado, hasta acabar, por el contrario, por atraer la fatalidad a su vida.

Una Lilith muy pronunciada lleva a una vida errónea, con conductas erróneas y desenlaces fatales.

El asunto de fondo, de lo cual hablé en los artículos anteriores, es que el humano no acepta la vida enteramente. Quiere modificarla de acuerdo a una visión que tiene de ella. Le da miedo su propio telurismo, el suyo y el de la vida misma. También, cómo no, en las emociones, que tampoco las acepta plenamente. No aceptamos que llevamos la base genética de un animal depredador.

Como no aceptamos la animalidad de nuestras emociones, éstas provisionalmente son maquilladas, por obra y gracia de eso que llaman educación, o marginadas en depósitos psíquicos. Sin embargo, un día explotan y lo que estaba guardado se vuelve incontenible. Es entonces que aparecen todas las rarezas que hasta ese momento parecían están guardadas en el armario.

domingo, 6 de abril de 2014

Capricornio y el espíritu del capitalismo

Quien no es capaz de aceptar su propio fracaso: o bien soñará con un éxito, que siempre irá postergando o dejando que otros lo encarnen; o bien señalará a alguien o a algo externo como causante de su frustración.


Capricornio y el espíritu del capitalismo.

La historia previa a la fundación del sistema capitalista contiene dos hechos históricos claves: la reforma protestante y la consecución de la independencia de los Estados Unidos. El factor que relaciona a estos hechos es la posición de Plutón en Capricornio. Y justo ahora (del 2008 al 2023) se está encarnando  la misma incardinación.

Se relaciona a Plutón con el biorritmo del sistema capitalista, con la economía a gran escala, con la extracción masiva de recursos naturales, etcétera. En este caso, con su paso por Capricornio, con la capitalización total de la naturaleza, con su privatización. Su ciclo completo dura unos 220 años. Por otro lado, el signo de Capricornio, el de la formación de las élites y sumo constructor de pirámides sociales, es el que ahora nos sirve como escenario en donde se ponen de manifiesto los dramas de los que con el tiempo iremos viendo qué consecuencias nos traen.

Operación Capricornio (2018-2023).

Capricornio representa al aspirante a benefactor de la humanidad, el salvador del alma colectiva. Se le conoce por su gran conciencia social y por un sentido del deber y de la responsabilidad. Quizá sea por ello que necesite escalar posiciones, para dotarse de medios con los que culminar su tarea humanitaria. Sin embargo, el proceso de adquisición de estos medios puede provocar que la ambición, que debería ser un mero instrumento, acabe convertida en un objeto de adoración. Capricornio, sin embargo, por lo exigente y perfeccionista que es, nunca siente que la posición alcanzada sea suficiente para conseguir el poder que necesita para reformar la sociedad según el ideal que le sirve de impulso. Debido a ello, acabará convirtiendo este medio, la consecución de una mejor posición, en un objetivo en sí mismo.
Y es así que vemos que Capricornio, buscando una mayor igualdad social, puede acabar favoreciendo justo lo contrario. Es decir, que la ambición acabe sirviendo a la salvación del alma propia. Y será de ahí que surgirá un sentimiento de frustración profunda sobrevenida a partir de la consecución exitosa de la propia salvación. Podríamos entender que esta consecución puede ser experimentada mezquinamente. Ahí estaría la traición de Capricornio a sí mismo, a través del éxito.

La sociedad capricorniana.

Resulta curioso, pues, que un sistema que reivindica el derecho al lucro por parte de cualquier persona haya acabado creando las condiciones para que ello haya acabado siendo un imposible o algo únicamente reservado a una minoría.

domingo, 23 de marzo de 2014

La astrología psicológica

La psicología astrológica de un ciclo muy especial: Quirón-Neptuno.

En un artículo anterior indiqué cómo este ciclo tiene relación con la evolución reciente del estado del bienestar. En concreto, el periodo que va de una conjunción a otra nos indica un biorritmo muy explícito. Por ejemplo, el ciclo actual se inicia justo cuando la crisis financiera alcanza su mayor crudeza. Con la conjunción correspondiente, la del 2010, se pone fin a un ciclo que se inició con la anterior, la acaecida en 1945. Se podría decir, pues, que el estado del bienestar experimenta un desarrollo (auge, plenitud, declive) que guarda gran relación con los ciclos en los que está concernido el planeta Neptuno. Y, con mayor razón, cuando además está implicado Quirón. Es decir, el ciclo del estado del bienestar, surgido a resultas del fin de la 2a. guerra mundial, acaba de finalizar. A partir de ahí irá emergiendo otro modo de estado cuidador (o descuidador) del bienestar de la población.

Sin embargo, hay otro aspecto de la vida relacionado con este ciclo, acaso más fielmente indicador de sus contenidos psicológicos y espirituales.

La conjunción anterior, la de 1945, pone en marcha el periodo de industrialización de la psicología. O, si lo prefieren, de la entrada definitiva de la psicología en el mundo de la empresa, lo cual es como decir que la psicología se va ramificando por la sociedad entera. Se podría decir que este ciclo marca el inicio de la psicologización de la vida corriente.

Como curiosidad les diré que Liz Greene (en la foto) nació justo después de la conjunción. Liz Greene, nacida en 1946, es una psicóloga-astróloga muy conocida por haber hecho un puente entre la psicología, el simbolismo y la astrología.

Otra curiosidad relacionada con este ciclo es la que acontece justo cuando Quirón y Neptuno se ponen en oposición (un punto de inflexión determinante) en 1989. En ese año se estaba viviendo el auge pleno de la astrología psicológica. También, cómo no, del coaching. 

Por cierto, el coaching, aunque a los coaches no les guste que se les equipare con psicólogos o terapeutas, es uno de los síntomas de la psicologización plena de la sociedad.

Sin embargo, ahora, tras la conjunción habida en el 2010, podemos ver cómo el coaching se está psicologizando a las claras; la psicología, por otro lado, se está psiquiatrizando; y los economistas, muy de moda últimamente, se están convirtiendo en gurús de lo suyo y de lo otro.

sábado, 22 de marzo de 2014

El gran tijeretazo: 2015-2016

La acción de la gran tijera.

La tijera seguirá siendo protagonista en los próximos años. En concreto, el periodo que va de octubre de 2015 hasta bien entrado el 2016 su acción será especialmente intensa. Sin embargo, en esos recortes hay otros elementos que contribuirán a hacer que este periodo pase a la historia.

Bien, en realidad ese periodo es, además, preparatorio para el gran punto de inflexión que será el 2020, un año con grandes conjunciones planetarias. Se podría decir que en el estrés que caracteriza a la etapa actual (desde el 2008 hasta el 2017) tanto influyen los desaguisados cometidos, causantes de eso que hemos convenido en llamar crisis, como la agenda futura. Es decir, un choque de placas tectónicas: la del pasado con la del futuro. Un nuevo mundo económico y político quiere emerger y hacerse paso. Debo decir que este emerger está en la agenda internacional desde por lo menos 1992-93. 

Hay otro detalle en relación a este periodo (final 2015-primeros meses del 2016). Va a coincidir con el final de la legislatura en España. Es decir, el actual gobierno dejará la tijera para quienes le sucedan, los cuales se encontrarán que tendrán que hacer frente con un marrón que va a ser tan desagradable como la herencia que recibió Rajoy por parte de Rodríguez Zapatero. Sabido es, por otro lado, que los gobiernos acometen las medidas más impopulares en el primer tramo de su mandato y dejan para el final aquellas que les reporten mejores resultados electorales.

En esos años (2015-2016) habrá una recesión fuerte que será utilizada como excusa para la acción de la tijera. El sector que más va a sufrir el recorte van a ser los funcionarios. Así, pues, lo acontecido hasta ahora es únicamente un aperitivo.

El 2017.

He dedicado algún otro artículo a hablar del 2017. Se trata de un año clave para poder vislumbrar los cambios que empezarán a tener lugar en el 2020, un año iniciático en todos los sentidos. Nada que ver con las burbujas creadas por los mercaderes de lo espiritual en relación al tan cacareado 2012. 

En el 2017 Plutón pasa por el grado en el que se formó la gran conjunción entre Urano y Neptuno acaecida alrededor de 1993. En concreto, por el grado 19 de Capricornio. Ese grado alberga la memoria de la puesta en marcha del gran proyecto federal europeo, que entre otras cosas incluye la potenciación de la región euromediterránea. Es muy posible que en ese año esté listo el Tesoro Único Europeo, el cual conllevará la unión bancaria y la creación de una agencia europea de la deuda. Probablemente, además, se tocará el tema de los paraísos fiscales.

Alrededor de 1993 se firmó el acuerdo de Maastricht, el cual, por ejemplo, Dinamarca votó negativamente en referéndum. En esos mismos años, el Reino Unido e Italia abandonaron el Sistema Monetario Europeo. Sin ir más lejos, en España la peseta fue devaluada dos veces. Aún así, el proceso unificador prosiguió. Prueba de ello fue la implantación del euro acaecida pocos años después. Así, pues, en estos años venideros veremos hasta qué punto deben transformarse la política y la economía para poder llegar al 2020 en las mejores condiciones posibles, pues un nuevo contexto lo pide.

viernes, 7 de marzo de 2014

Los años del umbral: 2010 y 2016

La crisis empezó en el 2007. Empezó a proliferar en el 2008, fecha en que llegó a tocar a todo el mundo. Se hizo crónica en el 2010. En el 2012 nos dimos cuenta de que el asunto ya no tenía vuelta atrás. En el 2014 veremos cómo se nos promete un futuro mejor, con, según dicen, brotes verdes que se abren camino. Sin embargo, el asunto no se acaba en este verdor, que en realidad nadie ve, sino que todavía seguirá hasta el 2017, una fecha clave para poder entender de dónde viene todo esto y hacia dónde nos va a ir llevando. Sin embargo, un periodo interesante va a ser el comprendido entre el último trimestre de 2015 y el primer semestre de 2016.

Se puede decir que el umbral de entrada quedó datado en el 2010 y el de salida lo quedará en el 2016, con dos años de preparación para entrar (2008 y 2009) y otros dos años para acabar de salir (2017 y 2018). En los dos años clave, como digo, 2010 y 2016, Saturno habrá formado parte de sendas cruces. La primera, como integrante de la gran cuadratura Urano-Plutón; y la segunda, la que ha de venir, como integrante de una cruz formada por él, por Júpiter y por Neptuno.

La cuadratura Urano-Plutón es similar a la que aconteció en los años 30, justo después del crash del año 29. Por tanto, no es una recesión cualquiera. Es un cambio de cultura, de valores, de percepción. Es la guerra, como diría Groucho, o los mercados. Cuando Saturno se integró en esa cruz, colaborando en formar una cruz cósmica, se inauguró un periodo de gran estrés. Dificultad, pues, para saber qué hacer, cómo analizar, cómo diagnosticar, para donde ir. Se trata de un periodo que es como si la centrifugadora estuviese en sus máximos de funcionamiento. Sin embargo, la cruz cósmica de 2016 puede significar un cambio mayúsculo. Es más que probable que sea un tsunami comparable al que tuvo lugar entre 2008 y 2010. Lo que dicen los economistas: una recesión. Algo así como un pinchazo global. Si la burbuja del 2008-2010 afectó a los países desarrollados, la del 2016 afectará a los países emergentes, y a los ya emergidos, China incluida. El resultado de ello empezará a verse a partir del 2017 y siguientes. Se podría decir que el terreno quedará libre para una gran alianza de civilizaciones e instituciones globales. Lo cual se verá a las claras en el 2020, coincidiendo con las conjunciones entre Júpiter, Saturno y Plutón.

Volvamos a 2016.

En 2016 Saturno forma una cuadratura menguante con Júpiter. Será la última dentro del ciclo que empezó con la conjunción del 2000. Se trata, pues, de un periodo de declive y de ajuste. 
Por otro lado, Júpiter y Neptuno formarán una oposición. Recordemos que la conjunción que abre el ciclo data del año 2009, momento en que al humilde se le hace culpable de la situación creada por los ricos.
Finalmente, Neptuno y Saturno forman una cuadratura, que también es menguante. Como su ciclo es largo, pues la conjunción respectiva tuvo lugar en 1989, veremos que arrastrará hasta el 2016 los problemas no resueltos desde ese inicio. La combinación entre Saturno y Neptuno tiene mucha relación con los países del Este europeo. Por ejemplo, lo de Ucrania puede estar ahí durante todo este tiempo, desde que se inició el conflicto abierto hasta el 2016.

Saturno y Neptuno suelen tener relación con políticas sociales y de izquierdas, de lo cual ya dejé algunas ideas apuntadas en el anterior artículo de este blog. Ya dije que muchas de estas políticas igualitarias suelen acabar como burbujas de jabón: se favorece a los trabajadores sin que éstos se hayan movilizado en pro de sus derechos... y al final todo queda en nada debido a esta razón. De otro modo: las políticas que favorecen sin haberlas conquistado luego se tornan en contra de aquellos a los que se decía tener en cuenta. En el pasado, no hace mucho, estas políticas favorecían el sueño burbujil del individualismo, lo cual conllevó una desmovilización de la conciencia obrera. Las consecuencias de ello es que se ha perdido la costumbre de plantar cara de forma cohesionada. Ahí vemos que la corrupción no sólo proviene de las llamadas élites extractivas sino, además, de la humildad acomodada y subvencionada.

Esta doble cuadratura (la de Júpiter-Saturno y la de Saturno-Neptuno) pondrá fin al periodo de recortes y sacrificios. Lo que oyen: hasta el 2016 la tijera estará funcionando. Y lo hará fuertemente entre el trimestre final de 2015 y el primero de 2016. Mientras no lleguemos a ello, los poderes públicos y sus tumultos darán espacio para poder respirar un poco, como en un oasis transitorio, durante la primavera del 2014.



jueves, 27 de febrero de 2014

La ingobernabilidad del mundo y las burbujas de Capricornio

El mundo es ingobernable y la pretensión de poder es un anhelo que se resiste a ser consumado.

Que se piense que un país está siendo gobernado es (o ha sido) una creencia tan fuertemente implantada que hace que parezca que sea así, hasta el punto que una minoría dispone del escenario en donde ello sucede. Comprender tal escenificación es lo que hace que la desigualdad exista. Ahí está su poder. 

El realidad, el mundo es un desgobierno. Me refiero al mundo humano, claro. En realidad es la naturaleza quien realmente manda. El poderoso, si es que se puede llamar así, es quien conoce la naturaleza de los hechos, la naturaleza de los humanos ante los hechos, las emociones, etcétera. Poderoso es quien tiene tomada la medida de la construcción interna humana. Poderoso es quien comprende que la vida es un vaivén, sus ciclos, lo cósmico. Poderoso es quien tiene información al respecto de ello. Poderoso es quien se queda para sí toda esta información. De ahí que no quiera que estas herramientas de comprensión salgan fuera de su control.

De la ingobernabilidad del mundo, maquillada de aparente gobierno, van apareciendo beneficiarios y víctimas que se van reciclando a lo largo de la historia de la humanidad. La cultura egipcia, por poner un ejemplo, ya nos advirtió de ello. Dijeron: el mundo funciona como una pirámide. Y cada pirámide alberga un secreto que atraviesa generaciones y culturas enteras. Es decir, la pirámide humana alberga un secreto que hace que el asunto funcione como funciona. Y quienes comprenden tal funcionamiento poseen poder. No distingo si este poder está ceñido a lo económico o lo político. Me refiero a todas las clases de poder. Bien, en realidad no tiene poder ni conocimiento. Digamos que observan el poder y el conocimiento en la naturaleza de las cosas.

Sigo y le doy una vuelta.

El poder en las personas no existe como algo contenible, emanado o creado desde su voluntad. Es la voluntad la que es emanada por el poder de la naturaleza intrínseca de las cosas, la cual puede ser concienciada a posteriori.

La única voluntad es la que surge de arrodillarse ante este hecho.

El poder en las personas surge de la aceptación de nuestras posibilidades y limitaciones. También, de una conciencia transgeneracional o transpersonal. Y, como dije antes, del conocimiento de lo sinuoso de la naturaleza, perceptible en los ciclos que tanto están en el bosque como en la ciudad, lo cual permite prevenir, adelantarse, etcétera.

Poder, pues, no lo tiene nadie en concreto. El poder lo tiene la naturaleza. Poder, en todo caso, deriva de la contemplación del conocimiento. Poder es conocer sin dejarse embarullar por los delirios humanos.

El humano no tiene poder. Sin embargo, puede llegar a conocerlo.

Poderoso es quien es consciente de los efectos iatrogénicos de sus propios actos y puede evitar tales efectos. O, como mínimo, que la tal iatrogenia esté bajo control. Descontrolada, acabaría destruyendo a quien la provoca.

En este sentido, la humanidad ha demostrado no tener ningún poder, por más que beneficiarios y perjudicados digan lo contrario.

No puede ser poderoso quien no reconoce el fracaso en el que incurre de forma continuada, por más que lo tape o lo maquille. Y el fracaso es proporcional a la iatrogenia generada.

Poderoso es quien controla el delirio. Víctima es quien se deja controlar por él.

Las burbujas de Capricornio.

En la historia reciente de la humanidad, además de las burbujas de las que todo el mundo habla, se han generado dos especialmente peligrosas. Una es la que deriva de la conjunción entre Saturno y Neptuno acaecida en 1989. La otra, la que se formó en 1993 entre Urano y Neptuno.

La del 1989 dejó una huella en el grado 11 de Capricornio. La de 1993, en el grado 19 del mismo signo.

La conjunción de 1989 está muy vinculada a la historia de los países de la Europa del Este. Sobre este grado 11 llegó el tránsito de Plutón, el gran petador de burbujas, y nos dejó bien avisados de las consecuencias iatrogénicas de los actos humanos. Como muestra un botón: lo que está aconteciendo en Ucrania. Resulta curioso que una de las regiones que forman este país, Crimea, fue escenario de la madre de todas las guerras: la guerra de Crimea. Fue pasada la mitad del siglo XIX y su huella se dejó notar, y muy mucho, en las guerras del siglo XX.

El humano no sabe cerrar bien sus conflictos. No tiene poder para ello.

La otra burbuja es la que está asociada al grado 19 de Capricornio. Sobre ese grado pasará Plutón durante el bienio que formarán los años 2017 y 2018. Como este grado tiene gran relación con la construcción de la Europa federal, pues el Tratado de Maastricht viene de ahí, cuando Plutón llegué a ese grado nos mostrará aspectos muy evidentes de toda la iatrogenia humana generada hasta ese momento.

domingo, 23 de febrero de 2014

La desvalorización del trabajo humano

El poder del grado 11 de Capricornio.

Alrededor de 1989.

Si retrocedemos a 1989, un año clave para entender lo que ahora está sucediendo, nos encontraremos con que pocos años antes España había firmado el acta de adhesión a las Comunidades Europeas. La entrada en vigor fue fijada para el 1 de enero de 1986. En este mismo año, unos meses después, Barcelona fue designada sede de los Juegos Olímpicos de 1992. Eso fue a las 13:32 hrs. del 17 de octubre de 1986. Con el horizonte de 1992 en mente, España, además, acometió la celebración de la expo de Sevilla. Los fondos de cohesión empezaban a llegar. Entre unas cosas y otras, el nivel de empleo estaba en lo alto.

En 1989 se formó la gran conjunción entre Saturno y Neptuno, un aspecto al que se le suele atribuir un tono izquierdista. Dicho de otro modo, cuando Saturno y Neptuno forman aspectos en el cielo, y la conjunción es uno de ellos, es factible que las políticas de reparto de riqueza sean más equitativas que cuando Saturno hace aspectos con Plutón o con Urano.

Sin embargo, en relación a los aspectos entre Saturno y Neptuno, tengo mis más y mis menos. No digo que las políticas no puedan ser más izquierdistas en consonancia eon este aspecto. Más bien, lo que intento comprender es si esas políticas son formas maquilladas que el mismo poder, que ahora le da por facilitar la concentración de dinero en pocas manos, usa para eternizarse. Es decir, la pregunta que me hago es si las políticas sociales son realmente consistentes o son, más bien, burbujas o situaciones de poca duración.
La conclusión a la que llego es que los momentos históricos en los que la izquierda gana sólo sirven para crear burbujas que llevan, a poco tardar, a que todo vuelva a que sea la banca la que siempre gane.

Los aspectos Saturno-Neptuno pueden reinterpretarse de la siguiente manera: cuando los gobiernos hacen políticas favorables al trabajador no lo hacen para favorecer sino para fomentar la desmovilización. Ello sirve para que se encarne, desde el punto de vista del trabajador, el famoso dicho: pan para hoy y hambre para mañana.

El valor del trabajo humano.

Los años en los que se produjo esta conjunción fueron los de la gloria de los gobiernos de Felipe González. Pocos años después sobrevinieron los casos de corrupción y el consiguiente declive de su figura. Además, coincidiendo con la decadencia, y ya celebrados los Juegos Olímpicos y la Expo, los niveles de paro empezaron a subir alarmantemente. Estos fastos supusieron el estallido de la burbuja laboral.

Más cosas. Fue en los años 80, los anteriores a la conjunción que nos ocupa, en los que la creación de empleo por parte de las empresas no públicas empezó a ir a la baja de forma irreversible. Sin embargo, y por todo lo que les acabo de comentar, sí que va a más la creación de empleo público (o creación de empleo con empuje institucional por parte de lo estatal), lo cual sirve para compensar lo anterior. Es decir, en los años que circundan a esta conjunción se crean las condiciones de lo que luego nos ha estado viniendo. Si quien creaba empleo era al rebufo del empuje dado por lo estatal, cuando lo estatal se ve recortado por la crisis y por un modelo que le está llevando a la miniaturización definitiva, ya vamos viendo que el asunto del empleo y del paro han entrado en una vía bien difícil.

Dicho con otras palabras, esta conjunción entre Saturno y Neptuno, que abre un ciclo que durará hasta el 2026, supone la creación ilusoria de puestos de trabajo en un primer momento, hasta los primeros 4 años (de 1989 hasta 1993), que ha llevado a la situación de paro estructural que se ha mostrado con todo su dramatismo como resultas de la crisis en la que estamos desde 2008.

Entre unas cosas y otras, el resultado es que el trabajo ha perdido el valor. O, mejor dicho, ha perdido precio. Se unen a ello varios factores: la incorporación de la mujer al mercado de trabajo a partir de la década de los 70, la inmigración, las deslocalizaciones empresariales, la evasión fiscal, etc. Se busca mano de obra barata en el exterior, con lo que el trabajo se va haciendo cada vez más precario en el interior.

La significancia del grado 11. 

El signo de Capricornio, el terreno de la élite, conserva en su memoria dos momentos estelares: el grado 19 y el grado 11. Del grado 19, en el que se formó la conjunción entre Urano y Neptuno de 1993, he escrito mucho en este blog. Este grado tiene mucha relación con el proyecto europeo. Por otro lado, el grado 19 representa el proceso de acumulación financiera. También, el cambio de modelo que llevará a la clusterización (privatización híbrida de lo que hasta ahora era gestionado por instituciones públicas), En cambio, el grado 11, el que alberga la memoria de la conjunción entre Saturno y Neptuno, representa al trabajador. En este caso, al trabajador de élite, el que trabaja para proteger al poder establecido. Se puede decir que esta conjunción representa un proceso de feudalización o aristocratización del trabajo (y de los trabajadores).

Este grado 11 hace cuadratura con Ceres, un asteriode que representa el valor del trabajador, el mérito, el aprendizaje, el progreso. Se puede decir que esta conjunción ya contenía la semilla del hundimiento del nivel de empleo. Si vemos la diferencia en grados, 4, para que esta cuadratura llegara a la exactitud , ello ya anunciaba que las políticas de izquierda se iban a acabar 4 años después. En concreto, a partir de 1993.

Lo curioso del caso es que sobre este grado 11 acaba de pasar la máquina de arrasar formada por la cuadratura transitante de Urano y Plutón. Quiero pensar, y eso espero, que el nivel de rebaja del valor del trabajo haya llegado ya a su máximo.


domingo, 16 de febrero de 2014

Las grandes conjunciones de Quirón



Las grandes conjunciones de Quirón: 
su influencia unívoca en la psicología individual y en los movimientos sociales.

De la influencia de Quirón en el psiquismo colectivo se ha escrito más bien poco. Es posible que ello venga del hecho de que Quirón sea mayormente tenido en cuenta en contextos terapéuticos. Es por esta razón, para insertar a Quirón en el contexto de la astrología que estudia el movimiento de la sociedad, que me dispongo a escribir una breve serie en la que trataré del ciclo sinódico que Quirón forma con los planetas lentos, los que se toman como referentes en Astrología Mundial. Veremos como Quirón, tanto en su propio ciclo como en el que forma con Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón, puentea el sufrimiento de las personas en su singularidad con el sufrimiento de la sociedad en momentos determinantes. Estos momentos están jalonados por las grandes conjunciones de las que Quirón forma parte.

Ya tenía escritos algunos artículos al respecto. En concreto, los que hacían referencia a la conjunción Quirón-Neptuno. Podría tomarse esta serie como inaugurada con esos artículos, de los cuales estos son sus correspondientes enlaces:


En próximas entradas de este blog iré dedicando sucesivos escritos a las conjunciones de Quirón con Júpiter, Saturno, Urano y Plutón.

Nota:
En el mapa que acompaña a este texto está simbolizada por la conjunción entre Quirón y Neptuno del 2010. Las coordenadas con las que ha estado calculada son las de Barcelona. 

x Jesús Gabriel
un astrólogo de Barcelona.

jueves, 13 de febrero de 2014

Influencia prenatal en la vida adulta



¿Hasta qué punto influye la experiencia prenatal en nuestra vida adulta?

De 20 años a esta parte está surgiendo una percepción que propone que la vida de los humanos está marcada por la experiencia prenatal. Además del enfoque expuesto por Stanislaf Groff sobre las matrices perinatales -en relación a la experiencia relacionada con el parto, con su forma y con las consecuencias para la vida de la persona, incluso en sus fases adultas-, surge en otros sectores de la psicología una percepción que considera que es todo el periodo prenatal, y no sólo lo acontecido alrededor del parto, el que influye en la totalidad del desarrollo emocional de la persona, incluso con efectos que perdurarán durante toda la vida.

En concreto, se dice que el 75 % de nuestra vida es una resonancia de lo acontecido durante los meses de embarazo. Así, pues, se podría decir que nuestra salud -su base temperamental y orgánica- está muy relacionada con la experiencia fisiológica y espiritual de haber pasado por el proceso de gestación. Vista así, la vida propia, desde que es engendrada hasta que llega el momento de la muerte, es una única pieza. El parto, pues, es una experiencia en la que se uno lo previo con lo posterior. A lo largo de la vida experimentamos nacimientos que reproducirán el parto fisiológico, tanto en lo biológico como en lo simbólico.

¿Influyen las características del parto en el modo de suicidarse?

A continuación, y antes de pasar a considerar cómo se puede percibir este asunto desde el mapeo astral, les cito un párrafo cuyo autor es Peter Chappell. El libro del que procede es Los traumas emocionales y su tratamiento con la Homeopatía. En él se dice, además de lo indicado en el siguiente párrafo, que al nacer pueden aparecer los viejos traumas del nacimiento del padre o de la madre.

Paso al párrafo:

En las investigaciones sobre suicidios se ha llegado a la conclusión de que los traumas creados en el momento de nacer tienen una influencia decisiva en el tipo de suicidio que se puede llegar a cometer. Cuando en el nacimiento se utilizan muchos medicamentos, es posible que el adulto se suicide con fármacos (y yo diría que posiblemente se vuelva adicto a las drogas). Cuando en el proceso de nacimiento hay asfixia, el suicidio por este método será la posible forma en que la víctima se quite la  vida y cuando se llega al mundo con la intervención de dispositivos mecánicos, como los fórceps, el suicidio se cometerá por medios mecánicos como el ahorcamiento. Todo esto encaja con las ideas acerca de la "repetición" de la que ya hablé en páginas anteriores. Estos hechos destacan la relevancia de los traumas que sufrimos en el momento del nacimiento.

Monitorización astrológica de la psicología prenatal.

Los mapas natales contienen una información muy interesante de tener en cuenta en relación a cómo es la persona y cómo ha sido la experiencia prenatal, y hasta qué punto, cómo, cuándo y en qué esta experiencia reverberará en los acontecimientos de la vida adulta.

Factores:

• La conjunción Sol-Luna prenatal describe lo que ha supuesto para los padres la llegada al mundo del usuario de determinada Carta. El signo en el que cae describe qué elementos del modo de vida han sido activados como consecuencia de la llegada de este hijo y cómo ello va a influir en la arquitectura psicológica individual. El signo y el grado refiere a aquello a lo que los padres dieron prioridad, ya sea voluntaria o involuntariamente. Aunque esta conjunción no se suele consignar en la Rueda Astral, su importancia, como digo, es tal que influye en las motivaciones, en la salud y en diversos elementos que actúan desde el inconsciente.

• La progresión inversa de la Luna, a razón de un grado hacia atrás por mes, nos indicaría qué incidencias pueden haber afectado la psique emocional del nativo.

• El ascendente y sus aspectos nos indica cómo fue el parto. De aquí sería deducible que el aspecto físico de la persona, el descrito por el ascendente, puede delatar si hay secuelas procedentes del parto.

• La Casa XII indica la experiencia prenatal mayormente recordada. Es muy habitual que se concentre en esta Casa la atención de los astrólogos que investigan el periodo intrauterino. Sin embargo, como señalaré en el siguiente punto, este factor se queda corto.

• Las Casas que van de la IV a la I reflejan cada una lo acontecido mes por mes. El primer mes está reflejado en la Casa IV; el segundo, en la Casa V; y así hasta llegar a la antesala del parto, la Casa XII, y el ascendente, que como ya he indicado es el parto mismo.
Con este detalle se pueden llegar a conocer los acontecimientos, su orden, si ha habido tensión, etcétera. Incluso se podría percibir cuándo cada uno de los padres se ha implicado psicológica y existencialmente en el proceso de gestación.
Hay astrólogos que utilizan la Carta de la concepción. Con este modo que les acabo de describir me parece innecesaria, a parte de la complicación que supone disponer de dos Cartas.

• De acuerdo a lo expuesto en el último punto, 3/4 partes de la Carta -de las Casas IV a XII- pueden ser consideradas como influencia prenatal. Son tres cuadrantes. Si consideramos que hay cuatro, aquí tendríamos la corroboración de que 3/4 partes del desarrollo vital adulto son un reflejo de la vida prenatal.

Un tema apasionante.

x Jesús Gabriel
un astrólogo de Barcelona.

domingo, 9 de febrero de 2014

El poder del 139.

¿Será el futuro más femenino que masculino?
¿Surgirán formas de mancomunización o de cooperación que compensen los recortes presupuestarios que afectan a los servicios públicos?
¿Se transformará el sistema capitalista en comunista por decreto?

Acerca del ciclo de 139 años.

El estudio de los ciclos permite observar una ruta invisible que relaciona unos hechos con otros. En el caso que nos ocupa, el ciclo de 139 años, la ruta nos habla de una forma de imperialismo basado en lo pragmático. Es decir, el capitalismo expansionista se va a ir volviendo más ecologista. Les explico por qué.

Los ciclos que forman las conjunciones entre Urano y Plutón guardan mucha relación con el reparto del poder real. Este reparto suele resultar muy conflictivo y las luchas entre facciones de la élite económica, política y financiera suelen repercutir, y mucho, sobre la población. Es decir, la población es el receptor pasivo de estas trifulcas, desaguisados y efectos iatrogénicos que generan estas luchas. 
Los ciclos anteriores, los que han ido formando Urano y Plutón, han sido todos en signos de fuego. Por tanto, pues, imperialistas, impositivos y belicistas. Esto ha sido así desde hace más de 500 años. Sin embargo, con la conjunción habida en mitad de los años 60 del siglo XX, el motivo del ciclo pasa a signos de Tierra. En concreto, a Virgo, que es el signo en el que se produjo la conjunción que inició el actual ciclo. El siguiente ciclo se iniciará en el 2104 y la conjunción que lo abrirá recaerá en el signo de Tauro. Por tanto, pues, la zona alta de la élite pasa de ser imperialista a pragmatista. 

Cuando un ciclo se acaba, sin embargo, sigue su influencia durante un tiempo más hasta ocupar parte del ciclo siguiente. Esto lo estamos viendo claramente en nuestros días.
Ahora estamos en el primer cuarto de un ciclo que se inició en los años 60. Ya he comentado que la conjunción que lo inicia tiene un motivo pragmatista. Sin embargo, el imperialismo belicista residual procedente de la serie cíclica anterior choca con el paradigma que ha de desarrollarse durante los 139 años que van desde esos años 60 hasta el 2104. 
Por tanto, pues, este primer cuarto de ciclo crítico supone un choque entre las viejas memorias y el paradigma emergente de corte pragmatista-ecologista que la nueva élite necesita imponer definitivamente.

Hacia la mancomunización y la cooperación.

De los ciclos anteriores hemos heredado una tendencia individualista muy fuerte que tanto ha cuajado en el rico como en el pobre. Hemos tenido una educación que ha generado en las personas aspiraciones a una vida económicamente autosuficiente. Ello ha generado una tendencia a la desmovilización cuyas consecuencias se traducen en una falta de contrapoder social por parte del colectivo de los trabajadores. Por otro lado, como vemos en la esfera privada, las personas nos relacionamos poco con los vecinos, pues cada cual tiene en su casa las comodidades que hace que no haga falta la cooperación comunitaria de proximidad.

La cultura de la propiedad privada ha estado relacionada con el éxito individual, con la dignidad, con la individualidad. Cada cual en lo suyo y con lo suyo. Sin embargo, las cosas están cambiando.
Hasta es posible que el sistema social se desgaje en capitalista, para unos pocos, y permita que para unos muchos se vuelva comunista. Sería, pues, un sistema híbrido.


Por otro lado, asistimos a una reducción de las clases medias. El pobre ve menguar su poder adquisitivo mientras observa que el rico es más rico. No queda otro remedio que un retorno a la cooperación de proximidad... y, de ahí, quizá, a una cooperación ciudadana, nacional, etcétera.

Se trata de una etapa en la que los sueños, utopías y proclamas, que hasta ahora se quedaban en teorías, conversaciones y discursos, van a tener que pasarse a la acción concreta. Paradojas de la vida, que para que algunos sueños de izquierda se cumplan se haya tenido que esperar a una situación que obligue a ello.

Sin embargo, un cambio de cultura que apuntara a la cooperativización tiene sus peligros. ¿Consentirán las élites que la clase trabajadora se organice en cooperativas y mancomunice sus necesidades, con lo que ello supone de movilización social (o desmovilización del individualismo que ha dominado hasta ahora)?

Yo creo que la información de los brotes verdes, esos que dicen que hay o que vienen, forma parte de las maniobras de distracción piramidal que el sistema utiliza para hacer que las personas (no)tomen decisiones en una determinada dirección.

Bueno, pues, volviendo al tema de los ciclos: la parte más intensa está aconteciendo ahora. Y todavía nos queda la cuadratura entre Júpiter y Saturno, la cual coincidirá con una nueva recesión (2015-2016).

x Jesús Gabriel
Un astrólogo de Barcelona