jueves, 11 de febrero de 2016

Quirón y la política (y V)

Sobre la procrastinación y la tendencia a dejar que los problemas se eternicen.

En relación a la procrastinación, tan relacionada con el Quirón astrológico, no es cosa única de los políticos. En realidad todos somos procrastinadores en el algún punto o area de nuestra vida. Esa tentación de dejar para más adelante asuntos cuya ejecución hoy pondrían en evidencia nuestra incompetencia. Esa es la sombra bajo la que crece la procrastinación.
Entonces, pues, no queremos soltar el elemento de control, aunque sea ilusorio. Ocurre, por ejemplo, en la relación de los padres con los hijos, cuando nuestros mayores no pueden reconocer un error, pues hacerlo pondría en peligro la figura de autoridad que supuestamente encarnan. Es decir, el pilar en el que se sustenta la familia y la política es el mismo: la autoridad, aunque ésta frecuentemente se basa en que las incompetencias estén convenientemente maquilladas. Ya se sabe, la culpa de algo siempre la tiene otro.

Como los políticos, pues también tenemos un Quirón en nuestra vida cotidiana, solemos dejar asuntos para mañana (o para nunca jamás), especialmente aquellos que requieren de un nivel de audacia que nos pondría en el brete de tener que salir de nuestra área de comodidad. Con la procrastinación dejamos para mañana la resolución de conflictos y la toma de decisiones que acaso hoy no nos vemos con la competencia adecuada para afrontar. Y ahí está la cosa: en evitar las consecuencias. Entonces, para distraer nuestros problemas, dejándolos al lado, lo que hacemos es dejar que la burocracia mental ocupe mayor espacio en nuestras vidas. Esta burocracia es la consecuencia de tener claro a qué se es leal, o mantener lealtades que se contradicen entre sí. Y así es como se crean todavía mayores problemas, y hasta enfermedades.

Quirón y la política (IV)

Quirón y la procrastinación de los políticos.

El político procrastinador, puesto que vive de ello, provoca un conflicto a partir de su tendencia a eludir la toma audaz de decisiones. Se cobija en supuestas lealtades, algunas de ellas ocultas o incomprensibles hasta para él mismo. Por decirlo con pocas palabras, el político se debe simultáneamente a su ambición, a la lealtad a las conveniencias del partido que le apoya y al ciudadano del que dice actuar en su nombre. Lo malo es que entre estas tres cosas hay una gran incompatibilidad, lo cual hace que la política, tal como dice Beppe Grillo, haya acabado siendo una enfermedad mental.

Entonces, pues, como el político tiene una gran necesidad de protagonismo y notoriedad, acaso para tapar su falta de poder real -o para justificar el sueldo y las subvenciones que recibe-, lleva a sectores de la ciudadanía a tomar partido por él a sabiendas de que él no tiene en su mano la posibilidad de encarnar o facilitar lo que él mismo propone en sus discursos. En otras palabras, el politico procrastinador lleva a la gente que dice representar a que encarne el conflicto que luego él no será capaz de resolver.

A la conclusión a la que llego es que la actitud del político parece estar orientada más a impedir que a facilitar.

lunes, 8 de febrero de 2016

Quirón y la política (III)

Quirón y el sistema social y político.

A través de rumiaciones que hice del mito de Quirón llegué a la conclusión de que nuestras vidas giran alrededor de una herida fantasma, y que el sistema se mantiene en pie mientras esta herida no cicatrice, ni se toque, ni se cure, ni se reconozca como pilar de la convivencia social y colectiva. La razón está en que la mayoría de profesiones que tocan el tema de lo intangible -desde la religión a la política, pasando por la psicología, etcétera- existen gracias a este hecho. Estas profesiones, y lo que las rodea, son formas de vida que no consienten ser desarticuladas, pues generan muchos puestos de trabajo (y, por lo tanto, modos de vida). Por lo tanto, en la medida en que generan una identidad, son ellas las que procuran que la herida se mantenga presente.

Es por esta herida que el humano necesita vivir en comunidad -un espacio mental colectivo con un ágora en el centro a través de la cual expresar necesidades y obtener ayuda por parte de la vecindad-. Sin embargo, el ágora ha sido intervenida por estas mafias profesionales. Es decir, el activismo comunitario, que podría transformar y restituir el sentido primordial del ágora, no interesa a estas profesiones, las cuales fundan su razón de ser en que el problema continue.
Por algo será que a las profesiones, la política entre ellas, que tratan con lo intangible se les llama solucionistas.

Así, pues, un político debe su existencia a estos hechos. Desde esta perspectiva, político es quien trata de escenificar los anhelos que se expresarían en el ágora procurando que el pueblo le transfiera a él lo que a todas luces es imposible, pues la única manera de hacer una revolución comportaría que el pueblo debería reapropiarse del ágora, ese espacio mental que cedió a los profesionales de lo intangible.

La idea de que un cambio es posible en un ágora intervenida convierte al anhelo en una mercancía más que se disputan los partidos politicos, los medios de comunicación, los banqueros, los economistas, los abogados, los psicólogos y demás profesiones que trafican con lo intangible.

viernes, 5 de febrero de 2016

La corrupción total

Spotlight. La corrupción integral del sistema.

Acudo a ver Spotlight, una estimable película que narra cómo un grupo de periodistas destapa una larga serie de casos de pederastia en el seno de la Iglesia Católica de Estados Unidos. Sin embargo, no trata tanto de los abusos que unas personas con poder cometen sobre otras que no lo tienen, sino sobre cómo es posible que todo un sistema, incluyendo los mismos medios de comunicación que ahora denuncian, hayan estado mirando hacia otro lado mientras ello se sabía que estaba ocurriendo. Es decir, la película propone un debate consistente en que el sistema tienda a señalar a culpables concretos, acaso como forma de tapar que el asunto es sistémico. De hecho, la película gravita toda ella sobre este debate. A partir de un cierto momento, en la trama sistémica de corrupción que la película describe, se percibe que los mismos periodistas que ahora claman y denuncian se reconocen ahora como cómplices de la corrupción que en el pasado tuvo lugar.

De ello deduzco, ato cabos y lo llevo a otro contexto. El sistema en que vivimos es corrupto de raíz. Como ello no tiene solución posible -o no se quiere que se tenga-, el propio sistema propone que sean unas determinadas personas las que encarnen los pecados a la vista de todos. Por ejemplo, los políticos, que son expuestos ante el foso de los cocodrilos, dando de comer al pan y circo mediático.
Entiendo que el sistema ha convenido que los únicos corruptos deben estar adscritos a la esfera de la política, acaso para dejar a salvo de escrutinio al resto de los poderes fácticos de la sociedad. Ello quiere decir que son los únicos candidatos posibles a ser lanzados al foso de los cocodrilos. Sin embargo, la maraña de intereses que ligan a los partidos políticos con el mundo de las finanzas, de las empresas y de los medios de comunicación es tal que habría que entender que la corrupción política es pecata minuta, un simple tentáculo del gran pulpo que es el sistema.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Quirón y la política (II)

Quirón y los políticos.

El santo patrón de los políticos es Quirón, el maestro herido. También lo es de quien confía en la política. Es decir, de todo aquel que espere que las soluciones puedan venir por vía política. Desde este punto de vista, Quirón representa un ideal de progreso y conciliación de los conflictos basado en el diálogo, el reconocimiento, la aceptación de los propios límites, el respeto de unos por otros. Sin embargo, además, Quiron también puede tener que ver con el miedo, con las creencias limitantes, con la procrastinación, con la burocratización psicológica y mental, y con una forma de vida que impide lo que podría ser posible. El telón de fondo son los intereses contrapuestos, las lealtades contradictorias, la dificultad para percibir y aceptar las cosas tal como son. La consecuencia de ello lo podemos percibir en la tendencia a complicar las cosas; o a que determinadas soluciones, que requerirían de un alto nivel de audacia, no se tomen por miedo al fracaso o porque ello supondría cuestionar un determinado estado de comfort. Como ven, paradojas.

Así, pues, podríamos definir la política como una forma de hacer que se basa en que los problemas no se resuelvan, por más que se pregone lo contrario. Por lo tanto, político es alguien que se imposta, que se reviste de una actitud de poder aparente con el fin de ocultar una debilidad de fondo que no quiere mostrar o que le resulta difícil de tolerar.

¿Cuándo se ha visto que un político acepte que se ha equivocado? Y aún más. ¿cuándo un político que se ha equivocado señala a otros, a los de la oposición, para tapar sus propias miserias? Y añado otra: ¿cuándo los políticos proclamarán, en una muestra de honestidad sin precedentes, que la politica y las instituciones no pueden hacer nada en relación a lo que la ciudadanía plantea?

Lo que quiero decir con ello es que la politica es un modo de vida, un negocio como otro cualquiera. La politica vende soluciones, del mismo modo que un prestidigitador saca una liebre de un sombrero.

La nueva política.

Ahora me referiré a los politicos emergentes, de los cuales se alberga una cierta esperanza de cambio. Suelen impostarse con discursos de crítica hacia el sistema. Sin embargo, el sistema económico está funcionando, de un tiempo a esta parte, más allá del control político. Deduzco, pues, que el político emergente cree que puede cambiar la tendencia, que puede devolver al estado y a las instituciones la tutela perdida que las desregulaciones de estas últimas décadas se han estado regalando al mercado.

Es decir, si parte de mi escala de valores se ha formado en base a la crítica al sistema es muy posible que yo no quiera que el sistema cambie. Es decir, la crítica se ha incrustado en mi carácter hasta el punto de convertirse en mi razón de vida. ¿Cómo querré, pues, que el sistema cambie si precisamente mi vida se está construyendo en base a que el sistema perviva con las actuales formas, de las cuales hago queja y, por tanto, modo de vida?
Como pueden imaginar, no sólo la política encaja en este modo de funcionar. También lo podríamos ver en otros contextos.

martes, 2 de febrero de 2016

Quirón y la política (I)

Quirón y la política.


¿Quiere realmente el politico la movilización popular, cuando su razón de ser consiste en que el pueblo se quede quietecito como está y le transfiera a él sus esperanzas, para que las gestione según su conveniencia?
¿Es la politica un ejercicio esquizoide o, como dice Beppe Grillo, una enfermedad mental?

El político se mueve entre la movilización y la desafección del pueblo. No le interesa un pueblo desafecto que no le corresponda cuando lo necesita; y tampoco le interesa un pueblo movilizado que le ponga cara a cara ante su propia incompetencia. Le interesa que se le deleguen las expectativas de cambio, eso sí, y que el pueblo renuncie a la acción para que sea el político quien la encarne.
 
Este artículo es el primero de una serie que iré publicando en próximos días.

domingo, 17 de enero de 2016

La fase escatológica del capitalismo: 2008-2066


"En algún momento de la fase escatológica del capitalismo, desde el 2008 al 2066, se pondrá en evidencia hasta qué punto las avejentadas estructuras del estado-nación son perjudiciales para los intereses de la oligarquía global."



En el artículo anterior les comenté que el declive del ciclo capitalista conllevará una pérdida de absorción o de inclusividad –el paraguas que se va cerrando y protege a cada vez menos porción de ciudadanía-. O lo que es lo mismo: cada vez más sectores sociales van a ser empujados y excluidos, lo cual ayudará a que las cooperativas puedan florecer. Pura necesidad. Al final, de aquí a unos años, se irá produciendo una hibridación entre los restos de lo estatal, las cooperativas y los clusters. Las mega-regiones, concepto acuñado por Richard Florida, se construirán en base a estos pilares. Estas mega-regiones son incompatibles con los actuales estados-nación, tan burocratizados ellos.

Junto a los clusters, las cooperativas van a articular el nuevo feudalismo, el neo-feudalismo. En este nuevo paradigma, del cual surgirá el sistema que más adelante reemplazará al capitalismo, el valor mayor no estará definido por el dinero sino por las relaciones. Ello pondrá de manifiesto otro tipo de contradicciones, las cuales conllevarán otro tipo de luchas. Las espaldas no se cubrirán con dinero sino con relaciones. Las personas serán los activos y los elementos de la contabilidad, no las posesiones materiales. O lo que es lo mismo, el bienestar no se comprará con dinero sino con fidelidad. Tal bienestar se obtendrá, más bien, como consecuencia del paraguas relacional en el que uno sea capaz de habitar, más que la pertenencia a un estado. Lo cual dará como para pensar que cada cooperativa o cada clúster puede llegar a tener algo de logia o congregación. Incluso, debido a estas razones, hasta podrían estar politizados. Entraremos en el neo-feudalismo y en el neo-activismo.

Los partidos de izquierda, todo hay que decirlo, salvo excepciones, rara vez han dado apoyo al movimiento cooperativista. Puede haber varias razones:

a.- la izquierda es estatista, a diferencia de la derecha, que apuesta por apoyar la libre empresa y el lucro. Entendiendo como estatista una posición que ve en el estado un elemento de equilibrio y de soberanía.
b.- los partidos, tanto de derecha como de izquierda, ven en el cooperativismo una competencia que los puede eclipsar, pues amos ven en el estado el único paraguas posible.

Sin embargo, como estamos viendo desde hace años, el mercado ha sido convertido en el todo, en el poder omnímodo, o eso dicen, dando lugar a que las incompetencias y obsolescencias de los estados queden a la vista de todos.

Ya sea por estas razones, o por otras sin identificar, todo va a cambiar, incluso los partidos de izquierda. Entre otras cosas, porque el estatismo está en declive, de la misma manera que lo está el sistema capitalista. Capitalismo y estado –libre empresa e intervencionismo estatal- avanzan en paralelo. Aunque compiten, se contradigan y sean enemigos, cuando caiga uno caerá también el otro. La consecuencia de ello es que a la izquierda, y quizá también la derecha, no le quedará otro remedio que fomentar un modelo cooperativista.

En el 2023-2025 Plutón ingresará en el signo de Acuario y Neptuno lo hará en el signo de Aries. Lo vamos a notar. A partir de ese momento empezaremos a percibir un nuevo liderazgo más acorde con los designios y las mentalidades propias del siglo XXI.

También, en este 2016, nos afectará una cruz en signos mutables formada entre Saturno, Júpiter, Neptuno y Quirón, que llevará a las instituciones y a la economía a una crisis que dejará profunda huella para el resto del siglo. Si faltaba una mayor percepción de la obsolescencia del sistema, lo veremos aún más durante este año.
Escatología en estado puro.

viernes, 15 de enero de 2016

Apoteosis del capitalismo tardío: 2018-2023


La refundación del capitalismo tardío: 2018-2023



En el artículo anterior cité el asunto del TTIP. Lo hice procurando ser neutral, al tiempo que sopesando y tratando de comprender los contras que pone la izquierda y los pros que supuestamente pone la derecha. Mencioné que el TTIP la consecuencia lógica, un escalón más, de un proceso mayor y más antiguo que arranca de la transición del feudalismo a los reinos, a los estados, a los imperios, y de ahí a las grandes organizaciones transnacionales. De éstas, por ejemplo, las que salieron del final de la 2ª. Guerra mundial y de los acuerdos de Bretton Woods (el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial) y a lo que hoy llamamos UE. Como ven, el TTIP baila en la misma cuerda. Estamos, pues, en plena reinvención continuista del capitalismo.

Es decir, lo que viene -ya estamos en ello- es la fusión entre lo público y lo privado, una hibridación entre las competencias de los estados y las de las grandes corporaciones. Las corporaciones mandan y los estados serán los validos de ellas. O si lo prefieren, los estados funcionarán como empresas cuya justificación serán los resultados. Es decir, los estados serán, son, los instrumentos de las oligarquías. Entonces, pues, no hay nada nuevo en el tema del TTIP, que es un instrumento al servicio de la oligarquía global. En el fondo, una progresión más en la lógica de la historia.



Connotaciones astrológicas.



Además del determinante e inminente tránsito de Plutón por el tercer decanato de Capricornio, durante el tiempo que va del 2018 al 2023 se van a producir una serie de conjunciones. Una de ellas, la que formarán Saturno y Plutón en el 2020, pone fin al ciclo neoliberal que se inició en 1982. En aquella etapa gobernaban Margaret Thatcher y Ronald Reagan. Una declaración de la primera proclamó que sólo podría gobernar para el 75%. Pues bien, visto lo que está ocurriendo, puesto en evidencia con la crisis, estamos viendo que los gobiernos gobiernan no para un 75% sino para un grupo bastante menor. A partir de este hecho podemos augurar que la exclusión social va a ir a más, entendiendo por exclusión toda aquella situación que afecta a sectores de la ciudadanía a las que las instituciones dejan de atender (excepto que surja un movimiento que modifique la tendencia). Me explicaré mejor en el párrafo siguiente.

El ciclo de la actual fase del capitalismo -la ligada a la era del petróleo- se inició en 1820-22 (Plutón en Aries) y acabará cerca del 2070 (cuando vuelva a Aries). La mitad ascendente del ciclo –recordemos la órbita excéntrica e irregular de Plutón- nos lleva hasta 1971 (Plutón en Libra), habiendo pasado por la crisis del cuarto creciente (Plutón en Cáncer), que coincidió con la 1ª Guerra mundial. La crisis del cuarto menguante acaece con la entrada de Plutón en Capricornio, lo cual coincide con la actual crisis.

Volvemos a Libra, fase plena del ciclo. En 1971 gobierna Richard Nixon. Un hecho clave de aquel momento fue cuando se produjo la retirada del patrón oro, que dio de comer a la economía financiera o especulativa. Además de este cambio de patrón, por esa época se produce la primera crisis del petróleo, toda una avanzadilla de los tiempos que habían de venir.

Alrededor del 1971 se produjo la máxima absorción que el sistema capitalista estaba dispuesto a ejercer. Cuando digo “absorción” quiero decir que el ciclo del capitalismo, que hasta ese momento tenía desplegado el paraguas, empieza a cerrarlo. Lo fue abriendo desde el inicio del ciclo (1820-22), y así hasta llegar a su fase plena (1971). A partir de ese momento, en la década de los 70, el paraguas empieza a cerrarse. Con el declive del ciclo, de 1971 a 2070, los gobiernos capitalistas van perdiendo eficiencia en favor de los mercados, y así hasta llegar a que ese porcentaje indicado por Thatcher se vaya volviendo inverso. Hoy en día parece que los gobiernos actúen para tener contenta al 25 % de la ciudadanía. El resto de la población irá siendo excluida en paralelo al cierre progresivo del paraguas, cosa propia del sistema en fase de declive final. Sin embargo, con la exclusión emerge el momento de las cooperativas. Y hasta es posible que el sistema capitalista nos vaya empujando para que nos hagamos comunistas (sin llamar así a la cosa, claro).

Bromas a parte, o no, la emergencia del cooperativismo nos va a ir llevando a una situación ya vivida muy anteriormente. Me estoy refiriendo al feudalismo, un neo-feudalismo, tema del cual he tratado y seguiré tratando en otros artículos.

sábado, 9 de enero de 2016

El TTIP y la Conspiración de Capricornio


El TTIP, el ciclo del capitalismo y la Conspiración de Capricornio.

¿Es el TTIP una forma de burocracia controladora al servicio de una élite, como lo ha sido la Iglesia Católica, los Estados-nación de la modernidad, los grandes organismos transnacionales, como la UE; o como lo son, por ejemplo, ciertos aspectos del mundo de internet, que suplanta y subvierte la relación entre humanos; o, también, la política y los políticos, que parece que más que servir al país lo que hacen es aportar más impedimentos y burocracia mental, además de la que ya hay?

Se está hablando mucho estos días del TTIP, con un movimiento popular en contra y numerosas dudas que el tema plantea. Sin embargo, voy a procurar ser neutral en este asunto. Es decir, ni de derechas ni de izquierdas, ni a favor ni en contra de la libre empresa, ni estatista ni no estatista.

Tan sólo una reflexión en relación a un proceso que no es nuevo en la historia:

Cuando se formaron los reinos, dejando atrás el feudalismo local medieval, se instituyó una forma de poder ciertamente globalizado, a través de tratados que imponían un orden mayor. Luego vino la formación de los imperios y de los estados. Luego de estos últimos, la UE, por poner un ejemplo, la cual aspira, y ya lo vemos, a imponer normas que trasciendan las de los estados. Así, pues, entiendo que la creación del TTIP es la continuación de esa misma lógica.
Algunos dicen, y con razón, que el TTIP creará tribunales privados orientados a proteger a las grandes corporaciones. Sin embargo, como podemos ver a lo largo de la historia, la esfera de lo público y la esfera de lo privado han estado en trifulca desde que existe el ágora. O dicho de otro modo: en el mundo de las instituciones públicas (orientadas a regular lo común) se entremezclan los intereses de las empresas privadas (con prioridad por el lucro). Lo vemos, por ejemplo, en la calle, que los negocios privados inundan y coaccionan el espacio de todos. En realidad, la diferencia entre lo que es público y lo que es privado parece ser tan sólo semántica. El espacio público está lleno de intereses privados, incluyendo los de cada cual.

Ahora trataré de argumentar a favor del TTIP. Yo, que me siento de izquierda y, por tanto, estatista, aunque valoro el espíritu emprendedor de los empresarios nobles, entiendo que el TTIP es la consecuencia lógica de la desregulación. De este tema, de la desregulación del capital y de la deslocalización de empresas, ya he tratado en artículos de este blog. El asunto es que como los estados han quedado desbordados por los mercados -recordemos a Juan Carlos I, cuando explotó la crisis, diciéndonos que la cosa era de los mercados-, los mismos estados deben crear macro-estructuras con las que hacer frente a la anarquía del mercado. Es decir, y sigo la palabra de los economistas, algunos de los cuales reclaman que hay que regular, que si hay un mercado que se ha hecho demasiado grande y complejo como para poderlo contener, habrá que crear formas tanto o más mayores y complejas. Es posible que este sea el camino que se está emprendiendo con el TTIP. Como todos los ingenios humanos, y más en cuanto a asuntos económicos, políticos y sociales, la mayoría suelen generar efectos secundarios que pueden ser peor que el problema que se trata de solucionar. Es decir, el nivel de competencia que se requeriría es demasido alto para la complejidad alcanzada. Es decir, el TTIP no funcionará tal como se pretende, por la sencilla razón de que ninguna solución está funcionando. Por otro lado, el humano, cuando su nivel de competencia no satisface el ideal de servicio público, suele volverse más egoísta y partidario de lo que es suyo. O, dicho de otro modo: el humano, a partir de cierto nivel de complejidad, y ya hace mucho que este nivel se superó, se vuelve proporcionalmente incompetente.

Sin embargo, y a pesar de esta humilde y subjetiva opinión, el TTIP (u otro invento) saldrá adelante. Y hasta es posible que el euro-dólar se convierta en la moneda de referencia definitiva, desplazando definitivamente al euro y al dólar. O el yuan, justo después.

Paso página. Ahora quisiera referirme a cómo será el mundo de la micro-economía, aunque lo trataré más adelante en otro artículo. Es decir, a lo que serán nuestras vidas durante el ciclo capitalista. Sin embargo, doy unas pistas:

-    Paradójicamente, el mundo capitalista favorecerá y facilitará el comunismo (+-) y la cooperatividad.
-    El mundo del dinero dará paso al mundo de las relaciones.
-    Las cooperativas darán paso, junto a los clusters empresariales, a una nueva era feudal (+-).
-    Los estados ejercerán la tarea de control de las oligarquías.
- Las oligarquías corporativas ejercerán funciones que hasta ahora estaban en manos del estado.


Bueno, si lo miramos bien se ve que no va a haber nada nuevo en el fondo. Tan sólo habrá cambios en la semántica, en las formas de explicar las cosas, a través de nuevos conceptos, en la narrativa. Aunque el capitalismo caiga, la desigualdad seguirá como hasta ahora, pues viene de mucho antes de que el sistema capitalista hubiera sido bautizado con ese nombre.

Este artículo viene a cuento de la próxima conjunción entre Saturno y Plutón en Capricornio en el 2020. Esta conjunción pondrá fin al ciclo neoliberal iniciado en 1982 y servirá para fijar las estructuras de gobierno propias del siglo XXI. Es decir, la fusión entre lo privado (la empresa corporativa) y lo público (las instituciones estatales).
De ello seguiré tratando en el siguiente artículo.

Nota:
Para quien le interese ampliar conocimiento en relación al TTIP y otros tratados, les recomiendo el monográfico de Le Monde Diplomatique correspondiente a octubre de 2015.

O también, en internet, en el blog de David Soler:

viernes, 18 de diciembre de 2015

Calcarea Phosphorica y el grado 15 de Acuario


Calcarea Phosphorica y el grado 15 de Acuario: el compromiso comunitario y la evasión de la individualidad.

La tipología más relacionada con Calcarea Phosphorica está representada por personas sensibles hacia el bienestar de los demás. Suelen ser empáticas, volubles y dispersas. Suelen idealizar la relación con lo comunitario, acaso porque tienen mal conceptualizado su propio egoísmo.
Por estas mismas razones, alterna la predisposición a ayudar a los demás con la superficialidad o falta de concreción en cuanto expresar las propias necesidades, lo cual da lugar a que estas personas acaben poniendo difícil que los demás las conozcan en profundidad.  Por decirlo con pocas palabras, el punto débil de estas personas gira alrededor de la intimidad. Se encuentran más cómodos en el grupo o en relaciones etéreas, pues es de esta manera que se esconden. También se esconden a través de la soledad, lo cual da a entender que esta persona necesita tanto de la compañía como de la soledad. El otro punto de gravedad es que Calcarea Phosphorica siente que le falta solidez y solvencia emocional, lo cual dificulta que pueda tomar decisiones. Es decir, teme definir para así evitar enfrentarse a las consecuencias de los actos.

Estas personas pueden prestar atención a diversas necesidades de otros, yendo de aquí para allá sin realmente centrarse o profundizar en ninguna de ellas. Se podría decir, pues, que a Calcarea Phosphorica le cuesta comprometerse, contradiciendo lo que aparentemente quiere transmitir. En realidad no se permite expresar abiertamente lo egoísta que en realidad es. Al tratarse de una persona empática y voluble, transita por las emociones sin dejar que ninguna le llegue hasta el fondo de manera estable y confiable. Calcarea Phosphorica rehúsa permanecer, concentrarse, entregarse. Podría tratarse de una persona angelicalmente etérea, que viaja por las emociones sin detenerse, interesándose por ellas y eludiéndolas a partes iguales.

El otro aspecto de Calcarea Phosphorica guarda relación con las limitaciones. Pareciera que resbalara por ellas, como si tratara de escapar. Experimenta los inconvenientes de la vida como si éstos fueran una imposición que viene desde fuera. Quizá sea por eso que su interés por los demás lo es mientras no suponga un compromiso. Es como si la tipología Calcarea Phosphorica fuera, más que una persona presente, una varita mágica que se posa fugazmente: un ser más espiritual que físico. Quizá sea por ello que a la persona Calcarea Phosphorica le cuesta definir objetivos y necesidades, pues su dispersa fugacidad se lo impide. Así, pues, comprometerse con estar presente y prestarse profundamente a los demás llevaría a esta persona a tener que solidificar, concretar y asumir sus limitaciones y compromisos, lo cual es justo lo que está tratando de evitar.

El grado 15 de Acuario.

Calcarea Phosphorica reverbera en el grado 15 de Acuario. Este grado es uno de los más maternales que pueda haber en el signo de Acuario, lo cual nos lleva a pensar que puede contener un buen potencial para desarrollar habilidades terapéuticas, médicas o psicológicas. Se trata de alguien que conoce el sufrimiento y, por ello, no quiere sufrir. Quizá sea por eso que tiene en potencia el don de tratar con el dolor de los demás, procurando solución o alivio. Sin embargo, este interés por el sufrimiento ajeno puede ser una forma de olvidarse de sí mismo.

Aún con la fugacidad de su empatía, este grado representa una tendencia a somatizar el desorden emocional sobre el sistema digestivo y sobre la piel y los huesos (incluyendo los dientes). Se trata, sin duda, de una forma que tiene la psique de avisar de que algo no está siendo gestionado –por ejemplo, a través de la relación con la comida: ya sea porque come o porque no come-.

La persona representada por el grado 15 de Acuario es tímida o vergonzosa a la hora de expresar directa y claramente sus necesidades, acaso por temor a resultar absorbente o egoísta ante los demás. Prefiere ayudar que ser ayudada. Por lo tanto, podríamos decir que aprovecha su empatía para esconder sus necesidades y sus limitaciones. No sabe, o no quiere, pedir lo que necesita. Sin embargo, hay un temor de fondo en relación a tener que depender de los demás debido a estas necesidades.

Precisamente, una de las quejas internas de Calcarea Phosphorica está relacionada con la sensación de no estar llegando a ningún sitio, lo cual es consecuencia de su tendencia a la fugacidad. También, de tanta dispersión, la persona puede acabar aislándose profundamente del entorno, aún mostrándose cooperativa. Paradojas de Calcarea Phosphorica, la persona, de tan empática que es con las emociones de los demás, no se siente legitimada para expresar sus necesidades íntimas. En todo caso, si lo hace, lo hará sutil e indirectamente, inconscientemente, o procurando no ser demasiado explícita. O a través de una enfermedad que no podrá eludir.

Para Calcarea Phosphorica-grado 15 de Acuario, el sufrimiento humano crea conciencia comunitaria, a la vez que articula y legitima las relaciones de ayuda. Sin embargo, el drama existencial relacionado con Calcarea Phosphorica procede de la no aceptación de este hecho, en la medida que es una limitación, dando lugar a una oscilación entre aceptar y no aceptar estas condiciones engorrosas de la vida material. Acaso sea porque hay una tendencia natural idealista que lleva a aspirar a vivir sin sufrimiento ni dolor, para que no haya necesidad de exponerse a expresar necesidades poco agradables ante los demás.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Alumina y el grado 12 de Escorpio


Alumina y el grado 12 de Escorpio. El sentido insatisfecho de pertenencia.



Por lo general, como hago con todas las tomas homeopáticas, procuro no informarme para qué sirve ni a qué perfil responde el medicamento en cuestión. Siento que la homeopatia es un pozo sin fondo, y que todo lo que hay escrito sobre la materia médica es tan sólo la punta del iceberg. Por eso prefiero hacer las tomas sin dejarme condicionar. Por lo general, cada medicamento genera una información a nivel mental. 
La mayoría de veces, cuando he hecho tomas con otros medicamentos, esta información acaba llegando a los pocos días. Con Alumina, sin embargo, todo lo que llega parece escaparse. Me está costando descifrar la información, que la hay. Por eso es muy posible que Alumina tenga relación con información sutil que no quiere ser desencriptada, como si se tratara de un registro oculto. Posiblemente remueva memorias profundas, complejas, viejas lealtades, viejos temores, aprehensiones de origen desconocido, sospechas que se despiertan en relación a las supuestas intenciones de los demás.

Sin embargo, y ya que la información no la veía por dentro, vino desde afuera. La respuesta a mi búsqueda llegó a través de un proceso de coaching que compartí con dos personas que respondían al perfil de Alumina. Fruto de la pertinente observación es que llegué a una determinada conclusión, que expongo a continuación.

Pulsión y propósito.



En la persona caracterizada por Alumina hay un propósito por mantener ocultas ciertas pulsiones, lo cual impide que se muestren claramente la nobleza de miras de tanto ella como de las personas con quienes comparte espacio vital. Es decir, Alumina disfraza, maquilla o suplanta determinados anhelos -a menudo a través de formas religiosas, espirituales, filosóficas o psicológicas- de encuentro profundo con los demás. Sin embargo, el asunto reside en la idealización de este hecho. Entiendo que en Alumina duerme el anhelo por un mundo mejor imposible, y que esta imposibilidad, por otro lado, está encarnada en los demás en un nivel muy profundo y abstracto. Es decir, la persona Alumina es vulnerable a la mezquindad y egoísmo de los demás, tanto más en la medida de su idealización. Es decir, espera un mundo sano, equilibrado y altruista que nunca acaba de darse. Probablemente se trate de alguien que preferiría vivir separado, aislado y protegido de las actitudes mezquinas con las que finalmente se encuentra (mientras anhela ese mundo mejor imposible). Por eso, cuando Alumina trata de defenderse, aunque sea pensando  en ese mundo mejor, fracasa. Y de ahí viene la sensación de ser agredido. La decepción, cuando se produce, es vivida violentamente. La persona cree que la decepción que experimenta forma parte de un propósito intencionado por parte de los demás. La fragilidad es alta; tanto, que uno sucumbe todos los días a ella. Todos los días hay peligro de experimentar como violación lo que es simple egoismo por parte del otro. Ante estas situaciones, la persona Alumina oscilará entre reclamar su dignidad o vivir sumisamente ante lo que es percibido como abuso. Y todo ello vivido con una gran violencia interna, la cual puede afectar tanto al estado de la psique como al bienestar físico.



El propósito de la persona simbolizada por Alumina, más que seguir defendiéndose sin llegar a sentirse protegida, es procurar tener claras las propias limitaciones, pues una persona así tiende a vivir más en los demás que en sí misma. Así, pues, el drama de Alumina es no poder vivir una relación con otra persona en la que ver reflejados y satisfechos sus anhelos más abstractos y profundos. Entonces, cuanta más frustración por la falta de complicidad, he aquí la paradoja, más se refugia en una abstracción que resultará incomprensible para los demás. Y tal es su intensidad, que si apareciera alguien que mereciera la confianza incondicional éste no entendería la complejidad del mundo interior de Alumina, llegando a confundir su anhelo de amor con engaño y manipulación. Es decir, tomaría la complejidad de la persona Alumina como si fuera un pantano de aguas movedizas, que te atrapa y te engulle en proporción a la necesidad de complicidad y reciprocidad amorosa.



Posiblemente el asunto de origen sea una sensación de pertenencia insatisfecha. Es decir, la persona vivió situaciones, acaso en un remoto pasado, en donde no pudo ver consumado su anhelo de sentirse abrazada o incluida en el mundo de los seres queridos. Por tanto, lo que necesita Alumina es ser querida. Sin embargo, y aquí está la cuestión, su nivel de desconfianza es tan alto que cuando alguien se acerca y es percibido como portador de amor puro la tendencia a idealizar el encuentro acaba traicionando la posibilidad de satisfacción. Por tanto, pues, Alumina es como un pez que se muerde la cola, o como un escorpión que se mata a si mismo.



Si hubiera que plantear un trabajo específico relacionado con Alumina este sería el de la concentración, ya que la tendencia es a ir a buscar el amor en situaciones sobre las cuales uno mismo acabará matando o muriendo. Cuando hablo de concentración lo digo en el sentido de buscar una actividad que le centre a uno y que no le lleve a dispersarse en situaciones sobre las cuales no obtendrá satisfacción sino, más bien, desilusión. Y por lo que uno mata o muere es precisamente por la frustración a la que está expuesto.



El individuo Alumina es sentimentalmente hipocondríaco, lo cual alimenta el bucle de la insatisfacción y de la susceptibilidad. Entonces, pues, el trabajo sobre el que tomar conciencia consiste en un retorno a la concreción, para salir de la tendencia a dar a los afectos humanos más trascendencia de la que realmente tienen. O dicho de otro modo: salir de las arenas movedizas creadas por la mente no dominada, procurando re-educarla hasta convertirla en una herramienta fiable y justa.



El grado 12 de Escorpio.



La resonancia de Alumina es sobre el grado 12 de Escorpio. Este grado describe una psicología basada en la sospecha, como si la persona fuera un agente secreto que hubiera recibido un encargo de perseguir a asesinos, criminales, corruptos, falsificadores, etcétera. Quizá sea por ello que Alumina es un investigador que atrae lo que investiga multiplicado por dos y sin control. Si no es consciente de ello, la persona queda expuesta a todo tipo de engaños, tensiones y somatizaciones. De algún modo necesita un clima de paz, en donde las tensiones no obedezcan a asuntos sobre los cuales no tiene ningún control. Es decir, procurar no exponerse a promesas que no se cumplen.

Este grado, además, genera propensión a vivir clandestina o furtivamente los deseos amorosos, ya sea por activa o por pasiva. Es decir, tendencia a engañar al otro, por temor a ser egoísta y resultar rechazado, o, justo por la misma razón, dejarse engañar por el otro por temor a que recelar de él estropee la relación. También, y por la misma razón, a enzarzarse en malos entendidos. Por tanto, tenemos la traición como factor clave de este grado.

Una forma de defensa es mediante la impostación intelectual o racional. Es decir, la persona parece haber desarrollado explicaciones para todo -en relación a si misma y en relación a la idea que tiene hecha de los demás-; incluso mediante formas paranoicas de comprensión que lo que hacen es dar pie a que se repita la falta de complicidad y apoyo de la que tanto se queja. 

Por tanto, la propuesta de Alumina y el grado 12 de Escorpio gira en torno a concretar y ceñir el conocimiento en base a la experiencia real y limitada, en lugar de estar saliéndose por la tangente de las emociones y quedar así expuesto a situaciones decepcionantes. También, quitar la importancia que se le da al vínculo con los demás, rebajando la idealización y procurando el conocimiento compasivo y sin sentirse obligado por ello a cargar con miserias que no ayudan a nadie.