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domingo, 17 de enero de 2016

La fase escatológica del capitalismo: 2008-2066


"En algún momento de la fase escatológica del capitalismo, desde el 2008 al 2066, se pondrá en evidencia hasta qué punto las avejentadas estructuras del estado-nación son perjudiciales para los intereses de la oligarquía global."



En el artículo anterior les comenté que el declive del ciclo capitalista conllevará una pérdida de absorción o de inclusividad –el paraguas que se va cerrando y protege a cada vez menos porción de ciudadanía-. O lo que es lo mismo: cada vez más sectores sociales van a ser empujados y excluidos, lo cual ayudará a que las cooperativas puedan florecer. Pura necesidad. Al final, de aquí a unos años, se irá produciendo una hibridación entre los restos de lo estatal, las cooperativas y los clusters. Las mega-regiones, concepto acuñado por Richard Florida, se construirán en base a estos pilares. Estas mega-regiones son incompatibles con los actuales estados-nación, tan burocratizados ellos.

Junto a los clusters, las cooperativas van a articular el nuevo feudalismo, el neo-feudalismo. En este nuevo paradigma, del cual surgirá el sistema que más adelante reemplazará al capitalismo, el valor mayor no estará definido por el dinero sino por las relaciones. Ello pondrá de manifiesto otro tipo de contradicciones, las cuales conllevarán otro tipo de luchas. Las espaldas no se cubrirán con dinero sino con relaciones. Las personas serán los activos y los elementos de la contabilidad, no las posesiones materiales. O lo que es lo mismo, el bienestar no se comprará con dinero sino con fidelidad. Tal bienestar se obtendrá, más bien, como consecuencia del paraguas relacional en el que uno sea capaz de habitar, más que la pertenencia a un estado. Lo cual dará como para pensar que cada cooperativa o cada clúster puede llegar a tener algo de logia o congregación. Incluso, debido a estas razones, hasta podrían estar politizados. Entraremos en el neo-feudalismo y en el neo-activismo.

Los partidos de izquierda, todo hay que decirlo, salvo excepciones, rara vez han dado apoyo al movimiento cooperativista. Puede haber varias razones:

a.- la izquierda es estatista, a diferencia de la derecha, que apuesta por apoyar la libre empresa y el lucro. Entendiendo como estatista una posición que ve en el estado un elemento de equilibrio y de soberanía.
b.- los partidos, tanto de derecha como de izquierda, ven en el cooperativismo una competencia que los puede eclipsar, pues amos ven en el estado el único paraguas posible.

Sin embargo, como estamos viendo desde hace años, el mercado ha sido convertido en el todo, en el poder omnímodo, o eso dicen, dando lugar a que las incompetencias y obsolescencias de los estados queden a la vista de todos.

Ya sea por estas razones, o por otras sin identificar, todo va a cambiar, incluso los partidos de izquierda. Entre otras cosas, porque el estatismo está en declive, de la misma manera que lo está el sistema capitalista. Capitalismo y estado –libre empresa e intervencionismo estatal- avanzan en paralelo. Aunque compiten, se contradigan y sean enemigos, cuando caiga uno caerá también el otro. La consecuencia de ello es que a la izquierda, y quizá también la derecha, no le quedará otro remedio que fomentar un modelo cooperativista.

En el 2023-2025 Plutón ingresará en el signo de Acuario y Neptuno lo hará en el signo de Aries. Lo vamos a notar. A partir de ese momento empezaremos a percibir un nuevo liderazgo más acorde con los designios y las mentalidades propias del siglo XXI.

También, en este 2016, nos afectará una cruz en signos mutables formada entre Saturno, Júpiter, Neptuno y Quirón, que llevará a las instituciones y a la economía a una crisis que dejará profunda huella para el resto del siglo. Si faltaba una mayor percepción de la obsolescencia del sistema, lo veremos aún más durante este año.
Escatología en estado puro.

miércoles, 21 de octubre de 2015

52 días de órdago



52 días de órdago



Antes de empezar, unas palabras previas a este escrito. Martin Armstrong auguró que a principios de octubre el mundo entraría en un crash debido al asunto de la deuda soberana. Su hipótesis es bien interesante, tal y como nos lo cuenta en el documental “El visionario”. En pocas palabras, propone que el mundo de las finanzas funciona con un ciclo basado en el número PI.  Sin embargo, y aún estando de acuerdo en ello, su augurio aún no ha sucedido, al menos en las fechas que él propuso. Es posible que su sistema admita un margen de posibilidades. Y, dicho sea de paso, Yanis Varoufakis también apunta a ese mismo ciclo, el que postula Martin Armstrong, excepto que se inspira en la mitología griega para poder cifrarlo y ponerlo en un contexto contemporáneo. Pues bien, partiendo de esta posibilidad, y viendo los tránsitos astrológicos que se nos vienen encima, propongo que el asunto va a detonarse en las fechas de las que hablo en este artículo.

Vamos a por ello.

Entre el 12 de noviembre y el 3 de enero vamos a experimentar con gran dramatismo el tránsito de Marte por el signo de Libra. Van a ser días de verdadera vorágine. Los momentos más intensos van a concentrarse especialmente entre los últimos días de noviembre y los primeros quince de diciembre.

Además del tránsito por Libra, el cual agudizará las tendencias de los eventos que hoy día percibimos, Marte se integrará formando una cruz con Urano, Plutón y Lilith justo en esos  días finales de noviembre y primeros de diciembre. Este tipo de conexiones suelen conllevar una acción que remueve los bajos fondos del inconsciente colectivo. De ahí que podamos deducir que durante este periodo llegaremos a presenciar acontecimientos imprevisibles, violentos, desmedidamente agresivos, intensos y desorbitantes. Incluso diría que miserables, además.

En cuanto a la influencia mundana de los aspectos que Lilith va a formar, les diré que son verdaderamente escandalosos, de revuelta y estupor. Por ejemplo, los casos Volkswagen, Deutsche Bank y Air France surgen públicamente con una conjunción de Mercurio con Lilith. El día de la detención de Bernard Madoff también había una conjunción múltiple con Lilith protagonista. Y estos días atrás, en los que también hubo esta misma conjunción, vuelve a aparecer el caso de corrupción que afecta al Partido Popular, con un agravamiento de las secuelas de la trama Gurtel, y a otros partidos hoy mismo, como CDC. Y los días iniciales en que se produjo la revuelta y acampada de los indignados coincidió con una conjunción entre Lilith y Urano.

Entonces, pues, tenemos la perspectiva de un aspectario especialmente intenso para fines de noviembre y primeros de diciembre. Cuando Marte entre en Libra, a partir del mismo 12 de noviembre, ya lo empezaremos a notar.

Dicho sea de paso, este tránsito de Marte en Libra servirá para abrir una caja de truenos que nos llevará a un 2016 y primer trimestre de 2017 que van a dejar historia para el resto del siglo y parte del siguiente.

domingo, 7 de julio de 2013

La ambición de la bestia

La desinhibición de la ambición durante el periodo 2008 - 2023.

El paso de Plutón por Capricornio está suponiendo -además de los acontecimientos relacionados con la crisis financiera y de valores en los que estamos inmersos, y que está activo desde justo el momento en que Plutón entró precisamente en Capricornio- la puesta en evidencia de un detalle interesante: nuestra relación con la ambición. Es decir, el sistema, que está patas arriba por mor, según dicen, de la crisis, está poniendo en evidencia ciertos rasgos de la sociedad y de cada uno de nosotros. Lo que quiero decir es que muchos de los elementos político-económicos que criticamos son factores que están en nosotros desde siempre, sólo que ahora están particularmente agudizados mediante una representación social, acaso para que podamos tomar conciencia acerca de cómo los humanoides funcionamos en lo privado y en lo público.

La agudización de la ambición.

La ambición desatada en estos tiempos de crisis ha llegado a todas las almas y a todos los motivos. No sólo es ambicioso el que es visto como tal, porque acumula dinero o usa desinhibidamente sus influencias en los circuitos del poder establecido, sino, además, cualquiera de nosotros por cualquier otro motivo, ya sea tangible o intangible. De tal manera, el que quiere tener dinero, y ya lo tenía, ahora quiere tener más y sin manías a la hora de desplegar tal ambición. También, el que quería cualquier otra cosa, material o de otro tipo, siente que esos deseos se agudizan y se muestran tal cual, sin tapujos y sin posibilidad de refrenarlos. El que sentía anhelos de una vida espiritual más plena, ahora, con esta agudización, tal anhelo se convierte en una ambición irrefrenable que puede derivar en trastorno o en malestar. El que quería amor, ahora lo quiere más aún, con obsesión, hasta dañar a las personas amadas y dañarse a sí mismo. El que quería cambiar el sistema, por justos motivos, ahora lo quiere transformar de hoy para mañana, de tal manera que acaso cometa actos injustos de los cuales no se da cuenta, tan grande es su ambición, hasta impedir y dejar infertil aquello que podía aportar. El que quería cuidar de los demás, ahora quiere cuidar más y a más personas. El que se entregaba, ahora lo hace hasta el punto de despersonificarse. El que era enfermizo, ahora lo es más, en su ambición por ser más. El que quería desaparecer un poco, ahora desaparece del todo. El que quería brillar y ser visto, ahora no se puede contener y aparece en todos los escenarios posibles.

Plutón en Capricornio trae estas cosas: agudiza y pone de manifiesto lo que siempre estuvo, aunque a cubierto, tapado, velado, inhibido o bloqueado. Hace sacar la bestia que llevamos dentro. O, si lo prefieren, la estupidez puesta de relieve: una forma de actuar que, persiguiendo una cima, acaba llevándonos a perjudicar nuestras propias ambiciones, despeñándonos por la montaña que pretendíamos escalar. La posible nobleza de los quereres humanos puede acabar en una actitud que, en lugar de logro, puede conllevar una agudización del fracaso debido a una actitud desmedidamente egocéntrica. Ello quiere decir que en esta etapa, la ambición, que está en el fondo de todos nuestros actos, toma un lugar dominante. Otra cosa es la capacitación que cada uno tenga en lo referente a dosificar y atemperar esta ambición. Es decir, la intolerancia al fracaso, contenible hasta antes de la entrada de Plutón en Capricornio, se agudiza de tal manera que conlleva que, para apaciguar este fracaso, se agudiza la ambición. Y esta ambición es una neurosis de fracaso, ni más ni menos. Me estoy refiriendo, claro está, a la ambición que surge como un deseo sin freno que domina a la voluntad. 

La única manera de llevar adelante una ambición sin que se salga de madre es cuidando del uso de los medios disponibles. Lo peor, claro está, vendría de una ambición para la cual no hay medios para poderla desarrollar. En este caso, la ambición pasaria a convertirse en incompetencia.

Otras etapas históricas.

Plutón estuvo en Capricornio en etapas muy significativas en cuanto al desarrollo exitoso de algunas ambiciones.

Durante la última vez que eso ocurrió se logró la independencia de un nuevo país: Estados Unidos, bastión del sistema capitalista.
Durante la penúltima se produjo la Reforma Protestante, una escisión en el cristianismo que resultó ser clave en la construcción del sistema capitalista que sobrevino a resultas de ello.
Y mucho tiempo atrás, antes del declive definitivo del Imperio Romano, con Plutón en Capricornio, se produce un giro histórico espectacular que lleva a que la Iglesia Católica sea la heredera de dicho Imperio.

Si es de apetencia leer otros artículos relacionados con estos hechos, les paso estos enlaces:


Para acabar este artículo me gustaría añadir una cita. El autor es Enrique Gavilán, quien escribió un excelente prólogo para la edición en castellano de "Sociología de la Religión", de Max Weber.
Ahi va el fragmento:

“La ética protestante trata de mostrar las consecuencias económicas imprevistas de algunos principios ideológicos de lo que Weber denomina protestantismo ascético, que incluye a diversas sectas protestantes, en su mayor parte, aunque no todas, vinculadas al calvinismo –puritanos, metodistas, baptistas, etc.-.
El dios del protestantismo ascético es un ser inconmensurable con el mundo; sus designios tienen un carácter absoluto e incomprensible. El creyente no dispone de medio alguno –de carácter mágico, sacerdotal o derivado de su propio comportamiento, como sus propias acciones- que le permita alterar la voluntad de dios en un sentido favorable. El creyente está sólo frente a dios, sin mediadores, sin una iglesia que le procure un destino más favorable; su suerte en el más allá está decidida desde la eternidad y él no puede alterarla. Esta situación provoca en el creyente una infinita ansiedad sobre su destino. Estos principios teológicos tendrán como consecuencia un modo de vida característico, que –ésta es la tesis central de La ética protestante- presenta una gran afinidad con el capitalismo. El creyente busca desesperadamente un signo de predestinación favorable e intenta encontrarlo entregándose al trabajo en la vocación en el mundo. De esta forma, el trabajo en el mundo deja de ser algo indiferente desde el punto de vista religioso (como en el judaísmo) o nocivo desde el punto de vista religioso (como en el budismo). El signo de acreditación como un elegido se convierte en el objetivo que orienta de forma sistemática toda la vida del creyente. Ésta deja de ser un conjunto de acciones valorables individualmente, sobre las que se puede establecer un balance, favorable o desfavorable, según que predominen las buenas o las malas acciones. La vida del creyente se convierte en un todo unificado desde el interior –una personalidad- que expresa la elección del destinado a la salvación. Al no existir la penitencia (como en el catolicismo), una mala acción no puede ser compensada, Puede representar por ello un síntoma insuperable de falta de acreditación de quien la realiza.
La consecuencia más probable del modo frenético de abordar el trabajo en el mundo que deriva de ese modo de vida es el éxito en los negocios. Además, como consecuencia de la devaluación que esa misma teologíam opera respecto a los biene mundanos, el empresario que se acredita así en el trabajo en la vocación no puede gozar de los frutos obtenidos, sino que ha de llevar una existencia frugal. A diferencia de lo que ocurría en forma de capitalismo no asociadas al modo de vida derivado del protestantismo ascético, donde los beneficios acumulados tendían a ser despilfarrados en formas de consumo ostentoso, la sobriedad y frugalidad del modo resultante de la ética del protestantismo ascético favorecen aún más la acumulación de capital, acentuando su afinidad con el capitalismo.”

jueves, 11 de octubre de 2012

El crash del 2013 (2).

El punto de mira del dragón: el crash del 2013 (2).

x Jesús Gabriel, un astrólogo de Barcelona.
 
En la primera parte de El crash del 2013 expresé que la crisis bien puede ser una artimaña que utiliza el inconsciente para llevarnos a una coherencia entre las ideas que decimos defender y lo que estamos dispuestos a hacer por ellas. La idea, viendo que no se la lleva a la práctica, monta en cólera y la escupe sobre nosotros.
En definitiva, una conciencia global lleva a que nos desperecemos ya de una vez y nos pongamos a actuar según estos ideales, los cuales, por cierto, llevan siendo dichos, y no hechos, desde la década de los años 60. El mismo meridiano que ahora está enervado también lo estuvo entonces. La diferencia está en que lo que entonces fue un deseo ahora es una necesidad.

En otros escritos más antiguos -La habitación de Capricornio y La importancia del 1 de enero- les indicaba la importancia que tienen los 1 de enero en la historia reciente de Europa. Algunos de los decretos más cruciales entraron en vigor en un 1 de enero de diferentes años.

El 1 de enero se corresponde con un grado de Capricornio que a ser activado intensamente en el 2013. El dragón de la crisis llega a ese punto después de haber estado arrasando uno por uno los grados que constituyen el primer tramo del signo. Ello va a suponer que los contenidos de esas disposiciones que afectan a la legalidad europea van a ponerse en el punto de mira del dragón. Nos adentramos, pues, en una fase que determinará el futuro. El 2013 será la cresta de la crisis. En concreto, el periodo que va de febrero a julio. A partir de ese momento quedará el mismo lapso de tiempo para salir que el que nos llevó a entrar.

A todo ello se va a unir un episodio que va a afectar a Estados Unidos una vez se ponga en marcha el nuevo mandato presidencial, que es como decir a la economía global.
La declaración de independencia de Estados Unidos tomó forma un 4 de julio. Por tanto, su correspondiente grado zodiacal está opuesto al grado de Capricornio que afecta a la identidad legal de la comunidad europea. Esta oposición nos podría llevar a hacer una disquisición en relación a cómo es la relación cultural, política y económica entre Europa y Estados Unidos. Lo dejaré para otra ocasión. Sin embargo, si señalaré que el gran dragón va a tocar esos grados, uno tras otro, durante el 2013: primero el de Capricornio y luego el de Cáncer.

Por tanto, y abundando en lo dicho, vamos a presenciar cómo el 2013 va a dejar chiquitos a los años anteriores. Será un año que pasará a la historia.

miércoles, 29 de agosto de 2012

La conspiración de Libra

El ciclo de 38 años y la conspiración neoliberal.
x Jesús Gabriel, un astrólogo de Barcelona.


En este post voy a exponer cómo se relaciona la revolución neoliberal, el ciclo de 38 años, el signo de Libra y los arquetipos de Saturno (las instituciones) y Plutón (los movimientos de capital).

Empecemos por el ciclo de 38 años formado por el sinódico que forman Saturno y Plutón, cuya conjunción de 1982 marca el ciclo que expirará en el 2020. El actual ciclo coincidió con la desregulación del mercado financiero impulsada por Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Esta revolución, por decirlo de algún modo, dio lugar a todo el desbarajuste financiero que gira y gira como una pelota envenenada. También hay que decir que el asunto ya empezó unos cuantos años antes, en 1960, cuando se empezó a deslocalizar el dinero, la internacionalización de los flujos de capital. 1960 coincidió con el paso de Plutón por el primer tramo de Virgo, de Tierra, pragmático. Este primer tramo es el que más relación tiene con las finanzas, al igual que el primer tramo de Capricornio, su actual tránsito, cuyo primer tramo también es el de las finanzas. REsulta curioso que la entrada de Plutón en Capricornio, que fue en el 2008, coincidió con el inicio de todo el lío que vemos un día sí y otro también.

Saturno representa a las instituciones, las que se ven, las que se reconocen, las leyes, los tribunales, el control. Plutón, en cambio, representa la plutocracia, el megapoder que está más allá de la acción de la ley. Plutón son las oligarquías. Pues bien, esa conjunción supuso la fusión de lo institucional y lo financiero, que es como decir que los gobiernos han quedado en manos de las oligarquías plutócratas. No digo nada nuevo con ello, tan sólo hago una datación a la luz de los ciclos.
En el 2020 este ciclo expirará y dará comienzo otro de igual duración, 38 años. Ello supondrá el fin de la etapa neoliberal, también llamada globalización. Es de esperar que otro modo de hacer las cosas, tanto en lo gubernamental como en lo financiero, emerja como nuevo paradigma. El caso es que hasta que no lleguemos al 2020, todo lo que queda por ocurrir serán terapias y más terapias.

El signo de Libra es el marco de fondo que nos acompaña desde 1982. Se refiere a la regulación, al equilibrio. Se preguntarán, pues, por qué no hubo equilibrio si dicho signo lo debería garantizar. La respuesta está en que en cada signo tanto está la virtud como la perversión en relación a un mismo principio.

Vuelvo al par Saturno-Plutón. Esta combinación está muy presente, no sólo en el sello de lo neoliberal y en sus consecuencias, sino en todo aquello que respecta al estado de Israel y a sus relaciones con el islam. 

domingo, 26 de agosto de 2012

La cultura de la despetrolización

Hace tiempo que  se viene diciendo que las reservas de petróleo están agotándose. Es posible, sin embargo, que las haya y que quede mucho por extraer. También se dice que la dificultad para extraer petróleo a mayor profundidad eleva los costos hasta el punto de que el negocio deja de ser rentable.
El caso es que algunos países productores ya llegaron a su máximo de productividad y rentabilidad. Es posible que quede alguno al que todavía le resulte accesible y rentable la extracción a bajo precio. La previsión generalmente aceptada sostiene que el 2020 será el momento clave para hacer un recambio en el modelo energético.

A mi modo de entender, el proceso tendrá un escalado, unos puntos de inflexión. También debo decir que el dinero que ha estado dirigido a invertir en la extracción y distribución de petróleo hace tiempo que está cambiando de intereses. Es decir, que quienes hacían dinero con el petróleo ahora ya están empezando a hacer dinero con otras intereses de inversión. Ocurre lo mismo que con la industria farmacéutica. Los medicamentos, tal y como los conocemos hasta ahora, tienen los días contados. Vamos hacia otro paradigma.

La Organización de países exportadores de petróleo (OPEP), nacida en 1960, fue constituida, según se dice en la declaración de motivos, para alertar a la población acerca del agotamiento de las reservas de petróleo. ¿Se podría entender que la OPEP es una organización benéfica humanitaria?

Bromas a parte, en el mapa fundacional de la OPEP podemos ver algunos puntos de inflexión cruciales:
- La inminente conjunción de Plutón sobre el Saturno natal de la organización, notoria a partir del próximo año.
- La progresión de la actual cuadratura Urano-Plutón llegando a tocar, además, a Venus.
- A todo lo anterior se añadirá el paso de Júpiter por Cáncer formando una cruz cósmica intensa en el 2013-2014
Esta acumulación de eventos da pie a pensar que habrá gran conflictividad y recelos entre los paises miembros, lo cual puede causar un divorcio profundo de grandes consecuencias para la economía entera, pues toda ella depende del petróleo.

- El paso siguiente lo tendremos en el 2019, momento en el que Plutón forma un trígono con el Sol natal en Virgo de la OPEP. Se podría decir que este año es de la solución, el cual, por otro lado, se sitúa en las vísperas de la gran conjunción del 2020 formada por Júpiter, Saturno y Plutón, momento que dará lugar al Nuevo Orden Mundial.

sábado, 25 de agosto de 2012

La nueva cultura del mercenariado

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La reinvención del trabajo y el futuro del freelance.

Llevo trabajando por cuenta propia desde el final de la década de los 80. Excepto un breve lapso de tres años, entre el 2003 y el 2006, que me sirvió para hacer tabla rasa y volver a empezar, llevo 30 años sin el paraguas que da cobijo a quien trabaja por cuenta ajena. Ya estuve ahí durante unos años y no me sentó bien. Eso sí, tenía un sueldo que no estaba nada mal. Está claro que la seguridad del sueldo fijo no es el único valor en el que sustentar el trabajo profesional.

El trabajador que vive sin paraguas, el freelance, también denominado mercenario, es un emprendedor continuo, un empresario de su libertad, la cual pide presupuestos rigurosos. Vivimos momentos de auge en lo referente a esta figura, está claro. Unos llegan a ella por vocación; otros llegarán por necesidad, dado el actual contexto.

Aún con todo, la figura del freelance no es nueva. Hemos de tener en cuenta que el trabajo a sueldo estable ha sido un invento reciente. Lo normal ha sido trabajar, a menudo, en situaciones precarias. Sin embargo, todo hay que decirlo, hay freelances privilegiados. Su presencia es tan habitual que no nos parecen freelances, y ni mucho menos mercenarios, en parte porque son conocidos por el nombre de su oficio, usualmente de prestigio. Ahí tenemos a muchos abogados, médicos, arquitectos, diseñadores, artistas, etcétera. Estos freelances,  especialmente los adscritos a profesiones de postín, cuentan con que su profesión se ha hecho necesaria para la sociedad, y por ello nadie se libra de solicitar sus servicios en un momento u otro de su vida. Estos perfiles profesionales, freelances tradicionales, funcionan en medio de redes formadas por colegas con los que complementarse y protegerse, relaciones de conveniencia, clientes y prescriptores que les recomiendan, además de formas de publicidad muy variada. Se trata de personas muy habituadas a trabajar así. Está muy en el ADN de su cultura y costumbres. Son muy conscientes de la importancia que tiene su presencia social. Toman muy en cuenta, como se dice hoy en día, la redarquía.

Actitud funcionarial vs. Actitud Freelance.

He citado nombres de profesiones muy reconocidas. Sin embargo, y disculpen que sólo cite a unas pocas, hay muchas más: psicólogos, coaches, correctores y agentes literarios, diseñadores, lampistas, fontaneros, etcétera.

Sin embargo, a quien quisiera referirme ahora es al freelance que accede a este estatus desde una actitud funcionarial, de sueldo fijo, como es el caso de lo que ocurre en España. Se trata de personas cuya cultura no había requerido de una visibilidad, de un estar haciendo publicidad de sus servicios. Es el caso del opositor que estudia, que se presenta a exámenes y consigue una plaza. También incluyo en este grupo a quienes optan por trabajos por cuenta ajena en la empresa privada, que presentan su curriculum, que se ajustan a las funciones por las que son contratados. De alguna manera, bajo este patrón cultural están todas aquellas personas cuyas funciones podrían ser desarrolladas por cualquier otra. Se trata, pues, de quienes desarrollan tareas hasta cierto punto anónimas o impersonales.

Sin embargo, quienes acceden al estatus de freelance desde una cultura no acostumbrada a la autogestión se encuentran con situaciones que habría que tener en cuenta, tanto en lo que se refiere al conocimiento del mercado como al conocimiento de uno mismo.

Con respecto a este punto, les diré que percibo dos grandes grupos:

- El formado por personas que priorizan lo pragmático, que establecen redes de gran complicidad, son flexibles, transversales, inventivas, creativas y visionarias. Ven claramente cuáles son las necesidades sociales presentes y futuras. Además, se manejan bien con el marketing y se han ocupado de crear una marca personal que resulte tan atrayente, o más, que el servicio que ofrecen.

- Por otro lado, está la actitud poco pragmática por parte de personas que perciben su trabajo como una identidad con la que mostrarse. Nada malo en ello, de no ser por el componente emocional al cual se le da más prioridad que al pragmatismo que debe comportar la pretensión de situarse en el mercado. Con ello vengo a decir que los proyectos profesionales, la emprendeduría, por más emociones que generen, no pueden ser juguetes con los que dar de comer a la recién nacida necesidad de protagonismo. En una cultura que ha propiciado el trabajo anónimo, pasar a sentirse estrella puede desnortar a más de uno. Con ello quiero advertir del peligro consistente en permanecer enamorado del ideal de imagen que se quiere transmitir o de los propios proyectos.

También percibo en este grupo una desconexión o falta de visión con respecto a las necesidades del entorno acerca de los servicios que podrían prestar. Cada uno, acaso por la necesidad de encontrar un lugar, no llega a percibir claramente lo que la comunidad le pide o necesita. Las personas de este grupo, tanto o más que la formación o valor añadido con el que presentarse, deberán aprender a captar e interiorizar las necesidades que perciban del mercado en el que pretendan situarse.
Otro factor a tener en cuenta, y muy relacionado con lo anterior, es la falta de cultura de equipo, el excesivo individualismo. Ya saben, el choque entre las viejas mentalidades y las que ahora se requieren. El trabajador del futuro formará equipo con otros y con la sociedad, de quienes deberá acostumbrarse a aceptar su feedback si no quiere perecer.

Está claro que la actitud funcionarial está en las antípodas de la actitud que conviene tener como freelance.

Ah, y a todo lo dicho habría que añadir el temor a la exclusión social que no sólo afecta a colectivos obvios, sino que puede cernirse por profesionales de valor cuya actitud no acaba de encajar en las nuevas normas del mercenariado que nos están viniendo encima, en gran parte dadas por el clima de crisis e incertidumbre que nos acompaña.

La futura organización feudal del trabajo.

Sin embargo, permítanme que les diga que el futuro del trabajo ni será el convencional, obviamente que no, ni tampoco el freelance-que-trabaja-independiente. Si cada uno de los  freelances-que-trabajan-independientes trata de ocupar espacio en el mercado, y cada uno va a lo suyo, está claro que el mercado se va a saturar. De ahí que el trabajo y los freelances deban pasar por una etapa de atomización. Y hasta es posible que los freelances lleguen a ser cada vez menos mercenarios -o que lo sean de manera corporativa- una vez finalice la actual etapa de eclosión. Pasaremos del mercenariado al vasallaje.
Así, pues, el futuro son los gangs, los trusts, los clusters, las redarquías, los multiniveles, las pirámides, las mafias, los blindajes o las feudalizaciones orientadas a controlar el espacio a ocupar. De hecho, ya lo estamos viendo, se están produciendo fenómenos curiosos como, por ejemplo, el despuntar de nuevas familias de profesionales o señoríos feudales, con vasallos, esclavos de nuevo cuño, etcétera. Lo más chocante es ver cómo profesionales que dicen estar a la vanguardia de la nueva conciencia estén, por decirlo en pocas palabras, gestionando su posición social de modo feudal. Motivos de izquierdas defendidos con intenciones de derechas.

La revolución laboral y el futuro del trabajo.

Cierro el post con un apunte.

Hasta los años 80, la creación de empleo vinculado a la industria fue creciendo. A partir de esa década este crecimiento se encuentra detenido y a la baja. Sólo se ha creado empleo desde el sector público. Esto quiere decir que la bonanza laboral de las últimas décadas, exceptuando el periodo de larga crisis en el que estamos, ha venido dada por el aumento de la disponibilidad de puestos de trabajo en instituciones y en el sector servicios y por el creación de empleos derivados de la inversión hecha con dinero público. Como las tres curvas de los ritmos de la economía van a estar yendo a la baja durante largo tiempo, podemos asegurar que la generación de trabajo también disminuirá. Y si a ello le añadimos el papel que juegan las tecnologías, ya podemos visualizar que el trabajo convencional va a quedar muy reducido. Y, más aún, los tijeretazos y recortes presupuestarios que aplican las instituciones va a agravar este hecho, lo cual augura una proliferación de freelances, con todo lo que comporta.

El efecto futuro de la crisis es su verdadera causa.

De acuerdo a lo expuesto, es posible prever que se va a producir una revolución laboral y que se va a convertir en la auténtica causa de eso que llaman crisis, la cual hasta ahora se la había estando explicando desde términos exclusivamente económicos. Ello quiere decir que si la historia reciente ha sido escrita por los economistas, el futuro próximo lo va a ser por los trabajadores. Sin embargo, y atentos debemos estar, dado que el trabajo se ha desconvencionalizado, esta revolución no estará fundamentada en nuevas normas o decretos. Más bien el cambio será creativo y discreto, con un ingenio que vendrá dado tanto por el talento y la inventiva como por la necesidad, la protección y la solidaridad entre trabajadores... aunque es posible que las luchas por hacerse con un pedazo del escaso pastel nos lleve a ver fenómenos chocantes y contradictorios.

Nota:
La argumentación astrológica ya ha sido expuesta en otros posts como, por ejemplo, este:
El cerrojo de Capricornio