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sábado, 6 de junio de 2020

La Gran Estafa Piramidal del 2020



Inicio el post haciéndome preguntas, por si alguien que las lea pueda ofrecer alguna respuesta.

¿Es posible desarticular las estafas piramidales que por el mundo hay?
¿Es lícito que el presidente de un gobierno pueda comprar acciones de una mega-empresa, y gobernar a favor de esa empresa en perjuicio de la ciudadanía?
O si lo prefieren: ¿puede un presidente del gobierno de una nación hacer una donación con dinero público a una mega-corporación compuesta por personas que se encuentran entre las más ricas del mundo?

Iniciaré un esbozo de contestación, sin esconder mi ignorancia al respecto.

Una estafa piramidal puede ser desmontada si se trata de una pirámide pequeña y las personas que la componen no gozan de inmunidad legal. Es decir, por poner un ejemplo, una estafa piramidal puede ser desarticulada cuando, ante la denuncia de alguno de los estafados, la policía se infiltra en la pirámide para tener conocimiento acerca de su funcionamiento, de sus creadores, de sus participantes y del monto del dinero circulante desde la base a la cúspide. Si se da este caso, y los creadores intuyen que pueden estar siendo espiados, éstos podrían darse a la fuga con todo el dinero. Las personas estafadas serán advertidas de que ya podían contar con la pérdida, pues en las condiciones iniciales para participar no había garantía legal alguna de un retorno de la inversión inicial.
¿Pero qué sucede cuando quienes participan creando el engaño son personas que gozan de inmunidad legal (o de alguna otra forma perversa de protección)? Como, por ejemplo, un gobernante que gozara de inmunidad legal, tanto nacional como internacionalmente.

Es el caso de un presidente de gobierno que acude a una convocatoria de un evento llamado Goalkeepers 2019, el cual se celebró durante el pasado mes de septiembre. Quien convocó fue la Fundación Bill & Melinda Gates. He aquí el enlace que informa de la convocatoria: Goalkeepers 2019.
En un video editado posteriormente por la misma Fundación vemos al presidente de ese gobierno anunciando una donación de 200.000.000 de dólares (o de euros, tanto da). Siendo como es la mencionada Fundación muy dada a promover las vacunas, de las cuales tanto se habla, me pregunto si ese presidente hará los posible para promover la vacunación en el país que gobierna. Llegados a este punto, me pregunto si el presidente donó ese dinero sacado de fondos públicos del país del cual procede, o si tal donación salió de su bolsillo particular. Pues bien, tanto da que sea de una manera o de otra, en el sentido de que su acción de gobierno quedará totalmente condicionada por lo que acabo de exponer.
La otra pregunta que se podría hacer al respecto es:
Acerca de lo que después ocurriría, ¿acudió el presidente del gobierno a dicho encuentro a que le informaran o a que le desinformaran? Si fuera esto último el caso, ¿debería este presidente presentar una denuncia a la mega-corporación por engañosa desinformación? O, en el caso de hubiera sido informado, ¿debería el presidente ser juzgado?

El caso es que en octubre, un mes después del evento Goalkeepers 2019, se celebró en Nueva York un encuentro orientado a visualizar cómo debería ser gestionado el mundo en el caso de que una pandemia tuviera lugar en un futuro cercano. Este evento, denominado Event 201, tuvo como participantes a los miembros de la Fundación antes citada, junto con otras personas procedentes de la Johns Hopkins Bloomberg School & Public Health y del World Economic Forum. En definitiva, corporaciones e individuos especialmente ricos. Me pregunto cómo es que alguien puede hacer donaciones a personas que se encuentran en lo algo de la pirámide financiera planetaria. Solamente se me ocurre que el presidente del gobierno en cuestión está aspirando a formar parte de ese equipo, acaso como meritorio, acaso como accionista. Aquí tienen el enlace al Event 201.

Al cabo de poco de haberse realizado este evento, se inició la historia del virus tal y como la conocemos a día de hoy.

En el caso de estas estafas piramidales, en las que están implicadas personas especialmente protegidas o legalmente inmunes, entiendo que son imposibles de desmontar, excepto que una serie de equivocaciones por parte de alguno de los participantes ponga en jaque a la pirámide entera ante la vista de todos. Sin embargo, como estas mega-corporaciones tienen control sobre la mayoría de los medios de comunicación, no se hablará de ello o, si se habla, se hará en base a eufemismos y engaños de todo tipo.

Estas mega-estafas no pueden ser desarticuladas, pues la desarticulación puede generar aún más daño y descrédito a quienes participan, especialmente entre los recién llegados, como, por ejemplo, es el presidente de ese gobierno. En el mejor de los casos, el presidente, si se percatara de que ha sido engañado cuando ya está hundiéndose en esas arenas movedizas, no podrá denunciar a los amos de la pirámide, pues ello lo expondría a una posible represalia mortal. Por otro lado, tampoco puede reconocer su ineptitud ante su pueblo pues ocurriría algo parecido a una represalia. En cualquier caso, reconocer el engaño le dejaría marcado de por vida. Y si no reconoce tal engaño, idem de idem, excepto que sea un alegre inconsciente acerca de las consecuencias de sus actos.
Lo más probable, para tapar las vergüenzas, es que el presidente se impostará de tal manera que convencerá a la población de que las medidas son las únicas posibles de aplicar. Es decir, no puede dudar en público del engaño en el que se ha metido. En consecuencia, hará que la terapia aplicada sea larga, advirtiendo a la población de que comprenda y asuma la "gravedad" de la situación.

El país de procedencia del presidente del gobierno aludido sufrió una guerra civil entre 1936 y 1939. Durante esa guerra civil, y en los años anteriores, se experimentaron ensayos orwellianos, que luego fueron aplicados en la 2a. Guerra Mundial. Pues bien, intuyo que estamos ante una situación parecida, en la que el gobernante del país en cuestión ha ofrecido a la ciudadanía en sacrificio, para que los experimentos orwellianos puedan aplicarse sobre personas que ignoran lo que en verdad pueda estar pasando. La cuestión a plantear, del todo imposible de saber, es cuál podría ser la ganancia que le caiga encima a nuestro presidente del gobierno.

Y otra pregunta en relación a las consecuencias de este asunto: ¿a quién le interesó que esto ocurriera; quién se beneficiará de ello; se sabía de antemano quién iba a salir beneficiado y quienes, los perjudicados? ¿se estableció una estrategia, en cuanto a la gestión del estado de alarma, de tal manera que el caos fuera el mayor posible?

Y otra pregunta más. Ante el anuncio de grandes préstamos por parte de la pirámide bancaria, para tratar de apaciguar las consecuencias económicas de este desastre, y dado que el dinero se imprime según decretos dados desde lo alto, ¿por qué pagamos impuestos? El común de los mortales cree que los impuestos sirven para mantener a los estados. Pero si el dinero se crea desde la nada, desde que se dejó de lado el patrón oro en 1971, la idea de que son los impuestos los que alimentan a los estados ya no tiene en que sustentarse. ¿Alguien sabe por qué pagamos impuestos, sabiendo que la impresión del dinero se activa por decreto desde lo alto de la pirámide bancaria?

Les paso el enlace al discurso que el presidente pronunció en el evento denominado Goalkeepers 2019. Aquí lo tienen: discurso del presidente.

Y para acabar: con la conjunción entre Saturno y Plutón que tuvimos a principios de este año, que puso fin al ciclo iniciado por la misma conjunción en 1982 (38 años de ciclo), se acabó el llamado neo-liberalismo, una etapa histórica caracterizada por la venta de bienes públicos estatales en favor de empresas y corporaciones privadas. Sin embargo, aún con la pérdida de soberanía económica por parte de esos estados, éstos siguieron cobrando muchos más impuestos a los cuidadanos. Y yo me pregunto: ¿cómo es que los estados, que se auto-restaron soberanía en favor de intereses privados, siguen cobrándonos tanto o más impuestos que antes? La única respuesta que se me ocurre es que estos estados cobran impuestos porque es la manera que tienen de mostrar autoridad y mantener a los ciudadanos coaccionados o coartados.
Habiendo superado este ciclo, se nos avecina un retorno a los estados autoritarios, con el miedo siendo infundido masivamente como pretexto sobre la ciudadanía, a través del fomento de la hipocondría. Y la pregunta es: si estos estados no re-compran las empresas e industrias que vendieron a empresas privadas, ¿cómo harán para recuperar la soberanía económica perdida? ¿cómo harán para hacerse pasar ante el público como líderes de la gobernanza, si estos estados han perdido toda la soberanía con la que podían dirigir la economía del país (antes de la etapa neo-liberal)?
Mi respuesta ante estas últimas preguntas es que estos estados, que quieren presumir de estar gobernando, han acabado convertidos en franquicias de esas mega-corporaciones. Es decir, los gobernantes yo no gobiernan a favor de la ciudadanía, sino a favor de las mega-corporaciones, de las cuales son funcionarios o accionistas.

Un último apunte sobre las connotaciones astrológicas al respecto del tema tratado:
Las estafas piramidales crónicas están asociadas a los aspectos entre Saturno y Plutón.
Y las estafas piramidales agudas o fáciles de identificar estás asociadas a los aspectos entre Júpiter y Plutón.
Y en este año hemos tenido (y tendremos) aspectos de conjunción en ambos casos.

domingo, 10 de mayo de 2020

2020: El Año de la Máscara


Para empezar, les diré que este escrito se enlaza con los anteriores que escribí más recientemente, en especial con este: La Gran Trampa del 2020, que publiqué en este blog en octubre del 2019.

Uno.
El sistema en que vivimos tiene mucho de gran trampa, y no por lo que ahora ocurre, sino porque la sociedad, en cuanto a las instituciones con que es gobernada, tiene mucho de estafa piramidal. Me explicaré: hay estafas cometidas que sabemos que lo son porque tienen explicación. Es decir: alguien nos engaña y lo creemos, hasta que, a partir de cierto momento, nos percatamos de que nos ha engañado. Y es entonces que le encontramos una explicación, un relato. Nos enfadamos, nos explicamos, nos alzamos y clamamos justicia. En cambio, hay estafas que no sabemos que lo son, debido a que son tan antiguas y cotidianas. Son tan antiguas, que han pasado de padres a hijos sin que nadie se haya parado a pensar en ello, de tan normal que nos parecen. Debido a ello, no nos alzamos. Por ejemplo, la autoridad, o aquello que ante nosotros está investido de autoridad. Si nos paramos a pensar, deberíamos preguntarnos por qué pagamos impuestos. Se dice que los impuestos sirven para dotar al sistema de gobierno de los servicios que el estado nos devuelve. Sin embargo, de un mucho tiempo a esta parte, el dinero parece no venir del trabajo o de la economía real, sino de un sistema financiarizado. Es decir, si los estados emiten moneda (o las macro-instituciones que supervisan y dirigen las finanzas, que determinan de cuánto dinero puede disponer cada estado, a través de sucesivas flexibilizaciones cuantitativas), y pueden darle a la máquina de imprimir billetes, ¿por qué pagamos impuestos? La explicación que le encuentro es que el pago de impuestos es un ritual orientado a que el estado sea percibido como él pretende ser percibido. Es decir, como autoridad que coacciona el comportamiento ciudadano con pleno consentimiento. Esta coacción es la que mantiene la forma de la pirámide social.
La conjunción entre Saturno y Plutón que tuvimos a principios de este año está muy relacionada con ello. Es decir, la combinación entre Saturno y Plutón está muy relacionada con la estafa ancestral, aquella que forma parte de lo que se consiente inconscientemente. Y la conjunción entre Júpiter y Plutón, en cambio, está relacionada con la sospecha de estafa o engaño, al cual, más tarde o más temprano, se le encontrará una explicación.
La combinación entre Júpiter y Plutón está asociada al enfado debido al engaño. Y la combinación entre Saturno y Plutón, por contra, trata de un relato en el que el consentimiento inconsciente hace que no nos demos cuenta de la perversión del sistema de gobernanza social que lo invade todo. Al no darnos cuenta, no respondemos, no nos alzamos.

Dos.
La conjunción entre Saturno y Plutón que tuvimos a principios de año (y que aún tendremos durante el resto de lo que queda, especialmente en noviembre, cuando esta conjunción se vuelva triple) abre un ciclo cuyo nombre aún no sabemos cuál será. El anterior ciclo, el que fue iniciado por la conjunción de 1982, estuvo asociado al neoliberalismo, un modo económico y social que consistió en la supuesta des-regulación de la economía. Recordemos que esta conjunción acompañó a las decisiones de la era Reagan-Thatcher. Sin embargo, aún con la des-regulación, que supuestamente produjo la entrega de empresas públicas a capital privado, no hizo que el estado decreciera. Me pregunto yo para qué tanto estado, si, según el relato que ha dominado, el mercado se ha hecho con casi todo lo que estaba en manos de las instituciones públicas. Una prueba de esta incongruencia perversa es que los estados no solo no decrecieron sino que aumentaron su presencia a través del cobro de impuestos. Me pregunto cómo es que los estados, liberados de empresas que fueron traspasadas a capital privado, han seguido cobrando tanto o más impuestos que en tiempos anteriores. La gran estafa, relatada a través de eufemismos sistemáticos que creemos literalmente, se las ingenia para seguir engañando al ciudadano. Y lo hace a través de relatos que nos inculcan sin que haya respuesta por nuestra parte, pues el ciudadano no se percata de lo perverso que es todo.

Tres.
La conjunción entre Saturno y Plutón que tuvimos a principios de año coincidió con un doble evento. Digo doble porque intuyo que van juntos, y no solo por coincidencia en el tiempo sino por una relación que intuyo totalmente imbricada. En los meses inmediatamente anteriores, durante el último trimestre de 2019, se produjo el evento 201 -el famoso ensayo-simulacro de la pandemia que había de venir-, a la par que el impeachment contra Donald Trump se iba calentando. Cuando al iniciarse el 2020 vimos que el impeachment fue un fracaso, justo después, y en casi total coincidencia, se desató la actual proliferación del virus. Si ambas cosas pueden tener relación, y yo creo que la tienen, y mucho, deberemos prestar atención al próximo noviembre, fecha en que se produce la triple conjunción citada anteriormente, a la vez que está fijada para ese mismo mes las elección presidencial en USA.

Cuatro.
Es posible que Marx tuviera razón: que para que el proletariado llegara a triunfar, primero debía hacerlo la burguesía. Pues bien, poniéndole metáfora a la ecuación, el virus que nos afecta puede ser el equivalente al proletariado. Y si el virus es el proletariado, ¿quién puede ser la burguesía? La burguesía puede ser la clase media, hoy degradada por la crisis financiera que arrastramos desde el 2008. Una clase media que se aburguesó y que ahora debe salir del sueño. Es decir, como ya ocurrió en la revolución rusa, en que la revolución que se hacía en nombre del proletariado dio lugar a la dictadura de una minoría. Y ahora estamos en las mismas: la pandemia servirá para que el mundo sea gobernado por una minoría plutocrática, que usará al virus del mismo modo que los bolcheviques utilizaron al proletariado para sus fines.
Todo aquello que los ciudadanos no han osado hacer, y ni tan siquiera los estados hasta ahora, lo hará el virus, que será adoptado como excusa para una tormenta perfecta, la cual irá mostrando sus fragancias de aquí a noviembre como mínimo.

Cinco.
El nuevo ciclo, el que surge de la conjunción entre Saturno y Plutón en Capricornio, será pro estatalista. Al menos eso indica el tercer decanato de Capricornio. Los estados y las instituciones de gobierno redoblarán sus pretensiones de protagonismo. La cuestión es si estos estados podrán dirigir la economía, recuperando las atribuciones que fueron transferidas a los mercados durante el ciclo anterior, o si bien seguirán siendo igual de vacíos, camuflando sus debilidades con super-regulaciones que afectarán más a los ciudadanos que a las corporaciones, renovando la estafa institucional de la cual hablé al principio del artículo.

Seis.
En la China de Mao, e incluso antes, se produjeron sacrificios humanos promovidos por los gobernantes. Entre la década de los años 50 y 60 acaeció la gran hambruna, primero, y la revolución cultural, después. Ambas causaron fuertes mortandades. China, y otros países, han practicado los sacrificios humanos periódicamente. Incluso ahora, los ciudadanos de casi todos los países estamos siendo sacrificados con un virus como excusa. La actual pandemia dará lugar a una revolución cultural.

Siete.
A diferencia de los países protestantes, en que el trabajo es el factor de progreso que legitima el avance económico y social de las personas, en los países de matriz católica, en cambio, la confianza en la providencia es un elemento importante. Lo es tanto, que ni nos damos cuenta. En estos países se espera de la providencia que traiga la solución a los problemas. Una prueba de ello es que Italia y España son de los países en que las personas más gastan en loterías y juegos de azar. La confianza en la providencia es lo que hace que las grandes estafas abunden como lo hacen. Por cierto, el idioma español es de los más hablados y leídos del mundo. Pues bien, hay un libro llamado Planeta Ponzi, que explica cómo funciona el mundo en cuanto a estafas piramidales de todo tipo. Este libro no se ha traducido al español, y sería todo un éxito, lo cual da como para pensar que no interesa que los lectores en este idioma sepan de qué va la cosa de las estafas.

Ocho.
Con ocasión de la crisis financiera que arrancó en el 2008, y a partir de los años siguientes, se produjeron grandes recortes sociales y sanitarios, provocando protestas por parte del personal vinculado a la seguridad social. Estas protestas no pudieron revertir la situación, pues para ello el nivel de movilización hubiera debido ser más numeroso y transversal. Pero ahora, con la pandemia y la consiguiente emergencia sanitaria, el sistema piramidal médico-farmacrático ha aprovechado para adquirir relevancia.
Esto se lo digo por la siguiente razón: ¿cómo puede progresar la industria farmacéutica si las personas, con los recortes y la precarización laboral, no pueden pagarse los medicamentos? Es decir, si la amenaza de quiebra de la seguridad social amenazara con dejar de subvencionar el consumo de fármacos a los usuarios, bien habrá que hacer algo para revertir la situación. ¿Y qué mejor que una situación de emergencia, en que la pirámide médico-farmacrática está adquiriendo un feroz protagonismo, con facciones luchando entre ellas por la parte mayor del pastel? Parece un golpe de estado en toda regla, solo que esta vez no es el ejército quien lo da, como ocurrió en el siglo pasado. Hoy el ejército es médico-farmacrático, con un generalato que genera órdenes, unos mandos que las transmiten -con el apoyo de medios de comunicación que actúan como correas de transmisión de grandes oligarquías vinculadas a los grandes negocios de los laboratorios- y una tropa sacrificada que las ejecuta. Una tropa, por cierto, que despierta nuestra admiración en estos días pandemoníacos.

jueves, 26 de diciembre de 2019

Plutón y la Reserva Federal


Primero de todo: la Reserva Federal es una empresa privada, que, a ojos del público, parece una institución estatal. Es como el Comité Olímpico Internacional, que también es una empresa privada que usa de las ciudades y de los estados, como cuando asignan sede olímpica cada cuatro años, para tener abducido al personal. Mientras tanto, los lugareños de la ciudad escogida se ponen muy contentos. Pero eso: se trata de empresas privadas con apariencia pública (debido a nuestra ignorancia al respecto).

En la Carta fundacional de la Reserva Federal (FED) se percibe una información interesante de cara al futuro inmediato. Para poderlo entender, luego les comentaré el tránsito de Plutón, que tiene mucho que ver con el dinero. Pero antes de ello veamos que en esta Carta Plutón está en la Casa 12, lo cual podría indicar que la creación de este organismo se hizo secretamente, al menos en cuanto a intenciones referidas al control del dinero (y a las consecuencias futuras que los fundadores quisieron generar). Al estar en el signo de Cáncer, intuimos que su función fue (y es) coaccionar el uso del dinero en favor de los poderes fácticos, en detrimento de los poderes públicos. O lo que es lo mismo: favorecer a la élite bancaria, dejando el peso de las deudas a las familias, como así estamos viendo. Es decir, un sistema piramidal que beneficia a una minoría.

El tránsito de Plutón por los ángulos.

Tomando el tránsito de Plutón por los ángulos de la Carta, observamos que el primero de ellos, que afectaba a la cúspide de la Casa 1, coincide con un fraude monumental. En concreto, me estoy refiriendo al escándalo que afectó (y aún afecta ) a la figura de Henry Morgenthaus en 1934, secretario del tesoro del gobierno USA de la época. Sin embargo, la estafa se descubrió en tiempos más recientes. Es decir, una estafa con efectos retardados.

El siguiente tránsito importante fue sobre el último grado de Virgo, que abre la cúspide de la casa 4. Eso fue en 1971, año en que el presidente Nixon declaró el final del patrón oro a cambio del predominio del dólar, con la Reserva Federal dictando la cantidad de dinero que cada país puede imprimir. En ese momento nadie dijo nada en contra, salvo el presidente francés Charles De Gaulle, el cual nos advirtió de lo que podría pasar, como así ha estado pasando, tal y como estamos viendo desde la crisis financiera del 2008. La consecuencia de ello es que muchos países vendieron su oro, o lo guardaron en USA. Y el asunto, y ahora lo vemos en sus crudas consecuencias, es que esos países no pueden recuperar su oro, o lo tienen muy difícil, o tienen que endeudarse para comprarlo, por si en un día próximo se vuelve a establecer el patrón oro, como está empezando a suceder en algunos casos.

Y el tránsito próximo, entre el 2020 y el 2021, será por la cúspide de Casa 7. ¿Y qué puede suceder? Por lo que observo y escucho, el patrón oro está volviendo escalonadamente y sin grandes declaraciones. Aún hay resistencia para abandonar el patrón basado en el dólar. El asunto es que el oro que declara poseer cada país puede estar falseado: hay países que proclaman tener más oro del que declaran, y los hay que al contrario. Lo iremos viendo según cursen los acontecimientos.
Yo creo que las conjunciones entre Saturno y Plutón, ya muy activada, y, muy especialmente, la que concernirá a Júpiter y Plutón en diversos momentos del 2020 van a ser determinantes sobre cómo irá evolucionando todo.

La pregunta que nos podríamos hacer es:
¿qué pasará con los países que están totalmente ligados al destino del dólar, y que no tienen suficientes reservas de oro como para ser autónomos en sus decisiones como para mantenerse en pie con garantías (en el caso de que el patrón oro vuelva a rehabilitarse)? Piensen, por ejemplo, en el caso de países cuyas élites políticas están en deuda con la CIA, por haber recibido su apoyo (a cambio de vivir de rodillas ante el dictado del gran hermano).

¿Y si el asunto fuera otro, que no el retorno al patrón oro?
Como esta sucesión de conjunciones en Capricornio tendrán lugar en la Casa 7, es muy posible que la acción de adversarios (o enemigos declarados) jueguen un papel determinante para que el gran fraude emerja a la luz. Prepárense, que vienen curvas muy pronunciadas.

martes, 22 de octubre de 2019

La Gran Trampa del 2020


La taxonomía astrológica distingue dos patrones relacionados con las estafas. A saber: Neptuno y Plutón. ¿Y cómo sabemos que hay estafas? Pues gracias a los estafados, que alzan su voz. Estos, los que se alzan, son plutonianos. Sin embargo, hay estafados que no se alzan, ya sea porque no se atreven, porque les resulta vergonzoso reconocerlo, porque alzarse supondría expresar furia, porque son mansos o, simplemente, porque no se han dado cuenta. Estos últimos son neptunianos, y forman la inmensa mayoría de la especie humana. Es obvio que los estafadores no proclaman su condición. Son los estafados, cuando se alzan, quienes señalan en una determinada dirección.

Me referiré ahora a las estafas relacionadas con Plutón. Pero vayamos por partes:
Una forma de estafa, aunque les parezca extraño que relacione ambos términos, fueron los sacrificios humanos. O si lo prefieren, las actuales estafas tienen su origen en la creencia humana de que los dioses agradecerán y prodigarán fortuna entre quienes entreguen a sus hijos en sacrificio. Me pregunto qué concepto de Dios puede tener alguien que considera que le irá mejor si entrega a a sus iguales en sacrificio. A sus iguales es un decir, pues quien se atribuye la potestad de decidir sobre el tema es porque ha desarrollado un carisma que resulta incontestable por los componentes del clan. Es decir, quien entrega a inocentes en sacrificio es porque cuenta con la complicidad del resto de la sociedad. En consecuencia, las mayor parte de las estafas suceden por consentimiento de toda la pirámide social. O lo que es lo mismo: participamos en estafas cuyo resultado será la entrega de inocentes en sacrificio, cosa que sólo vemos cuando la capacidad de la estafa para permanecer oculta rebosa los límites del armario. Y aunque vivimos en una sociedad supuestamente secularizada, el viejo rastro de muertes sacrificiales aún está aquí. Otra forma de sacrificio incruento podría ser, por ejemplo, el pago de impuestos. Y es de este modo que la pirámide social se perpetúa, manteniendo así los privilegios de una minoría, la cual es llevada a hombros por la gran mayoría.

Plutón tiene mucho que ver con las estafas. Y las estafas pueden ser financieras, bancarias, económicas, religiosas, culturales, políticas, ideológicas e, incluso, institucionales. Pues bien, el tránsito de Plutón por Capricornio nos ayuda a percibir y entender estos hechos. Desde que ingresó, en el 2008, nuestra sociedad no deja de estar atónita por la cantidad de corrupciones que salen del armario. Es como si se nos hubiese caído la venda de los ojos, y todo lo que venía sucediendo de tapadillo ahora lo vemos a las claras.

Durante el 2020 nos afectará en primera instancia la conjunción entre Saturno y Plutón. Los aspectos entre Saturno y Plutón están relacionados con estafas institucionalizadas. De tan institucionalizadas, que ni nos damos cuenta de hasta qué punto nos afectan. Es como decir que el sistema operativo de la sociedad, heredado del Imperio Romano, fuera todo él fraudulento. Sin embargo, como es tan antiguo rara vez pensamos en ello de forma consciente. Podríamos decir que los aspectos entre Saturno y Plutón hablan de estafas que perviven durante generaciones, transmitidas de unos a otros a través de creencias.

En cambio, los aspectos entre Júpiter y Plutón sí que suelen estar relacionados con ese tipo de estafas que estallan en nuestras narices. Estos aspectos son relativamente frecuentes, lo cual indica que los estafadores son muy creativos, y que se las ingenian para proponer nuevos y diferentes juegos.

En el artículo que le dediqué al sistema Ponzi (en este enlace: Planeta Ponzi) observamos que Carlo Ponzi tenía en su carta una conjunción entre Júpiter y Plutón. También tiene un aspecto fuerte Bernie Madoff. Y también lo tiene Baldomera Larra, precursora en España de las actuales estafas piramidales. Y adivinen qué dirigentes políticos tienen en su Carta aspectos entre Júpiter y Plutón: pues casi todos. Incluso Pedro Sánchez, que cuenta con una cuadratura entre Júpiter y Plutón. ¿Veremos en el 2020 con qué nos sorprende?
En cuanto a tránsitos generales, los aspectos entre Júpiter y Plutón dan muy buenos ejemplos: La eclosión de la crisis financiera (2007-2008) de la pasada década coincidió con una conjunción entre ambos.  Y la anterior conjunción, la de 1994, coincidió con lo que en España se denominó como "cultura del pelotazo". Y en 1999, año en que se abolió la Ley Glass Steagall, que protegía a los pequeños ahorradores, había un quincuncio entre ambos. La abolición de esta ley es la que permitió la proliferación de productos bancarios fraudulentos. Y la lista es larga, con aspectos fuertes, incluyendo el quincuncio, entre Júpiter y Plutón.

Para concluir: hace unos días alguien preguntó si podría haber algún día en el que el humano deje de mentir (ni estafe, ni engañe). Y la respuesta es que no. La mentira está tan instalada en la sociedad como lo está en la naturaleza, en la que hay animales que traman emboscadas, engañan, se hacen pasar por otros, cambian de color, etcétera... y todos ellos son carnívoros. ¿Será que deberíamos dejar de comer carne?

Y para finalizar, una pregunta: ¿Siguen las élites gubernamentales ofreciendo al pueblo en sacrificio a sus dioses, para obtener de ellos favores, diseñando crisis financieras y políticas a tal efecto?

miércoles, 13 de junio de 2018

La construcción del enemigo

En un artículo anterior les comentaba que el planetoide llamado Eris representa las manifestaciones del poder. Es decir, que sus aspectos con otros planetas nos dan una pista acerca de determinadas manifestaciones, todas ellas usables por quien ejerce el poder. En el caso de aspectos de Eris con planetas lentos, el poder se manifiesta sistémicamente. O lo que es lo mismo: cuando Eris aspecta a Urano, Neptuno, Plutón, Saturno o Júpiter, el poder detentado se manifiesta de determinadas maneras. En el caso del aspecto entre Eris y Urano, el poder se manifiesta estigmatizando al otro. La otredad enemiga como forma de afirmar la amistad de los míos hacia mi. Un enemigo bien construido puede servir para perpetuarse en el poder, o para hacer que el poder se afirme aún más entre quienes se considerasen afines a él y con él.

El enemigo construido que resulte propicio para los fines que se pretenden .ya sea judío, musulmán, negro, catalán o quien sea- puede servir para realzar las bondades del estigmatizador. En ese artículo les propuse una lista de hechos históricos en los que había aspectos entre Eris y Urano. Aquí lo tienen: El Ciclo Eris-Urano en la historia de España.
Pues bien, habría que añadir un hecho aún más importante, aunque muy alejado de nosotros en el tiempo. Me estoy refiriendo a la abolición de la Orden Templaria, a través de la Bula Vox In Excelso, promulgada el 22 de marzo de 1312. En el mapa correspondiente hay una conjunción entre Eris y Plutón, los cuales también hacen cuadratura con Urano. Se trata de un hecho que podría ser de manual: fabricar al enemigo,  estigmatizándolo con datos falsos, para quedarse con sus riquezas, para reforzar el propio poder. O como se dice ahora: un autogolpe.

Los otros aspectos de Eris:

Eris y Plutón guardan relación con luchas soterradas, sucias, de cloaca. En el 2019-2020 tendremos una cuadratura entre ambos. Se trata de la cuadratura menguante, cuyo ciclo se inició con la conjunción habida en mitad del siglo XVIII, de la cual hablé en este otro artículo: El Ciclo Capital de 357 años.

Eris y Neptuno representa el poder de lo público, de la abducción colectiva, de los simulacros sociales (por ejemplo, el parlamentarismo moderno, el que surge de la llamada primavera de los pueblos (mitad del siglo XIX, desde el momento en que se produjo la última conjunción Eris-Neptuno). La próxima la tendremos en el 2037, que será el momento en que el ciclo pro democrático se acaba. Se puede deducir que la democracia tiene los años contados.

Eris y Saturno guardan relación con la capacidad legisladora del poder.

Eris y Júpiter guardan relación con las abducciones generadas por la imágen pública que el poder proyecta.

Unas palabras finales para Eris: su descubrimiento coincidió con la apertura de facebook y el consiguiente fenómeno de las redes sociales, con la conspiranoia, con la posverdad (recuerden al trío de las Azores, cuando hablaban de las armas de destrucción masiva, que luego se demostró que no existían).

Etcétera.

lunes, 2 de abril de 2018

1947 y el enigma 2020

En el 2020, año crucial donde los haya, se producen diversas conjunciones astrales. Cada una de ellas cierra y abre ciclo. 

Un primer ejemplo: se inicia la serie de conjunciones entre Júpiter y Saturno en signos de Aire. Por consiguiente, se cierra el ciclo de conjunciones en signos de Tierra que nos ha venido afectando durante los últimos 200 años (+-). En este ciclo de Tierra ha sido predominante la construcción del estado-nación. En el anterior, con conjunciones sucesivas en signos de Fuego, asistimos al apoteósis del absolutismo. 
La primera conjunción que tendremos en signos de Aire abre un ciclo que es parejo al que afectó a los siglos finales de la Edad Media, en las que hubo un modelo de gobernanza basado en las ciudades-estado. Lo curioso del caso es que los expertos de hoy señalan un retorno al poder de las ciudades.

El otro ciclo interesante es el que se deriva de las conjunciones entre Saturno y Plutón. La próxima la vamos a vivir en el inefable 2020. Esta conjunción pondrá fin al ciclo neoliberal, cuyo inicio coincidió con la conjunción de 1982. De este ciclo expuse mis pensamientos al respecto en este artículo: El enigma 2020 y la criptosociedad. Sin embargo, lo que más nos puede interesar, especialmente a quienes prestamos atención a la política española, es que estas conjunciones entre Saturno y Plutón son particularmente importantes. Por ejemplo, la última conjunción habida hasta ahora, la de 1982, coincide con la investidura de Felipe González. Recordemos que su victoria sobrevino como consecuencia del intento de golpe de estado de Tejero y la crisis de los partidos de derecha y de centro. Para algunos, la figura de Felipe González es determinante para la conservación de ciertos valores nacionales que se solían atribuir a la derecha. En realidad, la izquierda española es tan nacionalista-estatista (o más) que la derecha. Es decir, la mentalidad terrateniente (de derechas) llevada a lo nacional (travistiéndose de izquierdas).
Otra curiosidad relacionada con las conjunciones entre Saturno y Plutón: la anterior a la de 1982, la que acontece en 1947, coincide con la promulgación de la Ley de Sucesión franquista. Sí, esa en la que Franco lo dejó todo atado y bien atado. La cuestión que nos puede interesar, de cara al 2020, es si habrá re-atado y bien re-atado o si, por el contrario, habrá un desatado final.

martes, 20 de febrero de 2018

El enigma 2020 y la Criptosociedad


¿Se volverá el capitalismo criptocapitalismo?
¿Se volverá la sociedad criptosociedad?

Me referiré a un tema que nos llevará a experimentar un punto de inflexión en el 2020. Hablo de las conjunciones entre Saturno y Plutón. Y justamente en el 2020 se produce una. De hecho, el 2020 va a ser un año rico en conjunciones, o lo que es lo mismo: un año de finales y principios muy sonados. Vamos, que lo vamos a notar, y muy mucho. A parte de la de Saturno y Plutón, tendremos la de Júpiter y Plutón y la de Júpiter con Saturno. Estamos ante una incógnita que puede ser dramática.

En 1982 se produjo la anterior, la que inicia el actual ciclo sinódico entre Saturno y Plutón que concluye en el 2020. Estamos, pues, ante la agonía del ciclo. Esa conjunción, la de 1982 acaeció en el signo de Libra. La anterior, la de 1947, fue en el signo de Leo. Entre Leo y Libra se forma un armonioso sextil. O lo que es lo mismo: el contenido histórico de los periodos respectivos -1947-1982 y 1982-2020- representa una cierta continuidad lógica. Sin embargo, la próxima, la del 2020, se hace en el signo de Capricornio, que hace cuadratura con el signo de Libra. Ello me lleva a pensar que la ley del péndulo actuará de forma particularmente intensa y dramática. Como Saturno y Plutón tienen que ver con el poder, con quienes lo ejercen y con quienes lo sufren, veremos una actitud como poquísimas veces antes habíamos visto. Este cambio de ciclo viene revestido de un reverdecimiento de lo inquisitivo. En otras palabras: vamos a asistir a un golpe de estado que quienes detentan el poder se hacen a sí mismos. Voy a procurar razonarlo.

La conjunción de 1982 abrió el periodo neoliberal, caracterizado por la deslocalización y desregulación de lo empresarial, de lo laboral, de lo económico y de lo financiero. Se nos vendió la historia de que el progreso era para todos, siempre que las personas fueran lo suficientemente astutas y avispadas. Fruto de esta idea son los nuevos ricos, aquellos quienes supieron llenarse los bolsillos. No me meteré con el tema de la honestidad. Lo cierto es que la crisis que nos ha asolado durante estos años ha sido fruto de toda esa forma de hacer (o de deshacer). Se podría decir que muchos contratos se escribían en servilleta de papel. O lo que es lo mismo: el progreso se basaba en la confianza de unos hacia otros. Esta confianza generó riqueza para algunos y estafas para muchos. Es lo que tiene pasar de lo regulado a lo des-regulado.

A partir del 2020, y lo vamos notando ya, como la conjunción se hace en Capricornio (y en cuadratura con la anterior, la de Libra), vamos a asistir a una super-regulación. Es decir, una regulación obsesiva y neurótica. O dicho de otro modo: la actividad libre, especialmente la profesional, va a ser interceptada. De hecho, cada vez hay más personas que se quejan de que sus cuentas en redes sociales han sido bloqueadas. Por consiguiente, vamos a ir viendo como se forman dos clases sociales: una aristocracia laboral negra y un precariado multicolor. El mundo va camino de convertirse en un feudo desde el cual se intentará controlar todo. Pero el problema no será el control sino la forma que adoptará, neurótica y obsesiva. Ello nos llevará a vivir episodios que nos recordarán a los de la inquisición.

Una consecuencia previsible es que se procurará que en las profesiones no haya demasiadas personas que se dediquen a cada una de ellas. Es decir, podrán desarrollar una carrera profesional unas pocas personas. El resto vivirá del vasallaje y de la prostitución (laboral) a bajo precio.

Ignoro qué pasará con los astrólogos, que tanto proliferamos en las redes sociales. Si aplicamos lo anteriormente dicho, únicamente podrán dedicarse quienes paguen impuestos por su dedicación. Es decir, los que estén dados de alta en el gremio correspondiente. ¿Quiere ello decir que se va a acabar el trabajo ejercido por libre? Es posible.
El otro motivo de inquisición es que se rumorea de que se va a impedir la libre circulación de opiniones. Es decir, supuestamente vamos a ir a un mundo más seguro y mucho menos libre. Bueno, lo de la seguridad es un decir. Supongo que los astrólogos, en la medida que vaticinamos cosas que atañen a los poderosos y a los aspirantes a ejercer el poder, especialmente por parte de quienes hacemos astro-mundial, vamos a ser objetivo experimental. Es algo que lo notaremos progresivamente según atravesemos el 2020. Los motivos para la persecución de la astrología van a volver por sus fueros. Y los que hacen astrología psicológica también van a recibir invectivas por quienes se sientan únicamente legitimados para ejercer oficios psicológicos. O lo que es lo mismo: los astrólogos que quieran ver protegido su trabajo deberán colegiarse, constituirse en aristocracia y pagar impuestos. Y hasta es posible que si los astrólogos nos constituyéramos en colegio profesional, éste acabaría siendo igual de inquisitorial.

Discúlpenme, pero hoy estoy goyescamente fabulador. No me hagan mucho caso.

Para quienes están siguiendo el tema político que afecta a la relación entre España y Catalunya: Este ciclo, el que se inició en 1982, prácticamente discurre en paralelo con la formación del estado autonómico español y el desarrollo y despliegue de las leyes que lo regulan. Como decía antes, ahora estamos en la agonía de dicho ciclo. Pronto veremos qué es lo que pasa con España y con su estado autonómico.


viernes, 25 de noviembre de 2016

Los Años de la Bestia: 2008-2023

La fuerza de la bestia en el propósito de realización personal y colectiva.

El periodo comprendido entre 2008 y 2023 dejará una huella que será recordada durante el resto del siglo XXI. Son los años de la bestia. Se podría decir que este tiempo es verdaderamente escatológico, puesto que, por un lado, el poder se ejerce con total desvergüenza: y por el otro lado, la venda de las víctimas cae de los ojos. Somos más conscientes del engaño, de la depredación, de la basura, de la negrura, de la codicia, de la piramidalidad del mundo.

Estos años son los de Plutón en Capricornio. Plutón es anti-psicótico, y es complementario de Neptuno, que es justo lo contrario. Y Capricornio es el signo de la élite que gobierna en el mundo. Todo gira en torno a lo que va a hacer la élite con nuestras vidas, pensamos ahora.
Plutón entró en Capricornio en 2008, justo cuando el terremoto financiero estaba iniciándose. Y ahí seguirá hasta el 2023. Durante los primeros 5 años (de 2008 al 2013) afectó a la banca, con todas las consecuencias sobre la población. Durante los 5 años siguientes (del 2013 al 2018) está afectando a la bajada de valor del trabajador, que es un mero objeto que se puede importar o exportar. La desigualdad se agudiza. Durante el periodo que va del 2018 al 2023 asistiremos a la solución, que puede resultar tremendamente indigesta. Es decir, que para aplicar una solución al problema creado hay que provocar otro problema cuyas víctimas van a ser las mismas. El mundo humano es piramidal. Ya nos advirtieron de ello, por ejemplo, los antiguos egipcios.

El ciclo de Plutón es de poco más de unos 245 años. Es lento y pequeño, aunque refleja algo muy poderoso. Representa el afán compulsivo de realización y materalización. El ideal humano representado por Plutón es llegar a materializar el cielo. Sin embargo, el principio plutoniano, que necesita de 245 años para pronunciar una palabra, pone al humano ante sí mismo. Es decir, le dice lo que hay sin apenas discurso, como si se tratara de un espejo mortal que reflejara todo lo que no se quiere ver. Un espejo que no se puede tocar, o una pesadilla de la cual uno no puede despertar entretanto no se haya tomado la conciencia debida. Estamos hablando, pues, de una acción que pone la historia del revés, justamente para que podamos examinar nuestros actos.

Cada tránsito de Plutón por Capricornio ha dejado huellas profundas. Por ejemplo: el primer Papa de la historia coincide con el paso de Plutón por Capricornio. La conversión de Constantino, el emperador romano, también coincide. O la independencia de Estados Unidos. O la reforma protestante. Es decir, una élite surge y desplaza a la élite que estaba ocupando el poder. Hoy en día lo vemos, por ejemplo, en el declive de muchos negocios que han sido el pilar del sistema durante los últimos 245 años. Los hijos toman el lugar de los padres, a menudo cortándoles la cabeza. La ambición es furiosa. El mundo de internet está cortando muchas cabezas.

Y ya que hablamos de ambición, ¿no notan que en este tiempo las personas nos proponemos la propia realización como lo más importante? Es decir, tomamos las actuales circunstancias de tal manera que exigimos que produzcan lo que anhelamos de un modo especialmente intenso. Es ambicioso incluso quien no quiere tener ninguna ambición. No se escapa nadie. Por ejemplo, queremos la transformación del sistema ya. No soportamos bien el paso del tiempo, que es quien pone a cada cual y a cada hecho en su lugar. Queremos y ambicionamos con gran intensidad. En tiempo pasado, las personas iniciábamos un camino que luego era seguido y completado por nuestros hijos. Sin embargo, hoy no confiamos en que el transcurrir del tiempo ayude; más bien, no confiamos o no queremos confiar. Es decir, queremos la transformación ahora mismo y en nosotros mismos; una transformación que sea de nuestra apetencia, por supuesto.

Esta ambición se percibe en los ricos, que quieren ser más ricos. En los pobres, que quieren que se les reconozca su pobreza. En los enfermos, que quieren sanar. En los sanos, que quieren vivir más sanos. En las personas que sufrieron un trauma lejano, y que por obra y gracia de un recuerdo que aparece cíclicamente viven y reviven el drama con una especial intensidad. En las personas que quieren olvidar y no pueden; o en personas que creían vivir en paz con sus recuerdos y resulta que no, que los recuerdos asaltan y violan la falsa paz en la que vivían.

Por ejemplo: justo antes de la entrada de Plutón en Capricornio se promulgó la Ley de Memoria Histórica, que llevó (y lleva) a cabo el reconocimiento de muertos, represaliados y ejecutados en la guerra civil y en la consiguiente posguerra. Podemos imaginarnos que estas personas han podido vivir con una mínima armonía su dolor, hasta que las heridas y los traumas vuelven a reverdecer. La Ley de Memoria Histórica llegó, aunque tarde, y produce que aquellas heridas vuelvan al recuerdo, generando en las personas una ambición: la de vivir en verdadera paz. Sin embargo, debo decirlo, la tarea propuesta por esta ley está incompleta. Quedan 5 años para poder sopesar si su puesta en práctica fue honesta y congruente.

Otro detalle: vemos también en estos años cómo personas que sufrieron abusos (casos de violación o pederastia, en el colegio, en la familia) vuelven a experimentar el recuerdo con una fuerza que sólo puede ser neutralizada con una ambición consistente en superar todo aquello que les hirió.

Ello me lleva a pensar que las personas poco podemos decidir en relación a nuestros traumas, pues ellos siguen una lógica que desafía a toda conveniencia de paz ficticia. Ah, y también deberíamos considerar que también es el colectivo el que influye en lo que cada individuo va a recordar. Pregunte, por ejemplo, a los afectados por la Ley de Memoria Histórica, que se vieron abrumados por recuerdos que acaso estaban callados. O a aquellas personas que experimentaron traumas en sus propias carnes hace muchos años, y que cuando otros casos similares salen a la luz ven que lo que estaba dormido vuelve a despertarse intensamente.

Esta ambición, según lo vemos en el proceso independentista catalán, también la percibimos en determinados hechos históricos que reverdecen y se ponen a la vista de todos, y que ponen de manifiesto que el olvido no es posible, que para transformar hay que volver a experimentar lo que se anhela sea superado.

¡¡ Y todavía queda trecho hasta llegar al 2023 !!

jueves, 21 de abril de 2016

Astrología y corrupción (y II)

Astrología y corrupción.
El poder del ciclo de 58 años y la psicología del estropicio premeditado (y II).


Quirón es un planeta poco estudiado en astro-historia y en astrología mundana. Y mucho menos, el ciclo sinódico formado por las conjunciones entre Quirón y Plutón. Las características de ambos nos ayudarán a entender hasta qué punto el humano se ve desbordado por las circunstancias que contribuyó a crear. Así, pues, tenemos una serie de conjunciones que dan paso a espacios de tiempo de 58 años actuando dentro de un ciclo mayor, que es el que corresponde al ciclo de Plutón (240 años).

Plutón está relacionado con lo más depredador de la actividad del humano. No sólo depreda la naturaleza sino que también se depreda a sí mismo. Lo vemos en las guerras y en la corrupción. En los engaños, en la astucia, en la codicia. A través de Plutón percibimos las consecuencias de nuestros propios actos cuando éstos ya han adquirido más fuerza que el poder de la voluntad para rectificarlos. O dicho de otro modo, hará falta acrecentar la voluntad de cambio para hacer frente a todas las consecuencias que el humano causa sobre la naturaleza y sobre sí mismo.

Quirón, en cambio, refleja un principio de rectificación potencial. Cuando digo potencial es porque es un ideal. Lo cierto es que Quirón refleja el aspecto más solucionista de la conducta humana. Es decir, el humano considera que todo tiene solución a voluntad. Por tanto, podríamos decir que el Quirón cotidiano funciona poniendo parches. De algún modo, refleja un aspecto de nuestra naturaleza que se niega a aceptar la falta de soluciones. Es decir, que la soluciones que se proponen, parchear los desaguisados que se cometen, traen a la corta un alivio pero a la larga comportan una mayor complicación. Estas soluciones ficticias son parches que agravan el problema que pretenden solucionar en forma de consecuencias peores, observables a medio y largo plazo.

Es por todo ello que considero que el ciclo de 58 años es sumamente interesante para entender las dinámicas del humano cuando es capaz de generar su propio malestar sin ser consciente de ello. El asunto, y lo veremos a continuación, es que gran parte de las consecuencias negativas de este tipo de dinámicas, casi siempre en forma de soluciones ficticias, recaen sobre los elementos débiles de la sociedad. Lo vemos en la economía, en la medicina. Me refiero a los efectos secundarios de los medicamentos, de las medidas para "regenerar la economía" y de tantas cosas más que causan más perjuicios que bienestar real. Un ejemplo de esto que les acabo de decir está en los efectos adversos de los medicamentos, los cuales constituyen la tercera causa de muerte en el mundo civilizado. El otro ejemplo lo podríamos encontrar en las medidas económicas. Algunas de ellas las relato a continuación.

Las conjunciones entre Quirón y Plutón.

Me referiré en concreto a las que se produjeron en 1883, 1941 y 1999. Empezaré por la última.

La razón de que este ciclo esté tan poco estudiado es porque se refiere a un aspecto de la vida de la sociedad humana muy oculto o solapado detrás de acontecimientos más vistosos y más obvios. Es decir, tales conjunciones vienen asociadas a hechos subrepticios o de aparente poca relevancia. Ahora lo vemos:

La conjunción de 1999 coincidió con la derogación de la Ley Glass-Steagall. Esta ley se puso en marcha en 1933 para evitar que un evento como el crash de 1929 pudiera volver a dañar a los pequeños ahorradores. Hasta ese momento, 1929, la banca de inversión y la banca comercial estaban sin ningún mecanismo que las aislara. La ley Glass-Steagall separó la banca especulativa de riesgo de la banca comercial de pequeños ahorradores. Entonces, pues, la derogación de dicha ley supuso un retorno a la situación que había hasta antes de 1933. Es decir, desde 1999 la banca especulativa y la banca de ahorro están sin el mecanismo protector que esa ley procuraba. La consecuencia que hemos vivido es que desde ese año hemos visto proliferar los fraudes y la corrupción en relación a los productos bancarios. Y hasta es muy posible que la crisis que emergió a partir del 2007 tenga relación con la supresión de esta ley.

No me digan que no es para sospechar de malevolencia.

La anterior conjunción es de 1941. Estamos en medio de la 2a. guerra mundial. Sin embargo, justo en ese año Estados Unidos empieza a actuar sobre otros países por "interés nacional". Es decir, por el bien del imperio, Estados Unidos puede instalar sus tentáculos sobre todos aquellos países que pudieran resultar de "interés nacional". Y todo en nombre de la seguridad futura, en medio de un conflicto sangrante como fue el de la 2a. guerra mundial. Ahí vemos cómo se utilizan determinadas situaciones para aprovechar y marcar un gol cuando la defensa está distraida.

La anterior conjunción es de 1883. Mucho de lo que se atribuye a la conjunción entre Neptuno y Plutón, de esos mismos años, pertenece en realidad al ámbito de las conjunciones entre Quirón y Plutón.
En 1883 se funda la Sociedad Fabiana, se habla de la eugenesia, muere Karl Marx y nace John Maynard Keynes, el economista que recomendó políticas intervencionistas por parte del estado. Keynes sabía mucho del poder deprador del humano cuando es llevado por la codicia.
Además, fue en 1883 cuando se promulga la Ley de Seguridad Social en Alemania, todo un precedente de la institucionalización del estado del bienestar. Sin embargo, si nos lo miramos con cierta distancia, esta ley ha generado a su rebufo el mayor de los negocios: el farmacéutico, del cual ya sabemos que han hecho bandera los solucionistas médicos. Es decir, la medicalización de la sociedad tiene un punto de origen histórico en esta conjunción.
Dicho sea de paso, la instauración de la seguridad social pone fin a la posiblidad de empoderamiento del trabajador, lo cual es como decir que mamá-estado cuidará de nosotros hasta el punto de que no sea necesaria ninguna cooperación entre humanos que no pase por la seguridad social. Esta situación, la que viene a partir de 1883, quita todo el poder de autoayuda a los gremios y a los sindicatos en la medida que anunció que todo iba a ser intervenido por los poderes fácticos relacionados con la ciencia, con la medicina, con la banca, etcétera.

Deduzco, pues, que esta serie de conjunciones constituyen sendas vueltas de tuerca en relación al progreso del negocio de los seguros, de la salud, de la prevención, etcétera. Es decir, cómo lo que había sido un hecho solidario (con las guildas, los gremios, las logias y las cofradías) se ha convertido en negocio que parece beneficiar a todos, aunque, especialmente, a las élites extractivas de cada país.
No estoy diciendo que la seguridad social haya sido un atraso. Lo que trato de decir es que la solución ha  erosionado el espíritu de grupo y ha acabado fomentando el individualismo.

Como pueden ver, este ciclo de 58 años da mucho de sí.

miércoles, 20 de abril de 2016

Astrología y corrupción (I)

Astrología y corrupción.
El poder del 58 (I).

 Se suele asociar, y con razón, al ciclo de Plutón con la fase actual del capitalismo. En concreto, con la fase del capitalismo ligada al ciclo del petróleo. En tiempo anterior, al capitalismo se le llamó de otras maneras. Por ejemplo, mercantilismo. Y es posible que en el futuro, eso que llamamos capitalismo reciba otro nombre. Por lo tanto, el capitalismo (o como se le haya ido llamando a lo largo de la historia) es consustancial a la existencia humana. Es la economía, la convivencia, la política, la sociedad, la religión, el poder. Es algo más complejo que va más allá de los nombres que se le pongan.

Vuelvo al tema de Plutón y su ciclo. La fase actual, asociada al ciclo del petroleo, empezó con el tránsito de Plutón en Aries (a partir de 1822) y finalizará cuando transite por Piscis (a partir del 2043). Por tanto, el ciclo siguiente empezará cuando ingrese de nuevo en el signo de Aries.
El funcionamiento de un ciclo es similar al ciclo de las cuatro estaciones del año. El de Plutón refleja muy bien esta estructura. La primavera del ciclo va desde que ingresó en Aries hasta que lo hizo en Cáncer; el verano, desde Cáncer hasta Libra; el otoño, desde Libra hasta Capricornio; y el invierno, desde Capricornio hasta Aries. Ahora mismo, con Plutón transitando por Capricornio, estamos viviendo el inicio del invierno del ciclo del capitalismo vinculado al petróleo.

De ello he tratado profusamente en este blog, sobre los ciclos y sus significados. También, y de muy recomendable lectura, Inma Fernández y Santiago Niño Becerra publicaron en el 2004 un artículo esencial al respecto que resultó altamente premonitorio. Se puede leer en el blog de Inma.

La astro-historia.

Antes de empezar a hablar del ciclo de 58 años, les propongo percibir los ciclos planetarios como si se tratara de un reloj en el que cada aguja está simbolizada por un planeta. En concreto, la de Plutón, la de Neptuno, la de Urano y la de Quirón. También, claro está, la de Júpiter y la de Saturno.

Percibido este hecho, el del reloj astro-histórico, podemos establecer lo siguiente:

Hay dos tipos de ciclos:

1.- Los que se derivan del paso de cada planeta por la secuencia zodiacal, de tal manera que cuando un planeta ingresa en Aries inicia un ciclo cuyo contenido está asociado a los principios que alberga. Por ejemplo, tal como he indicado antes, el de Plutón y sus cuatro estaciones.
Por tanto, podríamos decir que si cada aguja del reloj está asociada a un tema, éstos son los siguientes (me referiré únicamente a los planetas lentos):
- Plutón: el ciclo de la economía global; la explotación de los recursos; la oligocracia; la banca; las finanzas; lo corruptible.
- Neptuno: lo estatal; el liderazgo; la religión como cohesión (por ejemplo, la economía, tenida como religión del capitalismo); las grandes esperanzas colectivas; la espiritualidad innominada; la sociedad y el colectivo como sujeto psicótico.
- Urano: la libre empresa; la capacidad de los individuos para asociarse libremente para compartir propósitos comunes.
- Quirón: los políticos, especialmente cuando éstos sirven de máscara del poder en la sombra. Es decir, se refiere al político que ya no tiene el poder sino que sirve a quien lo tiene. Desde este punto de vista, el político que encaja en esta categoría actua para maquillar o enmascarar los desaguisados de quien realmente tiene el poder.
- Saturno: la ley; los acuerdos; los compromisos; los contratos; los mandatos; las estructuras que articulan la convivencia.
- Júpiter: los debates políticos; la ética; lo refrendario; los predicadores de todo tipo; lo que adquiere fama.

Del ciclo sinódico de 20 años formado por las conjunciones entre Saturno y Júpiter, les dejo este artículo: La Psicología del Dinero.

2.- Además de los ciclos ligados a la secuencia zodiacal, están los ciclos vinculados a las grandes conjunciones. Es decir, ciclos cuya duración viene definida por la frecuencia de las conjunciones del mismo par. Se les llama ciclos sinódicos. A estos ciclos también se les podría aplicar la estructura de las cuatro estaciones, solo que la primavera se correspondería con la fase que acontece a partir de la conjunción. Por tanto, el invierno vendría a ser cuando el ciclo sinódico entra en su cuarta y última fase.

De entre los ciclos sinódicos que nos afectan ahora, señalaré aquellos que tienen a Plutón como parte del par. Les recuerdo que Plutón guarda mucha relación con la corrupción. Por tanto, estos ciclos aportan e indican pistas sobre momentos en los que se han instaurado comportamientos perniciosos en la sociedad.

- Neptuno-Plutón: forman un macro-ciclo que dura cerca de 500 años. Hay astrólogos que lo relacionan con el estado del bienestar. Sin embargo, yo percibo en él la evolución de la ciencia asociada al poder del dinero. La ciencia como religión del sistema capitalista. Es decir, se considera digno de estudio lo que pueda resultar de interés para quien detenta el poder. El momento inicial del actual auge que tienen las neurociencias se remonta al momento en que se produjo la última gran conjunción (alrededor de 1891). De ello dejé escrito este artículo: La Gran Abducción de 500 años.

- Urano-Plutón: forman un ciclo largo. El actual se inicia en los años 60, coincidiendo con el inicio de la deslocalización de empresas, todo un antecedente de lo que luego será la desregulación financiera. Sobre este ciclo les recomiendo el artículo: La decapitación del lider y el ciclo de 139 años.

- Saturno-Plutón: forman un ciclo cuya conjunción más reciente aconteció en 1982. Se le relaciona con el neoliberalismo y con la desregulación financiera. Los términos ingeniería financiera y especulación están muy relacionadas con este ciclo y con el de Urano-Plutón.
Sobre este ciclo les sugiero este artículo: La Conspiración de Libra.

- Quirón-Plutón: este ciclo es tan peculiar y tan poco explorado que le dedicaré la parte II de esta serie. Su duración es de 58 años.

- Júpiter-Plutón: la última conjunción habida tuvo lugar en el 2007, coincidiendo con los primeros momentos de la crisis. Hay que decir que en ello está contribuyendo la cuadratura entre Urano y Plutón cuya conjunción de origen viene de los años 60, tal y como he indicado anteriormente.

Para finalizar esta parte, les diré que en el 2020 se produce el final de tres ciclos sinódicos: entre Júpiter y Saturno, entre Júpiter y Plutón y entre Saturno y Plutón. Como puede deducirse, un año capital el 2020.

El próximo artículo se lo dedicaré al inexplorado ciclo de 58 años.

domingo, 17 de enero de 2016

La fase escatológica del capitalismo: 2008-2066


"En algún momento de la fase escatológica del capitalismo, desde el 2008 al 2066, se pondrá en evidencia hasta qué punto las avejentadas estructuras del estado-nación son perjudiciales para los intereses de la oligarquía global."



En el artículo anterior les comenté que el declive del ciclo capitalista conllevará una pérdida de absorción o de inclusividad –el paraguas que se va cerrando y protege a cada vez menos porción de ciudadanía-. O lo que es lo mismo: cada vez más sectores sociales van a ser empujados y excluidos, lo cual ayudará a que las cooperativas puedan florecer. Pura necesidad. Al final, de aquí a unos años, se irá produciendo una hibridación entre los restos de lo estatal, las cooperativas y los clusters. Las mega-regiones, concepto acuñado por Richard Florida, se construirán en base a estos pilares. Estas mega-regiones son incompatibles con los actuales estados-nación, tan burocratizados ellos.

Junto a los clusters, las cooperativas van a articular el nuevo feudalismo, el neo-feudalismo. En este nuevo paradigma, del cual surgirá el sistema que más adelante reemplazará al capitalismo, el valor mayor no estará definido por el dinero sino por las relaciones. Ello pondrá de manifiesto otro tipo de contradicciones, las cuales conllevarán otro tipo de luchas. Las espaldas no se cubrirán con dinero sino con relaciones. Las personas serán los activos y los elementos de la contabilidad, no las posesiones materiales. O lo que es lo mismo, el bienestar no se comprará con dinero sino con fidelidad. Tal bienestar se obtendrá, más bien, como consecuencia del paraguas relacional en el que uno sea capaz de habitar, más que la pertenencia a un estado. Lo cual dará como para pensar que cada cooperativa o cada clúster puede llegar a tener algo de logia o congregación. Incluso, debido a estas razones, hasta podrían estar politizados. Entraremos en el neo-feudalismo y en el neo-activismo.

Los partidos de izquierda, todo hay que decirlo, salvo excepciones, rara vez han dado apoyo al movimiento cooperativista. Puede haber varias razones:

a.- la izquierda es estatista, a diferencia de la derecha, que apuesta por apoyar la libre empresa y el lucro. Entendiendo como estatista una posición que ve en el estado un elemento de equilibrio y de soberanía.
b.- los partidos, tanto de derecha como de izquierda, ven en el cooperativismo una competencia que los puede eclipsar, pues amos ven en el estado el único paraguas posible.

Sin embargo, como estamos viendo desde hace años, el mercado ha sido convertido en el todo, en el poder omnímodo, o eso dicen, dando lugar a que las incompetencias y obsolescencias de los estados queden a la vista de todos.

Ya sea por estas razones, o por otras sin identificar, todo va a cambiar, incluso los partidos de izquierda. Entre otras cosas, porque el estatismo está en declive, de la misma manera que lo está el sistema capitalista. Capitalismo y estado –libre empresa e intervencionismo estatal- avanzan en paralelo. Aunque compiten, se contradigan y sean enemigos, cuando caiga uno caerá también el otro. La consecuencia de ello es que a la izquierda, y quizá también la derecha, no le quedará otro remedio que fomentar un modelo cooperativista.

En el 2023-2025 Plutón ingresará en el signo de Acuario y Neptuno lo hará en el signo de Aries. Lo vamos a notar. A partir de ese momento empezaremos a percibir un nuevo liderazgo más acorde con los designios y las mentalidades propias del siglo XXI.

También, en este 2016, nos afectará una cruz en signos mutables formada entre Saturno, Júpiter, Neptuno y Quirón, que llevará a las instituciones y a la economía a una crisis que dejará profunda huella para el resto del siglo. Si faltaba una mayor percepción de la obsolescencia del sistema, lo veremos aún más durante este año.
Escatología en estado puro.

viernes, 15 de enero de 2016

Apoteosis del capitalismo tardío: 2018-2023


La refundación del capitalismo tardío: 2018-2023



En el artículo anterior cité el asunto del TTIP. Lo hice procurando ser neutral, al tiempo que sopesando y tratando de comprender los contras que pone la izquierda y los pros que supuestamente pone la derecha. Mencioné que el TTIP la consecuencia lógica, un escalón más, de un proceso mayor y más antiguo que arranca de la transición del feudalismo a los reinos, a los estados, a los imperios, y de ahí a las grandes organizaciones transnacionales. De éstas, por ejemplo, las que salieron del final de la 2ª. Guerra mundial y de los acuerdos de Bretton Woods (el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial) y a lo que hoy llamamos UE. Como ven, el TTIP baila en la misma cuerda. Estamos, pues, en plena reinvención continuista del capitalismo.

Es decir, lo que viene -ya estamos en ello- es la fusión entre lo público y lo privado, una hibridación entre las competencias de los estados y las de las grandes corporaciones. Las corporaciones mandan y los estados serán los validos de ellas. O si lo prefieren, los estados funcionarán como empresas cuya justificación serán los resultados. Es decir, los estados serán, son, los instrumentos de las oligarquías. Entonces, pues, no hay nada nuevo en el tema del TTIP, que es un instrumento al servicio de la oligarquía global. En el fondo, una progresión más en la lógica de la historia.



Connotaciones astrológicas.



Además del determinante e inminente tránsito de Plutón por el tercer decanato de Capricornio, durante el tiempo que va del 2018 al 2023 se van a producir una serie de conjunciones. Una de ellas, la que formarán Saturno y Plutón en el 2020, pone fin al ciclo neoliberal que se inició en 1982. En aquella etapa gobernaban Margaret Thatcher y Ronald Reagan. Una declaración de la primera proclamó que sólo podría gobernar para el 75%. Pues bien, visto lo que está ocurriendo, puesto en evidencia con la crisis, estamos viendo que los gobiernos gobiernan no para un 75% sino para un grupo bastante menor. A partir de este hecho podemos augurar que la exclusión social va a ir a más, entendiendo por exclusión toda aquella situación que afecta a sectores de la ciudadanía a las que las instituciones dejan de atender (excepto que surja un movimiento que modifique la tendencia). Me explicaré mejor en el párrafo siguiente.

El ciclo de la actual fase del capitalismo -la ligada a la era del petróleo- se inició en 1820-22 (Plutón en Aries) y acabará cerca del 2070 (cuando vuelva a Aries). La mitad ascendente del ciclo –recordemos la órbita excéntrica e irregular de Plutón- nos lleva hasta 1971 (Plutón en Libra), habiendo pasado por la crisis del cuarto creciente (Plutón en Cáncer), que coincidió con la 1ª Guerra mundial. La crisis del cuarto menguante acaece con la entrada de Plutón en Capricornio, lo cual coincide con la actual crisis.

Volvemos a Libra, fase plena del ciclo. En 1971 gobierna Richard Nixon. Un hecho clave de aquel momento fue cuando se produjo la retirada del patrón oro, que dio de comer a la economía financiera o especulativa. Además de este cambio de patrón, por esa época se produce la primera crisis del petróleo, toda una avanzadilla de los tiempos que habían de venir.

Alrededor del 1971 se produjo la máxima absorción que el sistema capitalista estaba dispuesto a ejercer. Cuando digo “absorción” quiero decir que el ciclo del capitalismo, que hasta ese momento tenía desplegado el paraguas, empieza a cerrarlo. Lo fue abriendo desde el inicio del ciclo (1820-22), y así hasta llegar a su fase plena (1971). A partir de ese momento, en la década de los 70, el paraguas empieza a cerrarse. Con el declive del ciclo, de 1971 a 2070, los gobiernos capitalistas van perdiendo eficiencia en favor de los mercados, y así hasta llegar a que ese porcentaje indicado por Thatcher se vaya volviendo inverso. Hoy en día parece que los gobiernos actúen para tener contenta al 25 % de la ciudadanía. El resto de la población irá siendo excluida en paralelo al cierre progresivo del paraguas, cosa propia del sistema en fase de declive final. Sin embargo, con la exclusión emerge el momento de las cooperativas. Y hasta es posible que el sistema capitalista nos vaya empujando para que nos hagamos comunistas (sin llamar así a la cosa, claro).

Bromas a parte, o no, la emergencia del cooperativismo nos va a ir llevando a una situación ya vivida muy anteriormente. Me estoy refiriendo al feudalismo, un neo-feudalismo, tema del cual he tratado y seguiré tratando en otros artículos.