jueves, 21 de abril de 2016

Astrología y corrupción (y II)

Astrología y corrupción.
El poder del ciclo de 58 años y la psicología del estropicio premeditado (y II).


Quirón es un planeta poco estudiado en astro-historia y en astrología mundana. Y mucho menos, el ciclo sinódico formado por las conjunciones entre Quirón y Plutón. Las características de ambos nos ayudarán a entender hasta qué punto el humano se ve desbordado por las circunstancias que contribuyó a crear. Así, pues, tenemos una serie de conjunciones que dan paso a espacios de tiempo de 58 años actuando dentro de un ciclo mayor, que es el que corresponde al ciclo de Plutón (240 años).

Plutón está relacionado con lo más depredador de la actividad del humano. No sólo depreda la naturaleza sino que también se depreda a sí mismo. Lo vemos en las guerras y en la corrupción. En los engaños, en la astucia, en la codicia. A través de Plutón percibimos las consecuencias de nuestros propios actos cuando éstos ya han adquirido más fuerza que el poder de la voluntad para rectificarlos. O dicho de otro modo, hará falta acrecentar la voluntad de cambio para hacer frente a todas las consecuencias que el humano causa sobre la naturaleza y sobre sí mismo.

Quirón, en cambio, refleja un principio de rectificación potencial. Cuando digo potencial es porque es un ideal. Lo cierto es que Quirón refleja el aspecto más solucionista de la conducta humana. Es decir, el humano considera que todo tiene solución a voluntad. Por tanto, podríamos decir que el Quirón cotidiano funciona poniendo parches. De algún modo, refleja un aspecto de nuestra naturaleza que se niega a aceptar la falta de soluciones. Es decir, que la soluciones que se proponen, parchear los desaguisados que se cometen, traen a la corta un alivio pero a la larga comportan una mayor complicación. Estas soluciones ficticias son parches que agravan el problema que pretenden solucionar en forma de consecuencias peores, observables a medio y largo plazo.

Es por todo ello que considero que el ciclo de 58 años es sumamente interesante para entender las dinámicas del humano cuando es capaz de generar su propio malestar sin ser consciente de ello. El asunto, y lo veremos a continuación, es que gran parte de las consecuencias negativas de este tipo de dinámicas, casi siempre en forma de soluciones ficticias, recaen sobre los elementos débiles de la sociedad. Lo vemos en la economía, en la medicina. Me refiero a los efectos secundarios de los medicamentos, de las medidas para "regenerar la economía" y de tantas cosas más que causan más perjuicios que bienestar real. Un ejemplo de esto que les acabo de decir está en los efectos adversos de los medicamentos, los cuales constituyen la tercera causa de muerte en el mundo civilizado. El otro ejemplo lo podríamos encontrar en las medidas económicas. Algunas de ellas las relato a continuación.

Las conjunciones entre Quirón y Plutón.

Me referiré en concreto a las que se produjeron en 1883, 1941 y 1999. Empezaré por la última.

La razón de que este ciclo esté tan poco estudiado es porque se refiere a un aspecto de la vida de la sociedad humana muy oculto o solapado detrás de acontecimientos más vistosos y más obvios. Es decir, tales conjunciones vienen asociadas a hechos subrepticios o de aparente poca relevancia. Ahora lo vemos:

La conjunción de 1999 coincidió con la derogación de la Ley Glass-Steagall. Esta ley se puso en marcha en 1933 para evitar que un evento como el crash de 1929 pudiera volver a dañar a los pequeños ahorradores. Hasta ese momento, 1929, la banca de inversión y la banca comercial estaban sin ningún mecanismo que las aislara. La ley Glass-Steagall separó la banca especulativa de riesgo de la banca comercial de pequeños ahorradores. Entonces, pues, la derogación de dicha ley supuso un retorno a la situación que había hasta antes de 1933. Es decir, desde 1999 la banca especulativa y la banca de ahorro están sin el mecanismo protector que esa ley procuraba. La consecuencia que hemos vivido es que desde ese año hemos visto proliferar los fraudes y la corrupción en relación a los productos bancarios. Y hasta es muy posible que la crisis que emergió a partir del 2007 tenga relación con la supresión de esta ley.

No me digan que no es para sospechar de malevolencia.

La anterior conjunción es de 1941. Estamos en medio de la 2a. guerra mundial. Sin embargo, justo en ese año Estados Unidos empieza a actuar sobre otros países por "interés nacional". Es decir, por el bien del imperio, Estados Unidos puede instalar sus tentáculos sobre todos aquellos países que pudieran resultar de "interés nacional". Y todo en nombre de la seguridad futura, en medio de un conflicto sangrante como fue el de la 2a. guerra mundial. Ahí vemos cómo se utilizan determinadas situaciones para aprovechar y marcar un gol cuando la defensa está distraida.

La anterior conjunción es de 1883. Mucho de lo que se atribuye a la conjunción entre Neptuno y Plutón, de esos mismos años, pertenece en realidad al ámbito de las conjunciones entre Quirón y Plutón.
En 1883 se funda la Sociedad Fabiana, se habla de la eugenesia, muere Karl Marx y nace John Maynard Keynes, el economista que recomendó políticas intervencionistas por parte del estado. Keynes sabía mucho del poder deprador del humano cuando es llevado por la codicia.
Además, fue en 1883 cuando se promulga la Ley de Seguridad Social en Alemania, todo un precedente de la institucionalización del estado del bienestar. Sin embargo, si nos lo miramos con cierta distancia, esta ley ha generado a su rebufo el mayor de los negocios: el farmacéutico, del cual ya sabemos que han hecho bandera los solucionistas médicos. Es decir, la medicalización de la sociedad tiene un punto de origen histórico en esta conjunción.
Dicho sea de paso, la instauración de la seguridad social pone fin a la posiblidad de empoderamiento del trabajador, lo cual es como decir que mamá-estado cuidará de nosotros hasta el punto de que no sea necesaria ninguna cooperación entre humanos que no pase por la seguridad social. Esta situación, la que viene a partir de 1883, quita todo el poder de autoayuda a los gremios y a los sindicatos en la medida que anunció que todo iba a ser intervenido por los poderes fácticos relacionados con la ciencia, con la medicina, con la banca, etcétera.

Deduzco, pues, que esta serie de conjunciones constituyen sendas vueltas de tuerca en relación al progreso del negocio de los seguros, de la salud, de la prevención, etcétera. Es decir, cómo lo que había sido un hecho solidario (con las guildas, los gremios, las logias y las cofradías) se ha convertido en negocio que parece beneficiar a todos, aunque, especialmente, a las élites extractivas de cada país.
No estoy diciendo que la seguridad social haya sido un atraso. Lo que trato de decir es que la solución ha  erosionado el espíritu de grupo y ha acabado fomentando el individualismo.

Como pueden ver, este ciclo de 58 años da mucho de sí.