viernes, 15 de abril de 2016

Cuprum Metallicum y el grado 26 de Leo



Cuprum Metallicum y el grado 26 de Leo.
El encaje crítico en la mundanidad: las oportunidades, los ideales, la actitud y las relaciones.




La materia médica de Cuprum Metallicum lo menciona para temas muy diversos. Entre ellos, asma, espasmos, torceduras y calambres. Siendo el cobre el conductor eléctrico por excelencia, también podría tener relación con el sistema eléctrico corporal, el que relaciona al sistema nervioso con el sistema muscular. Por las mismas razones, además, para palpitaciones cardíacas relacionadas con el sistema nervioso o con el digestivo.



Sin embargo, mi experiencia con las tomas de Cuprum Metallicum, a una dilución de 10MK, ha sido la siguiente, y todo en un mismo día:

- Experimentación placentera por cosas pequeñas, por lo sencillo, por lo elemental, por la quietud. Es decir, por detalles en los que hasta ahora no había reparado.

- Durante la misma noche soñé con una familia, con niños de unos 5-7 años, que se mudaban constantemente, llevando cajas arriba y abajo. De mudanza en mudanza, con sensación de desarraigo. Lo hacían en carros tirados por caballos. Parecía de una época en la que no había coches ni comodidades.

- Durante las horas siguientes me vinieron imágenes relacionadas con cajas, acaso influido por aquel mismo sueño. De ahí me viene una imagen de los dientes hincados en encías. Una visión en la que la raíz de cada diente está mullidamente guardada en una cajita, en la encía, en el hueco en el hueso.

Deduzco, pues, que Cuprum Metallicum pueda ir dirigido a favorecer el bienestar de los tejidos húmedos, blandos y semiblandos que rodean los dientes. Por ejemplo, las encías.  También, para evitar que los dientes se desencajen, caigan o se muevan por retracción de esos tejidos.



- Justo después, me viene otra imagen del desarrollo del bebé en el útero materno. Podría ser que las patologías relacionadas con Cuprum Metallicum puedan tener que ver con el encaje agradable (o, más bien, al menos en algún momento clave, desagradable) del bebé en el vientre de su mamá. También, por lo mismo, el niño, que luego será adolescente y adulto, reproduce en su encajar en la vida los mismos avatares que experimentó en su periodo de gestación. Estamos hablando, pues, de un mejor o peor encaje en la vida en todos los ámbitos.



En lo psicológico, Cuprum Metallicum, puede ir dirigido a redirigir y rectificar actitudes que se han desencajado, torcido o desviado de su intención original. De algún modo, Cuprum M. favorecería el alineamiento entre los valores y su realización concreta. Es decir, el encaje de la persona, con una actitud sensata, serena y constructiva, en pro de la priorización de los valores que ha decidido encarnar.



Cuprum Metallicum y el grado 26 de Leo.



El 26 de Leo, grado en el que reverbera Cuprum Metallicum, simboliza a la persona polivalente, que puede ser competente en cualquier campo, carismática y orgullosa de su intelecto. Sin embargo, el punto débil relacionado con este grado es consecuencia de su propio potencial. Lo podemos ver en las actitudes excesivamente confiadas o impositivas en relación al interlocutor, el cual puede sentirse invadido.  Ello lleva a la persona Cuprum Metallicum a cuestionarse. Sin embargo, como hay un tema de encaje que subyace emocionalmente, las autocríticas que hace pueden resultar excesivamente subjetivas y no cuadran con la realidad de lo que en verdad sucede. En realidad, la persona Cuprum Metallicum actúa para poder encajar. Ello supone que está obligando al otro a que le acepte.



Deduzco de ello que Cuprum Metallicum puede irle bien a quien no está conforme con nada, ni consigo mismo; a quien no se gusta; a quien quisiera ser otra cosa que no él mismo; quien vive en una discordia entre lo que quisiera vivir y lo que está viviendo. También, a quien experimenta una fuerte dualidad interna que no le deja vivir tranquilo con las decisiones tomadas. Por ejemplo, quien se remuerde por dentro pensando en qué hubiera pasado si en lugar de haber hecho esto hubiese hecho aquello otro. Esta discusión que se tiene internamente puede estar acompañada por elementos dramáticos cuando -por ejemplo, en temas de salud- una persona ha tomado decisiones que la han perjudicado y sobre cuyas consecuencias siente que no puede hacer nada.



Muy relacionado con lo que acabo de exponer podría estar la actitud de quien no acepta sus propios fallos y cree que son los factores externos los que son causa de su falta de fortuna. Como resulta obvio, mientras se corra en la tentación de señalar con el dedo a alguien externo, esta actitud no ayuda a generar la paz que la persona Cuprum Metallicum anhela.



A Cuprum Metallicum le exasperan ciertas conductas de las personas en grupo. A menudo se siente descolocado, desfasado o fuera de su sitio. Es decir, se siente poco desenvuelto. Es posible que un punto débil esté en la elección de compañeros o amistades, de proyectos compartidos. También podría ser que su visión de la sociedad no resulte propicia para sus intereses. Es decir, que sea muy crítico y que ello se traduzca en una falta de interés por conseguir una mejor integración.



Cuprum Metallicum puede ser leal a personas o a compromisos que no le aportan nada, dato este que debe ser escrutado a conciencia. Aquí tendríamos un factor que explicaría ciertos desajustes de la actitud en relación a lo social. Es muy posible, como antes he señalado, que este desencaje provenga de una experiencia primigenia relacionada con la experiencia prenatal y que bien supondría haber experimentado un desencaje, en este caso con el útero.



Por tanto, Cuprum Metallicum es alguien que no ha encontrado el lugar adecuado en el nido familiar, social o existencial. Una forma de comprobarlo hasta qué punto ello es así puede ser valorando si en su discurso hay quejas por falta de cooperación. Estas quejas tanto pueden ser las que el individuo Cuprum Metallicum hace a los demás como las que otros le hacen a él. Por tanto, una forma de cuestionar la actitud es indagando si hay alguna actitud inconsciente o que esté fuera de control que perjudique el trato armonioso interpersonal. Así, pues, una pregunta a hacerse podría ser esta: ¿hasta qué punto una persona significada por Cuprum Metallicum puede estar perjudicando su propio encaje en la vida?



Otro de los temores relacionados con este perfil gira alrededor de la pérdida de oportunidades. De algún modo, la persona Cuprum Metallicum teme que el tiempo pase sin poder aprovecharlo plenamente. Sin embargo, por la angustia que le genera, este temor traiciona dicho propósito llevando al individuo a actuar de manera inapropiada o desproporcionada. Todo ello se traduce en una discordia o incongruencia entre los valores que dicen defenderse y la actitud inconsciente. Por tanto, una palabra clave sería “torpeza inconsciente” que perjudica las pretensiones de bienestar, reconocimiento, cooperación y éxito. Esta torpeza actúa como un punto ciego que contradice y perjudica los intereses de esta persona.



El perfil Cuprum Metallicum refleja a la persona que quiere ser aceptada, pero que para ello, y sin darse cuenta, acaba coaccionando a los demás hasta conseguir que la situación que anhela se le vuelva en contra. Si este modo de funcionar acaba llevándolo a una conducta antisocial, desganada, solitaria, crítica o rebelde sin causa.



Segunda y tercera tanda de tomas de Cuprum Metallicum (post scriptum).



Pasados unos meses de la primera tanda de tomas, hice una segunda y una tercera. Resultó curioso ver la cantidad de coincidencias, desde acontecimientos externos hasta sensaciones corporales -picor en extremidades inferiores, vértigo, mareo, acidez, diarrea; rotura de tiestos con plantas en el patio de casa, por viento; avería irreparable en el ordenador, en el disco duro-. Deduzco de ello que Cuprum Metallicum también podrá ser válido para tratar problemas estomacales, por ejemplo. También, para problemas de circulación, en arterias y venas, los cuales serían el simil de lo que para una planta sería el tiesto que la acoge. Y hasta es posible que pueda ser un preventivo contra el ictus. E, incluso, para las pérdidas de memoria (por lo del disco duro).

De algún modo, además, Cuprum Metallicum puede actuar favorablemente en casos de mal aislamiento, tanto en lo fisiológico como en lo metafórico. Lo deduzco por el tema de los derrames, de las rupturas de vasos y tejidos. Es decir, que podría ayudar a mantener las cosas en su sitio: los fluidos corporales en sus canales y los asuntos, internos o externos, en su lugar. Así, pues, podría actuar para proteger, para contener, para encajar en las limitaciones que protegen. Por eso mismo, las tomas de Cuprum parecen ayudar a sacar del cuerpo (el gran canal) aquellos factores que erosionan o acidifican los canales (las venas, las arterias, los conductos, incluso los intestinos y el estómago) y dejan desprotegidos los tejidos por los que transita la información.



También, para personas en situaciones de expatriación, exilio, mudanza difícil, pérdidas de posición existencial, cambios de entorno cultural, cambios en el contexto laboral, ceses, dimisiones, jubilaciones, aclimataciones difíciles, divorcios, desencajes, etcétera. También, en casos en que ha habido un transplante de algún órgano, para que a éste le resulte adaptarse mejor al cuerpo que lo va a albergar.



En definitiva, para situaciones de desencaje, para una mejor armonía o coherencia. Para quien no está conforme con quien es, o con el tipo de vida que lleva, o con el entorno social en el que trata de desenvolverse. Para quien siente irritación, ya sea en lo fisiológico -en los tejidos orgánicos- o en lo psicológico -en las actitudes-.