jueves, 28 de abril de 2016

Eupatorium Perfoliatum y el grado 0 de Géminis

Eupatorium Perfoliatum y el grado 0 de Géminis.

Palabras que inflaman.



Si la esencia de Eupatorium Perfoliatum estuviera encarnada en una persona, somatizaría en inflamaciones de garganta o a través de catarros repentinos. Se trata de alguien explosivamente susceptible; que desconfía de los demás, aunque trate de disimularlo a través de argumentos supuestamente justicieros. Por otro lado, posee una gran capacidad de observación en la que no se le escapa detalle. Este hecho está muy relacionado con los arrebatos de desconfianza. Como tiende a sospechar, a menudo infundadamente, y se cree los motivos de las sospechas, tiende a ver en los hechos una confirmación. Además, sabe argumentarse de tal modo que cree tener razón. Ello da a entender que lo que percibe puede ajustarse a la realidad o ser fruto de una interpretación paranoica que considera auténticamente veraz. En cualquier caso, su mente racionalista es fuerte y sumamente hábil.



La tendencia a sospechar perjudica sus relaciones y las oportunidades que de ellas puedan venir. La consecuencia de esta tendencia a sospechar es la desconfianza y el preferir hacer las cosas sin contar verdaderamente con los demás (por más que argumente lo contrario).

Esta desconfianza lleva a ser confrontativo y desafiante, lo cual puede hacer que la amistad acabe en enemistad o en indiferente frialdad.



Cuando la persona caracterizada por Eupatorium Perfoliatum se descentra, sus palabras pueden llegar a ser punzantes, críticas y recriminatorias. Estas palabras tanto pueden ser experimentadas por pasiva (porque le parece escuchar de los demás críticas a su persona) o por activa (fruto de su propia interpretación subjetiva en relación a lo escuchado). Por lo tanto, un factor de conflicto se hace presente a través de la palabra.



La persona siente las palabras que escucha, y si junto con ello se produce una tendencia a la sospecha infundada, la persona hará un juicio de valor en relación a las supuestas intenciones de quien las emitió. Ello generará una reactividad explosiva que acabará contagiándose en el entorno.

Puede ocurrir que está persona, una vez ha dado cuenta de que sus interpretaciones no se ajustan a la realidad, opte por mantenerse en cierta cautela, reteniendo su explosividad en su interior. Es entonces cuando las palabras que hasta entonces solía pronunciar se convierten ahora en inflamación que afecta a los órganos y glándulas que están en la zona de la garganta.



La raíz de los comportamientos de Eupatorium Perfoliatum está en la tendencia a interpretar la opinión discordante de los demás como si se tratara de una desvalorización que se le hace, con la consiguiente reacción explosiva. Sin embargo, una mirada más profunda nos llevaría a captar que la madre de esta percepción proviene del uso inicial del habla por parte de la persona. Por tanto, estamos hablando del momento en que recibió alguna burla por parte de los adultos. Es decir, el infante que fue encontró que sus primeros interlocutores no fueron respetuosos con su necesidad de comunicación.



La consecuencia de estos hechos es que Eupatorium Perfoliatum da gran importancia a la palabra, a menudo excesivamente y con gran carga emocional añadida. Por lo tanto, la palabra escuchada es un símbolo en el que reverberan las primeras experiencias tenidas cuando uno empezaba a balbucear. Es un elemento a través del cual uno revive aquella primera relación infantil. Hay algo procedente de la infancia -una fragilidad infantil- en el uso actual de la comunicación verbal.



El otro factor relacionado con Eupatorium Perfoliatum está en la deriva patológica de todo lo indicado anteriormente. En concreto, además de con la paranoia, con el acoso o mobbing y con las alergias, o las afonías repentinas y demás afectaciones de la garganta. Puesto en primera persona, podríamos describirlo así: "Me siento perseguido y me defiendo rechazando a mis perseguidores con prepotencia o agresividad verbal, o con un silencio que es igualmente agresivo."

Esto que acabo de exponer daría una explicación a la tendencia a tomarse las palabras de forma compulsiva. O, si lo prefieren, una precipitación que afecta a lo que se escucha y a lo que se dice. De esta precipitación se puede ser consciente o no. En cualquier caso, el uso de la palabra -junto con sus interpretaciones- determinan y afectan al rumbo que emprenden las relaciones. E, incluso, al estado de salud.



Parece, pues, que haya una fatalidad recurrente relacionada con las consecuencias del uso de las palabras, especialmente en lo relacionado con el rumbo de las relaciones con otras personas.



Como si se contagiaran, las palabras pueden cortar el aire o, siendo consciente de sus consecuencias, pueden ayudar a cicatrizar viejas heridas y desencuentros.



La otra pata del drama relacionado con Eupatorium Perfoliatum es el sentimiento de ser estafado, junto con la consiguiente actitud inquisitivamente defensiva. Se trata de una sensación que acompaña a la persona desde tiempo inmemorial. Es decir, desde antes de ser consciente de ello. Dicho de otro modo, en la niñez de alguien que encajara en el perfil de Eupatorium Perfoliatum hay una inteligencia pre-verbal muy aguda. Se trata de una percepción de las mentiras de los adultos cuando uno todavía no puede hacer nada al respecto. Por tanto, pues, podríamos decir que el drama de Eupatorium Perfoliatum está en su propia inteligencia.



En Eupatorium Perfoliatum las palabras pueden inflamar cuando uno las escucha; o bien, inflaman a los demás cuando uno las pronuncia.

De ahí que Eupatorium Perfoliatum pueda ser de interés para problemas con la voz, con la garganta, amígdalas y demás glándulas. También, con el sistema otorrino-laríngeo.



El grado 0 de Géminis.



La vibración de Eupatorium Perfoliatum se corresponde con el 0 de Géminis. Este grado representa a la persona que quiere pensar por su cuenta. Sin embargo, como hemos visto, la tarea comporta un esfuerzo heroico, pues la tendencia es identificar lo que se piensa con la reacción ante lo que uno cree percibir, especialmente si lo percibido alberga una resonancia que le lleva a uno a sentirse herido.



El grado 0 de Géminis representa a un pionero del pensamiento y de la percepción. Ello conlleva ser muy consciente de las trampas de la propia mente, de no entregarse al victimismo que puedan generar las interpretaciones de lo que uno cree percibir. Podemos decir que hay un elemento ilusorio de tal magnitud que la persona identifica su propio dolor con el mundo que le circunda. Por tanto, pues, tenemos una inteligencia aguda que puede quedar fácilmente coaccionada por las emociones.



El trabajo asociado al grado 0 de Géminis / Eupatorium Perfoliatum consistiría en tomarse el mundo como si hubiera de ser percibido por primera vez. O lo que es lo mismo, tomarse la molestia de vaciar la mente con cierta periodicidad. Por otro lado, además, desarrollar habilidades de percepción no verbales, de manera que la persona pueda tomarse la palabra de una forma más relativa y menos absolutista.



Otra forma de trabajo podría consistir en detectar lo honesto y lo tendencioso -lo noble y lo engañoso- en las formas de comunicarse con los demás. Empezando por uno mismo, claro está.
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