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domingo, 10 de mayo de 2020

2020: El Año de la Máscara


Para empezar, les diré que este escrito se enlaza con los anteriores que escribí más recientemente, en especial con este: La Gran Trampa del 2020, que publiqué en este blog en octubre del 2019.

Uno.
El sistema en que vivimos tiene mucho de gran trampa, y no por lo que ahora ocurre, sino porque la sociedad, en cuanto a las instituciones con que es gobernada, tiene mucho de estafa piramidal. Me explicaré: hay estafas cometidas que sabemos que lo son porque tienen explicación. Es decir: alguien nos engaña y lo creemos, hasta que, a partir de cierto momento, nos percatamos de que nos ha engañado. Y es entonces que le encontramos una explicación, un relato. Nos enfadamos, nos explicamos, nos alzamos y clamamos justicia. En cambio, hay estafas que no sabemos que lo son, debido a que son tan antiguas y cotidianas. Son tan antiguas, que han pasado de padres a hijos sin que nadie se haya parado a pensar en ello, de tan normal que nos parecen. Debido a ello, no nos alzamos. Por ejemplo, la autoridad, o aquello que ante nosotros está investido de autoridad. Si nos paramos a pensar, deberíamos preguntarnos por qué pagamos impuestos. Se dice que los impuestos sirven para dotar al sistema de gobierno de los servicios que el estado nos devuelve. Sin embargo, de un mucho tiempo a esta parte, el dinero parece no venir del trabajo o de la economía real, sino de un sistema financiarizado. Es decir, si los estados emiten moneda (o las macro-instituciones que supervisan y dirigen las finanzas, que determinan de cuánto dinero puede disponer cada estado, a través de sucesivas flexibilizaciones cuantitativas), y pueden darle a la máquina de imprimir billetes, ¿por qué pagamos impuestos? La explicación que le encuentro es que el pago de impuestos es un ritual orientado a que el estado sea percibido como él pretende ser percibido. Es decir, como autoridad que coacciona el comportamiento ciudadano con pleno consentimiento. Esta coacción es la que mantiene la forma de la pirámide social.
La conjunción entre Saturno y Plutón que tuvimos a principios de este año está muy relacionada con ello. Es decir, la combinación entre Saturno y Plutón está muy relacionada con la estafa ancestral, aquella que forma parte de lo que se consiente inconscientemente. Y la conjunción entre Júpiter y Plutón, en cambio, está relacionada con la sospecha de estafa o engaño, al cual, más tarde o más temprano, se le encontrará una explicación.
La combinación entre Júpiter y Plutón está asociada al enfado debido al engaño. Y la combinación entre Saturno y Plutón, por contra, trata de un relato en el que el consentimiento inconsciente hace que no nos demos cuenta de la perversión del sistema de gobernanza social que lo invade todo. Al no darnos cuenta, no respondemos, no nos alzamos.

Dos.
La conjunción entre Saturno y Plutón que tuvimos a principios de año (y que aún tendremos durante el resto de lo que queda, especialmente en noviembre, cuando esta conjunción se vuelva triple) abre un ciclo cuyo nombre aún no sabemos cuál será. El anterior ciclo, el que fue iniciado por la conjunción de 1982, estuvo asociado al neoliberalismo, un modo económico y social que consistió en la supuesta des-regulación de la economía. Recordemos que esta conjunción acompañó a las decisiones de la era Reagan-Thatcher. Sin embargo, aún con la des-regulación, que supuestamente produjo la entrega de empresas públicas a capital privado, no hizo que el estado decreciera. Me pregunto yo para qué tanto estado, si, según el relato que ha dominado, el mercado se ha hecho con casi todo lo que estaba en manos de las instituciones públicas. Una prueba de esta incongruencia perversa es que los estados no solo no decrecieron sino que aumentaron su presencia a través del cobro de impuestos. Me pregunto cómo es que los estados, liberados de empresas que fueron traspasadas a capital privado, han seguido cobrando tanto o más impuestos que en tiempos anteriores. La gran estafa, relatada a través de eufemismos sistemáticos que creemos literalmente, se las ingenia para seguir engañando al ciudadano. Y lo hace a través de relatos que nos inculcan sin que haya respuesta por nuestra parte, pues el ciudadano no se percata de lo perverso que es todo.

Tres.
La conjunción entre Saturno y Plutón que tuvimos a principios de año coincidió con un doble evento. Digo doble porque intuyo que van juntos, y no solo por coincidencia en el tiempo sino por una relación que intuyo totalmente imbricada. En los meses inmediatamente anteriores, durante el último trimestre de 2019, se produjo el evento 201 -el famoso ensayo-simulacro de la pandemia que había de venir-, a la par que el impeachment contra Donald Trump se iba calentando. Cuando al iniciarse el 2020 vimos que el impeachment fue un fracaso, justo después, y en casi total coincidencia, se desató la actual proliferación del virus. Si ambas cosas pueden tener relación, y yo creo que la tienen, y mucho, deberemos prestar atención al próximo noviembre, fecha en que se produce la triple conjunción citada anteriormente, a la vez que está fijada para ese mismo mes las elección presidencial en USA.

Cuatro.
Es posible que Marx tuviera razón: que para que el proletariado llegara a triunfar, primero debía hacerlo la burguesía. Pues bien, poniéndole metáfora a la ecuación, el virus que nos afecta puede ser el equivalente al proletariado. Y si el virus es el proletariado, ¿quién puede ser la burguesía? La burguesía puede ser la clase media, hoy degradada por la crisis financiera que arrastramos desde el 2008. Una clase media que se aburguesó y que ahora debe salir del sueño. Es decir, como ya ocurrió en la revolución rusa, en que la revolución que se hacía en nombre del proletariado dio lugar a la dictadura de una minoría. Y ahora estamos en las mismas: la pandemia servirá para que el mundo sea gobernado por una minoría plutocrática, que usará al virus del mismo modo que los bolcheviques utilizaron al proletariado para sus fines.
Todo aquello que los ciudadanos no han osado hacer, y ni tan siquiera los estados hasta ahora, lo hará el virus, que será adoptado como excusa para una tormenta perfecta, la cual irá mostrando sus fragancias de aquí a noviembre como mínimo.

Cinco.
El nuevo ciclo, el que surge de la conjunción entre Saturno y Plutón en Capricornio, será pro estatalista. Al menos eso indica el tercer decanato de Capricornio. Los estados y las instituciones de gobierno redoblarán sus pretensiones de protagonismo. La cuestión es si estos estados podrán dirigir la economía, recuperando las atribuciones que fueron transferidas a los mercados durante el ciclo anterior, o si bien seguirán siendo igual de vacíos, camuflando sus debilidades con super-regulaciones que afectarán más a los ciudadanos que a las corporaciones, renovando la estafa institucional de la cual hablé al principio del artículo.

Seis.
En la China de Mao, e incluso antes, se produjeron sacrificios humanos promovidos por los gobernantes. Entre la década de los años 50 y 60 acaeció la gran hambruna, primero, y la revolución cultural, después. Ambas causaron fuertes mortandades. China, y otros países, han practicado los sacrificios humanos periódicamente. Incluso ahora, los ciudadanos de casi todos los países estamos siendo sacrificados con un virus como excusa. La actual pandemia dará lugar a una revolución cultural.

Siete.
A diferencia de los países protestantes, en que el trabajo es el factor de progreso que legitima el avance económico y social de las personas, en los países de matriz católica, en cambio, la confianza en la providencia es un elemento importante. Lo es tanto, que ni nos damos cuenta. En estos países se espera de la providencia que traiga la solución a los problemas. Una prueba de ello es que Italia y España son de los países en que las personas más gastan en loterías y juegos de azar. La confianza en la providencia es lo que hace que las grandes estafas abunden como lo hacen. Por cierto, el idioma español es de los más hablados y leídos del mundo. Pues bien, hay un libro llamado Planeta Ponzi, que explica cómo funciona el mundo en cuanto a estafas piramidales de todo tipo. Este libro no se ha traducido al español, y sería todo un éxito, lo cual da como para pensar que no interesa que los lectores en este idioma sepan de qué va la cosa de las estafas.

Ocho.
Con ocasión de la crisis financiera que arrancó en el 2008, y a partir de los años siguientes, se produjeron grandes recortes sociales y sanitarios, provocando protestas por parte del personal vinculado a la seguridad social. Estas protestas no pudieron revertir la situación, pues para ello el nivel de movilización hubiera debido ser más numeroso y transversal. Pero ahora, con la pandemia y la consiguiente emergencia sanitaria, el sistema piramidal médico-farmacrático ha aprovechado para adquirir relevancia.
Esto se lo digo por la siguiente razón: ¿cómo puede progresar la industria farmacéutica si las personas, con los recortes y la precarización laboral, no pueden pagarse los medicamentos? Es decir, si la amenaza de quiebra de la seguridad social amenazara con dejar de subvencionar el consumo de fármacos a los usuarios, bien habrá que hacer algo para revertir la situación. ¿Y qué mejor que una situación de emergencia, en que la pirámide médico-farmacrática está adquiriendo un feroz protagonismo, con facciones luchando entre ellas por la parte mayor del pastel? Parece un golpe de estado en toda regla, solo que esta vez no es el ejército quien lo da, como ocurrió en el siglo pasado. Hoy el ejército es médico-farmacrático, con un generalato que genera órdenes, unos mandos que las transmiten -con el apoyo de medios de comunicación que actúan como correas de transmisión de grandes oligarquías vinculadas a los grandes negocios de los laboratorios- y una tropa sacrificada que las ejecuta. Una tropa, por cierto, que despierta nuestra admiración en estos días pandemoníacos.

sábado, 30 de noviembre de 2019

2020: el Año de Eris

Como hemos venido hablando en este blog, las próximas grandes conjunciones se van a producir en el tercer decanato de Capricornio. ¿Y qué de diferente tiene el tercer decanato en relación a los otros dos? El primer decanato tiene que ver con la banca. De hecho, cuando Plutón ingresó en Capricornio, en el primer decanato, se produjo la quiebra de Lehman Brothers, y Bernie Madoff fue llevado a prisión. El primer decanato coincidió con la primera oleada de la crisis. Durante la segunda oleada, la que se corresponde con el segundo decanato, la proliferación de los recortes sociales y las reformas laborales condujeron a una disminución clara de los derechos y del poder adquisitivo de los trabajadores. Es decir, la parte media y baja de la pirámide fue tocada y herida profundamente. Pues bien, entre ahora y el 2023 corresponde la activación de la tercera oleada, la que se relaciona con el tercer decanato de Capricornio. Y el tercer decanato tiene relación con las instituciones, con el alto funcionariado, con los altos ejecutivos de las empresas. Es decir, vamos a ir viendo que los estratos sociales que no habían sido heridos serán definitivamente tocados durante este tránsito. ¿Y cuál podría ser el resultado? Pues la concentración de poder aún mayor en una minoría que espera salir triunfante. Es decir, también el cojín en el que las altas élites se sientan va a ser pateado, pues el tercer decanato va a ser el que resultará activado por esas grandes conjunciones. De ello hablé en algunos otros artículos que he ido publicando en este blog.

Alguien podría decir que el sistema de estafas piramidales se está suicidando, practicando primeramente el canibalismo, para acabar autoengulléndose. De ahí, más tarde o más temprano, un nuevo orden emergerá. Y no me refiero al Nuevo Orden Mundial, sino a un orden que surgirá desde el interior de la pirámide y en dirección ascendente.

Antes de proseguir con la argumentación astrológica, una breve nota sobre el fascismo emergente (o como se le quiera llamar). Independientemente del nombre que se le ponga, el sistema está pasando por una fase sádica, en la que no importa a quien dañe. Por ejemplo, este retorno del mensaje fascista encaja con una nostalgia furibunda, propio de una falta de visión de futuro, lo cual da lugar a actitudes infantiles, que algunos aprovechan para proponerse como salvadores. Y cuando al futuro no se le ve claro, la gente busca en un retorno a la tradición herrumbrosa la solución al problema.
La conjunción entre Saturno y Plutón en el tercer decanato de Capricornio recoge y refleja todo esto que les acabo de explicar. Se acaba el ciclo anterior, en el que esta conjunción se había producido en Libra, coincidiendo con la proliferación del neoliberalismo (el poder desmedido de eso que llaman mercado). Tras años de desregulación, la gran tentación es volver al control capricorniano.  A quienes anhelan un retorno a los poderes de los estados les preguntaría lo siguiente: ¿cómo esperan que los estados recuperen las empresas públicas que entregaron a manos privadas durante las décadas de los años 80 y 90? ¿Están dispuestos a rebajar su nivel de vida, aplaudiendo una subida masiva de impuestos que sufrague la recompra? No me puedo creer tanta candidez. 
Sin embargo, este afán por controlar, volviendo a la estatolatría, llega viciado y agotado de buen inicio. Esto lo deduzco de la cuadratura formada por la conjunción entre Saturno y Plutón con Eris, un nanoplaneta que nos dice lo siguiente: las partes en conflicto nunca sabrán si están ganando la partida, pues los ganadores potenciales creen que no están ganando y los perdedores potenciales creen que no están perdiendo. O lo que es lo mismo: nadie tiene claro si está avanzando en sus propósitos, pues el sistema se está volviendo tan esquivo y extraño que no es capaz de mostrar señales que orienten a unos y a otros. Es decir, la fragmentación creciente que el poder lleva experimentando desde 1848 hará que sus consecuencias se perciban crudamente en los próximos meses, afectando a poderosos y a humildes, a reaccionarios y a revolucionarios, etcétera. Y hay que decir que el mundo que emergió a resultas del fin de las guerras napoleónicas también está acabando su ciclo. Es decir, entre unas cosas y otras, estamos entrando en un periodo de no solución. Es decir, la pretensión de instaurar un orden capricorniano atraerá desórdenes de todo tipo. La conclusión a la que llego es que las partes en conflicto tienen miedo de sus propias acciones, pues saben que les irá en contra, como quien lanza un pastel sobre su propia cara, pensando que es la cara del adversario.
La otra conjunción, la de Júpiter y Plutón, muy relacionada con las grandes estafas, también vendrá acompañada de una cuadratura con Eris. Y para acabarlo de rematar, la próxima conjunción entre Júpiter y Saturno, que tendrá lugar en el grado 0 de Acuario, también vendrá acompañada de una cuadratura con Eris, aunque disociada y con orbe ciertamente amplio. 

Y para finalizar este artículo, les diré que la solución a los problemas planteados va a ser postergada indefinidamente. Me refiero a los problemas sociales, políticos y económicos, que se revisten de diferente manera según cada país. La solución es la disolución, lo cual me llevaría a hablar de la posición de Neptuno en Piscis, signo en el que aún transitará durante unos cuantos años.  Aún con ello, el activismo social seguirá hiperactivo, pues es la consecuencia lógica de un liderazgo corrupto, herrumbroso y errabundo. Cuando llegue a Aries, habrá una solución no disolutiva. De ello hablaremos en otro artículo. Pero para aportar una pista, les diré que los tránsitos de Neptuno por los diferentes signos aportan una información muy interesante acerca de las soluciones que el sistema ha ido aplicando en diferentes momentos históricos. En el caso presente, Neptuno en Piscis únicamente puede significar que la solución es la disolución, dado que la falta de liderazgo conlleva confusión y más confusión. Con Neptuno en Piscis, la presencia de los estados-nación, que se desesperan por parecer vivos, nos recordará a una película de zombis. En consecuencia, notaremos que existen estados por la sangre que nos van a chupar. Si no quieren llamarlos estados-zombis, llamemos al fenómeno estados-vampiro.

Nota: la carta astrológica que ilustra este artículo corresponde a un tiempo intermedio, con Eris haciendo cuadratura a Júpiter, a Saturno y a Plutón, aunque vemos en el gráfico que Marte estará haciendo conjunción con Eris en la fecha indicada.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Planeta Ponzi


En el 2008, justo cuando arrancaba la crisis financiera, fue apresado Bernie Madoff, lider mundial del momento en estafas inspiradas en el modelo Ponzi. Y, según vamos viendo, constatamos que gran parte del sistema social en que vivimos tiene su fundamento en un sistema piramidal que se va regenerando y sustituyendo las viejas piezas por otras nuevas. Es decir: como el sistema es piramidal todo él, aunque caiga una pirámide, otra ocupará su lugar. ¿Pero ello quiere decir que un sistema piramidal es necesariamente una estafa Ponzi? Posiblemente sí. Es decir, gran parte de lo que damos (o hemos dado) como cierto tiene su fundamento en un engaño (por parte del estafador) y en un consentimiento inicial (por parte de los estafados). De este engaño se beneficia una minoría, mientras que una mayoría comulga y asume las pérdidas sin ser consciente de cómo funciona el mundo. La sociedad misma es una gran pirámide construida a base de pirámides más pequeñas. De ahí que aunque le llegue el fin al sistema capitalista, la sociedad seguirá funcionando piramidalmente de una manera u otra. Porque no es un tema de dinero únicamente. El sistema piramidal está en la banca, en la judicatura, en la política, en el comercio, en la religión, en la ideología, en la ciencia, en internet, en el marketing, en la cultura, en el poder. Incluso las instituciones de los estados, sabiendo que los destinos de los países están subordinados a la plutocracia imperante, pueden estar formando parte de auténticas estafas piramidales.

Aunque el actual sistema de estafas sociales ponen como pionero del tema a Carlo Ponzi, cuya biografía está accesible en el enlace que aparece al final de este texto, hubo otra persona que sentó las bases de lo que luego Ponzi (y todos los que vinieron después) aplicó. Se trata de Baldomera Larra, hija del escritor, quien décadas antes puso en marcha un sistema Ponzi antes de Ponzi. Esta acción podría ser entendida como una forma rotunda de picaresca hispana.

En los años de arranque de la crisis financiera se pusieron de moda los llamados círculos de dinero, en los que grupos de personas aportaban su dinero a la pirámide. Proliferó tanto, que llamó la atención de la policía, quienes acudían infiltrados a participar en esos grupos. En consecuencia, la actividad de esos grupos quedó desmantelada. Pero ahora mismo vuelven a proliferar grupos similares, solo que sin encuentros presenciales, pues se hace todo a través de plataformas online.

Sobre el tema del sistema-estafa mundial se publicó un libro llamado Planet Ponzi, escrito por Mitch Feierstein en el 2012. Ignoro por qué razón no se traduce y publica en España. Sin embargo, en este enlace se habla de las negativas de una conocida editorial española:

Y si quieren comprender quién fue Ponzi, les dejo un enlace que les llevará al canal de youtube de Gabriel Bulgakov: 

Muy relacionado con el sistema Ponzi está la proliferación de la fracasocracia, que se deja ver especialmente en el ámbito de lo político, aunque no solamente. Podemos percibir trazas de la fracasocracia en actividades profesionales que parecen prometer el éxito del cliente, pero que lo que realmente procuran es el éxito del profesional. Una prueba más de lo piramidal en la sociedad. Me refiero al ámbito de lo espiritualoide, en el que un pontífice propone acciones que le dan resultado a él y no a los demás, aunque él seduzca y asegure que todos pueden beneficiarse.

Otra forma de verlo es la cantidad de ideas, servicios y productos que surgen en el mercado de los intangibles, que prometen prosperidad o felicidad, los cuales portan bajo el brazo una gran contradicción. Pero, pienso, si llevan consigo una contradicción, ¿cómo es posible que tengan éxito? Tienen éxito porque la percepción atrayente y favorable es de corto plazo, mientras que lo que resulta contrario aparece tiempo después. Es decir, parecen servicios o productos coherentes, aunque en realidad son pompas de jabón.

En consecuencia, en la sociedad Ponzi una minoría profesional tiene éxito llevando al fracaso a los demás sin que se enteren, mientras éstos aplauden y recomiendan lo que compran a otras personas sin haber verificado la coherencia de lo comprado.

jueves, 25 de julio de 2019

Morituri Te Salutant

Lo propio de la política es la ficción. Y en nuestro país la ficción consiste en decir que se quiere hacer lo que no se va a hacer. En cambio, de lo que se va a hacer en realidad nadie puede hablar. Nadie habla porque debe haber algo que no puede decirse y, por tanto, lo sabe alguien que se guardará muy mucho de decirlo. Alguien, por cierto, que va a recibir una muy buena recompensa ejecutando lo que ninguna coalición de izquierda se atrevería a hacer. Y esto que no puede decirse me lleva a pensar en términos de política-ficción. Allá va la elucubración:

Pedro Sánchez tiene una misión de la cual no puede hablar, acaso por lo desagradable que va a resultar culminarla. Para ejecutar ese mandato, necesita que el gobierno que deba formar le garantice una estabilidad que dure los cuatro años de legislatura. De esos años, los dos primeros serán los peores, por las consecuencias que se pueden generar como consecuencia de las decisiones a tomar. Lo hemos visto en otros gobiernos, los cuales aplican las medidas más impopulares durante los dos primeros años de legislatura, dejando las modificaciones más popularmente tolerables para los últimos años. De esta manera, el mandatario vuelve a hacerse amigo de sus votantes: tras un par de años como ogro, le sucederán otros dos como osito seductor.

A la vista tenemos que ese gobierno futuramente estable deberá hacer frente a temas muy espinosos. Si este gobierno, supuestamente socialista, se coaligara con Podemos, y más intuyendo el panorama que se abrirá bajo nuestros pies a partir de que haya gobierno estable, podría hacer que los ministros de Podemos que hubieran podido participar en ese gobierno de coalición dimitan y acusen al Psoe de hacer lo que suponemos que va a hacer. Si es así, las medidas no podrían llevarse a cabo. Con lo cual volveríamos a ir repitiendo elecciones cada pocos meses. Y así hasta que alguien con un poder mayor diga basta.
Por otro lado, los chicos de Podemos tampoco creo que tengan muchas ganas de participar en un gobierno cuya principal tarea es hacer cosas feas. Sólo lo harían para poder dimitir antes de lo feo y acusar al Psoe de falta de patriotismo. Es decir, lo harían para salvar el nombre y publicitarse. 
Supongo que el propósito de Pedro Sánchez es llegar a ganar las elecciones con una mayoría lo más amplia posible, lo cual le daría campo para hacer esas cosas tan feas. Pero entonces, ¿es que Pedro Sánchez admite que puede llegar a convertirse en el gobernante que producirá (o canalizará) el gran marrón de la historia venidera? Es posible, pero a cambio de qué, y en favor de quién.
Está claro que Pedro Sánchez no puede fiarse de Podemos, pues necesita de un gobierno que le apoye incondicionalmente, dado el marrón que tenemos en el horizonte.

Recordemos que fue durante el mandato de Felipe González, vía Carlos Solchaga, que gran parte de la economía que se había creado a partir del Plan de Estabilización fue vendida a corporaciones privadas.

A la conclusión a la que llego es que nadie quiere gobernar, y que los españoles tampoco quieren ser gobernados, dada la dispersión del voto, o acaso porque intuyen lo que se avecina, y que cuanto más se tarde, mejor. Votar variado en España es un anatema, tanto para el pueblo como para los gobernantes. 

De ahí que el título que le he puesto al artículo sea Morituri Te Salutant. Los que van a morir te saludan. Ahora solamente falta tener paciencia para saber a quién se saluda y a quién le va a tocar morir. 

sábado, 3 de marzo de 2018

Sobre el uso de pseudónimos en Facebook


Unos apuntes con bala sobre el uso de pseudónimos en las redes sociales y su relación con la esquizoidia social

De mi experiencia en facebook, fabulo y elucubro sobre lo siguiente:

Debo decir que no uso pseudónimo en ningún caso, ni en mi perfil personal ni en la página complementaria. Sin embargo, puedo entender que haya personas que hagan uso de un alias, de un nickname o de un pseudónimo. A este respecto se me ocurre lo siguiente:

Hay personas que usan pseudónimo para poder llevar una doble vida. Las hay que pueden utilizar más de un pseudónimo, tantos como vidas desdobladas necesiten vivir. Estas vidas desdobladas pueden tener diversas causas, algunas muy curiosas, pintorescas o, incluso, chocantes. Hay personas que prefieren esconderse, por razones que todos podemos imaginar. Como por ejemplo:

- Personas que no quieren que en su familia sepan quiénes son en realidad. También puede ocurrir que este perfil pseudonómico sirva para lo contrario. El nivel de esquizoidia es alto en el siglo XXI, y más con las redes sociales, que lo ponen las patologías sociales en una evidencia que clama al cielo.

- Personas que defienden una idea contraria a la que defenderían si diesen a conocer su nombre real.

- Personas que son muy conocidas y relevantes socialmente, pero que prefieren interactuar sin que se sepa quiénes son. En este sentido, nos podríamos encontrar con escritores o guionistas a la caza de ideas proferidas por personas sin relevancia social o mediática. Se trataría de tiburones a la caza de pececillos.

- Personas que trabajan para agencias de comunicación, que usan más de un perfil y con diferentes nombres. Por ejemplo, fulanito de tal usa un perfil para hablar mal de según quién (pagado por un adversario), mientras que en su otro perfil habla bien de la misma persona que en el otro hablaba mal (cobrando de la otra parte).

- Personas que actúan como asesores financieros, voceros de entidades oscuras relacionadas con bancos, usando un pseudónimo por las mañanas. En cambio, por las tardes militan en organizaciones que están en contra de la deshonestidad bancaria, eso sí, con otro pseudónimo. Me recuerdan a ciertos grupos de inversión, que ponen dinero para que en ciertos medios de comunicación se hable más de un partido que de otro; o viceversa, según lo que convenga en diferentes momentos. Dicho sea de paso: una misma mano, la que mece la cuna, da apoyo a partidos antagónicos, para que sus discrepancias beneficien a un tercero.

- Y también hay personas que usan el pseudónimo por motivos de trabajo (por ejemplo, muchos free-lances). Por ejemplo: personas que cobran pensión por minusvalía (o por otro motivo entre real y fingido) y que necesitan que no se sepa, para que no les quiten la pensión o subvención. Es decir, personas que trabajan ocultos, para que no se les vea la cosa. O personas que trabajan para instituciones del estado, pero que simultanean otra ocupación lucrativa por libre.

Seguramente se les ocurrirán más casos relacionados con otros usos de pseudónimos. Se admiten sugerencias.

Como ven, el nivel de esquizoidia colectiva sube sin parar. Ya lo dijo King Crimson en aquel memorable disco, del cual pongo la portada como ilustrativa de este artículo.

martes, 30 de enero de 2018

2018: Dies Irae

Seré breve en este escrito. Hace unos días puse en el muro de facebook un listado de fechas que califiqué de demoníacas. A resultas de algún comentario por parte de lectores, pensé que sería bueno matizar qué quise decir con la palabra demoníaco. El demonio no existe fuera del humano. Y no es que la energía de lo demoníaco no exista en la naturaleza, que lo está, y mucho. Es más bien el uso que el humano hace de esa energía. O dicho de otro modo: lo demoníaco es la transformación negativa de una energía que en estado natural no es ni demoníaca ni angélica. Esto nos llevaría a pensar que lo demoníaco (o como lo quieran llamar) es la consecuencia de estar dando la espalda a la naturaleza. O lo que es lo mismo: eso que llaman progreso tiene algo de maléfico, acaso agazapado tras eso que llamamos ley, orden, progreso, etcétera. Lo demoníaco es la consecuencia de una idea de progreso que se ha ido pervirtiendo. Por ejemplo: el menosprecio de la intuición y de lo femenino, en beneficio de una idea de progreso racional que ha resultado totalmente quimérica, trae que esa energía menospreciada, en la medida que es una traición a la naturaleza, se vuelve en contra nuestra. Este volverse en contra es proporcional a los prejuicios racionalistas con que hemos ensalzado una determinada comprensión de progreso. 
También veríamos que este anihilamiento tiene otras repercusiones. El racionalismo ha supuesto una represión de las capacidades mágicas. Y cuando a la magia se le da la espalda, la naturaleza en la que se ampara se pervierte hasta volverse en contra.

Si lo prefieren, podemos llamar Dies Irae a estos días demoníacos. En estos días son posibles los brotes psicóticos, los suicidios, las tendencias suicidas no consumadas del todo, la violencia inesperada, los actos fallidos, actos impropios de personas que se tenían por letradas, calmadas y racionalistas. También: actos de desobediencia, actos ridículos por pérdida de control, actos vandálicos por parte de personas con corbata y tacón. O incluso, la manifestación del lado más oscuro en personas que dicen defender la razón, la ley y el orden.

Por cierto, la película de Carl Dreyer que propongo como apoyo a este texto es un ejemplo magistral de esto que les digo: la persecución de la sabiduría legítima (de una mujer, que somos todos) por parte de quienes dicen defender el orden. Si ustedes ven la película, verán que es de rabiosa actualidad. Y digo de rabiosa porque es justo con lo que nos estamos encontrando, la rabia extrema, nos encontraremos y nos seguiremos encontrando si seguimos negando lo obvio de la naturaleza completa que existe en el humano (y en la naturaleza insobornable de su bestialidad de fondo, de una bestialidad que comparte con la naturaleza elemental de la existencia).

La soociedad moderna, de tanto presumir de progreso y evolución, acabará fagocitándose a sí misma. La barbarie no ha sido superada. El ser humano, en según qué condiciones, es vandálico, por más que presuma de evolución y demás argumentos ilusorios.

El listado de los días en cuestión, Dies Irae, son estos:

- el 31 de enero.
- el 1 de febrero.
- del 7 al 13 de febrero.
- el 18 y el 19 de febrero.
- el 5 y 6 de marzo.
- el 13 y el 14 de marzo
- el 19 y el 20 de marzo.
- el 22 y el 23 de marzo.
- el 10, 11, 12 y 13 de abril.
- el 27, 28, 29 y 30 de abril.
- del 1 al 8 de mayo.
- el 13 de mayo.
- el 26 de mayo.
- el 29 y 30 de mayo.
- el 10 y el 11 de junio.
- el 17 de junio.
- el 27 y el 28 de junio.

El tema del que hablo es de la energía de Lilith, un eje energético de alto voltaje que hace sufrir a quien la niega o la reprime.

Ah, por cierto, un ejemplo de ello es la estrecha relación que tienen las zonas en las que la corrupción política está más instalada con la existencia de prácticas satánicas. Si ustedes van a internet, pueden consultar palabras como: Carlos Fabra, sectas satánicas, el caso del Bar España. No sería de extrañar que durante estos días de ira aparezcan casos aún más escandalosos que relacionan corrupción política con asesinatos rituales.

Estos días aquí señalados afectarán a personas que tengan aspectos  sensitivos de Lilith en su Carta astral. En estos días hay más posibilidades de enloquecer. Prueba de ello es que las consultas de terapeutas, psiquiatras y exorcistas van a ir muy solicitadas. De ello hablé en un libro de psicología astrológica llamado: Lilith: el enfado interior.

domingo, 10 de diciembre de 2017

El Bicéfalo español

Prosigo con mis fabulaciones, para variar, en relación a la política local (Catalunya-España), en lo que concierne a las luchas de poder y por la propia supervivencia corporativa.


Todo empieza a cambiar a finales de agosto. Se podría decir que hasta ese momento hemos estado viviendo una primera parte de un ciclo. La segunda, la que va a determinar los aconteceres de los próximos años, empieza a suceder a partir de esos días finales de agosto de 2017. La primera mitad del ciclo se inicia con aquella sentencia del Tribunal Constitucional. Desde ese momento, y hasta agosto del 2017, el llamado procés ha transcurrido de una manera. Sin embargo, todo empieza a cambiar a partir de esas semanas finales de agosto, momento en el cual alguien decide que el procés debe aparecer en los medios informativos. ¿Por qué este cambio? ¿No le iba bien al gobierno ignorándolo todo, como hizo en la primera parte del ciclo? En un escrito próximo les contaré una fabulación sobre cómo y cuándo pudo acontecer la verdadera causa del procés. Se trata de un golpe de estado acaecido en los años anteriores al 2010. Ese golpe sigue los patrones de manual, los mismos con los que se fabricó el intento de golpe de estado de Tejero y compañía. Sólo les diré que ese momento coincide con el gran ciclo de Eris, que es a lo que me refiero a continuación. De esta fabulación golpista les hablaré próximamente.



En artículos anteriores les mencioné un ciclo astral que tiene mucho que ver con el ciclo imperial español. Me refería a la posición del plutoide Eris, que en la boda de los Reyes Católicos estaba en el grado 19 de Aries. Pasados poco más de 500 años, Eris volvió a situarse en ese mismo grado. En concreto, el momento más significativo, que indica que el ciclo ha acabado, sucede justo durante el gobierno de Rodríguez Zapatero. Ello quiere decir, o debería querer, que lo que quede del imperio inició un ciclo nuevo a partir de esos años. Y fue en esos años en los que se diseñó el golpe de estado cuyas repercusiones vemos ahora (me refiero al procés catalán y a la aplicación del 155). Como acabo de indicar, de ello fabularé en un próximo artículo.


De lo que me gustaría hablar en este post es de la bicefalia. A ello voy.


Este gobierno, ya post-imperial, vive una situación curiosa, bicéfala, consistente en cuidar de sus intereses con dos cabezas: una, que se rige según el patrón tradicional del gobernante español (recordemos lo advertido por Joaquín Costa en "España y caciquismo"). Y dos, lo que el gobierno se ve obligado a hacer por ser un país más de la Unión Europea. Pues bien, este gobierno lleva en su bicefalidad una mezcla contradictoria: quisiera hacer (siguiendo su propia tradición) lo que no debería hacer (por su condición de ser país miembro de la UE). Esta situación, puesta en evidencia a partir de los hechos acontecidos a finales de agosto, dará lugar a espectáculos patéticos que aún no hemos presenciado en toda su dimensión. Atención al periodo que se abrió coincidiendo con esos días finales de agosto y esos mismos días de 2018. Es decir, un año para contemplar cómo el bicéfalo debe precipitar la agonía de una de sus dos cabezas (o de ambas). Y en todo este periodo habrá momentos muy estelares, una parte de los cuales ya hemos empezado a observarlos durante estos dos últimos meses. Los próximos eventos se sucederán a partir de la celebración de las elecciones del 21 de de diciembre (¡¡ atención al 28 !!). Si no cambian las cosas, el nivel de paradoja y contradicción que el gobernante español va a exhibir resultará inaudito. Vamos a tener un periodo que va de lo que queda de diciembre y todo enero de 2018 que puede pasar a la historia. Sin embargo, aún con ello, hasta que no lleguemos al otoño de ese mismo año no empezaremos a ver un horizonte más claro. A partir de esa fecha se empezará a percibir un horizonte con posibilidades.


El otro fenómeno de bicefalidad es el que concierne a los partidos políticos. Los considero un mal necesario (aunque es el peor de los males), una burocracia añadida, un sistema orientado a pervertir la opinión popular hasta dejarla convertida en algo demoníaco. Sin embargo, hay partidos en los que la bicefalia resulta aún más patética. Es el caso de Podemos-Els Comuns. Me pregunto cómo es que es posible mantener una actitud dual en relación al tema nacional. La única respuesta que se me ocurre es que la multicefalidad ha llegado al borde. Es decir, en la motivación de un político conviven, superpuestas, algunas ambiciones: la particular de cada político, el interés por beneficiar a su propio partido y, finalmente, el interés por el país. Vamos, que me parece muy bien que los miembros de una corporación (y los partidos lo son) atiendan a su supervivencia como grupo (y como individuos) como prioridad sobre las causas que dicen defender. Es decir, si no interpreto mal, la necesidad de sobrevivir (y aumentar su poder) es prioritaria sobre las causas que se proclaman. Esto que les digo se podría aplicar a cualquier partido político. Sin embargo, en el caso de Podemos hay otra cuestión.
Podemos no puede estar a favor de la independencia de Catalunya, eso es obvio. Y ni tan siquiera estoy convencido de que estén a favor del derecho a decidir. No están a favor por una razón: la energía popular que nutre el procés catalán es muy apetecida por los chicos de Podemos. Al ser una energía republicana, a Pablo Iglesias le gustaría que los independentistas dejaran de serlo para pasar a ser republicanos españoles, con él bajo palio, claro.

Y hasta aquí hemos llegado.

domingo, 3 de diciembre de 2017

2017-2018: el avispero español

¿Son incompatibles los futuros de España y de la Unión Europea?


La relación entre Catalunya y España está experimentado una convulsión que dejará huella, todo un síntoma del final de los tiempos. El ciclo imperial español ha concluido. En artículos anteriores había comentado acerca de la importancia del ciclo de Eris. Por ejemplo, Eris estaba de tránsito afectando al grado 19 de Aries en el momento en que los Reyes Católicos unen la corona de Castilla con la de Aragón. Ahí se acaba la Edad Media y surge la era de los imperios (leer la nota al margen, al final de este artículo). 


Recuerden que el ciclo de Eris se desarrolla a lo largo de más de 500 años, lo cual supone que este tránsito sólo se ha repetido una vez desde 1478. En concreto, en los años en los que Zapatero prometía que apoyaría el estatut que saliera aprobado por el Parlament de Catalunya. Es decir, el ciclo imperial español se inicia con los Reyes Católicos y acaba durante la década en la que el viejo conflicto patrio empezó a detonarse. Es decir, entre la promesa de Zapatero a la sentencia adversa del Tribunal Constitucional. El avispero vuelve a estar hiperactivo. Si hay quien dice que estamos en medio de un golpe de estado, debe datarse justo entre los años 2004-2010, que es justo cuando Eris transitaba a tocar del grado 19 de Aries. Es decir, el estado español, como ya ocurrió con el intento del 23-F, vuelve a probar suerte con un auto-golpe de estado.

De el ciclo de Eris dejé constancia en estos artículos:

Sobre el papel de Lilith en la política.

A parte de lo dicho, vengo observando, a resultas de los exilios y entradas en prisión de políticos catalanes, que los tránsitos recientes de Lilith con muy sintomáticos. Vemos, por ejemplo, que en estas semanas estamos teniendo el tránsito de Lilith por el signo de Sagitario, tocando la conjunción entre Saturno y Pholo. Este tipo de aspectos entre Lilith y otros planetas augura un desbordamiento de las capacidades colectivas. Es decir, Lilith es importante cuando lo que acontece es polémico, sorprendente, retador, desafiante, desestructurante, desbordante, caotizante, vertiginoso. Lilith es una hacker del sistema, que tanto puede sabotear a unos como a otros (o a ambos).
El asunto dará un nuevo giro cuando Lilith entre en Capricornio y se dirija a la conjunción con Plutón. Lo cual conlleva que tras el 21 de diciembre se iniciará una temporada de órdago, aunque con una forma diferente a lo que llevamos presenciado hasta ahora. Por ejemplo, ahora, con Lilith en Sagitario, hay una escenificación que salta a la vista. En cambio, en Capricornio, que es un signo más cerrado y oligárquico, y que resulta muy afín con la élite que gobierna el país, nos traerá episodios más profundos y desestructurantes. Por ejemplo, el día 28 de diciembre tenemos la primera conjunción de Lilith con Plutón. Y justo días antes del 21 tendremos las últimas conjunciones de Lilith con Saturno en Sagitario. Es decir, el día 21, coincidiendo con las elecciones en Catalunya, va a ser muy importante, pues va a coincidir con un cambio de tono en el ambiente político. Dejaremos atrás unas semanas complicadas y nos dirigiremos a una etapa más turbia y aún más compleja y rocambolesca. Estos aspectos son muy suicidas, entendiendo que el suicidio no sólo afecta personas concretas sino al sistema social en su conjunto.

Por ejemplo, Lilith es importante en algunos hechos, como, por ejemplo: el asesinato de José Calvo Sotelo, que supuso el inicio de la Guerra Civil española. También fue significativa la posición de Lilith en el atentado contra John F. Kennedy. Y en muchos actos terroristas recientes, la posición de Lilith es relevante.
Conclusión: vamos a tener un cambio de año realmente peligroso (últimas semanas de diciembre y primeras de enero). y luego, a lo largo de buena parte del 2018, en la medida en que habrá diversas conjunciones entre Lilith y Plutón durante los meses siguientes.

Nota al margen: y ya que estamos hablando del grado 19 de un signo cardinal, les diré que la fundación de la Unión Europea fue auspiciada por una conjunción entre Urano y Neptuno en el grado 19 de Capricornio. Pronto asistiremos al tránsito de Plutón por ese grado, que supondrá la cuadratura con el grado 19 de Aries. Como son signos incompatibles, me atrevo a fabular lo siguiente: España y la Unión Europea son incompatibles.

domingo, 12 de noviembre de 2017

La España que se suicida

La España que se suicida o la maldición de llamarse Felipe, Rey.

Curioso subcontinente ibérico, este en que vivimos, que parece un estanque, aunque no de agua. Parece un pantano con una compuerta difícil de pasar, los Pirineos. Una compuerta que dificulta poder entrar y poder salir. Y en este subcontinente hay un país llamado España, gobernado por familias. Familias regias que empezarían con una dinastía castellana, los Trastámara, pero que luego fue entregado a una familia centro-europea, los Habsburgo. Lo que facilitó el salto de los Trastámara a los Habsburgo fue el matrimonio formado por Juana la Loca y Felipe I el Hermoso, que es quien abre el periodo. Por consiguiente, estamos siendo gobernados por corporaciones multinacionales desde hace bastante tiempo. Últimamente nos quejamos de que nos gobiernan corporaciones de la globalización, pero lo cierto es que el asunto es bastante más antiguo.

El siguiente Felipe, el II, ya en plena era Habsburgo, y fue muy ambicioso. De hecho, con él se llegó al esplendor de la corporación que él representaba y cuyos intereses defendía. Con él aconteció aquella batalla de la Armada Invencible, que facilitó a los ingleses el lugar imperial en el mundo que a partir de ese momento iban a ir ocupando. La ambición puede desembocar en deuda y ruina.

Con Felipe III llegamos al rey al cual le daba igual gobernar. Esta indolencia llevó a que la figura del valido adquiriera importancia. El hombre clave aquí es el Duque de Lerma, quien convenció al rey de trasladar la capital de Madrid a Valladolid, antes, eso sí, de haber adquirido terrenos y palacios, los cuales aumentaron de precio con dicho traslado. Todo muy bien pensado. La capìtalidad en Valladolid duró poco tiempo, para volverla a trasladar a Madrid, eso sí, repitiendo la misma operación especulativa. Como vamos viendo, el espíritu del Duque de Lerma se repite en la historia de España, incluso en la más reciente.

Al llegar Felipe IV nos encontramos con el rey que empieza a perder territorio nacional. Es la época del Tratado de los Pirineos. Sin embargo, el otro hecho por el que se puede elevar a los altares (es un decir) a este rey fue el de haber creado una burbuja financiera (en 1617), incluso antes que aquella de los tulipanes en Holanda (en 1640), para sufragar las pérdidas y las deudas de tanta ambición heredada.

Luego viene Felipe V, un rey francés, que inicia la dinastía borbónica en España. Como ven, vamos de corporación en corporación. Este rey ha generado una huella en Catalunya. La guerra de sucesión generó efectos secundarios que a día de hoy sigue con heridas abiertas.

Y luego, por fin, llega Felipe VI, un rey que lleva un nombre con mal fario. ¿Será este rey quien rompa con la herencia histórica acumulada? ¿Será este el rey que adecente el pantano patrio? Me pregunto en qué estarían pensando sus padres cuando se les ocurrió poner este nombre para su hijo, y eso que ya estaban avisados de lo que podría pasar si se decantaban por este nombre. De momento, a tenor de tantos casos de corrupción y de especulación como hay, parece que la historia está repitiéndose hasta en los más pequeños detalles, ante el pasmo de propios y extraños.

Me he referido en este artículo al suicidio de la España institucional, a través de las deudas excesivas y especulaciones que han ido beneficiando a camarillas sucesivas. Ahora nos falta complementar este asunto de los suicidios con el de las luchas de Caín contra Abel, en este país que parece vivir en un atolladero perpetuo. La orografía y la forma del territorio peninsular nos da pie a pensar que vivimos en una cultura que se enclaustra y se colapsa con facilidad. Me recuerda a aquella serpiente que, cortada su cabeza, muerde su propio tronco, como si este fuera una presa a la que aniquilar.

El desborde de Lilith.

Para quienes siguen el proceso histórico en el que estamos a través de las posiciones astrales, les diré que estamos a punto de entrar en un nuevo trompo a partir del día 13 (y siguientes), con especial intensidad afectando a conflictos calientes (no solamente a España). Este trompo, que empieza en estos días, durará hasta bien entrado el 2018. A parte de los aspectos de Marte a Urano, a Eris y a Plutón, tenemos el factor Lilith, aspectando primero a Saturno, a Pholo y a Mercurio (atención a los días 15, 16 y 17 de noviembre), y luego aspectando a Plutón en Capricornio (a partir del 28 de diciembre y a lo largo de la primera mitad del 2018), puede poner en evidencia la función repetidora que conlleva llamarse Felipe, Rey. O no. Lo iremos viendo en breve.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Puigdemont en Bélgica



Antes de ponerme en el tema de hoy, les propongo que se imaginen que tienen ante sí una gran trituradora. Dispónganse a poner en ella las siguientes etiquetas: izquierda, derecha, centro, delante, detrás, hoy, mañana, pasado, nación, nacionalismo, pasado, presente, futuro, estado, instituciones, grupos, liderazgo, fidelidad, lealtad, traición, acción política, verdad, mentira, etcétera, y todo lo que se les pase por la cabeza, en especial los tópicos a los que solemos acudir para hablar de lo que sucede. También, si se sienten valientes, pueden ponerse ustedes mismos dentro del recipiente. Pues bien, denle al play y se esperan a que todo quede bien triturado. En este caso, si han sido lo suficiente valientes como para dar el paso adentro, nombren una persona que accione el botón y les recoja el contenido. Cuando vean que ya no hay nada por triturar, abran la compuerta (usted o la persona designada). Verán que no hay diferencia entre unos polvos y otros. Es decir, se van a encontrar con un enorme polvo. A continuación, viertan ese polvo indefinido y procuren darle una nueva forma. Para ello, pongan en una palangana un poco de agua, en proporción al polvo resultante, y lo mezclan todo: el agua y el polvo. A partir de esta mezcla, intenten dar forma a cosas, intenten definir objetivos, como si estuvieran intentando crear un golem, y ya verán que no hay nada que hacer, que el polvo con agua se resiste a que se le de forma. ¿Y qué pasará, pues, si no hay manera de atinar con la forma de esa pasta? Pues muy sencillo, señoras y señores, que habrá que vivir con la indefinición, con la incertidumbre, con la falta de desenlaces claros, y con la incógnita de no saber si se está yendo o viniendo, subiendo o bajando, limpiando o ensuciando, confundiendo o esclareciendo. 

Por cierto, y también lo comenté en un escrito anterior, ¿no notan que muchas de las películas que se están estrenando de un tiempo a esta parte no tienen finales o desenlaces claros? ¿Algo nos debe querer decir este detalle? A mi me parece fascinante, que no haya soluciones para nada. O, si lo prefieren, que la solución verdadera sea la disolución de cualquier pretensión humana por etiquetar lo que ya no resulta etiquetable.

Llegados a este punto, y una vez hayan aceptado esta condición, paso a relatarles las siguientes fabulaciones. Como ya les comenté en los anteriores artículos de este blog, he decidido dejar de preocuparme por relatar lo que acontece, o puede acontecer, para dar paso a la fabulación desatada. Las ventajas que le encuentro a fabular, en lugar de intentar explicar lógica y razonablemente la realidad, es que uno se siente totalmente libre, y más habiendo avisado del uso de personas reales transformadas en ficción en estas fábulas diabólicas. A este paso me convertiré en un émulo de Enrique Vila-Matas. Como él en sus novelas, en estas fabulaciones me valgo de personas de la vida real, de las cuales me sirvo para ponerlas en un escenario de posibilidades improbables. Y cualquier día me pondré yo mismo como un personaje más, según el estilo de Enrique. Y haré que pensamientos míos sean pronunciados por personas socialmente relevantes.

Lo dicho, allá voy.

La verdadera razón de la estancia de Carles Puigdemont en Bélgica estriba en que hay una guerra. Es una guerra paralela y oculta. Consiste en que las plataformas de cine on line están dándose de codos entre ellas. HBO, Netflix, Filmin, Movistar, Vodafone, Películas Chingonas, etcétera, andan a mamporro limpio intentando hacerse con los derechos de emisión de una larga serie basada en hechos reales. Estos hechos abarcan desde de finales de los años 80, justo a partir del momento en que Barcelona fue nominada sede olímpica, hasta un momento indeterminado en el futuro. Y es posible que este futuro no acabe nunca, debido al éxito que esta macro serie puede llegar a tener. Para decirlo en corto, la serie en cuestión tendrá inicialmente 155 capítulos que versarán de la historia real del procés que estamos viviendo en Catalunya. Las ganancias de esta serie, de 155 capítulos prolongables a otros 155, irán destinadas a financiar la República de la Catalunya independiente. Y hasta es posible que se puedan financiar otras 154. El pánico de las otras productoras, las que hacen House of Cards o Juego de Tronos, por poner unos ejemplos, está generando mucho susto en el sector de películas y series de ficción, pues ven que la realidad es mucho más fantástica que lo que todo un grupo de guionistas ha sido capaz de urdir hasta ahora en esas series. Y esta es la cuestión en relación a la visita de Carles Puigdemont. Y no hay nada más. Así que, estimados seguidores de este fabulante ambulante, dejen de describir la realidad como si fuese real y fabulen conmigo.
Ah, por cierto, la serie lleva como nombre provisional Puigdemont en Bélgica.

La otra cosa que les quería contar es acerca del cambio que Mariano Rajoy está experimentando en los últimos días. En concreto, ahí lo vemos viendo la tele de plasma que tiene en su casa: está viendo las diversas declaraciones que Vladimir Putin ha venido haciendo en los últimos tiempos: desde aquella en la que soltó que el problema de Europa es la doble moral, a la última, en la que, hablando de los crímenes de Stalin contra sus propios ciudadanos, dijo que nunca más se debería ir contra el pueblo. Lo que vino a decir Putin con esto último es que el pueblo es inocente en relación a lo que hacen los políticos y sus lamentables consecuencias. Y Mariano, que es más listo que el lector medio del Marca, va y piensa que la gestión de la crisis española debe discurrir por otro camino. Sin embargo, él, que es más inteligente que el lector medio del Marca, se ha cuidado mucho de no informar a sus compañeros de partido de estas rumiciones suyas provocadas por el astuto Putin. De este modo, Rajoy se asegura de que las actitudes de estas personas no va a cambiar, mientras él se pone a bailar con la misma música con que baila Carles Puigdemont. Es decir, en el PP empieza a haber un abismo entre lo que dicen los perros y lo que ladran los humanos. O sea: hay algunas personas en el PP que están viéndolo todo venir, mientras mantienen ciegos a sus compañeros, no sea que se note demasiado el cambio de actitud ante los ultras que cada vez más proliferan en las calles.

Por cierto, ¿recuerdan las palabras de Jean-Claude Juncker? Dijo no hace mucho que si Catalunya se independizaba, todos las demás comunidades europeas que se sienten incómodas con su actual estatus acabarían siendo independientes. En concreto, dijo que acabaría la UE compuesta por 98 estados. Y por qué dijo 98 y no 97 o 99, o 100, que es redondo. Pues lo dijo por la debacle de 1898, año del fin del imperio español de ultramar. Por cierto, la independencia de Cuba se firmó en París. No sé si esto les hace pensar en la situación presente. 

Otra cosa sobre la que quisiera fabular es en relación a la creciente proliferación de denuncias de casos de personas que han sido violadas y que, por fin, deciden estirar del hilo y abrir los armarios, sacando de dentro de ellos a las personas que las han violado, y a aquellas que pudiendo haber hecho algo para evitarlo se dedicaron a mirar para otro lado. Todas las transferencias violentas que estas personas han sufrido se trocan ahora en forma de contratransferencias orientadas a poner a cada cual en su sitio. Poniendo a cada cual en su sitio conlleva que, por fin, puede uno ocupar el sitio que en verdad le corresponde en la vida y decidir plenamente y con confianza en relación a sus proyectos vitales.
Por eso les propongo la siguiente reflexión. Lo haré en forma de pregunta: ¿se imaginan que una persona hubiese sido violada sin parar durante 303 años por el amo de la finca patria, salvo algún descanso de vez en cuando, y que ahora, con responsabilidad y plena conciencia de las consecuencias de las decisiones tomadas, decidiera abrir de par en par las puertas de los armarios? Pues bien, trataré de ello en un próxima fabulación. Aunque ya se imaginan de quién les estoy hablando.

domingo, 29 de octubre de 2017

Mambo número 155

1.- Hace días tomé la decisión de fabular. Se acabó la pretensión de objetividad. Ya que a la realidad la hemos perdido de vista, con tanta lujuria colectiva como hay, probemos con la fabulación. La fabulación tiene una gran ventaja sobre la pretensión de saber acerca de la realidad. En concreto, podemos fabular sobre lo que acontece en los escenarios sociales sabiendo que nada de lo que fabulemos es cierto. La certidumbre, como la realidad, ha huido de nuestra vida. Por cierto, ¿no han constatado que en muchas de las películas que se estrenan el final está indefinido o suelto o inconcreto o en suspensión, de tal manera que cada espectador pueda interpretar de diferente manera? Es como si esas películas nos indicaran que vamos a entrar en un mundo sin finales concretos, sin desenlaces, sin soluciones satisfactorias para nadie. Es decir, por poner un ejemplo candente, que si alguien espera un desenlace A o un desenlace B, lo más posible es que el resultado final sea lo improbable, considerando lo improbable como un híbrido que mantiene las expectativas sin solucionar. Y así es como la lujuria, mantenida sin desencadenarse en un orgasmo claro, promueve el sexo en grupo sin saber si ya hemos acabado o si aún no hemos comenzado. Por cierto, no sé si han dado cuenta de que quienes promueven la lujuria colectiva son célibes y castos. Estas personas, situadas en un registro más alto y fino, tienen tomada la medida de la lujuria que nos une, que nos separa, que nos mezcla, que nos zarandea.

Otra cosa buena que tiene la fabulación es que puedes ponerte como personaje dentro de la escena, y especular con ello hasta descubrir algo de ti que de no ser por la fabulación no hubieras llegado a saber; o mantenerte fuera, haciendo como eres tú quien mueve los hilos, como si fueses el director de la función. Otra posibilidad es sentarte en un banco y ponerte a diletar con diversas posibilidades, hasta que una de ellas se aparece ante ti y te propone la solución inesperada de un problema.

Así que, puestos a fabular, fabulemos con todo: con el futuro, despreocupados ya de atinar en los vaticinios; con el presente, tan ausentes que estamos de él; o con el pasado, imaginando que las piezas que son los acontecimientos ya conocidos interactúan de forma diferente cada vez que se fabula sobre ellos. Otra cosa interesante que aporta la fabulación es la posibilidad de cambiar de opinión sobre algo que uno ha sostenido durante largo tiempo. Es decir, cambiar de opinión, fabulando con otras soluciones, permite percibir más claramente la escala de grises en relación a soluciones que uno había descartado o no había tenido en cuenta como merecen. De este modo, además, podemos salir fácilmente de la trampa del blanco o negro o del bueno o malo. La libertad es sagrada para poder pensar, cambiar de opinión o, incluso, transgredirse a sí mismo sin importar el qué dirán.

2.- Vamos a por el tema de hoy. El próximo día 4, sábado, tenemos en el cielo una oposición entre Venus y Urano. Lo notaremos antes, según nos vayamos acercando. Es decir, a lo largo de la semana, in crescendo hasta llegar al dia 4. ¿Y de qué va esta oposición? Vayamos por partes. Gea, la Tierra, es continuamente fornicada por Urano, el gran fornicador. Gea, harta de tanta fornicación y de tanta criatura procreada, pide a Saturno que intervenga. Saturno es el 155 en esta historia. El caso es que llega el 155 con la hoz y le corta los huevos a Urano. Estos huevos caen en el mar, y de su espuma surge Venus. Por consiguiente, Venus es la consecuencia conjunta de la acción de Gea, Urano y Saturno. Venus es la diosa del acuerdo, de la síntesis. En este caso, y puesto que la oposición es con Urano, vamos a constatar que la posibilidad de acuerdo (Venus) se va a oponer al frenesí creativo de Urano. El posible resultado es que Venus va a adoptar una actitud diferente en relación a su origen. Es decir, el pacto resultante entre Venus, Urano y Saturno es que los asuntos se van ralentizar, mientras las emociones se van mantener igualmente vivas. Por consiguiente, aquí en Catalunya los políticos se las van a tener que arreglar para ralentizar sus acciones sin que lo parezca, no sea que la tropa se mosquee. Pero, tranquilos, esta situación es temporal. Justo después del día 4 entraremos en un estado de deliberación. Finalmente, a final de noviembre, nos vamos a encontrar con una situación de gran tensión a partir del día 15. Esta tensión nos va a tener en vilo durante lo que queda de mes, hasta recién entrado diciembre. El resultado de todo esta vorágine es una vuelta de tuerca a los asuntos que ocupan nuestra atención. Por eso pido al lector que fabule por su cuenta a partir de este momento acerca de lo que le va a traer la susodicha oposición. Muchas gracias.

3.- Algunas cosas que me han llamado la atención de estos últimos días. A saber: Mariano Rajoy ha tomado la hoz y ha cortado huevos. Soraya, muy tomada su voz en estos días pasados, se ha hecho con las riendas de la Generalitat como si fuera una amazona esbelta. O quizá sea la encarnación de Venus, que pinta muy bien para ello. Por cierto, el nombre astrocabalístico "Soraya Sáenz de Santamaría" coincide con el grado 22 de Libra. Y el de "Catalunya" es el grado 21 de Libra. Qué cosas, eh. Ahora pienso que Urano, en este gran tinglado, bien podría representar el proceso soberanista que vivimos en Catalunya. 
El caso es que en estos últimos días me dediqué a ver la tele, para fabular sobre lo fabulado que aparecía en pantalla. Veo a Mariano Rajoy desde el Senado haciendo de Saturno, con el 155 hecho hoz, proclamando que se ha acabado el fornicar sin su permiso. Lo curioso es lo tranquilo que está el tipo, lo cual llama la atención con la escenificación de una Soraya descompuesta y disminuida justo pocos días antes, después de aquella intervención de Carles Puigdemont por la tele en la que se escaqueaba de proclamar la DUI esperada. Ya vimos que días después, pocos, proclamó la independencia desde lo alto de la escalinata del Parlament. Por cierto, de los políticos que están en primera línea, los más tranquilos son Puigdemont y Rajoy, mientras la lujuria colectiva se va volviendo cada vez más crispada, como crispados estaban Albert Rivera y Pedro Sánchez. Vuelvo al Senado, con la hoz del 155 tomada por el saturniano Rajoy. Lo curioso de la escena, más que Rajoy y su discurso, es la bancada del Partido Popular. Me pregunto cómo es posible que ante la declaración de Rajoy, que supuestamente estaba en consonancia con los deseos de su partido, haya diputados que no le aplaudieran. Y más aún, con la cara con expresión preocupada. como si quisieran llevarse las manos a la cabeza. Deduzco que en el PP, como en los demás partidos, hay personas que saben mucho y otras, casi nada. Como en la misma sociedad, la desigualdad y la desinformación también anidan en las bancadas de los partidos. Lo de anidar es cosa de huevos, dicho sea de paso.

4.- Coincidiendo con estas escenas, cambio de canal y veo un fragmento de una carrera en la que participa Marc Márquez. Me asombra su inteligencia, a mi, que no me interesan las carreras de motos. El caso es que veo que Marc, en plena carrera, cae de la moto suavemente. El locutor dice que es un accidente. La sensación que tuve es que Marc se cae a propósito. Él sabrá por qué. Pienso en este gesto y me da por pensar si hay algún político (o grupo político) que esté usando su propia caída como parte de su estrategia para ganar. El asunto es que estas caídas dan aliciente al espectáculo en que se ha convertido todo. Es decir, si los vencedores están claros con demasiada prontitud, el espectáculo pierde fuerza. En cambio, si el aspirante, sintiéndose seguro de su victoria final, para garantizar la incertidumbre y el sostenimiento de la tensión que el espectáculo requiere, opta por retrasar al máximo el desenlace de su triunfo, habrá ganado, además del título de campeón del mundo, algo más que prefiero no nombrar (para que cada cual fabule a su aire). Por cierto, la sesión última del campeonato, la decisiva, se celebrará el fin de semana próximo, justo coincidiendo con la oposición entre Venus y Urano. Ya dije en un artículo reciente que, según como, hay veces que el triunfo sobreviene cuando se uno se hace el muerto (o el invisible) con plena confianza en sí mismo.

5.- En estos últimos días se ha especulado mucho con la subida inminente de los tipos de interés, algo que nos afecta a todos -se han vuelto a dar hipotecas a personas con sueldos inferiores a los 700 euros- y a la deuda Española, que es muy cuantiosa. El caso es que en este pasado viernes, día 27, saltó una noticia en la que Mario Draghi anunció que subirá los tipos de interés en el 2019. Pues bien, ese año es el año del inicio de la explosión de la actual burbuja y el inicio del fin de la monarquía española. Mario Dragui es el gran brujo cantador de mantras. El 2019, por otro lado, representa la apertura definitiva de la puerta al próximo caos civilizatorio, lo cual nos va a tener entretenidos durante los años que vendrán a continuación. Por consiguiente, deduzco que Mario Dragui, el gran exorcista, ha lanzado un mensaje a muchos sectores sociales al respecto de lo que puede llegar a pasar. En concreto, por la parte fabulatoria que concierne al proceso catalán, ha venido a decir que hasta el 2019 no puede haber desenlace. Vamos, que los políticos de uno y otro bando procuren enlentecer el proceso hasta ese año.

Hablando de Mario Dragui: la economía es la espiritualidad del capitalismo. Y él, aunque sin mitra, el sumo pontífice. Al menos, el que está a la vista.

Antes de acabar este escrito, recuerden lo que se dice en el mundo de los negocios y de la política: no pongas los huevos en el mismo cesto, diversifica los huevos, ponlos en cestos diferentes... por si acaso. O si lo prefieren: apuesta por diversos caballos,  a ser posible de cuadras diferentes, y haz creer a tus oponentes que lo has hecho sólo por uno.

domingo, 8 de octubre de 2017

10/10/2017: Júpiter, Escorpio, Catalunya

Casualmente (o no) el día 10 el planeta Júpiter ingresa en el signo de Escorpio. Ese mismo día hay prevista una sesión en el Parlament de Catalunya que puede levantar ampollas entre propios y extraños. De hecho, es como si ya hubiera ocurrido, a tenor de las reacciones que se observan. 

El paso de Júpiter por Escorpio viene a ser el octavo fotograma de la gran película zodiacal que tutela el proceso soberanista que estamos viviendo en Catalunya. El primer fotograma se vio en el 2010, cuando se produjo la sentencia del Tribunal Constitucional que incendió los ánimos. En ese año Júpiter estaba de tránsito por el signo de Aries, que representa un punto de referencia iniciático e iniciador. A razón de un fotograma por año, hemos ido viendo la evolución de este proceso. Si levantamos la carta del ingreso de Júpiter en Aries del 2010, veríamos en ella cómo se escenifica a las claras lo que luego hemos ido viendo desarrollarse. Luego de Júpiter en Aries, en el 2010, hemos ido viendo las fases de desarrollo siguiendo el ritmo de los sucesivos ingresos de Júpiter en Tauro (2011-2012), en Géminis (2012-2013), etcétera. Por ejemplo, este último año hemos asistido a la judicialización de la política (o la politización de la justicia), algo que podemos constatar con el tránsito de Júpiter por Libra. Ahora, a partir del día 10 y hasta el día 8 de noviembre de 2018, Júpiter ingresa en Escorpio, un signo que, según dicen, es el de Catalunya. Si ello se ajusta a la realidad, un tránsito así debería traer el éxito a aquello que se inició en el 2010. Sin embargo, recelo de la tal atribución, la de la regencia de Escorpio con Catalunya. Lo que sí es cierto es que la carta del momento del ingreso en Escorpio (a la vista en el gráfico adjunto) no puede ser más adversa.

Si el zodiaco fuera una película evolutiva, y si el proceso soberanista pudiera compararse con los días finales de Cristo en la Tierra, el signo de Libra simbolizaría el juicio y la condena; el signo de Escorpio, con el Via Crucis y la crucifixión; el signo de Sagitario, con la resurrección y el triunfo; y Capricornio, con la ascensión y fundación de la Iglesia surgida del proceso; Acuario sería la socialización y transversalización de esa Iglesia nueva; y Piscis representaría la asimilación final. No es que tenga que ser literalmente así, pero la metáfora inspira.

El signo de Escorpio es un signo mudo, implosivo, sigiloso, oscurantista y secretista. Representa la capacidad para resistir, hasta el punto de preferir seguir resistiendo antes que atreverse a encarnar el éxito. Es decir, la posición de Júpiter en Escorpio apoya a los oprimidos que se alzan contra el yugo dominante . Sin embargo, a parte de resistir, la oferta de Júpiter en Escorpio no es el éxito tal y como lo tenemos conceptualizado. Con Júpiter en Escorpio el éxito es seguir resistiendo, y qué mejor que resistir in extremis. Y cuando hablo de resistir, hablo tanto de combatir al adversario como a aquellos impacientes que no verán bien que el proceso soberanista se retrase (aunque sea por necesidades estratégicas).

El tránsito de Júpiter por Escorpio favorecerá el oscurecimiento de lo que hasta ahora se veía, o parecía que se veía, a las claras. Se dejará de hablar de lo que se sabe y se empezará a hablar de lo que no se sabe (y de lo que no hay manera de saber). La opacidad se impondrá sobre la transparencia. El triunfo será para aquel que sepa hacerse el muerto o el herido. O, si lo prefieren, para aquel que siendo consciente de su debilidad pueda proyectar una imagen de poder. 

En la carta del ingreso de Júpiter en Escorpio vemos una oposición entre la Luna y Saturno, ambos dos con sendas cuadraturas a Marte. La mezcla es muy adversa, pero lo es para todos, para unos y para otros. Por tanto, la acción de los meses que vienen será entre seres vulnerables cuyo destino va a ser el agotamiento (la crucifixión de ambos bandos en el mismo monte). La tónica de esta situación se mantendrá así hasta que Júpiter ingrese en Sagitario (4 de noviembre de 2018). Si alguien quiere calcular la carta de este ingreso, podrá ver que es muy diferente a la del ingreso en Escorpio. Y casi podría decir que la fecha cumbre que facilite el desarrollo futuro del proceso nos la encontraremos a partir del ingreso de Júpiter en Sagitario (entre noviembre de 2018 y el 2 de diciembre de 2019). En concreto, las fechas clave para esta facilitación las pongo entorno a los días finales de enero y principios de febrero de 2019. La otra fecha podría ser alrededor de final de septiembre o principios de octubre de ese mismo año.

En la carta del ingreso en Escorpio, su ascendente es Capricornio, con Plutón a tocar. Este ascendente en Capricornio pone el protagonismo en las oligarquías. Ello me lleva a pensar que este tránsito de Júpiter por Escorpio será el de las negociaciones secretas entre oligarquías, grupos de presión, lobbys, bancos, etcétera. Y de ello se hablará sin saber qué se dice, muy en consonancia con este tránsito. El rumor infundado seguirá siendo la estrella de las conversaciones públicas. En cambio, en la carta del ingreso de Júpiter en Sagitario (a partir de noviembre de 2018) el ascendente será Acuario (calculado para las coordenadas de Barcelona), que es realmente propicio para la causa que se plantea.

Aún con todo lo dicho, en este tránsito de Júpiter en Escorpio puede haber algún momento excepcional, como, por ejemplo, cuando esté en los primeros grados y esté coincidiendo con la oposición entre Venus y Urano. Esta situación está datada para los primeros días de noviembre de 2017. Se parece mucho a la situación astral coincidente con la independencia de Cuba en 1898. Ese día, Júpiter estaba en los primeros grados de Escorpio, junto con una conjunción entre Venus y Urano. 

En un próximo artículo les comentaré algo sobre el ciclo entre Eris y Plutón, clave para entender estos hechos desde una perspectiva histórica. Este ciclo dura 357 años.