martes, 11 de diciembre de 2012

Patologías políticas: Silvio Berlusconi

Silvio Berlusconi amenaza con volver, como en su momento hizo Hugo Chávez. El peligro no es él; el peligro es por qué los italianos lo preferirían a otro, por ejemplo a Mario Monti. Dicho de otro modo: la democracia está en peligro si las personas, ante una situación de crisis, optan por votar a aquel que les maquilla la vida y les promete pan y circo.

Siempre me pregunté si el voto de una persona poco o nada informada vale lo mismo que el de quien lo está. Ya sabemos que a nuestro alrededor hay flotando información  de todo tipo: falsa, tendenciosa, sesgada, interesada, partidaria, auténtica, etc. Sólo uno puede tomar decisiones con plena conciencia cuando uno dispone de información de calidad. En lo social, personas que sepan lo que ocurre hay pocas. La ignorancia gana por goleada. Desde esta perspectiva, la igualdad que promete la democracia queda sin fuerza cuando la mayor parte de las personas no se cuestionan acerca de lo que votan, por qué, a quién, ya sea porque no tienen información o porque pudiendo tenerla no dan el paso de ir más allá de lo emocional o de lo reactivo.

Una democracia sólo puede funcionar cuando las diferencias sociales son lo más leves posibles. La desigualdad es contraria a la supuesta potestad del sufragio universal. También, por otro lado, la democracia funcionaría en contextos en los que las personas, más allá del escalafón social al que cada una pertenezca, se comunican y cooperan en pro de un bien común. Como no es el caso, la democracia tiene los días contados.  La democracia funciona en contextos pequeños. En contextos complejos, en cambio, la democracia resulta dudosa o inútil.

Aún así, me pregunto yo ahora que si lo que pasa en Italia retumba en toda Europa, y dada la globalización de los acontecimientos, ¿no deberíamos votar todos los europeos en todas las elecciones que se hacen en cada país? ¿Es Berlusconi un asunto que concierne únicamente a quienes viven en Italia?

El mapa de Silvio y el gato encerrado.

Vemos que los planetas que tienen más fuerte son Júpiter y Mercurio, la gula y la envidia respectivamente. Evidente, ¿no?. Sin embargo, paremos atención a la posición de Mercurio, que está en el grado 9 de Libra. Sobre ese grado está cayendo la influencia de Urano y Plutón, narradores de la crisis sistémica europea. El Mercurio de esta carta es regente de su persona (I) y de su profesión (X). Parece claro que va a entrar en escena. Sin embargo, creo yo, aquí hay gato encerrado. Creo que Silvio va a ser víctima de sí mismo y que va a ser utilizado para provocar un terremoto en la zona euro.

Es posible que este retorno esté pactado desde antes de que Monti hubiera sido designado para ocupar la presidencia. A partir de esta suposición podríamos llegar a la siguiente hipótesis:

Hay una guerra norte-sur en la Europa del Euro... y Berlusconi será la excusa para declararla (más de lo que ya lo está). Hasta es posible que quienes no quieren a Berlusconi sean quienes lo pongan (para utilizarlo como excusa y lanzarlo por el precipicio). Así, en lugar de aceptar la responsabilidad propia en el desaguisado europeo, lo que harán es utilizar a Berlusconi como excusa de la caída en picado. El lobby pro-europeo tirará a dar utilizando como blanco cualquier muñeco que se preste. Berlusconi es sólo uno de ellos. De hecho, no fue a prisión porque interesaba que estuviese disponible para lo que se avecina.

Estamos en una guerra larga, sólo que sin armas de fuego. Europa necesita ser reconstruida, como si en verdad hubiera ocurrido una guerra. Necesita rehenes: los crea, los busca y les dispara.
De hecho, Europa está derribada, que aunque sea de metáfora los efectos serán los mismos que de haber ocurrido una guerra tal y como la conocíamos. Necesita ser derribada para ser reconstruida. Sólo a partir de este hecho Europa podrá empezar a fundamentar su identidad.