viernes, 16 de diciembre de 2016

Pandemias, vacunas y desastres

Leo con interés el libro sobre Quirón, de mi estimado colega Fernando Ruiz Guarín. Este libro plantea una relación muy sugestiva entre la posición planetaria de Quirón y las pandemias que la humanidad ha sufrido a lo largo del tiempo, documentando todo ello con fechas y mapas astrales respectivos. Y no sólo eso sino que Fernando también nos avisa de que la posición de Quirón es significativa en casos como fallos y accidentes humanos, actos bélicos y desastres naturales. También nos avisa de la importancia de las vacunas, por razones obvias, que también pueden ser consignadas bajo el paraguas quironiano.
Es decir, Quirón nomina simultáneamente al dolor y a la medicina, al problema y a la solución, a la pregunta y a la respuesta.

No cabe duda de la importancia que Quirón tiene de cara a entender y clarificar la vulnerabilidad y fragilidad de la especie humana. También, en la medida en que los seres humanos construyen la historia, podríamos entender que Quirón es el gran significador de las heridas de la historia. No sólo de los humanos, en tanto que actuantes, sino, además, como parte de un colectivo mayor -la naturaleza telúrica de nuestro planeta-. Por lo tanto, el telurismo existente en el planeta también existe en los actos humanos.

Quirón es muy importante para entender la psicología individual. También, siguiendo el hilo de lo indicado anteriormente, es interesante para entender la psicología colectiva (la sociología). Y estirando un poco más, podremos entender el funcionamiento de Quirón relacionándolo con el modo con que se relacionan médicos con pacientes, padres con hijos, educadores con educandos, aseguradores con asegurados, banqueros con clientes, políticos con ciudadanía. Es decir, podríamos escribir un tratado de Quirón para tratar y desarrollar cada uno de estos temas: familia, sanidad, educación, finanzas, seguros y política.