viernes, 9 de mayo de 2014

Antimonium Tartaricum y el grado 25 de Libra

La pereza culposa: Antimonium Tartaricum y el grado 25 de Libra

La materia médica referida a Antimonium Tartaricum es poco explícita en cuanto a la psicología del medicamento. Si lo es, en cambio, en lo referente al aspecto fisiológico.

Antimonium Tartaricum suele usarse en caso de neumonía, ya sea porque se está padeciendo, porque se ha padecido y quedan restos, o, como preventivo, porque hay predisposición a volver a enfermar,
Una forma externa en cuanto al carácter y psicología de Antimonium Tartaricum es una voz con tono nasal. Es decir, personas que son muy sensitivas o somatizan sobre el sistema pulmonar.

Otra característica de Antimonium Tartaricum es la somnolencia, tanto fisiológica como emocional y espiritual. 

Durante las tomas que estuve haciendo del medicamento, a una dilución de 10MK, me puse a concretar asuntos y tareas que tenía pendientes de concluir. Así, pues, deduzco que la otra tendencia de Antimonium Tartaricum es la procrastinación, la tendencia a obviar o dejar descuidadas determinadas prioridades que podrían haberse resuelto hace ya tiempo. Deduzo de ello que la persona caracterizada por Antimonium Tartaricum suele dejar inconcluso, indefinido o postergado lo que otra persona ya hubiera resuelto. Atención, pues, al abandono, la dejación, la procrastinación.
La persona procrastina a conciencia, y no por falta de conocimiento o de memoria. Es más, tiene muy claro lo que necesita y lo que sería necesario hacer, pero no lo pone en marcha. Es más, lo que se pone son palos en las ruedas.

Podríamos pensar, y es así, que la persona Antimonium Tartaricum necesita de un apoyo social y afectivo que la estimule a llevar sus asuntos al día. Por tanto, este homeopático puede servir para tomar conciencia acerca de lo importante que es estar bien acompañado, pues lo alinea a uno hacia objetivos y acciones concretas.

El grado 25 de Libra y Antimonium Tartaricum.

Antimonium Tartaricum reverbera en el grado 25 de Libra. Este grado describe a una persona cuya libertad de acción fue frenada o se sintió coaccionada por motivos y necesidades materiales. Se trata de una persona que abdicó, o la hicieron abdicar, del riesgo y del furor de la vida hasta hacer de ella una persona doblada antes las obligaciones materiales. El resultado de ello es la pereza, la procrastinación y la confusión acerca de lo que la propia identidad requiere para sentirse viva. La persona, por no vivir lo que desea, siente un desinterés profundo por todo lo que constituye la vida normal derivada de aquella abdicación.