martes, 6 de mayo de 2014

Crónicas marcianas de la independencia de Catalunya

Hipótesis acerca del proceso soberanista de Catalunya.

Acabo de ver un video en el que el juez Santi Vidal hace una exposición sobre un tema candente que afecta a Catalunya y a España. Me da para pensar. 

Se me ocurren las siguientes hipótesis, a modo de relato de ciencia-ficción (un ejercicio de prospectiva muy sui generis):

1• El gobierno anula la autonomía de Catalunya. Las calles se llenan... hummmm... esta opción no le interesa a nadie que tenga dos dedos de frente.

2• Antes de la consulta -y con tiempo suficiente, claro está- el gobierno de Madrid ofrece un acuerdo de financiación y blindaje de competencias para Catalunya. La consulta sigue adelante... pero, ante tal oferta, la respuesta del electorado no es lo suficientemente clara. Es posible que a muchos ya les fuera bien esta solución y se retracten. También puede pasar que se interprete el resultado de tal manera que ello de lugar a la siguiente opción (la 3).

2 bis• Puede suceder que el Tribunal Constitucional dictamine que la consulta es ilegal. Como el gobierno de la Generalitat ha ido declarando que convocaría el referendum respetando la legalidad, se decide obedecer el dictamen y postergar o anular el referendum. Y hasta es posible que resultara conveniente anularlo, incluso para los mismos convocantes, si se ve o intuye que el Si-Si no es lo bastante voluminoso como para afrontar una declaración de independencia sin fractura social interna. Es decir, el gobierno de la Generalitat, junto con las fuerzas políticas convocantes, podrían obedecer por propia conveniencia. En este caso, la opción mejor sería convocar unas plebiscitarias, que tanto pueden ser después de la (no) convocatoria del referendum como apurando el plazo en el que acaba la actual legislatura. Si se da este el caso, en el último semestre del 2016, hay tiempo como para que las formaciones políticas se transformen y muestren el espíritu de sacrificio que la situación requiere... y que a día de hoy brilla por su ausencia.

3• No hay acuerdo de financiación y la consulta se lleva adelante tal y como está planteada. O sea, tal cual están las cosas en este momento. Supongamos que el resultado no es todo lo claro que cabía esperar: hay casi empate o, cuanto menos, un resultado que da como para pensárselo con mucha calma y tiento. Se opta por no renunciar y seguir adelante con la tarea pedagógica iniciada. Como consecuencia de ello, entre unas cosas y otras, llegamos a las elecciones, las de Catalunya, que se convocan en el momento correspondiente. Es decir, en el 2016. El resultado es una mayoría independentista que mejora los resultados del referendum. Es decir, a final del 2016 las posiciones están más claras y el respaldo popular es lo suficientemente alto como para que no haya dudas.

3 bis• La consulta de noviembre da como resultado un sí-sí abrumador. La cosa está clara y lo que venga a partir de ese momento seguirá un ritmo, del cual ya hablé repetidas veces en este blog.

4• Tanto si hay financiación a medida como si se llega a la independencia (opciones 2, 3 y 3 bis), Catalunya tendrá lo que necesita. Es decir, tanto la opción 2 como la opción 3 y 3 bis son equivalentes, pues ambas conllevarían un mismo nivel de operatividad en la práctica. Otra cosa es, y aquí está la cuestión, que una vez encendida la mecha soberanista el proceso se hace irreversible (siempre y cuando el auge del independentismo llegue a ser claro y contundente, de forma que disipe las hipotéticas dudas que he expresado en las opciones anteriores). Ante tal contundencia, a ningún político de los que se han embarcado en el proceso se le ocurriría abdicar. Otra cosa es que la respuesta popular no fuera tan clara... entonces, sí, habría riesgo de ambivalencias o deserciones (abdicaciones con media vuelta).
Por otro lado, y dicho sea de paso, independencia supondría la jubilación de numerosos políticos que todavía viven en el paraguas de un postfranquismo que no hace más que mirarse su propio ombligo.

5• Esta opción puede resultar paradójica, en el sentido de que las tesis independentistas y las federalistas pueden llegar a ser coincidentes una vez el asunto se haya resuelto:
Tanto la opción 2 (financiación + blindaje de competencias) como la 3 y 3 bis (independencia) comportarán que Catalunya pueda actuar libremente para confederarse con sus vecinos de los 4 puntos cardinales. Es decir, que la región euromediterranea, tal y como la expuso Pascual Maragall en su día, acabe siendo realidad, ya sea bajo la fórmula de Catalunya-independiente como Catalunya-con- blindaje-de-competencias. ¿Curioso, no, que tanto la vía independentista como la federalista puedan llegar a no diferenciarse ? Eso sí, de aquí a años vista. Cuestión de tener paciencia para verlo.

Influencia del planeta Marte.

El tránsito de Marte paseándose por el signo de Libra, hasta el 26 de julio próximo, trae una forma de acción muy de escenario, con buena educación. Y hasta es posible que las posiciones de unos y otros se hagan más blandas, aunque poniendo en escena un enconamiento impostado. Vemos, por ejemplo, una tendencia a hacer participar a los demás en las propias indecisiones e inseguridades. Es decir, liar el asunto para evitar que la propia falta de solvencia se perciba con claridad vergonzosa. Estamos en la época de las guerras con maquillaje y lentejuelas.

Sin embargo, cuando Marte transite por Capricornio (entre el 26 de octubre y el 5 de diciembre) otro gallo cantará. La combinación Marte-Capricornio es más potente que Marte-Libra. Es una posición que obliga a determinar y a definir. Ya no valdrán maquillajes ni escenificaciones. Habrá decisiones salomónicas. Probablemente asistamos al canto del cisne de más de un político. Muchos pondrán su carrera en juego. Y está claro que habrá ganadores y perdedores. No como ahora, que todavía estamos con los maquillajes y las lentejuelas.
Este paso de Marte por Capricornio coincidirá con el pre-referendum, el referendum y el post-referendum. A partir de este hecho otro gallo cantará y se habrá cerrado una etapa de 39 años (como mínimo). Por cierto, les paso uno de los artículos más leídos de este blog: El poder del 39

Influencia de Júpiter en el proceso catalán.

Cuando Júpiter ha estado en el signo de Cáncer (2013-2014), la fuerza del pueblo ha sido determinante. Lo hemos visto durante la Diada del 2013, cuyo eco ha dado la vuelta al mundo. Sin embargo, la posición de Júpiter en Leo (2014-2015) transfiere la gestión de esa fuerza sobre el liderazgo político. Es decir, van a ser los políticos los que gestionen tal hecho. El pueblo ya dijo lo que tenía que decir, y esperar que el pueblo vuelva a ser protagonista por encima de los líderes puede resultar contraproducente. Es más que posible que el pueblo decida descansar de tanta presión y su respuesta no sea todo lo contundente. Si se da el caso, será el liderazgo político el que gestione la fuerza del pueblo sin exponerse a un desgaste (del pueblo) que podría ser contrario a los intereses en liza.