martes, 17 de diciembre de 2013

Iatrogenia industrial, China y las grandes conjunciones

La reducción del Estado. 
x Jesús Gabriel
un astrólogo de Barcelona

El mundo al que nos encaminamos tendrá las finanzas más controladas. Los gobiernos, que habían facilitado la deslocalización y la desregulación de las finanzas, se dan cuenta de lo insostenible de este hecho. Eso sí, maquillando y maquillando la situación con tal de evitar reconocer culpa en el desaguisado. La iatrogenia de los actos humanos es infinita, y hasta es posible que por una acumulación de ellos acabemos pereciendo.

Del Estado del bienestar a la Sociedad (privada) del bienestar.

Vuelvo a ello. Los gobiernos y las instituciones regalaron a eso que llaman mercado, un monstruo de 7 cabezas, todo lo que antes estaba regulado. Y ahora, como decía, en lugar de entonar el mea culpa, aprovechan la crisis para hacer un trueque. Van a tomar eso que regalaron al mercado y a cambio le están entregando los servicios y competencias que hasta ahora venían estando bajo su control. Ello dará lugar a un empequeñecimiento de gobiernos e instituciones. Así, pues, muchos de los servicios de titularidad estatal pasarán traspasarán su gestión a lo privado. De hecho, incluso los gobiernos quizá acaben siendo empresas o sociedades mixtas. O clusters, que empezaron su pujanza en los primeros años 90.

Entretanto, mientras no se completa el trueque, la sensación es de que al ciudadano se le está arrebatando lo que durante generaciones tardó en conseguir: eso que llaman Estado del bienestar. En realidad, como se deduce de todo ello, vamos a pasar del Estado del bienestar a la Sociedad (privada) del bienestar. Es decir, el bienestar está siendo privatizado. Y eso es algo que he ido leyendo en las páginas salmón de los periódicos desde los primeros años 90.

Según pasen los años iremos viendo que esta sensación de pérdida se irá matizando. Es decir, seremos atendidos de otra manera y por otras manos.

Las grandes conjunciones y su impacto en la sociedad.

Como curiosidad les diré que la deslocalización financiera coincidió con la gran conjunción entre Urano y Plutón habida en la década de los 60; que la desregulación aconteció en coincidencia con la conjunción Saturno-Plutón de los primeros años 80, durante la época Reagan-Thatcher; que la formación de clusters y demás sociedades complejas coincidió con la magna conjunción acontecida en los primeros años 90 entre Urano y Neptuno habida sobre el grado 19 de Capricornio. Y que en estos clusters (o como se les quiera llamar en el futuro) está la base de la futura Sociedad (privada) del bienestar y la consiguiente reducción drástica del tamaño de lo estatal. Como decía, los Estados van a poner atención en retomar la regulación a cambio de soltar las joyas de la corona (la sanidad, por ejemplo).
Luego les volveré a mencionar algo sobre el 19 de Capricornio, un grado que contiene la memoria de la conjunción y que recuperará actualidad dentro de unos años.

Iatrogenia industrial.

Sin embargo, y ya que de iatrogenia he hablado, me pregunto lo siguiente:
Si las empresas en sus contabilidades no incluían inversiones medioambientales que compensaran de las consecuencias de la contaminación que ellas producían, puesto que eran los servicios públicos los que se hacían cargo de ello,  cuando sean las empresa quienes tengan que gestionar su propia iatrogenia, puesto que lo estatal se habrá reducido a su mínima expresión posible, ¿no estaremos dando un paso decisivo para que eso que llamamos "conciencia ecológica" acabe por instalarse definitivamente como parte de la cuenta de resultados?

La China que se vecina.

Y ahora les hablaré del grado 19 de Capricornio. Sobre este grado se produjo la gran conjunción entre Urano y Neptuno acaecida en los primeros años 90. Además de la firma del Tratado de Maastricht y de la formación de clusters y sociedades complejas a partir de las cuales será gobernado el mundo, esos años fueron los del surgimiento de la economía china, de su ramificación por el resto del mundo. Se trata de una economía que se expande sin parar. Se dice que China dominará el mundo a partir del 2030. A mi, sin embargo, me parece que va ocurrir antes, que eso de 2030 es una fecha dada por los propios chinos para no dar pistas acerca de la rapidez con que van a actuar. En concreto, eso que se ubica en el 2030 se va a adelantar al periodo que va del 2017 al 2023.

El paso de Plutón por el grado 19 de Capricornio abrirá la vía de tal aceleración, lo cual tendrá lugar a partir del 2017. Y seré entonces que cualquier previsión habrá quedado superada. Sin embargo, antes de llegar a ese año habrá que pasar por el bienio 2015-16, en el que la economía va a entrar en otro periodo difícil, pues la cuadratura Júpiter-Saturno así lo anuncia. Así, pues, habrá que seguir esperando para que eso que llaman brotes verdes sea algo real.