sábado, 28 de diciembre de 2013

El poder según Capricornio

Las ambiciones de Capricornio.
x Jesús Gabriel
un astrólogo de Barcelona
Llevo escritos unos cuantos artículos sobre este tema. Cuando ya pensaba que todo estaba dicho, a resultas del último, zasca, va y aparecen más motivos para seguir escribiendo sobre ello.

Capricornio es el signo que personifica la élite de un país. En el mundo de la política y de la gobernanza, Capricornio encarna todo lo que hay que hacer para que el ejercicio del poder quede bajo control. Como es el signo de las altas cumbres, lugar en donde no cabe todo el mundo, la encarnación del poder está limitada a unos pocos, los cuales se suceden unos a otros según pactos que se hacen pensando en el largo plazo. Pensar en términos de largo plazo requiere saber estar alejado de la trifulca y del estrés. Por tanto, el poder del que hablo debe estar situado lejos de la vista del pueblo. Más que lejos, lejísimos, y no me refiero a la distancia literal.

El caso es que sobre el grado 19 de Capricornio se produjo una gran conjunción en 1993. Las conjunciones entre planetas lentos son como puertas dimensionales colocadas en el tiempo. En este caso, la conjunción fue entre Urano y Neptuno, una combinación cuyos principios procuran el relevo en la cumbre en términos de un largo plazo. Es decir, quienes encarnan el poder no esperan a última hora para dictar un testamento y designar a los sucesores. Lo hacen aprovechando momentos muy especiales. La astrología nos ayuda a entender este hecho.

El grado 19 de Capricornio.

Como decía, Capricornio es la élite que guarda y cuida de que la gobernanza real no esté a la vista, ni esté nominada, ni pueda ser escogida por quienes van a ser gobernados. Para ello, para tal fin, habilita clases dirigentes, pseudo-dirigentes, que se hacen pasar como quienes toman las decisiones. En realidad, aquellos a los que vemos no son quienes las toman sino quienes tapan a quienes verdaderamente las toman.

En 1993 se formó esa gran conjunción sobre el grado 19, lugar en el que queda una memoria, un punto activo que sigue reverberando. Despertará en pocos años, cuando se activen los tránsitos de Urano y, más especialmente, Plutón, que ahora está a unos grados de distancia. Este despertar será en torno al 2017.

La memoria del año 1993.

¿Qué sucedió en torno a esta fecha, 1993, que pueda activarse en el 2017?
Lo comenté en este artículo: Misterios del grado 19, el cual contiene otros enlaces a informaciones diversas relacionadas con el mismo tema.

Prosigo con las reflexiones surgidas tras la publicación de ese artículo:

En ese año gobernaba el PSOE: Estaban destapándose casos de corrupción -que no cesa a día de hoy-, como, por ejemplo: los casos Mario Conde y Luis Roldán, el GAL, etcétera
Debido a ello, la desafección por la política y por los políticos fue a más. El pueblo empezó a desentenderse y los partidos políticos prefirieron que el nivel de abstención y desafecto fueran a más a cambio de controlar el universo feudal que heredaron del franquismo. Recuerdo aquellas palabras de Franco -"dejarlo todo atado y bien atado"-. Esta frase sigue teniendo fuerza a día de hoy.

Esperemos que al llegar al 2017 se produzca un cambio de mentalidad, un centrifugado que acabe con toda esa adiposidad heredada. Sin embargo, y que sirva como ayuda, la catarsis del 2014 (hasta el primer trimestre del 2015) debería ser decisiva para empezar a construir otro país.