domingo, 1 de marzo de 2015

1716-2016: 300 años del Decreto de Nueva Planta

En 2016 hará 300 años de la promulgación del decreto dictado por Felipe V. El Decreto de Nueva Planta supuso la homogeneización del Estado español. A partir de ese momento, Catalunya debió de empezar a regirse por las leyes castellanas. De hecho, durante los años anteriores, 1714 y 1715, ya se había disuelto la Generalitat y se había prohibido el uso legal del idioma catalán.
El Decreto de Nueva Planta solidifica una concepción de España en la que la raigambre castellana monopoliza y se impone sobre las demás.

La consecuencia de todo ello es la progresiva des-utilización del idioma, que llega a su punto más bajo ya en pleno siglo XIX. Una obra de Bonaventura Carles Aribau da testimonio de ello. A partir de ese momento, en el que se toca fondo, empieza a surgir un movimiento en sentido inverso que persiste hasta la primera restauración de la Generalitat en el siglo XX, en concreto, en 1931. Luego vinieron la Guerra Civil y la dictadura de Franco. La restauración de la Generalitat en 1977 da lugar a que el uso del catalán se normalice en todos los ámbitos.

Entonces, pues, en el 2016, el año de las dos cruces, se celebrarán los 300 años. Es todo un periodo de tiempo en el que podríamos ver la estructura típica de un ciclo. Nótese, por otro lado, que el movimiento reivindicativo catalanista coincide con etapas de crisis en el estado español. 

Las élites catalanas.

Como acabo de comentar, la catalanidad fue apartada de lo público en favor de la castellanidad. Durante estos 300 años, y por decirlo en pocas palabras, las élites catalanas han ido oscilando entre la conservación del idioma en privado y la connivencia con las directrices dictadas por la castellanidad impuesta por el gobierno central. Estoy pensando, por ejemplo, en la época franquista, en la que un sector de la burguesía abdica de la catalanidad para convertirse a la castellanidad, tanto en lo público como en lo privado. Además, nótese que la presencia de un movimiento obrero y el auge de los sectores anarquistas, con todo el tumulto que generaban, además del pistolerismo, aconsejaban aliarse con el gobierno central, que disponía de fuerzas represivas que resultaban muy convenientes para el empresariado. La connivencia consistió en abdicar de la catalanidad a cambio de protección.
Sin embargo, los nietos de aquellos que abdicaron de la cultura propia para establecer relaciones de connivencia con el gobierno de Madrid, se muestran ahora proclives a plantear más decididamente el apoyo al proceso soberanista que actualmente estamos viviendo.

Una muestra de esto último lo pueden ver en este programa:



El decreto de Nueva Planta, el que refleja la concepción castellana de España aún vigente, promulgado el 16 de enero de 1716, tiene su propio mapa astral. Sin embargo, vemos que una serie de movimientos planetarios afectarán a lo indicado en este mapa augurando cambios fuertes e irreversibles a partir de 2016.

Para acabar, otro apunte más. En un artículo, acaso de los más leídos de este blog, desarrollé la idea del ciclo repetido de 39 años que afecta a la historia de España. Lo tienen aquí: El Poder del 39. Les recuerdo que el momento final del periodo que va desde la muerte de Franco y la restauración de la monarquía borbónica coincide con el que va desde la mencionada restauración a estos meses primeros de 2015. En concreto, y lo verán muy claramente, entre el 6 y el 11 de marzo se producirá una vuelta de tuerca que augura el final claro de este periodo. Se trata de la misma afectación astral que aconteció alrededor del 9 de noviembre del pasado año. Así, pues, el 2016 se presenta como el de la apoteosis final. A partir de ahí un horizonte nuevo se abrirá.