martes, 29 de abril de 2014

Medorrhinum y el grado 27 de Géminis

Cuando el alma no cabe en el cuerpo: Medorrhinum y el grado 27 de Géminis. O, si lo prefieren, cuando el cuerpo y la mente se dan de codos entre sí.

En mis pruebas con homeopáticos, la primera vez que tomé Medorrhinum me dejó con un catarro profundo que me duró 15 días. Un catarro antiguo, que estaba dormido y que despertó. Por otro lado, a resultas de ello, un problema de encías que requería de atención contundente se calmó y ya no hizo falta el bisturí.
La segunda vez que lo probé, mucho tiempo después, volví a experimentar el catarro, sólo que esta vez duró dos días. Lo que sí ocurrió es que me vinieron recuerdos muy potentes del proceso final de mis padres. Fue algo muy lúcido e intenso. Me pareció experimentar la muerte en mi... pero no la mía sino la de mis padres.

El caso es que como consecuencia de esta última experiencia he percibido en Medorrhinum un registro que me clarifica alguna de sus funciones: la relación entre alma y cuerpo, especialmente dolorosa en procesos en los que el alma ya está (o quiere estar) en otro plano mientras el cuerpo se descompone, se inflama, pesa, estorba. Es decir, Medorrhinum describe un proceso en el que el funcionamiento mental excede la capacidad material para gestionarlo. La hiperactividad mental hace que el cuerpo parece quedarse atrás. Uno se adelanta a las posibilidades de la materia densa, pues la mente vuela. Luego, por consiguiente, hay que volver atrás para re-ocupar el cuerpo rezagado. Es como si la mente no encajara bien en el cuerpo, con la tensión que ello supone. Se trata, tal y como la entiendo, de una relación incómoda. A la mente el cuerpo parece sobrarle. Y al cuerpo le parece que la mente lo maltrata. La consecuencia de todo ello es que el cuerpo acaba imponiéndo sus razones reales. 

Es como si un elefante quisiera ser pájaro. Si persiste en el empeño, su identidad elefantil quedará perjudicada, herida, odiada. Entonces, pues, la realidad corporal se impondrá con dolor, inflamaciones, dolores, etc.

Medorrhinum y el grado 27 de Géminis.

Medorrhinum está muy relacionado con el grado 27 de los signos de Aire, especialmente Géminis.  La historia con el que este grado se relaciona es la de un prófugo, la de un exiliado, ya sea en su propia casa, con los de su familia, como en el mundo. Se trata de alguien que no cabe en su clan, tal como la mente no cabe en el cuerpo que se tiene. Por tanto, el dolor físico es el del exilio emocional y psicológico.

Finalmente, si el propósito es que el vino acepte a la botella en la que está contenido, a la persona no le quedará otro remedio que procurar encajar en el cuerpo que la vida le ha dado. En caso contrario, el cuerpo, y con razón, actuará con una contundencia proporcional.

sábado, 26 de abril de 2014

El Plomo homeopático y el Eneagrama

Sobre el Plomo homeopático y la cristalización de las costumbres.

Según veo, el plomo homeopático (Plumbum) es un remedio que se suele recomendar a personas mayores o a quienes están aquejados de problemas articulares, óseos, con dificultad para poder moverse, y demás enfermedades propias de la vejez. Sin embargo, este asunto, el del Plomo homeopático, veo que también tiene su aplicatividad sobre otro tipo de síntomas. Me refiero a los que se derivan de la cristalización de costumbres. O, si lo prefiren, de la incrustación de toxinas psicológicas en el carácter y/o en el modo de vida.

El modo de vida de uno podría asemejarse a la coraza de una tortuga, que va haciándose más densa y pesada con el paso del tiempo. En este sentido, el Plomo ayudaría a tomar conciencia de hasta qué punto las costumbres pueden impedir que nuevos anhelos o potenciales puedan ser atendidos, reconocidos u encarnados. Se podria decir, pues, que entre la necesidad de cambio y la tendencia a no querer (o a no poder) salir de una coordenada que ya se ha cristalizado.

A estas costumbres cristalizadas se las podría llamar zona de comodidad. Un refrán castellano lo describe muy bien: "Más vale malo conocido que bueno por conocer." Bien, en realidad este plano va más allá del concepto "zona de comodidad". Se trata de algo que lleva mucho tiempo anidado en el modo de vida personal. Y hasta es posible que corresponda con un registro que se ha heredado de la generación anterior y que está presente en la vida adulta como sombra o como actitud rechazada o no reconocida. Los contenidos de esta herencia suelen estar negados o ignorados. Se niega uno a vivir algo por la connotación que ha podido tener, porque se percibe como una limitación, una imposibilidad para cambiar algo o para abrirse a nuevas posibilidades. Es decir, que lo que se percibe como anhelo nuevo no es aceptado fácilmente porque ello pone en evidencia el grado de inmovilidad en que la persona está instalada.

Saturno, el Eneagrama y la Astrología.

Una información contenida en nuestro mapa natal nos puede dar mucha luz acerca de en qué consiste este anidamiento heredado. En concreto, por la posición de Saturno, de sus aspectos, del grado de su relevancia.

En el Eneagrama se correspondería con el Eneatipo relativo a la avaricia, correspondiente a alguien con un perfil contenido, circunspecto, frío, lejano, con pretensión de objetividad, investigador, racionalista. Sin embargo, con la Astrología vemos que esta tipología, simplificada en mucho por el Eneagrama, tiene muchas variantes, todas muy interesantes de ser tenidas en cuenta. Más que nada, para una toma ampliada de conciencia acerca de sus posibilidades. Por ejemplo, 12 variantes, si tomamos el Zodiaco simple; 36, si se toman en cuenta los decanatos; o 84, si se aplican con el septenario de cada signo.

La gematría astrológica del Plumbum: sus 5 grados clave.





viernes, 25 de abril de 2014

La Alfalta homeopática y el grado 29 de Libra

Sobre la Alfalfa y la astrología.

El homeopático Medicago Sativa es la alfalfa. Durante los días en los que la tomé me encontré simultáneamente con un escape de agua que venía de la cisterna del wc, con un atasco en el desagüe del patio y con una ralentización del funcionamiento del ordenador. Es curioso como opera la homeopatía, especialmente tomando diluciones altas. A veces se experimenta en lo emocional o en lo psicológico; otras, en lo espiritual, en forma de imágenes clarificadoras; otras, las más misteriosas, en forma de situaciones aparentemente externas: la fascinante sincronicidad de todos los días se intensifica.

Deduzco, pues, que Medicago Sativa ayuda a desembozar procesos y a contener y canalizar adecuadamente escapes energéticos. Es decir, a redirigir, a alinear, a procurar sacar elementos que estorban y perjudican la fluidez de los propios actos. Así, pues, el colesterol -físico, emocional, mental, etcétera- puede ser tratado con la alfalfa homeopática.

Medicago Sativa resuena en el grado 29 de Libra, el cual describe el paso que va de la reclamación abstracta a la acción concreta discreta en pos de la consecución de un propósito. 
Curiosamente, la materia médica de Medicago Sativa dice que este remedio va dirigido, entre otras cosas, a funcionamientos anómalos que afectan al sistema urinario. O sea que, tomado a alta dilución puede servir, y sirve, para controlar mejor la energía, para que no se escape o se malgaste, y para que la mente esté bien alineada con el propósito... de modo que la actitud no se atasque o emboce con distracciones.

miércoles, 23 de abril de 2014

La fabricación de la enfermedad

La fabricación de la enfermedad (según Quirón).

Durante unos cuantos años me dediqué a profundizar acerca del comportamiento de Quirón en nuestras vidas. Una parte importante de ese trabajo fue poner en negro sobre blanco todo cuanto fue pasando por mi cabeza. Aprovecho ahora para agradecer a mis compañeros de Ptolomeo Mailing List, aliados incondicionales que formaron parte de aquel proceso. Sin sus comentarios, preguntas e inspiraciones fulgurantes no se me habría ocurrido que pudiera llegar a escribir un libro así.

El caso es que de ahí salió el libro Quirón: Viaje alrededor de un sentimiento herido, que escribí durante el 2000-2001 y que se publicó, por fin, más de diez años más tarde, gracias a Ágora de Ideas.

El caso es que tras su escritura y publicación empecé a hacer interpretaciones de las cartas de mis clientes únicamente con los 7 planetas tradicionales, aquellos con los que fue construida la tradición astrológica, el armazón del sistema que utilizamos todos.
Así, pues, sólo momentáneamente, dejé fuera a Urano, a Neptuno, a Plutón, a Lilith y, por supuesto, a Quirón. De esta manera procuré acercarme a lo que la persona puede gestionar por sí misma, puesto que los planetas lentos pueden ser tomados como delirios que la sociedad proyecta sobre los individuos. Dicho de otro modo, si nos centramos en los 7 planetas básicos percibiremos más claramente las posibilidades y limitaciones de las personas.

Sin embargo, a partir de mi interés por incorporar la homeopatía a los procesos de coaching y a la consulta astrológica, vuelvo redimensionar a Quirón, el cual da pistas muy claras acerca del sufrimiento que necesita ser aliviado y comprendido.

Quirón y la Astrología Médica.

Hasta que Quirón no fue descubierto, en 1977, los astrólogos que cultivaban el estudio de la medicina tomaban como determinador de las enfermedades crónicas a Saturno. Sin embargo, Quirón, un gran cronificador-agudizador, nos ayuda a entender cómo la limitación se retroalimenta , la retroalimentamos, con todos nuestros intentos por trascenderla. Sería bueno, pues, aspirar a una mejora dentro de lo posible. Si en lo referente a alcanzar mejor salud y bienestar nos diese por querer tratar o curar lo imposible, no sólo no mejoraríamos sino que empeoraríamos.
Es decir, no exigirle demasiado al proceso, al propósito, al hecho terapéutico en sí. O dicho de otro modo: curarse es posible, siempre y cuando no se le ocurra a uno pretender curarse de lo imposible.

La construcción social de la enfermedad.

Por otro lado, Quirón, el sanador, puede ser percibido como una transferencia que la sociedad enferma hace sobre los individuos, acusándolos a todos ellos de ser los causantes de su enfermedad. Antes de esta yoificación, lo patológico era debido a un castigo divino, a plagas, a virus, etc. Ello equivaldría a decir que, una vez caído el Antiguo Régimen y, después, las religiones e ideologías que servían de cojín mental colectivo, el desplazamiento de lo patológico derivó hacia el Yo individual como causante del fracaso de la sociedad, que es como decir que acabó haciendo resbalar la culpa ontológica cristiana a lo económico y a lo productivo. Ahora, como tantas veces se nos ha dicho, si uno no encuentra trabajo, o no es próspero y saludable, es por su culpa. Con lo cual, el Yo, ya de por si frágil, se vuelve neuróticamente más vulnerable todavía.

lunes, 21 de abril de 2014

Argentum Nitricum y el grado 29 de Piscis.

Argentum Nitricum y el parasitismo emocional.

Sensación de prisa subjetiva, agobio, angustia, aprehensión, hipocondría, hiperactividad improductiva... Estas palabras parecen estar muy asociadas a la personalidad homeopática de Argentum Nitricum. Una sensación de que el tiempo se acaba y que todavía queda un breve momento para hacer todo aquello que necesitaría de varias vidas para poderse desarrollar. Es como si la mariposa quisiera ser mariposa antes de ser crisálida. De ahí la prisa subjetiva. La persona vive prisionera de su propia prisa, que acaba resultando inmovilizadora; con ataques de pánico y angustia que le lleva a sentirse responsable de algo que en realidad está fuera de su control y fuera de sus limitaciones reales.

Mi experimentación con Argentum Nitricum me llevó a sentir que, ante la posibilidad de encuentro con una nueva luz, como la que espera la crisálida cuando se mariposa, la única alternativa en la que se pueda mantener la calma, la paz y el aplomo es no esperar nada, siguiendo, no obstante, en lo que corresponde estar y ser en lo que corresponde ser. O sea: quitar toda expectativa que no sea el gozo de estar donde se está y ser lo que se es, aunque se sea una crisálida.

La gran fantasía de Argentum Nitricum gira en torno a la presión por el anhelo de ocupar un lugar de destaque a ojos de los demás. Este anhelo puede ser transgeneracional o influido por emociones residuales.

Argentum Nitricum ayuda a vaciar depósitos emocionales relacionados con la pretensión de ocupar un lugar en la vida. Acaso sea por una carencia de amor incondicional, que la persona quiere hacerse querer, anhelando reconocimiento y, por tanto, alejándose de sus motivaciones elementales y esenciales.
Argentum Nitricum ayuda a salir del secuestro emocional, facilitando emociones y comportamientos parásitos. En definitiva, eliminar lo que sobra para encontrar lo que hay. O, si lo prefieren, encontrar lo que hay para que lo que sobra caiga como una hoja seca.

El grado 29 de Piscis.

El grado zodiacal con el que resuena es el 29 de Piscis, el que supone la preparación para un nuevo nacimiento. El significado de este grado gira en torno a la abnegación y a la posibilidad de fluir sin condiciones en el proceso, como un dejarse ensimismar. Es justo en ese grado en donde termina lo que un humano podría todavía hacer y empieza lo que ya no está en su mano hacer. Se trata, pues, de una experiencia cumbre.

Asociado al grado 29 de Piscis, Argentum Nitricum propone un antídoto contra toda tentación de relevancia o importancia de uno mismo en los aconteceres vitales. Es decir, ante la angustia de ser protagonista, de estar cargado de emociones y motivaciones desproporcionadas o que no corresponden con la envergadura de esos aconteceres. También, contra toda tentación de ser importante para los demás (o para el propio ego). O dicho de otra manera: Argentum Nitricum ayuda a invisibilizarse, a reducirse, a volverse anónimo. Propone, de algún modo, que la individualidad, con todas sus luchas, desaparezca en la simplicidad auténtica del individuo; sobre el anonimato como forma de presencia excelente,  como forma óptima de participación esencial y humilde en los eventos vitales.

viernes, 18 de abril de 2014

Lilith y el suicidio.

La astro-psicología del suicidio: un acercamiento a Lilith.

por Jesús Gabriel

La Lilith astrológica señala el derecho a no querer estar aquí. Todos llevamos esa posibilidad en mayor o menor medida. La ubicación de nuestra Lilith, su posición natal y sus aspectos, indica hasta qué punto podemos estar a gusto con las condiciones y circunstancias vitales. Dicho de otro modo, con nuestro modo de vida y con nuestro modo de vivir esas condiciones.

Por lo general, si Lilith no está excesivamente pronunciada, la tendencia a no querer estar podrá ser contenida y administrada con cierta facilidad. Es decir, nos resultará factible encontrar motivaciones para seguir estando en el aquí y en el ahora. En cambio, cuando la Lilith está muy acentuada, el registro que emerge es que la vida se hace insoportable, o que la gestión que uno hace de sus circunstancias convierte a éstas en insoportables. Es por ello que una Lilith fuertemente aspectada, especialmente por los planetas lentos, nos la encontramos en personas extremadamente sensibles, tanto como para que puedan degenerar en patologías mentales.

Esta sensibilidad puede llevar a que algunas personas lleguen a manifestar conductas suicidas, ya sea para poner fin a sus días o suicidando, boicoteando, sus emociones. Es decir, esta sensibilidad, de tan difícil que es manejarse con ella, lleva a la persona a alejarse de aquello que quería tener a su lado, hasta acabar, por el contrario, por atraer la fatalidad a su vida.

Una Lilith muy pronunciada lleva a una vida errónea, con conductas erróneas y desenlaces fatales.

El asunto de fondo, de lo cual hablé en los artículos anteriores, es que el humano no acepta la vida enteramente. Quiere modificarla de acuerdo a una visión que tiene de ella. Le da miedo su propio telurismo, el suyo y el de la vida misma. También, cómo no, en las emociones, que tampoco las acepta plenamente. No aceptamos que llevamos la base genética de un animal depredador.

Como no aceptamos la animalidad de nuestras emociones, éstas provisionalmente son maquilladas, por obra y gracia de eso que llaman educación, o marginadas en depósitos psíquicos. Sin embargo, un día explotan y lo que estaba guardado se vuelve incontenible. Es entonces que aparecen todas las rarezas que hasta ese momento parecían están guardadas en el armario.

domingo, 6 de abril de 2014

Capricornio y el espíritu del capitalismo

Quien no es capaz de aceptar su propio fracaso: o bien soñará con un éxito, que siempre irá postergando o dejando que otros lo encarnen; o bien señalará a alguien o a algo externo como causante de su frustración.


Capricornio y el espíritu del capitalismo.

La historia previa a la fundación del sistema capitalista contiene dos hechos históricos claves: la reforma protestante y la consecución de la independencia de los Estados Unidos. El factor que relaciona a estos hechos es la posición de Plutón en Capricornio. Y justo ahora (del 2008 al 2023) se está encarnando  la misma incardinación.

Se relaciona a Plutón con el biorritmo del sistema capitalista, con la economía a gran escala, con la extracción masiva de recursos naturales, etcétera. En este caso, con su paso por Capricornio, con la capitalización total de la naturaleza, con su privatización. Su ciclo completo dura unos 220 años. Por otro lado, el signo de Capricornio, el de la formación de las élites y sumo constructor de pirámides sociales, es el que ahora nos sirve como escenario en donde se ponen de manifiesto los dramas de los que con el tiempo iremos viendo qué consecuencias nos traen.

Operación Capricornio (2018-2023).

Capricornio representa al aspirante a benefactor de la humanidad, el salvador del alma colectiva. Se le conoce por su gran conciencia social y por un sentido del deber y de la responsabilidad. Quizá sea por ello que necesite escalar posiciones, para dotarse de medios con los que culminar su tarea humanitaria. Sin embargo, el proceso de adquisición de estos medios puede provocar que la ambición, que debería ser un mero instrumento, acabe convertida en un objeto de adoración. Capricornio, sin embargo, por lo exigente y perfeccionista que es, nunca siente que la posición alcanzada sea suficiente para conseguir el poder que necesita para reformar la sociedad según el ideal que le sirve de impulso. Debido a ello, acabará convirtiendo este medio, la consecución de una mejor posición, en un objetivo en sí mismo.
Y es así que vemos que Capricornio, buscando una mayor igualdad social, puede acabar favoreciendo justo lo contrario. Es decir, que la ambición acabe sirviendo a la salvación del alma propia. Y será de ahí que surgirá un sentimiento de frustración profunda sobrevenida a partir de la consecución exitosa de la propia salvación. Podríamos entender que esta consecución puede ser experimentada mezquinamente. Ahí estaría la traición de Capricornio a sí mismo, a través del éxito.

La sociedad capricorniana.

Resulta curioso, pues, que un sistema que reivindica el derecho al lucro por parte de cualquier persona haya acabado creando las condiciones para que ello haya acabado siendo un imposible o algo únicamente reservado a una minoría.

domingo, 23 de marzo de 2014

La astrología psicológica

La psicología astrológica de un ciclo muy especial: Quirón-Neptuno.

En un artículo anterior indiqué cómo este ciclo tiene relación con la evolución reciente del estado del bienestar. En concreto, el periodo que va de una conjunción a otra nos indica un biorritmo muy explícito. Por ejemplo, el ciclo actual se inicia justo cuando la crisis financiera alcanza su mayor crudeza. Con la conjunción correspondiente, la del 2010, se pone fin a un ciclo que se inició con la anterior, la acaecida en 1945. Se podría decir, pues, que el estado del bienestar experimenta un desarrollo (auge, plenitud, declive) que guarda gran relación con los ciclos en los que está concernido el planeta Neptuno. Y, con mayor razón, cuando además está implicado Quirón. Es decir, el ciclo del estado del bienestar, surgido a resultas del fin de la 2a. guerra mundial, acaba de finalizar. A partir de ahí irá emergiendo otro modo de estado cuidador (o descuidador) del bienestar de la población.

Sin embargo, hay otro aspecto de la vida relacionado con este ciclo, acaso más fielmente indicador de sus contenidos psicológicos y espirituales.

La conjunción anterior, la de 1945, pone en marcha el periodo de industrialización de la psicología. O, si lo prefieren, de la entrada definitiva de la psicología en el mundo de la empresa, lo cual es como decir que la psicología se va ramificando por la sociedad entera. Se podría decir que este ciclo marca el inicio de la psicologización de la vida corriente.

Como curiosidad les diré que Liz Greene (en la foto) nació justo después de la conjunción. Liz Greene, nacida en 1946, es una psicóloga-astróloga muy conocida por haber hecho un puente entre la psicología, el simbolismo y la astrología.

Otra curiosidad relacionada con este ciclo es la que acontece justo cuando Quirón y Neptuno se ponen en oposición (un punto de inflexión determinante) en 1989. En ese año se estaba viviendo el auge pleno de la astrología psicológica. También, cómo no, del coaching. 

Por cierto, el coaching, aunque a los coaches no les guste que se les equipare con psicólogos o terapeutas, es uno de los síntomas de la psicologización plena de la sociedad.

Sin embargo, ahora, tras la conjunción habida en el 2010, podemos ver cómo el coaching se está psicologizando a las claras; la psicología, por otro lado, se está psiquiatrizando; y los economistas, muy de moda últimamente, se están convirtiendo en gurús de lo suyo y de lo otro.

sábado, 22 de marzo de 2014

El gran tijeretazo: 2015-2016

La acción de la gran tijera.

La tijera seguirá siendo protagonista en los próximos años. En concreto, el periodo que va de octubre de 2015 hasta bien entrado el 2016 su acción será especialmente intensa. Sin embargo, en esos recortes hay otros elementos que contribuirán a hacer que este periodo pase a la historia.

Bien, en realidad ese periodo es, además, preparatorio para el gran punto de inflexión que será el 2020, un año con grandes conjunciones planetarias. Se podría decir que en el estrés que caracteriza a la etapa actual (desde el 2008 hasta el 2017) tanto influyen los desaguisados cometidos, causantes de eso que hemos convenido en llamar crisis, como la agenda futura. Es decir, un choque de placas tectónicas: la del pasado con la del futuro. Un nuevo mundo económico y político quiere emerger y hacerse paso. Debo decir que este emerger está en la agenda internacional desde por lo menos 1992-93. 

Hay otro detalle en relación a este periodo (final 2015-primeros meses del 2016). Va a coincidir con el final de la legislatura en España. Es decir, el actual gobierno dejará la tijera para quienes le sucedan, los cuales se encontrarán que tendrán que hacer frente con un marrón que va a ser tan desagradable como la herencia que recibió Rajoy por parte de Rodríguez Zapatero. Sabido es, por otro lado, que los gobiernos acometen las medidas más impopulares en el primer tramo de su mandato y dejan para el final aquellas que les reporten mejores resultados electorales.

En esos años (2015-2016) habrá una recesión fuerte que será utilizada como excusa para la acción de la tijera. El sector que más va a sufrir el recorte van a ser los funcionarios. Así, pues, lo acontecido hasta ahora es únicamente un aperitivo.

El 2017.

He dedicado algún otro artículo a hablar del 2017. Se trata de un año clave para poder vislumbrar los cambios que empezarán a tener lugar en el 2020, un año iniciático en todos los sentidos. Nada que ver con las burbujas creadas por los mercaderes de lo espiritual en relación al tan cacareado 2012. 

En el 2017 Plutón pasa por el grado en el que se formó la gran conjunción entre Urano y Neptuno acaecida alrededor de 1993. En concreto, por el grado 19 de Capricornio. Ese grado alberga la memoria de la puesta en marcha del gran proyecto federal europeo, que entre otras cosas incluye la potenciación de la región euromediterránea. Es muy posible que en ese año esté listo el Tesoro Único Europeo, el cual conllevará la unión bancaria y la creación de una agencia europea de la deuda. Probablemente, además, se tocará el tema de los paraísos fiscales.

Alrededor de 1993 se firmó el acuerdo de Maastricht, el cual, por ejemplo, Dinamarca votó negativamente en referéndum. En esos mismos años, el Reino Unido e Italia abandonaron el Sistema Monetario Europeo. Sin ir más lejos, en España la peseta fue devaluada dos veces. Aún así, el proceso unificador prosiguió. Prueba de ello fue la implantación del euro acaecida pocos años después. Así, pues, en estos años venideros veremos hasta qué punto deben transformarse la política y la economía para poder llegar al 2020 en las mejores condiciones posibles, pues un nuevo contexto lo pide.

viernes, 7 de marzo de 2014

Los años del umbral: 2010 y 2016

La crisis empezó en el 2007. Empezó a proliferar en el 2008, fecha en que llegó a tocar a todo el mundo. Se hizo crónica en el 2010. En el 2012 nos dimos cuenta de que el asunto ya no tenía vuelta atrás. En el 2014 veremos cómo se nos promete un futuro mejor, con, según dicen, brotes verdes que se abren camino. Sin embargo, el asunto no se acaba en este verdor, que en realidad nadie ve, sino que todavía seguirá hasta el 2017, una fecha clave para poder entender de dónde viene todo esto y hacia dónde nos va a ir llevando. Sin embargo, un periodo interesante va a ser el comprendido entre el último trimestre de 2015 y el primer semestre de 2016.

Se puede decir que el umbral de entrada quedó datado en el 2010 y el de salida lo quedará en el 2016, con dos años de preparación para entrar (2008 y 2009) y otros dos años para acabar de salir (2017 y 2018). En los dos años clave, como digo, 2010 y 2016, Saturno habrá formado parte de sendas cruces. La primera, como integrante de la gran cuadratura Urano-Plutón; y la segunda, la que ha de venir, como integrante de una cruz formada por él, por Júpiter y por Neptuno.

La cuadratura Urano-Plutón es similar a la que aconteció en los años 30, justo después del crash del año 29. Por tanto, no es una recesión cualquiera. Es un cambio de cultura, de valores, de percepción. Es la guerra, como diría Groucho, o los mercados. Cuando Saturno se integró en esa cruz, colaborando en formar una cruz cósmica, se inauguró un periodo de gran estrés. Dificultad, pues, para saber qué hacer, cómo analizar, cómo diagnosticar, para donde ir. Se trata de un periodo que es como si la centrifugadora estuviese en sus máximos de funcionamiento. Sin embargo, la cruz cósmica de 2016 puede significar un cambio mayúsculo. Es más que probable que sea un tsunami comparable al que tuvo lugar entre 2008 y 2010. Lo que dicen los economistas: una recesión. Algo así como un pinchazo global. Si la burbuja del 2008-2010 afectó a los países desarrollados, la del 2016 afectará a los países emergentes, y a los ya emergidos, China incluida. El resultado de ello empezará a verse a partir del 2017 y siguientes. Se podría decir que el terreno quedará libre para una gran alianza de civilizaciones e instituciones globales. Lo cual se verá a las claras en el 2020, coincidiendo con las conjunciones entre Júpiter, Saturno y Plutón.

Volvamos a 2016.

En 2016 Saturno forma una cuadratura menguante con Júpiter. Será la última dentro del ciclo que empezó con la conjunción del 2000. Se trata, pues, de un periodo de declive y de ajuste. 
Por otro lado, Júpiter y Neptuno formarán una oposición. Recordemos que la conjunción que abre el ciclo data del año 2009, momento en que al humilde se le hace culpable de la situación creada por los ricos.
Finalmente, Neptuno y Saturno forman una cuadratura, que también es menguante. Como su ciclo es largo, pues la conjunción respectiva tuvo lugar en 1989, veremos que arrastrará hasta el 2016 los problemas no resueltos desde ese inicio. La combinación entre Saturno y Neptuno tiene mucha relación con los países del Este europeo. Por ejemplo, lo de Ucrania puede estar ahí durante todo este tiempo, desde que se inició el conflicto abierto hasta el 2016.

Saturno y Neptuno suelen tener relación con políticas sociales y de izquierdas, de lo cual ya dejé algunas ideas apuntadas en el anterior artículo de este blog. Ya dije que muchas de estas políticas igualitarias suelen acabar como burbujas de jabón: se favorece a los trabajadores sin que éstos se hayan movilizado en pro de sus derechos... y al final todo queda en nada debido a esta razón. De otro modo: las políticas que favorecen sin haberlas conquistado luego se tornan en contra de aquellos a los que se decía tener en cuenta. En el pasado, no hace mucho, estas políticas favorecían el sueño burbujil del individualismo, lo cual conllevó una desmovilización de la conciencia obrera. Las consecuencias de ello es que se ha perdido la costumbre de plantar cara de forma cohesionada. Ahí vemos que la corrupción no sólo proviene de las llamadas élites extractivas sino, además, de la humildad acomodada y subvencionada.

Esta doble cuadratura (la de Júpiter-Saturno y la de Saturno-Neptuno) pondrá fin al periodo de recortes y sacrificios. Lo que oyen: hasta el 2016 la tijera estará funcionando. Y lo hará fuertemente entre el trimestre final de 2015 y el primero de 2016. Mientras no lleguemos a ello, los poderes públicos y sus tumultos darán espacio para poder respirar un poco, como en un oasis transitorio, durante la primavera del 2014.



jueves, 27 de febrero de 2014

La ingobernabilidad del mundo y las burbujas de Capricornio

El mundo es ingobernable y la pretensión de poder es un anhelo que se resiste a ser consumado.

Que se piense que un país está siendo gobernado es (o ha sido) una creencia tan fuertemente implantada que hace que parezca que sea así, hasta el punto que una minoría dispone del escenario en donde ello sucede. Comprender tal escenificación es lo que hace que la desigualdad exista. Ahí está su poder. 

El realidad, el mundo es un desgobierno. Me refiero al mundo humano, claro. En realidad es la naturaleza quien realmente manda. El poderoso, si es que se puede llamar así, es quien conoce la naturaleza de los hechos, la naturaleza de los humanos ante los hechos, las emociones, etcétera. Poderoso es quien tiene tomada la medida de la construcción interna humana. Poderoso es quien comprende que la vida es un vaivén, sus ciclos, lo cósmico. Poderoso es quien tiene información al respecto de ello. Poderoso es quien se queda para sí toda esta información. De ahí que no quiera que estas herramientas de comprensión salgan fuera de su control.

De la ingobernabilidad del mundo, maquillada de aparente gobierno, van apareciendo beneficiarios y víctimas que se van reciclando a lo largo de la historia de la humanidad. La cultura egipcia, por poner un ejemplo, ya nos advirtió de ello. Dijeron: el mundo funciona como una pirámide. Y cada pirámide alberga un secreto que atraviesa generaciones y culturas enteras. Es decir, la pirámide humana alberga un secreto que hace que el asunto funcione como funciona. Y quienes comprenden tal funcionamiento poseen poder. No distingo si este poder está ceñido a lo económico o lo político. Me refiero a todas las clases de poder. Bien, en realidad no tiene poder ni conocimiento. Digamos que observan el poder y el conocimiento en la naturaleza de las cosas.

Sigo y le doy una vuelta.

El poder en las personas no existe como algo contenible, emanado o creado desde su voluntad. Es la voluntad la que es emanada por el poder de la naturaleza intrínseca de las cosas, la cual puede ser concienciada a posteriori.

La única voluntad es la que surge de arrodillarse ante este hecho.

El poder en las personas surge de la aceptación de nuestras posibilidades y limitaciones. También, de una conciencia transgeneracional o transpersonal. Y, como dije antes, del conocimiento de lo sinuoso de la naturaleza, perceptible en los ciclos que tanto están en el bosque como en la ciudad, lo cual permite prevenir, adelantarse, etcétera.

Poder, pues, no lo tiene nadie en concreto. El poder lo tiene la naturaleza. Poder, en todo caso, deriva de la contemplación del conocimiento. Poder es conocer sin dejarse embarullar por los delirios humanos.

El humano no tiene poder. Sin embargo, puede llegar a conocerlo.

Poderoso es quien es consciente de los efectos iatrogénicos de sus propios actos y puede evitar tales efectos. O, como mínimo, que la tal iatrogenia esté bajo control. Descontrolada, acabaría destruyendo a quien la provoca.

En este sentido, la humanidad ha demostrado no tener ningún poder, por más que beneficiarios y perjudicados digan lo contrario.

No puede ser poderoso quien no reconoce el fracaso en el que incurre de forma continuada, por más que lo tape o lo maquille. Y el fracaso es proporcional a la iatrogenia generada.

Poderoso es quien controla el delirio. Víctima es quien se deja controlar por él.

Las burbujas de Capricornio.

En la historia reciente de la humanidad, además de las burbujas de las que todo el mundo habla, se han generado dos especialmente peligrosas. Una es la que deriva de la conjunción entre Saturno y Neptuno acaecida en 1989. La otra, la que se formó en 1993 entre Urano y Neptuno.

La del 1989 dejó una huella en el grado 11 de Capricornio. La de 1993, en el grado 19 del mismo signo.

La conjunción de 1989 está muy vinculada a la historia de los países de la Europa del Este. Sobre este grado 11 llegó el tránsito de Plutón, el gran petador de burbujas, y nos dejó bien avisados de las consecuencias iatrogénicas de los actos humanos. Como muestra un botón: lo que está aconteciendo en Ucrania. Resulta curioso que una de las regiones que forman este país, Crimea, fue escenario de la madre de todas las guerras: la guerra de Crimea. Fue pasada la mitad del siglo XIX y su huella se dejó notar, y muy mucho, en las guerras del siglo XX.

El humano no sabe cerrar bien sus conflictos. No tiene poder para ello.

La otra burbuja es la que está asociada al grado 19 de Capricornio. Sobre ese grado pasará Plutón durante el bienio que formarán los años 2017 y 2018. Como este grado tiene gran relación con la construcción de la Europa federal, pues el Tratado de Maastricht viene de ahí, cuando Plutón llegué a ese grado nos mostrará aspectos muy evidentes de toda la iatrogenia humana generada hasta ese momento.

domingo, 23 de febrero de 2014

La desvalorización del trabajo humano

El poder del grado 11 de Capricornio.

Alrededor de 1989.

Si retrocedemos a 1989, un año clave para entender lo que ahora está sucediendo, nos encontraremos con que pocos años antes España había firmado el acta de adhesión a las Comunidades Europeas. La entrada en vigor fue fijada para el 1 de enero de 1986. En este mismo año, unos meses después, Barcelona fue designada sede de los Juegos Olímpicos de 1992. Eso fue a las 13:32 hrs. del 17 de octubre de 1986. Con el horizonte de 1992 en mente, España, además, acometió la celebración de la expo de Sevilla. Los fondos de cohesión empezaban a llegar. Entre unas cosas y otras, el nivel de empleo estaba en lo alto.

En 1989 se formó la gran conjunción entre Saturno y Neptuno, un aspecto al que se le suele atribuir un tono izquierdista. Dicho de otro modo, cuando Saturno y Neptuno forman aspectos en el cielo, y la conjunción es uno de ellos, es factible que las políticas de reparto de riqueza sean más equitativas que cuando Saturno hace aspectos con Plutón o con Urano.

Sin embargo, en relación a los aspectos entre Saturno y Neptuno, tengo mis más y mis menos. No digo que las políticas no puedan ser más izquierdistas en consonancia eon este aspecto. Más bien, lo que intento comprender es si esas políticas son formas maquilladas que el mismo poder, que ahora le da por facilitar la concentración de dinero en pocas manos, usa para eternizarse. Es decir, la pregunta que me hago es si las políticas sociales son realmente consistentes o son, más bien, burbujas o situaciones de poca duración.
La conclusión a la que llego es que los momentos históricos en los que la izquierda gana sólo sirven para crear burbujas que llevan, a poco tardar, a que todo vuelva a que sea la banca la que siempre gane.

Los aspectos Saturno-Neptuno pueden reinterpretarse de la siguiente manera: cuando los gobiernos hacen políticas favorables al trabajador no lo hacen para favorecer sino para fomentar la desmovilización. Ello sirve para que se encarne, desde el punto de vista del trabajador, el famoso dicho: pan para hoy y hambre para mañana.

El valor del trabajo humano.

Los años en los que se produjo esta conjunción fueron los de la gloria de los gobiernos de Felipe González. Pocos años después sobrevinieron los casos de corrupción y el consiguiente declive de su figura. Además, coincidiendo con la decadencia, y ya celebrados los Juegos Olímpicos y la Expo, los niveles de paro empezaron a subir alarmantemente. Estos fastos supusieron el estallido de la burbuja laboral.

Más cosas. Fue en los años 80, los anteriores a la conjunción que nos ocupa, en los que la creación de empleo por parte de las empresas no públicas empezó a ir a la baja de forma irreversible. Sin embargo, y por todo lo que les acabo de comentar, sí que va a más la creación de empleo público (o creación de empleo con empuje institucional por parte de lo estatal), lo cual sirve para compensar lo anterior. Es decir, en los años que circundan a esta conjunción se crean las condiciones de lo que luego nos ha estado viniendo. Si quien creaba empleo era al rebufo del empuje dado por lo estatal, cuando lo estatal se ve recortado por la crisis y por un modelo que le está llevando a la miniaturización definitiva, ya vamos viendo que el asunto del empleo y del paro han entrado en una vía bien difícil.

Dicho con otras palabras, esta conjunción entre Saturno y Neptuno, que abre un ciclo que durará hasta el 2026, supone la creación ilusoria de puestos de trabajo en un primer momento, hasta los primeros 4 años (de 1989 hasta 1993), que ha llevado a la situación de paro estructural que se ha mostrado con todo su dramatismo como resultas de la crisis en la que estamos desde 2008.

Entre unas cosas y otras, el resultado es que el trabajo ha perdido el valor. O, mejor dicho, ha perdido precio. Se unen a ello varios factores: la incorporación de la mujer al mercado de trabajo a partir de la década de los 70, la inmigración, las deslocalizaciones empresariales, la evasión fiscal, etc. Se busca mano de obra barata en el exterior, con lo que el trabajo se va haciendo cada vez más precario en el interior.

La significancia del grado 11. 

El signo de Capricornio, el terreno de la élite, conserva en su memoria dos momentos estelares: el grado 19 y el grado 11. Del grado 19, en el que se formó la conjunción entre Urano y Neptuno de 1993, he escrito mucho en este blog. Este grado tiene mucha relación con el proyecto europeo. Por otro lado, el grado 19 representa el proceso de acumulación financiera. También, el cambio de modelo que llevará a la clusterización (privatización híbrida de lo que hasta ahora era gestionado por instituciones públicas), En cambio, el grado 11, el que alberga la memoria de la conjunción entre Saturno y Neptuno, representa al trabajador. En este caso, al trabajador de élite, el que trabaja para proteger al poder establecido. Se puede decir que esta conjunción representa un proceso de feudalización o aristocratización del trabajo (y de los trabajadores).

Este grado 11 hace cuadratura con Ceres, un asteriode que representa el valor del trabajador, el mérito, el aprendizaje, el progreso. Se puede decir que esta conjunción ya contenía la semilla del hundimiento del nivel de empleo. Si vemos la diferencia en grados, 4, para que esta cuadratura llegara a la exactitud , ello ya anunciaba que las políticas de izquierda se iban a acabar 4 años después. En concreto, a partir de 1993.

Lo curioso del caso es que sobre este grado 11 acaba de pasar la máquina de arrasar formada por la cuadratura transitante de Urano y Plutón. Quiero pensar, y eso espero, que el nivel de rebaja del valor del trabajo haya llegado ya a su máximo.