sábado, 26 de abril de 2014

El Plomo homeopático y el Eneagrama

Sobre el Plomo homeopático y la cristalización de las costumbres.

Según veo, el plomo homeopático (Plumbum) es un remedio que se suele recomendar a personas mayores o a quienes están aquejados de problemas articulares, óseos, con dificultad para poder moverse, y demás enfermedades propias de la vejez. Sin embargo, este asunto, el del Plomo homeopático, veo que también tiene su aplicatividad sobre otro tipo de síntomas. Me refiero a los que se derivan de la cristalización de costumbres. O, si lo prefiren, de la incrustación de toxinas psicológicas en el carácter y/o en el modo de vida.

El modo de vida de uno podría asemejarse a la coraza de una tortuga, que va haciándose más densa y pesada con el paso del tiempo. En este sentido, el Plomo ayudaría a tomar conciencia de hasta qué punto las costumbres pueden impedir que nuevos anhelos o potenciales puedan ser atendidos, reconocidos u encarnados. Se podria decir, pues, que entre la necesidad de cambio y la tendencia a no querer (o a no poder) salir de una coordenada que ya se ha cristalizado.

A estas costumbres cristalizadas se las podría llamar zona de comodidad. Un refrán castellano lo describe muy bien: "Más vale malo conocido que bueno por conocer." Bien, en realidad este plano va más allá del concepto "zona de comodidad". Se trata de algo que lleva mucho tiempo anidado en el modo de vida personal. Y hasta es posible que corresponda con un registro que se ha heredado de la generación anterior y que está presente en la vida adulta como sombra o como actitud rechazada o no reconocida. Los contenidos de esta herencia suelen estar negados o ignorados. Se niega uno a vivir algo por la connotación que ha podido tener, porque se percibe como una limitación, una imposibilidad para cambiar algo o para abrirse a nuevas posibilidades. Es decir, que lo que se percibe como anhelo nuevo no es aceptado fácilmente porque ello pone en evidencia el grado de inmovilidad en que la persona está instalada.

Saturno, el Eneagrama y la Astrología.

Una información contenida en nuestro mapa natal nos puede dar mucha luz acerca de en qué consiste este anidamiento heredado. En concreto, por la posición de Saturno, de sus aspectos, del grado de su relevancia.

En el Eneagrama se correspondería con el Eneatipo relativo a la avaricia, correspondiente a alguien con un perfil contenido, circunspecto, frío, lejano, con pretensión de objetividad, investigador, racionalista. Sin embargo, con la Astrología vemos que esta tipología, simplificada en mucho por el Eneagrama, tiene muchas variantes, todas muy interesantes de ser tenidas en cuenta. Más que nada, para una toma ampliada de conciencia acerca de sus posibilidades. Por ejemplo, 12 variantes, si tomamos el Zodiaco simple; 36, si se toman en cuenta los decanatos; o 84, si se aplican con el septenario de cada signo.

La gematría astrológica del Plumbum: sus 5 grados clave.