jueves, 9 de junio de 2016

Calendula Officinalis y el grado 2 de Capricornio


Calendula Officinalis y el grado 2 de Capricornio.


Tras una imagen de rigor y seriedad, Calendula Officinalis habla de alguien que se guarda la alegría en el interior. Aunque esta imagen de rigor y seriedad tarde o temprano caerá y dejará salir de forma descontrolada la parte libérrima o caótica que esta persona guarda en sus adentros.

Otro dato interesante está en la tendencia a interiorizar determinados procesos que atañen al cuerpo, a las emociones y a la mente por igual. Es, por tanto, un modo de funcionar en el mundo en el que se vigila mucho mantener bajo control las emociones. Sin embargo, a la que haya un detonante que provoque estrés, las señales externas que indiquen que hay un fuego interior se harán obvias a través de, por ejemplo, problemas visibles en la piel (eccemas, ampollas, quemaduras, erisipelas, psoriasis, inflamaciones) o en la boca (en las encías o en paladar). Todo ello son señales de que hay algo que ha sido confinado y que quiere salir. Otra señal, diferente, aunque muy en esta línea, está la tensión que se manifiesta en forma de sobresaltos, a través de movimientos bruscos de brazos y piernas, especialmente durante las horas de descanso.

Calendula Officinalis describe a una persona paciente y contenida en apariencia, pero que puede ser inflamada a la que sus límites han sido rebasados y quedan fuera de control (llevando a que el fuego salga a la superficie). Ello explicaría la razón por la cual este medicamento suele prescribirse en caso de inflamaciones. Incluso quemarse, si ocurre con frecuencia, puede estar indicando que Calendula Officinalis puede ser una buena solución para tratar el tema psicológicamente.

Como acabo de indicar, una forma de percibir hasta qué punto hay un volcán bajo el hielo es a través de sobresaltos, sustos o gestos bruscos que acontecen cuando la persona está relajada. También se puede percibir este volcán psicológico en las piernas inquietas.

La hipótesis que subyace en Calendula Officinalis es que se trata de alguien a quien las circunstancias llevaron a estar obligado a mostrar un comportamiento modélico o controlado, dejando para sus adentros la necesidad de jugar y experimentar la aventura que es la vida. Es decir, un conflicto entre el orden y el caos, entre la razón y la intuición, entre el deber y lo que a uno le gustaría estar haciendo y viviendo.

Es posible que en la persona Calendula Officinalis viva una doble vida: una ordenada (sujeta a normas y a compromisos) y otra moralmente relajada (libertina y aventurera). La idea con las tomas homeopáticas sería llegar a unificar armoniosamente lo más conveniente y mejor de ambos registros.

Hay en Calendula Officinalis una vía muy furiosa que cuesta de reconocer. Una forma de verlo, tal y como indiqué anteriormente, es a través del cuerpo, que se enfurece cuando a las emociones no se les presta la atención que reclaman. Sin embargo, la persona puede obstinarse en mostrarse fría y bajo control, hasta que el furor sale hacia el exterior a través de las formas citadas.

Otra forma de comportamiento, muy relacionado con lo expuesto hasta aquí, es que hay en la persona significada por Calendula Officinalis un conflicto con la propia ambición, con lo que se está dispuesto a hacer por ella para encarnarla. Es posible que en estos individuos haya más una negación que una disposición positiva. Acaso porque no se sienten adecuados, o porque la ambición sea imposible de alcanzar, o porque ésta exige cambios en la actitud y en el comportamiento, o porque temen fracasar y no lo aceptan. El resultado de esta negación es que la persona opta por dedicarse a otros menesteres, evitando vivir lo que quisiera poder vivir, dejando que tal actitud vaya degradando y envileciendo el carácter.

Por tanto, el asunto central de Calendula Officinalis es la negación de la ambición, cuyas consecuencias sobre el comportamiento pueden convertir a la persona en difícil, cínica o mezquina.

El grado 2 de Capricornio.

La reverberación de Calendula Officinalis recae sobre el grado 2 de Capricornio. El ideal de este grado refleja al pensador profundo y meditativo, que es capaz de mantener la ponderación y la sensatez durante tiempo indefinido. Sin embargo, puede sublevarse a la que se encuentre con un conflicto que provoque un choque entre las circunstancias externas y sus propios límites.
Por lo tanto, el trabajo relacionado con este grado gira alrededor de la tolerancia y la flexibilidad en relación a las expresiones procedentes del inconsciente. También, aceptar la propia ambición sin negarla o despreciarla. Es decir, procurar tolerar lo imperfecto, tanto en los comportamientos de los demás como en los propios; tratando de identificar las necesidades despreciadas, llevándolas a la conciencia para que ocupen el lugar adecuado en la vida.
El otro tema es que las ambiciones relacionadas con este grado están más en el ámbito ético y moral que en el material. Por tanto, podríamos decir que el gran propósito consiste en construir una vida en la que tanto el éxito como el fracaso sean percibidos como la consecuencia de haberse arriesgado a vivir una vida auténtica y satisfactoria.