lunes, 13 de octubre de 2014

Nitricum Acidum y el grado 23 de Sagitario

Nitricum Acidum, la orfandad y el grado 23 de Sagitario.

Nitricum Acidum es un homeopático que, entre otras cosas, es utilizado para tratar y prevenir el glaucoma. El nervio óptico es en sí mismo todo un símbolo: la visión, el enlace entre las imágenes recogidas por el ojo y el procesado en el cerebro. Así, pues, la psicología de Nitricum Acidum es la de una persona que necesita desarrollar o proteger la visión (del horizonte vital, de los demás, de sí mismo, etcétera)
Las primeras tomas que hice de Nitricum Acidum fue con una dilución de 30CH. Experimenté una sensación de euforia difícil de definir en cuanto a causas. Sospecho que Nitricum Acidum podría ir bien para revitalizar la ilusión perdida, poniendo cuidado en encauzarla hacia propósitos definidos. Por ejemplo, en casos de depresión o abandono de proyectos. También podría ir bien para definir anhelos y propósitos, y actitudes que resulten propicias a ellos, de forma más concreta, controlando la idealización, templando la euforia (para evitar que, sin canalizar, derive en depresión). Temas maníacos-depresivos, los de Nitricum Acidum.

En otro momento, con una dilución de 10.000 K, experimenté un desdén por la vida social, como si el tumulto  me resultara más incómodo de lo que en realidad es. Así, pues, deduzco que Nitricum Acidum puede ser útil para personas especialmente sensitivas hacia el orden-desorden ambiental. La persona Nitricum Acidum es alguien que se deja vampirizar energéticamente por la presencia de quienes tiene alrededor.

Uniendo ambas sensaciones, deduzco que la personalidad Nitricum Acidum es la de un sensitivo que no tiene claro cómo interactuar socialmente, alguien que no tiene una dirección clara al respecto, o que carece de habilidades para poder actuar con soltura. Sin embargo, sus emociones son las de un extravertido. Toda una paradoja, pues.

El grado 23 de Sagitario.

El grado en el que reverbera Nitricum Acidum es el 23 de Sagitario. En él queda representada la persona empática y compasiva. Es posible que en la infancia haya habido situaciones emocionales en las que al niño que uno fue se le haya proyectado una función para la que no estaba preparado. Podría ser que tuviera un padre o una madre ausente o disfuncional, o igualmente sensitivo e inadaptado para la vida social. Y, por eso mismo, podría tratarse de alguien que ha debido de reemplazar al padre o a la madre.
Así, pues, este grado refleja un anhelo de interacción social que puede quedar coaccionado por la propia sensibilidad. O, si lo prefieren, por la orfandad, dado que este grado es el del huérfano: de padre, de madre, de asidero emocional, de horizonte vital, de una conducta congruente, etcétera.