domingo, 16 de junio de 2013

El caballo que llegaba trotando al revés

Hoy, día 16 de junio, se inicia el periodo de mayor significación en relación al lapso de tiempo que va desde el 2008 al 2018. Se trata de una etapa de cambios que desafían profundamente los marcos de referencia que hasta ahora venían usándose para explicar el devenir de las experiencias humanas, tanto las individuales como las colectivas. Y este año, desde ahora y hasta casi al final, será el más de lo más en relación a los asuntos que nos hacen danzar.

Hoy mismo, sin ir más lejos, Quirón se ha puesto retrógrado. Ello va a suponer que desde ahora hasta noviembre las situaciones humanas van a hacerse más complejas y difíciles de entender. Es posible que resurjan situaciones que en el pasado no fueron cerradas o superadas. Si a ello se añade lo correspondiente al flujo actual de los acontecimientos, nos encontraremos con que en esta etapa podremos llegar a ver cómo los caballos avanzan caminando de espaldas. Es decir, que los jinetes no van a saber qué hacer ante el comportamiento de los caballos. Esto será especialmente significativo en cuestiones médicas y en cualquier otra situación dolorosa. Los diagnósticos serán desafiados hasta poner en entredicho lo que se creía en relación a las raíces del malestar colectivo. El estrés hará difícil que se tomen decisiones adecuadas.

También, al ser un movimiento retrógrado, podrían producirse ciertos efectos curiosos, como si se tratara de un tratamiento con homeopatía, en el sentido de que reduciendo la dosis se consigan mejores efectos. O, incluso, la cesación de un tratamiento pueda dar lugar a una mejora en el curso de una enfermedad.
A menudo, una actitud demasiado insistente o preocupada puede perjudicar la buena marcha de aquellas situaciones que pretendemos mejorar.

Por otro lado, la tónica de esta etapa girará en torno a la exclusión social. Dicha exclusión, que se fue iniciando paulatinamente afectando primero a colectivos concretos, pronto afectará a toda la población. Es decir: la población será excluída, ni más ni menos. Las consecuencias de este sentimiento de exclusión generalizado dependerán del nivel de solidaridad, disciplina y compromiso que se esté dispuesto a alcanzar. Es decir, que el contrapeso ante la miniaturización creciente de las coberturas sociales va a ser la iniciativa de las personas en entornos de proximidad, encarnando ideas que hace tiempo que se proclamaron pero que no se ejecutaron. Por ejemplo, los movimientos contraculturales de los años 60.

Y esto es sólo el principio. Después vendrán las entradas de Júpiter y Marte en Cáncer. Los políticos se mueven haciendo previsiones como si el mundo fuese una pelota parada. Seguramente no entienden nada de lo que está pasando y por eso actúan como actúan.