martes, 18 de octubre de 2011

Quirón. Viaje alrededor de un sentimiento herido

La moralidad de las emociones:
La necesidad de contacto y la dificultad para expresarlo satisfactoriamente

1.- La función de Quirón en la Carta Natal indica el contexto en el que la persona experimenta una mayor necesidad de comprensión y de ayuda por parte de los demás. Sin  embargo, Quirón, además, conlleva una dificultad añadida:. representa la dificultad moral que actúa como impedimento para que la manifestación de esa necesidad pueda ser expresada con la claridad necesaria para que llegue a los demás. De alguna manera, nuestro Quirón pone de manifiesto una necesidad que supera a la de la voluntad consciente. Con ello quiero decir que las personas, si no es por razones de fuerza mayor, no solemos darnos cuenta de que el motivo fundamental de una relación no está fundamentado en la voluntad, y ni tan siquiera en el sentimiento de atracción amorosa, sino en la fragilidad. Es la fragilidad la que da cuerpo a la razón por la cual nos relacionamos. Así, pues, la fragilidad es el motivo primigenio que nos lleva a pedir ayuda, el cual, por otro lado, va adquiriendo diversas formas y variaciones a lo largo de la vida de una persona. Alrededor de esta fragilidad giran conceptos tales como autoestima, merecimiento, autenticidad, impostación, sufrimiento, etcétera.

2.- Por otro lado, junto a la fragilidad yace otro concepto que le da de comer y añade dificultad y densidad extra: el papel del propio ego y la aprehensión que sobre él ejerce la mirada del otro. O lo que es lo mismo: hasta qué punto la posibilidad de que los demás puedan mirarme, verme y pensarme puede llevar que mis actos y mis sentimientos queden condicionados, que mi propia expresión de demanda de ayuda quede muda, inadvertida o invisible. Transgredir la tendencia a esconder lo que necesita ser mostrado es catártico, más incluso que la respuesta de apoyo y aceptación por parte de los demás.

3.- El Quirón interior, significado en nuestro mapa astral por el punto de luz de igual nombre, narra el desarrollo completo de todo un proceso de sufrimiento, duelo y humanización que nos lleva a la comprensión de que el sentimiento herido separador alberga en su interior la posibilidad de redención a través de actitudes terapéuticas, artísticas o pedagógicas. En este sentido, terapia, belleza y armonía equivalen a reconexión. O, si lo prefieren, compartir el dolor es una invitación a narrarlo intensivamente hasta hacer que lo narrado nos transforme. Narrar y desafiar toda conformidad a aceptar la propia biografía como algo inmóvil: eso es Quirón, un desafío a cualquier tentación tendente a literalizar el dolor, a conformarnos con el fracaso o con el supuesto daño recibido.

4 comentarios:

Aurora dijo...

Cuando sale en las librerías ?
Gracias.

Un beso

Aurora

Jesús Gabriel Gutiérrez dijo...

supongo que en noviembre... yuppi !!!!
llevaba 9 años en el cajón

Gabriela Borraccetti dijo...

Me gustó mucho eso del desafío a "literalizar el dolor"!!!

Gabriela Borraccetti dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.