jueves, 8 de noviembre de 2018

Alicia en el País del 155


No entiendo el país en el que vivo. En pocos días me he encontrado con lo siguiente:
- un médico relevante, partidario de la independencia de Catalunya y del derecho a decidir, me comenta que está participando en una campaña para sacar la homeopatía del mapa. Es decir: derecho a decidir sobre unas cosas y no sobre otras.
- un editor muy conocido, y militante destacado de movimientos sociales, defiende el derecho a escoger y decantarse por la medicina natural y por las terapias alternativas. Sin embargo, a la que se le pregunta por el derecho a decidir de los catalanes, lo niega y lo patalea con singular virulencia.
- un farmacéutico, con despacho en la parte de arriba de la Diagonal, me comenta que tiene como pacientes a dos personas muy notables. Ambas son usuarias de tratamientos homeopáticos y terapias alternativas. Sin embargo, estas personas participan en las cruzadas contra la homeopatía desde los estamentos oficiales, pues en este caso hay una ex-ministra del gobierno de España y un ex-conseller de la Generalitat. ¿Alguien me puede explicar por qué se ataca en público lo que uno valora y usa en privado?
- unos vecinos, en concreto ella, médica y cirujana de un hospital público, me comentan que ellos utilizan la homeopatía con su hijo, pero no con ellos. Es decir, según esto, ¿la homeopatía es eficiente en niños pero no en adultos, o es que la pertenencia del adulto a una corporación medicocrática le conlleva una amputación de su libertad.

Los médicos alópatas cargan contra la homeopatía. Alegan que no tiene evidencias científicas. Debe ser señal de que quieren protegernos contra la barbarie homeopaticista. Sin embargo, a la que uno va a ciertas farmacias es posible constatar que una buena parte de clientes recurren a la homeopatía. En concreto, en la farmacia a la que acudo percibo que de cada diez personas que desfilan por allí, más de la mitad solicitan productos homeopáticos. Y yo me pregunto lo siguiente: tanto o más que a los médicos, ¿no deberían escucharse a los pacientes, o es que los que acudimos a productos homeopáticos no somos nada?
Otra cosa en cuanto a la alopatía: ¿por qué los médicos alópatas no miran en dirección a la farmacopea que tanto recetan, con la de efectos yatrogénicos que genera? O, por poner otro ejemplo, si tanto piensan en nuestro bienestar, no hacen campañas para la disminución del consumo de azúcar y de harinas refinadas, que tanta caries produce. Me refiero tanto a la caries dental como a la caries mental.

Me llama la atención de que mientras en España se lanzan semejantes invectivas, en otros países europeos, como Alemania, Suiza o Austria, la homeopatía esté bien integrada y considerada por el sistema público de salud. Por cierto, ¿no les parece que la aceptación de las terapias alternativas es una forma de expresión democrática, y que en los países en donde la democracia no está bien tolerada esta aceptación se traduce en actitudes reaccionarias y corporatocráticas?

¿Y no será que el espíritu del 155 está proliferando y extendiéndose más allá de la política, y que estamos ante una nueva modalidad de inquisición? Y hasta es posible que no nos haya abandonado nunca, la inquisición, digo.

Vuelvo a la trifulca de los médicos contra la homeopatía. Es posible que el problema no esté en la homeopatía sino en los homeópatas (y demás terapeutas alternativos), y que la queja de los médicos alópatas acaso esté en que los alternativos dedican más tiempo a escuchar y a tratar al paciente. Es decir, los médicos alópatas expresan la frustración (por ejemplo, por la falta de consideración hacia su trabajo por parte de las instituciones, o por los recortes sociales que provocan un empeoramiento de las condiciones en las que deben hacer su trabajo). En concreto, la queja mayor, tanto por parte de médicos como por parte de pacientes, es la falta de tiempo para atender las consultas. Es decir, el médico alópata, que tiene que trabajar en servicios sociales muy saturados, sólo tiene tiempo de mirar las fichas que aparecen en el ordenador, mientras el cliente escucha y constata de que es tan solo una máquina al servicio del sistema, tal y como se siente el mismo médico, que dedica más tiempo a leer en el ordenador que a mirar a la cara a sus pacientes. De ser así, veo lógico que el médico alópata, acaso agobiado por tanto recorte presupuestario y ninguneos varios, decida utilizar el eslabón más débil de los homeópatas para expresar su congoja.

Y si no fuera esto, si fuera un 155 extendido a todo y a todos, hasta es posible que los psicólogos algún día lleguen a denunciar a los astrólogos que cultivan la astrología psicológica, por no disponer de la licenciatura correspondiente. O, volviendo a lo homeopático, los médicos oficiales, ¿cuando decidan que la homeopatía tiene fundamento científico, exigirán la exclusividad (en detrimento de los homeópatas no colegiados) de ser ellos los únicos que puedan prescribirla?

De la laxitud a la hiper-regulación.

En el 2020 tendremos una conjunción entre Saturno y Plutón en Capricornio (un signo que legisla y jerarquiza). La anterior, la que hubo en Libra (un signo en el que lo importante son los pactos entre las personas) en 1982, produjo la fiebre neoliberal y la laxitud en todo, lo cual permitió tanto el avance de los tratamientos alternativos (bien) como los subproductos bancarios de más que dudosa moralidad (mal). Sin embargo, ante la próxima conjunción, la del 2020 en Capricornio, viviremos un giro extremo pendular, pasando de la laxitud a la hiper-regulación. Los vientos parece que soplan en esta dirección: a reglamentarlo todo y a todos. La laxitud que hizo posible que la actual relevancia de lo alternativo fuera posible se está acabando, y viene una etapa muy inquisitorial. Se le ven las orejas al lobo.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Homeopatía, el 155 y el derecho a decidir

El próximo 7 de noviembre coincide con la Luna Nueva que corresponde, la de Escorpio. También se abre un periodo de tiempo en que empezarán a producirse cambios astrales. Lo más destacado será el ingreso de Júpiter en Sagitario, que pondrá fin al periodo que se inició coincidiendo con la proclamación del artículo 155 en Catalunya. Por consiguiente, habrá que ir viendo cómo el gobierno del PSOE gestiona la situación heredada del PP. Es decir, ¿seguirá habiendo crispación o habrá mayor audacia política?

El otro cambio tiene relación con el movimiento retrógrado de Urano, quien tras haber ingresado en Tauro, volverá a transitar por Aries, signo en el que estaba desde el 2010. En concreto, tendremos a Urano estacionario el día 6 de enero. A partir de ese día, y durante unos dos meses, tendremos a Urano en los ultimísimos grados de Aries. Serán dos meses de vértigo.

Por otro lado, el 13 de diciembre de este año Plutón estará ingresando definitivamente en el tercer decanato de Capricornio. Recordemos que coincidiendo con su ingreso en el primer decanato se produjo el gran crash financiero. Su ingreso en el segundo nos abrió los ojos ante una precarización del trabajo. Y en el tercer decanato, el de las instituciones del estado, se producirá el gran ajuste, el cual requerirá de gran audacia por parte de las élites y de quienes la representan. O dicho de otro modo: el tránsito de Plutón por Capricornio pondrá ante nuestros ojos la tercera oleada de la crisis y, también, la caída del tercer velo, el que aún nubla nuestra vista.

Junto a estas notas, les diré que vamos viendo en el horizonte algunas señales premonitorias acerca de la futura conjunción entre Saturno y Plutón, que tendrá lugar en el 2020. La anterior conjunción, la de 1982, coincidió con la eclosión de lo que después se ha venido llamando neoliberalismo. Pues bien, el ciclo que se abre en el 2020 será como un movimiento del péndulo en el sentido contrario (en relación al ciclo que aún ha de acabar). Vamos a una hiper-regulación. Las élites y corporaciones se aprestan a cortar mayores porciones de bacalao (o, si lo prefieren, del pastel). Un par de ejemplos de ello lo tenemos en Catalunya, con la aplicación del 155 y sus consecuencias antidemocráticas. También, y lo estamos viendo de un tiempo a esta parte, las invectivas contra la homeopatía irán a más por parte de las corporaciones médicas y farmacéuticas. Seguramente iremos viendo más situaciones que denotan que tras la hiper-regulación hay una intención acumulativa, monopolística y exclusivizadora.

De esto último, el de la acción de los lobbys corporatocráticos contra lo minoritario y lo alternativo, les propongo la siguiente reflexión, sacada de los mensajes en los muros de facebook:

- hay personas que defienden la homeopatía y las terapias alternativas, mientras denigran y desprecian el derecho de los catalanes a poder decidir sobre el futuro de Catalunya.

- otras personas pueden estar defendiendo el derecho a decidir en política, pero no en el campo de la medicina y de la salud por parte del paciente. Por ejemplo: un médico independentista defiende que hay que acabar con la homeopatía. Por cierto, estas invectivas contra la homeopatía por parte de farmacéuticos y médicos alópatas no tienen en cuenta la experiencia de los pacientes. Yo mismo conozco personas que han progresado en su enfermedad gracias a la homeopatía, la medicina china, etcétera.

- otra persona, algún compañero astrólogo, defiende la existencia pública de la astrología, para que las personas podamos decidir a qué profesional de la ayuda acudimos, mientras denostan y despotrican del derecho a decidir de los catalanes.

El nivel de contradicción evolucionará en paralelo a la crispación ambiental. Cuanta más crispación, mayores serán las contradicciones que emerjan del lodazal político y social ¡¡ Y aún no hemos tocado el techo !!

domingo, 14 de octubre de 2018

Rana Bufo y el grado 10 de Acuario


RANA BUFO y el grado 10 de Acuario.

A diferencia de Lac Caninum, que es capaz de dulcificar su forma de ser en proporción al amor que anhela dar y recibir de los demás, en la persona Rana Bufo ocurre que cuanto más anhelo de amor, más desagradable y odioso puede ser su comportamiento. En efecto, el comportamiento desagradable o desafortunado, sea intencionado o no, es frecuente en  las personas caracterizadas por Rana Bufo. Una posible causa para este comportamiento podría ser el sufrimiento por burla o ignominia en la infancia, algo que es fácilmente transmisible de padres a hijos (especialmente si se es inconsciente de sus efectos a largo plazo). Ello les generó una aversión a establecer un buen contacto con los demás. O lo que es lo mismo: Rana Bufo expresa su trauma a través de un comportamiento con el que ahuyentar a la sociedad, a la familia y a seres potencialmente amables, lo cual, como indiqué antes, puede ser consciente o inconsciente. Es decir, Rana Bufo puede ser sumamente fóbico. Sin embargo, y he aquí la trampa, puede tratarse de personas con buen carácter que se vuelven repelentes en según qué momentos y según con qué personas. O lo que es lo mismo: la repelencia es una forma de reaccionar que ha quedado cronificada y que asalta sin avisar. En las personas Rana Bufo el asunto es siempre justificable: la causa de la repelencia está en los demás. Ello lo convierte en potencialmente paranoide.

El drama de fondo de Rana Bufo está en esa decepción primigenia. Y más que decepción, maltrato. En efecto, la infancia de estas personas está marcada por la burla, el escarnio y la traición de los sentimientos infantiles. Por tanto, el comportamiento repelente puede ser interpretado como una forma de defensa orientado a mantener alejadas a las personas, aunque no se tenga intención consciente de ello. Se podría decir que esta forma de defensa es proporcional a la necesidad de amor, respeto y consideración.
Una forma que puede adoptar esta repelencia giraría en torno al desapego. Este desapego nos llevaría a la otra característica de Rana Bufo, que no es otra que la tendencia a ir dejando cabos sueltos, lo cual podría traducirse como una aversión a ir más allá de la primera fascinación. Esta fascinación inicial (por ideas, personas, proyectos, la sociedad, etcétera) rápidamente puede acabar en decepción, con lo cual el bucle se perpetúa. Entenderemos por fascinación un intenso sentimiento de esperanza en relación a la posibilidad de encontrar seres dignos a los que amar. Como este sentimiento lleva incrustados los viejos escarnios, y como si de un automatismo se tratase, rápidamente se convierte en decepción.

Otra forma de expresar esa decepción primigenia sería a través de la explotación de los demás a partir del conocimiento de sus puntos débiles. Es decir, Rana Bufo, en la evolución de su sistema de defensas, puede optar por socializarse a cambio de desarrollar comportamientos orientados a ridiculizar a los demás, como si se tratara de una venganza que Rana Bufo considera justa. Digamos que es justa en la medida en que Rana Bufo cree estar en lo cierto: que los demás son tan pobres de espíritu que merecen que se burle uno de ellos.

Otra forma de manifestar las cualidades de Rana Bufo es haciendo que el propio comportamiento resulte cada vez más extravagante e incomprensible para los demás. De esta manera, la persona puede acabar aislada o reduciéndose a relaciones con otros individuos igualmente repelentes.

Otra forma, más sofisticada, es volviéndose fundamentalista, intolerante, cínico o burlón sin piedad. Y todo ello con buenos e inteligentes argumentos. Es decir, Rana Bufo puede desarrollar un discurso crítico sumamente inteligente y atractivo. Sin embargo, hay que entenderlo como una forma de defensa paranoide. La deriva de todo ello es que esta persona se irá rodeando de personas igualmente inadaptadas o traumatizadas. La otra cara de la moneda es la falta de aceptación de este hecho, pues, como todo paranoico, Rana Bufo cree tener razón. El asunto es que cuando Rana Bufo ya es mayor, ya no lo cambia ni el mayor de los reconocimientos, entendiendo como tal, por ejemplo, un beso o un abrazo.

Rana Bufo es una rana que necesita de un beso que lo convierta en un ser bello a ojos propios y a ojos de los demás. Sin embargo, paradojas, a Rana Bufo esta idea le parece repelente, tal es su creencia de estar siempre en lo cierto.

Otra versión de Rana Bufo: se trataría de alguien dado a confraternizar, aunque de forma promiscua y superficial, lo cual no es muy diferente del tipo descrito inicialmente. En este caso, la variabilidad y superficialidad le puede servir para evitar profundizar, pues ello le llevaría a dejar que los demás descubrieran algo que él considera desagradable o despreciable dentro de si, y que en muchos casos tiene connotaciones sexuales. De este modo, procurando dispersar su superficial amabilidad, evita entrar en registros más íntimos, justo en donde teme que su fealdad sea percibida.

Debido a antiguos traumas, Rana Bufo tiende a rehuir el contacto físico. Aún con ello, tiene interés en el sexo. Esta conjunción puede dar lugar a contradictorios, extravagantes y curiosos gustos sexuales. Y hasta es posible que Rana Bufo participe en encuentros sexuales bizarros, o que guste de los espectáculos eróticos, o de la pornografía, o mediante una imaginación que puede ser tan desbordante como clandestina. Es decir, tiene interés en el aspecto mental e imaginativo del sexo, a la par que aversión o temor a ser torpe en este aspecto.

Rana Bufo apela a personas que se sienten sexualmente poco agraciadas, siendo su defensa aparentar desinterés o desgana por el contacto físico. Sin embargo, por debajo de esa apariencia puede haber obsesividad y una tendencia a experimentar la sexualidad de forma clandestina, retorcida, extravagante, escapista o voyeurista. Esta aversión por el contacto físico deriva en una proliferación de ensoñaciones eróticas que, en algunos casos, pueden resultar compulsivas.

Rana Bufo y el grado 10 de Acuario.

El 10 de Acuario es el grado de resonancia de Rana Bufo. Es uno de los más intelectualmente productivos del zodiaco. Prueba de ello es la cantidad de maquinaciones contra él que él mismo puede llegar a imaginar y creer. Esta creatividad, y aquí está la contra, lo convertiría en mal paciente (en el caso que quisiera hacer terapia), pues a todo lo indicado anteriormente habría que añadir la prepotencia, la pretenciosidad y el escapismo propios del paranoico.

El grado 10 de Acuario representa al humano liberado de cualquier apetencia sexual, corporal o material. Sin embargo, como todo ideal, puede atraer fácilmente el fracaso y la decepción. Por tanto, sería bueno adoptar una postura más contemplativa y menos pretenciosa.
El potencial albergado en este grado supone encarnar al ser de luz en estado puro, aunque ello requeriría de un alto nivel de conciencia. O lo que es lo mismo: estar liberado de ideales y pretensiones acerca de lo que el mundo debería ser. Un solo beso podría ayudar a trascender el pretencioso idealismo de Rana Bufo, hasta dejarlo transformado en un ser activamente contemplativo, piadoso y amable. Sin embargo, ¿aceptaría Rana Bufo ese beso?

Lac Caninum y el grado 12 de Leo


LAC CANINUM y el grado 12 de Leo.

Lac Caninum representa la actitud de la persona cuando es capaz de expresarse plenamente. Sin embargo, cuando hay censura de fondo, la capacidad para expresarse queda disminuida. Quizá sea por eso que el gozo encuentra al enemigo en el miedo a expresarse plenamente. Debe ser por eso que en Lac Caninum haya tantos actores como espectadores potenciales. Bien, de hecho, en todo espectador yace un actor que quisiera salir del anonimato hasta alcanzar la relevancia soñada. O si lo prefieren, hay personas Lac Caninum que quisieran pasar de espectadores a actores. Sin embargo, el propósito de Lac Caninum consiste en desarrollar ambas cosas. Es decir, ser capaz de expresarse sin complejos, a la paz que puede observarse a si mismo (como lo haría un espectador que asistiera a una obra de teatro). Cuando Lac Caninum no consigue disfrutar con su propia expresión, lo más probable es que desarrolle un discurso crítico hacia quien se expresa con facilidad, y no olvidemos que la crítica se opone al gozo.

Hay en Lac Caninum una dificultad para concluir proyectos y decisiones ya tomados. Esta dificultad no está tanto en el exterior como en el interior de la persona, que es capaz de cambiar la opinión que tiene de si misma a la menor traba.
La auto-referencialidad propia de Lac Caninum le lleva a percibir el mundo como una extensión de la opinión que tiene de si misma. Por consiguiente, el mundo externo que Lac Caninum percibe es fruto de sus estados de ánimo.
El otro asunto, muy relacionado con lo que acabo de exponer, es si uno es soberano en la opinión que tiene de si, o si tal opinión proviene de alguna influencia derivada de la relación con la madre.

Otro de los atributos de Lac Caninum es la seducción, y más cuando la censura interior ha sido superada. Sin embargo, si Lac Caninum todavía cargara con censuras internas podría experimentar dificultad para expresarse o, por el contrario, desarrollar una tendencia a comportarse de forma inapropiada, contraproducente e, incluso, exhibicionista.


Hay que decir, además, que esta seducción también puede desarrollarse en ámbitos muy diversos como, por ejemplo, tanto en lo personal como en lo social. Además de actores y actrices, tendríamos un ejemplo de ello en locutores, artistas, cantantes, conferenciantes, médicos, terapeutas.... y en cualquier actividad a través de la cual se experimente el placer de expresarse (ayudando a otros en su propia auto-expresión). Y tal vez sea por eso que Lac Caninum represente la actitud idónea para alentar en los demás la sinceridad sin prejuicios.

Puede haber en Lac Caninum una anorexia o una bulimia de propósitos, especialmente cuando siente que no ha sido capaz de crear las complicidades que esperaba. Es como tomar una decisión y acabar vomitándola a medio camino.

Son eufóricos y taciturnos. Y, como los perros maltratados, puede ser fiel incluso hasta cuando no le conviene serlo.

Una manifestación muy significativa del carácter Lac Caninum se corresponde con personas que inician caminos, pero que una vez los han iniciado les sobrevuela una sombra que les lleva a preguntarse por su competencia, hasta incluso llegar abominar la propia autoestima. Una persona Lac Caninum que no tuviera bien sedimentada su autoestima, acabaría dejándose vencer por un discurso auto-derrotista. En cambio, cuando Lac Caninum se ama a si mismo, entonces los discursos que se hace, y que pueden tener un tono crítico, no hacen mella en la acción, sino todo lo contrario: una buena autoestima le permite a uno mejorar en sus habilidades mientras aprende, es decir, sin retirarse, sin auto-devaluarse.

Lac Caninum trata de personas que necesitan ser aceptadas tal y como son.
Valoran que su presencia sea apreciada por los demás. Para ellas, sentirse valoradas les permite expresarse plenamente. Sin embargo, puede haber en su interior inhibiciones y vergüenzas antiguas que hacen sombra sobre el estado de ánimo, que es el que permite sacar lo que uno lleva dentro y disfrutar con ello. Por tanto, cuando son espontáneos se sienten muy bien. Lo contrario, cuando lo espontáneo es censurado por códigos auto-vergonzantes, la persona puede llegar de enfermar. De hecho, muchas de las molestias que Lac Caninum puede experimentar son debidas a censuras o códigos que inhiben y perjudican la salud emocional. Llevado al extremo, está quien teme sentirse ridículo siendo espontáneo. Por tanto, Lac Caninum preferirá la compañía incondicional de personas que lo conozcan todo de él. Y cuando sienten que pueden ser rechazados, acaban volviéndose tímidos, introspectivos y reservados.
Aún con lo indicado hasta ahora, el perfil Lac Caninum se corresponde con un tipo de personas que necesitan sentirse espontáneas y sin miedo de las consecuencias. O si lo prefieren: el gran censor no está afuera sino en el interior de uno. El propósito de las tomas de Lac Caninum consiste en que la persona se preste más atención a si misma, antes que permitir que se degrade el propio criterio dando más credibilidad a las supuestas opiniones de los demás (o a las que uno arrastra y que son consecuencia de determinada relación parental).

El problema de fondo con Lac Caninum consiste en pensar en términos de llegar a ser, como si uno no estuviera ya en el ser. Y es esta manera de pensar la que delata que uno no está del todo bien consigo mismo, pues se siente incompetente cuando encuentra que los demás no lo tienen en consideración. Por eso, el propósito de Lac Caninum es conseguir verdadera autonomía existencial. Una falta de ella llevaría a la persona a minusvalorar su propio criterio, permitiendo que el criterio ajeno se convierta en soberano. Sin auténtica autonomía, la persona se vuelve dependiente de las manifestaciones de aceptación por parte de los demás. Esto es muy habitual en actores y actrices, un perfil muy propio de Lac Caninum.

Cuando la persona Lac Caninum está centrada, se mostrará tan espontanea que podría desnudarse ante los demás, sintiéndose tan segura como cuando va vestida. Lo contrario, un individuo Lac Caninum que aún no hubiera conquistado su autoestima, estaría representado por quien no confía en lo que piensa, es o muestra, o que procura mantener silencio en según qué temas que él considere tabú. Por ejemplo: la expresión ser capaz de “salir del armario” es muy afín a Lac Caninum.
Otra característica de Lac Caninum giraría en torno a la fidelidad y sumisión en relación a la opinión que el padre o la madre tenían de si mismos, y que acabó penetrando e influyendo en las propias creencias. Se puede decir que la persona Lac Caninum cae fácilmente en el autodesprecio por autocrítica, lo cual puede ser fruto de una influencia esculpida en la infancia.

Lac Caninum es sensitivo al juicio de los demás, cuya opinión toma como si fueran juicios inapelables. Sin embargo, el juicio peor es el suyo propio (en relación a si mismo). Esta susceptibilidad condiciona y coarta su espontaneidad y su libertad de criterio. Lac Caninum piensa que podría haber actuado mejor, lo cual puede hacer mella en su autoestima. Por tanto, el propósito con las tomas de Lac Caninum es procurar una expresión sin censura, a la par que uno no se interrumpe a si mismo debido a esas viejas censuras.

Una situación muy de Lac Caninum es ponerse a confesar un secreto que le avergüenza. O cuando padece de pánico escénico, que puede vencerlo de forma inesperada mostrando cosas de si que ninguna otra persona osaría mostrar.

Un rasgo curioso: es muy propio de Lac Caninum mostrarse espontaneo ante personas que no forman parte del entorno habitual. En cambio, cuando se trata de relaciones más familiares, la posibilidad de mostrarse espontáneo decrece.

En la biografía de Lac Caninum es común encontrarnos con el impacto que la burla o el ridículo ha dejado en el alma infantil, como cuando se han producido burlas, bromas de mal gusto o acosos que luego afectan negativamente a la autoestima y a la espontaneidad.

Lac Caninum también puede padecer de afanes excesivos y glotonerías varias. A menudo vemos a personas que tienen afán por llegar a ser o a saber acerca de si. Y también, cómo no, afán por llegar a ser totalmente queridas. Cuando este afán no es satisfecho, entonces puede generarse un comportamiento compensatorio basado en la glotonería, que puede revestirse de formas muy variadas. Por ejemplo, con la comida, con el sexo, con estímulos diversos, etcétera. También la glotonería, una mezcla de gula y avaricia que surge como resultado de inhibiciones sin desprogramar, puede percibirse en forma de tendencia a aislarse temporalmente de los demás.

El grado 12 de Leo.

El grado de resonancia de Lac Caninum es el 12 de Leo, uno de los más expresivos del zodiaco. Añadiré que expresarse es equivalente a ocupar un lugar en el mundo. Una persona que estuviera representada por esta idea, y que no hubiera alcanzado la potestad para expresarse con plena libertad, tendría la sensación de no estar ocupando lugar alguno en el mundo. Una de las motivaciones de Lac Caninum es sentirse formar parte del corazón de las personas queridas, y es a través de esta vía que Lac Caninum encuentra sentido a su existencia. A partir de aquí podríamos nos podríamos preguntarse si Lac Caninum pretende gustar, ajustando su expresión al gusto de los demás, o bien si lo importante es expresarse libremente y sin prejuicios (sin fijarse en si gustan o no a los demás). O dicho de otro modo: en relación a la aprobación de los demás, ¿es Lac Caninum una persona insobornable o fácilmente comprable?

miércoles, 18 de julio de 2018

Los años acabados en 8 y en 9

Se habla mucho del estallido de una próxima burbuja. Ya saben: que si los intereses, que si la deuda, que si los impagos, que si la bancarrota de los estados, que si los fraudes de la banca, que si los especuladores, que si aquello o que si lo otro. Y es muy posible que estos rumores estén en lo cierto. De hecho, a nivel astrológico podemos divisar que de aquí al 2020 pueden pasar muchas cosas. Vamos, que no serán meses tranquilos.

Y ahora me gustaría argumentar este asunto desde otro paradigma: el de la filosofía de los 5 elementos de la medicina china. Le dediqué a este tema un libro que lleva por título La Empresa y los 5 elementos. En este trabajo expongo como percibir el funcionamiento de los órganos del cuerpo como si se tratara de departamentos de una empresa. O dicho de otro modo: las empresas, y las funciones relacionadas con sus departamentos, funcionan con las mismas leyes naturales que rigen el funcionamiento orgánico de la vida y del cuerpo humano. Si lo que está arriba está abajo, también lo de dentro estará afuera (y viceversa). El sistema chino de los 5 elementos, además, contempla que los organismos (las empresas y las personas) se mueven según una pauta que las hace sensitivos y mutuamente resonantes según la estación en la que estemos. Y el calendario chino, por todas estas razones, comprende cinco estaciones. Cada una de ellas es resonante con determinadas funciones corporales y con determinadas funciones sociales. 

Estábamos diciendo que el año chino está formado por cinco estaciones. Por otro lado, la ciclología china propone otro ciclo, esta vez de 10 años, compuesto por cinco etapas de dos años cada una. Para abreviar, pues todo el fundamento lo desarrollé al detalle en el mencionado libro, les diré que los años que acaban en 8 y en 9 tienen que ver con el sistema bazo-páncreas. Este sistema, según la terminología china, es el que se encarga de mantener la sangre en los vasos. Es decir, que no se produzcan ictus, derrames, etcétera. Y si el dinero es la sangre del sistema, durante las etapas en las que domina el elemento Tierra, que es el que se relaciona con bazo-páncreas, se pueden producir ictus y burbujas que estallan. Las burbujas financieras son como ictus para la economía y para la sociedad. 

En consecuencia, los años que acaban en 8 y en 9 son potencialmente provocadores de ictus (en personas, empresas y países). Recordarán que la crisis de 1929 aconteció en uno de estos años; y la que estalló en el 2008, también. Y que en 1999 fue cuando se derogó la Ley Glass-Steagall -una ley promulgada en 1933 que protegía de la especulación al ahorrador mondo y lirondo-. Las consecuencias de esta derogación dieron lugar a la proliferación de productos bancarios de tipo especulativo y usables por el ahorrador mondo y lirondo, y que fueron los que en parte provocaron el estallido de la burbuja en el 2008. El que esta crisis haya afectado a tantas personas procede en parte de la derogación de la susodicha ley.

A parte de los años que acaban en 8 o en 9, durante cada año hay una estación, la que se corresponde con el elemento Tierra, que rige el periodo comprendido entre mitad de agosto y final de octubre (en el hemisferio norte), que ofrece alguna pista acerca de en qué momento del año es posible que se produzca un ictus colectivo, social, bancario, financiero u orgánico. Las sociedades que tengan su bazo-páncreas funcionando débilmente serán las que resultarán más afectadas. Y en relación a las personas que padezcan de alguna enfermedad que implique al sistema bazo-páncreas, que se pongan a buen recaudo.

Por consiguiente: durante los años que acaban en 8 o en 9, y en concreto durante el periodo comprendido entre mitad de agosto y final de octubre, puede producirse un episodio traumático (en el sentido de lo que he expuesto en este artículo).

domingo, 15 de julio de 2018

Happy End x Michael Haneke

Para quien conozca a fondo la obra de Michael Haneke, podría parecer que Happy End no añade nada que no haya sido expuesto en sus anteriores películas. Hay una filosofía de fondo común, consistente en explicarnos cómo la realidad existencial de las personas y de las familias tiene dos aspectos: a.- el cuidado de las apariencias, del orden conveniente, de las convenciones, etcétera  y b.- la emergencia de ciertas sensibilidades que el culto a las apariencias mantiene  ocultas, ignoradas o despreciadas. Orden contra caos, por decirlo en pocas palabras: Mentiras contra verdades. Lo vemos, por ejemplo, en el papel que Isabelle Huppert desarrolla en La Pianista.
El otro factor de interés es comprobar que las influencias de Haneke, además de la de Bergman, abarcan hasta Hitchcock, especialmente en Happy End. En este sentido, percibo que en esta su última película Haneke conduce al espectador como lo haría Hitchcock, al menos, en ciertos aspectos. Y en concreto, el momento estrella de toda esta influencia nos lo encontramos en los planos finales, que condensan todo el pensamiento de Haneke. Por tanto, para quien no esté familiarizado con este director, entiendo que una iniciación al cine de Haneke podría empezar con Happy End, pues contiene todos los aspectos filosóficos y cosmovisionarios que había desarrollado y expuesto en sus anteriores películas.

Para quien no haya visto ninguna otra película de Haneke, Happy End puede ser la mejor iniciación posible. Y como hay una tendencia, muy habitual entre los cinéfilos, en comparar la obra reciente de un autor con sus trabajos anteriores, les diría que Happy End es autosuficiente. O sea: no haría falta compararla con ninguna otra de las películas de Haneke. Sin embargo, se trata de una buena iniciación.

A parte del final, que lo condensa todo, lo mejor de Happy End es la presencia de Jean Louis Trintignant y la actuación de una actriz de apenas 12 años, cuyo nombre es Fantine Hardouin. Sus actuaciones estás en su punto, y contradiría aquello que dijo Hitchcock en relación a que no se puede trabajar con niños. En cuanto a la historia, diría que no es plausible que suceda en la vida real, y poco importa, pues lo que nos interesa es la fuerza de los símbolos y de las metáforas hanekianas. 
En pocas palabras, Happy End trata de una familia burguesa, con todos sus intríngulis, y lo que hace cada cual para tratar de taparse y vivir cómodamente según convenciones al uso. Sin embargo, el abuelo y la nieta proponen una solución al margen. Y esta solución tiene que ver con el suicidio, un suicidio que es como una voz rebelde en medio de tanta convencionalidad burguesa. La complicidad entre nieta y abuelo pone encima de la mesa la escala de valores de esa familia burguesa.

Para acabar: el momento final de Happy End conduce al espectador a que proponga la solución al conflicto. Se trata de un final que lo dice todo y, al mismo tiempo, lo oculta. De ahí que, como en el cine de Hitchcock, la moralidad del espectador resultará determinante para el buen provecho de Happy End. Por tanto, el desenlace de Happy End pone al espectador como protagonista, lo cual puede no gustar a algunos. Lo que si es de impacto es la lentitud con la que la nieta trata de ayudar al abuelo, acompañándolo con él en su silla de ruedas, y el contraste con la rapidez del momento final, en el que los adultos bienpensantes tratan de sofocar (y tapar) las voluntades de abuelo y nieta. De hecho, de toda la película me quedo con este instante final.