miércoles, 13 de julio de 2016

Lolo

Retrato de la mujer sagitarial.

Debo reconocer, y lo digo sin tapujos, que siento una debilidad, o como lo quieran llamar, por Julie Delpy. Llevo en la memoria sus interpretaciones, en especial la trilogía rodada con Richard Linklater, con Ethan Hawke como co-protagonista.

Ahora, que recién he acudido a la proyección de "Lolo", en la que es protagonista y directora, vuelvo a quedar prendado. Qué tiene Julie Delpy que me hace tanto tilín. A parte de su presencia, su sentido del humor. Hay algo en ella que denota que se ríe de si misma y de todo. Es un reirse que es, en realidad, un respeto de fondo en relación a las contradicciones y absurdos humanos. Parece extraño, pero no es una contradicción. Ignoro si ella es así en su vida personal. En "Lolo", por ejemplo, hay un guión con tintas agridulces que trata con un humor. Estamos hablando de un drama disfrazado de sarcasmo.

Vayamos por partes. Vemos en pantalla a una madre (divorciada) y a su hijo, que ya empieza a estar bastante más allá de la edad adolescente. También vemos a su novio (de ella) en ciernes. El asunto son los celos del hijo ante la presencia del intruso. Se trata de un Edipo que, ya muy avanzada la película, se nos muestra como que ha ido repitiendo sus argucias con otros novios sin que la madre se diera cuenta (hasta un cierto momento). Dicho de otro modo, la madre no ha tenido novios duraderos debido a la acción subrepticia del hijo. 

Podría servir "Lolo" como debate en escuelas de todo tipo, pues da material como para hacer de ella un testimonio de las relaciones de los hijos con sus padres, cuando éstos se han divorciado y tratan de rehacer sus afectivas vidas (siempre y cuando los hijos respectivos lo permitan).

Es muy destacable la escena final, de lo más sutil de la película, en que se re-encuentra con el novio. Aparece ahí la hija (de él), apuntando a la repetición del conflicto, sólo que en lugar de venir por parte del hijo de ella viene de la hija de él. El conflicto parece que esté a un tris de repetirse.

Una curiosidad relacionada con Julie Delpy es lo sagitarial en ella, nacida en el día que corresponde al último grado del signo de Sagitario. Ella misma imprime un fuerte contenido sagitarial a sus interpretaciones y a sus diálogos. Lo vemos, por ejemplo en esta "Lolo", y lo vimos también en la trilogía de Richard Linklater. En esas tres películas ambos protagonistas, Ethan y Julie, aportan mucha improvisación. Es decir, gran parte de sus características personales son percibidas en su presencia en pantalla sino, además, en los diálogos. Y diría aún más: las cosmovisiones de lo sagitarial se perciben espléndidamente en estas películas de Julie Delpy.