domingo, 9 de febrero de 2014

El poder del 139.

¿Será el futuro más femenino que masculino?
¿Surgirán formas de mancomunización o de cooperación que compensen los recortes presupuestarios que afectan a los servicios públicos?
¿Se transformará el sistema capitalista en comunista por decreto?

Acerca del ciclo de 139 años.

El estudio de los ciclos permite observar una ruta invisible que relaciona unos hechos con otros. En el caso que nos ocupa, el ciclo de 139 años, la ruta nos habla de una forma de imperialismo basado en lo pragmático. Es decir, el capitalismo expansionista se va a ir volviendo más ecologista. Les explico por qué.

Los ciclos que forman las conjunciones entre Urano y Plutón guardan mucha relación con el reparto del poder real. Este reparto suele resultar muy conflictivo y las luchas entre facciones de la élite económica, política y financiera suelen repercutir, y mucho, sobre la población. Es decir, la población es el receptor pasivo de estas trifulcas, desaguisados y efectos iatrogénicos que generan estas luchas. 
Los ciclos anteriores, los que han ido formando Urano y Plutón, han sido todos en signos de fuego. Por tanto, pues, imperialistas, impositivos y belicistas. Esto ha sido así desde hace más de 500 años. Sin embargo, con la conjunción habida en mitad de los años 60 del siglo XX, el motivo del ciclo pasa a signos de Tierra. En concreto, a Virgo, que es el signo en el que se produjo la conjunción que inició el actual ciclo. El siguiente ciclo se iniciará en el 2104 y la conjunción que lo abrirá recaerá en el signo de Tauro. Por tanto, pues, la zona alta de la élite pasa de ser imperialista a pragmatista. 

Cuando un ciclo se acaba, sin embargo, sigue su influencia durante un tiempo más hasta ocupar parte del ciclo siguiente. Esto lo estamos viendo claramente en nuestros días.
Ahora estamos en el primer cuarto de un ciclo que se inició en los años 60. Ya he comentado que la conjunción que lo inicia tiene un motivo pragmatista. Sin embargo, el imperialismo belicista residual procedente de la serie cíclica anterior choca con el paradigma que ha de desarrollarse durante los 139 años que van desde esos años 60 hasta el 2104. 
Por tanto, pues, este primer cuarto de ciclo crítico supone un choque entre las viejas memorias y el paradigma emergente de corte pragmatista-ecologista que la nueva élite necesita imponer definitivamente.

Hacia la mancomunización y la cooperación.

De los ciclos anteriores hemos heredado una tendencia individualista muy fuerte que tanto ha cuajado en el rico como en el pobre. Hemos tenido una educación que ha generado en las personas aspiraciones a una vida económicamente autosuficiente. Ello ha generado una tendencia a la desmovilización cuyas consecuencias se traducen en una falta de contrapoder social por parte del colectivo de los trabajadores. Por otro lado, como vemos en la esfera privada, las personas nos relacionamos poco con los vecinos, pues cada cual tiene en su casa las comodidades que hace que no haga falta la cooperación comunitaria de proximidad.

La cultura de la propiedad privada ha estado relacionada con el éxito individual, con la dignidad, con la individualidad. Cada cual en lo suyo y con lo suyo. Sin embargo, las cosas están cambiando.
Hasta es posible que el sistema social se desgaje en capitalista, para unos pocos, y permita que para unos muchos se vuelva comunista. Sería, pues, un sistema híbrido.


Por otro lado, asistimos a una reducción de las clases medias. El pobre ve menguar su poder adquisitivo mientras observa que el rico es más rico. No queda otro remedio que un retorno a la cooperación de proximidad... y, de ahí, quizá, a una cooperación ciudadana, nacional, etcétera.

Se trata de una etapa en la que los sueños, utopías y proclamas, que hasta ahora se quedaban en teorías, conversaciones y discursos, van a tener que pasarse a la acción concreta. Paradojas de la vida, que para que algunos sueños de izquierda se cumplan se haya tenido que esperar a una situación que obligue a ello.

Sin embargo, un cambio de cultura que apuntara a la cooperativización tiene sus peligros. ¿Consentirán las élites que la clase trabajadora se organice en cooperativas y mancomunice sus necesidades, con lo que ello supone de movilización social (o desmovilización del individualismo que ha dominado hasta ahora)?

Yo creo que la información de los brotes verdes, esos que dicen que hay o que vienen, forma parte de las maniobras de distracción piramidal que el sistema utiliza para hacer que las personas (no)tomen decisiones en una determinada dirección.

Bueno, pues, volviendo al tema de los ciclos: la parte más intensa está aconteciendo ahora. Y todavía nos queda la cuadratura entre Júpiter y Saturno, la cual coincidirá con una nueva recesión (2015-2016).

x Jesús Gabriel
Un astrólogo de Barcelona