viernes, 17 de enero de 2014

2020: La transformación del mundo


2020: La transformación del mundo
x Jesús Gabriel
un astrólogo de Barcelona

Sin pretenderlo, poco a poco este blog se ha especializado en tratar el tema de los ciclos desde su raíz. El asunto es que cada evento, para poder entender su significado potencial, requiere que sea enmarcado en un contexto determinado por la serie (ciclo) de la que forma parte. Ello comporta entender que los eventos están relacionados unos con otros, formando series, aunque las fechas respectivas puedan distar entre sí. 
Así, pues, la ciclología nos permite captar un mismo significado general común en eventos no sólo distantes sino aparente y formalmente diferentes. Por ejemplo: ¿a alguien se le ocurriría relacionar los acontecimientos de la década de los 60 con los que estamos viviendo desde el 2008?

Bien, se trata, pues, de relacionar unos eventos con otros para poder captar una perspectiva futura del desarrollo de los mismos.

En otros artículos más recientes hice una exposición de lo que se avecina para el 2020. Abundaré en ello. 

Pero antes, una consideración:
cada ciclo, cada serie de eventos, se inicia con una gran conjunción planetaria. Es como si dos (o más) de las grandes agujas del reloj cósmico marcaran una hora fundacional fundamental. Los momentos en que acontecen grandes conjunciones suelen tener una fuerza especial que hace que el desarrollo posterior del ciclo venga significado por esos hechos. Es decir, los hechos que se producen coincidiendo con grandes conjunciones tienen un potencial mucho mayor de generar impacto en la historia.

Por otro lado, las grandes conjunciones entre planetas lentos suponen la creación de un marco mental colectivo a través del cual nos enfocamos. Ello era muy sabido por determinados gobernantes del mundo antiguo (y, también, del actual), que para decretar con eficacia necesitaban conocer los designios de la naturaleza cósmica de los acontecimientos terrestres. De este modo, se procuraba que las decisiones fueran a favor y no contra natura. 

Grandes ciclos y grandes conjunciones.

Neptuno - Plutón.

El ciclo mayor dura unos 500 años y está relacionado con las conjunciones entre Neptuno y Plutón. La última de ellas aconteció alrededor de 1891. El evento fundamental relacionado con este ciclo es el surgimiento de lo que luego estamos viendo que son las neurociencias. La figura de referencia es Santiago Ramón y Cajal. Por otro lado, también se está gestando en esa época lo que luego se iba a llamar mecánica y física cuánticas.

Para leer más sobre las cualidades de este ciclo: 
La gran abducción de 500 años.

Urano - Plutón.

Otro ciclo de peso es el que reúne a Urano y Plutón, cuya conjunción más reciente data de los años centrales de la década de los 60. Durante esos años sucedieron muchas cosas cuyas consecuencias podemos ver en parte hoy. Podría decirse que esa época pone fin al liderazgo político convencional por parte de los gobernantes. El carisma, muy importante hasta entonces, queda barrido por otro tipo de consideraciones. Se podría decir que se escenifica la muerte del líder carismático y su sustitución por un modelo de gobernante muy distinto. Las pruebas de esta muerte simbólica fueron los asesinatos de los hermanos Kennedy y de Martin Luther King.

Sin embargo, un hecho poco advertido es, si cabe, todavía más importante. Me refiero a la deslocalización del dinero y al respectivo crecimiento de un fenómeno del cual se está hablando mucho en la actualidad: la evasión de capitales y la pujanza de los paraísos fiscales. La deslocalización mencionada coincide con esta conjunción.

Este ciclo abarca desde (+-) 1965 hasta el (+-) 2104. En este momento estamos en una fase creciente. Hoy Urano y Plutón forman un aspecto crítico de 90 grados. Ello quiere decir que los asuntos financieros que están en boca de todos está poniendo de relieve las consecuencias de la mencionada deslocalización habida en los años 60.

Para leer más sobre este tema:
El cuello de la botella.

Saturno - Plutón.

En 1982 se produjo la conjunción entre Saturno y Plutón, de gran importancia para las relaciones entre judíos y árabes. Sin embargo, los eventos más estrechamente relacionables con la naturaleza de esta conjunción es el llamado neoliberalismo, instaurado por Ronald Reagan y Margaret Thatcher. 
Si en la década de los 60 se produjo la deslocalización, cuyas consecuencias estamos viviendo ahora, en la de los 80 se produjo la desregulación. Ello supone la creencia de que el mercado puede regularse él solo, toda una utopía. Lo gubernamental  ha traspasado su poder a eso que llaman mercados. Murieron los líderes visibles (en los 60) y en esta década (la de los 80) murió lo gubernamental. Desde entonces, el mundo es cada vez más opaco. Los políticos se han convertido en tapaderas del poder real.

Para leer más sobre este tema:
La conspiración de Libra: el ciclo de 38 años y la conspiración neoliberal.


Saturno - Urano y Saturno - Neptuno.

Los ciclos relacionados con estas dos grandes conjunciones, habidas en los años 1988 y 1989. tienen una duración respectiva de 44 y 37 años. Tales conjunciones acontecieron con la caída del muro de Berlín y la instauración de lo que hoy se llama capitalismo global o globalización.

Júpiter - Saturno.

La conjunción formada por ambos da lugar a un ciclo de 20 años. La astrología siempre le ha dado un valor especialmente importante para seguir y monitorizar procesos y eventos relacionados con la economía. Así, pues, podemos ver que si el ciclo lo dividimos en dos mitades veríamos que la primera, del 2000 al 2010, favorece la expansión, mientras que la segunda, del 2010 al 2020, representa un declive. Ello da lugar a entender que la vitalidad de la economía no empezará su ciclo sino es a partir de que se produzca una nueva conjunción. Cualquier crecimiento que pueda producirse en esta etapa, del 2010 al 2020, puede dar lugar a una nueva burbuja. 
La última conjunción, cuyo ciclo rige nuestros días presentes, data del año 2000, que coincidió con la implantación del euro.

Júpiter - Plutón.

La última conjunción data de 2007. Su ciclo es de 13 años. Ello supone que en el 2020 se producirá la siguiente conjunción.
Los temas relacionados con este ciclo guardan relación con la acumulación de capital en pocas manos, con la acción de fuerzas oscuras en lo relacionado con el gobierno del mundo, etc... Por otro lado, es una combinación que suele relacionarse con un aumento de la conciencia crítica, debido al uso que poderes en la sombra hacen del dinero. 

Júpiter - Urano.

La última conjunción aconteció en el 2010 y coincidió con un momento especialmente crítico. La combinación entre Júpiter y Urano da cierta explosividad, dado que actúa como detonante de procesos sociales. La anterior conjunción tuvo lugar en 1996, en el signo de Acuario, y supuso la popularización definitiva de los teléfonos móviles, internet y las redes sociales. Recordemos que las conjunciones marcan inicios y, por tanto, desarrollos que tiene lugar a lo largo de todo el ciclo. La actual conjunción, la del 2010, tiene lugar en el emprendedor signo de Aries. Y está claro que estamos asistiendo a una etapa en la que cada cual va a ser un empresario de sí mismo. Así, pues, se trata de un ciclo en el que la iniciativa personal va a ser la clave de muchos avances que luego repercutirán en la sociedad.

Preparándonos para pasar por el umbral del 2020.

De estos ciclos que acabo de mencionar, hay tres que expiran en el 2020. Así, pues, tenemos ante nosotros una nueva oleada de conjunciones: la de Júpiter-Saturno, que iniciará un nuevo ciclo que afectará a la economía real; la de Júpiter-Plutón, que afectará a la relación que las empresas tienen (o van a tener) con los servicios públicos que el estado les cederá; y la de Saturno-Plutón, que va a suponer una miniaturización de los estados e instituciones de los países. El resultado de ello es que las corporaciones y oligarquías van a tener más peso en los gobiernos de los países y que éstos, a su vez, habrán de ceder las potestades que les queden, además de a quienes acabo de mencionar, a la Unión Europea. Ello quiere decir que la federalización de Europa supondrá que muchas de las funciones que aún tienen los estados-nación queden fuera de su control. O, mejor dicho, el poder que se entregó a los mercados volverá a los estados, a cambio de que éstos entreguen lo que todavía hoy controlan. Es decir, se harán más pequeños a cambio de volver a regular lo que habían cedido en los 60 y en los 80. Y que dentro de su empequeñecimiento, gran parte de sus funciones esté tutelada o vigilada por el gobierno único europeo, el cual tendrá una supremacía creciente.

Dicho de otro modo: lo que se dejó en manos del mercado volverá a las instituciones; por otro lado, éstas se desharán de los servicios que hasta ahora constituían las joyas de la corona. En un futuro próximo dichos servicios serán híbridos entre lo público y lo privado.

También se espera que entre el 2017 y el 2020 se ponga bajo control el tema de los paraísos fiscales. Y hasta es posible que se sienten las bases para la abolición del dinero tal y como lo tenemos concebido a día de hoy.

Sobre el ciclo Urano - Neptuno.

Dejo lo referente al ciclo entre Urano y Neptuno para el siguiente post. Ya verán que es muy interesante, puesto que da pistas para poder entender los tiempos que corren (y que correrán).