martes, 1 de noviembre de 2016

Coffea Tosta y el grado 13 de Aries

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Coffea Tosta y el grado 13 de Aries.



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El individuo cuyo perfil responde a Coffea Tosta es inquieto y profundamente conservador. Es decir, cree en el progreso y, sin embargo, vive prisionero de su propia inmovilidad. Puede parecer predispuesto a la aventura, pero en lo más profundo de su actitud hay una negación o aversión al riesgo. Ello da lugar a un modo de funcionar en el que los anhelos personales rara vez se cumplen, pues para que ello ocurriese la persona debería romper una tendencia que acabo de señalar. Es decir, en Coffea Tosta hay más instinto de conservación que de aventura. Sin embargo, el discurso consciente nos haría percibir que las personas que sintonizan con este perfil están dispuestas a todo, lo cual resulta no ser verdad. La cuestión es que ambas cosas –la necesidad de arriesgar y la tendencia a ahorrarse incertidumbres- funcionan en capas diferentes. Por un lado, la parte aventurera, que es más superficial y conscientemente reconocida; y por el otro, una tendencia oculta o no reconocida orientada a refugiarse en lo seguro.

La persona Coffea Tosta puede fantasear con lo que le gustaría hacer, al tiempo que no quiere abandonar el asidero de lo seguro. La mezcla de ambas cosas genera un tipo de funcionamiento interior conflictivo y frustrante, pues la persona no disfruta de lo que las cosas son. Para compensar o esconder este conflicto no hay otra vía que la de la excitación. Es decir, puesto que la vida de uno no facilita el propio desarrollo, lo único que puede mantener la ilusión por la vida es la excitación. O, si lo prefieren, la crítica, ya sea hacia fuera o hacia dentro. Esta excitación consiste en estar batallando en un contexto vital que rara vez resultará satisfactorio. Es decir, Coffea Tosta vive en un contexto que no le favorece -o inconscientemente provoca que no le favorezca-. Sin embargo, exige al contexto que sea lo que ella quiere, lo cual resulta imposible y, por ello, frustrante. Aún con todo, la persona no querrá desasirse de tal contexto. Es decir, se sufre por aquello de lo cual uno no quiere prescindir. Por tanto, la consecuencia de ello es una crítica por frustración hacia uno mismo o hacia el contexto social. Entonces, pues, puesto que no acepta su modo de vivir, la persona se construye un bucle que no lleva a ningún sitio. Como si se tratara de espejos deformes, lo que la persona interpreta de su vida lo hace en función de lo que ve en el espejo. Es decir, se percibe ética y psicológicamente deforme, en proporción al grado de desajuste entre lo que parece que pretende y lo que en realidad está dispuesta a hacer. Entonces, pues, puesto que no acepta su propio modo de vivir, Coffea Tosta vivirá en un conflicto sin salida cuya función es ir gastando el espíritu de lucha. Desde esta perspectiva, podemos ver a la persona corriendo como la haría una ratita hiperexcitada en el interior de la rueda de una jaula. Es decir, se mantiene en lucha sin conseguir llegar a nada. El resultado es puro desgaste.

La rueda de la ratita en la jaula, una metáfora existencial, pueden ser relaciones, afectos, creencias, trabajos, preocupaciones, decisiones que se toman a medias. El resultado de ello es la insatisfacción y la necesidad de acrecentar la excitación como forma de hacer más soportable la vida cotidiana.

Entonces, ¿cuál podría ser el trabajo de fondo relacionado con Coffea Tosta? Lo fundamental sería pacificar profundamente la mente y el espíritu. Si la persona se siente capturada por una forma de vivir que no le procura satisfacción es porque no aprovecha el simple hecho de estar aquí, o porque no aprovecha sus recursos internos adecuadamente. La realimentación de la excitación provocada por la insatisfacción lleva a desperdiciar el talento y la capacidad de disfrute y de cambio. Coffea Tosta, pues, no lo tiene fácil para ordenarse por dentro. Se trata de alguien muy pasivo que vive continuamente excitado. Es decir, vive disconformemente pasivo, aunque receptivo a todo lo que sean cambios excitantes. La consecuencia de ello es una tendencia a vivir en medio de promesas que no se cumplen.

Una posibilidad muy plausible en relación a Coffea Tosta es que anhela que sus sueños se conviertan en realidad de un día para otro, lo cual genera una frustración, pues los deseos van más rápidos que la capacidad para construir los puentes necesarios para materalizarlos. La consecuencia de ello es que se vive más tiempo en la frustración que en la construcción de un presente y un futuro mejores.

Otra forma de percibir el funcionamiento de Coffea Tosta es que se trata de personas demasiado inestables y reactivas. Esta inestabilidad lleva a que sus pensamientos y sus actos carezcan de la fuerza que deberían tener. En otras palabras, Coffea Tosta dilapida su energía, dedicándola a hacer girar el conflicto. De algún modo, Coffea Tosta actúa a corto plazo olvidándose de que aquello a lo que aspira requiere de una actitud a largo plazo.

El grado 13 de Aries.

El grado vibracional de Coffea Tosta se corresponde con el 13 de Aries. Este grado describe a una persona intuitiva, inteligente y visionaria. Sin embargo, es inestable e impaciente, a la par que conservadora. La mezcla entre impaciencia y conservadurismo conlleva el mal uso de la intuición y de la inteligencia, pues semejante mezcla genera frustración y agitación sin control.

Sin embargo, cuando esta persona funciona armoniosamente es capaz de prodigar su intuición y ponerla al servicio de sus congéneres. En cambio, cuando Coffea Tosta funciona desafinadamente, la agitación le impide usar constructivamente los poderes con que ha sido dotada por la naturaleza.

Un debate interesante relacionado con este grado giraría en torno al deseo; muy especialmente cuando este deseo, de tan excitante que es, perturba e impide que las necesidades subyacentes puedan ser satisfechas.