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miércoles, 20 de abril de 2016

Astrología y corrupción (I)

Astrología y corrupción.
El poder del 58 (I).

 Se suele asociar, y con razón, al ciclo de Plutón con la fase actual del capitalismo. En concreto, con la fase del capitalismo ligada al ciclo del petróleo. En tiempo anterior, al capitalismo se le llamó de otras maneras. Por ejemplo, mercantilismo. Y es posible que en el futuro, eso que llamamos capitalismo reciba otro nombre. Por lo tanto, el capitalismo (o como se le haya ido llamando a lo largo de la historia) es consustancial a la existencia humana. Es la economía, la convivencia, la política, la sociedad, la religión, el poder. Es algo más complejo que va más allá de los nombres que se le pongan.

Vuelvo al tema de Plutón y su ciclo. La fase actual, asociada al ciclo del petroleo, empezó con el tránsito de Plutón en Aries (a partir de 1822) y finalizará cuando transite por Piscis (a partir del 2043). Por tanto, el ciclo siguiente empezará cuando ingrese de nuevo en el signo de Aries.
El funcionamiento de un ciclo es similar al ciclo de las cuatro estaciones del año. El de Plutón refleja muy bien esta estructura. La primavera del ciclo va desde que ingresó en Aries hasta que lo hizo en Cáncer; el verano, desde Cáncer hasta Libra; el otoño, desde Libra hasta Capricornio; y el invierno, desde Capricornio hasta Aries. Ahora mismo, con Plutón transitando por Capricornio, estamos viviendo el inicio del invierno del ciclo del capitalismo vinculado al petróleo.

De ello he tratado profusamente en este blog, sobre los ciclos y sus significados. También, y de muy recomendable lectura, Inma Fernández y Santiago Niño Becerra publicaron en el 2004 un artículo esencial al respecto que resultó altamente premonitorio. Se puede leer en el blog de Inma.

La astro-historia.

Antes de empezar a hablar del ciclo de 58 años, les propongo percibir los ciclos planetarios como si se tratara de un reloj en el que cada aguja está simbolizada por un planeta. En concreto, la de Plutón, la de Neptuno, la de Urano y la de Quirón. También, claro está, la de Júpiter y la de Saturno.

Percibido este hecho, el del reloj astro-histórico, podemos establecer lo siguiente:

Hay dos tipos de ciclos:

1.- Los que se derivan del paso de cada planeta por la secuencia zodiacal, de tal manera que cuando un planeta ingresa en Aries inicia un ciclo cuyo contenido está asociado a los principios que alberga. Por ejemplo, tal como he indicado antes, el de Plutón y sus cuatro estaciones.
Por tanto, podríamos decir que si cada aguja del reloj está asociada a un tema, éstos son los siguientes (me referiré únicamente a los planetas lentos):
- Plutón: el ciclo de la economía global; la explotación de los recursos; la oligocracia; la banca; las finanzas; lo corruptible.
- Neptuno: lo estatal; el liderazgo; la religión como cohesión (por ejemplo, la economía, tenida como religión del capitalismo); las grandes esperanzas colectivas; la espiritualidad innominada; la sociedad y el colectivo como sujeto psicótico.
- Urano: la libre empresa; la capacidad de los individuos para asociarse libremente para compartir propósitos comunes.
- Quirón: los políticos, especialmente cuando éstos sirven de máscara del poder en la sombra. Es decir, se refiere al político que ya no tiene el poder sino que sirve a quien lo tiene. Desde este punto de vista, el político que encaja en esta categoría actua para maquillar o enmascarar los desaguisados de quien realmente tiene el poder.
- Saturno: la ley; los acuerdos; los compromisos; los contratos; los mandatos; las estructuras que articulan la convivencia.
- Júpiter: los debates políticos; la ética; lo refrendario; los predicadores de todo tipo; lo que adquiere fama.

Del ciclo sinódico de 20 años formado por las conjunciones entre Saturno y Júpiter, les dejo este artículo: La Psicología del Dinero.

2.- Además de los ciclos ligados a la secuencia zodiacal, están los ciclos vinculados a las grandes conjunciones. Es decir, ciclos cuya duración viene definida por la frecuencia de las conjunciones del mismo par. Se les llama ciclos sinódicos. A estos ciclos también se les podría aplicar la estructura de las cuatro estaciones, solo que la primavera se correspondería con la fase que acontece a partir de la conjunción. Por tanto, el invierno vendría a ser cuando el ciclo sinódico entra en su cuarta y última fase.

De entre los ciclos sinódicos que nos afectan ahora, señalaré aquellos que tienen a Plutón como parte del par. Les recuerdo que Plutón guarda mucha relación con la corrupción. Por tanto, estos ciclos aportan e indican pistas sobre momentos en los que se han instaurado comportamientos perniciosos en la sociedad.

- Neptuno-Plutón: forman un macro-ciclo que dura cerca de 500 años. Hay astrólogos que lo relacionan con el estado del bienestar. Sin embargo, yo percibo en él la evolución de la ciencia asociada al poder del dinero. La ciencia como religión del sistema capitalista. Es decir, se considera digno de estudio lo que pueda resultar de interés para quien detenta el poder. El momento inicial del actual auge que tienen las neurociencias se remonta al momento en que se produjo la última gran conjunción (alrededor de 1891). De ello dejé escrito este artículo: La Gran Abducción de 500 años.

- Urano-Plutón: forman un ciclo largo. El actual se inicia en los años 60, coincidiendo con el inicio de la deslocalización de empresas, todo un antecedente de lo que luego será la desregulación financiera. Sobre este ciclo les recomiendo el artículo: La decapitación del lider y el ciclo de 139 años.

- Saturno-Plutón: forman un ciclo cuya conjunción más reciente aconteció en 1982. Se le relaciona con el neoliberalismo y con la desregulación financiera. Los términos ingeniería financiera y especulación están muy relacionadas con este ciclo y con el de Urano-Plutón.
Sobre este ciclo les sugiero este artículo: La Conspiración de Libra.

- Quirón-Plutón: este ciclo es tan peculiar y tan poco explorado que le dedicaré la parte II de esta serie. Su duración es de 58 años.

- Júpiter-Plutón: la última conjunción habida tuvo lugar en el 2007, coincidiendo con los primeros momentos de la crisis. Hay que decir que en ello está contribuyendo la cuadratura entre Urano y Plutón cuya conjunción de origen viene de los años 60, tal y como he indicado anteriormente.

Para finalizar esta parte, les diré que en el 2020 se produce el final de tres ciclos sinódicos: entre Júpiter y Saturno, entre Júpiter y Plutón y entre Saturno y Plutón. Como puede deducirse, un año capital el 2020.

El próximo artículo se lo dedicaré al inexplorado ciclo de 58 años.

lunes, 22 de febrero de 2016

La privatización del Estado (y III)

La confusión entre lo público y lo privado.

Habrá un momento en que el usuario no sabrá si el médico que le atiende, en lo que ahora aún es un ambulatorio público, cobra del Estado, de un cluster privado, o de ambos al mismo tiempo.
El otro tema son los recortes en educación. Hablemos, pues, de las escuelas. Hoy las hay públicas, privadas y concertadas. Nos podría parecer que las públicas no buscan el lucro, y por eso las defendemos. También nos podría parecer, y de aquí mis reservas al respecto, que son ideológicamente neutras. Sin embargo, todas, incluso las públicas, sirven para formatear a los jóvenes para procurarles una buena inserción social y laboral, y con la vista puesta en la universidad. Sin embargo, ésta, tanto la que es pública como la que es privada, recibe apoyo y subvenciones de empresas privadas, lo cual condiciona su independencia.

Por lo tanto, eso que se ve venir, la confusión entre lo público y lo privado, ya existe desde hace tiempo. A lo que vamos, pues, es a una mezcla total, a una con-fusión.

La privatización del Estado.

Podemos decir, que el Estado ha sido privatizado y que las empresas tienen cada vez más interés en lo público (o en lo que queda de lo público). La confusión entre ambas esferas va camino de ser total, excepto que una masa crítica lo impida.

Un ejemplo pequeño de ello, de la publicitación de lo privado y la privatización de lo público, lo tenemos en internet, en el que nuestros datos ya no son únicamente nuestros, y que, además, están siendo objeto de tráfico por parte de Estados y empresas.

Incluso algo tan estatal como los ejércitos y la defensa de los países está siendo influido por la acción de intereses privados. De ello ya dio cuenta el presidente Eisenhower en un famoso discurso pronunciado en los años 50.

sábado, 20 de febrero de 2016

La privatización del Estado (II)

La privatización del Estado (II)

En algún otro escrito he puesto sobre la mesa el tema del TTIP, del cual nadie habla bien. Y quien habla bien no lo hace del todo, o lo hace con la boca pequeña, quizá porque es una decisión que, una vez ejecutada, no tendrá reversibilidad. El caso es que el TTIP es percibido como una amenaza
para la soberanía local por parte de la oligarquía global.

Podría parecer el TTIP una re-edición del absolutismo, que desembocó, acaso como reacción, en la Revolución Francesa y que dejó el terreno disponible para el desarrollo de las ideas liberales y el acceso al poder de la burguesía. Es decir, por hacer una fácil comparación, podríamos ver en el TTIP un intento de perpetuación de la aristocracia -el antiguo régimen nunca murió en realidad-. Ahora, izquierdistas y no tan izquierdistas, liberales y estatistas, proclaman que el TTIP puede llevarnos a que tengamos que ponernos las manos en la cabeza, por lo que de intención perversa y oscura pueda tener. Se trataría, si no entiendo mal, de una re-edición del totalitarismo pre-revolucionario que dejaría a las democracias reducidas (aún más) al pan y al circo de todos los días.

Y ahora yo me pregunto si la emergencia de un partido como Podemos no estará siendo, además de portavoz de la voz de los indignados, de una parte de los empresarios que intuyen que el TTIP puede llegar a arrasar todo lo que no esté en manos de la oligarquía absolutista global.

¿Será Podemos el portavoz de las nuevas burguesías emergentes?


Connotación astrológica:
El tránsito de Plutón por el tercer decanato de Capricornio (2018-2023) será aún más determinante, hasta el punto de que la historia del siglo XXI vendrá determinada por lo que ocurra en el lapso comprendido por la duración de este tránsito. El historial de tránsitos anteriores por este signo así nos lo demuestra. 

martes, 16 de febrero de 2016

La privatización del Estado (I)

• La aniquilación de España o la privatización del Estado (I).
• El final del Estado-Nación y el surgimiento de las Mega-Regiones. 
• La importancia del ciclo de 172 años.

El Estado español apenas influye sobre el 40% de la actividad económica del país.Y parte de ese 40% está influido o coaccionado por el mercado, por la oligarquía global y demás factores. Es decir, del 60% restante el ciudadano no tiene capacidad para escoger o influir a través de las instituciones que dicen representarle.
Todo esto viene a cuento de lo que vengo explicando en la serie de artículos que he titulado con los nombres de "la conspiración de Capricornio" o "la conspiración de Libra", los cuales pueden econtrar pulsando en las etiquetas que encontrarán al final de este texto.

Por si alguien piensa en la posibilidad de restituir la soberanía que al ciudadano le fue arrebatada para dársela a eso que llaman mercados, para neutralizar y hacer reversible el proceso de desregulación que se ha estado poniendo en práctica, la democracia liberal -el Estado, las instituciones- no es suficiente. Es más, es el eslabón más débil, pues la acción política requeriría de un nivel de audacia y agresividad que el sistema no permite, pues se ha vuelto burocrático e ineficiente hasta la exasperación.

A partir de esta hipótesis podemos llegar a la conclusión de que las formas democráticas, al menos tal como funcionan actualmente, no sólo no pueden retornar el poder que cedieron ante los mercados sino que, de tan burocráticas en que se han convertido, son su garante. Es decir, la política sirve al mercado, está subordinada a él. Cualquier otra apariencia que se quiera dar -promesas al pueblo, limitación de la desigualdad, reducción del paro, discursos, etcétera- es mera impostación.

A la otra conclusión a la que se puede llegar es que estando el poder en manos de forofos tecnócratas y capitalistas que ahora se proclaman compasivos o filantrocapitalistas, la economía, lejos de ser un reflejo real de la oferta y de la demanda, se parece más a un Estado bolchevique que a lo que debería ser. La dictadura del mercado, que podríamos decir.

Si Stalin se reencarnara, lo haría a través de algunas de las formas que acabo de esbozar, pues vería como gran parte de su concepto de Estado está ahora siendo puesto en marcha por empresas privadas que se benefician de la confusión democrática y de la falta de liderazgo de los Estados.
Stalin, y demás dictadores, de estar reencarnado hoy, sería un oligarca, no un hombre de Estado, pues éste es insuficiente. Hoy en día tiene más poder un fondo de inversión (hedge fund) que varios Estados juntos. Stalin sería hoy un Hedge Fund.

Alguien podría pensar que estoy apostando por una dictadura. No, pero tampoco estoy contento con las formas aberrantes de funcionamiento de eso que llaman parlamentarismo. Política y democracia han acabado convirtiéndose en una versión actualizada del pan y del circo.

La otra alternativa, improbable a todas luces, sería que el mercado, por propio interés, cediera a las instituciones algunas atribuciones reguladoras (o re-reguladoras) a cambio de obtener algunas ventajas que no me atrevo a nombrar.

Oligocracia y Estado.


Los Estados se mantendrán en pie, aún con deuda soberana, si ello sirve a los intereses de la oligocracia. Es decir, que los Estados tengan como única función ser los policías del sistema. Una policía, claro está, al servicio del dinero. Sin embargo, si la burocracia que lastra a los Estados-Nación resultara incordiante para tales intereses, la oligocracia optará por la creación de mega-organismos (el TTIP, por ejemplo) combinado con la creación de entidades locales más productivas y menos burocráticas (las mega-regiones). 

La connotación astrológica.

Gran parte de lo que acabo de narrar está relacionado con el ciclo sinódico ligado a las conjunciones entre Urano y Neptuno. La última de ellas tuvo lugar en 1993. La próxima, en el 2165.

sábado, 9 de enero de 2016

El TTIP y la Conspiración de Capricornio


El TTIP, el ciclo del capitalismo y la Conspiración de Capricornio.

¿Es el TTIP una forma de burocracia controladora al servicio de una élite, como lo ha sido la Iglesia Católica, los Estados-nación de la modernidad, los grandes organismos transnacionales, como la UE; o como lo son, por ejemplo, ciertos aspectos del mundo de internet, que suplanta y subvierte la relación entre humanos; o, también, la política y los políticos, que parece que más que servir al país lo que hacen es aportar más impedimentos y burocracia mental, además de la que ya hay?

Se está hablando mucho estos días del TTIP, con un movimiento popular en contra y numerosas dudas que el tema plantea. Sin embargo, voy a procurar ser neutral en este asunto. Es decir, ni de derechas ni de izquierdas, ni a favor ni en contra de la libre empresa, ni estatista ni no estatista.

Tan sólo una reflexión en relación a un proceso que no es nuevo en la historia:

Cuando se formaron los reinos, dejando atrás el feudalismo local medieval, se instituyó una forma de poder ciertamente globalizado, a través de tratados que imponían un orden mayor. Luego vino la formación de los imperios y de los estados. Luego de estos últimos, la UE, por poner un ejemplo, la cual aspira, y ya lo vemos, a imponer normas que trasciendan las de los estados. Así, pues, entiendo que la creación del TTIP es la continuación de esa misma lógica.
Algunos dicen, y con razón, que el TTIP creará tribunales privados orientados a proteger a las grandes corporaciones. Sin embargo, como podemos ver a lo largo de la historia, la esfera de lo público y la esfera de lo privado han estado en trifulca desde que existe el ágora. O dicho de otro modo: en el mundo de las instituciones públicas (orientadas a regular lo común) se entremezclan los intereses de las empresas privadas (con prioridad por el lucro). Lo vemos, por ejemplo, en la calle, que los negocios privados inundan y coaccionan el espacio de todos. En realidad, la diferencia entre lo que es público y lo que es privado parece ser tan sólo semántica. El espacio público está lleno de intereses privados, incluyendo los de cada cual.

Ahora trataré de argumentar a favor del TTIP. Yo, que me siento de izquierda y, por tanto, estatista, aunque valoro el espíritu emprendedor de los empresarios nobles, entiendo que el TTIP es la consecuencia lógica de la desregulación. De este tema, de la desregulación del capital y de la deslocalización de empresas, ya he tratado en artículos de este blog. El asunto es que como los estados han quedado desbordados por los mercados -recordemos a Juan Carlos I, cuando explotó la crisis, diciéndonos que la cosa era de los mercados-, los mismos estados deben crear macro-estructuras con las que hacer frente a la anarquía del mercado. Es decir, y sigo la palabra de los economistas, algunos de los cuales reclaman que hay que regular, que si hay un mercado que se ha hecho demasiado grande y complejo como para poderlo contener, habrá que crear formas tanto o más mayores y complejas. Es posible que este sea el camino que se está emprendiendo con el TTIP. Como todos los ingenios humanos, y más en cuanto a asuntos económicos, políticos y sociales, la mayoría suelen generar efectos secundarios que pueden ser peor que el problema que se trata de solucionar. Es decir, el nivel de competencia que se requeriría es demasido alto para la complejidad alcanzada. Es decir, el TTIP no funcionará tal como se pretende, por la sencilla razón de que ninguna solución está funcionando. Por otro lado, el humano, cuando su nivel de competencia no satisface el ideal de servicio público, suele volverse más egoísta y partidario de lo que es suyo. O, dicho de otro modo: el humano, a partir de cierto nivel de complejidad, y ya hace mucho que este nivel se superó, se vuelve proporcionalmente incompetente.

Sin embargo, y a pesar de esta humilde y subjetiva opinión, el TTIP (u otro invento) saldrá adelante. Y hasta es posible que el euro-dólar se convierta en la moneda de referencia definitiva, desplazando definitivamente al euro y al dólar. O el yuan, justo después.

Paso página. Ahora quisiera referirme a cómo será el mundo de la micro-economía, aunque lo trataré más adelante en otro artículo. Es decir, a lo que serán nuestras vidas durante el ciclo capitalista. Sin embargo, doy unas pistas:

-    Paradójicamente, el mundo capitalista favorecerá y facilitará el comunismo (+-) y la cooperatividad.
-    El mundo del dinero dará paso al mundo de las relaciones.
-    Las cooperativas darán paso, junto a los clusters empresariales, a una nueva era feudal (+-).
-    Los estados ejercerán la tarea de control de las oligarquías.
- Las oligarquías corporativas ejercerán funciones que hasta ahora estaban en manos del estado.


Bueno, si lo miramos bien se ve que no va a haber nada nuevo en el fondo. Tan sólo habrá cambios en la semántica, en las formas de explicar las cosas, a través de nuevos conceptos, en la narrativa. Aunque el capitalismo caiga, la desigualdad seguirá como hasta ahora, pues viene de mucho antes de que el sistema capitalista hubiera sido bautizado con ese nombre.

Este artículo viene a cuento de la próxima conjunción entre Saturno y Plutón en Capricornio en el 2020. Esta conjunción pondrá fin al ciclo neoliberal iniciado en 1982 y servirá para fijar las estructuras de gobierno propias del siglo XXI. Es decir, la fusión entre lo privado (la empresa corporativa) y lo público (las instituciones estatales).
De ello seguiré tratando en el siguiente artículo.

Nota:
Para quien le interese ampliar conocimiento en relación al TTIP y otros tratados, les recomiendo el monográfico de Le Monde Diplomatique correspondiente a octubre de 2015.

O también, en internet, en el blog de David Soler:

domingo, 6 de diciembre de 2015

Del Neoliberalismo al Neoactivismo (1)


Del Neoliberalismo al Neoactivismo (1)

Preparándonos para la Conspiración de Capricornio (2020-2053)



En este blog he dedicado varios artículos dedicados a glosar la deriva neoliberal que se viene produciendo desde 1982. En ese año se produjo la última conjunción entre Saturno y Plutón habida hasta ahora, la cual abr un ciclo que expirará en el 2020. Este ciclo, en el que aún estamos, lo he llamado el de la Conspiración de Libra, pues este es el signo en el que se produjo.
En resumidas cuentas, lo que este ciclo ha traído es una liberalización total de la moralidad capitalista, de tal modo que quien ha querido y podido enriquecerse lo ha hecho sin ninguna cortapisa ética. El resultado de ello es la acumulación de poder y de dinero en pocas manos, lo cual percibimos más claramente a partir de la segunda mitad del ciclo, crecientemente desde principios de los 90. La otra consecuencia ha sido el auge del individualismo, que se ha traducido en una desmovilización en relación a motivaciones más colectivistas. Es decir, el individualismo he predominado de tal manera que ha dejado erosionado lo comunitario –e, incluso, la individualidad misma-. Así, pues, al darle a la individualidad la supremacía absoluta (hasta hacerla crecer como un hígado de pato para convertirlo en foi), ha acabado fagocitándose ella misma, de tal manera que el individuo ha acabado convirtiéndose en mero títere del mercado. Es decir, el individualismo ha erosionado la individualidad. Y aunque la situación que vivimos hoy, con tantos recortes y tanta exclusión social, ha hecho rebrotar la conciencia de grupo, la solidaridad y la empatía, lo que se puede percibir es que el espíritu comunitario actual todavía no tiene suficiente fuerza. Y aún más, y dicho sea de paso, muchos, conscientemente o no, utilizan las necesidades del grupo para arrimar el ascua a su sardina particular.

En un artículo anterior traté de cómo podría ser la transición de una economía basada en la propiedad a una economía basada en el uso, en el que los coches y la vivienda, por poner un ejemplo, ya no serían de titularidad personal sino que las personas seríamos usuarias de bienes, los cuales sí serían propiedad de grandes oligopolios. Lo cual, dicho sea de paso, supondrá que esos oligopolios tendrán control de nuestros movimientos, y no sólo los que se producen a través de internet (como ahora). Pues bien, como tantas otras cosas, el que se llegue a ello o no dependerá de si las personas estamos de acuerdo con tal cosa y de si somos capaces de emprender campañas que compensen esta tendencia (si es que ponemos interés en el tema). Lo cual es como decir que habría que tomar la voz. Lo cual, insisto, dependerá de si abandonamos el individualismo y nos convertimos en activistas de intereses colectivos que no queremos que queden ignorados.

Lectura complementaria:
Terrorismo de corbata

domingo, 22 de noviembre de 2015

Terrorismo de corbata

En este artículo estableceré un paralelismo entre el terrorismo radical, de sangre y víscera, surgido de unos años a esta parte, y el terrorismo de corbata, traje y tacón que está siempre ahí y que es el verdadero padre de tal horrenda criatura.

He dedicado algunos artículos a explorar el ciclo neoliberal. Este periodo tiene una duración de 38 años y viene pautado por las conjunciones entre Saturno y Plutón. La última de ellas fue en 1982; la próxima, en el 2020.

A través de esos artículos exploratorios hemos ido observando el modus operandi de la actual fase del capitalismo, la cual se ha venido caracterizando por las consecuencias de la desregulación financiera, la deslocalización de empresas y la reducción de poder de lo estatal en favor del mercado. Tanto la deslocalización como la desregulación ya venían abonadas por las políticas de los años 60 y, más aún, desde que en 1971 Nixon proclamó el fin del patrón oro.

Es decir, el ciclo neoliberal lo que ha hecho es consolidar esa tendencia y repartir sus consecuencias más perversas por toda la sociedad.

Una de las expresiones que más está caracterizando a este ciclo son unas palabras de Reagan en las que abogaba por la reducción del Estado en favor del mercado, justo en los años de inicio del ciclo. Una de las consecuencias de ello lo estamos viendo en forma de crisis financieras. Es decir, el mercado no sólo no se auto-regula excelentemente sino que, más bien, lleva a que la codicia prolifere sin contención.

Terrorismo de corbata.

Recientes los ataques terroristas acaecidos en París, se me ocurren dos reflexiones, y ambas muy relacionadas con lo que acabo de exponer:

• Anterior al terrorismo de sangre y víscera está el terrorismo de corbata y traje bien planchado. Es decir, mucho de lo que ahora ocurre fue implantado por terroristas de traje y corbata, algunos de ellos con apariencia de respetable político o ejecutivo financiero o bancario de confianza. No hay mucha diferencia entre unos y otros, salvo en el atuendo, pues el nivel de satrapía es el mismo, y ambos utilizan armas igualmente mortíferas.

• A resultas del empequeñecimiento del Estado en favor del mercado, las instituciones en las que confiábamos han perdido peso. Y con ellas, los políticos, incluso los de izquierdas. Sin embargo, éstos no se resignan a aceptar o a mostrar que su poder ha descendido, como buenamente ha sido demostrado con las políticas que han venido aplicándose a resultas de la crisis. Más bien al contrario, los políticos del ciclo neoliberal, aún habiendo perdido poder y credibilidad, aprovechan cualquier oportunidad para hacerse pasar como necesarios. El ejemplo más claro lo vemos en la forma de gestionar los efectos de un acto terrorista. Por decirlo de algún modo, los políticos aprovechan una coyuntura de crisis para hacer ver al pueblo que hay alguien que les protege.
Ahora mismo recuerdo a Juan Carlos I confesando, en el inicio de la crisis, que todo había cosa de los mercados. Me pregunté entonces qué hacen y para qué están las instituciones , si todo el poder le ha sido dado al mercado. Ahora vemos, por ejemplo, a François Hollande escenificando el rol de gobernante salvífico. Pero qué poca memoria tenemos, por favor.

A lo largo de este ciclo neoliberal hemos pasado de una concepción de Estado que distribuía la riqueza a un Estado que opera únicamente a favor de las élites extractivas.

I am your father.

Acabaré este escrito con una mención a una muy honorable película. Se trata de I am your father, todo un homenaje a los ignorados. En este caso, al actor David Prowse, que encarnó a Darth Vader en la Guerra de las Galaxias. Más que los vericuetos del rodaje, son las consecuencias posteriores las que más nos pueden interesar. Y aún más, la forma con la que George Lucas (no es el único que lo hace) y su equipo dirigían a actores, lo cual queda expuesto en I am your father.  La película puede ser tomada como una metáfora acerca de cómo el poder maneja a sus actores, a menudo sin que éstos sepan qué están haciendo.

Enlaces a los otros artículos dedicados al ciclo neoliberal:

lunes, 16 de noviembre de 2015

La Conspiración de Libra (4)

La Conspiración de Libra y el ciclo neoliberal.

Las claves ocultas en el grado 27.



El ciclo neoliberal (1982-2020) está sirviendo para poner en evidencia lo que el humano puede hacer con el poder en sus manos, y más cuando éste no ha sido expuesto al escrutinio de la mirada del otro. Es decir, la presencia del otro, como regulador o equilibrador de las propias actitudes, ha desaparecido. La presencia del otro como generador de conciencia propia se ha ausentado hasta que los aullidos de los lobos nos alertaron de que no podíamos seguir así. La individualidad quedó secuestrada por el individualismo hasta perder el sentido que el concepto tiene. La individualidad entendida como co-constructor de comunidades se vio secuestrada por el individualismo hasta hacer que el comunitarismo se volviera invisible.



El poder cambia de autoridad.



El poder en manos humanas tuvo una autoridad militar hasta que se decidió transferírselo a la autoridad de la economía. En nombre de ella se plantean batallas sin cañones y sin perder la compostura. El generalato de este ciclo ya no viste de verde sino que va ataviado con traje, corbata y tacón. Y además, para acabarlo de rematar, es un experto en esoterismo, empatía e inteligencia emocional.



Para acabar esta tanda de artículos, quisiera aclarar que el signo de Libra, un emblema de la cultura del diálogo y de las buenas maneras, no es el malo de la película, por más que haya titulado a esta serie "La Conspiración de Libra".



Libra es el signo en donde se han escenificado las batallas esquizoides de final del siglo XX y principios del XXI. El arquetipo que encarna Libra ha puesto en evidencia que para generar conciencia no hay mejor manera que mostrar lo que no queríamos ver por las buenas.



La clave oculta contenida en el grado 27 de Libra.



De los 30 grados contenidos en Libra, el 27 es de los más fríos. Representa a la persona que ha sido apartada o desposeída por su propia familia. Sin embargo, y por eso mismo, su reto es que se la llegue a tener en cuenta. Por lo tanto, no estamos hablando de alguien que prefiera estar emocionalmente exiliado. El grado 27 es alguien que quiere volver a ser querido, solo que hará méritos para que se le vuelvan a abrir las puertas. Este grado 27 de Libra contiene un mandato: la capacidad para superar el límite heredado de los padres. Es decir, el individuo (o la sociedad) simbolizado por este grado, para poder sentirse incluido debe aprender a competir, para superarse y mostrar su valía y su inteligencia a toda costa, pues sin tal demostración no se le abrirán las puertas al espacio emocional que anhela. En este caso, el complejo del exiliado emocional se encarna tratando de pulverizar records. Dicho de otro modo: entregando el alma al diablo.



El hombre (o la mujer) simbolizado por el grado 27 ve el poder como un instrumento para el logro de su propia autoestima, a la par que para someterse al escrutinio de los demás. Sin embargo, esta autoestima, que sigue un modelo impulsado por el sistema, ha sido diseñada desde fuera, de espaldas al alma, siguiendo las pautas mentales que han determinado el ciclo neoliberal. Es decir, el sistema ha inculcado un valor a encarnar por los individuos sin tenerles en cuenta. El resultado de ello es que la persona ha entregado al sistema su valor intrínseco. A cambio, el sistema le ha creado un icono cuya encarnación le somete a esclavitud.



El humano, impostado en forma de competidor, se ha visto asediado por un sistema que le coacciona para que se sienta continuamente comparado con los demás. Para tal fin, el modelo humano de crecimiento relacionado con este ciclo provocó que se generara una expectativa de éxito que ha resultado imposible para una mayoría. El resultado de tanta competición inútil es que el poder ha acabado acumulado en unas pocas manos.



El otro estrago relacionado con este ciclo es la oleada de divorcios que ha generado. De acuerdo en que la incorporación masiva de la mujer al mercado de trabajo, unida a la devaluación del varón como proveedor único, ha facilitado que ciertos desencuentros de género hayan salido a la luz.



Por tanto, pues, el propósito oculto del grado 27 de Libra es llegar a desenmascarar este modelo embaucador. Y para ello, ¿qué mejor que haberlo encarnado vivamente, hasta poner en evidencia las contradicciones del humano cuando se le inculca una determinada idea de éxito que puede entrar en contradicción con sus valores? Es lo esquizoide hecho sistema. Al menos, que haya servido para darnos cuenta de aspectos de lo humano sobre los que hay que prestar atención.



Es de necio confundir valor y precio.

martes, 22 de septiembre de 2015

La agenda roja: 2015-2023 (5)


La agenda roja: 2015-2023 (y 5).

El proyecto soberanista, el auge de la neo-burguesía y la muerte del estado.

Sigo con mi cliente. A resultas de la exposición primera, y de acuerdo con los propósitos expresados por él, le planteo los beneficios que puede generar el auge del soberanismo en Catalunya. Es decir, hago una re-pregunta. ¿qué puede pasar si el intento acaba en nada? Mejor todavía, y al margen del resultado final, ¿cómo capitalizar el movimiento que se ha estado generando para obtener una serie de ventajas que de otra manera hubieran sido imposibles de conseguir?

¿Qué puede pasar a partir de ahora? He aquí algunas alternativas:

a.- El proceso que se encamina a la independencia busca que Catalunya se dote de instituciones de Estado. Ello llevará a España a tener que reinventarse, ya sea por la crisis identitaria que ello le generará, ya sea porque su economía se verá condicionada seriamente por el hecho de que Catalunya llegue a ser independiente.

b.- Puede pasar que el proceso entre en crisis debido a una oferta por parte del gobierno consistente en ofrecer a Catalunya los poderes que tendría siendo independiente pero sin ser independiente. Ello llevaría a dar media vuelta a sectores de una élite influyente que se han proclamado independentistas de última hora. Esta élite infuyente, que está a resguardo de la mirada pública, pues no está en la arena política, vería bien la oferta, pues no les lleva a poner en peligro sus privilegios de clase, al tiempo que se mantienen en su zona cómoda. Sin embargo, para esta elite, la cuestión está en cómo enterrar a los muertos de entre su clase que sí se han comprometido públicamente con el soberanismo.

En cualquier caso, la opción b, tanto como la a, requerirá que España tenga que reinventar su economía y su modus vivendi, lo cual puede darle un soponcio a más de uno.

Tanto la opción a como la opción b conllevarán ambas que determinados actores sean expulsados de escena. Lo que cambia es que pueden ser unos o pueden ser otros en función de si lo que triunfa es a o b.

Por otro lado, la opción b conllevaría que el gobierno central ha de comportarse fiel a los acuerdos a que se pueda llegar, lo cual dista mucho del modo de proceder habitual. Realmente, la opción b no es de fiar. La opción b podría funcionar en otro país, pero no en España.

Más opciones:

c.- Se convoca un referendum legal y el resultado no es el esperado, aunque con esperanzas de remontarlo más adelante. Algo así como lo que ocurrió en el caso escocés. De ser así, esta opción podría generar una desmoralización entre los miles y miles de personas que han puesto sus emociones en juego, que es como decir que después de una guerra viene una posguerra (al menos, en cuanto a estados de ánimo). También puede ocurrir que la moral no decaiga y el movimiento soberanista se regenere y se mantenga en pie, a la espera de que el gobierno cometa algún incumplimiento, tal y como está sucediendo con Cameron.
Esta opción, a diferencia de a o b, puede generar que los defensores de las opciones en liza sigan incólumes en sus propósitos. Sin embargo, seguir con ello es exponerse al cansancio y a la deserción por parte del sector más debil.

También podría ocurrir que se impidiera la celebración de un referendum, y más habiendo una mayoría parlamentaria clara, cosa que pondría al sector inmovilista en el ojo de la opinión pública europea.
Otra cosa que podría ocurrir es que se convocara el referendum, se ganara y la ejecución del resultado fuera impedida o boicoteada. Tal cosa llevaría a establecer alianzas con minorías europeas, como, por ejemplo, la escocesa, para establecer acciones conjuntas que alertaran de la baja calidad de las democracias nacionales.
Relacionado con esta opción está la posibilidad de que se orqueste una campaña contra el proceso soberanista por parte de sectores de la banca, por ejemplo, la de estos días, de las empresas, etcétera. Esta ofensiva llevará a que desde sectores independentistas se planteen respuestas más atrevidas. Esto puede dar lugar a una guerra que irá arrastrando a más sectores, lo cual puede hacer que el asunto trascienda en el exterior de una forma que llamará la atención.

Esta opción pondría en evidencia que el presupuesto inicial en el que se ampara el soberanismo se ha quedado corto y hay que plantear una revolución más profunda, amplia e internacional. Algo así como una Revolución Francesa multilocalizada. Es decir, el auge de una nueva élite que, como en 1789, empezó a proclamar el fin del absolutismo y del antiguo régimen. En este caso, ampliando el presupuesto de partida, y salvando la diferencia de formas, el antiguo régimen es el viejo estado-nación -amparado por el sector inmovilista de la gran banca-, el cual va a ir cediendo su influencia ante la Europa de las regiones que ha de acabar de emerger y que está siendo apoyado ya por un sector bancario emergente. Por lo tanto, estamos hablando de una situación pre-revolucionaria a escala global. La fecha en que estos hechos podrían hacerse más obvios se podría situar en torno al año 2023.

Curiosamente, las recientes declaraciones de los banqueros pone a las claras la existencia de ese estado absolutista que recuerda al antiguo régimen.

Volviendo a la situación local, otras opciones:

d.- ya que hablamos de guerra (metafórica) -hay que tener este hecho en cuenta-, debo decir que también habrá posguerra. Y tanto da que el resultado sea independencia como que no lo sea. En cualquier caso, las consecuencias del conflicto perdurarán durante más tiempo de lo que el conflicto dure per se. Me estoy refiriendo a un término que nos llevaría hasta el 2038 con secuelas, incluso con independencia conseguida legalmente.

Es decir, tanto si hay referendum como si no lo hay, como si hay una declaración unilateral de independencia, como si no hay nada de nada, habrá una posguerra. El asunto es si el gobierno central proseguirá con sus afanes recentralizadores hasta aniquilar el estado de autonomías, que es lo que desde la época de Aznar se viene haciendo.

¿Por qué duran tanto los conflictos?

La acción de los políticos, postergando la solución de los problemas, causa daños irreversibles. Es decir, pensando en las consecuencias futuras, no es lo mismo la resolución pronta y audaz de un conflicto que una reacción tardía, o a destiempo, y después de haber estado apretando las tuercas para nada.
Es en estos casos en los que se ve a qué atienden los políticos: si a proteger su poltrona, a costa de vivir de la eternización de los problemas que no resuelven, o si a facilitar soluciones con visión de futuro que favorezca a los pueblos.

Otro escenario, otra opción:

e.- la tensión generada por quienes no quieren mover nada y por quienes arriesgan su imágen pública en pro del soberanismo está facilitando la entrada de otros actores en escena, los cuales acechan como buitres carroñeros, ya sea de carne de soberanistas o de inmovilistas. Es decir, hacen crítica de lo que otros hacen mientras ellos se mantienen parapetados en una neutralidad sin riesgo. Viven de lo que otros arriesgan y ya les va bien así, por más que digan que lo de los demás es un disparate.

Seguramente hay más opciones. Y también es posible que lo que ocurra no esté recogido por ninguna de las hipótesis que acabo de expresar. Lo que vaya viniendo, especialmente a partir de noviembre y hasta bien entrado el 2017, será debido a una concurrencia de factores, algunos de ellos imprevisibles, sorprendentes, de esos que por inusitados nadie puede haber imaginado. Las encuestas de intención de voto que tanto proliferan estos días pueden quedarse obsoletas a la que un acontecimiento chocante y no previsto se produzca.

Y para acabarlo de adobar, lo intuyo, este asunto no es algo que afecte a lo local únicamente. Se avecina la muerte del estado-nación y surge el estado-cluster. Para ello harán falta detonantes, alguno de los cuales ya se está dando. Es decir, macro-regiones o mega-clusters, una forma de hibridación entre lo público y lo privado, entre empresas e instituciones. Aunque, si lo miramos bien, ya está funcionando entre bambalinas. Este asunto de los clusters lo he tratado en este blog relacionándolo con la gran conjunción entre Urano y Neptuno, que es la que sirve para poner la alfombra a un nuevo paradigma de cooperación-competividad entre lo que aún está en manos del estado y lo que ya está en potestad de las empresas. Pronto veremos funcionar una idea nueva de gobernanza, la cual tendrá muchos parecidos a la estructura de los estados feudales de la edad media. En realidad, como ya se pueden imaginar, vamos a ella, a una nueva edad media, al menos en las fases iniciales de ese nuevo paradigma, con una neo-burguesía pujante que aprovechará los descuidos de la burguesía heredada del paradigma generado por la Revolución Francesa y por la división de poderes.

Intuyo, pues, que de lo que he tratado va de eso, de un cambio mayor que empezará a activarse a partir de cambios pequeños, de los cuales veremos su verdadero significado según pase el tiempo. El periodo de tiempo en que este surgimiento va a tener lugar será el que da título a esta parte 5 de La agenda roja.

En próximos artículos trataré de cómo el ciclo neoliberal (1982-2020) ha servido para matar al estado. En concreto, estos artículos están insertos dentro de la serie La Conspiración de Libra, cuyas partes publicadas están disponibles en este blog.