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sábado, 6 de julio de 2013

El astrólogo de Franco

Andaba yo soñando y, zas, en estas me viene un recuerdo de un astrólogo que aparecía mucho en la televisión franquista. Se llamaba Rafael Lafuente. Me acuerdo mucho de él. No sé por qué razón, en el sueño se me superponían las imágenes de Rafael y Franco. De ahí que me de por decir que Rafael era el astrólogo de Franco. Lo que no puedo imaginarme, ni aún en sueños, de momento, qué tipo de conversaciones podrían tener Franco con un astrólogo como Rafael. En fin, procuraré hacer  una petición de sueño clarificador. Incluso se podría plantear escribir una novela o guión de teatro con ambos personajes. Sería una forma de psicoanálisis acerca del poder, por ejemplo, aunque, eso sí, defendida desde dos posturas muuuuuy diferentes.

Por cierto, tengo el honor de conocer al hijo de Rafael, Juan de la Fuente, en cuyo blog hace una mención a su padre y a un escrito lamado "Mensaje a los tecnólogos". (Clicando sobre entrecomillado podrán acceder al artículo en cuestión).


Mientras hago este recordatorio, me viene el ciclo de casi 40 años. En otras entradas de este blog dediqué diversos artículos al respecto de la influencia en la historia de la España contemporánea. Más o menos, decía en ellos, que los ciclos de +- 39 años marcan puntos de inflexión críticos. Hasta tal punto es así, que veríamos, por ejemplo, que son 39 los años que van desde el inicio de la toma del poder por parte de Franco en 1936 hasta su muerte en 1975. Si nos para atrás, nos encontraríamos que si quitamos 39 años a 1936 nos iríamos a la guerra con Estados Unidos, la cual puso fin al periodo colonial español iniciado a partir de 1492.



Ahora, atención, estamos a punto de concluir otro ciclo de 39 años. Si contamos 39 desde noviembre de 1975 nos vamos a casi ahora mismo. Es decir, que estamos en las últimas.

Si van a google o al buscador de este blog y teclean "39 astromanager España", se encontrarán con los escritos que versan sobre ello con más detalle.


Y ya que estamos aquí, les paso a un enlace que muestra el juramento de Juan Carlos I ante Franco, en el que acepta la sucesión en 1969. En su discurso, lo pueden ver a partir del minuto 2, afirma, con especial intensidad, su fidelidad a los principios del Movimiento, con todo lo que ello comportó y comportará a partir de aquel momento y hasta ahora.

domingo, 15 de julio de 2012

La caida de la monarquía

1.- La caída de la monarquía.
En estos próximos años (o meses) asistiremos a un proceso de declive de las formas de gobierno en España. La desafección política va a más y es imparable el deterioro. Se trata de una acumulación que viene de antiguo -desde la primera mitad de la década de los 90-. Esa etapa fue el inicio de todo lo que nos está ocurriendo ahora. Me refiero a la percepción ciudadana del fenómeno político, además de la situación económica. Lo ocurrido recientemente con el caso Urdangarín y la cacería en Africa ha puesto de manifiesto algo que ya estaba ahí.
Así, pues, me referiré ahora al posible calendario de los hechos que van a ir precipitando la situación.

La monarquía puede caer, y caerá, por alguna de las siguientes razones: 
- El monarca enferma de gravedad, abdica, muere o, incluso, puede ser asesinado.
- El monarca decide marchar, es derrocado o se produce un golpe de estado.
- El monarca marcha porque acepta que su función, de acuerdo a lo ocurrido en la transición de la dictadura a la monarquía, se ha agotado.
- El gobierno convoca un referendum acerca de un posible paso de la monarquía a la república.
- Europa hace presión sobre la forma de gobierno existente en España, recomendando y apoyando la formación de comunidades-nación independientes. Todo ello haría inviable la pervivencia de la monarquía. La independencia de Catalunya o Euskadi pondría en evidencia su caducidad, y no solamente para estos territorios. El futuro gobierno único europeo hará posible el emerger de las comunidades-nación históricas.

Puede suceder cualquiera de los eventos relatados, o una combinación que aglutine a algunos de ellos en un sólo. En cualquier caso, el desenlace será favorecido por un momento particularmente intenso que detallo a continuación.

2.- La agenda de la crispación.
En otros posts les comenté que el mes de julio traería unos días especialmente crudos. Supondrá el punto de inflexión de un camino sin vuelta atrás. La semana más intensa será la que está a punto de iniciarse. Sin embargo, aún con todo, ésta no va a ser la más intensa. Todo el 2013 se presenta plagado de situaciones crispantes. En concreto, el periodo que va de marzo a julio puede dar lugar a un cambio histórico sin precedentes, debido a la intensidad con que los acontecimientos van a ir desfilando.
En definitiva, el periodo que va de ahora hasta el primer trimestre de 2015 va a quedar marcado en la memoria colectiva de forma particularmente intensa. Primero habremos de presenciar los hechos del 2013. Y, más adelante, las secuelas en forma de cambios políticos, económicos y sociales que van a dejar huella durante muchos años (como mínimo hasta el 2026).

jueves, 21 de junio de 2012

El poder del 39 en la historia de España

El 39, a parte de ser el número de una línea de autobuses que pasa cerca de casa, resulta ser importante en la articulación de la historia de España.

Entonces, pues, ¿qué tienen en común los siguientes años: 1898, 1936, 1975, 2014? Son muy importantes y coinciden con eventos cruciales.

Siguiendo ese orden, esos años tienen en común que la distancia de tiempo entre cada uno y el siguiente es de 38-40 años. Resulta que esos años marcan un ritmo, unos puntos de inflexión con los que la historia se articula. Digamos que el promedio es de 39 años, que son los que Franco estuvo en el trono. Si a 1939 le quitamos ese lapso de tiempo, ello nos lleva a un momento cercano al de la batalla del Maine, en la guerra hispano-norteamericana. Ese año supuso el final del llamado imperio español. Ya sabemos que el regimen de Franco tuvo una buena parte de sus argumentos en ese pasado imperial.
Sigamos. En 1936 se inicia la guerra civil española, 38 años después de la batalla citada. En 1975, 39 años después, Franco muere en la cama y Juan Carlos I primero es proclamado rey. Si a 1975 le añadimos ese mismo lapso de tiempo, vamos a parar al 2014, año que se presume crucial. En realidad, podriamos incluir el primer trimestre de 2015, para cuadrar con la matemática histórica.

Aún más. Si dividimos en dos partes el periodo franquista (1936-1975) nos vamos a 1955, el año en el que en España se estaba aplicando un sucedáneo del plan Marshall -una ayuda o, como se dice ahora, un "rescate", un pacto firmado con Estados Unidos un par de años antes-. En ese año, 1955, se ingresó en la ONU. Y ahí se cierra, también, el periodo en que España estuvo encerrada en sí misma. Empieza, pues, periodo de apertura internacional.
Si hiciéramos eso mismo con el periodo que va de 1975 al 2014, dividiéndolo por la mitad, iríamos a parar a 1994, en los años de la resaca post-olímpica de Barcelona y post-expo de Sevilla. En ese año está Felipe González como presidente del gobierno, en el principio de su declive. En 1994 Luis Roldán se da a la fuga y estalla el caso Banesto, con Mario Conde siendo señalado con el dedo, un hito crucial en la llamada cultura del pelotazo. Mientras tanto, Felipe González decía que se enteraba de lo que ocurría por la prensa. Ese año marca el principio del fin de la confianza en la política. El descrédito de los políticos se hace evidente ese año y la curva ha ido descendiendo. Y todavía descenderá más según vamos llegando al 2014 y primer trimestre de 2015.

¿Qué les parece? No me digan que el periodo que va del 2013 hasta ese primer trimestre de 2015 no va a ser interesante. Todavía queda margen para que los políticos hagan los posibles para caer más bajo.

autor: Jesús Gabriel