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martes, 15 de julio de 2014

La destrucción de Europa: 2015-2017

La destrucción (controlada) de Europa (2015-2017) y el ego de las naciones.

Empecé a interesarme por la astralidad de la Unión Europea (UE) desde hace un tiempo. Voy atando cabos, valorando ciclos, sopesando grandes momentos: 1950 (declaración Schuman) y 1992-1993 (puesta en marcha del Tratado de Maastricht), por ejemplo. También, cómo no, me pregunto si la actual crisis afectará al futuro de la UE.

Lo cierto es que los países, al igual que las personas, tienen su propio ego. La futura federalización de la UE pide que estos egos sean dejados de lado. Sin embargo, según vemos, desactivar estos egos cuesta un gran trabajo. Ojalá fuera posible borrarlos todos y crear uno nuevo, mayor, en el que cupiesen todos bien a gusto.

El ego de los países, ahora que se celebran los 100 años de la 1a. guerra mundial, es el que pone combustible a los conflictos. Por otro lado, estos egos son el resultado (o el residuo) de los viejos imperios (el británico, el francés, el austro-húngaro, el español, etcétera).
Es posible, pues, que en este proceso de construcción se produzca una destrucción estratégica de parte de lo hecho hasta ahora. Y hasta es posible que, para que esta destrucción resulte catártica, deba experimentarse dramáticamente. Es decir, que para seguir adelante deberemos asistir a un derrocamiento parcial del sistema. Y todo ello va encajando para que ello suceda en el lapso de tiempo que va desde finales de 2015 hasta bien entrado el 2017.

Más adelante, ya en el 2020, un año de grandes conjunciones, el proyecto europeo seguirá adelante con un renovado horizonte en perspectiva. Sin embargo, no será sino hasta el 2026 que la estabilidad del proyecto no será un hecho lo suficientemente sólido.

De la Europa del 2020 ya dejé constancia en algunos de los artículos de este blog. Tan sólo añadiré que ojalá durante estos próximos años, de aquí al 2020, se construya el terreno propicio para que los paraísos fiscales vayan pasando a mejor vida, para que la unión fiscal pueda ser una realidad, y que las elecciones al parlamento europeo sean la matriz del resto de parlamentos locales.

Dicho sea de paso, auguro el principio del fin de la era del petróleo en tres fases. La primera de ellas, durante el septenio 2017-2024. También, para el siguiente (2024-2031), la robotización y la implantación de la neo-máquina y de la biónica en lo que sería una auténtica revolución industrial (máquina de vapor -> ferrocarril -> internet y telefonía móvil -> robotización).

Es posible que el siglo XXI empiece verdaderamente en el 2020, y que lo debamos vivir hasta entonces sean los residuos y las consecuencias del siglo XX.

domingo, 17 de febrero de 2013

Aberraciones del mercado laboral

Aberraciones del mercado de trabajo y mala educación de fondo.

El año 1982 es importante por varias razones. Fue esa la época del gobierno Reagan-Thatcher, que dio lugar a lo que despues hemos ido viendo que era el culto al dinero. Se le ha venido a llamar neoliberalismo. En España empezaba el periodo gubernativo de Felipe González. Al cabo de poco hizo eclosión la llamada cultura del pelotazo.

De ese mismo año es la gran conjunción entre Saturno y Plutón, cronocratores de un ciclo de 38 años que acabará en el 2020. Están siendo, pues, unos años de gran estrés histórico. Este aspecto, el de Saturno y Plutón, además, se le relaciona con las grandes finanzas, la acumulación de riqueza en manos de una élite -élites extractivas se las llama-, con la relación entre Israel y el Islam, con el vaivén de los precios del petroleo. Este ciclo alcanzó su cuarto menguante crítico en el 2010. Mientras no lleguemos a la siguiente conjunción, la economía seguirá un ritmo conservador.

También, alrededor de 1982, empieza una etapa que marca el descenso de la creación de empleo desde el sector privado. Como a cambio se sigue creando más empleo desde el sector público, el mundo del trabajo -la tasa de paro- no lo registra con la evidencia que vemos ahora. A partir de ese 2010, punto de inflexión crítico en el mencionado ciclo, cuando empiezan los recortes, es cuando vemos que el empleo estaba prácticamente fiado a las inversiones hechas mayoritariamente con dinero público.

Así, pues, en este sentido no habrá grandes cambios de aquí al 2020. Esto lo digo porque este ciclo está en fase decreciente hasta esa fecha.

Otro detalle de interés es que en esos años, alrededor de 1982, es cuando se produce la gran incorporación de la mujer al mercado laboral. Esta incorporación se hizo fuertemente y sin haber previsto o atendido la más que necesaria conciliación entre vida laboral y vida familiar. A partir de esta década, y por las razones antes señaladas, los hijos son educados fuera de casa, con todo lo que ello supone. No juzgo la pertinencia moral de este hecho. Tan sólo apunto a que la educación de los niños, a partir de esta época, fue fiada primordialmente al sistema. Ello supone un menor contacto, tanto de tiempo como de calidad, con los padres. Entonces, pues, los niños han sido educados por el sistema, más que por sus padres, lo cual le ha añadido mayor disfuncionalidad. Ello me da pie a considerar hasta qué punto un sistema educativo pobre ha podido generar indirectamente la crisis que estamos percibiendo y viviendo actualmente.

Esta coyuntura, además, ha supuesto que la mujer ha sido explotada en pro de un desarrollo profesional que sólo es satisfactorio para una minoría de casos. Por otro lado, el hombre no ha sido consciente de que era menester una nueva cultura de relación entre géneros. La mujer trabaja el doble y el hombre, por lo general, sigue sin compartir responsabilidades domésticas. Tampoco favorecen las largas jornadas laborales, puesto que en España hay una cultura del presentismo -estar muchas horas equivale a trabajar más-. En realidad, España es el país de la UE en donde se trabajan más horas y se produce menos. O sea, que no somos un portento en eso de aprovechar el tiempo.

En la Carta de la conjunción entre Saturno-Plutón -calculada para Barcelona-, que, repito, seguirá vigente hasta la siguiente del 2020, vemos que la mujer está invisibilizada. Es decir, no favorecida por la incorporación al mundo laboral. Lo  vemos en la posición de la Luna en Casa 12. Eso sí, está en Leo. Promesas de desarrollo personal las hay, claro, pero con un precio que es la abnegación con poco retorno.
Se le puede sacar más punta. Vemos, con Urano en Casa 4, por ejemplo, la gran cantidad de divorcios y transtornos familiares.
La cuadratura entre los luminares augura una gran desconexión entre el pueblo y las instituciones. También, como no, un vaciado del poder que tenían los gobiernos en pro de eso que llaman mercado.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

La riqueza de las naciones y la triple conjunción de 2020

En marzo de 1776 Adam Smith publica "La riqueza de las naciones", un libro que rubrica el final del mercantilismo de los siglos anteriores e inaugura el liberalismo, que es como decir el capitalismo que todos conocemos. Lo curioso del caso es la connotación astral que se da en ese año y la que ahora tenemos encima de nuestras cabezas.

En aludido en otros posts a eso que llaman "crisis económica" o "crisis financiera", en el sentido que son nombres que se le ponen a una situación perturbada en función de los efectos generados. Dicho de otro modo, llamamos a lo que ocurre según apariencias. Como quienes se aprestaron a definir lo que viene ocurriendo desde el 2008 son economistas, el lenguaje con que nos referimos a eso que ocurre es pro economicista. Y lo vamos repitiendo, como si lo que ocurre no pudiera tener otra naturaleza que la económica.

Se va viendo, y más de unos meses para acá, una mayor preocupación por ser más finos y sutiles en los diagnósticos. Debe ser por eso que se está produciendo un gran debate alrededor de los conceptos de mercado, el papel que se le ha dado y su relación con lo político, la economía real, el poder del dinero por encima de otros valores y el estado del bienestar. En definitiva, un repaso a la cosmovisión que nos ha llevado hasta aquí.

La perla de la que les quiero hablar es que el sistema operativo del mundo en el que estamos, especialmente en lo económico, en lo político y en lo social, deviene primero del mercantilismo de los siglos XVI y XVII, momento en el que el rendimiento de los descubrimientos de ultramar del siglo anterior, y de sus respectivas ocupaciones por parte de las potencias europeas, empieza a generar más y mas ingresos en dirección a las arcas del tesoro, la riqueza, de esas naciones. Y es en eso que llegamos a marzo de 1776, año en el que Adam Smith publica el libro que inaugura la concepción de le economía que ha influido sobre el mundo desde entonces.
Bueno, pues la perla es que en ese año estaba Plutón en Capricornio, Saturno en Libra y Júpiter en Géminis, como ahora mismo. Ello da como para contemplar cómo economistas, pensadores, filósofos e historiadores están considerando el asunto de la crisis desde una perspectiva más profunda que la que hasta ahora se había percibido.

Aunque es dada la fecha de 1820 -con Plutón a punto de entrar en Aries- como la del inicio del sistema capitalista, es la obra de Adam Smith la que contiene todo lo que luego se irá desarrollando.
Por cierto, alrededor de 1820 se formó una aproximación entre Júpiter, Saturno y Plutón. Esta combinación se vuelve a formar en el 2020.

Curioso, ¿no?

Por cierto, Adam Smith y Santiago Niño Becerra, también economista, son géminis.