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sábado, 6 de julio de 2013

El astrólogo de Franco

Andaba yo soñando y, zas, en estas me viene un recuerdo de un astrólogo que aparecía mucho en la televisión franquista. Se llamaba Rafael Lafuente. Me acuerdo mucho de él. No sé por qué razón, en el sueño se me superponían las imágenes de Rafael y Franco. De ahí que me de por decir que Rafael era el astrólogo de Franco. Lo que no puedo imaginarme, ni aún en sueños, de momento, qué tipo de conversaciones podrían tener Franco con un astrólogo como Rafael. En fin, procuraré hacer  una petición de sueño clarificador. Incluso se podría plantear escribir una novela o guión de teatro con ambos personajes. Sería una forma de psicoanálisis acerca del poder, por ejemplo, aunque, eso sí, defendida desde dos posturas muuuuuy diferentes.

Por cierto, tengo el honor de conocer al hijo de Rafael, Juan de la Fuente, en cuyo blog hace una mención a su padre y a un escrito lamado "Mensaje a los tecnólogos". (Clicando sobre entrecomillado podrán acceder al artículo en cuestión).


Mientras hago este recordatorio, me viene el ciclo de casi 40 años. En otras entradas de este blog dediqué diversos artículos al respecto de la influencia en la historia de la España contemporánea. Más o menos, decía en ellos, que los ciclos de +- 39 años marcan puntos de inflexión críticos. Hasta tal punto es así, que veríamos, por ejemplo, que son 39 los años que van desde el inicio de la toma del poder por parte de Franco en 1936 hasta su muerte en 1975. Si nos para atrás, nos encontraríamos que si quitamos 39 años a 1936 nos iríamos a la guerra con Estados Unidos, la cual puso fin al periodo colonial español iniciado a partir de 1492.



Ahora, atención, estamos a punto de concluir otro ciclo de 39 años. Si contamos 39 desde noviembre de 1975 nos vamos a casi ahora mismo. Es decir, que estamos en las últimas.

Si van a google o al buscador de este blog y teclean "39 astromanager España", se encontrarán con los escritos que versan sobre ello con más detalle.


Y ya que estamos aquí, les paso a un enlace que muestra el juramento de Juan Carlos I ante Franco, en el que acepta la sucesión en 1969. En su discurso, lo pueden ver a partir del minuto 2, afirma, con especial intensidad, su fidelidad a los principios del Movimiento, con todo lo que ello comportó y comportará a partir de aquel momento y hasta ahora.

miércoles, 16 de enero de 2013

El estrés de la Historia

El estrés social y sus ciclos.

¿En qué se parecen las épocas que rodean a estos años: 1820, 1876, 1932 y 2013? Se trata de épocas que corresponden a puntos de inflexión que conllevan una gran similitud histórica. Hay un factor en común: alrededor de esos años la sociedad vivió momentos de gran incertidumbre, conmoción social, crisis y consecuencias graves debidas a la improvisación y a las prisas. Se trata de un ciclo que afecta prioritariamente al devenir de la historia europea. Son como pasos por el cuello de una botella. Se repiten los patrones, se repite el estrés ante circunstancias históricas difíciles de encarrilar. 

Alrededor de 1820 Europa vive un periodo revolucionario. En España se inicia el trienio liberal, que acabó dando lugar a la restauración del absolutismo monárquico. Por otro lado, una buena parte de las colonias hispanoaméricanas existentes consiguen su independencia. Se podría decir que el declive de lo que fue el imperio español alcanza aquí un pico importante.
Los Estados Unidos compraron Florida a España. Era la época de Fernando VII (en 1819).

En 1876 se instaura la 1a. República en España, que duró poco tiempo, hasta la restauración borbónica encarnada en Alfonso XII. Se promulgó la Constitución de 1876, la cual estuvo vigente hasta 1931. En esos años se fundó el Partido Socialista Obrero Español.
En el año anterior, 1875, Francia también empezó a ser República.

En 1932 Freud publicó "El malestar en la cultura", todo un augurio de los tiempos que venían.
Se (re)instaura la Generalitat de Catalunya, presidida por Francesc Maciá (en la foto). Poco antes, el mismo Francesc Maciá había proclamado la República Catalana desde el balcón del Palau de la Generalitat, que acabó en nada debido a las presiones de Madrid.
Catalunya dispone ya de estatuto de autonomía, cosa que fue objeto de boicot desde distintos puntos de España, especialmente Castilla.
Alrededor de esos años se fundaron Esquerra Republicana de Catalunya y Unió Democrática de Catalunya.
Obviamente, estos años son los de la restauración de la República en España.
Poco antes de ese año, en 1929, se produjo el crash de las bolsas de New York, lo cual dio lugar a una crisis económica que duró toda la década de los años 30.
En 1933, Hitler es elegido democráticamente.

Cada uno de los años citados, como bien se ve, fue el epicentro de gran convulsión política, económica y social.

Alrdedor de 2012-2014 se vive el epicentro de la actual crisis. Se repiten aquí muchos de los elementos que ya existían en los años citados.
En España, al menos, estamos viviendo una crisis económica, política y social, con el índice de paro que aumenta sin cesar. Y me pregunto yo ahora: Si en esos años se produjo un advenimiento de la República, ¿puede volverse a repetir durante estos años? ¿volverá España a ser republicana?. También, cómo no, el conflicto entre España y Catalunya. ¿Habrá alguna posibilidad de hacer las cosas con cierta paz, cohesión, con un mirada de largo y amplio alcance, y sin dejarse arrastrar por las prisas, por las emociones y por las presiones de todo tipo?

Si la ciencia de los ciclos nos puede servir de algo es a no repetir los errores. El primero de ellos fue la improvisación y las prisas que caracterizaron esas otras épocas.
Por cierto, todas ellas caracterizadas por una cuadratura entre Urano y Plutón, dos agujas del gran reloj con que el sistema solar nos ilumina. ¿Podremos actuar con la calma y la serenidad que la situación requiere, aún siendo particularmente estresante?

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Abdicación e independencia de Catalunya.

Para que un sueño se convierta en realidad no hace falta tomar decisiones, tan sólo no impedir que su poder haga todos los ajustes que necesita para encarnarse. Sin embargo, para que una ficción llegue a ser real sí que es necesario tomar decisiones y mantenerse coherente con ellas.

¿Q pasaría si Catalunya, una vez realizado el referéndum y alcanzado el sí necesario para secesionarse de España, y aprovechando las reacciones históricas que ello va a generar, se lo pensara otra vez y decidiese poner condiciones que hasta ahora nadie ha puesto a las claras encima de la mesa? 
¿Qué pasaría si Catalunya, una vez hecho el referéndum, decidiese abdicar de su independencia a cambio de disponer de las mismas potestades que siendo independiente?

En el artículo anterior planteaba que podría haber dos planes en lo referente al proceso en pro de la independencia de Catalunya. Seguiré un poco más con la política-ficción en cuanto a cómo vincular el plan A con el plan B...

Catalunya ha apostado por convocar un referéndum sobre su independencia. Dado que el pacto fiscal no ha prosperado, se ha optado por plantear el asunto de forma radical. Este planteamiento, ay, ha dado lugar a emociones muy vivas, tanto por parte de quienes están a favor como de quienes están en contra de la secesión. Cuando hay emociones, hay peligro de enconamiento, dogmas, miedos, reacciones defensivas y reacciones agresivas. Sin embargo, con imaginación se puede ir más allá y construir nuevas soluciones. El problema serán las emociones, tan anidadas a lo largo del tiempo.
  
Si lo que quiere Catalunya es ser dueña de su potencial, la independencia puede ser una solución, aunque no la única. La otra solución es la del estado federal, por ejemplo. Sin embargo, para que la solución federal pudiera tener visos de convertirse en realidad, el empuje de los independentistas es absolutamente necesario. Sin este empuje no pueden producirse las consecuencias que se necesitan para que España se mueva de su zona de comodidad, madure y se reinvente a sí misma.

La federalización pasa por clausurar la etapa borbónica. Es decir, una vez celebrado el referendum, y ganada la opción del si a la independencia de Catalunya, la corona va a perder definitivamente su razón de ser. Muy posiblemente ello lleve a una abdicación, una dimisión y un cierre definivo de etapa. A partr de ahí España podría replantearse una reinvención en toda regla. De no hacerse, no sólo caería la monarquía sino su identidad. Para evitar llegar a este punto, sería menester una segunda transición, la de verdad. Un trueque de sacrificios: España renuncia a ser monárquica y Catalunya renuncia a su independencia. El resultado final es que España sigue siendo España y Catalunya negocia su entronque desde una posición tan ventajosa como si fuera independiente.

De este modo veríamos que el plan A y el plan B son una misma cosa con dos manos que se necesitan mútuamente para construir un futuro en paz y sin los agravios que vienen arrastrándose desde que se inició el reinado de Felipe V y que no ha cesado hasta ahora. La abdicación de Juan Carlos I sería un símbolo que daría un vuelco a una historia que lleva 300 años clavada en el pecho.

A partir de ahí, la cuestión a resolver giraría en torno a qué hacer con las emociones y las expectativas desatadas por la promesa por parte de los actuales políticos en relación al proceso independentista. Sólo se me ocurre una respuesta: pedagogía sin parar. Pedagogía para la independencia, para la federalización, para la finalización de la etapa borbónica, etcétera. Pedagogía para todo y sobre todo.

Si lo importante es que Catalunya sea dueña de su potencial, hay soluciones, pues el potencial las generará. El asunto es ir más allá de la literalización al pie de la letra de las opciones políticas. Lo importante es llegar a conseguir el objetivo. La independencia o la federalización son sólo medios. El objetivo es la plenitud y el desarrollo del potencial.

lunes, 24 de diciembre de 2012

El plan B y el foso de los cocodrilos

El plan B para la independencia de Catalunya.

En España estamos a punto para asistir a la segunda transición. La primera, la que vino a resultas del final de la dictadura, la del café para todos, fue un acuerdo de mínimos que nos dejó dormidos durante unos cuantos años. Mientras estuvimos así se celebraron diversos fastos, como los de 1992, surgió la cultura del pelotazo y todos nos creimos que un pisito en propiedad iba a llevarnos a tocar el cielo con las manos. El caso es que el plazo de aquella transición está a punto de expirar. Un síntoma claro de ello es el proceso de independencia de Catalunya, el cual llevará a poner la relación con España en un cuello de botella muy estrecho. Esta situación pondrá a prueba el aguante y la solidez de las actitudes.

En otros artículos publicados en este blog ya dejé bien argumentados temas como el de la abolición de la monarquía borbónica o el del proceso soberanista. Una cosa llevará a la otra (y viceversa).

Sin embargo, en lo referente a la independencia de Catalunya, como la cuenta atrás no se ha iniciado en firme es posible que se planteen alternativas en relación al plan propuesto.
Antes de describir cuáles pueden ser estas alternativas comentaré que de si lo que se trata es de que Catalunya disponga de mejores instrumentos que garanticen su desarrollo, pase lo que pase, la respuesta es sí.

Aquí van las 3 alternativas (bueno, en realidad sólo son 2):

Plan 0. 
El proceso da vuelta atrás y nos situamos en donde estábamos. Esto es imposible. Entonces, pues, nos quedan como alternativas viables estas otras dos.

Plan A.
El proceso continúa su curso. En Catalunya se celebra el referéndum y gana la propuesta independentista con mayoría muy holgada. Ello hace entrar en crisis a la Corona. En estas, el rey abdica en su hijo por motivos de salud, el cual propone un referendum para validar si la monarquía sigue siendo del gusto de los españoles. Y hasta es posible que ni convoque referendum y se pongan a hacer las maletas, si es que no las tienen ya hechas. El caso es que Catalunya empieza a elaborar su constitución de tal manera que encaje con las pautas indicadas por la UE. Finalmente, Catalunya es independiente.

Plan B.
Visto que el proceso conducente a la independencia de Catalunya es imparable, y justo antes de que las posiciones se enconen más de lo que están, alguien propone echar la monarquía borbónica al foso de los cocodrilos y proclamar una república federal en la que Catalunya dispondría de hacienda propia y de todo aquello que hubiera conseguido con la independencia plena. La propuesta cocodrilística triunfa y todos contentos. España continua siendo España y Catalunya consigue que le quiten las cortapisas de las cuales se queja y con las que argumenta su anhelo de independencia.
Esto de echar carnaza a los cocodrilos no es nada nuevo. Ya ocurrió con Madoff y con Millet, por poner dos ejemplos recientes.

Tanto si prospera el plan A como si lo hace el plan B, el resultado se notará en las mismas fechas. En concreto: 2014 y 2017. Más adelante, con el proceso que atañe a la Unión Europea revisado a fondo, como resultas de la crisis del euro y con la economía más controlada y apaciaguada, se dará pie a una federalización de las regiones (euro-regiones). Es decir, se reorganizará todo para que la cooperación entre comunidades se sustente en afinidades y no en discordias. Ello quiere decir que tanto si Catalunya se federaliza como si se independentiza, el camino a emprender nos va a llevar al mismo sitio. Estoy hablando del trienio 2023-2026.

Dicho de otro modo: si predominara el plan B, y eso lo iremos viendo en la medida en que Catalunya apuesta con fuerza por el plan A, España podría sacrificar la corona y Catalunya podría sacrificar la independencia. De este modo, España no se desmembraría y Catalunya obtendría lo que necesita. El asunto es cómo los políticos podrán dejar contentos a ese amplio sector de personas que apoyaron la literalidad de la promesa del proceso independentista. Sin duda que habrá que hacer mucha pedagogía y mucho marketing. Las argumentaciones deben ir en dirección a exponer la esencia de lo que Catalunya necesita, dejando de lado la literalidad de las formas concretas. Sin embargo, ay, las emociones se aferran tanto a esas literalidades: que si la corona, que si la unidad de España, que si la independencia de Catalunya, etcétera. Si la imaginación y la creatividad están para algo es para desafiar todas las literalidades.

viernes, 19 de octubre de 2012

El ciclo de la monarquía

La monarquía y sus ciclos.
x Jesús Gabriel, un astrólogo de Barcelona.

Al plantearme escribir esta entrada pensé en ceñirla únicamente al ciclo de la monarquía borbónica. Luego fui viendo que el ciclo al que me estoy refiriendo tanto afecta ahora como afectó en su día a los Trastámara, a los Habsburgo, etcétera. Es decir, que estamos hablando de un ciclo que rige la formación de imperios, con sus esplendores y sus declives. Nada es eterno, como así quisieran algunos, y todo vuelve después haberse ido. Me pregunto yo que si ahora cayera la monarquía, como ya ocurrió anteriormente, ¿qué pasaría? ¿volvería pasados unos años?

El ciclo de la toma y de la quita del poder.

Urano y Plutón reflejan la innovación y la potencia dominadora respectivamente. Se trata de fuerzas cuyo peso específico se percibe en las formas con que el poder crece, entra en crisis, muere o se da golpes contra sí mismo. Esto último lo vemos cuando facciones entre poderosos entran en lucha entre sí y hacen caer etapas de la historia de un país. Obviamente estas facciones utilizan la vida del pueblo como aliado estratégico.
Además de lo indicado, el movimiento combinado de las agujas del reloj representadas por Urano y Plutón indican un movimiento de unificación de poderes, de disgregación y de vuelta a una unificación diferente de la que había.

Por lo general, las conjunciones de estas dos agujas suelen definir finales y principios de ciclo. Los sextiles y los trígonos indican aumento del poder sin que haya oposión por parte de contrincantes. Las oposiciones suelen ser críticas y conllevan enfrentamientos. Y las cuadraturas son declives fuertes debidos a causas internas de la institución monárquica. Ahora, por ejemplo, tenemos una cuadratura que ya es exacta pero que alcanzará una intensidad mayor hasta el primer trimestre del 2015 debido a otros tránsitos que colaboran en ello. Hay que entender que el tiempo en que predomina una dinámica determinada no se ciñe a un año sino 2 o 3 a su alrededor. En el listado que viene al final de este texto está indicados los años en que los aspectos se hacen exactos. Sin embargo, el lector hará bien en aplicar este margen de 2 o 3 años.

Para no extenderme, me referiré a un dato curioso en relación a las conjunciones.

Todas los aspectos de conjunción, 4 en total, entre Urano y Plutón que se han dado desde 1455, año que supone el inicio de la construcción de los estados-nación modernos, se han dado en signos de Fuego, bien imperialistas todos ellos. En cambio, la última, la habida en 1965, fue en un signo de Tierra. Ya vemos cómo ha funcionado el mundo entre 1455 y 1965, a base de unificar y aumentar el poder en base a matrimonios de conveniencia, conquistas, expolios y colonialismo intenso. En cambio, a partir de esta última conjunción se percibe un cambio de tendencia. Al llegar la cuadratura exacta, en el 2012, el primer punto de inflexión crítico en el devenir del ciclo, vemos cómo el viejo paradigma del imperialismo monárquico entra en crisis y empieza a emerger el nuevo paradigma auspiciado por las ideas que empezaron a proclamarse alrededor de 1965, momento de arranque de un ciclo que se extinguirá en el 2104 en coincidencia con otra conjunción en signos de Tierra.

El ciclo de la monarquía borbónica.

La conjunción de 1710 coincide con la llegada de la dinastía borbónica, que procedía de Francia, a España. La conjunción de 1850 coincide con oleadas revolucionarias en toda Europa, lo cual supuso, obviamente, la caída de la monarquía y la fundación de nuevas formas de gobierno. En cambio, la conjunción de 1965 dio lugar a que en España se hiciera un referendum para validar la Ley Orgánica del Estado que acabaría designando a Juan Carlos I como sucesor de Franco.

Las cuadraturas, como señalé anteriormente, suelen coincidir con situaciones críticas. Y ahora estamos en una de ellas. Que empiecen a confesarse, por favor, que el periodo que abarca hasta el primer trimestre del 2015 promete ser de órdago (y nunca mejor dicho).

Curioso y apasionante, ¿no?

sábado, 13 de octubre de 2012

El crash del 2013 (4)

El crash del 2013 en Catalunya.

x Jesús Gabriel, un astrólogo de Barcelona.
 
Pronto hará 39 años del inicio de la transición, aquel periodo tan especial en la historia que puso fin a una época de 39 años de franquismo, el cual se inició 39 (+-) años después de la guerra de Cuba, final de la larga etapa colonial española. Muchos dicen que la etapa actual se parece a la vivida en España a finales del siglo XIX. Por otro lado, también se dice que aquella primera transción no fue completa, pues se hizo de manera que no se soliviantasen las heridas no cicatrizadas procedentes de la guerra civil y del franquismo posterior. Prueba de ello es que a día de hoy todavía se está debatiendo por el tema de la memoria histórica.

Prosigo. Estamos en pleno desmantelamiento de un sistema. Vivimos en crisis: recortes, reajustes, desigualdades sociales en aumento, corrupción política, obsolescencia institucional, etcétera. Para el próximo año se intuyen más recortes y, en consecuencia, reacciones sociales crispadas. El crash del 2013 en Catalunya es el mismo crash que afectará a España, a Europa, a Estados Unidos. Nada nuevo ahí. Sin embargo, mirando hacia el futuro nos encontramos con un movimiento en el horizonte: el proceso de autodeterminación e independencia en Catalunya.

Haciendo una retrospectiva -concepto antónimo al de prospectiva, por cierto-, vemos que, además del 2014 (+-), año de caducidad de la monarquía borbónica, constatamos que hacia el 2017-2018 se produce el mejor momento para promover cambios, ya sea a escala global como a escala local; y en este ámbito, en lo local, tendremos ahí una estación determinante en el proceso relacionado con la independencia de Catalunya.

Para esos años hay un despertar de las mismas huellas planetarias, lo cual detallo a continuación.


Argumentación astrológica


La situación que se está dando desde el 2008, y que se prolongará hasta casi finalizar la presente década, afecta al cuadrado cardinal -Aries, Cáncer, Libra y Capricornio-. En concreto, una cuadratura formada por Urano y Plutón, en Aries y Capricornio respectivamente, moviliza de forma crítica la actual situación. Al ser planetas lentos que forman ángulo muy de vez en cuando, podemos decir que los cambios con ellos asociados son poco frecuentes y de gran impacto futuro.

Lo curioso del caso es ver cómo la situación ahora activada -cuadrado cardinal- se había dado con anterioridad en Catalunya, tal y como queda reflejada en el mapa astral correspondiente al Decreto de Nova Planta, por poner un ejemplo. Tal decreto supuso la abolición de la legalidad catalana en beneficio de la legalidad unificadora auspiciada por la monarquía borbónica. En el mapa que ven ahí, constatamos que el grado 24-25 de los cardinales Libra-Capricornio va a ser activado intensamente a partir del 2017. Entre este dato y otros que he ido detallando en otros artículos de este blog, veríamos que el proceso de transformación del estado español es imparable. Ello va a conllevar un proceso muy intenso y crítico desde ahora y durante el resto de la década. Y no sólo es la declaración de independencia, lo cual puede suceder con relativa prontitud, sino lo que va a venir después con la reconstrucción del estado tras la secesión.

Un par de coincidencias curiosas:
• La primera está en el stellium de Virgo, que se repite tanto en el 11 de septiembre de 1714 como en los días en los que entró en vigor el estatut de autonomía de 1979 surgido de la transición.
• Ese stellium vuelve a estar en 1932, coincidiendo con la aprobación del primer estatut. También ahí, en esas mismas fechas, se repite un conflicto cardinal casi calcado al actual, con Saturno, Urano y Plutón como protagonistas de una cruz cósmica.
• La misma afectación que tendrá lugar en el 2013 se repitió con ocasión de la proclamación de la república catalana de Francesc Maciá.
• En 1641, con Pau Claris, se repite la afectación en el cuadrado cardinal.

Quien desee leer otros artículos en relación al periodo final de la monarquía y al proceso de independencia de Catalunya puede ir al buscador o a la caja de temas más consultados que encontrará en el margen derecho del blog.

El crash del 2013 (3).

El crash del 2013 en España.

x Jesús Gabriel, un astrólogo de Barcelona.
En la primera y segunda parte de esta serie les comenté cómo afectaban los movimientos celestes en los acontecimientos que se están a punto destapar en el 2013. Bien, en realidad, lo que va a ocurrir es una consecuencia lógica de lo que ya está ante nuestros ojos. Asistiremos, pues, a una agudización de los asuntos.

En el lapso de tiempo que va desde noviembre de 2012 hasta el primer trimestre de 2015, con un momento muy intenso entre febrero y julio de 2013, vamos a presenciar todas las claves de eso que viene ocurriendo desde unos años a esta parte y que a día de hoy todavía permanecen ocultas.

Todo ese dragón -en concreto, la cuadratura Urano-Plutón aderezada con Marte, Júpiter, etcétera- va a afectar de modo muy directo a, por ejemplo, la carta de la restauración de la monarquía borbónica, la de la Constitución española e, incluso, la del propio monarca. También el dragón lanzará su fuego sobre la carta que recoge el momento en que fue fundada la Comunidad Económica Europea (la UE), la de la instauración del euro y la que corresponde al ingreso de España en la UE.

Feliz 2013 (y siguientes).

martes, 9 de octubre de 2012

La soledad de Artur Mas


Las dos legislaturas de Artur Mas.
x Jesús Gabriel, un astrólogo de Barcelona.
En otro artículo de este blog expuse con detalle los momentos clave en el proceso que va a llevar a Catalunya a proclamar su independencia. En dicho artículo -La cara y la cruz-, escrito dos días después de la multitudinaria manifestación de la Diada, expuse un listado con las mejores fechas para dar brío al proceso. Esas fechas no fueron escogidas con afán predictivo sino en función de su eficiencia energética. Por otro lado, este asunto coincide con el declinar de la monarquía borbónica, la cual alcanzará en el 2014 (+-) su fecha de caducidad definitiva. Así, pues, coinciden aquí diversos considerandos que dan lugar a un marco muy inusual. De todo ello hablé en otro artículo -El poder del 39-, en el que establecía una relación de hechos en la historia de España que ofrece una curiosa perspectiva acerca de sus ciclos. En concreto: 1898, 1936, 1975 y 2014.

Por otro lado, en otros dos textos ofrecí las semblanzas respectivas de Artur Mas y Oriol Pujol respectivamente, las cuales complementan, junto con las antes citadas, lo que en este post les contaré.

Y a ello voy.

Los dos mandatos de Artur Mas.

Junto con la actual legislatura, a punto de extinguirse, a Artur Mas, si hace lo que dice en relación a su deseo de no volver a presentarse una vez alcanzado el objetivo, le quedan dos legislaturas enteras por delante. Este es el tiempo que media entre la situación actual y la situación estabilizada tras el paso por el cuello de botella que el proceso va a suponer. Por otro lado, y según mis estudios, el momento óptimo para la proclamación de un sucesor, presumiblemente Oriol Pujol, va a ser en el 2019. Esta suma de factores es lo que me da lugar a pensar que el proceso de transformación de la relación entre Catalunya y España va a ocupar esas dos legislaturas enteras.

Y ya que estoy hablando de Artur Mas, voy a atreverme a dar una pincelada acerca de cómo le van a ir estos años.

La primera legislatura, la que se va a iniciar tras las próximas elecciones, va a estar caracterizada por una puesta a punto de las alianzas internas y externas que serán necesarias para avanzar en los objetivos propuestos. El primer tramo va a ser el más delicado, 2013-2014, pues ahí se verá si existe la cohesión que el asunto necesita. Es posible que haya una falta de bloque, de coherencia o de honestidad tanto por parte de los correligionarios como por parte de aliados estratégicos que a día de hoy han hecho explícito su apoyo, o eso dicen. Dicho con otras palabras, puede haber cambios de parecer, dudas o actitudes poco firmes. Ello supondrá estar haciendo campañas internas y externas en pro de lograr y apuntalar la coherencia y la honestidad.
La situación mundial, agravándose en el 2013, hará que todo quede mucho más removido de lo que está y que acabe afectando de igual modo al proceso. La sensación de soledad será fuerte. Sin embargo, la soledad, la cual va con él desde que está en este mundo, es un valor añadido muy adecuado ante situaciones de desesperanza. Con ese valor no caben grietas que temer.

A partir del 2015 la situación entra en otra dinámica y la posición de Artur Mas demostrará que el apoyo al proceso por parte de la base social, política y empresarial es aún mayor.
Hay que decir que el proceso de independencia puede ayudar a precipitar el final de la monarquía, dando lugar a una crisis descomunal de la identidad española similar a la de 1898. En este sentido, atención al periodo que va desde ahora y hasta el primer trimestre del 2015.

El bienio formado por los años 2017-2018 es el más fructífero. Supone la consagración de Artur Mas como un político llevado por la fuerza de una idea que le ha ayudado a trascender las carencias experimentadas durante los años anteriores.
Y, como he dicho anteriormente, el 2019 se presenta como el año de la emergencia definitiva de la figura de Oriol Pujol como candidato presidencial a la Generalitat, siempre y cuando no emerja un liderazgo más potente formado por alguna figura de nuevo cuño, lo cual no sería de extrañar.

Y ahora, para acabar, me pregunto qué hubiera pasado si Artur Mas hubiera llegado a la presidencia de la Generalitat en el 2003; si, de haber llegado, ¿seguiría hoy? ¿No será que un orden ineludible lo ha orquestado todo para que pase lo que está pasando? Tengo la sensación de que el no haber llegado en el 2003 ha sido muy beneficioso para la idea que motiva este escrito. Bien, el caso es que, si todo sale adelante, más tarde o más temprano, será llamado por la historia.

martes, 2 de octubre de 2012

Deconstrucción de la independencia

¿Está relacionado el proceso de independencia de Catalunya con el declive de la monarquía, la crisis económica, el aumento del paro, la relocalización de la actividad empresarial y la viabilidad del euro?

x Jesús Gabriel, un astrólogo de Barcelona.

En otros posts -Calendario de los días finales- me he ido explayando en torno a dos temas: el proceso de independencia de Catalunya y la entrada en el periodo de caducidad de la monarquía borbónica. En los discursos convencionales, ambos eventos se suelen percibir, analizar y debatir por separado, como si uno no tuviera relación con el otro. También se debate por separado, por poner otros ejemplos, la viabilidad del euro, la naturaleza de la crisis financiera, la actitud de los políticos, la obsolescencia del sistema, la fuga del talento en dirección a otros países, la emprendeduría social, la reducción de los servicios sociales, etcétera. Son temas que coinciden en un momento excepcional, como si sus tempos se armonizaran para que de la unión surja una fórmula más adecuada a la evolución colectiva. No hay que olvidar que el mundo no la hacen las leyes humanas sino las de su naturaleza esencial, la cual, por otro lado, es la del cosmos mismo. En cuanto una ley humana se ve desbordada por la natural, y aquélla no hace los posibles para adaptarse a ésta, empezamos a sufrir y la vida se nos hace difícil.

No quisiera alargarme. La cosa empezó en realidad con el capitalismo mismo. Sin embargo, no me remontaré al siglo XIX sino que me situaré en la década de los 60, momento en el que el capital se empieza a deslocalizar. El dinero, que hasta ese momento estaba circunscrito a los territorios nacionales, se empieza a globalizar. Fue un momento clave en el que se produjo una gran conjunción. En otro post -El 2020 como referente- ya hablé de ellas y señalé que éstas suelen coincidir con migraciones de personas, de ideas, de dinero, de empresas, de modas y estilos de vida, de plagas, de enfermedades, de inventos, de soluciones, etcétera.

Después de la conjunción de los 60 vino otra, a principios de los 80, que es la que dio fuelle al capitalismo neoliberal cuyos efectos hacen poner las manos en la cabeza a más de uno. Ya saben, el culto al dinero. La conjunción de 1982 supuso un cambio de categoría en el mundo de las empresas. Sin ir más lejos, en Catalunya se acababa de experimentar un desmantelamiento de la industria textil, que migró a países del tercer mundo, y que cogió a los empresarios de aquel momento con el paso cambiado. Por otro lado, a partir de tal conjunción empezó a llegar emigración procedente de países asiáticos y africanos.

Con el cambio de década, ya a final de los 80 y principios de los 90, se produjeron sendas conjunciones, una detrás de otra, y nos dimos cuenta de lo rápido que el mundo estaba cambiando.

En el 2000 hubo otra conjunción, con la consiguiente migración o deslocalización de empresas, lo cual ya era una vuelta de tuerca más fuerte en relación a la tendencia experimentada a partir de la conjunción de 1992-93. En coincidencia con la implantación del euro, se empezó a percibir que el nivel adquisitivo iba bajando, lo cual empezó afectando a la población joven, la que se iniciaba en el mercado de trabajo. El paro iba aumentando. Y así hasta llegar al 2007-08, en el que se produjo un punto de inflexión crítico cuyo meridiano es el mismo con el que se formó la conjunción de los 60 y que  marca el punto de emergencia de una nueva conciencia. Visto desde este punto de vista, la actual crisis ya estaba en marcha desde hace 50 años. La causa acaso sea un discurso procedente de esa etapa, que nunca nos atrevimos a poner en práctica hasta ahora, justo cuando una crisis descomunal nos obliga a ello.

En el 2010 se produjo otra conjunción, la cual abre un ciclo medio de 14 años. Es la que más relación tiene con la emprendeduría, por un lado, y con el inicio de un proceso de reversibilidad empresarial. También, y debido a la naturaleza de dicho ciclo, dará lugar a una emergencia de la iniciativa libre. A Las deslocalizaciones, dentro de este ciclo de 14 años, van a volverse relocalizaciones, una vuelta que es un avance disfrazado de degradación del nivel adquisitivo.

Prosigo. Este ciclo que se inició en el 2010 pone en evidencia lo necesario de una renovación que favorezca las iniciativas arriesgadas, al tiempo que se la pone a las estructuras obsoletas, las que se quieren resistir a desaparecer. Este contraste puede dar lugar a un patetismo como pocas veces antes podríamos llegar a presenciar. Y es aquí en donde es posible empezar a relacionar los hechos.

La independencia de Catalunya no podría tener lugar de no ser por la crisis. España ha dejado de ser el cliente preferente de Catalunya desde el 2010. Como el empresariado catalán empezó el proceso de internacionalización años atras, empezó a constatar que los clientes que dan vida a la actividad empresarial ya no son españoles a partir de ese año. La posibilidad de obtener la independencia empieza a ser bien vista por el mundo financiero catalán. No hubiera sido posible plantear dicho proceso si las relaciones comerciales con España fueran lo favorables que eran antes del 2010.

Por otro lado, la monarquía borbónica está en su punto de caducidad (2012-2015). La unión de estos factores crea una coyuntura excepcional.

Añado otra cosa: El motivo para la deslocalización de empresas (catalanas, españolas, europeas) en dirección a países del tercer mundo está bajando de intensidad. La crisis y el paro en España y Europa facilitarán el retorno. Con un nivel adquisitivo bajando y con el paro creciendo sin parar es realmente factible que se produzca un reverdecer de la industria en suelo europeo. La rentabilidad que supuso deslocalizar empresas también va para abajo. Se habla, pues, de relocalización, retorno.

Por otro lado, la construcción de la futura federación europea favorecerá la emergencia de comunidades pequeñas que muestren agilidad, creatividad, inventiva, afán competitivo y complicidad con las directivas de la Alemania que impone el ritmo. Diganme ahora qué comunidades hay en España que reflejen estas características.

La próxima gran conjunción vendrá en el 2020, el de los prodigios, un año que va a dejar chiquito al 2012.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Desmantelamiento de la monarquía borbónica


Periodo de caducidad de la monarquía borbónica.
x Jesús Gabriel, un astrólogo de Barcelona.
Está muy entrelazado el final de la monarquía borbónica con el proceso de independencia de Catalunya, la crisis financiera, las incógnitas relativas al euro y los pasos que todavía quedan por dar hasta que la gran federación europea tome forma. Dicho de otro modo, el proceso de secesión de Catalunya no sucedería de no ser por el caldo de cultivo que se está dando en Europa en lo referente a la federalización y consiguiente cesión de las soberanías respectivas de los estados-nación que la componen. Ello quiere decir que si a Europa le conviene dicha secesión, esta conveniencia va a ser mucho más influyente que las apetencias de la España centralista con respecto a este asunto.

Por otro lado, España está entrando en un proceso muy parecido al que vivió en 1898, con la guerra de Cuba, que supuso el cierre de la historia imperial que se había iniciado en 1492. Para paliar esta pérdida, la mentalidad imperialista española se volvió puertas adentro, confinada sobre sí misma. Así, pues, la similitud que aquella época, la de 1898, con la que se avecina no es casual. En otro post -El poder del 38- indiqué lo importante que son los lapsos de +-38 años en la historia reciente de España. Ahí señalé que la misma distancia que hay entre 1898 y 1936 se repite entre éste y la restauración monárquica, y entre ésta y el 2014. Así, pues, todo apunta a que durante el año 2014 (+-) va a haber otro punto de inflexión crucial en la historia de España.
Por otro lado, tirando del hilo he visto que en épocas todavía más recientes se establece un vaivén en base al 6 y al 11 que afecta especialmente a la familia real. Así, pues, tomen nota de los siguientes años: 1969, 1975, 1981, 1992, 2003, 2009 y 2015. Vean que entre estos años se produce el siguiente ritmo: 6, 6, 11, 11, 6, 6.

A saber:

En 1969 Juan Carlos de Borbón es designado por Franco como su futuro sucesor.
En 1975 muere Franco y Juan Carlos le sucede.
En 1981 se produce el intento de golpe de Estado.
En 1992 se celebran los Juegos Olímpicos de Barcelona. Allí fue cuando se inició la relación entre Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina.
En el 2003 se anuncia el compromiso entre Felipe de Borbón y Letizia Ortiz.
En el 2009, en plena crisis financiera, Iñaki Urdangarín y Cristina de Borbón se instalan en Estados Unidos ayudados por el empleo que Telefónica procura a Iñaki, entre otras cosas. El 2009 es un año clave en las actividades fraudulentas que a Iñaki le han estado imputando.
El 2014 (+-) marca el año de la caducidad de la monarquía borbónica. O como mínimo, la de Juan Carlos I como rey.

La monarquía borbónica entra en su recta final.

El lapso de tiempo que se abre en el 2014, incluso ya antes, en el 2013, un año de órdago, va a coincidir con el proceso de secesión de Catalunya, con la ayuda de una coyuntura irrepetible en Europa, y el final de la monarquía borbónica. Todo ello nos acercará al 2017 (+-). El orden de los hechos hará coincidir el referéndum constitucional con la abdicación de Juan Carlos en su hijo Felipe, el cual será quien ponga punto final a la monarquía en España. Y todo ello de aquí al 2017 (+-).

Esta deducción a la que llego no se ampara únicamente en estos vaivenes numéricos sino en las posiciones astrales que atañen a los mapas fundacionales correspondientes a la restauración de la monarquía, al de la constitución española y a los del nacimiento de Juan Carlos de Borbón, Felipe de Borbón e Iñaki Urdangarín.