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sábado, 12 de noviembre de 2016

1659: Tratado de los Pirineos

En 1659 se firmaba el Tratado de los Pirineos. Tal evento supuso el fin de la Guerra de los 30 años, un conflicto internacional que se convirtió en la primera guerra mundializada. Una de las consecuencias está recogida en la Paz de Westfalia. La otra, en el llamado Tratado de los Pirineos, el cual supuso la amputación de Catalunya: la actual más la que quedó en manos de Francia tras la amputación. Así, pues, podríamos considerar esta fecha como el de la configuración de sus actuales límites geográficos. Tema importante, pues.

Basándome en que un acontecimiento como este genera una huella profunda en la colectividad, me dispongo a observar la carta astrológica correspondiente, puesto que en ella podemos ver la evolución posterior a través de los sucesivos tránsitos planetarios. Antes de ponerme a escribir sobre ello, les recordaré que en este blog he dejado escrito anotaciones que pueden tomarse como un complemento del presente artículo. Por ejemplo, las que hacen referencia al Decreto de Nueva Planta (16 de enero de 1716). Se pueden leer en este enlace:

Vemos en este gráfico que hay un par de acumulaciones planetarias: en Escorpio y en Capricornio. Ambos signos indican que hay una disconformidad y una resistencia a aceptar los hechos (Escorpio) y que tales hechos derivarán en enfrentamientos periódicos con las élites dominantes de cada momento (Capricornio). 
En relación a lo que encontramos en Capricornio, vemos la conjunción entre Quirón y Neptuno, que auguraba una herida espiritual incurable. Como nota curiosa, también se produjo esta misma conjunción en el inicio del actual proceso independentista, justo cuando el gobierno de Madrid emite su recurso contra el Estatut. Ha habido otros momentos interesantes coincidentes con esta misma conjunción. Por ejemplo, en 1879, año en el que se publicó el Diari Catalá, y que vino a coincidir con el gobierno liberal surgido de las elecciones de ese mismo año. La siguiente conjunción acaeció en 1945, el año de finalización de la segunda Guerra Mundial. En España, por consiguiente, estábamos en la posguerra civil y en la represión franquista. La siguiente, en el 2010, que, como he indicado, coincide con el inicio del proceso soberanista.

Sin embargo, lo que me llamó la atención en primera instancia fue la posición de Urano en el mapa correspondiente al Tratado de los Pirineos. Urano está en el grado 22 de Capricornio. Observando tránsitos posteriores, vemos que este grado fue transitado por primera vez desde 1659 por Plutón (un planeta muy conspirativo) en 1773, que coincidió con la llamada "revolta de les quintes". Se trataba de la primera vez que un sector de la población se alzaba en contra de las directrices que venían del gobierno. También hubo revueltas en 1845 y en 1870.

Ya en tiempo presente, vemos que Plutón se está acercando al grado 22 de Capricornio, cosa que no había ocurrido desde el mencionado 1773. Por lo tanto, pues, nos acercamos a otro momento histórico. La fecha de tal tránsito va a ser en el 2019, lo cual viene a confirmar que tal año va a ser el más determinante. Aunque, como ya comenté en otros escritos, a partir de diciembre de 2016 empezarán a activarse las circunstancias que harán posible que el 2019 llegue a ser lo que les acabo de comentar: de órdago intenso. Es decir, lo que hemos vivido hasta ahora es poca cosa si lo comparamos con lo que se avecina.

Mientras tanto, y como las cosas no suceden de un día para otro, les invito a que lean otros textos que también son complementarios, junto con el que les he sugerido más arriba. Para poderlos leer, acérquense, si así gustan, a estos enlaces:
Catalunya y el ciclo de 14 años.

Postscriptum:
Otro detalle interesante a tener en cuenta son los tránsitos de Plutón sobre el grado opuesto, el 22 de Cáncer. Vemos que cuando transitó por primera vez sobre dicho grado fue entre 1686 y 1688, que coincidió con la "Revolta dels Gorretes" y con una plaga de langosta especialmente mortífera.
La siguiente vez que Plutón transitó por este grado fue en 1931, el mismo año en el que Francesc Maciá proclamó la República Catalana.
Por tanto, pues, podríamos relacionar todos los hechos mencionados más arriba y vislumbrar una respuesta por parte de los catalanes en el 2019 en relación al proceso independentista.

domingo, 5 de junio de 2016

El ciclo de 14 años y sus connotaciones políticas (y II)

El interés por la política y el ciclo de 14 años (y II).

• ¿Son los partidos de izquierda parte de la élite extractiva que dicen querer combatir?
• ¿Podría haber alguna relación entre el pensamiento anarquista, la CUP y George Soros? 
• Ante lo que se avecina, ¿podrían llegar a convertirse España y Portugal en un protectorado único en manos de Alemania antes del 2024?


La primera parte de este artículo la dediqué a conjeturar acerca de lo importante que es el ciclo de 14 años para monitorizar el devenir de los asuntos públicos. Debo decir que esta combinación, la que forma el ciclo sinódico entre Júpiter y Urano, es sumamente conflictiva, aunque no siempre sus manifestaciones son tan intensas. Contribuye en esta intensidad que la conjunción con la que se inicia cayó en Aries, un signo que favorece la iniciación disruptiva de procesos e intereses sociales.
 
La conflictividad asociada a Júpiter y Urano viene dada por un anhelo de cambio que muy a menudo se queda en una mera declaración. Es decir, este ciclo pone de manifiesto un estado de opinión. Otra cosa es si este estado puede sedimentarse, solidificarse y dar lugar a los cambios que se proclaman y anhelan. 

Nos podríamos preguntar qué diferencia hay entre un ciclo Júpiter-Urano y otro Saturno-Urano. La respuesta es muy clara: el ciclo Júpiter-Urano tiende a psicótico -soñador-, mientras que el ciclo Saturno-Urano tiende a neurótico -materializador y controlador-. Sin embargo, además de estos dos ciclos, nuestras vidas transcurren envueltas de otros ciclos, tanto mayores como menores.

El caso es que me pregunto, dado que este ciclo guarda relación con un estado de incorformismo generalizado generado por la crisis financiera, si el mundo de las finanzas es el único que funciona piramidalmente. Es decir, si el término acuñado como "élites extractivas" es posible observarlo en otros contextos, además del económico y financiero. Mi respuesta es que sí, que hasta en los partidos de izquierda hay una élite extractiva que absorbe y capitaliza la energía de las personas. Es por ello que la función de todos los partidos políticos es encauzar, capitalizar, gestionar y dirigir estas energías. E incluso, hasta podría caber la posibilidad de que la función de los partidos, consciente o inconscientemente, sea la de impedir que lo que proclaman se convierta en realidad. Es decir: ¿son los partidos máquinas burocráticas diseñadas para entorpecer las dinámicas sociales?

¿Tienen los partidos políticos, especialmente de izquierdas, un ego tan descomunal que les lleva a dividirse eternamente? ¿No será que la dinámica de los partidos de izquierda es dar de comer a los de la derecha?

Y ya que estamos tocando el tema de los ciclos sinódicos entre Júpiter y Urano, ¿qué les parece si les digo que tanto Bakunin como George Soros tienen el mismo aspecto natal entre Júpiter y Urano? A mi me parece que entre los que se dicen anti-sistemas y los que manejan las finanzas globales hay un mismo perfil mental. Recordemos las acciones que George Soros tomó contra la Libra inglesa en los primeros años 90.
Así, pues, ¿es posible que entre los compañeros de la CUP y George Soros (o Ray Dalio, por poner únicamente dos nombres como ejemplo) haya algo en común en cuanto a motivaciones?

Otra pregunta que me hago es si en los próximos años, justo a partir de que se produzcan las grandes conjunciones del 2020, veremos como España y Portugal se convierten en protectorado único controlado por Alemania (o por la UE, si aguanta el tsunami que viene).

jueves, 19 de mayo de 2016

El ciclo de 14 años y sus connotaciones políticas (I)

El interés por la política y el ciclo de 14 años.


Hace un tiempo dediqué un par de artículos a conjeturar sobre el significado del ciclo de 14 años. En uno de ellos -el avance de la emprendeduría social- señalé que este ciclo está muy relacionado con la acción humana cuando ésta se orienta a alimentar causas públicas y movimientos colectivos. En el otro -Catalunya y el ciclo de 14 años-, señalé lo importante que es este ciclo en cuanto al asunto de las reivindicaciones nacionales. En concreto, el momento de inicio del ciclo concuerda con momentos clave que luego se desarrollan a lo largo de 14 años.

El actual ciclo se inició en el 2010. Su fase creciente va desde el 2010 hasta el 2017. Su fase de declive progresivo, desde el 2017 hasta el 2024.

Este ciclo, tal y como comenté, guarda relación con la emprendeduría social. Bajo este concepto podemos incluir los actos encaminados a crear empresas y onegés, a participar en movimientos cívicos y, tal y como ha quedado manifestado durante la primera mitad del ciclo, un mayor interés en temas relacionados con la política. Debo decir que el mayor problema relacionado con el ciclo actual es el anhelo de cambio social unido a una forma de actuar egoísta por parte de los aspirantes a protagonizar tales actos. Paradojas estas que, por cierto, están muy relacionadas con la naturaleza propia de este ciclo, y más cuando la conjunción de origen cayó en el signo de Aries. Deseo de avance social con un estilo impaciente y egocéntrico. Ello explicaría muchas de las luchas por tomar posición.

Por tanto, vamos a ver que en la mitad del ciclo, la que cierra el semiciclo ascendente y abre el semiciclo descendente, el interés por lo público o por lo político se detendrá e irá declinando progresivamente según transcurra el ciclo. Este dato es de gran importancia para quienes estudian el devenir de los procesos. Por ejemplo, en Catalunya, que aspira a ver aumentada la base social a partir de la cual aspira a conseguir su independencia. Esta base social, puesto que el ciclo está aún ascendiendo, puede crecer aún, aunque el plazo en que ello puede ser posible se circunscribirá, como indiqué antes, al periodo que va desde diciembre de 2016 hasta bien entrado el 2017. Ello quiere decir que una vez pase esta fase, y nos situemos en el inicio del semiciclo de declive, el capital humano, tan valioso durante la primera mitad, irá perdiendo fuerza.

El semiciclo que parecía revolucionario dará paso, a partir del 2017, al semiciclo reformista. Es decir, lo que caracteriza la primera parte del ciclo es la acumulación de recursos (el capital humano); en la segunda, en cambio, no hay tal acumulación, aunque será en ésta en la que los resultados se puedan dar.

Todo lo dicho en este artículo puede valer para cualquier país y para cualquier otro proyecto de cambio.

domingo, 17 de enero de 2016

La fase escatológica del capitalismo: 2008-2066


"En algún momento de la fase escatológica del capitalismo, desde el 2008 al 2066, se pondrá en evidencia hasta qué punto las avejentadas estructuras del estado-nación son perjudiciales para los intereses de la oligarquía global."



En el artículo anterior les comenté que el declive del ciclo capitalista conllevará una pérdida de absorción o de inclusividad –el paraguas que se va cerrando y protege a cada vez menos porción de ciudadanía-. O lo que es lo mismo: cada vez más sectores sociales van a ser empujados y excluidos, lo cual ayudará a que las cooperativas puedan florecer. Pura necesidad. Al final, de aquí a unos años, se irá produciendo una hibridación entre los restos de lo estatal, las cooperativas y los clusters. Las mega-regiones, concepto acuñado por Richard Florida, se construirán en base a estos pilares. Estas mega-regiones son incompatibles con los actuales estados-nación, tan burocratizados ellos.

Junto a los clusters, las cooperativas van a articular el nuevo feudalismo, el neo-feudalismo. En este nuevo paradigma, del cual surgirá el sistema que más adelante reemplazará al capitalismo, el valor mayor no estará definido por el dinero sino por las relaciones. Ello pondrá de manifiesto otro tipo de contradicciones, las cuales conllevarán otro tipo de luchas. Las espaldas no se cubrirán con dinero sino con relaciones. Las personas serán los activos y los elementos de la contabilidad, no las posesiones materiales. O lo que es lo mismo, el bienestar no se comprará con dinero sino con fidelidad. Tal bienestar se obtendrá, más bien, como consecuencia del paraguas relacional en el que uno sea capaz de habitar, más que la pertenencia a un estado. Lo cual dará como para pensar que cada cooperativa o cada clúster puede llegar a tener algo de logia o congregación. Incluso, debido a estas razones, hasta podrían estar politizados. Entraremos en el neo-feudalismo y en el neo-activismo.

Los partidos de izquierda, todo hay que decirlo, salvo excepciones, rara vez han dado apoyo al movimiento cooperativista. Puede haber varias razones:

a.- la izquierda es estatista, a diferencia de la derecha, que apuesta por apoyar la libre empresa y el lucro. Entendiendo como estatista una posición que ve en el estado un elemento de equilibrio y de soberanía.
b.- los partidos, tanto de derecha como de izquierda, ven en el cooperativismo una competencia que los puede eclipsar, pues amos ven en el estado el único paraguas posible.

Sin embargo, como estamos viendo desde hace años, el mercado ha sido convertido en el todo, en el poder omnímodo, o eso dicen, dando lugar a que las incompetencias y obsolescencias de los estados queden a la vista de todos.

Ya sea por estas razones, o por otras sin identificar, todo va a cambiar, incluso los partidos de izquierda. Entre otras cosas, porque el estatismo está en declive, de la misma manera que lo está el sistema capitalista. Capitalismo y estado –libre empresa e intervencionismo estatal- avanzan en paralelo. Aunque compiten, se contradigan y sean enemigos, cuando caiga uno caerá también el otro. La consecuencia de ello es que a la izquierda, y quizá también la derecha, no le quedará otro remedio que fomentar un modelo cooperativista.

En el 2023-2025 Plutón ingresará en el signo de Acuario y Neptuno lo hará en el signo de Aries. Lo vamos a notar. A partir de ese momento empezaremos a percibir un nuevo liderazgo más acorde con los designios y las mentalidades propias del siglo XXI.

También, en este 2016, nos afectará una cruz en signos mutables formada entre Saturno, Júpiter, Neptuno y Quirón, que llevará a las instituciones y a la economía a una crisis que dejará profunda huella para el resto del siglo. Si faltaba una mayor percepción de la obsolescencia del sistema, lo veremos aún más durante este año.
Escatología en estado puro.

miércoles, 21 de octubre de 2015

52 días de órdago



52 días de órdago



Antes de empezar, unas palabras previas a este escrito. Martin Armstrong auguró que a principios de octubre el mundo entraría en un crash debido al asunto de la deuda soberana. Su hipótesis es bien interesante, tal y como nos lo cuenta en el documental “El visionario”. En pocas palabras, propone que el mundo de las finanzas funciona con un ciclo basado en el número PI.  Sin embargo, y aún estando de acuerdo en ello, su augurio aún no ha sucedido, al menos en las fechas que él propuso. Es posible que su sistema admita un margen de posibilidades. Y, dicho sea de paso, Yanis Varoufakis también apunta a ese mismo ciclo, el que postula Martin Armstrong, excepto que se inspira en la mitología griega para poder cifrarlo y ponerlo en un contexto contemporáneo. Pues bien, partiendo de esta posibilidad, y viendo los tránsitos astrológicos que se nos vienen encima, propongo que el asunto va a detonarse en las fechas de las que hablo en este artículo.

Vamos a por ello.

Entre el 12 de noviembre y el 3 de enero vamos a experimentar con gran dramatismo el tránsito de Marte por el signo de Libra. Van a ser días de verdadera vorágine. Los momentos más intensos van a concentrarse especialmente entre los últimos días de noviembre y los primeros quince de diciembre.

Además del tránsito por Libra, el cual agudizará las tendencias de los eventos que hoy día percibimos, Marte se integrará formando una cruz con Urano, Plutón y Lilith justo en esos  días finales de noviembre y primeros de diciembre. Este tipo de conexiones suelen conllevar una acción que remueve los bajos fondos del inconsciente colectivo. De ahí que podamos deducir que durante este periodo llegaremos a presenciar acontecimientos imprevisibles, violentos, desmedidamente agresivos, intensos y desorbitantes. Incluso diría que miserables, además.

En cuanto a la influencia mundana de los aspectos que Lilith va a formar, les diré que son verdaderamente escandalosos, de revuelta y estupor. Por ejemplo, los casos Volkswagen, Deutsche Bank y Air France surgen públicamente con una conjunción de Mercurio con Lilith. El día de la detención de Bernard Madoff también había una conjunción múltiple con Lilith protagonista. Y estos días atrás, en los que también hubo esta misma conjunción, vuelve a aparecer el caso de corrupción que afecta al Partido Popular, con un agravamiento de las secuelas de la trama Gurtel, y a otros partidos hoy mismo, como CDC. Y los días iniciales en que se produjo la revuelta y acampada de los indignados coincidió con una conjunción entre Lilith y Urano.

Entonces, pues, tenemos la perspectiva de un aspectario especialmente intenso para fines de noviembre y primeros de diciembre. Cuando Marte entre en Libra, a partir del mismo 12 de noviembre, ya lo empezaremos a notar.

Dicho sea de paso, este tránsito de Marte en Libra servirá para abrir una caja de truenos que nos llevará a un 2016 y primer trimestre de 2017 que van a dejar historia para el resto del siglo y parte del siguiente.

domingo, 20 de septiembre de 2015

La agenda roja: 2015-2017 (4)

La agenda roja: 2015-2017 (4)

En las tres partes de esta serie he estado tratando de la situación política que afecta a la relación entre Catalunya y España, con el auge del independentismo de fondo. En concreto, en una de ellas, en la segunda, propuse un calendario que abarca de aquí al verano del 2017. En esta, en cambio, voy a proponer una mirada diferente en relación a lo que ha venido pasando y puede llegar a pasar. Para ello, les propongo un viaje al año 2010.

Llama un cliente.

En el 2010, una persona muy bien situada en la élite política local me pide que le ayude a visualizar un escenario independentista. Las preguntas eran la siguientes: Si nos movemos, ¿puede alcanzar Catalunya la independencia en los próximos años?; ¿es este tiempo adecuado para poner en marcha un movimiento que catalice a cuanto mayor número de sectores sociales?; ¿cuáles pueden ser las mejores fechas para encaminar mejor las acciones al respecto?.   Debo decir que yo no tenía mucho interés en el tema hasta aquel momento, de no ser porque mi cliente me indujo a investigar. También debo decir que en el 2010 ya estaba habiendo un caldo de cultivo propicio. Durante el año anterior se celebró el referendum independentista de Arenys, se fundó una asociación de empresarios con ideas afines y, para acabarlo de rematar, ya en el 2010, el Tribunal Constitucional dictó una sentencia adversa en relación a la reforma del Estatut. Todo ayuda y todos ayudan, incluso los que no quieren ayudar ayudan sin darse cuenta. Lo cual me lleva a pensar lo siguiente: el futuro es una construcción colectiva, hecha tanto por los que quieren A como por los que quieren B. Es decir, el futuro requiere que en el presente estemos compitiendo en ese laberinto social que es la vida de la especie humana. Es decir, compitiendo por el poder, por la influencia social, por el trozo de pastel, por la carrera profesional, por alcanzar una meta. Y no estoy hablando de lo político únicamente sino que me refiero a cualquier aspecto de la vida humana.

Vuelvo a la pregunta de mi cliente.

La respuesta que le di fue la siguiente:
Mejores posibilidades cuanto más cerca del 2020, pues ahí se inician ciclos crecientes. Es decir, ponerse a fundar un estado en un momento de declive cíclico no ayuda nada al futuro del país. Es por eso que debo decirle que la crisis mundial, con sus recortes y sus ajustes, seguirán durante largo tiempo. Le podría decir que entre el 2016 y el 2017 hay una segunda hecatombe. No es conveniente lograr la independencia antes del primer semestre del 2017, excepto que quiera que el pueblo y sus adversarios le culpen de la hecatombe mundial. Es conveniente que se mentalicen de que la cuerda debe estar tensa durante más tiempo del que se tiene presupuestado.

En sesiones posteriores estuvimos conjeturando con otras alternativas, alguna de ellas ciertamente trascendente. Es decir, la posibilidad de que el proceso soberanista local sirva como detonante de una revolución similar a la francesa a escala europea formada por minorías descontentas con las políticas de los estados y con las de la UE. Sin embargo, adelanto, esta revolución potencial se detonaría como consecuencia de la resistencia del estado español a facilitar el referendum y, llegado el caso, resistencia a facilitar las consecuencias del resultado en el caso de que el voto sea claramente independentista. Es decir, empezaría desde las minorías locales y se iría propagando hasta formar un gran movimiento. De ello hablaré en el próximo artículo de este blog.

martes, 15 de septiembre de 2015

La agenda roja: 2015-2017 (2)

La agenda roja: 2015-2017 (2)

En esta segunda parte voy a desglosar las fechas que pueden definitivas. También expondré con qué escenarios nos las habremos de ver.

En la parte primera de este artículo ubiqué como primer detonante del actual proceso independentista la nominación de Barcelona como sede olímpica. Por tanto, pues, 1986, en primera instancia, y 1992, como trampolín definitivo.

Sin embargo, el detonante más reciente está en el 2010, año de la sentencia del Tribunal Constitucional, el cual rebajó las pretensiones competenciales de aquella reforma del Estatut. Luego desarrollaré la idea de que en el 2010 se inicia un ciclo de 14 años que va a ser capital, todo y que en asuntos històricos los hechos no funcionan al compas de un único ciclo.

Vamos por partes.

Tenemos dos convocatorias electorales una al lado de la otra: las elecciones catalanas y las elecciones legislativas. Entre una y otra va a producirse una serie de situaciones imprevistas. En concreto, en el lapso de tiempo comprendido entre el 10 de noviembre (+-) y la primera quincena de diciembre. Este lapso, cuya manifestación más intensa se percibirá mejor cuanto más a final de noviembre y cuanto más principios de diciembre, dará por abierta una guerra sin cuartel. Es decir, lo que hemos visto hasta ahora es sólo un aperitivo de lo que viene.

Este hecho abre una etapa que va a ir generando una escala de tensión que nos va a tener ocupados durante todo el primer semestre de 2016. Las vamos a ver de todos los colores. Puede haber atentados terroristas, secuestros y/o muertes por infarto fulminante. Incluso puede haber un aumento de la botiflería, de puro miedo. Debo decir que esta etapa es calcada a la de la década de los años 30. En concreto, el momento de inicio de la guerra civil española y lo que vaya a acontecer durante el primer semestre del 2016 está reflejado en el cielo mediante una cruz planetaria inusual, tan inusual como que entre 1936 y 2016 no se había producido ninguna otra. Las cruces planetarias suelen estar ligadas a grandes crisis, sufrimiento agudo, caos, ingobernabilidad e incertidumbre.

Tras el primer semestre, de infarto, llegamos al segundo. El escenario con que nos vamos a encontrar será bastante distinto si lo comparamos con la dinámica habida durante el primer semestre.

A partir de este segundo semestre, el del 2016, se inicia la etapa más decisiva, la del reconocimiento. Atención, pues, en concreto, a los días centrales de agosto -entre el 15 y el 24- y a los días finales de noviembre y principios de diciembre de 2016, pues abren un lapso de tiempo que abarca hasta el verano de 2017. En esta etapa, si se ha transitado por el tunel del miedo, el que corresponde al primer semestre del 2016, habiendo llegado en buenas condiciones emocionales, podríamos asegurar que Catalunya podrá decidir legalmente sobre su futuro. A este respecto, como fechas clave propongo las siguientes:

+- diciembre de 2016.
+- marzo de 2017.
+- agosto de 2017.

Este lapso de tiempo, de diciembre de 2016 a agosto de 2017, se corresponde con la mitad del ciclo de 14 años, el que se inició en el 2010. Debo decir que la primera mitad, de 2010 a 2017, se corresponde con un ascenso de la fuerza disidente propia del ciclo, mientras que la segunda, de 2017 a 2024, se corresponde con la capacidad para administrar y conservar los logros conseguidos durante la primera etapa. Por eso, el propósito independentista tiene margen para crecer hasta este punto de inflexión cíclico. Todo aquello que no haya podido conseguirse de aquí a agosto del 2017 no se podrá conseguir después. Lo que venga durante el lapso de tiempo que media entre 2017 y 2024 es la administración de los pasos dados previamente.

La agenda roja: 2015-2017 (1)

La agenda roja: 2015-2017 (1)

En relación al proceso independentista que vivimos en Catalunya, llevo unos cuantos escritos en los que trato de atisbar las posibilidades al respecto. Si se tratara de un cliente concreto y no de un proyecto colectivo, le diría que estamos ante una etapa excepcional que no puede dejar sin aprovechar. También le diría que no se quedara fijado a unas formas concretas y únicas, sino que elaborara un plan B, además del A que trae consigo. Vamos, que no se lo juegue todo a una carta. Es decir, que si el propósito está bien planteado, y si la persona tiene la actitud alineada con lo que se propone, se debe estar preparado para llegar al éxito a través de varias vías. Sin embargo, como no estamos ante un cliente concreto sino ante un hecho complejo, transversal y multitudinario, la estrategia no puede ceñirse a una mera dialéctica entre si el plan A es mejor que el B (o viceversa).

En relación a lo que llevo escrito sobre el tema, mi idea es que todo lo que podía yo decir ya está dicho. Sin embargo, como veo que queda algo de tinta voy a aprovechar para tomar un riesgo. Voy a ello.

El futuro es una construcción colectiva.

En uno de esos artículos comenté que el proceso catalán no se inicia en el 2010, año de la sentencia adversa del Tribunal Constitucional. Arranca desde hace mucho más tiempo. Sin embargo, como me quiero ceñir a la fase actual les diré que el detonante se ubica en los años 80. En esa década está aún coleando la crisis del sector textil, que fue el pilar de la economía catalana durante muchas décadas. El empresariado de aquel entonces quedó marcado por dicha crisis. La generación que vino a continuación, habiéndose curado en salud, decide internacionalizarse, lo cual ha dado lugar a que el cliente prioritario de las empresas catalanas ya no sea español sino internacional, lo cual libera de cierta relación clientelar monocolor. Sin embargo, la primera señal facilitadora del actual proceso habría que situarla en el momento en que Barcelona es nominada sede olímpica, lo cual sitúa a la ciudad en el ojo de mira internacional, que es justamente lo que el empresariado local necesitaba. El protagonista de aquel momento fue Joan Antoni Samaranch, falangista y nada sospechoso de ser independentista. Sin embargo, como considero que el futuro es una construcción colectiva, diré que todos han colaborado y colaboran en lo que tenga que venir. Es decir, las actitudes, los aciertos, los fallos, todos y todo, vivos y muertos, colaboran, con o sin intención, en que algo ocurra. El futuro será lo que tenga que ser porque el presente es la junta de choque entre lo que hubo, hay y habrá.

Del resultado del actual proceso, habrá quienes ganarán y habrá quienes perderán. Y habrá quien habrá ganado de todas las maneras, y tanto da que el resultado sea A, B o C. Me refiero, pues, a quien sepa adaptarse mejor al baile... y especialmente aquel que baila sin ser visto. Sin embargo, habrá quien perezca en el intento, pues el nivel de riesgo que corre es el más alto.
Lo que quiero decir con ello es que muchas personas (e incluso partidos políticos) habrán muerto o desaparecido de escena de aquí a unos pocos años.

Dejo para una segunda parte las fechas concretas que van a ser más significativas.

domingo, 26 de julio de 2015

¿Por qué Franco no ha muerto?

A raiz de unos comentarios vertidos en facebook en los que puse el video de un Arias Navarro doliente, justo al poco rato de la muerte de Franco, dándonos el pésame. Digo, algunos lectores recordaron el brindis con que celebraron el evento. Cándidos somos si pensamos que con la muerte del dictador se acabó el arquetipo del gobernante español. 
En el recordatorio actual propuse que Franco no había muerto. Y no sólo no ha muerto sino que no va a morir, por más que muchos queramos. Franco no muere porque vive desde mucho antes de nacer.

Franco es, más bien, expresión de un arquetipo del gobernante hispano. Representa la versión más carca de la sagitarianidad española. Una sagitarianidad que, por cierto, está representada, además de en Franco, en Fraga Iribarne y Felipe V, iniciador de la Casa de Borbón en España. Sin embargo, en esta España sagitariana hay otras tipologías. No quiero que alguien piense que le tengo tirria al arquetipo, que es muy diverso y variado. 

Hay una versión de la sagitarianidad que no es tan carca. Parece, más bien, conciliadora y flexible. Sin embargo, más allá del talante, podríamos descubrir facetas fácilmente inmovilistas, apalancadas, empoltronadas y escapistas. Ahí les dejo, al final de este escrito, como ejemplo, una entrevista que Javier Sardá le hace a José Luis Rodríguez Zapatero, que es un vivo ejemplo de esto que les digo. Me pregunto, de paso, si Javier sigue esperando que España, el gobernante español, pueda abrir los ojos algún día.

Hay otras vertientes sagitarianas que son verdaderamente abiertas y progresistas. Sin embargo, no conozco a nadie que les represente y que tenga aspiraciones de gobierno es este país de Sagitario. Y es una lástima.

Conclusión: no hay otra salida que la de los hechos consumados, habiendo lo que hay.

El proceso en Catalunya y la posguerra futura.

Se dice que las guerras de hoy, al menos en Europa, ya no son militares sino económicas y bancarias. Es decir, las relaciones entre Catalunya y España, que otrora se zanjaba con balas y cañones, se zanjará con guerra económica, judicial y burocrática. Y si hay guerra, habrá por posguerra. Y todo ello ocurrirá tanto si la independencia se consigue como si no se consigue, porque el dolor español se va a cebar contra Catalunya.

Hace tiempo que vengo diciendo que Catalunya conseguirá la independencia en los próximos años. Sin embargo, las consecuencias en forma de posguerra se alargarán unos cuantos años más.

Insisto en que esta posguerra ocurrirá tanto si Catalunya consigue su independencia como si no. Recordemos que vivimos en un país con un inconsciente colectivo profundo que comanda el comportamiento de los gobernantes, incluso a despecho de ideologías y talantes.


domingo, 5 de julio de 2015

La Conspiración de Sagitario (4)

La descomposición del Estado español (2015-2017): ¿una oportunidad para el cambio y la transformación?

Si de esta descomposición se deriva una guerra, ¿quiere decir que también habrá una posguerra?

El tránsito de Saturno por el signo de Sagitario -cada 29 años- suele coincidir con cesiones de soberanía por parte del gobierno central español. Lo comenté hace poco en este mismo blog. Se cede soberanía para obtener protección. Es decir, pan para hoy y hambre para mañana. Y ahora nos viene Saturno de visita por la sagitarianidad española (2015-2017), para volvernos a recordar quienes somos. Esta puede ser una oportunidad de oro para reconocer lo que hay. Se acabó el tiempo para vivir de fantasías.

Sin embargo, como los tránsitos de Saturno van acompañados de otros movimientos planetarios de mayor peso, permitanme que vuelva a insistir con el proceso que afecta a las relaciones entre Catalunya y España. Este proceso va a actuar como detonante, junto con el descontento del pueblo generado por otras razones que están en mente de todos.

El conflicto cardinal.


Los signos cardinales viven resonantes con la cuadratura entre Urano y Plutón que nos acompaña desde el estallido de la crisis financiera. Es decir, a parte de la visita de Saturno por la españolidad sagitariana, tenemos este otro conflicto sistémico que afecta al mundo mundial.
En algunos artículos he comentado que determinados grados de signos cardinales (alrededor del grado 20) también guardan relación con el conflicto que afecta a las relaciones entre Catalunya y España. Es algo que lo podemos ver en el Decreto de Nueva Planta de 1716, que sirve para monitorizar estas relaciones. En esta Carta vemos que el conflicto se ve en los cardinales signos de Capricornio y Libra. En la Carta correspondiente a la proclamación fallida de la República Catalana, el conflicto se da en todo el cuadrado cardinal, entre los grados 18 y 23. Sin embargo, en la Carta de la proclamación de Barcelona como sede olímpica también se da el conflicto cardinal, esta vez entre Aries y Libra, entre el grado 20 y el 23. La inauguración de los Juegos Olímpicos, el 25 de julio de 1992, coincide con la conjunción en ciernes entre Urano y Neptuno, acaecida en los grados centrales del signo de Capricornio. De todos modos, la Carta más importante es la de la nominación.

La conclusión a la que se puede llegar es que la Carta correspondiente a la nominación olímpica supone un cambio sustancial en la relación entre España y Catalunya. Podría ser que el inconsciente histórico viviera ahí el choque entre la placa tectónica del pasado y la del futuro, lo cual sería un ejemplo de que si Catalunya llega a ser independiente lo será por la acción conjunta de personajes muy diversos, tal y como lo fueron Juan Antonio Samaranch y Pascual Maragall. O, incluso, Felipe González, todo y que el estado español miró de reojo que Barcelona hubiera sido escogida como sede olímpica. Es decir, la historia colectiva tiene unas razones que las acciones individuales no pueden captar. Sin embargo, es lo individual, tanto como lo colectivo, quien opera según el ritmo de los planetas.

Para leer más al respecto:

Una curiosidad:
En la Carta correspondiente a la designación de Barcelona como sede olímpica, además del conflicto cardinal descrito más arriba, Saturno estaba situado en el grado 6 de Sagitario, justo en el ascendente de la Carta correspondiente al Decreto de Nueva Planta de 1716. Y resulta que Saturno va a transitar por ese grado en noviembre de 2015. 

En conclusión:
Es la interacción de ambos conflictos, el español-catalán y el mundial, uno dentro del otro, la que nos va a determinar y definir según avancen los movimientos astrales. En concreto, ahora vemos que Urano ya está afectando a los grados clave de los signos cardinales, los que sirven para monitorizar la relación entre Catalunya y España. Plutón, en cambio, lo hará a partir del 2018.

Y la pregunta con que cierro el artículo:
Según como se gestione el asunto que concierne al proceso que afecta a la relación entre Catalunya y España, la cosa podría derivar en un pacto constructivo o en una guerra político y económica. Y si hay guerra, ojalá no, entonces habrá una posguerra larga, tan larga como la última que tuvimos.

miércoles, 10 de junio de 2015

La Conspiración de Sagitario (3)


• Introducción.
El conflicto central entre Catalunya y el Estado español. 
• Las líneas rojas pasadas y las líneas rojas futuras.
• El 2020 y el final del ciclo neoliberal.
• 2016: annus horribilis global. 
• ¿Será Ada Colau la primera presidenta de la República de la Catalunya independiente? 
 
En artículos anteriores comenté acerca de la situación en España, aprovechando que Saturno va a estar transitando por Sagitario hasta finales del 2017. En concreto, me referí a la situación en Catalunya y a sus relaciones con el gobierno central, la cual va a removerse, y muy mucho, durante estos próximos tiempos. Y esto lo digo por los efectos que traerá el mencionado tránsito, juntos con otros factores que luego comentaré. Desde hace tiempo vengo sosteniendo que Catalunya tiene la independencia a tiro de piedra, y más con la perspectiva de una triple conjunción entre Júpiter, Saturno y Plutón que ha de tener lugar en el 2020. Las grandes conjunciones auguran cambios de excepción. Por eso sostengo que cuanto más nos vayamos acercando al 2020, más claramente lo vamos a ir viendo.

Algunas personas me han preguntado por qué uso para este vaticinio la Carta correspondiente al Decreto de Nueva Planta de 1716 y no la de la Restauración de la Monarquía borbónica de 1975 o la de la Constitución de 1978. Debo decir que las uso todas, pero si alguna de ellas me aporta una mayor claridad de percepción es la de 1716, pues ese documento arrasa las diferencias legales que había hasta ese momento en los diversos pueblos de España. De forma muy obvia, el Decreto de Nueva Planta impone una horma monocolor, que es la que ha imperado hasta nuestros días. Cada comunidad fue subordinada a diversas normas, todas ellas denominadas Decretos de Nueva Planta. De cada una de esas normas se podría contemplar su correspondiente mapa astral, y se podría ver en él cómo cada comunidad se ha estado relacionando con el gobierno central.

Como es bien sabido, el proceso soberanista está en marcha desde hace algún tiempo. Aún así, no se ha llegado aún a atravesar la linea roja, la cual empezará a ser tocada en breve plazo.

A continuación me referiré a lo que concierne a la relación entre Catalunya y España de acuerdo a las indicaciones que se pueden percibir en el mapa astral correspondiente al día 16 de enero de 1716, fecha correspondiente al Decreto de Nueva Planta, que sirve para imponer una concepción absolutista del Estado Español, y a las consecuencias que ello iba a ir trayendo en cuanto a la relación entre Catalunya y gobierno central.

El conflicto central entre Catalunya y el Estado español.


Este mapa refleja el conflicto entre la élite política y el pueblo. Este conflicto lo vemos en la posición del Sol en Capricornio (la élite) y Luna en Libra (el pueblo). Son dos signos bien incompatibles. Ahí quedaría descrita la animadversión del pueblo catalán por los políticos y administradores del Estado Español que forman la llamada casta.
También vemos a Urano en el Medio Cielo, que refleja el absolutismo del monarca (y a los gobernantes en general a lo largo de la historia), que se sitúa a sí mismo por encima de la ley, contraviniendo la norma anterior que postulaba que los reyes debía actuar bajo la ley y bajo las Cortes (al menos en Catalunya, hasta antes del inicio borbónico).

Resulta curioso que el ascendente sea Sagitario, pues es el del signo solar de Felipe V y de algunos políticos, como Carlos Arias Navarro, Francisco Franco y Manuel Fraga. Como decía, en estos próximos tiempos vamos a asistir al tránsito de Saturno por este ascendente. Las últimas veces que ello ocurrió coincidió con la admisión de España en le ONU (en la época de Franco) y la entrada en la Comunidad Europea (en época de Felipe González).

Lo que es verdaderamente fuerte de esta Carta, como indiqué, es la posición de las luminarias en los cardinales signos de Libra y Capricornio, en el inicio de los terceros decanatos respectivos.

Las líneas rojas pasadas y las líneas rojas futuras.


Desde la entrada en vigor de este decreto, en el 2016 hará 300 años, ha habido un tránsito de grandes resonancias que ha dejado impacto en la historia: hacia 1931, cuando la proclamación de la 2a. República y la proclamación fallida de la República catalana por Francesc Maciá. Me estoy refieriendo a una cuadratura transitante entre Urano y Plutón, dos planetas lentos, transformadores y que causan gran impacto global. Pues bien, resulta que ahora estamos a las puertas de otro tránsito, igualmente conflictivo y sumamente estresante, entre esos mismos planetas y sobre los mismos elementos cardinales que antes les he referido. Ello va a ocurrir de forma cada vez más intensa a partir de este mismo año. La línea roja empezará a atravesarse justo a partir de este mismo año y estaremos en ello hasta el 2018, momento en que el asunto empezará a ver su final.

Además de estos tránsitos, equiparables a los de la época republicana española, se une la cruz que van a formar Saturno, Júpiter, Neptuno y Quirón en signos mutables, algo que no sucedía desde 1936, lo cual coincidió en el inicio de la guerra civil. 

El 2020 y el final del ciclo neoliberal.


En los primeros artículos que escribí sostuve que la mejor fecha para la consecución de la independencia era el 2020, con matices. Es decir, lo mejor es que fuera a partir del 2017, y mejor aún cuanto más cerca del 2020.
Mi argumento es que en el 2020 acaban dos ciclos importantes: el de 20 años, marcado por las conjunciones entre Júpiter y Saturno, y que tiene mucho que ver con la economía. Si la conjunción habida últimamente acaeció en el 2000, dando lugar a una fase ascendente, hasta el 2010, la próxima, siendo en el 2020, augura un cambio igualmente ascendente, después de un decenio de estrecheces generales (del 2010 al 2020).
El otro ciclo, aún más importante, es el formado por las conjunciones entre Saturno y Plutón. La última de ellas aconteción en 1982, dando lugar al ciclo neoliberal, el cual acaba con la próxima conjunción, en el 2020.

2016: annus horribilis global.


El periodo que va de finales de 2015 hasta primer trimestre de 2017 se presenta lleno de dificultades, retos y comprensión difícil. El caos está servido. El marco global, que afecta mucho al devenir español, estará muy alterado, lo cual afectará a los procesos políticos y sociales en marcha.

La primera parte del 2016, en cuanto a lo que acontece en Catalunya, presenta el gran reto de la cohesión política. Mientras no la haya, tampoco puede haber apoyo internacional explícito. Así, pues, pronostico que hasta agosto del 2016 no se verá a las claras una cohesión lo suficientemente sólida. Más adelante, a partir de finales del 2016 y durante la primera parte del 2017 (hasta agosto de ese año), se darán las condiciones para un apoyo internacional.

De este modo, nos vamos acercando a finales del 2018, momento en que vienen las mejores fechas. Suponiendo, eso sí, que la cohesión interna y el respaldo internacional se conviertan en realidad.

¿Será Ada Colau la primera presidenta de la República de la Catalunya independiente?

Como se puede intuir, ante el anuncio de convocatoria de las elecciones anticipadas para el 27 de septiembre, y viendo los plazos que acabo de exponer, es más que posible que sea necesaria más de una legislatura para llevar el asunto a puerto. Lo cual favorecerá la disminución progresiva de protagonismo por parte de algunos actores.

Y, si mucho me apuran, hasta es posible que la primera presidencia de la República Catalana independiente la encarne una mujer. Lo curioso del caso es que su nombre puede ser el de Ada Colau. Pero para que ello ocurra primero han de pasar muchas cosas.

Así, pues, el asunto que atañe el proceso soberanista no está entre independentistas y unionistas, sino entre otras polaridades. A saber, y a título de sugerencia:
- tempo lento o tempo rápido, según conveniencias de los actores en escena, tanto de los que están como de los que aún deben entrar (lo cual quiere decir que habrá quien tenga que salir del escenario definitivamente).
- nueva política contra vieja política: políticos de nuevo cuño que ocuparán el lugar que ahora ocupan otros.
- derecha versus izquierda, tanto entre unionistas como entre soberanistas.
- independentistas auténticos versus independentistas que se hacen pasar por unionistas, acaso para provocar una salida de las élites que hasta ahora han estado manejando el cotarro.

Y es que ante la presidencia de un nuevo país, ¿a qué político en ciernes no le gustaría pasar a la historia por ser el primero en gobernarlo?

Como se ve, hay varios asuntos que confluyen en uno. El caos será predominante. Y como suele decirse: a río revuelto ganancia de pescadores.