domingo, 27 de enero de 2019

2019 Júpiter (1/2)

Anterior a la incorporación de Urano a la interpretación astrológica, el planeta que mejor expresaba lo público y lo político era Júpiter. Y Júpiter sigue siendo el arquetipo de lo notable, de lo que resalta socialmente, de los valores expresados públicamente. Sin embargo, con el descubrimiento de los nuevos planetas, ciertos conceptos, que resultaban simples y concretos, se van revistiendo de complejidad (en paralelo a la creciente complejidad social). Así, por ejemplo, Neptuno también tiene relación con la política, pero en la medida en que la política contribuye al espectáculo del "pan y circo". Es decir, el concepto asociado a Neptuno es el mayor contribuyente a la distracción de las masas, a la abducción, a la hipnosis colectiva. Entonces, cómo re-distribuir las funciones sociales atribuidas a los arquetipos planetarios. En pocas palabras:

Urano es el representante de la acción humana desencorsetada. Recordemos que su descubrimiento coincide con la primera revolución industrial, con la Revolución Francesa y, muy especialmente, con el surgimiento del romanticismo en literatura y en música. Más adelante, con Neptuno, la idea romántica se transmuta en individualismo. Lo curioso del caso es que Neptuno representa la acción del inconsciente colectivo, algo que es justamente lo opuesto a la individualidad. Por consiguiente, Neptuno es el individualismo como síntoma de la aniquilación de la individualidad
Luego vino Plutón, que nos demostró que el mundo está influido por dinámicas oscuras y depredadoras. Luego vino Quirón, que está muy relacionado con lo patológico. Y es justamente que Quirón representa más y mejor la realidad de la acción de los políticos en la época contemporánea. Según Quirón, los políticos son los grandes procrastinadores en el gran cotarro de la política. Es decir, los políticos han quedado reducidos a muñecos en el gran guiñol. Y como la misma palabra indica, la función de los partidos políticos es ir dividiendo la opinión popular hasta dejarla hecha polvo.

Pues bien, en este año 2019 Júpiter transita por el signo de Sagitario. Este tránsito está poniendo en evidencia lo más inútil y lo más perverso de la acción política. Y si a ello añadimos que gran parte de este tránsito va a formar una cuadratura con Neptuno, podemos vislumbrar un año de grandes contradicciones. Por decirlo de otro modo: el gran ridículo a la vista, el rey desnudo. Pero vayamos por partes y remontémonos a un cierto momento en la historia reciente:

Justo al estallar la gran crisis económica del 2008, el rey Juan Carlos I apareció por televisión declarando que la culpa del asunto estaba en los mercados. Lo cual indica que los gobiernos han ido renunciando a sus funciones y entregándolas a eso que llaman mercados. Pues bien, nadie, después de esas declaraciones, ha desmentido lo que Juan Carlos I dijo. Lo curioso es que los políticos siguen actuando y prometiendo al pueblo lo que no pueden dar. Porque, claro, si el poder ha sido transferido a los mercados, ¿cómo podrán los políticos restituir el orden y retomar el poder perdido si previamente no le quitan a los mercados la prerrogativa a ellos entregada?

En el siguiente artículo les comentaré más concretamente lo que nos puede deparar el tránsito actual de Júpiter por Sagitario.

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