sábado, 30 de septiembre de 2017

Deulofeu y el ciclo de Eris



Para quien no conozca la obra de Alexandre Deulofeu, les diré que fue un hombre cuyo conocimiento parece ser más propio de alguien que se hubiera desarrollado durante el Renacimiento. Es decir, se trataba de un hombre que estaba mentalmente abierto a enlazar diversos saberes. Sin ir más lejos, Alexandre Deulofeu sostuvo, y así lo explica en sus libros, que el desarrollo de las naciones, con especial atención a las que llegaron a ser Imperios, se explica biológicamente. Es decir, los hechos históricos discurren en paralelo según principios biológicos que pueden ser explicados matemáticamente. A partir de esta premisa es que empieza a desarrollar un método. Su hallazgo lo denominó La Matemática de la Historia. Quien desee saber más sobre esta persona puede dirigirse a internet y buscar. Recientemente se ha proyectado por televisión un documental concebido por su nieto, Juli Gutiérrez Deulofeu, a quien felicito desde aquí, que se puede localizar en la web de TV3. 

Parte de su hallazgo consistió en atisbar la duración del proceso por el que una nación se construye, se desarrolla, se convierte en imperio, se estabiliza y, finalmente, entra en crisis, decae, muere y se descompone. En concreto, Alexandre Deulofeu señala que la fase imperial dura en torno a los 550 años aproximadamente. Ignoro si Alexandre sabía algo de astrología. El caso es que este ciclo es el que se corresponde con Eris, un planetoide muy semejante a Quirón, cuyo ciclo prácticamente cuadra con el anteriormente mencionado. Es decir, Alexandre Deulofeu se adelantó a los astrólogos al hacernos entender que el ciclo de Eris es el ciclo de la fase imperial de una nación. El otro ciclo deulofeuiano es el de 1.700 años, que equivale a decir que son tres vueltas de Eris. Este ciclo tiene una dimensión civilizatoria.

Con independencia o no de si Alexandre Deulofeu conocía la astrología, está claro que no podía saber de la existencia de este planetoide, pues fue descubierto hace apenas 15 años.

Ahora tenemos a Eris en el último decanato de Aries. En concreto, en el grado 23. Pues bien, si nos vamos hacia atrás a buscar cuándo fue que Eris transitó la vez anterior por las cercanías de ese grado, vemos que coincidió con los siguientes eventos: Boda de los Reyes Católicos, con la consiguiente unión entre las coronas de Castilla y Aragón, la formación de la Inquisición, la expulsión de judíos y el descubrimiento de América en 1.492. Ahí fue que se inició el Imperio Español. Y ahora tenemos el fin del ciclo, con Eris transitando por esos mismos grados.

Sigo solamente con Eris. Ingresó en Aries a mitad de la década de los años 20 del siglo XX, y seguirá ahí hasta el 2040. Justo al poco tiempo de ingresar Eris en Aries es cuando empieza a brotar el nacismo en Alemania. Justo durante el año de la conjunción, en 1927, Hitler convoca un meeting multitudinario. Este año coincide con la conjunción de Eris con Urano en Aries. Pues bien, desde entonces no se había producido ninguna otra conjunción de Urano con Eris hasta ahora mismo. Y ya vemos cómo vuelve a brotar el tema de la xenofobia y el odio al semejante.

lunes, 25 de septiembre de 2017

La pataleta de los energúmenos

En el 2010 surgió un movimiento independentista en Catalunya. Surgió, poco después, el movimiento de los indignados, que ocupó plazas. A la par, surgió la pataleta de los energúmenos, ciudadanos escépticos de todo y de todos, que también quisieran un cambio, pero que, a la que sale alguna oportunidad para construir por parte de alguien, cargan contra todo lo que apunte en dirección a un cambio. El energúmeno es cerrilmente individualista y le da la náusea cuando ve que un amplio grupo de personas decide movilizarse en pro de una idea bienintencionada.

martes, 19 de septiembre de 2017

España en guerra civil: 2010-2020 (2/2)

España en guerra civil: 2010-2020 (y II)

Alrededor del 2008 estalló una gran crisis financiera. En el 2010 se empezaron a notar los recortes y los avisos de que la cosa no tenía vuelta atrás. A partir de ahí nos empezamos a enterar que había agencias de rating. Ya saben, la prima de riesgo. Según la puntuación que emitan, estas agencias pueden hacer que un país resulte más, menos o nada seguro y atractivo para los inversores. Me pregunto yo si no podría haber agencias auditoras del nivel de democracia alcanzado por un país. Pero, claro, eso parece no influir en la economía. Si hubiera una auditoría que puntuase el nivel democrático de España, seguramente veríamos una curva descendente. De hecho, empezó a descender una vez pasado el intento de golpe de estado de 1981. A partir de ese año, los gobernantes se preocupan más de dorar a los de su casta que al conjunto del país. Y así fue como hemos estado dormidos durante todo este tiempo, hasta llegar a la crisis del 2008 y el consiguiente movimiento de los indignados. En el 2010 se detonó la crisis catalana. Y ahora hay un movimiento republicano y democrático en España que empieza a sacar la cabeza. Digamos que el ruido de la jauría mediática, institucional y política es incombustible, tanto que no deja escuchar a quien tiene planteamientos sensatos.

Al caer la clase media, cae también toda posibilidad de regeneración de un sistema pensado para la existencia de clases medias. Vamos hacia otro orden, aunque habrá que pasar por un desorden terminal en España (lo vamos a notar muy mucho entre el 2017 y el 2020).

Vamos a dar un par de pasos en dirección al futuro. Estamos en el 2060. Es a partir de ese año que empezaremos a ver claro cómo va a ser gobernado el mundo durante los próximos dos siglos. Entre el 2020 y el 2060 la especie humana va a experimentar cambios a una aceleración nunca antes vista. Además, veremos como la gobernanza global propone soluciones ante el cambio climático, el hambre en el mundo, la superpoblación y el ocaso del trabajo como elemento de cohesión social. Hasta que no llegue el 2060 no vamos a poder estar tranquilos, excepto que la tranquilidad se elabore muy profundamente. La ecología será la religión del siglo XXI, que propulsará al humano hacia un nuevo orden que afectará profundamente a la vida pública y a la privada. Bajo el nombre de la ecología se adoptarán medidas que ahora nos parecerían moralmente repulsivas.

En el 2037, y a resultas de la independencia de Catalunya, España, o lo que quede, se habrá convertido en una confederación republicana, con Portugal como parte de ella. Pronto veremos cuánto va a tardar Catalunya en sumarse al proyecto. 
Han pasado muchas cosas desde aquel memorable 2020, que acabó como el rosario de la aurora. De hecho, el periodo entre el 2017 y el 2020 puede compararse con los años finales del siglo XIX. España cierra ciclo definitivamentre. Se abrirá otro ciclo nuevo y el parto será muy doloroso. Hasta tal punto lo será, que una comadrona alemana va a tener que venir para abrir camino.
Desde la visión que nos ofrece mirar al presente desde el futuro, podemos entender el por qué de tanta corrupción, como la que se destapó en los años anteriores al 2020. Hoy comprendemos que la feroz acumulación de dinero tenía un carácter particular en el caso de España: sus élites castizas, acaso intuyendo su propio final, lo saquearon todo antes de la caída de la monarquía. Fue un calco del final del Imperio Romano. El resultado de tanto saqueo y de tanta mentira gubernamental (como aquella del 2010) fue la emergencia de un movimiento secesionista en Catalunya, por un lado, y la eclosión de un movimiento de indignados que se articuló alrededor de Podemos y otras organizaciones. Esta eclosión planteó la constitución de un proceso constituyente que desembocó en la proclamación de la 3a. República en el 2020 (+o-). La Unión Europea tuvo que enviar emisarios que supervisaran el proceso, pues el cainismo patrio seguía presente. La comadrona alemana deberá quedarse para ejercer como nani durante una temporada larga, y/o para hacerle la rehabilitación al país aquejado de artrosis avanzada.

Insisto en que esto que les explico en este post es política-ficción. Sigo con ella.

Como indiqué, en los años anteriores a la caída de la monarquía, desde el 2010, surgió un movimiento secesionista en Catalunya. Por su parte, los republicanos españoles, articulados alrededor de Podemos, que inicialmente fueron muy tibios con el asunto catalán, y viendo que el movimiento pro-secesión era más fuerte, sólido y coherente de lo que ellos mismos habían estado admitiendo, empezaron a hacer una lectura diferente y, con ello, un cambio de actitud. Este cambio tuvo lugar a final de agosto de 2017. Hasta ese momento se habían estado manifestado ambiguos deliberadamente (y trasladaron esta ambigüedad a las franquicias territoriales), hasta el punto de no apoyar el proceso catalán. La razón de esta tibieza está en el ego de Podemos, puesto que hubieran querido ser ellos (Pablo Iglesias y compañía), y no los catalanes, quienes liderasen en exclusiva la transformación y la regeneración de España. Sin embargo, como acabo de indicar, y viendo cómo estaban yendo las cosas, se hizo una relectura más constructiva del asunto. Y así fue como a final de agosto de 2017 se llegó a un pacto de largo alcance entre los soberanistas catalanes y los republicanos españoles. Con mucho trabajo e insistencia, el pacto entre ambas partes empezó a dar sus frutos. La consecuencia de ello fue que el periodo 2017-2020 fue agónico para la casta económica y la clase política que ha estado dominando el terreno.

Volviendo al momento presente: si el gobierno de Rajoy consigue llegar a final de la legislatura, le va a tocar lidiar con un gran marrón. O, por contra, si la moción de censura prospera, quizá prefieran que sea otro el que se maneje con el maloliente marrón. En cualquier caso, el declive quedará escrito en los anales de la historia (y nunca mejor dicho).

En un artículo anterior -Cáncer terminal: el Ibex 35- comenté la curiosa coincidencia de sucesos habidos en el 2010. En concreto, consecutivamente, la sentencia adversa del TC y la entrada del fondo inversor Black Rock en las empresas del Ibex-35. En aquel artículo sostuve que la economía española ya no es española sino apátrida, o manejada por apátridas. De ahí que ponga como gráfico de este escrito a un torero con la bandera de los USA.

España en guerra civil: 2010-2020 (1/2)

España en guerra civil: 2010-2020 (I)


Estamos en guerra civil, una guerra civil que contiene los mismos elementos y motivaciones que las anteriores. En esta ocasión, la guerra civil española del siglo XXI va vestida con un ropaje distinto, aunque los cuerpos mentales son casi idénticos. Si antes, por ejemplo, en las guerras de los siglos XIX y XX, el atuendo era de militar, brigadista, pistolero o cura, ahora el uniforme de batalla es la corbata, el tacón, la porra y la toga. A parte de estos detalles, todo lo demás es prácticamente igual, incluso la respuesta del pueblo combatiente (sea del lado que sea), solo que ahora el combate se practica con la palabra, con la intoxicación mediática, con la judicialización, con la policialización y con la estigmatización de unos a otros (y viceversa). Es decir, el pueblo, a través de conversaciones en redes sociales y en sobremesa verdadera, forma ejércitos dialécticos dispuestos a vencer, convencer, escupir, denostar al hermano adversario, discutir sin debatir, oír sin escuchar ni comprender. Sin embargo, hoy como ayer, hay personas sensatas que lo tienen difícil para traspasar el muro de despropósitos que los ruidosos construyen todos los días. La jauría domina la escena y no permite que otro tipo de discurso les haga sombra. País cainita.

Con estas acciones, más bien reaccionarias y nada proactivas, se estigmatiza al adversario, creándole una imagen injusta, degradada o tergiversada, ya sea por ignorancia o por interés rastrero. Esta estigmatización la venimos sufriendo en Catalunya desde mucho antes del 2010. Y todo son estrategias de guerra, las cuales dan lugar a que la posibilidad de diálogo se extinga definitivamente y sin remisión.

Hace unos años leí, en un artículo del historiador Hilari Raguer, que Franco había prolongado innecesariamente la guerra civil con la finalidad de hacer más grande su poder, tanto ante los enemigos como entre sus amigos. Poca broma con ello. Esta prolongación innecesaria comportó, por la misma razón, una estigmatización más profunda entre quienes perdieron la guerra (y entre quienes creyeron inicialmente en el caudillo). Pues bien, ahora está pasando lo mismo, aunque con un estilo actualizado al siglo XXI. Me pregunto, por consiguiente, que, si tan patriotas son los gobernantes, por qué no piensan en las marcas que un conflicto innecesariamente prolongado dejará sobre la ciudadanía de cara al futuro. O si que lo piensan y lo que hacen es alentar el cainismo patrio.

Para acabar esta primera parte, les diré que esta guerra civil de nuevo cuño se inició en el 2010, que es cuando la elite gubernamental española liquida el último intento de encaje de Catalunya en España. El último tramo de esta guerra abarcará desde el 2017 hasta el 2020. Ello quiere decir que a partir de ahora vamos a presenciar la agonía y caída del edificio que ha estado sosteniendo el régimen político aún vigente.

En la parte segunda, en el próximo post, trataré de explicar cómo se verá el panorama en el 2037, y lo que habrá tenido que pasar para llegar a él.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Bye bye Germany



De un tiempo a esta parte estamos siendo invadidos por estrenos en los que la Segunda Guerra Mundial y el nazismo son protagonistas. Es decir, películas con aspiraciones historiográficas, acaso orientadas a revisar, recordar, analizar, advertir, etcétera. Sin embargo, Bye Bye Germany nos cuenta una historia muy interesante, un tanto colateral. Se trata de la vida que un grupo de ciudadanos alemanes judíos intentan emprender. Estamos justo con la Segunda Guerra Mundial recién acabada. Quieren irse a América, a iniciar una nueva vida, lejos de aquellos escenarios de guerra, miseria y persecución. Sin embargo, para emprender el viaje necesitan dinero. Y para hacer dinero, qué mejor que comerciar con mercancías apreciadas por la población, como, en el caso de la película, ropa doméstica. En consecuencia, vemos al grupo apañárselas para acercarse a las amas de casa, para convencerlas de lo bueno que es comprar esos tejidos tan útiles y bonitos, y tan faltados por razones de la guerra. 

Bye bye Germany cuenta con un protagonista de lujo, el que da vida al personaje principal, un hombre llamado David Berman, que es el más avispado y ambicioso del grupo. Tan avispado es que en diversos flash back lo vemos en el campo de concentración explicando chistes a la oficialidad nazi. Tal es su talento que un oficial lo ficha para que le cuente chistes a Hitler. Ello lleva a nuestro protagonista a que, una vez situado en el presente, sea investigado por una oficial del ejército aliado, que en esos momentos post-guerra actúa como fiscal que trata de depurar y escrutar sobre sospechosos, tanto alemanes que han sido nazis como, y aquí está nuestro personaje, judíos supuestamente colaboracionistas. 

Me ha gustado mucho Bye bye Germany. Está muy bien tramada, explicada, narrada. El desenlace, que se ve venir desde buen principio, no deja de sorprender. Me estoy refiriendo a la relación entre la fiscal que investiga y el astuto judío investigado.

Una película para disfrutar.

A War



A War se desarrolla en dos escenarios que se alternan. Por un lado, Afganistán; por el otro, Dinamarca. En Afganistán hay en marcha una guerra contra los talibanes. El ejército multinacional intenta compatibilizar las acciones de guerra con las acciones humanitarias. En concreto, el ejército danés y sus acciones son protagonistas. Vemos en A War a un grupo de militares daneses comandados por un oficial. Este oficial, que tiene a su familia viviendo en Dinamarca, es el protagonista de esta buena película. El actor que lo encarna se llama Pilou Asbaek. Y lo que encarna es la soledad, aún estando continuamente acompañado. Está solo ante sus compañeros; está solo ante su familia; está solo ante sí mismo. Vayamos por partes.

El personaje principal, interpretado por el actor antes mencionado, es el responsable del grupo danés que está en Afganistán. Se trata de una guerra en la que la tecnología es importante: tecnología para disparar, tecnología para fiscalizar las propias acciones. Además de tecnología, tenemos la burocracia, los tribunales, los abogados, los protocolos. Se trata de un tiempo, el de las guerras actuales, en el que se registra todo, se escruta todo, incluyendo lo que las cámaras de video y de sonido de los cascos van recogiendo. Es decir, nuestro protagonista comete un error, o algo que algunos quieren que sea un error, y a partir de aquí lo que va ocurriendo es la espiral de acoso que el sistema ejerce sobre el comandante. Por otro lado, la familia también presiona, pide, etcétera, para evitar que el papá y marido sea encarcelado por haber atacado una vivienda que, según el tribunal que luego le juzgará, no debería haber sido atacada. El comandante vive en un dilema moral. Una de sus acciones ha tenido consecuencias indeseadas, como acabo de indicar. Sin embargo, no se doblegará ante la verdad y mantendrá su honestidad a costa de su propia comodidad. Está solo, solo ante su familia, ante sus propios compañeros, ante la maquinaria burocrática, ante los protocolos del ejército, ante sí mismo. De hecho, la escena final, con el caso ya resuelto, es la que mejor describe la situación.

Dejando de lado alguna trampa en el guión, necesaria para que todo cuadre, A War es muy buena película, está bien dirigida, el ritmo está muy calibrado y todo se desarrolla con sumo respeto. La actuación es tan sobresaliente como el resultado final.

Además, cuenta con elementos para un debate posterior, como, por ejemplo, la acción de los fiscales y del aparato judicial. De ahí podemos deducir que a ellos les interesa más ganar un caso, a costa de lo que haga falta, que servir a intereses más amplios. También, y en forma de guinda, es de interés contemplar la ayuda que nuestro protagonista recibe sin haberla pedido. Y esta ayuda se la da un compañero barbudo. Y no les contaré más, pero este hecho, el de la ayuda inesperada del compañero y el de la soledad del comandante forman la cuerda tensa en que se desarrolla A War.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Psicótico y anti-Psicótico (I)

Lo psicótico y lo anti-psicótico.
Una aproximación al diálogo entre los principios de expansión y contracción.


El humano tiene una mente imaginativa, que a menudo se proyecta sobre objetos externos, situaciones sociales, expectativas de futuro, utopías, quimeras e ilusiones relativas a un mundo mejor. Si el humano es así, también lo son los grupos, las comunidades, la cultura, los países.

Los países pasan por fases psicóticas, y la economía, con sus ciclos, así lo refleja. Lo bueno del caso es que lo psicótico se contagia hasta parecer que puede proliferar ilimitadamente. Es en momentos así que los humanos nos sentimos dioses. Sin embargo, si existe lo psicótico, lo cual es parte de la naturaleza humana, también existe lo anti-psicótico, que viene a ser la acción desde el reverso de la moneda. 

Como indiqué, afecta tanto a la individualidad como a lo colectivo. También afecta a la historia, en la que hay fases psicóticas y fases anti-psicóticas. Una muestra de lo anti-psicótico la vemos, por ejemplo, en la crisis financiera de estos últimos años. O en situaciones de guerra, pues se destruyen las ilusiones de miles de personas.

Para una persona, lo psicótico sobreviene cuando se enamora de alguien. Por contra, lo anti-psicótico entra en acción cuando descubre que después del enamoramiento ha dejado de haber lo que creía que había.

En Astrología, lo psicótico está representado por Júpiter, Neptuno y Luna. Y lo anti-psicótico, por Saturno, Marte y Plutón.

Un ejemplo cercano lo podemos observar en el curso del ciclo de 20 años, especialmente en el iniciado en el año 2.000 coincidiendo con la última conjunción entre Júpiter y Saturno. La primera mitad del ciclo es claramente psicótica; la segunda, en cambio, anti-psicótica. En el año 2.000, cuando tuvimos esa conjunción, se inició una fase psicótica en forma de expansión y especulación financiera. Esta fase concluyó con la oposición entre Júpiter y Saturno, acaecida en la mitad del ciclo, y que inauguró la fase anti-psicótica, en la que aún estamos, hasta el 2020, momento en el que se inicia un nuevo ciclo.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Cáncer terminal: 2010-2020

Durante estas últimas semanas he estado leyendo un libro de Rubén Juste. Trata sobre el Ibex 35. Está muy bien escrito y ofrece una perspectiva muy ajustada acerca de cómo funcionan ciertos negocios, especialmente los ligados a las instituciones del estado español y a las empresas, hoy privatizadas, que en un principio fueron creadas con capital público. Es decir,  trata de cómo las élites españolas se han estado perpetuando siguiendo un mismo modelo. Este modelo es sucesor directo del sistema caciquil que ha predominado a lo largo de la historia. Por hacerlo corto, vemos hoy que los gobernantes españoles y las empresas del Ibex 35 van de la mano. Es capitalismo de estado y de las empresas beneficiarias del BOE.
Bueno, más que ser capitalismo de estado, lo fue, pues en el 2010 estas empresas empiezan a ser vendidas a fondos de inversión. Para poderlo comprender habría que remontarse a la época de Franco, a partir del Plan de Estabilización de 1959, que sirvió para crear grandes empresas que pudieran competir en Europa. Como no había empresas grandes, tuvieron que ser creadas desde el mismo estado. Podríamos decir que en época de Franco, y en concreto a partir de 1959, se crean las clases medias, consecuencia de la entrada de España en el modelo capitalista , fundamental en cualquier proyecto de país. Este mismo proyecto fue luego aplicado por Felipe González y José María Aznar. Hasta los gobiernos de Aznar hubo proyecto de país, que giraba siempre en torno a la existencia de una clase media fuerte. Sin embargo, cuando llega Zapatero, coincidiendo con la crisis y los recortes, la clase media se ve disminuida y, con ello, la posibilidad de que en España pueda haber un nuevo proyecto de país, al menos no con la actual clase dirigente. Además, encontramos hoy que la precarización laboral va a impedir la reconstrucción de esa clase media, hoy muy disminuida. 

Sin embargo, el año clave fue el 2010, año en que, según cuenta Rubén en su recomendable libro, los fondos de inversión internacionales ponen sus manos en las empresas españolas, muchas de ellas creadas durante el franquismo con mucha parte de capital público (o avalado por el estado). Esto que les acabo de decir supone que el centro de decisiones que afectan a la economía española no está en España sino en las oficinas de esos fondos de inversión internacionales.

Si leen el libro, y en paralelo ven un documental sobre los escándalos económicos del franquismo, verán que todo se repite hasta la nausea. Lo que ocurría a resultas de la aplicación del Plan de 1959 (privilegios, enchufismo, corrupción, etcétera) es lo mismo que ocurre ahora. Y si ocurre ahora y durante el franquismo es porque ya venía sucediendo desde tiempo inmemorial. Y si nos ponemos a comparar, el fin del Imperio Romano discurrió igual que ahora discurre todo en la España institucional.

De aquí deduzco que España, al menos en cuanto a su élite dirigente, heredera de los modos de hacer del franquismo, está en la fase terminal de un cáncer que rebrotó irreversiblemente a partir del 2010. Esta fase terminal concluirá en el 2020, momento en el que un nuevo país deberá ser refundado.

Una curiosidad relacionada es el ciclo de 61 años, que median entre la guerra de Cuba (1898) y el susodicho Plan de Estabilización (1959). Los mismos 61 son los que median entre 1959 y el 2020, año que es final y principio. Es eso que digo que estamos en las últimas de una etapa histórica larga.

lunes, 21 de agosto de 2017

Los huevos de Larry Fink

1959-2010: Los huevos de Larry Fink.
¿Qué sucedió en el 2010 que se nos pasó por alto?


¿Qué pasó en el 2010 en España que nos cuenta tanto relacionar?
Vayamos por partes...

En 1959 España entra en el capitalismo (es un decir), mediante el Plan de Estabilización. Este hecho marca el final de un ciclo iniciado en 1898. Hasta ese momento (y desde mucho antes), la economía española era caciquil, terrateniente y oligárquica. De ello escribió Joaquín Costa en un libro de referencia llamado "Oligarquía y Caciquismo". Como en España no había empresas grandes que pudieran competir en el nuevo orden surgido de la 2a. Guerra Mundial, el Estado español se convierte en empresario, creando empresas de embergadura con fondos públicos y con una parte de accionariado privado (en algunos casos). Parecía que el caciquismo podría empezar a desaparecer. Sin embargo, la entrada de España en el mercado común no redujo el nivel de caciquismo sino que, más bien, éste se adaptó a los nuevos tiempos. Es decir, desde 1959 hasta el 2010 España ha parecido que se hacía capitalista, cuando en realidad el caciquismo anterior se transmutó en un neo-caciquismo. Podríamos hablar de un capitalismo de estado con intervención de manos que le mecen la cuna, todas ellas herederas de la mentalidad caciquil anterior. Las mismas familias que dominaban la economía española desde antes de Franco siguen hoy en los consejos de administración de grandes empresas, entre ellas las que forman el Ibex 35. Una plutocracia, que se dice.

El Plan de Estabilización de 1959 coincide con la inauguración de sendas escuelas de negocios: Esade (fundada por jesuitas) y el Iese (fundada por el Opus Dei). Mucho se dice de la interacción e influencia de estas dos órdenes en el mundo financiero, económico, político y empresarial. Ya es casual que hayan fundado sus respectivas escuelas de negocio (las antes citadas) coincidiendo en el tiempo. ¿Será que una misma mano mece ambas cunas?

Más adelante, ya después de la transición, se funda el Ibex 35, grupo formado por las 35 mayores empresas del país. Recordemos que estas empresas estaban siendo privatizadas desde la década anterior. Cosa de los gobiernos de Felipe González. Luego vino José María Aznar y siguió con ello. Hay que decir que, nos guste o no, Franco, Felipe González y José María Aznar tenían un proyecto de país basado en la existencia y prosperidad de las clases medias. Es con la llegada de Zapatero que en España se desdibujan todos los proyectos de país y, con ello, el aumento de la desigualdad. Ello tiene una explicación.

Estos proyectos de país eran posibles porque se estaba construyendo una economía, que es como decir que tener soberanía económica es lo que hace que un país pueda tener proyecto social y soberanía política. Es decir, la economía española es nacional si las élites están cohesionadas en torno al proyecto encabezado por el presidente de turno. No hay soberanía si no hay economía propia. Y sin esto, no puede haber ni proyecto ni horizonte al que dirigirse. Esto es justo lo que ha sucedido durante los últimos años, a partir de la escalada de crisis que nos ha venido arrasando desde el 2008.

Con la llegada de la crisis, las empresas que forman el Ibex 35, gran parte de ellas creadas por el estado, ahora ya en manos privadas, empiezan a ser rescatadas a base de créditos. Estos créditos proceden de fondos de inversión como, por ejemplo, Black Rock, o Cerberus. Es Black Rock, a través de su CEO, Larry Fink, quien tiene puestos sus huevos en la mitad de empresas del Ibex 35. Ello comporta que el destino de la economía española ha sido dejado a la deriva por sus élites, pues algunos de sus miembros se han reciclado como comisionistas, conseguidores, mediadores y correveidiles de estos fondos de inversión. Es decir, el capital se ha hecho apátrida... y que cada cual recoja sus muebles.

Diciéndolo con otras palabras: la consecuencia de la venta de la economía en trozos es que los presidentes del gobierno español no pueden plantear proyectos para el país. Y por eso pasa lo que pasa.

El otro hecho al que quiero referirme tiene relación con el proceso catalán. Durante el gobierno Zapatero se planteó una reforma del estatuto de autonomía de Catalunya que acabó siendo una estafa a la vista de todos. Zapatero prometió y Zapatero traicionó. La traición vino con la sentencia adversa del Tribunal Constitucional del 2010. La consecuencia es un aumento del independentismo, en proporción a las promesas no cumplidas.

Entonces, habiendo dicho lo dicho, me pregunto:
¿Puede haber relación de efecto-causa entre la sentencia del Tribunal Constitucional y la entrada de los fondos de inversión, muy bien dispuestos a comerse el pastel de la economía española?
Recordemos que ambas cosas suceden en el 2010. Sospecho que alguna relación debe haber. Si alguien sabe, que nos ilustre, por favor.

domingo, 20 de agosto de 2017

1999-2017: Eclipse, soberanía y memoria

Los Eclipses de Sol en Leo y el arte de cortar(se) la cabeza.

Los eclipses generan una marca. Podemos ver en ellos pistas o avisos acerca de por dónde va a ir el mundo. Por ejemplo, en el caso de los eclipses de Sol en signo de Leo la pregunta que podría plantearse es: ¿qué dirección quiero llevar a partir de este momento? La decisión que cada cual esté tomando dará consecuencias durante 18 años. Es posible que haya personas, leyendo este mensaje, que recuerden el año último en que ocurrió un eclipse de Sol en signo de Leo. Fue en 1999. Si revisamos finamente sobre qué asuntos tomamos decisiones en 1999 , podríamos comprobar que éstas han estado generando consecuencias muy perceptibles aún a día de hoy. Es decir, en relación a lo acontecido en nuestras vidas en 1999, y más si venía acompañado por decisiones soberanas, vemos que la influencia sobre nuestras vidas está siendo determinante.

En los aspectos mundanos, un eclipse de Sol en Leo afecta a la autoridad y al poder. Como es un eclipse, la consecuencia inmediata es que las personas que ostentan autoridad son puestas en duda. Por lo tanto, crisis en la gobernanza, crisis en la confianza y crisis en determinado modelo de autoridad o poder. En la medida en que el poder ocupa el lugar más alto, la pirámide social se remueve toda entera. Las personas se sienten inseguras y ponen en crítica todo aquello que deja de generar confianza. Esto puede pasar en el escenario político, en el escenario personal y en cualquier otro ámbito en el que haya una jerarquía.

Un eclipse de Sol en Leo suele comportar que al líder se le corta la cabeza, o se la corta él mismo. Vamos a ver unos ejemplos. Teniendo en cuenta que siguen un ciclo de 18 años, veamos qué cosas ocurrieron en años de eclipse de Sol en Leo:

• En 1927 el partido nazi congrega su primera manifestación masiva. Fue en Nuremberg y muchos ya veían venir lo que se avecinaba. Lo curioso de este ejemplo es que el final de la 2a. Guerra Mundial ocurre 18 años después. Es decir, año de eclipse solar en Leo. Surge un lider que, a no tardar mucho, va a poner patas arriba el orden anterior.

• En 1945, 18 años después, como acabo de indicar, acaba la 2a. Guerra Mundial y el final de Hitler. Ello supone la emergencia definitiva de Estados Unidos como poder hegemónico. 

• En 1963, 18 años después, acontece la muerte de Kennedy.

• En 1981, otros 18 años después, se producen los atentados contra Ronald Reagan y Juan Pablo II. Podríamos tomar estos hechos como señal de declive de Estados Unidos y de Roma, el poder terrenal y el poder celestial respectivamente. A partir de este momento otras figuras emergen, lo cual iremos viendo a partir de acontecimientos posteriores, como, por ejemplo, años después, cuando se funda Al Qaeda. Curiosamente, la fundación de Al Qaeda está consignada por la posición de Saturno en Sagitario, igual que ahora, 29 años después.

• En 1999, 18 años después, se produjo el siguiente. Estábamos en plena era Clinton. Recordemos que poco tiempo antes saltó su lío con Monica Lewinsky. Por lo tanto, 1999 fue un año de gran resaca. Sin embargo, ese año presenta un acontecimiento importantísimo: la derogación de la Ley Glass Steagall, vigente desde 1933, que servía para proteger al pequeño ahorrador de movimientos especulativos por parte de la banca de riesgo. Es decir, la ley buscaba proteger a los ahorradores de los especuladores. Por tanto, cuando Clinton suspende esta ley está cortándose la cabeza él solito, según entiendo. A partir de esta suspensión, los bancos empiezan a crear productos perversos y de dudosísima moralidad, como el caso de la estafa de las preferentes.

• En el 2017, 19 años después de esta derogación, la UE acaba de proclamar que la crisis derivada del crash financiero surgido a partir del 2008 ha finalizado. Si tomamos este último ciclo de 18 años (1999-2017) veremos que el año medio es el 2008, precisamente el año en que el mundo financiero nos hizo caer a todos.

• Lo que va a ir ocurriendo en el siguiente ciclo (2017-2035) dependerá de decisiones que se están tomando en este momento.

• Otra cosa curiosa es que este eclipse del 2017 va a caer al final del signo de Leo, justamente en donde Mariano Rajoy tiene su Plutón natal (y como es generacional, la indicación se hace extensiva a todos los personajes públicos de su quinta).

sábado, 29 de julio de 2017

El experimento español

España es un laboratorio en el que se experimenta con la democracia. Bien, en realidad el experimento consiste en ir aboliendo la democracia sin que nos demos cuenta (suponiendo que la democracia y el darse cuenta hayan existido alguna vez). Lo vemos, por ejemplo, en las aspiraciones soberanistas, en donde la falta de audacia por parte del gobierno español clama al cielo.

Al españolito de a pie se le está diciendo que un asunto tan delicado como el de la unidad patria no merece ser consultado, puesto que eso de ir a votar cada cuatro años es para cosas que no tienen importancia. Así pues, la democracia interesa para unas cosas pero no para otras. Interesa para lo superficial y estéril, pero no para aquello que puede llevar a cambios en las vidas de muchas personas. 

El españolito de a pie no dice nada. Es más, secunda la idea (sin él darse cuenta) de que el ciudadano (él mismo) ya no cuenta en las decisiones. Ni tan siquiera como mercancía electoral tiene el ciudadano el valor que debería tener. Esto lo vemos en el caso de Catalunya, en donde cientos de miles de personas llenan las calles cada año clamando por que en su país se pueda decidir si se quiere ser independiente o no. Lo que llama la atención es que el españolito no se extrañe de que el gobierno niegue a los catalanes el derecho a decidir, lo cual es como decir que no se da cuenta de que le están quitando a él mismo lo poco de democracia que quedaba (si es que la hubo alguna vez). Pues bien, es un empezar. Si a un españolito le parecen bien las políticas del gobierno de Madrid en relación al caso catalán, es que ya está a punto para que se le ignore completamente en ese tema y en todos los demás. Me pregunto yo ahora si el español que aplaude la intransigencia del gobierno es consciente de que estamos a un paso para que la democracia sea abolida sin que nos demos cuenta de la jugada.

Quienes dicen no querer ningún referendum (ni acordado ni sin acordar), y sostienen que los culpables de la situación creada son algunos políticos de adscripción independentista, no deberían olvidar que, antes de que los políticos empezaran a gestionar y a capitalizar lo que ahora llamamos "procés", el pueblo ya se había pronunciado a las claras y por su cuenta. Recordemos la respuesta popular ante la sentencia adversa del año 2010 contra el Estatut.

Ante estos hechos, el españolito que aspira a que su país sea una democracia debería secundar el anhelo de los catalanes, pues es la oportunidad mayor que tenemos ante nosotros para que, por fin, una democracia pueda funcionar en España. Es decir, que la ciudadanía se pronuncie acerca de si quiere de veras una democracia... o si prefiere un régimen similar al anterior, es decir, aquel en el que el dictador murió en la cama.

martes, 25 de julio de 2017

¿Filántropo o Misántropo?

Urano: ¿Filántropo o Misántropo?

A Urano se le relaciona con el cambio, la innovación, la revolución, la aceleración. Alrededor de la fecha de su descubrimiento acaecieron fenómenos muy significativos. Por ejemplo, la fundación de Estados Unidos, la Revolución Francesa y la Revolución Industrial. Para que todos estos eventos pudieran prosperar hacía falta un requisito común: la transversalización, entendiendo dicho vocablo como participación de diversos sectores sociales y económicos (con intereses diferentes) en las respectivas empresas. Esto quiere decir que estos eventos no se improvisan ni son obra de un furor del momento. Se puede improvisar una revuelta, pero no una revolución.

Este elemento -participación, transversalización- nos lleva a percibir el significado de Urano en nuestras vidas.
Urano es el progreso, la febril acción humana, lo que no para de moverse y que necesita de nuevos campos de experimentación. Urano es la ciencia, en la medida en que un hallazgo necesita de un mínimo de participación para que resulte en una obra útil. Por tanto, pues, Urano es el filántropo, el que apuesta por el cambio, la innovación, la confianza absoluta de que el hombre es capaz de desarrollar el oro que lleva en su interior.

Sin embargo, como cada principio, que lleva el anti-principio bajo el brazo, Urano también puede representar el misántropo, aquel que no confía en que el humano esté a la altura moral y ética de las ideas que proclama como revolucionarias. El Urano misántropo no confía en la especie, a la que considera mezquina, interesada, tendenciosa y corrupta. También, y por la misma razón, se vuelve paranoico. "El hombre es un lobo para el hombre" sería un lema que reflejaría la misantropía uraniana.

Más allá de la dicotomía entre filantropía y misantropía, Urano está relacionado con el mundo de los negocios, la libre empresa, la creatividad social, el liberalismo y la burguesía.