viernes, 1 de abril de 2016

La imposibilidad de una solución (y III)

La imposibilidad de una solución (y III).

Todo lo que vengo comentando en esta trilogía tiene una connotación ciclo-astrológica.

Si tuviera que resumir lo hasta aquí expresado, lo diría de la siguiente manera:
No hay solución posible sin transversalizar y globalizar el problema. Es muy posible que haya que llegar al punto de que sean las empresas las que se hagan responsables de los excrementos que el progreso genera. Debe quedar atrás la idea que el estado se hará cargo de ello, pues éste ha ido degradándose con el tiempo y perdiendo poder regulador.

¿Recuerdan la metáfora del tubo de pasta de dientes? Se aprieta todo el tubo, sale la pasta y ya no puedes volver a ponerla dentro. Pues bien, la competencia de las instituciones, como si fuera el tubo de pasta, ha sido vertida sobre el mercado. Entonces, pues, ¿cómo volver a restaurar el poder regulador que tenían las instituciones frente a la voracidad del mercado?


El tubo son las instituciones; y la pasta, nuestros recursos.

A continuación les propongo una cronología de hechos, todos ellos muy relacionados con esta idea:

La primera asemblea nacional francesa, la que da la pauta para el modelo de división de poderes en Europa (algo que ya existía en Inglaterra desde el siglo XVII), coincide con un creciente poder de las empresas en la economía internacional. De hecho, la primera escuela de negocios se funda por esas mismas fechas. Estamos hablando de la segunda mitad del siglo XIX.

La conjunción entre Urano y Plutón, asociada a las protestas del mayo francés, está muy relacionada con la deslocalización de empresas. Es decir, éstas ya desbordan el ámbito nacional. Es la semilla que augura una pérdida del poder de los estados en favor de la empresa privada.

La conjunción entre Saturno y Plutón de 1982 abre el ciclo neoliberal. Este ciclo acaba en el 2020. Es el inicio de la desregulación. Se sitúa a medio camino entre la supresión del patrón oro (1971) y la caida muro de Berlín.

En 1988 se funda Al Qaeda coincidiendo con la conjunción entre Saturno y Urano. Esta conjunción marca el inicio de la gran oleada conspiracionista. Curiosamente, la creación de EStado Islámico, ya en el 2014, coincide con un quincuncio entre Saturno y Urano (entre otros aspectos).

La caida del muro de Berlín de 1989 coincide con la conjunción entre Saturno y Neptuno. Este hecho ofrece al capitalismo y al mundo del dinero alas para volar más alto. En 1989 es cuando se establece el Consenso de Washington, que contiene el diseño de lo que el mundo es hoy.

En el 1993 se produce la gran conjunción entre Urano y Neptuno, que coincide con la firma del Tratado de Maastricht y el inicio del ascenso de China al nivel de potencia que ahora es.

En 1999 se produce la conjunción entre Quirón y Plutón, de la cual trataré específicamente en el próximo artículo.

En el 2000 se formó la conjunción entre Júpiter y Saturno, que coincide con la implementación progresiva del euro, entre otras cosas. Este ciclo es determinante para la economía. Dura 20 años. Se exingue en el 2020, un año que aparece lleno de incógnitas y posibilidades.


Quisiera indicar un acontecimiento determinante, y que servirá para anunciar de lo que voy a tratar en el próximo artículo:

Me refiero a las conjunciones entre Quirón y Plutón. Por lo general, los aspectos de conjunción entre Quirón y los planetas lentos guardan relación con fallos sistémicos, que pueden estar calificados como estropicios que los poderosos aprovechan para obtener y acrecentar su influencia. Debo decir que estos fallos (especialmente los relacionados con las conjunciones Quirón-Plutón) pueden tener algo de intencionalidad malévola. Trataré de explicarlo en el próximo artículo.

miércoles, 16 de marzo de 2016

La imposibilidad de una solución (II)

La imposibilidad de una solución (II).
La política es un negocio que permite a ciertas personas alcanzar un nivel económico, generar buenos contactos, crearse una carrera profesional e, incluso, sentirse poderosos y creerse influyentes, aunque sea en vano. Sin embargo, como indiqué en la primera parte, acabaron aquellos tiempos en los que un lider político podía cambiar el rumbo de un país. Ahora todo es más complejo y opaco.

El otro detalle que voy a comentar es el de la renta básica. Ignoro, ante el tema del paro crónico, si esta es la solución, pues para ello habría que subir los impuestos de quienes más ingresos generan. El asunto es que las clases pudientes, y nunca mejor dicho, los evaden a paraísos fiscales, o bien dejan que las sicav los gestionen con tasas testimoniales. Me pregunto yo ahora, y sería una forma de corroborar la falta de poder arriba indicada, si los políticos y las instituciones que pretenden liderar tienen potestad para impedir la evasión del dinero a paraísos fiscales. ¿Cómo podrán llegar a hacer lo que dicen que pretenden si el dinero con el que podrían hacerlo no lo pueden controlar?

El otro factor, cuya sombra es alta como la de un ciprés, es el de la robotización que está invadiendo las funciones que hasta ahora estaban en manos de los trabajadores. Me pregunto qué institución política podrá diseñar soluciones, excepto que las empresas se impliquen en la gobernanza de las consecuencias de tanto progreso. Es decir, una vez disminuidos sus poderes, los de las instituciones tradicionales, sólo cabe esperar que las empresas se impliquen en lo que hasta ahora estaba funcionando a través de los estados. Sin embargo, para que ello ocurra, debe haber grandes movilizaciones. O cuanto menos, una percepción de que la desigualdad y la precariedad laboral van a dar lugar a algo que puede llegar a ser perjudicial o incordioso para los futuros reguladores.

Mientras no lleguemos al nuevo paradigma político, la única vía es que el pueblo obligue a sus dirigentes a que salgan de su zona de comodidad. Sin embargo, y esta es la otra, cómo movilizarse si los políticos tratan de capitalizar a su favor la protesta ciudadana.

El otro elemento de reflexión gira en torno a los políticos de izquierda, que necesitan de la movilización popular para que sus ideas lleguen a la práctica. Sin embargo, también pueden abominar de ella si el pueblo les obliga a ir más allá de sus límites y de sus intereses de partido.

El hiperprotagonismo de los políticos (todos, de los de derecha a los de izquierda) podría resumirse en este aforismo:
Quien aporta soluciones reales tiene el control real. Sin embargo, quien aporta soluciones ficticias tiene también un control ficticio, aunque esté apoyado por la hiperpublicidad que los medios de comunicación le brindan.

La conclusión a la que llego es que el paradigma o marco mental que sirvió para crear las instituciones que hasta ahora nos han gobernado está sufriendo una agonía que no se quiere reconocer. De hecho, está podrido y a la vista.


Una nota sobre las políticas de izquierda:
No acabo de tener claro si lo que pretenden los partidos de izquierda es no parar de prometer que el estado siga haciéndose cargo de la protección a los trabajadores -que no se recorten prestaciones y se mantenga el estado de bienestar-, o si está dispuesta a fomentar el cooperativismo como forma de estimular el empoderamiento de las personas. Claro que, si las personas se empoderan a sí mismas a través del trabajo cooperativo,  ¿les interesará tal cosa a los partidos de izquierda, puesto que consideran que ha de ser el estado el que monopolice dicho asunto? ¿Será que las cooperativas pueden llegar a convertirse en un contrapoder que perjudique la pretensión monopolística de los partidos estatistas, tanto los de derecha como los de izquierda?

martes, 15 de marzo de 2016

La imposibilidad de una solución (I)

La imposibilidad de una solución (I).

Durante estos días se ha estado hablando de la pobreza, de los refugiados, de la incapacidad para encontrar una solución. Por otro lado, España es el país europeo en donde la crisis está generando una mayor desigualdad. Aunque es posible que no sea la crisis, sino su gestión por parte de dirigentes poco audaces o poco acostumbrados a manejarse en situaciones en las que su incompetencia está quedando en evidencia. O poco poderosos, que es lo que explico a continuación.

Remontémonos a unos años atrás, justo al inicio del crash. Todos los políticos, incluyendo Juan Carlos I, nos decían que todo se había salido de madre por culpa de los mercados. Ahí empezamos a ver que las instituciones han ido interviniendo cada vez menos en favor de algo que cada vez más está más fuera de su control. En un articulo anterior comenté que la influencia del estado español sobre la economía española está en torno al 40 %, y que de ese 40 % hay una gran parte que está muy coaccionada por la oligarquía nacional y por la oligarquía global. En definitiva, el estado español tiene muy poco poder en España. Tan sólo la hiperpublicidad que él mismo se hace en base a crear o a hacer perdurar viejos problemas puede llevar a darnos la impresión de una potencia que en realidad no tiene. Por lo tanto, el político que aspira a gobernar sostiene su función sobre una falta real de poder de las instituciones que él pretende liderar. Un político hoy es tan sólo un community manager de las oligarquías, con el apoyo de los medios de comunicación que tanto contribuyen a dicha hiperpublicidad.

Por eso, cuando escucho a los políticos de ahora, me pregunto de qué están hablando cuando hablan de que hay que hacer los posibles para reducir la desigualdad, cuando resulta que las instituciones que aspiran a gobernar están vacías de poder real, excepto el que aparentan tener con la hiperpublicidad que los medios de comunicación les procuran.
Podemos entender, pues, que la política, ya lejos de influir sobre la realidad, es un negocio que ha dejado de servir al interés general, si es que alguna vez sirvió.

En todos los debates, los políticos de todo el espectro parlamentario se llenan la boca con palabras compasivas y de denuncia, asegurando que está en sus manos hacer los posibles para impedir que la desigualdad y la pobreza vayan a más. Mientras les escucho me pregunto cómo es posible que se prometan soluciones cuando las instituciones públicas abdicaron de gobernar el mundo desde hace ya unas décadas.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Catalunya 2016-2017

-->
Escribo estas notas en día de eclipse. Venimos viviendo en un tiempo de crisis de las instituciones, incluyendo partidos políticos. Todo parecía ir bien hasta que un nubarrón permanente nos dejó a oscuras. Parece que nadie sabe qué hacer. Y cuando el nubarrón está más oscuro, la actitud más habitual es la de refugiarse en intereses particulares, lo cual es todavía más patético. Este eclipse va a hacer que todo resulte más evidente. Por ejemplo, si cada grupo tiene un ego, igual que las personas, iremos viendo como lo más mezquino de él predomina por encima de toda concordia y toda acción orientada al bien común. Las peleas por el predominio del propio interés son, y lo serán aún más, lo habitual. Lo vemos en Europa, con la crisis de lo refugiados; lo vemos en España, en el gobierno, en muchos algunos ayuntamientos.

En realidad, más que una crisis de las instituciones, se trata de una crisis de los dirigentes, que pone de manifiesto que el marco mental con el que se movían ha quedado obsoleto y, de momento, sin recambio.

Cuando no se sabe qué y cómo hacer, las personas solemos actuar empujadas por la ventaja del corto plazo, procurando el mayor beneficio particular, acaso a la espera de que en el futuro las cosas estén más claras, para que otras personas más capacitadas y audaces planteen una solución más creativa.

Esto lo estamos viendo en España, en donde el ego de cada partido político impone su ley. Si tanto aman al país, según dicen, deberían actuar de otro modo. Excepto que su interés mayor sea el corporativo y lo disfracen con retóricas diversas.

Decía yo que estas notas las estaba escribiendo en día de eclipse. En este caso, entretanto no se produzca el siguiente eclipse de Sol, augura medio año de despropósitos, de ineficacia, de posibles crashes económicos, de descontrol. Al llegar a final de agosto y principios de septiembre la cosa empezará a cambiar. Anoten este tiempo, porque se le va unir otros elementos.

Un período determinante de 2 años.

Ahora me referiré a lo que es propio de este blog: los ciclos. En concreto, al de 2 años, el que viene pautado por las conjunciones entre Marte y Saturno.

Las conjunciones entre Marte y Saturno definen el tipo de esfuerzo que una situación exige. La última conjunción habida fue en el 2014, en Escorpio, un signo de agua, mudo, de resistencia. Si se han fijado, habrán visto que la mayoría de situaciones conflictivas han tenido como elemento común la lucha con lo trágico de las emociones. En concreto, con el miedo, la derrota, la pérdida, la muerte, el final. La próxima conjunción será en Sagitario, un signo de Fuego, en Agosto de este año, que abrirá un ciclo expansivo, en el que el reto será conseguir una mayor complicidad. Ahora estoy pensando en el "procés" catalán. Mientras no lleguemos a finales de Agosto, la sensación será todavía de muerte. Habrá que convivir con ello. Quizá lo mejor sería hacerse el muerto, para poder flotar sobre las aguas... mientras a nuestro alrededor quienes tienen miedo a no poder salir adelante se baten entre sí, chapoteando y dando manotazos y patadas, esperando acaso que de ello algo se pueda salvar.

Por cierto, la batalla de Covadonga, la que inició la Reconquista, tuvo lugar con Saturno en Sagitario. Lo sagitariano es muy de España, dicho sea de paso. Y la Inquisición no ha desaparecido, pues ello va con el carácter.

Por eso yo me pregunto ahora:
¿Expulsarán a los catalanes del reino de España, igual que se hizo con judíos y musulmanes?

Sigo.
Decía que en Agosto tendremos una conjunción que resultará determinante para el bienio 2016-2018. Lo vamos a notar.

También notaremos el paso de Marte en Capricornio, a partir de finales de Septiembre y hasta primeros de Noviembre. Este tránsito inaugurará el inicio del momento más determinante del "procés". Es como si se abriera la puerta a una nueva realidad. Debo decir que los momentos de mayor tensión  política al respecto han ido pautados por los tránsitos de Marte por los signos cardinales. Y Capricornio lo es, además de ser el de Carles Puigdemont.

Este paso de Marte por Capricornio abrirá la puerta a un periodo determinante dominado por la entrada de Júpiter en Libra. Y en concreto, por la llegada de Júpiter al grado 21 de Libra, que tendrá lugar a finales de Diciembre.

Mi conclusión es que coincidiendo con el tránsito de Marte por Capricornio (desde finales de septiembre hasta primeros de noviembre) y con el paso de Júpiter por Libra (desde septiembre de 2016 y hasta bien entrado el 2017) vamos a vivir la prueba de estrés más determinante. De ahí, y no antes, saldrá una visión del futuro más clara.

La otra conclusión es algo que ya dejé escrito en otros artículos: Catalunya tiene su mejor posibilidad para ser independiente a partir de los tránsitos que acabo de describir y el año 2020.

Más adelante, si la independencia tiene lugar, veremos la unión de España con Portugal entre el 2020 y el 2040. Y hasta es posible que se acaben dando las circunstancias para una confederación ibérica o euromediterránea. O dos: una ibérica y otra euromediterránea.

Nota:
Un ciclo que aquí no he mencionado, aunque sí en otros artículos, es el de 14 años. Este ciclo viene pautado por las conjunciones entre Júpiter y Urano. Les dejo el enlace al respecto:

viernes, 4 de marzo de 2016

Cicuta Virosa y el grado 6 de Tauro


Cicuta Virosa y el grado 6 de Tauro.
El amor ignorado y la pulsión de muerte.



La persona representada por Cicuta Virosa es egoísta y de buen carácter. Sin embargo, el asunto de fondo se remonta a una falta de reconocimiento o interés por parte del padre o de la madre. Este hecho aconteció durante los primeros momentos de vida, y es posible que se haya estado prolongando durante mucho más tiempo y de muy diversas maneras. El caso es que hubo una ausencia de calidez en la conexión entre el niño que uno fue y alguno de los padres. Es posible, además, que esté habiendo un miedo a la muerte, lo cual puede guardar relación con lo anterior. Es decir, la persona teme la muerte porque antes temió que iba a ser abandonada. Sin embargo, no siempre estos temores están en el plano consciente sino que, más bien, lo que lleva a querer cambiar es la falta de reconocimiento en asuntos que afectan a la economía y a la esfera laboral, por poner un ejemplo. Es decir, la persona se queja de que no se la valora. Como ven, todo está relacionado. Como durante la infancia fue invisible (o se sintió así) para alguno de los padres, ahora también siente que la sociedad la ignora. La consecuencia de ello se percibe en un proceso en que se vuelve cada vez más egoísta, acaso porque de ese modo va construyendo un pequeño paraíso aislado de la mediocre realidad que le rodea. Sin embargo, este aislamiento es un eco de aquel abandono o desinterés primigenio.



Lo curioso de Cicuta Virosa es que sus relaciones más tormentosamente perdurables son aquellas en las que se reproduce la ignominia fundacional. De este modo, la persona rara vez se encuentra con personas que sean capaz de reconocerla y apoyarla. Sin embargo, el lazo más fuerte que ella tiende es precisamente con personas que no la valoran o la ignoran.



Por consiguiente, hay en el perfil asociado a Cicuta Virosa una pulsión de muerte que asalta cuando ama (o viceversa). Por tanto, para saltarse o evitar esta pulsión, la persona evita las relaciones o se entrega a encuentros sexuales sin amor. Es decir, seduce sin pretensión de establecer lazos de amor. Es decir, seduce por satisfacción egoísta.



Podríamos decir que Cicuta Virosa puede ayudar a personas que sufren acoso emocional, laboral, sexual. También puede servir para tratar los restos tóxicos procedentes de viejas relaciones que aún siguen ahí. Como indiqué anteriormente, la persona tiende a encontrarse con personas que la marginan, que la ignoran, que abusan de ella o que la tratan como a un objeto.



El grado 6 de Tauro.



El 6 de Tauro es el grado en el que reverbera Cicuta Virosa. Se refiere a un perfil de persona aparentemente apacible, centrada en el disfrute, que compensa o tapa su egoísmo con la bondad. Se trata de individuos sensibles e inteligentes que no se han sentido valorados. Por tanto, tienden a vivir para sí mismos. Quizá sea por ello que tienden a vivir amores furtivos o clandestinos, o relaciones poco prósperas.



Tras unas formas dulces y conciliadoras, se alberga en Cicuta Virosa un anhelo de muerte que puede manifestarse como deseo de matar o como deseo de morir. Si estos impulsos no se reconocen, acabarán tomando formas externas. Por ejemplo, como he indicado antes, a través de relaciones adictivas con personas poco respetuosas o perjudiciales.



Como ven, el perfil CicutaVirosa/grado 6 de Tauro gira en torno al respeto, al reconocimiento, a la búsqueda de atención afectiva… y a identificar que en el interior de uno yace una emoción tormentosa que no se atreve a reconocer. Esta emoción, si no es percibida, se encarnará a través de actitudes de otros hacia uno.

Tras una apariencia calmada hay escondido un comportamiento compulsivo relacionado con el amor; o, más bien, con la falta de él. A partir de este hecho nos podemos encontrar con una tendencia a actuar furtiva o clandestinamente. La persona esconde a quien ama, o se esconde de quien ama. O se esconde de amar abiertamente.



El trabajo relacionada con este grado consiste en asumir la propia ira, justamente para superar la violencia que le viene dada externamente. Una vez captado este hecho es posible subir un peldaño más en cuanto a calidad de vida.

domingo, 28 de febrero de 2016

Petroleum y el grado 4 de Sagitario


Petroleum y el grado 4 de Sagitario.
Un estudio sobre el fanatismo y el escepticismo espiritual.

Entre otras exquisiteces, Petroleum aborda la relación entre el ideal de conducta y la actitud real. Beethoven, un claro ejemplo de ello, personificó como nadie la esperanza en un mundo mejor y la decepción consiguiente. Lo que él esperó de Napoleón y lo que finalmente ocurrió describe a la perfección el perfil psicológico de Petroleum.

Diríase que Petroleum acaba por no creer en nada, o eso es lo que parece. Sin embargo, una percepción más fina y profunda nos llevaría a captar un comportamiento decepcionado en relación a lo humano. Llegados a este punto habría que diferenciar entre fe, esperanza e ideal, y lo que las personas somos capaces de hacer (o de no hacer) por ello.
Por ejemplo, hay quien se confiesa ateo, o anti-religioso, porque las personas que dicen profesar alguna religión muestran una actitud inmadura y mezquina en relación a eso que dicen creer.

Desde el punto de vista de quien represente el carácter relacionado con Petroleum, podría decirse que se trata de alguien que experimenta o capta la dramática contradicción entre lo que se dice defender, ya sea de carácter ideológico o religioso, y el comportamiento concreto que se tiene en relación a ello; entre la honorabilidad a la que se aspira y la mezquindad en la que uno cae.

Por poner un ejemplo, alguien que hubiera nacido y crecido en una determinada fe religiosa podría abominar de ella al percibir las incongruencias por parte de aquellos que dicen profesar tales creencias. La percepción de lo discordante o contradictorio entre el valor de lo que dice defenderse y lo que debería hacerse puede derivar en hostilidad hacia el valor mismo. Por ejemplo, si alguien predica la caridad cristiana y su comportamiento no es caritativo, puede llevar a una visión crítica de lo esencial cristiano por parte de quienes observen esta discordancia. Y lo mismo podría decirse en relación a otras religiones, creencias o ideologías proclamadas como nobles y encarnadas superficial o mezquinamente.

Como el mundo es un espejo, podríamos decir que la incoherencia percibida por Petroleum, entre lo que el humano realmente hace en relación a lo que dice hacer, nos llevaría a pensar que se trata de alguien descontento de si. Vamos, que no se soporta. Este descontento tiene una especificidad, y es que es difícil de contener emocionalmente cuando es detonado, lo cual puede ocurrir cuando se está muy implicado socialmente. O dicho de otro modo, cuando la persona Petroleum abdica de defender el ideal y el bien común, debido al descontento, posiblemente intente aplacar su discordia mediante el trabajo y la auto-explotación en beneficio de su propio yo. De este modo, Petroleum convierte su incoherencia en penitencia a través del trabajo y del lucro.

Puede ocurrir, además, que desarrolle una actitud cínica o crítica en relación a valores morales y éticos, especialmente cuando percibe que alguien los enarbola como si fuera una bandera, lo cual nos llevaria a pensar que Petroleum es un escéptico, cuando es más bien alguien que sufre de decepción por ver que un mundo mejor no es posible debido a la mezquindad reinante.

La salida al drama existencial de Petroleum tiene varias vías:

a.- abdicar de toda creencia, procurando una madurez de comportamiento que le lleve a uno a aceptar la patética contradicción entre lo que se dice creer y lo que uno hace en realidad.
b.- volverse escéptico, burlón, frivolo o explotador, tanto de las creencias como de los creyentes.
c.- ser compasivo de corazón en relación a la mezquindad de quienes exhiben fastuosamente su religiosidad o idealismo, sin perder el tiempo criticándolos.

Petroleum y el grado 4 de Sagitario.

La religiosidad (o el interés por lo religioso) sagitariana encuentra en este grado una particularidad: la concentración de lo espiritual en uno mismo. Al situar lo sagrado en el interior de las personas nos encontramos con una paradoja, pues Petroleum y este grado resultan ser una personificación de alguien que sigue siendo idealista por más que lo niegue y lo disfrace con escepticismo. Petroleum, pues, debe sobreponerse a la decepción, a la idealización del humano, tolerándose primero a si mismo.

Con el tiempo y el pulimento que obtendrá en la madurez, Petroleum dejará de identificar las formas concretas con que escenifican los humanos sus creencias espirituales o religiosas con el fondo real de la experiencia comunitaria.
Desde este punto, tal y como le sucedió a Beethoven, Petroleum se ganará el respeto de sus congéneres cuando ya no pueda escuchar sus aplausos.

En definitiva, Petroleum es alguien que debe aprender a tolerarse a si mismo, pues esos reproches que proyecta sobre las incongruencias de los demás son los suyos propios.

Muy relacionado con ello, un factor muy afín a Petroleum y al grado 4 Sagitario es el dogmatismo y el fanatismo, tanto por activa como por pasiva. Es decir, el perfil de Petroleum puede retratar a una persona que ha sufrido de dogmatismo en su propia familia. Por tanto, pues, puede haber un remanente en su interior en forma de censura o autocensura. Y hasta es posible que haya que buscar en el árbol genealógico correspondiente algunas de las trazas que dan de comer al dogmatismo como, por ejemplo: credulidad, candidez y obediencia ciega a dictados de otros, celos y sentimientos de inferioridad no reconocidos, anhelos de autoimportancia o megalomanía, nostalgia de tiempos pasados que ha quedado enquistada en la psique, duelos no completados, intolerancia y falta de empatía, exclusiones y expulsiones del sistema por motivos religiosos o ideológicos, homofobia o xenofobia, etcétera. Por tanto, pues, esta persona puede estar tratando inconscientemente de evitar decir lo que realmente piensa, acaso para evitar una reacción fóbica o dogmática por parte del otro. Incluso, que también podría ser, en su defensa por la tolerancia, la libertad y la apertura, la persona puede llegar a incurrir en una forma febril de defensa que puede llegar a parecer fanática.

lunes, 22 de febrero de 2016

La privatización del Estado (y III)

La confusión entre lo público y lo privado.

Habrá un momento en que el usuario no sabrá si el médico que le atiende, en lo que ahora aún es un ambulatorio público, cobra del Estado, de un cluster privado, o de ambos al mismo tiempo.
El otro tema son los recortes en educación. Hablemos, pues, de las escuelas. Hoy las hay públicas, privadas y concertadas. Nos podría parecer que las públicas no buscan el lucro, y por eso las defendemos. También nos podría parecer, y de aquí mis reservas al respecto, que son ideológicamente neutras. Sin embargo, todas, incluso las públicas, sirven para formatear a los jóvenes para procurarles una buena inserción social y laboral, y con la vista puesta en la universidad. Sin embargo, ésta, tanto la que es pública como la que es privada, recibe apoyo y subvenciones de empresas privadas, lo cual condiciona su independencia.

Por lo tanto, eso que se ve venir, la confusión entre lo público y lo privado, ya existe desde hace tiempo. A lo que vamos, pues, es a una mezcla total, a una con-fusión.

La privatización del Estado.

Podemos decir, que el Estado ha sido privatizado y que las empresas tienen cada vez más interés en lo público (o en lo que queda de lo público). La confusión entre ambas esferas va camino de ser total, excepto que una masa crítica lo impida.

Un ejemplo pequeño de ello, de la publicitación de lo privado y la privatización de lo público, lo tenemos en internet, en el que nuestros datos ya no son únicamente nuestros, y que, además, están siendo objeto de tráfico por parte de Estados y empresas.

Incluso algo tan estatal como los ejércitos y la defensa de los países está siendo influido por la acción de intereses privados. De ello ya dio cuenta el presidente Eisenhower en un famoso discurso pronunciado en los años 50.

sábado, 20 de febrero de 2016

La privatización del Estado (II)

La privatización del Estado (II)

En algún otro escrito he puesto sobre la mesa el tema del TTIP, del cual nadie habla bien. Y quien habla bien no lo hace del todo, o lo hace con la boca pequeña, quizá porque es una decisión que, una vez ejecutada, no tendrá reversibilidad. El caso es que el TTIP es percibido como una amenaza
para la soberanía local por parte de la oligarquía global.

Podría parecer el TTIP una re-edición del absolutismo, que desembocó, acaso como reacción, en la Revolución Francesa y que dejó el terreno disponible para el desarrollo de las ideas liberales y el acceso al poder de la burguesía. Es decir, por hacer una fácil comparación, podríamos ver en el TTIP un intento de perpetuación de la aristocracia -el antiguo régimen nunca murió en realidad-. Ahora, izquierdistas y no tan izquierdistas, liberales y estatistas, proclaman que el TTIP puede llevarnos a que tengamos que ponernos las manos en la cabeza, por lo que de intención perversa y oscura pueda tener. Se trataría, si no entiendo mal, de una re-edición del totalitarismo pre-revolucionario que dejaría a las democracias reducidas (aún más) al pan y al circo de todos los días.

Y ahora yo me pregunto si la emergencia de un partido como Podemos no estará siendo, además de portavoz de la voz de los indignados, de una parte de los empresarios que intuyen que el TTIP puede llegar a arrasar todo lo que no esté en manos de la oligarquía absolutista global.

¿Será Podemos el portavoz de las nuevas burguesías emergentes?


Connotación astrológica:
El tránsito de Plutón por el tercer decanato de Capricornio (2018-2023) será aún más determinante, hasta el punto de que la historia del siglo XXI vendrá determinada por lo que ocurra en el lapso comprendido por la duración de este tránsito. El historial de tránsitos anteriores por este signo así nos lo demuestra. 

martes, 16 de febrero de 2016

La privatización del Estado (I)

• La aniquilación de España o la privatización del Estado (I).
• El final del Estado-Nación y el surgimiento de las Mega-Regiones. 
• La importancia del ciclo de 172 años.

El Estado español apenas influye sobre el 40% de la actividad económica del país.Y parte de ese 40% está influido o coaccionado por el mercado, por la oligarquía global y demás factores. Es decir, del 60% restante el ciudadano no tiene capacidad para escoger o influir a través de las instituciones que dicen representarle.
Todo esto viene a cuento de lo que vengo explicando en la serie de artículos que he titulado con los nombres de "la conspiración de Capricornio" o "la conspiración de Libra", los cuales pueden econtrar pulsando en las etiquetas que encontrarán al final de este texto.

Por si alguien piensa en la posibilidad de restituir la soberanía que al ciudadano le fue arrebatada para dársela a eso que llaman mercados, para neutralizar y hacer reversible el proceso de desregulación que se ha estado poniendo en práctica, la democracia liberal -el Estado, las instituciones- no es suficiente. Es más, es el eslabón más débil, pues la acción política requeriría de un nivel de audacia y agresividad que el sistema no permite, pues se ha vuelto burocrático e ineficiente hasta la exasperación.

A partir de esta hipótesis podemos llegar a la conclusión de que las formas democráticas, al menos tal como funcionan actualmente, no sólo no pueden retornar el poder que cedieron ante los mercados sino que, de tan burocráticas en que se han convertido, son su garante. Es decir, la política sirve al mercado, está subordinada a él. Cualquier otra apariencia que se quiera dar -promesas al pueblo, limitación de la desigualdad, reducción del paro, discursos, etcétera- es mera impostación.

A la otra conclusión a la que se puede llegar es que estando el poder en manos de forofos tecnócratas y capitalistas que ahora se proclaman compasivos o filantrocapitalistas, la economía, lejos de ser un reflejo real de la oferta y de la demanda, se parece más a un Estado bolchevique que a lo que debería ser. La dictadura del mercado, que podríamos decir.

Si Stalin se reencarnara, lo haría a través de algunas de las formas que acabo de esbozar, pues vería como gran parte de su concepto de Estado está ahora siendo puesto en marcha por empresas privadas que se benefician de la confusión democrática y de la falta de liderazgo de los Estados.
Stalin, y demás dictadores, de estar reencarnado hoy, sería un oligarca, no un hombre de Estado, pues éste es insuficiente. Hoy en día tiene más poder un fondo de inversión (hedge fund) que varios Estados juntos. Stalin sería hoy un Hedge Fund.

Alguien podría pensar que estoy apostando por una dictadura. No, pero tampoco estoy contento con las formas aberrantes de funcionamiento de eso que llaman parlamentarismo. Política y democracia han acabado convirtiéndose en una versión actualizada del pan y del circo.

La otra alternativa, improbable a todas luces, sería que el mercado, por propio interés, cediera a las instituciones algunas atribuciones reguladoras (o re-reguladoras) a cambio de obtener algunas ventajas que no me atrevo a nombrar.

Oligocracia y Estado.


Los Estados se mantendrán en pie, aún con deuda soberana, si ello sirve a los intereses de la oligocracia. Es decir, que los Estados tengan como única función ser los policías del sistema. Una policía, claro está, al servicio del dinero. Sin embargo, si la burocracia que lastra a los Estados-Nación resultara incordiante para tales intereses, la oligocracia optará por la creación de mega-organismos (el TTIP, por ejemplo) combinado con la creación de entidades locales más productivas y menos burocráticas (las mega-regiones). 

La connotación astrológica.

Gran parte de lo que acabo de narrar está relacionado con el ciclo sinódico ligado a las conjunciones entre Urano y Neptuno. La última de ellas tuvo lugar en 1993. La próxima, en el 2165.

jueves, 11 de febrero de 2016

Quirón y la política (y V)

Sobre la procrastinación y la tendencia a dejar que los problemas se eternicen.

En relación a la procrastinación, tan relacionada con el Quirón astrológico, no es cosa única de los políticos. En realidad todos somos procrastinadores en el algún punto o area de nuestra vida. Esa tentación de dejar para más adelante asuntos cuya ejecución hoy pondrían en evidencia nuestra incompetencia. Esa es la sombra bajo la que crece la procrastinación.
Entonces, pues, no queremos soltar el elemento de control, aunque sea ilusorio. Ocurre, por ejemplo, en la relación de los padres con los hijos, cuando nuestros mayores no pueden reconocer un error, pues hacerlo pondría en peligro la figura de autoridad que supuestamente encarnan. Es decir, el pilar en el que se sustenta la familia y la política es el mismo: la autoridad, aunque ésta frecuentemente se basa en que las incompetencias estén convenientemente maquilladas. Ya se sabe, la culpa de algo siempre la tiene otro.

Como los políticos, pues también tenemos un Quirón en nuestra vida cotidiana, solemos dejar asuntos para mañana (o para nunca jamás), especialmente aquellos que requieren de un nivel de audacia que nos pondría en el brete de tener que salir de nuestra área de comodidad. Con la procrastinación dejamos para mañana la resolución de conflictos y la toma de decisiones que acaso hoy no nos vemos con la competencia adecuada para afrontar. Y ahí está la cosa: en evitar las consecuencias. Entonces, para distraer nuestros problemas, dejándolos al lado, lo que hacemos es dejar que la burocracia mental ocupe mayor espacio en nuestras vidas. Esta burocracia es la consecuencia de tener claro a qué se es leal, o mantener lealtades que se contradicen entre sí. Y así es como se crean todavía mayores problemas, y hasta enfermedades.

Quirón y la política (IV)

Quirón y la procrastinación de los políticos.

El político procrastinador, puesto que vive de ello, provoca un conflicto a partir de su tendencia a eludir la toma audaz de decisiones. Se cobija en supuestas lealtades, algunas de ellas ocultas o incomprensibles hasta para él mismo. Por decirlo con pocas palabras, el político se debe simultáneamente a su ambición, a la lealtad a las conveniencias del partido que le apoya y al ciudadano del que dice actuar en su nombre. Lo malo es que entre estas tres cosas hay una gran incompatibilidad, lo cual hace que la política, tal como dice Beppe Grillo, haya acabado siendo una enfermedad mental.

Entonces, pues, como el político tiene una gran necesidad de protagonismo y notoriedad, acaso para tapar su falta de poder real -o para justificar el sueldo y las subvenciones que recibe-, lleva a sectores de la ciudadanía a tomar partido por él a sabiendas de que él no tiene en su mano la posibilidad de encarnar o facilitar lo que él mismo propone en sus discursos. En otras palabras, el politico procrastinador lleva a la gente que dice representar a que encarne el conflicto que luego él no será capaz de resolver.

A la conclusión a la que llego es que la actitud del político parece estar orientada más a impedir que a facilitar.

lunes, 8 de febrero de 2016

Quirón y la política (III)

Quirón y el sistema social y político.

A través de rumiaciones que hice del mito de Quirón llegué a la conclusión de que nuestras vidas giran alrededor de una herida fantasma, y que el sistema se mantiene en pie mientras esta herida no cicatrice, ni se toque, ni se cure, ni se reconozca como pilar de la convivencia social y colectiva. La razón está en que la mayoría de profesiones que tocan el tema de lo intangible -desde la religión a la política, pasando por la psicología, etcétera- existen gracias a este hecho. Estas profesiones, y lo que las rodea, son formas de vida que no consienten ser desarticuladas, pues generan muchos puestos de trabajo (y, por lo tanto, modos de vida). Por lo tanto, en la medida en que generan una identidad, son ellas las que procuran que la herida se mantenga presente.

Es por esta herida que el humano necesita vivir en comunidad -un espacio mental colectivo con un ágora en el centro a través de la cual expresar necesidades y obtener ayuda por parte de la vecindad-. Sin embargo, el ágora ha sido intervenida por estas mafias profesionales. Es decir, el activismo comunitario, que podría transformar y restituir el sentido primordial del ágora, no interesa a estas profesiones, las cuales fundan su razón de ser en que el problema continue.
Por algo será que a las profesiones, la política entre ellas, que tratan con lo intangible se les llama solucionistas.

Así, pues, un político debe su existencia a estos hechos. Desde esta perspectiva, político es quien trata de escenificar los anhelos que se expresarían en el ágora procurando que el pueblo le transfiera a él lo que a todas luces es imposible, pues la única manera de hacer una revolución comportaría que el pueblo debería reapropiarse del ágora, ese espacio mental que cedió a los profesionales de lo intangible.

La idea de que un cambio es posible en un ágora intervenida convierte al anhelo en una mercancía más que se disputan los partidos politicos, los medios de comunicación, los banqueros, los economistas, los abogados, los psicólogos y demás profesiones que trafican con lo intangible.