jueves, 14 de marzo de 2013

Desorden político y trastornos psiquiátricos

Política y desórdenes emocionales.

Me pregunto si el caos político es un holón social, una punta del iceberg que conforma el magma colectivo de la especie humana. Está claro, pues, que estamos en un trastorno sistémico que afecta a todo tipo de conductas y ámbitos: a las personas, a las organizaciones, a los proyectos, a las visiones, etcétera.

En una conversación reciente, mi interlocutora me informó de que en la época de la transición, una etapa de gran politización social, (1975-1978) se registraron muchos más casos de trastornos psíquicos que en otras épocas. Por lo visto, el estrés colectivo afecta a personas especialmente vulnerables, La fragilidad, de unos más que de otros, salta a la vista de formas patológicas. Tiene su qué.

El caso es que, y lo clama el cielo, vamos a iniciar una segunda transición, la cual promete ser tan estresante como la primera, Los casos de personas que se trastornan aumentarán, tanto en lo psiquiátrico como en lo emocional pasajero.

Argumentación astrológica.

En mi libro "Lilith. El enfado interior" desarrollé la idea de que Lilith se corresponde con un factor de gran fragilidad emocional. Según sus aspectos, estos registros afectan a lo físico, a lo emocional, o a ambos en formas más o menos intensas o patológicas. 

Una buena parte de la primera transición coincidió con una conjunción entre Júpiter-Lilith. Este aspecto representa la hiperpolitización de los estados emocionales colectivos. Pues bien, ahora mismo tenemos una conjunción igualita. No había vuelto a acontecer desde esa primera transición (1975-1978).
La anterior vez coincidió con el bienio 1942-43, en plena 2a guerra mundial. Y la anterior, justo después de la guerra franco-prusiana, en 1873, coincidiendo con el llamado "pánico de 1873", el cual dio lugar a un lapso de 20 años de depresión social.

Pues bien, la conjunción Lilith-Júpiter, ahora en ciernes, llegará a su máxima intensidad expresiva durante este año. En concreto, a partir de junio y durante unos cuantos meses.

Curioso, ¿no?.

martes, 12 de marzo de 2013

Neoliberalismo espiritual

Neoliberalismo espiritual y neoliberalismo financiero: ¿Un mismo mensaje?

¿Funcionan en paralelo el mercado espiritual y el financiero? ¿Forman parte de un mismo pacto lo económico y lo espiritual? ¿Mueven las mismas montañas la fe y la economía?

En otros escritos anteriores publicados en el Observatorio de la Cronosfera les comenté que la evolución de eso que llaman neoliberalismo se corresponde con un ciclo que se inició en 1982 y que concluirá en 2020. El neoliberalismo representa el culto al dinero, al lucro, a la depredación, al individualismo, al golpe de codo. En definitiva, promesas de beneficios a través de un endeudamiento fácil que está trayendo gran parte de eso que se está viniendo a llamar "crisis financiera"

Este ambiente de promesas sin fin, que acaban en menos que nada, tal y como se está viendo, tiene su correlato en otros ámbitos. Por ejemplo, en el espiritual. Lo vemos en expresiones como "tú puedes crear tu propia realidad" -y otras parecidas-. Todo ello tiene un tufo neoliberal: promesas, prosperidad, burbujas, consecución de objetivos personales a toda costa, elusión del dolor y mala tolerancia ante frustraciones.

No me digan que eso que tanto nombran como "crecimiento personal" o "que tú puedes crear tu propia realidad" suena bastante parecido a "usted puede endeudarse para satisfacer todas sus apetencias sin preocuparse por las consecuencias".
Es la mercantilización intensiva de lo tangible y de lo intangible, el crecimiento sin límite, las promesas-burbuja. El mercado espiritual y el financiero funcionan en paralelo. Me pregunto hasta qué punto el dinero y la espiritualidad forman parte de un único pacto.

No quisiera cerrar el artículo invitando a leer un brillante artículo de Juan de La Fuente que versa, entre otras cosas, sobre el ciclo Saturno-Plutón y sobre el sextil que ambos forman en estas fechas.

domingo, 10 de marzo de 2013

Lo mínimo que se puede decir

Esta semana acudí a la presentación del libro de Raimon Obiols a la sede de la Fundación RBA. El libro se llama "El mínim que es pot dir" -Lo mínimo que se puede decir"- y tiene trazas autobiográficas. La presentación fue un diálogo entre él y la periodista Cristina Puig, quien le iba haciendo preguntas. Me llamó la atención que una de ellas, la que hacía referencia a los deshaucios y al movimiento liderado por Ada Colau, fuera respondida, si es que se puede llamar así, siguiendo la conversación iniciada con motivo de la situación política italiana. Cristina lo dejó correr, y de Ada Colau y de los deshaucios no se insistió con ninguna otro intento de pregunta. A parte de eso, Raimon Obiols demostró ser un hombre de ideas fijas. Su capacidad para el diálogo está muy limitada, según lo vi, entre otras cosas, debido a ello. En fin, estos políticos, tan lejos de la realidad que dicen defender y tan metidos en sus propios negocios o carreras profesionales.

En un escrito anterior, referido al partido del que forma parte Raimon Obiols -El PSC en el sistema solar-, hice hincapié en la importancia que tiene el modo en que fue fundada una organización, un partido político en este caso, para su devenir posterior. El PSC fue fundado en 1978, en un momento histórico muy intenso. Se salía de una dictadura y la incipiente democracia estaba eclosionando. Se legalizaron viejos partidos políticos, que estaban en la clandestinidad, y se crearon otros. En cualquier caso, muchas de estas organizaciones han servido para apuntalar las carreras profesionales de personas con ideas en relación a la sociedad. También, cómo no, han servido para que personas que hubieran sido totalmente grises y mediocres en cualquier otro sector hayan encontrado acomodo, y nunca mejor dicho, en la opacidad con que funcionan los partidos. Y yo creo que el gran mal de la sociedad española es ese: no se vive la política como un acto de servicio sino como un modo de vida en el que apoltronarse. Esto último lo cito como el mejor de los casos. De la corrupción, por obvia, prefiero no hablar.

sábado, 2 de marzo de 2013

Feudalización del mercado laboral

¿Vamos hacia una feudalización de oportunidades laborales?
A vueltas con el ciclo de 172 años.


A resultas de la crisis sistémica actual, en algún otro post de este mismo blog comenté que a menudo se relaciona el ciclo de fundación, expansión, plenitud y declive del capitalismo con los movimientos de Plutón en su recorrido por los diferentes signos. De ello se deduce que a la que Plutón llegue a finalizar su tránsito en el signo final, Piscis, el capitalismo estará disuelto y presto a convertirse en otra cosa cuyo nombre será dicho en su momento. Sin embargo, y puesto que muchos atribuyen al capitalismo las lacras de la humanidad, debo decir que buena parte de ellas ya existían desde hace miles de años. Es decir, no son tanto atribuibles a un sistema económico temporal como a determinadas cualidades relacionadas con el montaje social de la vida humana. Así, por ejemplo, existió la esclavitud -y sigue existiendo de muchas maneras, algunas muy maquilladas-, la desigualdad, las clases sociales, etcétera, desde que el humano dejó la condición nómada que le era habitual para pasar a ser fundamentalmente sedentario. Eso y el establecimiento de la propiedad privada es todo uno. Así, pues, el sedentarismo empezó a generar la complejidad del sistema humano, con sus pirámides y sus multiniveles sociales.

La propiedad privada contiene el gen de lo que luego iban a ser las desigualdades, el blindaje de las clases favorecidas... y, si mucho me apuran, la clave que favoreció el paso del animismo al politeísmo y, más adelante, al monoteísmo.

Sigamos. A parte del ciclo de Plutón, clave para percibir el devenir de un determinado sistema económico y social, el otro ciclo importante es el sinódico que forman las conjunciones entre Urano y Neptuno. A este ciclo le corresponde la tarea de articular los cambios sociales, los cuales se dejan ver, por ejemplo, en el cambio de influencia, en cuanto a peso, de los estados-nación a las ciudades. La importancia del estado-nación fue propia del ciclo Urano-Neptuno que arranca en 1821, el cual, como todos los ciclos, también contiene la secuencia: fundación, expansión, plenitud y declive. El actual ciclo se inicia en 1993 y supone un cambio que apunta a la ciudad-cluster, más que al obsoleto estado-nación. Lo vimos, por ejemplo, en el modelo de negocio que supuso la organización de los Juegos Olímpicos de 1992, en donde la iniciativa mixta compuesta por empresas privadas y públicas ha dejado establecido un modelo que va a ser cada vez más importante, siguiendo la dinámica propia de un ciclo -"fundación, expansión, plenitud y declive"-.

Y no es que ello no ocurriera antes. Lo importante no es tanto la novedad sino que el modelo cluster se está ramificando sistemáticamente. Se está fractalizando. Para quien no sepa lo que es, un cluster es como un trust, un feudo o nodo de gran influencia social. Y acaso, también, un lobby encubierto. Este modelo supone relaciones de confianza que personas y empresas establecen para proteger sus intereses. Así, pues, si una persona talentosa quiere situarse en un buen nicho de mercado, únicamente con el talento no le va a resultar suficiente. Lo importante, además de ser distintivamente bueno, es estar lo más posiblemente cerca de un feudo. Lo importante de la pertenencia a un cluster social viene dado por la creciente disminución de la oferta de trabajo. El paro crece y el trabajo de calidad tiene demasiados aspirantes. La clusterización o feudalización del trabajo es una forma de blindaje que da lugar a nuevas aristocracias laborales, con sus señores feudales, escuderos, vasallos, mercenarios, siervos, bufones de corte, artesanos de nuevo cuño, relaciones clientelares, capillas, catedrales, acólitos, etcétera. Estas nuevas concepciones del trabajo se acercan bastante a lo que podría ser una congregación multinivel.

El ciclo anterior: 1821-1993.

En 1821, en tiempos de la anterior conjunción, se temía que la revolución industrial redujera el número de puestos de trabajo disponibles. Prueba de ello fueron las protestas de los obreros, que destruían las máquinas o se negaban a trabajar con ellas. Desde la conjunción de 1993 está pasando lo mismo, solo que la máquina infernal de ayer es hoy una tableta adorada por todos. Lo que se temía en 1821 hoy no se teme, y esto es lo curioso.
¿Estamos dando todos de comer a la precarización del trabajo humano en favor de la digitalidad cultural que nos anonada?

Así, pues, pónganse al alcance de un feudo, un cluster, un multinivel, un paraguas protector, si quieren tener un trabajo de calidad. O, si lo prefieren, una redarquía, que es un nombre que encierra muchas cosas y que tanto puede ser una congregación laica como una escuela de negocios o una feligresía.

Conclusión.

El capitalismo, aunque se disuelva y acabe dando lugar a otra cosa, ya está dando pie a que lo que todavía es innominado, el futuro sistema económico y social, asegure la pervivencia de las élites y la estructura en clases de la sociedad. Recordemos que el sistema humano es piramidal desde hace mucho tiempo, y que las élites saben de ciclos muy mucho. Por eso están en lo alto.

jueves, 28 de febrero de 2013

El PSC en el Sistema Solar

Las organizaciones son seres vivos que funcionan con leyes naturales, como las que afectan a la vida de las personas. Las circunstancias fundacionales y la forma de nacer dejan una huella que acompañará a la organización en su devenir. En el caso del PSC -Partit dels Socialistes de Catalunya-, también.

Una empresa, un partido político, tiene un alma, unos propósitos, un ciclo de auge, plenitud y declive. Como todo lo vivo, aspira al poder, a la permanencia, a la eternidad a través de la reproducción. Sin embargo, cuando un ser vivo no puede procrear ello da lugar a que su linaje desaparezca. 

La astralidad del PSC

Al igual que en el sistema solar, en la sociedad y en la política hay agujeros negros, estrellas, planetas y satélites. El PSC quiso ser planeta y ha acabado siendo un satélite.

El PSC fue fundado en 1978, en un momento medio entre la Restauración Borbónica y las primeras elecciones autonómicas celebradas en Catalunya, en 1980. Esos años fueron de auténtica efervescencia política. Las personas y las organizaciones buscaban su lugar en el mapa, hasta el punto de fagocitarse entre sí o aliarse con otros grupúsculos con cuya química no era de lo mejor que podía haber. También, los hijos díscolos de la burguesía buscaban su lugar. Y puesto que la derecha estaba mucho mejor articulada y blindada, se fueron a ocupar el espacio de la izquierda. El PSC es el resultado de ello.

Se juntaron en torno a una mesa personas de muy diversa extracción, y viendo que había que conquistar un espacio a la izquierda de la derecha y a la derecha de la izquierda, decidieron seguir adelante sin haber comprobado si sus químicas eran las adecuadas y si el mensaje iba a ser sólido y congruente. ¿Cómo iba a ser congruente una ideología que acabaría siendo defendida por personas que nada iban a hacer por ella? Lo que con ello digo es que los partidos son, más que nada, lobbys de ciertos intereses muy localizados, especialmente de los suyos propios. Debo decir que no estoy hablando sólo del PSC, sino de todos en general. El PSC, obviamente, no es una excepción, más bien al contrario.

El sistema solar del PSC

El PSC ha tenido una escisión reciente, Nova Esquerra Catalana, debido a fallos de perspectiva y de gestión de sus propios recursos humanos. También debo decir que esta escisión está en su ADN. Digamos que se pone en evidencia una química defectuosa que acompaña al PSC de buen principio. Sólo con un ideario no se va a ninguna parte. Se llega a buen puerto con un espíritu de equipo que es más fuerte que la ideología que dice defenderse. Y aquí eso falla desde buen principio.

La estructura psicológica del PSC sería equivalente al número 7 del Eneagrama: la gula, una pasión por serlo todo que te lleva a acabar a ser nada. Una burbuja, vamos.

En el mapa fundacional vemos que hay una propensión a acometer acciones difuminadas y muy poco claras; gran dispersión y desidentificación de fondo con las ideas que se supone se sostienen. Hay una tendencia fuerte a las relaciones disfuncionales, con una falta de liderazgo o fagocitación de líderes incoherentes. Esto viene de las circunstancias alrededor de las cuales fue fundado. Acaso las prisas, presiones por no perder el tren, compitiendo unos con otros.
Las ideologías sirven a intereses particulares. Por ejemplo, para rubricar un status social, un lugar desde donde influir.
Sin embargo, el punto más crítico es la falta de contacto real con el sustrato social que dice representar. El PSC defiende ideas pero al mismo tiempo les da la espalda.

En el periodo que va desde el verano del 2013 hasta todo el 2014 se van a reproducir sendas configuraciones astrales que no se habían dado mas que en el año de la fundación. Así, pues, se abre la caja de los truenos por diversos frentes. Sin embargo, la cosa no se acaba aquí.

Y si alguien piensa que tengo inquina al PSC, que no se preocupe que en las próximas entradas de este blog iré repasando la astralidad de otros partidos políticos.

martes, 26 de febrero de 2013

El ciclo del Catolicismo

El ciclo del Papado: la deriva Vaticana.

Se habla mucho estos días del final del mandato de Benedicto XVI, a la vez que se hacen conjeturas acerca de las causas, sobre quién será su sucesor, de lo que puede pasar después, etcétera. También se habla de las profecías de San Malaquías, las cuales auguraban un final del Papado católico que coincide con estos tiempos.

Dicho sea de paso, y con el fin de situar el asunto en su perspectiva, en el mundo actual, si tomáramos una balanza y los pesáramos, el cristianismo extracatólico es una fe en auge, mientras que el cristianismo católico lo es cada vez menos. Los tiempos de esplendor católico caducaron hace tiempo. El ciclo del Papado está próximo a llegar a su declive final. Lo expondré a continuación.

La Iglesia Católica toma el relevo del Imperio Romano.

Cristo fue puesto en la cruz, y los mismos que lo hicieron fueron quienes luego se convirtieron al cristianismo y lo adoptaron como religión oficial del Imperio Romano. Son cosas que pasan. Luego, poco más adelante, con el declive final del Imperio, fue la misma Iglesia la que recoge los restos y de sus cascotes construye su propio reinado. De ahí sobrevendría la Edad Media, la construcción de la cristiandad, y todo un ciclo de ascenso, esplendor y caída que va de entonces hasta nuestros días.

El cristianismo no lo funda Cristo, aunque es él quien señala al futuro fundador. Sin embargo la idea del Papado, y del Papa mismo, comienza en el 296, poco antes de la conversión del emperador Constantino al cristianismo. La tal conversión supone el fin de la persecución de los cristianos por parte del poder dominante, con lo cual se empieza a gestar el poder creciente que tendrá la Iglesia Católica a partir de los siglos siguientes. La conversión de Constantino fue en el 313. Y la oficialización del cristianismo como religión oficial del Imperio Romano fue bajo el mandato de Teodosio, en el 380.

Así, pues, podríamos ubicar el inicio del Ciclo del Papado en el 296, y que la ayuda definitiva para que este inicio obtuviera el respaldo explícito del poder fue en el 380.
Resulta curioso observar que en el 296 Plutón estaba en Capricornio, como lo está ahora, y que en el 380 Neptuno estaba en Piscis, como también lo está ahora.

También resulta curioso constatar que tanto en el 380, fecha de la adopción oficial del Cristianismo como religión oficial, como en el 476, la fecha de caída del Imperio y entronización de la Iglesia como heredera del poder romano, se producen sendas conjunciones entre Saturno y Plutón.

Los siglos XI y XII son los siglos de mayor esplendor del ciclo entero. Podríamos decir que la fase creciente va del 296 hasta el momento en que se preconiza la Reforma Gregoriana. En cualquier ciclo, la fase creciente equivale a acopio o aumento de poder; en cambio, la decreciente supone administración, apalancamiento, institucionalización burocrática. Y que no es lo mismo una escisión acaecida en la fase creciente, como lo fueron los gnósticos, que las escisiones que de continuo han ido sucediendo a lo largo de los últimos siglos.

Sin embargo, y abro paréntesis, un hecho surge excepcional. Me refiero a la idea de una Europa unitaria en lo político y en lo religioso, lo cual acaece el 25 de diciembre del año 800. Es el inicio del reinado de Carlomagno. Muy cerca de esa fecha se formó una conjunción entre Urano y Neptuno, la misma que se produjo con la puesta en marcha del Tratado de Maastricht, el cual marca la pauta hacia la federalización de Europa. Como pueden ver, la lucha por la unidad europea no es una cosa de ahora. Y la idea de globalización o de imperialización, tampoco. La Iglesia Católica fue, desde su alianza con el Imperio Romano, una abanderada de la tal globalización.

Espendor y declive.

Sigamos. En los siglos XI y XII la mayor parte de Europa occidental fue católica. Durante esos siglos, el poder de la Iglesia se manifestó fuertemente, lo cual dio lugar a diversos cismas. Por otro lado, la corrupción de la Iglesia se hace tan evidente que acaba partiéndose en dos, que es como decir que Europa también se divide. Me refiero al emerger del movimiento protestante -luteranismo, calvinismo, anglicanismo-. Resulta curioso constatar que esta escisión acontece coincidiendo con el tránsito de Plutón por Capricornio.

Más cerca en el tiempo, en la segunda mitad del siglo XVIII, la consecución de la independencia de Estados Unidos, también con Plutón transitando por Capricornio, puso los cimientos para el crecimiento posterior de congregaciones cristianas extracatólicas.

Para acabarlo de redondear, al iniciar la década de los años 70 del siglo XIX, con la formación del actual Estado Italiano, se lleva a reducir lo que hasta entonces eran los Estados Pontificios, los cuales ocupaban media Italia, a su actual dimensión, el Estado Vaticano. Por si fuera poco, y para añadir la guinda, en 1875 se funda la Sociedad Teosófica, madre de lo que después ha sido el fundamento de la New Age y demás movimientos espirituales que nos invaden.

En definitiva: el ciclo Papal católico está en lo más bajo del ciclo. Sin embargo, el cristianismo está subiendo fuertemente.

jueves, 21 de febrero de 2013

Abdicación de Juan Carlos I

En un artículo anterior expuse la importancia que tiene el ciclo de +- 39 años en la historia reciente de España -El poder del 39 en la historia de España-. En concreto, vemos como ese número articula los puntos de inflexión que unen hechos críticos distantes entre sí. Por ejemplo, vemos como el final de la etapa colonial española (1898) se le puede relacionar con el inicio de la Guerra Civil (1936), con el final del franquismo y la restauración de la monarquía borbónica (1975), y con un más que otro cambio profundo para el bienio 2013-2014. Estos años distan de uno a otro +- 39 años.

La geometría del tiempo también puede ser percibida en las biografías individuales, además de en las de países. Por ejemplo, si tomamos un acontecimiento que tenga una fecha de inicio y otra de final veríamos que al dividir el lapso de tiempo que ocupa ello nos lleva a un acontecimiento clave que equidista del principio y del final. Así, pues, si una etapa laboral nos ha ocupado 10 años de nuestra vida, al dividir ese lapso por 2 nos llevará a un acontecimiento fundamental sucedido en el 5º año.

Esta geometría es perceptible en la biografía de personas que ya no están con nosotros. Un ejemplo de ello sería la vida de Michael Jackson, cuyo año central coincide con la publicación de su disco "Thriller", que resultó fundamental en su carrera y supuso, además, un cambio en la historia de la industria audiovisual. Se puede decir que el "Thriller" es una superación definitiva que marca en la biografía de Michael un antes y un después.

Un más que probable ejemplo de esta geometría lo vamos ver en la trayectoria de Juan Carlos I. Nació en enero de 1938. Fue coronado en noviembre de 1975, un acontecimiento que puede equipararse a lo que para Michael Jackson fue el "Thriller": el zenit de una carrera. Pues bien, desde enero de 1938 a noviembre de 1975 median 37 años y 10 meses. Y de noviembre de 1975 hasta un mes del 2013, que no me atrevo a nombrar, media otro tanto: 37 años y 10 meses. Es muy probable que la abdicación ocurra en ese mes.

domingo, 17 de febrero de 2013

Aberraciones del mercado laboral

Aberraciones del mercado de trabajo y mala educación de fondo.

El año 1982 es importante por varias razones. Fue esa la época del gobierno Reagan-Thatcher, que dio lugar a lo que despues hemos ido viendo que era el culto al dinero. Se le ha venido a llamar neoliberalismo. En España empezaba el periodo gubernativo de Felipe González. Al cabo de poco hizo eclosión la llamada cultura del pelotazo.

De ese mismo año es la gran conjunción entre Saturno y Plutón, cronocratores de un ciclo de 38 años que acabará en el 2020. Están siendo, pues, unos años de gran estrés histórico. Este aspecto, el de Saturno y Plutón, además, se le relaciona con las grandes finanzas, la acumulación de riqueza en manos de una élite -élites extractivas se las llama-, con la relación entre Israel y el Islam, con el vaivén de los precios del petroleo. Este ciclo alcanzó su cuarto menguante crítico en el 2010. Mientras no lleguemos a la siguiente conjunción, la economía seguirá un ritmo conservador.

También, alrededor de 1982, empieza una etapa que marca el descenso de la creación de empleo desde el sector privado. Como a cambio se sigue creando más empleo desde el sector público, el mundo del trabajo -la tasa de paro- no lo registra con la evidencia que vemos ahora. A partir de ese 2010, punto de inflexión crítico en el mencionado ciclo, cuando empiezan los recortes, es cuando vemos que el empleo estaba prácticamente fiado a las inversiones hechas mayoritariamente con dinero público.

Así, pues, en este sentido no habrá grandes cambios de aquí al 2020. Esto lo digo porque este ciclo está en fase decreciente hasta esa fecha.

Otro detalle de interés es que en esos años, alrededor de 1982, es cuando se produce la gran incorporación de la mujer al mercado laboral. Esta incorporación se hizo fuertemente y sin haber previsto o atendido la más que necesaria conciliación entre vida laboral y vida familiar. A partir de esta década, y por las razones antes señaladas, los hijos son educados fuera de casa, con todo lo que ello supone. No juzgo la pertinencia moral de este hecho. Tan sólo apunto a que la educación de los niños, a partir de esta época, fue fiada primordialmente al sistema. Ello supone un menor contacto, tanto de tiempo como de calidad, con los padres. Entonces, pues, los niños han sido educados por el sistema, más que por sus padres, lo cual le ha añadido mayor disfuncionalidad. Ello me da pie a considerar hasta qué punto un sistema educativo pobre ha podido generar indirectamente la crisis que estamos percibiendo y viviendo actualmente.

Esta coyuntura, además, ha supuesto que la mujer ha sido explotada en pro de un desarrollo profesional que sólo es satisfactorio para una minoría de casos. Por otro lado, el hombre no ha sido consciente de que era menester una nueva cultura de relación entre géneros. La mujer trabaja el doble y el hombre, por lo general, sigue sin compartir responsabilidades domésticas. Tampoco favorecen las largas jornadas laborales, puesto que en España hay una cultura del presentismo -estar muchas horas equivale a trabajar más-. En realidad, España es el país de la UE en donde se trabajan más horas y se produce menos. O sea, que no somos un portento en eso de aprovechar el tiempo.

En la Carta de la conjunción entre Saturno-Plutón -calculada para Barcelona-, que, repito, seguirá vigente hasta la siguiente del 2020, vemos que la mujer está invisibilizada. Es decir, no favorecida por la incorporación al mundo laboral. Lo  vemos en la posición de la Luna en Casa 12. Eso sí, está en Leo. Promesas de desarrollo personal las hay, claro, pero con un precio que es la abnegación con poco retorno.
Se le puede sacar más punta. Vemos, con Urano en Casa 4, por ejemplo, la gran cantidad de divorcios y transtornos familiares.
La cuadratura entre los luminares augura una gran desconexión entre el pueblo y las instituciones. También, como no, un vaciado del poder que tenían los gobiernos en pro de eso que llaman mercado.

martes, 5 de febrero de 2013

La acción del gran disolvente: 2013-2014

Llevamos tiempos de órdago. Empezamos con lo financiero; ahora, además, con lo político. Durante muchos años, los partidos prefirieron la abstención del pueblo antes que éste se pusiera a fiscalizarles, a interesarse de veras por la política y por el funcionamiento de los partidos. Hemos ido del "yo paso de política" a la indignación por el modo de funcionar de los partidos. Nos damos cuenta de que el cambio implica a lo político, además de a lo económico, entre otras cosas.

Los partidos dejaron de interesarse por la afluencia de votantes y, a cambio, pusieron más atención a sus negocios. Prefirieron cuidar de su pecunio antes que servir a los ciudadanos. Como las ideologías ya no existen, pues ha sido todo fiado al mercado, los partidos ya no reflejan nada. Sin embargo, ellos continuan existiendo. Y esta es la cuestión: ¿por qué siguen existiendo los partidos políticos, si ellos mismos reconocen la voracidad del mercado, si ya se sabe que no defienden ideologías capaces de transformar positivamente la sociedad?

El PP y sus astros fundacionales.

Se fundó con una macro-conjunción en Capricornio. En este momento, la acción escrutadora de Plutón, en tránsito sobre el signo en cuestión, está empezando a alcanzar su apogeo. Pronto tocará el quid de la cuestión de la razón de ser de este partido. Este bienio -2013-2014- será horrible para el PP. Sin embargo, las derechas no se dividen tanto como las izquierdas. Los intereses están claros y hay que defenderlos cueste lo que cueste. Fíjense en la posición del Sol, en Acuario y en la Casa XII: el grupo es lo importante... y, sin embargo, los propósitos están ocultos. Además, el ascendente en Piscis aporta la indefinición necesaria para ello.

Vean que el grado 12 de Cáncer y Capricornio están ocupados por Luna y Venus respectivamente. Por ahí pasará la figura formada por la actual cuadratura Urano-Plutón con el añadido de Júpiter-Lilith, cuando entren en Cáncer. La cosa se pone de cruda a ebullición en poco tiempo. Luna y Venus en oposición, dicho sea de paso, simboliza a la mujer despechada. Y no quiero señalar a nadie. 

El actual paso de Saturno por Escorpio, a punto de tocar el Plutón fundacional, pondrá en evidencia más traiciones, mentiras y fraudes.

La posición de Quirón en la Casa 4 indica que una de las funciones del partido es tapar las vergüenzas. Pues bien, el Quirón en tránsito por el ascendente fundacional está poniendo a las claras dichas motivaciones a la vista de todos. Se acabó la vergüenza, si es que alguna hubo.

También, por el ascendente, está transitando Neptuno, el regente de la Carta fundacional. Ello evidenciará el modo de funcionar pisciano. No sería de extrañar que durante estos tiempos, además de los implicados en casos de corrupción, salieran a la palestra figuras de mayor renombre.
Este ascendente en Piscis, y sin querer señalar a nadie, corresponde con la figura de José María Aznar.
También es curioso ver que Sagitario está en el medio cielo. Se corresponde con la figura de Manuel Fraga. Como el protector del partido está ahí, me refiero al asteroide Vesta, es posible que el reciente fallecimiento de don Manuel haya dado lugar a la desactivación de dicha protección.

Resulta curioso comparar la Carta fundacional del PP con la natal de Mariano Rajoy. Sin duda, para él es el peor partido posible. Sin embargo, para la capricorniana Esperanza Aguirre es lo mejor de lo mejor... de no ser por Mariano, claro.
De no ser por las luchas cainitas en los partidos, y particularmente en el PP, no nos habríamos enterado de lo que guardan en el armario o debajo de la alfombra.

La posición de la diabólica Lilith bien podría simbolizar la acción de Jorge Verstrynge. No obstante está justo en conjunción con su Sol natal.

Curioso, ¿no?

Nota:
para quien desee escuchar una exposición interesante acerca de la corrupción política, le recomiendo que escuche a Itziar González Virós. En el programa Ágora correspondiente al 4 de febrero ofrece una explicación muy clarificadora sobre el tema.
También la ofrece en la entrevista hecha en Versió RAC1 

sábado, 2 de febrero de 2013

Operación Escorpio: el retorno del exorcista

Escucho al periodista Lluís Permanyer hablar de los estragos que la piqueta causó en edificios modernistas. Decía que él había estado pensando que se debía al franquismo, hasta que fue viendo que el asunto de cargarse edificios históricos y artísticos fue por obra y gracia de la especulación, por decirlo suavemente. Es decir, que la corrupción depredadora no era tanto una cosa que debia achacarse a un régimen dictatorial sino que en la propia sociedad catalana ya había personajes capaces de vender parte del alma del país al diablo. Hasta es posible que esos mismos personajes, o parecidos, estén al frente de instituciones honorables.

Hace días leí a Xavier Sala i Martín, que venía a decir que si sumáramos las pequeñas corrupciones que se comenten por motivos nimios, entendiendo nimios aquellos que no son el Cas Palau, nos encontraríamos que el monto total dejaría pequeño a cualquier caso de corrupción política. Es decir, que la corrupción está en todos sitios y nos afecta a todos. Dicho de otro modo: todos somos corruptos, aunque en desigual medida. Lo único que cambia es que tal medida es mayor o menor en función de las posibilidades de ejercer la corrupción.

En un artículo firmado por Marta Favá, que leo en el número de diciembre de la revista Carrer 126 -editado por la Federació d'Associacions de Veïns i Veïnes de Barcelona-, nos recuerda la cantidad de desaguisados cometidos por la Iglesia en relación a la "desamortización" de conventos a cambio de ventajas económicas difíciles de confesar. Sin comentarios.

El retorno del exorcista: Una explicación astrológica.

Bien, el caso es que esta oleada, a parte de ocurrir porque clamaba al cielo, y nunca mejor dicho, forma parte de un vaivén cíclico. Como ya comenté en otro artículo, Catalunya es Escorpio. El caso es que Saturno está transitando por este signo desde el 2012 y hasta el 2015. Saturno es la voz de la conciencia, por decirlo de algún modo. Es decir, nos lleva a poner atención sobre aquello que se ha estado haciendo a espaldas de la ciudadanía y, también, con su consentimiento. Ha habido una connivencia. El caso es que la crisis ha favorecido que la ira del pueblo se dirija ahora hacia quienes lo debían haber defendido. Si el mercado, como nos han estado diciendo desde el 2008, es quien manda, será porque lo político ha hecho dejación de sus responsabilidades, digo yo.

El caso es que uno de los casos de corrupción que ha sacudido las conciencias ha sido el llamado Cas Palau, con Félix Millet en el centro de las miradas. También, como no, los casos que afectan a diversos partidos políticos. Hay personas, Oscar Tusquets, el arquitecto que hizo la reforma del Palau, dijo que hay muchas más personas implicadas. Pues, por favor, que salgan todas del armario, que alguien acabe de tirar de la manta entera.

La última vez que Saturno transitó por Escorpio, signo de Catalunya, por si faltaba remarcarlo, fue en el periodo 1982-1985. En esos años Felix Millet fue acusado e ingresado durante 15 días en prisión por el caso Renta Catalana. Fue un tiempo muy delicado, pues también quedó salpicado Jordi Pujol (Banca Catalana). Bien, pues justo después de estos hechos se creó el Consorci del Palau, la plataforma que ha servido para los desfalcos y corruptelas que ahora están pendientes de juicio. El cinismo no tiene límites. Lo peor es que Félix Millet es únicamente la punta del iceberg. Quedan por salir del armario muchas personas que se beneficiaron en la sombra de este macabro juego.
 
Ahora, con Saturno otra vez de visita, la familia Pujol y los Millet, entre otros, vuelven a estar en el centro de las miradas. Curioso, ¿no? Pues esperemos que el exorcista haga a fondo su trabajo y no nos deje cabos sueltos por atar que tengamos que soportar durante otros 30 años.

jueves, 31 de enero de 2013

La Empresa y sus biorritmos

Me presento en Foment de Treball el próximo jueves día 7 a las 16h. Se trata de un microtaller: "La Empresa y sus biorritmos. Cómo identificar tendencias emocionales en organizaciones"


Entrada gratuita. Es necesario inscribirse siguiendo las instrucciones que aparecen en el documento siguiente.

miércoles, 30 de enero de 2013

Capricornio: disidencia y luchas por el poder en la cumbre

Capricornio y la lucha de cabras en la cumbre.

El paso de Plutón por Capricornio (2008-2023) acaba de cumplir su primer tercio. Así, pues, nos quedan dos. El primero, que abarca del 2008 al 2013, nos ha tenido en vilo con el euro, la economía, los bancos, la insolvencia del sistema, los rescates, la prima de riesgo, etcétera. El segundo, del 2013 al 2018, alberga uno de los motivos de la transformación en la que estamos: la revolución en el ámbito laboral. Se trata de algo que venía clamando al cielo, pero que sólo nos lo hemos planteado cuando nos hemos empezado a ver con el agua al cuello. Toman fuerza las cooperativas, las redes, la redarquía y el co-working. Decaen los trabajos por cuenta ajena con contrato estable. Es decir, nos toca reinventar la forma de trabajar. El trabajo, a parte de generar sustento, supone un modo de interacción con la sociedad. Y también el trabajo contribuye a generar una identidad (para el trabajador) y un servicio (para la comunidad). Así, pues, el mundo del trabajo encarna una de las vías de interacción con lo social, un tema que está muy relacionado con el segundo tramo de Capricornio. La  política representa otra de las vías de interacción entre las personas y las instituciones. Por esta misma razón, nos tocará durante este quinquenio asistir a cambios profundos en cuanto a la forma y el fondo en relación al modo de funcionar de los partidos.

Sin embargo, para poder entender lo que nos viene sucediendo de unos años a esta parte podríamos viajar hacia el futuro. En concreto, al periodo que va del 2018 al 2023, justamente cuando Plutón esté transitando por el tercer tramo de Capricornio. Esos años van a ser los más esclarecedores. Allí veremos cuáles eran las razones de eso que hemos convenido en llamar crisis sistémica. Es decir, que primero vemos los efectos y luego, las causas.

El tercer tramo de Capricornio es el que tiene mayor relación con la élite, con las instituciones globales. Hay una lucha ahí. En otro contexto histórico esto sería una guerra, ahora mismo estamos en ella, cuyo desenlace dejaría una generación de personas perdida, desorientada o desajustada, y el consiguiente reparto del pastel entre las cabras capricornianas vencedoras. Dicho reparto se verá a las claras entre 2018 y el 2023.

Capricornio y la historia comparada.

Las dos visitas más recientes que Plutón a hecho a Capricornio, a parte de la actual (2008-2023), fueron en 1515-1532 y 1762-1777. De esas dos épocas, los acontecimientos clave más significativos se produjeron mientras Plutón transitaba por el tercer tramo del signo:
• Llegando a 1532 se consumó la gran escisión protestante iniciada en 1517, que dio lugar al luteranismo, al calvinismo y a la fundación de la Iglesia Anglicana. Europa quedó dividida en dos: católicos y protestantes.
• Llegando a 1777 se produjo una importante guerra de independencia, la cual dio lugar a la fundación de un nuevo país: Estados Unidos, la matriz del sistema capitalista. De esas mismas fechas es el famoso libro de Adam Smith "Indagación sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones", en el que se exponen las líneas morales del sistema que luego será denominado como capitalismo, el cual, por cierto, es depositario de los valores que emergieron con el protestantismo. Curiosa la coincidencia, ¿no?

Nota postscriptum motivada por la decisión de Benedicto XVI anunciada 13 días después de haber escrito este post:

Se acaba de conocer la voluntad del actual Papa Benedicto XVI de dejar su cargo. Muchos colegas hacen especulaciones acerca de las causas de su decisión: que si luchas de poder dentro del Vaticano, que si la enfermedad de Parkinson que le aqueja, etcétera. Todo bastante obvio a mi entender. Sin embargo, el paso de Plutón por Capricornio, con las connotaciones que he descrito, hace prever un declive que determinará el futuro de la Iglesia. No parece que sea demasiado importante el cese de un Papa o el nombre de quien vaya a sucederle. Lo importante es que es la historia la que pone la alfombra para que las cosas sucedan. Y hasta es posible que el Vaticano se traslade de sede alrededor del 2020.

Así, pues, me pregunto...
¿Cambiará la Iglesia Católica su sede en el Vaticano por otra más modesta en el 2020? ¿La alquilará a terceros para otros menesteres? ¿Creará un equipo de fútbol para encontrar financiación? ¿Se trasladará al tercer mundo, aunque sólo sea para ser coherente con lo que dice defender? ¿Habrá una absorción del catolicismo por parte de alguna facción potente del protestantismo? ¿Ocupará la masonería el Vaticano?